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    Si te gusta lo que ofrece el Blog, te invito a que nos ayudes a que siga funcionando y poder, además, agregar temas nuevos.

    Gracias por tu visita!

    PRESENTACIÓN DEL BLOG

    El objetivo de este blog es ofrecerte lectura con un estilo diferente y personalizable; brindando opciones para que el área y lo que lees o ves sean agradables, a tu gusto y necesidad.

    Aquí encontrarás lectura variada: libros y relatos completos, chistes, temas de salud, sobre la pareja, los hijos, consejos, temas variados, revistas Selecciones y Diners. Las revistas selecciones están ordenadas de manera que puedas leer cada una completamente. No requieres suscribirte, no hay publicidad ni enlaces ajenos al blog, todo es totalmente gratis.

    El blog dispone de más de 8000 publicaciones y más de 15000 imágenes. Las publicaciones están distribuidas por categoría. Puedes crear tu propia lista o listas de temas, o, categorizarlas según tu elección.

    Así como los temas de las publicaciones, también puedes organizar o categorizar las imágenes según tus gustos.

    La navegación en el blog es fácil, práctica y rápida; su manejo también es fácil e intuitivo. A continuación una visión rápida de sus características:

    Puedes darle diferentes aspectos con el sinnúmero de combinaciones que te permite el blog al SALON DE LECTURA, INICIO, INDICE O LISTA, CATEGORIA y NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL; sin perder el estilo dado cuando regreses al blog; permitiendo de esta manera dejarlo a tu gusto. Además, esos cambios realizados puedes definirlos en 10 estilos, los cuales puedes cargarlos en el momento que quieras. También puedes darle un estilo a cada post o publicación, a cada categoría, agrupar las publicaciones en 3 grupos diferentes y/o categorizarlos en "Lectura", "Leído", "Menú Personal 1 a 16"; todos independientes entre sí. Y si te preocupa que borren o dañen tus ESTILOS o CAMBIOS, también hay la opción de protegerlos.

    Puedes cambiar el tamaño, color y estilo de la letra; dar realce a: temas, subtemas, letra cursiva, texto entre comilla, dialogo entre dos personas, listas, texto en blockquote, título de la publicación; puedes ampliar o centrar la publicación; dejar marcado partes interesantes de alguna lectura; ver la publicación en dos, tres o cuatro columnas; emplear opacidad o transparencia, definir colores, ocultar secciones, ampliar las imágenes, crear indices de hasta 121 temas en los libros, cambiar de lado o inmovilizar el sidebar, crear listas personales de las publicaciones y catalogarlas a tu necesidad, crear sesiones para cuando dos o más personas usan la misma máquina, etc. etc.

    Si eres nuevo en el Blog y eres amante de la lectura te recomiendo leer "PERSONALIZA - MANUAL DEL BLOG" que se encuentra en el menú; pequeño manual que te permitirá sacarle el mayor provecho a las opciones brindadas; o, el tema "CÓMO FUNCIONA EL BLOG", que sigue a continuación de "OBSERVACIONES", en este mismo gadget.

    Prueba personalizando esta SECCION dando click en   P A N E L   del lado izquierdo.

    Presiona AQUI para información detallada sobre las opciones de PERSONALIZACION de este blog.

    CARACTERÍSTICAS DEL BLOG

    Algunas características requieren tener las funciones del PANEL activado.

    GENERAL
    • Las publicaciones están catalogadas por CATEGORIA y SUB-CATEGORIA
    • Rápido acceso a las CATEGORIAS y SUB-CATEGORIAS por medio del MENU
    • Ventana de INTRODUCCION en todas las secciones, para las miniaturas y listas en texto
    • Tres slides de fondo (si has guardado imágenes en los slides 1, 2 y 3)
    • Listado de las publicaciones en:
      - Orden Alfabético
      - Por Categoría
      - Libros
      - Relatos Cortos
      - Por Autor (libros y relatos cortos)
      - Sólo imágenes (libros)
      - Sólo imágenes (revistas Diners y Selecciones)
      - Una sola página con todo lo arriba descrito
    • Guardar publicaciones para su acceso rápido en LECTURAS
    • Catalogar publicaciones para su acceso rápido en MENU PERSONAL (16 categorías personales y una de LEIDO)
    • Historial de las publicaciones navegadas (MENU / MENU PERSONAL / 13-16)
    • Activar o desactivar el desplazamiento del MENU
    • Cambiar la imagen del Header por cualquier otra que te ofrece el blog
    • Cambiar la imagen del Header por cualquier imagen del internet
    • Ver el MENU con ICONOS
    • Crear un MENSAJE como recordatorio
    • Que el MENSAJE creado aparezca en 6 intervalos diferentes de tiempo
    • Crear SESIONES cuando entran al blog más de una persona en una misma máquina
    • Agregar clave para que no puedan accesar a un usuario o sesión
    • Permitir que la imagen del header cambie automáticamente cada vez que entras a la página. Independiente por sección del blog
    • Cambiar el aspecto de la página y guardarlos en ESTILOS personales (Básico y 1 a 9), independiente en cada sección del blog (INICIO, LISTAS o INDICE y SALON DE LECTURA)
    • Cambiar el aspecto de la página sin que los cambios se guarden
    • Borrar los cambios que realizas en una página por cada sección de la misma, o todo
    • Cargar ESTILOS predefinidos, independientes en cada sección del blog (INICIO, LISTAS o INDICE y SALON DE LECTURA)
    • Cargar los ESTILOS predefinidos de forma aleatoria u ordenada
    • Cargar los ESTILOS predefinidos y que se aplique el mismo en las otras secciones
    • Cargar un ESTILO personal
    • Cargar un ESTILO personal de forma aleatoria u ordenada
    • Copiar un ESTILO, personal o predefinido
    • Copiar un ESTILO personal o predefinido a otro USUARIO
    • Proteger los ESTILOS personales
    • Agregar CLAVE para que los ESTILOS personales no puedan ser protegidos o desprotegidos por otras personas
    • Crear NOTAS indefinidas
    • Te indica qué publicaciones tienen NOTAS, y cuántas tiene cada una
    • Acceso a la última publicación navegada
    • Muestra la fecha de la última navegación hecha en el Salon de Lectura
    • Guardar las imágenes en los SLIDES y BANCOS DE IMAGENES (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Dar zoom a las IMAGENES (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Fijar una imagen como fondo (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Ver la imagen en pantalla completa (menos en en la página de INICIO)
    • Activar SLIDES, como fondo, con las imágenes guardadas en los SLIDES 1, 2 y 3
    • Indica cuál de los ESTILOS 1 a 9 y BASICO están ocupados
    • Dar a las imágenes tonos grises (independiente por sección de la página)
    • Dar al MENU para que tenga colores diferentes
    • Dar a las MINIATURAS, SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR para que tengan colores diferentes
    • Permitir que al dar click en una MINIATURA con la opción arriba indicada, la publicación adquiera ese color.
    PÁGINA DE INICIO
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (últimas publicaciones)
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (sidebar)
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (downbar)
    • Desactivar el cambio automático de los temas del: Slide, Sidebar y Downbar
    • Permitir ver las imágenes de las "Últimas publicaciones" a la izquierda y a la derecha
    • Cambiar de aspecto
    • Cambiar las miniaturas de "Últimas Publicaciones" por una categoría a elección
    • Que las miniaturas de las últimas publicaciones adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas de las últimas publicaciones, el slide, menú, sidebar y downbar aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    PÁGINAS DE LAS LISTAS
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas
    • Ver las listas con IMAGENES y TEXTO
    • Ver las listas solo IMAGENES o solo TEXTO
    • Diferentes formas de ver la lista en IMAGENES
    • Aumentar la cantidad de imágenes a mostrar
    • INTRO de las publicaciones
    • Cambiar el aspecto del INTRO
    • Cambio de las imágenes automático, con 4 intervalos de tiempo
    • El intervalo puede ser fijo o sólo por una vez
    • Guarda la última publicación o grupo de imágenes revisado por categoria (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • Cambiar de aspecto
    • Que las miniaturas adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    PÁGINA DE CATEGORIAS
    • Guarda el último grupo revisado (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • Puede adquirir el ESTILO dado en el SALON DE LECTURA, por CATEGORIA y SUB-CATEGORIA
    • Cambiar de aspecto
    • Que las miniaturas adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    SALON DE LECTURA
    • Cambiar el aspecto de la publicación por y guardarlos por:
      - ESTILOS Personales (Básico, 1 a 9), se aplica a todas las publicaciones
      - Por Categoria (1, 2 y 3)
      - Por Sub-Categoria (1, 2 y 3)
      - Por Publicación
      - Por Grupos 1, 2 y 3
      - Por listas de LECTURA, MENU PERSONAL (1 a 16) y LEIDO
    • Cargar un ESTILO:
      - En todas las publicaciones (ajeno a estilos Básico y 1 a 9)
      - Para todo el blog
      - Para todo el blog y publicaciones
      - Para todo el blog menos en el SALON DE LECTURA
      - Respetando si la CATEGORIA tiene un ESTILO propio
      - Respetando si la publicación tiene un ESTILO propio
      - Definiendo el orden de carga de los GRUPOS 1, 2 y 3
    • Cambiar el aspecto de la publicación y del texto
    • Diferenciar conversaciones en las publicaciones (menos libros y relatos cortos)
    • Definir para cuando se ingrese a una publicación se coloque la primera imagen como fondo
    • Guardar hasta 121 puntos o partes importantes de una publicación (como un índice). Por publicación
    • Guarda la posición donde suspendes la lectura de forma rápida
    • Desplazamiento automático de la publicación (7 niveles de velocidad)
    • Guia de lectura cuando hay mucho texto
    • Lleva un registro de las CATEGORIAS, SUB-CATEGORIAS, PUBLICACIONES y publicaciones en GRUPOS con ESTILO aplicado
    • Que los widgets del sidebar adquieran fondos de color diferente
    • Que las miniaturas del sidebar del widget OTRAS PUBLICACIONES, adquieran fondo de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente del widget OTRAS PUBLICACIONES del sidebar, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    • Colocar la imagen principal de la publicación para que ocupe el ancho de la página.
    PÁGINA NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL
    • No hay refresco de pantalla
    • Las mismas opciones del SALON DE LECTURA
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    PÁGINA NAVEGAR DIRECTO 1
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    PÁGINA NAVEGAR DIRECTO 2
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • La primera imagen de la publicación está como fondo
    PÁGINA NAVEGAR DIRECTO 3
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda el último grupo de publicaciones revisados (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    MI LIBRERIA
    • Edición de las NOTAS guardadas
    • Edición de las imágenes guardadas en los Slides 1, 2, 3 y Bancos de Imágenes
    • Edición de las publicaciones guardadas en Lecturas, Personal 1 a 16 y Leído
    • Permite copiar las imágenes y publicaciones entre Slides y Banco de Imágenes y entre Listas
    • Permite copiar las imágenes y publicaciones guardadas a otro usuario o sesión

    CÓMO FUNCIONA EL BLOG

    Si eres nuevo en el blog y quieres aprender cómo funciona, o hay partes algo complicadas, te daré una explicación detallada para que puedas comprender a fondo su funcionamiento y aprovechar las características que te brinda.

    Para comenzar explicaré rápidamente las características que te ayudarán en la lectura en el SALON DE LECTURA:

    En el MENU, en "+Otros", encontrarás las opciones CREAR NOTA y VER O EDITAR NOTAS, esas opciones te permiten crear una NOTA de forma rápida y/o ver la ventana de NOTAS y revisar todas las que has creado. La letra "N" debajo de la palabra PANEL hace la misma función. En la misma sección "+Otros" encontrarás "Ultima Lectura" y una fecha, la fecha es la última vez que estuviste en el blog, y Ultima lectura es la última publicación que leiste o revisaste; dando click a esa frase te vas a esa publicación.

    Cuando estás en una publicación y te has desplazado un poco hacia abajo, ese punto se guarda automáticamente. Cuando regresas a la misma publicación, la pantalla se situará en ese punto. Cada publicación es independiente.

    Otra forma de hacerlo es dejando marcado el punto donde la suspendes, dando doble click en cualquier parte de la línea que suspendes la lectura; al hacer esto automáticamente aparece un punto en la parte última del MENU. Cuando regreses a la publicación das click en ese punto y te desplazarás a la línea donde suspendiste la lectura. La línea de retorno debe estar entre "I PANEL N". Una vez que haz dado click en el punto, el mismo desaparece del MENU.

    Para dejar más de un punto de la publicación guardado, das click en PANEL en la sección PUNTOS. En esa ventana vas a ver una opción: "Guardar Punto". Cuando das click en esa opción aparece una ventana donde dice "PUNTO A GUARDAR". En el recuadro blanco puedes colocar una referencia al punto o pantalla a guardar o dejarlo en blanco. Para que acepte guardar el punto debes dar click en "Referencia". Si no has colocado referencia, automáticamente toma el nombre de "Punto Guardado " y el número correspondiente al mismo. Si has guardado un punto aparece el texto "Borrar todos los Puntos". Si has guardado más de un punto, aparece otro texto que dice "Borrar por Punto". El primero te permite eliminar el punto o todos los puntos guardados; y el segundo te permite eliminar por punto específico.

    Cuando una publicación tiene NOTAS guardadas y puntos guardados, aparece en la parte última del MENU dos caracteres rectangulares, indicando que hay NOTAS y puntos guardados, le das click a ese caracter y se abre la ventana respectiva.

    La letra "I", que aparece sobre la palabra PANEL, te permite almacenar la o las imágenes de una publicación, ya sea en uno de los tres SLIDES o en los BANCOS DE IMAGENES; también permite darle zoom a cualquier imagen de la publicación. Te permite también colocar cualquier imagen de la publicación como fondo. Las imágenes guardadas en los SLIDES se pueden activar en cualquier parte del blog, y se ejecuta como fondo. Para activar el SLIDE, das click en la palabra PANEL, en la sección ESTILOS, aparece una línea con Slide1 Slide 2 Slide 3 (aparecerán las que tengan al menos una imagen guardada), das click a uno de ellos y se activa el slide.

    Si deseas guardar la publicación en LECTURAS o en alguno de MENU PERSONAL (que se encuentra en el MENU), cada tema tema tiene un "+" a la derecha, que te permite seleccionar en qué lista guardar.

    Si deseas cambiar los nombres en el MENU PERSONAL (Personal 1, Personal 2, etc. etc.), en el SALON DE LECTURA das click en PANEL, seguido de "Registros" y por último "Cambiar Tema de PERSONAL (1-16)". En INICIO, CATEGORIA e INDICE o LISTA, das click en PANEL y luego en "Varios".
    Para cambiar el nombre, tipeas el nuevo en el recuadro en blanco y das click en "Personal 1, Personal 2, etc. etc." que se encuentra a mano derecha del recuadro en blanco.

    Cuando estás en una publicación o post, cualquiera, puedes usar las opciones del MINI PANEL que se encuentra en el MENU (ocultar, columnas-imagen, tipo letra, etc.). Las opciones que ves en el MINI PANEL también las encontrarás en el PANEL, solo que ahí cada una está en su respectiva sección. La función del MINI PANEL es brindarte, de manera rápida, el acceso a funciones básicas del PANEL.

    ¿QUÉ PUEDES HACER CON EL MINI PANEL?
    El MINI PANEL te permite cambiar el aspecto a la publicación o página mediante las opciones que se explican a continuación:

    CAMBIAR PUBLICACION - OCULTAR SECCIONES: Permite ocultar el sidebar, cambiarlo de posición, etc. etc.
    COLUMNAS E IMAGENES DEL POST: Te permite ver la publicación en dos, tres o cuatro columnas; además, puedes ampliar o reducir las imágenes.
    TIPO LETRA-TAMAÑO LETRA-COLOR LETRA: Te permite cambiar el tipo, tamaño y color de la letra de la publicación.
    COLOR DEL TITULO: También puedes cambiar el color del título de la publicación.
    SOMBRA-BLUR DE LAS IMAGENES: Puedes darle sombra o blur a las imágenes de la publicación.
    CAMBIAR IMAGEN DEL HEADER: Puedes cambiar el header o cabecera del blog por un paisaje, del mismo tamaño que el actual o más grande.


    Cualquier opción u opciones que apliques del MINI PANEL y/o PANEL para cambiar el aspecto de la página se guardará automáticamente en lo que he denominado ESTILO BASICO, y no se perderá cuando regreses al blog, a la misma u otra publicación. Eso significa que, si te gusta leer en dos columnas, con el título en rojo y el texto de color gris y aplicas esas opciones con el MINI PANEL y/o PANEL, cuando regreses al blog verás todas las publicaciones con esos cambios.

    Estos cambios que se hacen con el MINI PANEL y el PANEL, para dar otro aspecto a la publicación, también los llamo ESTILOS, por lo que más adelante emplearé ese término sin que se refiera, específicamente, a los ESTILOS 1 a 9 y BASICO.

    En el PANEL encontrarás muchas más opciones, incluido para realizar cambios al MENU, SIDEBAR, MAIN y BODY.

    Este PANEL también lo encontrarás en la página de INICIO, INDICE O LISTA y CATEGORIA. Su funcionamiento es similar en cada sección e independiente entre sí; eso significa que si haces cambios en la página de INICIO, éstos no afectarán al POST o PUBLICACION ni al INDICE O LISTA, y viceversa.

    El MINI PANEL es sólo para la sección del POST o PUBLICACION (SALON DE LECTURA).

    Ahora que tienes una visión sobre lo que puedes hacer en el blog, entremos a describir otras opciones que se encuentran en el PANEL para ver cómo se puede manejar los cambios que realizaste, además de otras interesantes características.

    Seguir leyendo

    OBSERVACIONES

    Algunos efectos que aquí encontrarás requieren navegadores que soporten CSS3.

    BLOG OPTIMIZADO para Google Chrome a una resolución de pantalla de 1024 x 768.

    LAS FUNCIONES DEL PANEL están desactivadas para los nuevos en el blog o para aquellos que no han hecho cambio alguno. Debes activar las funciones del PANEL y posterior debes ir al MENU, ESTILOS y dar click en "Desactivar Carga Aleatoria u Ordenada" (en INICIO, SALON DE LECTURA y LISTA o INDICE) para que puedas hacer cambios en el blog.

    ESTE BLOG fue diseñado bajo la plataforma GOOGLE CHROME. Su constante revisión, los cambios que se realizan y las publicaciones que se agregan son hechos bajo la misma plataforma, no se emplea otro navegador; por lo que no garantizo que su aspecto y funcionalidad sea el correcto en otros navegadores. Por experiencia propia, la funcionalidad y presentación del blog no es la correcta en INTERNET EXPLORER 6, 7 y 8.

    SI TIENES ACTIVADO el traductor automático de idioma tendrás problema con las funciones que te ofrece el PANEL. Si vas a hacer cambios, debes desactivar el traductor, permitiendo que el blog quede en su idioma original (español).

    TODOS LOS CAMBIOS que hagas en el block, las imágenes guardadas en los SLIDES y BANCO DE IMAGENES, los libros guardados en LECTURA y MENU PERSONAL, las NOTAS creadas, y los PUNTOS guardados de algún libro(s), se almacenan en tu máquina. Cuando vayas a otra PC no verás lo anterior descrito. Para saber cómo llevar toda tu información a otras máquinas, da click AQUI

    LOS LIBROS CORTOS Y RELATOS no disponen de portada, por lo que, al entrar a uno de estos temas, no vas a ver la misma imagen, ya que es agregada. Cuando entras a una de estas publicaciones, aparece una imagen como portada; y si vuelves a entrar a esa misma publicación o refrescas pantalla, aparece otra diferente. Esto no sucede en las publicaciones de las opciones de NAVEGAR DIRECTO. De igual forma ocurre en las miniaturas de todas las secciones del Blog. Ninguna imagen de las designadas para los RELATOS o LIBROS CORTOS está relacionada a un tema en especial, es totalmente aleatorio; ya sea que entres a Inicio, Listas, Categorías, Navega Directo (todos) y Salón de Lectura.

    EN LAS MINIATURAS, sea en el INICIO, SALON DE LECTURA, INDICE O LISTA y CATEGORIA, al dar click en el tema el link se abre en otra ventana, al dar click en la imagen o en "LEER", "SEGUIR LEYENDO" o "PUBLICACION COMPLETA" el link se abre en la misma ventana. Lo mismo ocurre en el SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR de la página de INICIO. Esto no se aplica si estás en NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL.

    LOS PUNTOS no funcionan si has aplicado REDUCIR LARGO DEL SIDEBAR Y POST. Debes tomar en cuenta, también, que si haces cambios en el HEADER (cambiar la imagen por una de mayor longitud); cambios en la publicación, como por ejemplo: cambiar el tamaño de la letra, aumentar de tamaño la LETRA CAPITAL, ampliar el post ocultando el sidebar, aumentar el tamaño de la imagen, agregar avatar a las conversaciones, etc. etc.; los PUNTOS no se desplazaran, exactamente, a la pantalla exacta. Debes marcar los puntos después de haber hecho los cambios necesarios en la publicación o en el ESTILO.

    El DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO no funciona si has aplicado REDUCIR LARGO DEL SIDEBAR Y POST; se hace lento cuando tienes abierta la ventana del PANEL, o aplicado muchas sombras; y no funciona la barra lateral de desplazamiento mientras esté activo.

    EN EL SALON DE LECTURA, si aplicas para colocar la IMAGEN DEL POST como fondo, dedes desactivar esta opción si vas a cambiar de ESTILO a uno que tengas cambiado el fondo del BODY. Tampoco recomiendo aplicar esta opción en los ESTILOS que hayas empleado cambios en el fondo del body.

    USAR LAS OPCIONES del MINI PANEL intercalado con las mismas del PANEL causa conflicto, provocando cambios con errores visuales....Más detalles

    USAR LAS OPCIONES de MINIATURAS que se encuentra en el MENU (en la página de INICIO y LISTAS O INDICE) intercalado con las mismas del PANEL causa conflicto, provocando cambios con errores visuales....Más detalles

    EL FORMATO NUEVO del texto no está aplicado a todos los LIBROS y RELATOS. En el INDICE O LISTA los que disponen del formato tienen un (√) en el lado derecho. El resto de las CATEGORIAS disponen del formato nuevo.

    SI ESTAS EN EL INDICE O LISTA, en los LIBROS, y la carga de las miniaturas es muy demorado, la razón es que has aplicado muchos gráficos en "CANTIDAD DE IMAGENES (CATEGORIAS)". Para que la carga sea más rápida debes dar click en un número de "CANTIDAD DE IMAGENES (LIBROS y RELATOS)", que se encuentra en el PANEL, en la sección "VISUAL".

    NOTA: Para que los cambios realizados permanezcan es necesario tener activada las cookies de tu navegador. El mismo principio se aplica si vas a dejar puntos guardados en las publicaciones, agregar temas en "LECTURAS", "LEIDO" y "MENU PERSONAL", dejar anotaciones en "NOTAS" y para que funcione la sección "REGISTROS" del PANEL del SALON DE LECTURA.
    Si eliminas el archivo "http_www.mdarena.blogspot.com_0.localstorage" de la carpeta "LOCAL STORAGE", pierdes todos los cambios realizados, los puntos guardados en las publicaciones, lo guardado en NOTAS, las listas de LECTURAS, LEIDO y MENU PERSONAL y el control que lleva la sección REGISTROS del PANEL; dejando el blog en su estilo estándar.
    Si desactivas las funciones del PANEL no podrás hacer cambio alguno con el MINI PANEL y PANEL.

    NOMENCLATURA

    Significado de las letras que aparecen en el menú, el menú del PANEL y la sección ESTILOS del PANEL.

    Letras en la parte derecha inferior del menú del PANEL:
    EBa: Cargado o trabajando con el Estilo Básico
    E1 a E9: Cargado o trabajando con el Estilo 1, estilo 2, estilo 3.... estilo 9
    Post: Cargado o trabajando por publicación
    C1 a C3: Cargado o trabajando por categoría 1, 2 ó 3
    S: Cargado o trabajando por sub-categoría 1, 2 ó 3
    P: Cargado o trabajando el estilo respetando si la publicación tiene estilo propio.
    G1 a G3: Cargado o trabajando con el Grupo 1, 2 ó 3
    LY: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Lecturas"
    LL: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Leídos"
    P1 a P16: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Personal 1 a Personal 16"
    ALEATORIO: Carga de los estilos aleatoriamente
    ORDENADO: Carga de los estilos ordenadamente
    ALEATORIO+PP: Carga de los estilos aleatoriamente respetando si la publicación tiene estilo propio.
    ORDENADO+PP: Carga de los estilos ordenadamente respetando si la publicación tiene estilo propio.
    PREDEF.: Has cargado uno de los ESTILOS predefinidos que te ofrece el blog.
    Ho: Cambio del header ordenado
    Ha: Cambio del header aleatorio
    Pm: Publicación toma color de la miniatura
    Letra en gris Significa que la publicación también está en ese estilo, pero, el actual en rojo está en un nivel superior de prioridad.


    Letras en la parte derecha superior del menú del PANEL
    : Estilo protegido
    X: Las funciones del PANEL están desactivadas.
    T: El estilo se carga en todo el blog
    P: El estilo se carga en todas las publicaciones
    C: El estilo se carga en todo el blog y publicaciones
    F: Estilo fijo para el inicio e indice o lista (INICIO e INDICE O LISTA)
    MA: Está activado "Estilo en miniatura Aleatorio" (INICIO)
    MC: Está activado "Estilo en miniatura Continuo" (INICIO)
    SA: Está activado "Estilo en miniatura del Sidebar Aleatorio" (INICIO)
    SC: Está activado "Estilo en miniatura del Sidebar Continuo" (INICIO)
    DA: Está activado "Estilo en miniatura del Downbar Aleatorio" (INICIO)
    DC: Está activado "Estilo en miniatura del Downbar Continuo" (INICIO)
    AUT: Está activado el avance de las miniaturas (LISTA O INDICE)
    AUT-no fijo: Está activado el avance de las miniaturas. No queda activado cuando refrescas pantalla (LISTA O INDICE)
    A: Carga de estilos por sub-categoría (CATEGORIA)

    PANEL, sección ESTILOS, Guardar los Cambios:
    Guardar 1 a Guardar 9: Seleccionar el estilo del 1 al 9 en el cual se guardarán los cambios.
    Guardar en Básico: Seleccionar el estilo Básico para guardar los cambios.
    LY: Seleccionar "Lecturas" (del Menú) para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esa lista adquiera el Estilo dado. LL: Seleccionar "Leído" para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esa lista adquiera el Estilo dado. P1 a P16: Seleccionar del "Menú Peronal" (Personal 1 a 16) para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esas listas adquiera el Estilo dado.

    PANEL, sección ESTILOS, Ver Estilos con Cambios
    Bás: Se ha hecho, al menos, un cambio en el estilo Básico
    1 a 9: Se ha hecho, al menos, un cambio en el estilo 1, 2, 3... 9.
    Cat1() a Cat3(): Se ha hecho cambio en x categorías 1, 2 y/o 3. La cantidad de categorías con estilo va entre los paréntesis.
    Post(): Se ha hecho cambio o dado estilo propio en x publicaciones. La cantidad de publicaciones con estilo propio va entre los paréntesis.
    G1() a G3(): Se ha agregado x publicaciones al grupo 1, 2 y/o 3. La cantidad de publicaciones agregadas va entre los paréntesis.
    LY, LL, P1 a P16 Se ha hecho, al menos, un cambio en "Lecturas", "Leído" y "Personal 1 a 16".

    PANEL, sección ESTILOS, Cargar ESTILOS
    Cargar 1 a Cargar 9: Seleccionar el estilo del 1 al 9 a cargar.
    Cargar Básico: Cargar el estilo Básico.


    PRIORIDAD DE CARGA DE LOS ESTILOS:

    1) PREDEFINIDO
    2) CARGA MINIATURA CON ESTILO DE CATEGORIA
    3) PUBLICACION TOMA COLOR DE LA MINIATURA
    4) LY, LL, P1 a P16: Lecturas, Leídos y Personal 1 a Personal 16
    5) G3 - G2 - G1: Grupos 1, 2, 3
    6) POR POST
    7) POR CATEGORIA o SUBCATEGORIA 1, 2, 3
    8) ESTILOS 1 a 9 y BASICO.

    PREGUNTAS Y SOLUCIONES

    Lo que a continuación describo son situaciones que pueden surgir en cualquier momento, aunque estemos muy familiarizados con el blog. A veces olvidamos cuál es el motivo para que nuestra petición no responda como es debido.
    También es para aquellos visitantes, nuevos o asiduos, que no les gusta o no acostumbran a leer MANUALES u OBSERVACIONES, contestando preguntas de algunas opciones brindadas en este blog.
    Les recuerdo que el navegador empleado es el GOOGLE CHROME. Si empleas otro navegador es probable que haya situaciones o inconvenientes muy ajeno a lo aquí descrito.
    Esta sección hace hincapié de lo ya tratado en OBSERVACIONES y CÓMO FUNCIONA EL BLOG.
    Las situaciones están por sección (INICIO - SALON DE LECTURA - CATEGORIA - INDICE O LISTA) y conjunto de ellas, para su mejor búsqueda. Esta lista se va incrementando a medida que experimento situaciones o que crea conveniente debe ser expuesta.

    Nota.
    Al colocar la imagen de fondo, en la mayoría de los libros que no disponen del visto bueno o del formato para hacer cambios, no aparece la imagen. La razón es que al subir la imagen se lo hizo colocando el autor entre paréntesis. No he realizado los arreglos necesarios, y por el momento, se mantendrán así.


    SE APLICA A TODO EL BLOG
    Eso ocurre cuando has aplicado "Desactivar funciones del PANEL" o has cargado el ESTILO ORIGINAL. Debes activar las funciones del PANEL para poder realizar cualquier cambio; o cargar otro ESTILO que no sea el ORIGINAL. Esas opciones las encuentras en PANEL, la sección ESTILOS.

    Cinco razones para que eso ocurra: 1) Has aplicado "Desactivar funciones del PANEL", 2) Has cargado el estilo ORIGINAL. 3) Has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS, que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL, 4) Debes tomar en cuenta en qué estilo hiciste los cambios, y cargar ese mismo estilo. Y 5) Tienes desactivada las cookies de tu navegador.

    Lo más seguro es que tienes protegido el estilo actual. Desprotégelo, preferentemente desde el SALON DE LECTURA, en la sección "SEGURIDAD" del PANEL. Otra razón es que has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS, que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL.

    El PANEL de la página de INICIO, INDICE O LISTA y SALON DE LECTURA trabajan de manera independiente. Cada uno puede tener 10 estilos diferentes sin afectarse entre sí.

    Si has seguido el proceso de su instalación correctamente, entonces, cerciórate que tengas activado las cookies del navegador.

    En este caso debes estar consciente de qué estilo está cargado, qué combinación de estilos has aplicado, a cuál estilo hiciste cambios y considerar la prioridad de carga de los estilos. El estilo cargado lo puedes ver en la parte inferior derecha del menu de la ventana del PANEL. El detalle de las siglas empleadas y la prioridad de carga de los estilos lo encuentras en este mismo gadget en "NOMENCLATURA".

    Si eso ocurre es probable que hayas aplicado sombras o blur en varios secciones de la página y a la vez tener abierta la ventana del PANEL, también, puedes haber aplicado imagen en el fondo del body y tener abierta la ventana del PANEL y/o haber aplicado sombras o blur en algunas secciones de la página. No uses muchas sombras si vas a colocar imagen en el fondo del body.

    La única razón para que eso ocurra es activando la opción de PASARLA A GRISES. En la sección que veas la imagen blanco y negro, por ejemplo en el SIDEBAR (SALON DE LECTURA), te vas a PANEL, la sección SIDEBAR, buscas "IMAGEN, PASARLA A GRISES" y eliges la opción deseada.

    En las miniaturas, sea en el INICIO, SALON DE LECTURA, INDICE O LISTA y CATEGORIA, al dar click en el tema el link se abre en otra ventana, al dar click en la imagen o en "LEER", "SEGUIR LEYENDO" o "PUBLICACION COMPLETA" el link se abre en la misma ventana. Lo mismo ocurre en el SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR de la página de INICIO.

    Presiona PANEL y en la ventana que aparece verás un candado color amarillo en la parte derecha superior.

    Hay dos razones para que eso ocurra: 1) Tienes activado CARGA ALEATORIA u ORDENADA en esa sección, desactívala, ya que tiene prioridad sobre los ESTILOS. 2) En el SALON DE LECTURA tienes activado CARGAR EN TODAS LAS PUBLICACIONES o CARGAR EN TODO EL BLOG Y PUBLICACIONES.

    Para eliminar una NOTA debes abrirla y luego presionar ELIMINAR NOTA. Si has abierto dos o más NOTAS, solo se eliminará la última abierta, el resto no, debes cerrarlas y eliminarlas una por una. Debes abrir NOTA por NOTA e ir eliminándola a medida que la abras.

    En los ESTILOS predefinidos no puedes hacer cambios. Para hacer cambios en alguno de ellos, debes primero cargarlo y seguido copiarlo a otro ESTILO (que van desde GUARDAR 1, GUARDAR 2… hasta PERSONALIZAR GRUPO 3 O APLICARLO AL POST); hecho esto, cargas el ESTILO al que se copió y seguido haces los cambios deseados.
    Si quieres aplicar el ESTILO para todo el blog o fijarlo para el INICIO e INDICE O LISTA, sigues el proceso ya explicado, luego cargas el ESTILO a cual se copió y eliges la opción deseada (esto último sólo en el SALON DE LECTURA).

    Puede ser por cuatro razones: 1) Tienes desactivado las FUNCIONES DEL PANEL. 2) No has aplicado DESACTIVAR CARGA ALEATORIA U ORDENADA que se encuentra en el MENU / ESTILOS (debes hacerlo en INICIO, LISTA o INDICE y SALON DE LECTURA). 3) No has activado FONDO COLOR VARIADO, y/o 4) No has aplicado DESACTIVAR CARGA ALEATORIA U ORDENADA en el SALON DE LECTURA.



    SE APLICA SOLO EN EL "SALON DE LECTURA" Y EN EL "INDICE O LISTA"
    Tienen que estar ocultos. Entra en PANEL, la sección "VARIOS" en "CAMBIA-INMOVILIZA SIDEBAR-OCULTAR SECCIONES", la opción "OCULTAR SECCIONES", en el SALON DE LECTURA; en INDICE O LISTA busca las opciones similares.

    En cualquier parte del blog, cada tema tiene un "+", el cual, al darle click, te da la opción de elegir dónde guardarlo.



    SE APLICA AL "SALÓN DE LECTURA"
    Tres razones para que eso ocurra: 1) Debes haber cambiado la longitud de la publicación, 2) Debes haber hecho cambios significativos en el texto, título o imagen de la publicación y/o 3) Cambiaste la imagen del header por una de mayor longitud, o viceversa. Si has hecho cualquiera de los tres casos descritos, o los tres, debes marcar y guardar la posición después de esos cambios.

    Eso ocurre cuando has aplicado el DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO. Debes detenerlo para que tomes el control de la barra de desplazamiento. La opción la encuentras en la sección VARIOS del PANEL.

    Para reducir esa cantidad a 5 miniaturas, te vas al PANEL, la sección VARIOS, presionas NIVELAR SIDEBAR CON POST y luego presionas DESACTIVAR.

    Te vas a PANEL, sección VARIOS, presionas ICONO:CAMBIAR-DIMENSIONAR-DESPLAZAR. Si quieres quitarlo presionas CAMBIAR ICONO la opción QUITAR, si quieres mostrarlo presionas ORIGINAL.

    Presiona PANEL, luego POST, seguido de COLUMNAS Y ZOOM DE IMAGENES.

    Lo primero que debes hacer es entrar a cualquier publicación que pertenezca a la categoría de la revista que desees aplicar los cambios (puedes ver la categoría en la parte última de la publicación), luego das click en "GUARDAR Y CARGAR POR SUB-CATEGORIA 1" (la 2 o la 3) que se encuentra en la sección ESTILOS en "GUARDAR, BORRAR ESTILOS Y APLICADOS" del PANEL, se efectúa un reinicio de página (si la página aparece con cambios es porque ya has hecho cambios en esa subcategoría anteriormente); por último seleccionas la opción "GUARDAR POR SUB-CATEGORIA", toma unos segundos a que aparezca el visto bueno, opción que la encuentras en GUARDAR, BORRAR ESTILOS Y APLICADOS" del PANEL. Ahora sí, procede a hacer los cambios que desees en esa revista. Si no das click en GUARDAR POR SUB-CATEGORIA los cambios se guardarán en la CATEGORIA que seleccionaste (1, 2 ó 3) y no en la SUB-CATEGORIA de la revista actual.

    Las razones son: 1) Has desactivado la opción para que quede igual, la cual se encuentra presionando PANEL, seguido de VARIOS y luego NIVELAR SIDEBAR CON POST, debes activarlo. 2) Cuando la publicación es más corta que la longitud del sidebar, el sidebar tratará de ajustarse a ésta, y por lo general no logra igualar la longitud. 3) Debes haber hecho cambios significativos en el texto, título o imagen de la publicación. 4) La última miniatura corresponde a la primera publicación realizada y como ya no tiene qué mostrar no puede completar el sidebar. 5) El máximo de miniaturas a mostrar es de 250 y cuando son libros o relatos cortos con gran cantidad de contenido la publicación sobrepasa ese máximo.

    Eso ocurre por una de las siguientes razones: Tienes abierta la ventana del PANEL, has añadido muchas sombras, o has colocado imagen en el fondo del body.

    Eso ocurre porque has estado presionando intercaladamente la tercera y quinta opción que se encuentra en la barra del DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO. Para poder controlar la velocidad con las opciones brindadas presiona la cuarta opción que es para detener el desplazamiento; ahora sí, puedes elegir cualquier opción para activar el desplazamiento.

    Es todo texto centrado dentro de un rectángulo azul, que encontrarás en algunas publicaciones. Para realizar cambios en los BLOCKQUOTE, presiona PANEL, seguido de TEXTO DEL POST y luego TEXTO EN BLOCKQUOTE Y BLOCKQUOTE. Tienes algunas opciones para darle otro aspecto.

    No hay forma de recuperar la clave asignada. La única opción que te queda es eliminar el archivo http_www.mdarena.blogspot.com_0.localstorage que se encuentra en la unidad C del disco duro, en la siguiente ruta: "C:\Documents and Settings\MAQUINA5\Local Settings\Application Data\Google\Chrome\User Data\Default\Local Storage", en este caso MAQUINA 5 es el usuario de la sesión de windows. Para eliminarlo debes cerrar el GOOGLE CHROME. Una vez eliminado abres nuevamente el GOOGLE CHROME y entras al blog, empezando de cero, con su presentación estándar.

    Presiona PANEL, luego MAIN y en la parte última la opción COLOR TEXTO DE LA PAGINACION. Lo mismo es en la página de INICIO, cambias el color de la paginación y del selector de tema en el slide.

    CATEGORIA es cada uno de los links del menú que están a la izquierda de +LISTAS. SUB-CATEGORIA es cada una de las revistas Diners y Selecciones, independiente entre sí y de las Categorías; estando enmarcadas cada una en las categorías "Revistas Diners" y "Revistas Selecciones", respectivamente

    Esto se debe a que, como estándar, está activado la nivelación de la longitud del SIDEBAR con la longitud de la publicación. Cuando la publicación es corta, dependiendo de cuán corta es, algunas ventanas o widgets no se mostrarán, tratando que la longitud del sidebar no sea demasiado larga que la longitud de la publicación; igual ocurre con las miniaturas. Para desactivar esta opción y que las ventanas o widgets del sidebar se mantengan das click en PANEL, luego en VARIOS, seguido de NIVELAR SIDEBAR CON POST, y por último DESACTIVAR.

    Cuando dejas marcado uno o varios puntos de una lectura para luego emplearlos, la línea de retorno estará debajo del MENU. Cuando aplicas guardar el PUNTO de acceso rápido, que aparece al final del MENU una vez que lo has guardado, el punto de retorno estará al comienzo o entre "I PANEL N", que se encuentra a mano izquierda. Si no es así es porque has hecho cambios significativos en la publicación, como por ejemplo: aumentar el tamaño del texto y/o de la imagen, o cualquier cambio que altere la longitud de la publicación. También afecta si has expandido la publicación ocultando el sidebar. Siempre que vayas a dejar puntos marcados debes hacerlo después de hacer los cambios necesarios en la publicación o ESTILO.

    No necesitas dejar marcado el punto donde suspendes la lectura, ya que automáticamente se guarda el punto o la pantalla que dejas de leer. El problema con esta opción es que si navegas por la lectura, el punto o pantalla se guardará dónde te quedes al dejar de navegar.
    Otra opción es dando doble click en cualquier parte de la línea que suspendes la lectura. Cuando dejas marcado la línea, al retornar al libro o publicación verás en la parte derecha del MENU el punto "●". Das click en el mismo y te desplazarás a la línea que suspendiste la lectura. El punto de retorno estará al comienzo o entre "I PANEL N", que se encuentra a mano izquierda. Cada publicación es independiente al resto. Cuando aplicas el "●", el mismo desaparece.

    Las opciones para activar el o los slides aparecen sólo si has guardado imágenes con la opción 'I' que se encuentra sobre el PANEL; también si guardas en MI LIBRERIA o en NAVEGA DIRECTO 1.

    Tienes dos métodos: 1) Seleccionar CARGAR SOLO POR POST y hacer los cambios deseados. 2) Cargas el ESTILO ORIGINAL, luego seleccionas GUARDAR POR POST y realizas los cambios deseados. Para ver los cambios en la publicación o post eliges CARGAR SOLO POR POST. Si la publicación ya tenía cambios hechos, los que acabas de hacer se agregan y se cambian si la opción hecha ya había sido aplicada anteriormente. Si el estilo está protegido no podrás hacer cambio alguno.

    Primero debes cargar el ESTILO ORIGINAL, luego seleccionas PERSONALIZAR GRUPO 1 O APLICARLO AL POST (igual con el grupo 2 ó 3) y realizas los cambios deseados. Para ver los cambios hechos en el GRUPO eliges PERMITIR CARGA DEL GRUPO 1 (igual con el 2 ó 3). Si el GRUPO ya tenía cambios hechos, los que acabas de hacer se agregan y se cambian si la opción hecha ya había sido aplicada anteriormente. Si el GRUPO está protegido no podrás hacer cambio alguno.



    SE APLICA EN LAS PAGINAS DE "+LISTAS" O "INDICE O LISTA"
    Eso ocurre cuando estás en LISTA DE LOS TEMAS-LIBROS y has aplicado una de las opciones que hay en "CANTIDAD DE IMAGENES (CATEGORIA)". Prueba cambiando con una de las opciones de "CANTIDAD DE IMAGENES (LIBROS y RELATOS), en PANEL, sección VISUAL, en la parte última. Los LIBROS y algunos LIBROS-RELATOS CORTOS, por su extenso contenido, toman más tiempo en completar las miniaturas o mostrar las imágenes.

    El visto bueno indica que la publicación tiene el formato que permite hacer cambios en el texto, lo que es: BLOCKQUOTE, TEMA, SUBTEMA, IDENTIFICADOR 1-2, LETRA CAPITAL, etc. etc. Este visto bueno se aplica sólo en los LIBROS y LIBROS-RELATOS CORTOS, ya que el resto de las publicaciones sí disponen de ese formato.

    Los LIBROS y LIBROS CORTOS-RELATOS CORTOS disponen de un visto bueno "√" al final del tema, indicando que ese libro o publicación se puede aplicar el formato nuevo. En el resto de las CATEGORIAS todas las publicaciones tienen el formato nuevo.

    La única razón por la que puede ocurrir eso es porque tu internet está fallando.

    Das click en PANEL y luego MINIATURAS. Puedes aplicar todas las opciones que comiencen con la palabra IMAGENES.

    Si ya has elegido "Imagen + Título" o "Solo Imagen", entonces el problema es que estás o muy cerca o en la primera publicación. En este caso la primera publicación es, literalmente, la primera que se realizó en esa categoría. Para solucionar el problema presiona el punto que se encuentra entre las dos flechas localizadas a mano derecha y vuelve a cambiar la cantidad de imágenes.



    SE APLICA EN LAS PAGINAS "CATEGORIA"
    En esta sección no funciona las opciones para hacer cambios en el estilo de las miniaturas, no puedes aumentar ni reducir la cantidad a mostrar, no hay lista en texto, y por último, cada categoría puede tener un aspecto diferente, incluso las sub-categorías.

    CATEGORIA es cada uno de los links, del menú, que están a la izquierda de +LISTAS; a excepción de las revistas "Diners" y "Selecciones", ya que ese conjunto se enmarca en la categoría "Revistas Diners" y "Revistas Selecciones", respectivamente. SUB-CATEGORIA es cada una de las revistas Diners y Selecciones, independiente entre sí y de las Categorías.

    Esas opciones te permite cargar el ESTILO, creado en el SALON DE LECTURA, de cada categoría. Si has dado un ESTILO diferente a alguna categoría en particular o has descargado los ESTILOS DEFINIDOS que ofrezco, cuando activas la opción CARGAR ESTILOS DE LA CATEGORIA 1 ó 2, cada categoría tendrá un aspecto diferente; igual ocurre si activas CARGAR LO ANTERIOR EN SUB-CATEGORIAS, tomando cada revista el estilo dado en el SALON DE LECTURA. Esto solo se aplica cuando eliges, del MENU, cualquier link que se encuentra a la izquierda de "+LISTAS".



    SE APLICA A LA PAGINA DE "INICIO"
    Cuatro razones para que eso ocurra: 1) Tienes activado el estilo ALEATORIO o CONTINUO en las miniaturas, debes desactivarlo para elegir uno en particular. 2) Tienes activado CARGAR PARA TODO EL BLOG de la sección ESTILOS del PANEL, desactívalo. 3) Has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL y 4) El estilo está protegido. Si ocurre eso y has aplicado CARGAR PARA TODO EL BLOG, debes desproteger el estilo desde el SALON DE LECTURA.

    Presiona PANEL, luego VARIOS , seguido CAMBIO DE CONTENIDO DE LAS MINIATURAS y das click en CAMBIO DESACTIVADO.

    Eso puede ocurrir solo por dos razones: 1) Lo has desactivado mediante la opción que se encuentra presionando PANEL, seguido de VARIOS y luego CAMBIO DE CONTENIDO DE LAS MINIATURAS " y/ó 2) Tu internet está fallando.

    Presiona PANEL luego MAIN y en la parte última la opción COLOR TEXTO DE LA PAGINACION Y SELECTOR DEL SLIDE. Lo mismo es en el SALON DE LECTURA, solo que ahí cambias es el color de la PAGINACION.



    SE APLICA A "MI LIBRERIA"
    Las imágenes siempre van a aparecer, tarda cuando tienes una gran cantidad de imágenes guardadas, entre más imágenes guardes, más tardará. Debes tener paciencia para que carguen todas. La ventaja es que, cuando entres a MI LIBRERIA, puedes seguir agregando imágenes desde las otras secciones del blog y actualizas MI LIBRERIA sin tener que refrescar pantalla con la opción que se encuentra a mano izquierda, representada con un bolígrafo negro.

    Para guardar, elige dónde, y seguido da click en la o las imágenes deseadas.
    Para dar Zoom o Fijar,
    selecciona la opción y luego la imagen.
    -----------------------------------------------------------
    Slide 1     Slide 2     Slide 3










    Header

    -----------------------------------------------------------
    Guardar todas las imágenes
    Dar Zoom a la Imagen
    Fijar la Imagen de Fondo
    No fijar la Imagen de Fondo
    -----------------------------------------------------------
    Colocar imagen en Header
    No colocar imagen en Header
    Mover imagen del Header
    Ocultar Mover imagen del Header
    Ver Banco de Imágenes del Header

    Imágenes para el Header o Cabecera
    Slides
    P
    S1
    S2
    S3
    B1
    B2
    B3
    B4
    B5
    B6
    B7
    B8
    B9
    B10
    H
    Controles Desactivar Slide


    T E M A S








































































































    FUNCIONAMIENTO DEL BLOG


    Esta ayuda te permitirá aprovechar las características del Blog.

    Empecemos con los dos recuadros que se encuentran a mano izquierda.

    S: Permite guardar la publicación y el punto que suspendes la lectura de forma rápida. Esta misma opción la encontrarás en el MENU, la opción "Guardar Lectura". Cuando guardas una publicación por primera vez, aparece el mensaje: "Publicación y Punto Guardado". Cuando guardas el punto donde suspendes la lectura y anteriormente has guardado la publicación, aparece el mensaje "Punto Guardado".

    TEMAS: Cuando das click en esa opción, una ventana se abre con "Otros temas" que te ofrece el blog. Si te desplazas hasta el final de esa ventana, verás dos rectángulos reducidos en su longitud. El primero permite avanzar o retroceder ese grupo de publicaciones. El segundo permite ver los temas desde el último publicado, también verlos de forma aleatoria y ver más temas correspondientes a la categoría de la publicación actual. Cuando entras a una de las listas o por medio de la CATEGORIA que se encuentra en la parte última de la publicación, la opción de "Actual Categoría" no está disponible.

    Veamos ahora lo que hace cada ícono del MENU:

    Este ícono aparece en todo el blog y permite visualizar las siguientes opciones:

    Guardar Lectura: Misma opción del recuadro con la S que se encuentra sobre el recuadro de TEMAS. Opción sólo en las publicaciónes, en Navega Directo no.
    Al aplicar esta opción aparece en el MENU el ícono , el cual indica que hay una publicación guardada. Es visible en todo el blog y al dar click en el mismo una ventana se abre mostrando el o los temas guardados. Das click en un tema y te vas a esa publicación.
    Cuando guardas la publicación, también se guarda la pantalla donde se encuentra el párrafo o la línea que suspendes la lectura. Cuando aplicas esta opción, al entrar a la publicación te desplazarás al punto que suspendiste la lectura. Esta opción es la única forma en que el punto que se guardó, cuando se guardó la publicación, se hace efectivo. Para que ese párrafo o línea aparezca en el tope de la pantalla, antes de guardar, debes colocarlo en el tope de la misma. Una vez guardado, puedes desplazarte por la publicación sin que el punto o pantalla guardada se altere.
    El punto que se guarda, al guardar la lectura, no se borra cuando regresas a la misma por esta opción. Cuando vuelves a guardar la publicación el punto se actualiza a la pantalla actual.

    Eliminar Lecturas: permite eliminar el registro de las publicaciones guardadas.
    Al aplicar esta opción y al aceptar, se eliminarán todas las publicaciones guardadas.

    Eliminar por Lectura: esta opción aparece cuanto tienes como mínimo dos publicaciones guardadas, y permite eliminarlas por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de publicaciones guardadas.
    Para eliminar una publicación guardada, simplemente selecciona la que desees eliminar.
    Cuando eliminas una publicación guardada y queda solo una, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Guardar Punto: permite guardar un punto específico o la pantalla de la actual lectura. Puedes guardar cuántos puntos desees. Con esta opción puedes crear un índice de la lectura, o marcar la posición de uno o varios párrafos importantes. Cada publicación es independiente. Opción sólo para las publicaciones, no para Navega Directo.
    Al dar click en esta opción se abre una ventana, en la misma hay un recuadro en blanco, el cual sirve para colocar una referencia del párrafo o línea que dejas marcada su posición. Si no colocas una referencia, automáticamente ese punto toma el nombre de "Punto guardado 1", donde 1 es el número del punto que se ha guardado. Si has guardado 5 puntos y el sexto no le pones referencia, tomaría el nombre de "Punto guardado 6".
    Para que el punto o pantalla se guarde con o sin referencia, debes dar click en "Referencia" que se encuentra debajo del recuadro en blanco.
    Cuando aplicas esta opción aparece en el MENU el ícono . Al dar click en el mismo se abre una ventana con el o los puntos guardados. Das click en cualquiera y te desplazas a ese punto o pantalla de la publicación. Aparece sólo en las pubicaciones que tienen al menos un punto o pantalla guardado.

    Borrar Punto(s): permite eliminar el o los puntos guardados. Esta opción aparece cuando has guardado al menos un punto o pantalla. Opción sólo en las publicaciones, no para Navega Directo.
    Cuando aplicas esta opción y aceptas, se borrarán todos los puntos o pantallas que has guardado en esa publicación.

    Borrar por Punto: esta opción aparece cuando tienes como mínimo dos puntos o pantallas guardados, y permite eliminarlos por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de puntos o pantallas guardados.
    Para eliminar un punto o pantalla guardado, simplemente selecciona el que desees eliminar.
    Cuando eliminas un punto o pantalla guardado y queda solo uno, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Ultima Lectura: permite acceder a la última publicación leída. Si entras a otra publicación se guardará en la que estás. Sirve para cuando estás en cualquier parte del blog menos en una publicación.
    Para que la publicación se guarde automáticamente debes haberte desplazado hacia abajo al menos una línea.
    Si al seleccionar esta opción nada ocurre, es porque no has revisado o leído publicación alguna.

    Historial de Nvgc: esta opción aparece en todo el blog y permite ver el Historial de las páginas navegadas.
    Cuando seleccionas esta opción, una ventana se abre mostrando las publicaciones que has navegado. La primera es de fecha más antigua y la última de más reciente.
    Guarda hasta 51 temas o publicaciones. Cuando has llegado a ese límite, se va eliminando desde la más antigua, o sea desde la primera; y se agrega la reciente como última.
    Sólo se guardará un tema a la vez, o sea, si entras a una publicación cualquiera, la misma se guarda automáticamente en el historial, y, si vuelves a entrar a ese tema, al rato o cualquier otro día, ya no se guarda, porque que el tema ya se encuentra en el registro.

    Borrar Historial Nvgc: aparece en todo el blog y permite borrar o limpiar el Historial de Navegación.

    Ocultar TEMAS: permite ocultar el recuadro rectangular, donde dice TEMAS, que se encuentra a mano izquierda de la publicación y el recuadro con la S que se encuentra sobre el mismo. Esta opción no está disponible en la página de Inicio ni en las Categorías que seleccionas desde el Menú y tampoco en Navega Directo.

    Mostrar TEMAS: aparece sólo cuando has aplicado "Ocultar TEMAS", y permite mostrar el recuadro rectangular que dice TEMAS, y que se encuentra a mano izquierda de la publicación y el recuadro con la S.

    Mostrar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite mostrar una barra inferior con la paginación. Al hacer esto, en la parte última de la publicación desaparece la paginación.

    Ocultar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones y si has aplicado "Mostrar Barra Inferior". Permite ocultar la barra de paginación y la muestra al final de la publicación.

    Ocultar Menú y BI: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite ocultar el Menú y la Barra Inferior (si la tienes activa). Cuando aplicas esta opción aparece en la parte superior izquierda un punto negro, el mismo permite restaurar el Menú y la Barra Inferior.

    Abrir ventana de Imágenes: permite ver la o las imágenes de la publicación. Esta opción también la encuentras en la parte derecha superior de la publicación y en Navega Directo.
    Cuando la publicación tiene una sola imagen, aparece a mano izquierda los siguientes íconos:

    Cierra la ventana de las imágenes.
    Para cambiar el tamaño de la imagen según su longitud. Cuando aplicas esta opción desparece ese ícono y aparece éste el cual revierte la función. Esta opción no se graba.
    Quita todos los íconos y deja la imagen sola.
    Para guardar la o las imágenes en uno de los Bancos de Imágenes. Puedes guardar por imagen o todas las de la publicación a la vez.
    Para ver las imágenes guardadas, presiona o da click en el "+" que se encuentra a mano izquierda del MENU, para que se abra la ventana de "Otras Opciones", y buscas la opción "Bancos de Imágenes".

    Cuando hay más de una imagen en la publicación, adicionalmente aparecen los siguientes íconos:
    Ver la imagen anterior.
    Ver la imagen siguiente.
    Activa el slide de las imágenes de la publicación actual.
    Cuando activas el slide aparece en la parte superior izquierda el icono y permite desactivar el slide.
    Cuando activas esta opción, aparece en la parte superior izquierda un punto, el cual restaura los íconos.

    Las imágenes se acoplan al ancho de la pantalla y se aprecian bien según la dimensión de las mismas. Cuando son imágenes largas, el dispositivo debe estar vertical, si son cuadradas o rectangulares, debe estar horizontal.

    Navega Directo: permite revisar las publicaciones del Blog por categoría y sin el refresco de pantalla.
    Con este método puedes leer una revista o categoría específica, desde el último tema publicado hasta el primero.
    Si empleas las opciones que están al final de la publicación: POSTERIOR - INICIO - ANTERIOR, cambias a la publicación posterior o anterior de la categoría que estás actualmente. Inicio te lleva a la última publicación realizada de esa categoría.
    Cuando estás revisando una categoría en la ventana de TEMAS, en el grupo que suspendes la revisión se guarda, para cuando regreses a esta sección y vuelvas a revisar esa categoría lo harás desde ese grupo. Puedes revisar las categorías que quieras y cada una guardará el último grupo que suspendes la revisión.
    Lo del párrafo anterior no se cumple cuando se agregan publicaciones nuevas en la categoría.
    Cuando ves una publicación, por este método, se guarda el punto que suspendes la lectura, la publicación y la categoría. Cuando regreses a esta opción, aparecerá la última categoría con la publicación que leiste, en el punto o pantalla que suspendiste la lectura.
    Por cada publicación que veas se guarda el punto, categoría y tema. Eso quiere decir que, estando en esta opción cambias a una categoría y tema que leiste anteriormente, la pantalla se colocará en el punto que suspendiste la lectura.
    Dando click en el tema de la publicación, se abre en otra ventana la publicación en la sección de publicaciones.
    Dando click en la categoría, se abre en otra ventana la sección de CATEGORIAS con la correspondiente.
    A diferencia de ver la publicación de forma normal, no puedes guardar puntos ni la publicación.

    Bancos de Imágenes: Permite revisar y/o eliminar las imágenes guardadas en los Bancos.
    Estos Bancos de Imágenes también puedes usarlos como slide. Dispones de 10 Bancos.
    Puedes guardar hasta 100 imágenes en cada uno, haciendo un total de 1000.
    Cuando no has guardado imagen alguna, no aparecerá ningún Banco. Sólo verás los Bancos que tengan como mínimo una imagen.
    Cada Banco se presentará por medio de la primera imagen guardada en el mismo. Das click en la imagen y te da las opciones mencionadas en "Abrir ventana de imágenes", más los íconos el cual permite eliminar la imagen en pantalla, y que permite copiar la imagen en pantalla a otro Banco..
    En la parte última aparecerá la opción de "Vaciar el Banco" por cada Banco de Imágenes que tenga al menos una guardada y permite eliminar todas las imágenes guardadas en el mismo.

    Ayuda: permite ver esta Ayuda para conocer el funcionamiento del Blog.


    Este ícono aparece en todo el Blog y permite ver los temas de cualquier categoría con una introducción de las mismas. Su presentación es en orden de publicación de la categoría.
    Si has entrado a alguna CATEGORIA y seleccionas otra, la carga es directa, por lo que no hay refresco de pantalla.
    Si estás revisando alguna categoría en particular, cuando regreses al Blog y revises la misma categoría, comenzarás desde la última revisión hecha; y no desde el comienzo. Lo mismo es para cualquier cantidad de categorías que revises, cada una es independiente.
    Si das click en el tema o en "...Leer" la publicación se abre en la misma ventana, si lo haces en la imagen se abre la INFO del tema.
    Aquí puedes cambiar el estilo de las miniaturas.
    Cuando cambias el estilo de las miniaturas y aplicas "Solo Imagen (para los Libros)", y anteriormente has traveseado en los "Bordes", las imágenes no van a estar centradas. Para que se restaure su posición presiona en "Bordes" la opción "Normal".
    La opción "Solo Imagen (para los Libros)" se hizo especialmente para la categoría de los Libros.


    Permite ver las siguientes listas de todas las publicaciones realizadas:

    Por Categoría: lista alfabética por Categoría
    En estas listas no está incluido Libros y Relatos. Cuando accedes con esta opción, en pantalla aparecen todas las categorías en orden alfabético por categoría y aparece el ícono , en el MENU, el cual te da la opción de seleccionar la categoría a ver con los temas que dispone. No hay refresco de pantalla, es directo.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en 'Intro' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema, se abre en otra ventana, o en '...tema completo', se abre en la misma ventana.

    Libros: lista alfabética de todos los libros.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en 'Intro' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema, se abre en otra ventana, o en '...tema completo', se abre en la misma ventana.

    Relatos: lista alfabética de todos los Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.

    Por Autor: lista alfabética por autor de los Libros y Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Alfabético de Todo: lista alfabética de todo lo publicado en el Blog.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Lista Gráfica de los Libros: muestra las portadas de los libros en tamaño grande. Se muestran de 32 en 32.

    Lista Gráfica de las Revistas: muestra todas las revistas Diners y Selecciones en imagen grande. Das click en la imagen y una ventana se abre mostrando los temas de esa edición. Cuando entras a cualquier publicación, la misma se abre en otra ventana, de esa forma podrás llevar la continuación de los temas de esa revista.
    Cuando navegas por esta sección se guarda el punto o posición en que te has quedado. Si has revisado los temas de una revista, cuando regreses a esta sección, te situarás en la imagen de esa revista.


    Permite cambiar el tamaño de la letra en la página de INICIO a las miniaturas de ÚLTIMAS PUBLICACIONES y a las miniaturas al dar click en TEMAS. En las otras secciones que disponen de este ícono sólo a las miniaturas que aparecen al dar click en TEMAS, que se encuentra a mano izquierda en un recuadro azul. Al cambiar el tamaño de la letra, éste afecta a todas las secciones del Blog.


    Permite ver las lista de las publicaciones guardadas. Tocas el tema y se va a la publicación.
    Este ícono solo aparece cuando tienes, al menos, una publicación guardada.


    Este ícono aparece sólo en las publicaciones y permite ver la lista de los puntos o pantallas guardados en esa publicación. Si no has guardado al menos un punto o pantalla el ícono no aparece.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite ver las siguientes opciones que son para desplazamiento automático de la misma:

    Permite activar el desplazamiento automático y aparecen las siguientes opciones:

    Detiene el desplazamiento automático.

    Opción uno para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción dos para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción tres para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Para regresar a la velocidad estándar, presiona la opción para detener el desplazamiento y luego la de activar el desplazamiento.

    Cuando activas esta opción, el rectángulo de TEMAS, que se encuentra a mano izquierda, y la BARRA DE PAGINACION desaparecen, permitiendo leer con tranquilidad. Cuando presionas el botón de detener el desplazamiento el rectángulo y la barra aparecen nuevamente. Esto no ocurre en Navega Directo.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite visualizar las siguientes opciones:

    Permite las siguientes opciones para el texto:
    ● Alinear el texto: izquierda, centrarlo o justificarlo.
    ● Cambiar el tipo de letra.
    ● Aumentar o reducir el espacio entre las líneas.
    ● Cambiar el tamaño del texto. Afecta a todas las secciones del Blog.
    ● Ampliar el margen derecho e izquierdo.

    Permite las siguientes opciones para el color del texto:
    ● Cambiar el color de todo el texto, incluido la fecha de publicación, la categoría, los links y flechas de paginación. Si has hecho cambios de color en el TEMA, SUBTEMA y/o NEGRILLAS, al cambiar el color de todo el texto éstos no se veran cambiados. Para que tomen el color del texto general cambiado debes presionar la opción ORIGINAL en cada uno.
    ● Cambiar el color del tema.
    ● Eliminar la sombra del tema.
    ● Cambiar el color de los subtemas.
    ● Cambiar el color del texto en negrillas.

    Cambiar el color del fondo del texto.

    Reducir el tamaño de las imágenes.


    Regresa al MENU principal.

    Aparece sólo en la página de INICIO y si has entrado a ver una categoría por medio del ícono . Permite cambiar la presentación de las miniaturas.

    Te lleva a la página de INICIO.


    OTRAS CARACTERISTICAS

    ● Cuando entras a una publicación, automáticamente se guarda el punto o la pantalla que suspendiste la lectura. Esta opción es diferente a la que se describe en el siguiente ítem. Si navegas por la publicación se guardará el punto o pantalla que te quedas de la misma.

    ● Cuando guardas una publicación se guarda también el punto o pantalla que suspendiste la lectura. Es independiente a la opción del ítem de arriba. Con este método sí puedes navegar por la publicación. Para que el punto o pantalla de retorno funcione debes cargar la publicación desde la opción que aparece en el MENU en PUBLICACIONES GUARDADAS.

    ● Tienes dos formas de ver las CATEGORIAS del Blog:
    La primera es la indicada anteriormente, que se encuentra en el MENU con el ícono
    La segunda es dando click en la categoría que se encuentra en la parte última de la publicación o también al comienzo de la publicación en Navega Directo. Este método te permite ver sólo la categoría de esa publicación. Cuando das click en la imagen y en "Publicación Completa" te vas a la publicación en la misma ventana; y si das click en el título, es en otra ventana.


    OBSERVACIONES

    ● Si guardas Puntos en una publicación no debes hacer cambios en el texto, ya sea aumentando su tamaño como dando más espacio entre líneas; ya que si lo haces después de guardarlos, el retorno no va a ser el correcto. Debes hacer primero los cambios y luego guardar los puntos o pantallas.
    ● Las LISTAS en texto se actualizan cada dos o tres meses, o a su defecto, cada 100 publicaciones nuevas.

    OJOS DE ÁMBAR (Joan D. Vinge)

    Publicado el viernes, septiembre 01, 2017
    La mendiga subió arrastrando los pies por la silenciosa calle sumida en el anochecer, en dirección a la parte trasera de la residencia citadina de Lord Chwiul. Dubitativa, levantó la vista hacia las torres que resplandecían débilmente; luego sus garras se cerraron en el brazo del guardia.

    —Una palabra contigo, amo…
    — ¡No me toques, vieja bruja! —el guardia alzó el mango de su lanza, disgustado.

    Un hábil pie surgió de entre los harapos y le hizo perder el equilibrio. Se encontró tendido de espaldas sobre el fangoso suelo primaveral, con la punta de la lanza apuntada hacia su propia barriga, guiada por un nuevo par de manos. Jadeó, incapaz de hablar.

    La mendiga arrojó un amuleto sobre su pecho.

    — ¡Mira esto, estúpido! Tengo negocios que tratar con tu señor.

    La mendiga retrocedió un paso; la punta de la lanza aguijoneó al guardia con impaciencia; el hombre frunció el ceño en la suciedad y el barro, y se acercó el amuleto a los ojos bajo la débil luz.

    —Eres… ¿eres ella? Puedes pasar.
    — ¡Por supuesto! Por supuesto que puedo pasar… —una risa ahogada—. Por muchas razones, en muchos sitios… La Rueda del Cambio nos lleva a todos —alzó la lanza—. Levántate, estúpido… Y no es necesario que me escoltes; me esperan.

    El guardia se puso en pie, chorreante y ceñudo. Retrocedió, mirando cómo ella liberaba las membranas de sus alas de entre los pliegues de sus ropas. Las observó relucir y desplegarse mientras tomaba impulso para saltar sin mayor esfuerzo hacia la entrada de la torre, dos veces la altura de ella. Aguardó hasta que hubo desaparecido en su interior antes de atreverse siquiera a maldecirla.

    — ¿Lord Chwiul?
    —T’uupieh…, supongo —Lord Chwiul se inclinó hacia adelante en su diván de fragante musgo, escrutando las sombras del salón.
    —Lady T’uupieh.

    T’uupieh avanzó hacia la luz, dejando que la raída capucha se deslizara hacia atrás, mostrando su rostro. Sintió el placer del orgullo por no mostrar ninguna señal de obediencia, avanzando directamente como de noble a noble. La sensual ondulación de un centenar de diminutos escondrijos de miih bajo sus pies hizo que sus encallecidas plantas hormiguearan. Tras tanto tiempo, se regresa demasiado fácilmente…

    Eligió el diván que se hallaba al otro lado de la baja mesa de piedra de agua, y se relajó lánguidamente en sus harapos de mendiga. Extendió la garra de un dedo y tomó una jugosa baya kelet del bol colocado sobre la superficie de la mesa esculpida con arabescos; la dejó deslizar dentro de su boca y garganta abajo, como había hecho tan a menudo, hacía mucho tiempo. Y luego, finalmente, alzó la vista para medir la cólera del hombre.

    —Te atreves a venir hasta mí con estos modales…

    Satisfactorio. Sí, mucho.

    —Yo no he venido a ti. Tú viniste a mí; tú buscaste mis servicios.

    Sus ojos vagaron por la habitación con una afectada indiferencia, y se detuvieron en los elaborados frescos que cubrían las paredes de piedra de agua, incluso en aquella pequeña habitación privada. Y se preguntó si particularmente en aquella habitación. ¿Cuántas reuniones de medianoche, para qué variadas intrigas, eran celebradas en aquella habitación? Chwiul no era el más rico de su familia o clan; y lo que contaba en aquella ciudad, en aquel mundo, era una apariencia de riqueza y poder…, porque la riqueza y el poder lo eran todo.

    —Encargué los servicios de T’uupieh la Asesina y los obtuve. Me sorprende descubrir que Lady T’uupieh se haya atrevido a acompañarla hasta aquí.

    Chwiul había recuperado su compostura. Ella observó cómo el aliento del hombre, al igual que el suyo propio, se helaba al hablar.

    —Donde va una, la otra la sigue. Somos inseparables. Deberías saberlo mejor que la mayoría, mi señor…

    Observó el largo y pálido brazo del hombre extenderse para tomar varias bayas a la vez. Pese a que las noches eran frías, se cubría sólo con una túnica que le envolvía el cuerpo, lo cual le permitía lucir la intrincada escala de joyas que danzaban en espiral sobre la superficie de sus alas. Él sonrió; ella vio sobresalir ligeramente sus afilados colmillos.

    — ¿Porque mi hermano hizo que os unierais la una dentro de la otra, cuando tomó vuestras tierras? Me sorprende simplemente que hayas venido… ¿Cómo sabías que podías confiar en mí?

    Sus movimientos carecían de gracia; ella recordó que las joyas lastraban las frágiles y translúcidas membranas de las alas y los ligeros brazos, hasta que el vuelo se hacía imposible. Como cualquier noble, Chwiul se hallaba normalmente rodeado de sirvientes que atendían cualquier capricho suyo. La incompetencia, fingida o real, era otra trampa del poder: una complacencia más, que tan sólo los ricos podían permitirse. Se sintió complacida de que las joyas no fueran de alta calidad.

    —No confío en ti —dijo—. Confío tan sólo en mí misma. Pero tengo amigos que me dijeron que tú eras bastante sincero, en este caso… Y por supuesto, no he venido sola.
    — ¿Tus ilegales? —incredulidad—. Eso no aseguraría tu protección.

    Rebuscando a un lado de sus harapos, ella separó calmadamente los pliegues que ocultaban a su secreto compañero.

    —Es cierto —gorjeó Chwiul suavemente—. Te llaman la Consorte del Demonio…

    Ella hizo girar las lentes de ámbar del precioso ojo del demonio —de modo que pudiera observar la habitación, tal como ella la veía—, y luego clavó su mirada en Chwiul, quien retrocedió ligeramente, manoseando el musgo.

    —“Un demonio tiene un millar de ojos, y un millar de millares de tormentos para aquellos que lo ofenden” —citó ella del Libro de Ngoss, cuyo rito había utilizado para atar al demonio junto a sí.

    Chwiul se puso tenso, nervioso, como si deseara huir volando. Pero solamente dijo:

    —Entonces, pienso que nos comprendemos mutuamente. Y que he hecho una buena elección: sé lo bien que has servido al Gran Señor y a otros miembros de la corte… Deseo que mates a alguien por mí.
    —Es obvio.
    —Deseo que mates a Klovhiri.

    T’uupieh tuvo un ligero sobresalto.

    —Confieso que me sorprendes, Lord Chwiul. ¿A tu propio hermano? —y el usurpador de mis tierras, se dijo… Cómo he ansiado matarlo lentamente, muy lentamente, con mis propias manos. Pero siempre está demasiado bien protegido.
    —Y a tu hermana también, mi dama —un ligero tono burlón—. Deseo que toda su familia sea eliminada: su compañera, sus hijos…

    Klovhiri… y Ahtseet. Ahtseet, su propia hermana menor, quien fuera su compañera más íntima desde la infancia y su única familia desde que los padres murieron. Ahtseet, a la que había mimado y protegido… Querida, conspiradora, traidora pequeña Ahtseet, que podía olvidar orgullo, decencia y honor familiar para unirse voluntariamente al hombre que les había robado todo. Cualquier cosa con tal de mantener las tierras familiares, había chillado Ahtseet; cualquier cosa con tal de mantener su posición. Pero aquel no era el modo, ¡no rindiéndose, sino devolviendo los golpes…! T’uupieh se dio cuenta de que Chwiul estaba observando su reacción con desagradable interés. Sus dedos rozaron la daga que llevaba en su cinturón.

    — ¿Por qué? —inquirió, deseando preguntar: ¿cómo?
    —Debería ser obvio. Estoy cansado de ser el segundo. Deseo lo que él tiene…, tus tierras y todo lo demás. Quiero apartarlo de mi camino, y que tras él no quede nadie con derechos mayores que los míos hacia esa herencia.
    — ¿Por qué no lo haces tú mismo? Veneno, quizá… Se ha hecho antes.
    —No. Klovhiri tiene demasiados amigos, demasiados hombres leales de su clan, demasiada influencia con el Gran Señor. Tiene que ser una muerte “accidental”. Y nadie está en mejor posición que tú, mi dama, para hacerlo por mí.

    T’uupieh asintió vagamente con la cabeza. No podía haber elegido a nadie que tuviera más deseos de tener éxito que ella… Y nadie tampoco que estuviera en mejor posición para golpear. Todo lo que le había faltado hasta entonces había sido la oportunidad. Desde el momento en que había sido desposeída, a lo largo de los grises días de otoño y el interminable invierno —durante cerca de un tercio de su vida ya— había rondado los agrestes pantanos y marjales de sus posesiones. Había reunido a unos pocos fieles sirvientes, a unos pocos descontentos, a unos pocos degolladores, para saquear y matar a los partidarios de Klovhiri, arruinar sus redes para los fibios, saquear sus trampas y apoderarse de su caza. Y para sobrevivir, se había dedicado a robar a cualquier viajero que recorriera los caminos que cruzaban por sus tierras.

    Puesto que aún seguía perteneciendo a la nobleza, el Gran Señor había tolerado al principio y luego alentado secretamente su bandidaje. Muchos extranjeros ricos viajaban por las rutas que cruzaban sus posesiones, y a cambio de cierta comisión, El Gran Señor le permitía que los atacara impunemente. Era una compensación, lo sabía, que le era regalada porque había permitido que su favorito, Klovhiri, obtuviera sus tierras. Pero ella lo había utilizado para obtener todos los favores posibles, y tras un cierto tiempo el Gran Señor había empezado a encomendarle trabajos más discretos y remunerados: la eliminación de ciertos enemigos. Y así se había convertido también en una asesina, y descubierto que este apelativo no era muy diferente al de noble: ambos requerían temple, habilidad y una completa falta de escrúpulos. Y puesto que ella era T’uupieh, había triunfado admirablemente. Pero debido a su venganza, las recompensas habían sido pequeñas… Hasta ahora.

    —No me respondes —estaba diciendo Chwiul—. ¿Significa eso que te falla el coraje ante la idea de asesinar a tu propia familia, mientras que a mí no?

    Ella rio secamente.

    —Lo que estás diciendo prueba que tu juicio es dos veces peor que el mío… No, no me falla el temple. ¡De hecho, mi sangre arde con el deseo! Pero no entra en mis pensamientos el enterrar a Klovhiri bajo el cielo simplemente para que mis tierras pasen a su hermano. ¿Por qué debería hacerlo?
    —Porque obviamente no puedes hacerlo sola. Klovhiri no ha conseguido hacer que te mataran en todo el tiempo que has estado acosándolo, lo cual es prueba de tu habilidad. Pero lo que has logrado con ello es que él esté siempre en guardia… No podrás acercártele mientras se mantenga tan bien protegido. Necesitas la cooperación de alguien que posea su confianza…, alguien como yo. Puedo hacer que sea tuyo.
    — ¿Y cuál será mi recompensa si acepto? La venganza es dulce, pero no es suficiente.
    —Pagaré lo que pidas.
    —Mis propiedades —sonrió.
    —Ni siquiera tú eres tan ingenua…
    —No —tendió un ala hacia nada en el aire—. No soy tan ingenua. Conozco lo que valen…

    El recuerdo de un día de verano nublado en oro la aferró: subiendo, subiendo en las cálidas corrientes ascendentes sobre el espumeante lago, viendo el delicado color rojo rosado de las torres de la mansión reflejar su luz hasta lo lejos, por encima de la marea de los árboles agitados por el viento; el azafrán, el carmesí y el aguamarina de los estanques de amoníaco brillando con los metales disueltos, extendidos en la resplandeciente superficie de las fundentes tierras familiares. Las tierras que se extendían interminablemente, como el verano.

    —Sé lo que valen —siguió ella; su voz se endureció—. Y que Klovhiri es aún el preferido del Gran Señor. Tal como dices, Klovhiri tiene amigos muy poderosos, que se convertirán en amigos tuyos cuando él muera. Necesito más fuerza, más riqueza, antes de que pueda comprar la influencia suficiente como para conservar de nuevo lo que es mío. Las probabilidades no están a mi favor…, por ahora.
    —Estás tallada en hielo, T’uupieh. Me gusta eso.

    Chwiul se inclinó hacia adelante. Sus amorfos ojos rojos recorrieron el relajado cuerpo de ella, en el intento de adivinar qué había escondido tras los harapos, bajo la penumbrosa luminiscencia de la habitación. Sus ojos regresaron al rostro de la mujer; ella no mostró ni enojo ni satisfacción.

    —No me gusta ningún hombre que aprecie eso de mí.
    — ¿Ni siquiera si eso significara recuperar tus posesiones?
    — ¿Como compañera tuya? —su voz restalló como una rama helada partiéndose—. Mi señor, acabo de decidir matar a mi hermana por haber hecho exactamente eso. Muy pronto me mataría a mí misma.

    Él se encogió de hombros y se recostó en el diván.

    —Como quieras —con una mano hizo el gesto de abandonar el asunto—. Entonces, ¿cuál es tu precio por librarme de mi hermano… y de ti también?
    —Ah —asintió ella, que ahora comprendía mejor—. Deseas comprar mis servicios, y también comprar mi desaparición. Puede que esto último no sea tan simple. Pero…

    Pero haré de cuenta que acepto, por ahora, se dijo. Y tomó algunas bayas del bol que estaba sobre la mesa, observando la sedosa cortina de agua amoniacal teñida de esmeralda que cubría una pared. Caía desde las alturas de la torre a una pequeña piscina, con una música que haría ininteligible cualquier conversación para alguien que intentara escuchar desde fuera. Discreción y belleza… La almizcleña fragancia del diván de musgo la hizo retroceder bruscamente hasta su infancia, desconcertándola: el recuerdo de estar tendida en una suave cama, en una agradable noche de primavera.

    —Pero al igual que cambian las estaciones, el cambio hace que me mueva en nuevas direcciones. De regreso a la ciudad, quizá. Me gusta tu torre, Lord Chwiul. Combina discreción y belleza.
    —Gracias.
    —Entrégamela, y haré lo que me pides.

    Chwiul se envaró en su asiento, frunciendo el ceño.

    —Mi casa de la ciudad… —y recuperándose—: ¿Es todo lo que deseas?

    Ella extendió sus dedos y estudió el tejido vestigial entre ellos.

    —Me doy cuenta de que mis pretensiones son más bien modestas —cerró su mano—. Pero considerando la satisfacción que emanará de la forma como la habré conseguido, será suficiente. Y tú no la necesitarás ya, una vez logrado mi objetivo.
    —No… Supongo que no —se relajó un tanto—. Apenas sentiré su falta, una vez en poder de tus tierras.

    Ella fingió no haber oído.

    —Entonces, estamos de acuerdo. Ahora dime, ¿cuál es la llave del cerrojo de Klovhiri? ¿Cuál es tu plan para ponerlos, a él y a su familia, en mis manos?
    — ¿Sabes que tu hermana y los niños están de visita aquí, en mi casa, esta noche? ¿Y que Klovhiri regresará antes del amanecer?
    —Lo sé —asintió T’uupieh.

    Lo dijo con más indiferencia de la que en realidad sentía, observando que Chwiul se sentía conveniente aunque silenciosamente impresionado por su temple al acudir allí. Extrajo su daga de la funda al lado del ojo de ámbar del demonio, y pasó un dedo por la aserrada hoja de madera impregnada de piedra de agua.

    — ¿Deseas que corte sus gargantas mientras están durmiendo bajo tu techo? —consiguió dar a su voz el adecuado tono de incredulidad.
    — ¡No! —Chwiul frunció de nuevo el ceño—. ¿Qué clase de estúpido crees que…?—se interrumpió—. Con el nuevo día, regresarán a sus posesiones por el camino habitual. He prometido escoltarles, para garantizar su seguridad durante el viaje. Habrá también un guía, para conducirlos a través de los pantanos. Pero el guía cometerá un error…
    —…y yo estaré esperando.

    Los ojos de T’uupieh brillaron. Durante el invierno, los ricos utilizaban trineos para sus viajes largos; preferían ser arrastrados sobre el fango helado por membranosas velas o tirados por esclavos allá donde la superficie del suelo era irregular o accidentada. Pero cuando llegaba la primavera y la superficie del suelo empezaba a disolverse, traicioneros pozos y depresiones se abrían aquí y allá como flores para tragarse a los descuidados. Únicamente un guía experimentado podía leer en las superficies, diferenciar la firme piedra de agua de la cambiante y fundente agua amoniacal.

    —Bien —dijo con suavidad—. Sí, muy bien… Tu guía los hará caer convenientemente en algún lodoso agujero, y luego yo los atraparé como a fibios imbéciles.
    —Exacto. Pero yo quiero estar allí cuando lo hagas; quiero verlo. Me inventaré alguna excusa para abandonar el grupo y reunirme contigo en los pantanos. El guía cumplirá con su cometido tan sólo si oye mi señal.
    —Como quieras; has pagado bien por el privilegio. Pero ven solo. Mis seguidores no necesitan ayuda, ni interferencias —se incorporó en el diván, dejando que sus largos pies palmeados se apoyaran de nuevo sobre los sensuales escondrijos de la alfombra.
    —Y si piensas que soy un estúpido que va a ponerse entre tus manos por propia voluntad, considera esto: tú serás la más obvia sospechosa cuando Klovhiri sea asesinado. Yo seré el único testigo que pueda jurar ante el Gran Señor que tus esbirros no fueron los atacantes. Tenlo bien presente.

    Ella asintió.

    —Lo tendré.
    — ¿Cómo me reuniré contigo, entonces?
    —No lo harás. Mis mil ojos te encontrarán —volvió a guardar el ojo del demonio en su andrajosa bolsa.

    Chwiul pareció vagamente desconcertado.

    — ¿Tomará… eso… parte en el ataque?
    —Puede, o puede que no; como él quiera. Los demonios no se hallan ligados a la Rueda del Cambio como tú y yo. Pero seguro que te encontrarás con él cara a cara, aunque no tiene cara, si vienes —frotó la bolsa a su lado—. Sí…, no olvides que yo también tengo mis salvaguardias en este trato. Un demonio nunca olvida.

    Se puso finalmente en pie, mirando una vez más a su alrededor por toda la habitación.

    —Viviré confortablemente aquí —miró de nuevo a Chwiul—. Nos veremos de nuevo, cuando venga el nuevo día.
    —Cuando venga el nuevo día —él también se puso en pie, con sus enjoyadas alas brillando a la luz.
    —No necesitas escoltarme. Seré discreta —hizo una inclinación de cabeza, como a un igual, y se dirigió hacia el vestíbulo en penumbra—. Y te libraré definitivamente de tu guardia: no sabe distinguir a una dama de una mendiga.


    —La Rueda gira una vez más para mí, mi demonio. Mi vida en los pantanos terminará junto con la vida de Klovhiri. Me trasladaré a la ciudad, y seré de nuevo la dama de mis posesiones, cuando los peces se sienten en los árboles.

    El alienígena rostro de T’uupieh resplandeció con una maligna alegría mientras se daba la vuelta y se alejaba, en la gran pantalla situada encima de la gran terminal del ordenador. Shannon Wyler se echó hacia atrás en su sillón, terminó de tipear su traducción, y se quitó el casco con los auriculares. Luego se alisó el largo y rubio cabello peinado hacia atrás, en un gesto habitual que le ayudaba a reorientarse con su entorno. Cuando T’uupieh hablaba, nunca conseguía mantener la objetividad necesaria para ayudarle a recordar que seguía aún en la Tierra, y no realmente en Titán, orbitando Saturno, a unos mil quinientos millones de kilómetros de allí.

    T’uupieh, cuando pienso que te amo, tú decides cortarle el cuello a alguien…

    Asintió vagamente a los murmullos de felicitación de los miembros del equipo y técnicos, que literalmente sorbían cada una de sus palabras en busca de nueva información. Comenzaron a dispersarse tras él a medida que el ordenador producía copias de la transcripción. Era difícil creer que llevaba haciendo aquello desde hacía ya más de un año. Alzó la vista hacia los carteles de sus conciertos allá en la pared, con nostalgia pero sin pesar.

    Alguien estaba telefoneando a Marcus Reed; suspiró, resignado.

    — ¿Cuando loss pecess se ssienten en los árrboless? ¿Estás ssiendo sarrcásstico?

    Shannon miró por encima de su hombro a la voluminosa silueta de la doctora Garda Bach.

    —Hola, Garda. No la vi entrar.

    Ella alzó la vista de la traducción y le palmeó ligeramente el hombro con la bifurcada punta de su bastón.

    —Ya lo ssé, querrido muchacho. Tú nunca oyess a nadie cuando T’uupieh habla… ¿Perro qué quierres darr a entenderr con essto?
    —En Titán eso significa el verano…, cuando los trifibios se metamorfosean por tercera vez. Así que ella quiere decir unos cinco años a partir de ahora, según nuestro tiempo.
    — ¡Ah! Porr supuessto. Mi viejo cerrebro ya no ess lo que erra… —se pasó una mano por el cabello gris blanquecino; su negra capa remolineó melodramáticamente a su alrededor.

    Él sonrió, sabiendo que ella no creía en sus propias palabras.

    —Quizás aprender el titanés por encima de los otros cincuenta idiomas sea la brizna de paja que desloma al camello.
    —Ja, ja, quizá ssea por esso… —se dejó caer pesadamente en la silla más próxima, perdida ya de nuevo en la transcripción.

    Jamás habría pensado que la vieja mujer llegaría a caerle tan bien, pensó para sí mismo. Se había dado cuenta de su presencia cuando estudiaba lingüística en Berkeley: ella era la grande dame de los estudios de lingüística, desde los lejanos días en los que aún había idiomas no grabados aquí en la Tierra. Pero su habilidad en hacer que su nombre apareciera en letras de imprenta y su rostro en la televisión, como una experta en lo que todo el mundo “realmente quería decir”, lo convencieron de que su verdadero talento se hallaba en la publicidad. Cuando finalmente la conoció en persona, su opinión al respecto no cambió, pero se convenció para siempre de que ella era realmente una autoridad en lingüística cultural. Y eso, a su vez, lo convenció de que su acento era un fraude total. Pero pese a la extravagancia —o quizá, mejor, a causa de ella— descubrió que sus opiniones ahora arcaicas sobre lingüística estaban mucho más cerca de sus propios sentimientos respecto a la comunicación que los puntos de vista de cualquiera de sus pares.

    Garda suspiró.

    — ¡Notable, Sshannon! Erres ssimplemente notable… Tu perrcepción de todo un idioma alienígena me sorrprende. ¿Cómo noss lass habrríamoss arreglado ssi tú no hubierrass venido a nossotrross?
    —Se las habrían arreglado bien sin mí, supongo.

    Shannon saboreó el placer especial de ser admirado por alguien a quien se respeta. Bajó nuevamente la vista a la consola del ordenador, a las dos brillantes placas de plástico de treinta centímetros que resplandecían verdosas a un lado, y que juntas le proporcionaban la versatilidad de un virtuoso violinista y de un mecanógrafo con cien mil teclas… Su lazo de unión con T’uupieh, su voz: el nuevo sintetizador IBM, cuyas placas de control sensitivas al tacto podían ser manipuladas para recrear las imposibles complejidades del lenguaje de la alienígena. Un don de Dios al mundo de la lingüística…, excepto que requería la sensibilidad y la inspiración de un músico para utilizarlo en toda su amplitud.

    Alzó de nuevo la vista y miró a través de la ventana, al ahora familiar horizonte cubierto por la bruma de Coos Bay. Puesto que muy pocos lingüistas eran músicos, su resistencia al empleo del sintetizador había sido como un muro de ladrillos. La vieja guardia de la cada vez más envejecida Nueva Ola —que incluía a Su Padre el Profesor y Su Madre la Ingeniera de Comunicaciones— seguía aferrada a una estéril fe en la traducción matemática por ordenador. Seguían forcejeando con torpes programas aplastados por interminables listas de morfemas que supuestamente generarían algún día algún mensaje en algún idioma determinado. Pero incluso después de años de perfeccionamiento, las traducciones generadas por ordenador seguían siendo inútilmente burdas y chapuceras.

    Mientras estudiaba para graduarse no había habido nuevos lenguajes que buscar, y no había obtenido permiso para utilizar el sintetizador con el fin de explorar los antiguos. Y así —tras una discusión familiar de tono definitivo—, había abandonado la universidad. Había llevado su fe en el sintetizador al mundo de su segundo amor, la música; a un campo donde, esperaba, la auténtica comunicación aún poseyera un cierto valor. Ahora, a los veinticuatro años, Shann era el Hombre de la Música, el músico de músicos, y un héroe para una enorme generación de aficionados que iban envejeciendo y de otra nueva que había heredado su amor hacia la siempre cambiante música llamada rock. Y ninguno de sus padres le había hablado por propia voluntad durante años.

    —No ess falsa modesstia —le estaba regañando Garda—. ¿Qué hubiérramos podido hacerr sin ti? Tú missmo te hass quehado muchass vecess de loss métodos de tu madrre. Ssabes que no habrríamos obtenido ni una décima parrte de la inforrmación sobrre Titán que hemoss logrrado de T’uupieh si ella hubierra sseguido ussando essa maldita trraducción porr ogdenador.

    Shannon frunció ligeramente el ceño, ante la punzada de una secreta culpabilidad.

    —Mire, sé que he obtenido algunos avances, incluso la mayoría, pero nunca habría podido conseguirlo si mi madre no hubiera efectuado todos los análisis preliminares antes de que yo viniera aquí.

    Su madre había pertenecido al equipo de la misión, habiendo trabajado durante años en la NASA en los esoterismos de la comunicación por ordenador con satélites y sondas espaciales, y debido a su historial como lingüista, se la había puesto a la cabeza del reciente equipo de especialistas en comunicaciones gracias a Marcus Reed, el director del proyecto Titán. Ella había estado a cargo de los análisis fónicos iniciales: utilizando el ordenador para comprimir el nivel de la voz alienígena hasta uno audible a los seres humanos, luego desmenuzando los complejos sonidos a otros fonéticamente más simples y humanos; había identificado fonemas, separado morfemas, ajustado todo a un esquema gramatical, y asignado sonidos equivalentes a cada uno de ellos. Shannon la había observado en sus primeras entrevistas por televisión, con aspecto incómodo y nervioso, mientras Reed se pavoneaba entre los fascinados representantes de la prensa. Pero lo que la doctora Wyler, la Ingeniera de Comunicaciones, tenía que decir finalmente, lo mantuvo pegado al borde del asiento; incapaz de resistir, había tomado el siguiente avión a Coos Bay.

    —Bueno, no quería offenderrte —dijo Garda—. Tu madrre ess indudablemente una ingenierra de talento… Perro necesita un poco más de… flexibilidad.
    —Y a mí me lo dice —asintió tristemente él—. A ella le encantaría ver cómo el sintentizador se derrumba. Se ha mantenido apartada desde que yo llegue aquí. Al menos, Reed aprecia mi “valor”.

    Reed le había dado la bienvenida como un hijo perdido desde hacía tiempo cuando llegó por primera vez al Instituto. ¿No era acaso un buen lingüista, además de un músico inspirado? ¿No le quedaría algún tiempo libre entre contratos? ¿No le gustaría extender un poco su visita y echarle una mirada más a fondo al trabajo de su madre? Él había aceptado, modestamente, las tres cosas… Y luego las cámaras de televisión y los periodistas habían brotado como si hubieran estado al acecho, y comprendió claramente que no estaban allí para registrar la visita del “chico de la doctora Wyler”, sino de Shann, el Hombre de la Música.

    Pero había tenido su primera sesión con una voz procedente de otro mundo, y bastó una sola audición para convertirlo en adicto…, porque el habla de los alienígenas era música. Cada fonema estaba formado por dos o tres sonidos superpuestos, y cada morfema era un haz de fonemas que fluían juntos como el agua. Hablaban en acordes, y el resultado era un coro, campanillas de cristal tintineando, el estremecimiento de candelabros de cristal…

    Y así había ido quedándose más y más tiempo. Al principio sólo fue capaz de observar a su madre y a sus ayudantes, con agónica frustración. Los métodos de análisis por ordenador de su madre habían trabajado bien en la transfonemización inicial del habla de T’uupieh, y muy rápidamente habían aprendido tanto como para enviar de vuelta torpes respuestas, utilizando el aparato localizador de ecos de la sonda, para conseguir que el interés de T’uupieh no se desvaneciera. Pero teclear la entrada en una consola alfanumérica, y esperar que incluso el más sofisticado programa lo transforme en otro lenguaje, es algo que todavía no funcionaba ni siquiera con los lenguajes humanos conocidos. Y él creía —con un fervor casi religioso— que el sintetizador había sido diseñado precisamente para este milagro de comunicación, y que sólo él podría utilizarlo para captar directamente los matices y las sutilidades que una máquina traductora jamás podría proporcionar. Había intentado una aproximación con su madre para que le permitiera usarlo, pero ella le había cortado el paso lisa y llanamente:

    —Esto es un centro de investigación, no un estudio de grabación.

    Y así él había pasado por encima de ella hasta Reed, que se había mostrado encantado. Y cuando finalmente hizo sus manos moverse sobre las cálidas y débilmente vibrantes placas de luz, recreando tentativamente el habla de otro mundo, supo que había estado en lo cierto todo el tiempo. Dejó que sus contratos musicales se fueran al infierno sin siquiera lamentarlo —casi con alivio—, y penetró de nuevo en el campo al que siempre había pertenecido.


    Shannon observó la pantalla, en la que T’uupieh se había instalado apoyándose —con una confortable familiaridad— contra el costado curvo de la sonda, oscureciendo a medias la visión de la escena. Afortunadamente, tanto ella como sus seguidores trataban la sonda con un cuidado obsesivo, incluso cuando la trasladaban de un lugar a otro en sus constantes cambios de campamento. Se preguntó qué habría ocurrido si hubieran puesto en funcionamiento inadvertidamente el sistema automático de defensa, que había sido diseñado para protegerla de animales agresivos: emitía una descarga eléctrica que variaba de simplemente dolorosa hasta mortal. Y se preguntaba qué hubiera ocurrido si la sonda y sus “ojos” no hubieran encajado tan perfectamente en las creencias de T’uupieh acerca de los demonios. La idea de que quizá nunca hubiese llegado a conocerla, a oír su voz…

    Había transcurrido más de un año desde que él, y el resto del mundo, oyeran por primera vez la sensacional noticia de que existía vida inteligente en la luna mayor de Saturno. No tenía ningún recuerdo en absoluto de los primeros dos vuelos a Titán, allá por los años 79 y 81, aunque podía recordar claramente la nave orbital que en 1990 había emitido fugaces atisbos de la superficie a través del manto de opacas nubes doradas. Pero el puñado de minisondas que había dejado caer probó que Titán gozaba del mismo efecto de invernadero que hacía de Venus un hirviente infierno. Y aunque las temperaturas estivales nunca subían por encima de los doscientos Kelvin —setenta y cinco centígrados bajo cero— las pocas fotografías habían mostrado incuestionablemente que allí había vida. El descubrimiento de esa vida, después de tantas decepciones a lo largo del sistema solar, había sido suficiente como para iniciar otra misión, destinada a enviar de vuelta datos desde la misma superficie de Titán.

    Esa nueva sonda había descubierto una forma de vida con inteligencia humana, o mejor dicho, esa forma de vida había descubierto la sonda. Y el descubrimiento de T’uupieh había convertido el potencial fracaso de una misión en un éxito: la sonda había sido diseñada con una unidad central, inmóvil, de procesado de datos, y diez “ojos” o unidades subsidiarias, que debían dispersarse por la superficie de Titán para recopilar información. El lanzamiento de las sondas subsidiarias durante el aterrizaje había fallado, sin embargo, y todos los ojos habían caído en un radio de pocos kilómetros cuadrados alrededor del punto donde la propia sonda había aterrizado, una zona pantanosa y deshabitada. Pero la interesada fascinación de T’uupieh y su deseo de complacer a su “demonio” lo había solucionado todo.

    Shannon alzó la vista de nuevo a la plana pared pantalla, al increíble e inhumano rostro de T’uupieh…, un rostro que ahora le era tan familiar como el suyo propio ante un espejo. Permanecía sentada, aguardando con infinita paciencia una respuesta de su “demonio”: tendría que esperar más de una hora hasta que su transmisión le llegara a él a través del abismo que separaba sus mundos; y debería esperar casi el mismo tiempo mientras ellos discutían una respuesta y él creaba la nueva traducción. Ella pasaba ahora más tiempo con la sonda que con su propia gente. La soledad del mando…

    Sonrió. El casi plano perfil de su rostro blanco como la luna se giró ligeramente hacia él…, hacia las lentes de la cámara; su frágil boca sonrió suavemente, sin acabar de descubrir sus largos y afilados dientes. Ahora podía ver un ojo rojo sin pupila, y la rendija de la nariz en forma semicircular que medio lo rodeaba; su gélida respiración de cianuro brillaba con tonalidades blancoazuladas, iluminada por los fantasmales halos del fuego de San Telmo que remolineaba en torno a la sonda durante las interminables noches de ocho días terráqueos de duración de Titán. Podía ver esferas de luz colgando como linternas japonesas de las inclinadas ramas cargadas de hielo de un distante bosquecillo.

    Era increíble… o perfectamente lógico, según fuera el criterio del biólogo con el que se estuviera hablando, que la vida de Titán, basada en el nitrógeno y el amoníaco, fuera tan análoga a la de la Tierra, basada en el oxígeno y el agua. Pero T’uupieh no era humana, y la música de sus palabras le traía una y otra vez mensajes que eran una burla de todos los ideales que tratara de mantener respecto a ella y su relación. Durante el último año había asesinado directamente a once personas, y junto con sus secuaces Dios sabe a cuántas, con el propósito de robarles. La única razón de que cooperara con la sonda, había dicho, era que únicamente un demonio poseía una reputación más sanguinaria que la suya; únicamente un demonio podía ordenarle respeto. Y sin embargo, por lo poco que había sido capaz de mostrarles y decirles acerca del mundo en que vivía, ella no era ni mejor ni peor que cualquier otro…, sólo más competente. ¿Era prisionera de una época, una cultura, en la que la sangre era algo que debía ser derramado en vez de compartido? ¿O era algo biológicamente innato, que le permitía filosofar acerca de la brutalidad, y brutalizar la filosofía?

    Más allá de T’uupieh, alrededor del fuego de nitrógeno del campamento, algunos de sus secuaces habían comenzado a cantar unas melodías folklóricas alienígenas, que en su traducción no eran más que versos simples y repetitivos. Pero oídas en su forma pura, sin traducir, añadían complejidad sobre complejidad armónica: un discurso musical en un gran esquema melódico. Shannon adelantó una mano y tomó de nuevo el casco con los auriculares, olvidando todo lo demás. Había tenido un sueño, una vez, en que había sido capaz de cantar en acordes.

    Utilizando los largos períodos de demora entre comunicaciones, había conseguido, hacía unos pocos meses, grabar él mismo una serie de canciones alienígenas, utilizando el sintetizador. Fueron versiones simples y sin complicaciones, comparadas con las originales, debido a que incluso ahora su habilidad con el lenguaje no le permitía compararse ni de cerca con los cantantes, aunque no por eso dejaba de intentarlo. El cantar formaba parte de un rito religioso, le había dicho T’uupieh: “Pero ellos no cantan porque sean devotos; cantan porque les gusta cantar”. En una ocasión, privadamente, había interpretado para ella una de sus propias composiciones humanas en el sintetizador y se la había transmitido. Ella se quedó mirándolo —más bien, mirando directamente al ojo dorado de la sonda— en un silencio duro aunque tolerante. Nunca cantaba, aunque la había oído algunas veces armonizar suavemente. Se preguntaba qué opinaría si él le dijera que las canciones de sus secuaces le habían hecho ganar aquí en la Tierra su primer disco de platino. Nada, probablemente… Aunque conociéndola, si pudiera explicarle claramente todos los conceptos, quizás estaría completamente a favor de esa explotación.

    Él había aceptado ceder los derechos del disco a la NASA —y aunque eso había sido lo que había pensado hacer desde un principio, le molestó que Reed se lo pidiera—, con la condición de que su gesto no fuera divulgado. Pero de algún modo, en la siguiente conferencia de prensa, un periodista había sabido exactamente qué pregunta hacer, y Reed lo había dicho todo. Y su madre, cuando se le preguntó acerca del “sacrificio” de su hijo, había murmurado:

    —Saturno se está convirtiendo en un circo con tres anillos1 —comentó, y dejó a Shannon sin saber si echarse a reír o maldecir.

    Extrajo un arrugado paquete de cigarrillos del bolsillo de su caftán y encendió uno. Garda alzó la vista, husmeando, y sacudió la cabeza. Ella no fumaba, ni tenía ningún otro vicio —aunque él sospechaba que salía con hombres—, y le había dedicado un largo e inútil sermón que había terminado con un: “Bien, al menoss elloss no sson tabaco”. Él hizo un movimiento de cabeza en respuesta.

    — ¿Qué piensass sobrre lass últimas víctimass de T’uupieh? —Garda agitó la transcripción, haciendo que los pensamientos de él volvieran a la realidad—. ¿Matarrá a ssu prropia hermana?

    El exhaló lentamente el humo en torno a sus palabras.

    —«Sintonicen mañana el próximo excitante episodio de…». Creo que a Reed le gustará: eso es lo que pienso —señaló el periódico que había en el suelo junto a la silla—. ¿No ha observado que hemos pasado a ocupar la página tres?

    T’uupieh había alimentado la tolva de la sonda con algunos artefactos hechos de metal, algo que era conocido tan sólo de los “Antiguos”, dijo…, y la especulación científica acerca de la existencia de una cultura tecnológica anterior despertó durante un tiempo el interés hacia la sonda, dándole de nuevo el estatus de primera página. Pero las noticias de ese tipo no duraban siempre.

    —“Hay que mantener esa reputación arriba, chicos. Haced que las concesiones y donaciones no dejen de llegar” —dijo Shannon, imitando la voz de Reed.

    Garda soltó una risita.

    — ¿Estás irritado con Rreed o con T’uupieh?

    Él se encogió de hombros, sin animosidad.

    —Con ambos. No veo por qué ella no fuera a matar a su propia hermana…

    Se interrumpió cuando el apaciguado ruido de las numerosas personas que trabajaban en el proyecto en la gran habitación se intensificó y concentró repentinamente. Marcus Reed estaba haciendo una de sus entradas, resolviendo simultáneamente los problemas de todos los demás, como siempre. Shannon se maravillaba de la energía de Reed, aun cuando experimentaba algo parecido al disgusto por la forma en que la gastaba. Reed explotaba a todos y a todo con un cinismo encantador, en nombre del realce definitivo de la Ciencia…, y observarlo en pleno trabajo había vaciado gradualmente todo el respeto y buena voluntad que Shannon había traído consigo al proyecto. Sabía que la reacción de su madre hacia Reed era parecida a la suya propia, aunque nunca le había dicho nada al respecto; le sorprendía que hubiera aún algo en lo que ambos pudieran estar de acuerdo.

    —Doctor Reed…
    —Perdone, doctor Reed, pero…

    Su madre estaba ahora con Reed, mientras todos recorrían la habitación; se la veía con los labios apretados y resignada, su bata de laboratorio abotonada hasta arriba como si intentara evitar la contaminación. Reed parecía salir directamente de una revista de elegancia masculina, como siempre. Shannon bajó la vista hacia su propio caftán gris demasiado grande y sus tejanos, que habían hecho observar a Garda: “¿Estáss planeando entrrarr en un monassterrio?”.

    —Realmente nos gustaría…
    —El senador Foyle quiere que lo llame…
    —…Sí, de acuerdo; y dígale a Dinocci que puede seguir adelante y hacer que la sonda tome otra muestra. Sí, Max, ahora me hago cargo de eso… —Reed hizo un gesto hacia Shannon y Garda para que permanecieran en sus sitios cuando ellos giraron en sus asientos para mirarlo—. Bien, acabo de enterarme de las noticias acerca del último contrato de nuestra “Robin Hood”.

    Shannon sonrió lentamente. Él había sido el primero en llamar jocosamente Robin Hood a T’uupieh. Reed lo había cogido al vuelo y había bautizado para la prensa los pantanos de amoníaco como “el bosque de Sherwood”. Después de que la verdad acerca de sus sangrientas actividades comenzara a ser conocida, y empezara a parecer incluso como si estuviera colaborando con “el sheriff de Nottingham”, algún periodista había apuntado que se parecía más a Rima la mujer-Pájaro que a Robin Hood.

    Reed había dicho, riendo: “Bueno, después de todo, la única razón de que Robin Hood robara a los ricos era que los pobres ya no tenían nada de dinero”… lo cual, pensó Shannon, había representado el auténtico principio del fin de su tolerancia.

    —…Esto podría ser utilizado como una oportunidad de mostrarle gráficamente al mundo las duras realidades de la vida en Titán.
    —Ein moment —dijo Garda—. ¿Esstá ussted diciendo que prretende dejarr que el público vea essta atrrocidad, Marrcus?

    Hasta ese momento no habían dado a la publicidad ninguno de los relatos gráficos de los asesinatos; ni siquiera Reed había sido capaz de argumentar que aquello podía servir para cualquier auténtico propósito científico.

    —No, no lo está haciendo, Garda —Shannon levantó la vista cuando su madre empezó a hablar—. Porque todos estuvimos de acuerdo en que no daríamos a la publicidad ninguna grabación con fines sensacionalistas.
    —Carly, ya sabe que la prensa ha estado detrás de mí para que les entregara esas otras cintas, y que no lo he hecho, porque todos hemos votado en contra. Pero tengo la impresión de que esta situación es distinta…, una demostración de una condición sociocultural alienígena única. ¿Qué opina usted de eso, Shann?

    Shannon se encogió de hombros, irritado y sin saber qué responder.

    —No veo qué maldita cosa puede haber de único en ello; una masacre es una masacre, se filme donde se filme. Creo que la idea hiede.

    En una ocasión, en una fiesta, cuando aún estaba en la universidad, había visto una película en la cual una víctima desprevenida era asesinada a hachazos. El film, y lo que todos los films como aquel decían de la especie humana, le había revuelto siempre el estómago.

    —Ach… ¡Hay máss verrdad que poessía en esso! —dijo Garda.

    Reed frunció el ceño, y Shannon vio a su madre alzar las cejas.

    —Tengo una idea mejor —aplastó el cigarrillo en el cenicero que había debajo del panel—. ¿Por qué no me dejan hablar con ella de eso? —mientras lo decía se dio cuenta de cuánto había deseado intentarlo, y de lo mucho que podía representar el éxito para su fe en la comunicación, para la imagen que tenía del pueblo de T’uupieh, y quizás incluso de sí mismo.

    Esta vez ambos mostraron su sorpresa.

    — ¿Cómo? —preguntó Reed.
    —Bueno…, aún no lo sé. Simplemente déjenme hablar con ella, intentar comunicarme realmente con ella, descubrir cómo piensa y lo que siente… Sin toda esa porquería de técnica metiéndose en medio por un tiempo.

    La boca de su madre se apretó; vio la familiar arruga de preocupación formándose entre sus cejas.

    —Nuestro trabajo aquí es reunir esa “porquería” —le dijo ella—, no empezar a imponer valoraciones morales en el universo. Tenemos ya suficiente trabajo tal como están ahora las cosas.
    — ¿Qué hay de impossición en intentarr evitarr un assesinato? —una cierta luz brilló en los opacos ojos azules de Garda—. Esso tiene implicacioness rreales…, ssocialess. Piensa en ello, Marrcuss.

    Reed asintió, mirando pacientemente a los rostros atentos que lo rodeaban.

    —Sí, las tiene… Mucho interés humano —murmullos y asentimientos como respuesta—. De acuerdo, Shann. Quedan unos tres días antes de que amanezca de nuevo en el bosque de Sherwood. Puede disponer de ellos para trabajar con T’uupieh. La prensa deseará informes de nuestros progresos —miró su reloj y señaló con la cabeza hacia la puerta, mientras se volvía hacia ella.

    Shannon apartó la vista del rostro de su madre cuando ella pasó por su lado.

    —Buena suerte, Shann —le lanzó distraídamente Reed—. No cuento con reformar a Robin Hood, pero puede intentarlo de todos modos.

    Shannon se inclinó en su silla, frunciendo el ceño, y se volvió hacia el panel, diciendo por lo bajo:

    —Que en tu próxima reencarnación aparezcas como la taza de un inodoro.


    T’uupieh estaba confundida. Permanecía sentada sobre un montículo de resbaladiza piedra de agua al lado del demonio cautivo, aguardando una respuesta de él. En el tiempo que había pasado desde que lo encontrara en los pantanos, se había sorprendido una y otra vez de lo poco que se parecía su comportamiento al de todos los demás demonios de la ciencia popular que conocía. Y esta noche…

    Se había sacudido, sobresaltada, cuando su grotesco brazo provisto de garras cobró súbitamente vida y tanteó por entre las frías y plateadas hojas primaverales que brotaban del fundente suelo al pie de pequeño montículo. El demonio hacía muchas cosas incomprensibles —lo cual era lógico—, y exigía ofrendas de carne y vegetales, e incluso piedras…, y a veces hasta alguna parte del botín obtenido de los viajeros. Ella le entregaba de buen grado todas esas cosas, con la esperanza de ganar así su ayuda; incluso —aunque a regañadientes— le había dado los preciosos ornamentos de metal de los Antiguos que le había arrebatado a un gimoteante señor extranjero. El demonio la había elogiado efusivamente por aquello; todos los demonios acumulaban metal, y ella supuso que necesitaba metales para mantener su fuerza.

    Su caparazón en forma de domo brillaba ahora con el fuego mágico que siempre lo rodeaba por la noche; era una inmensa joya de metal del color de la sangre. Y sin embargo, ella siempre había oído decir que los demonios preferían la carne de hombres y mujeres. Pero cuando había intentado meterle un ala del señor extranjero en sus fauces, la escupió causándole varios rasguños sangrantes y le dijo a ella que lo dejara marchar. Sorprendida, ella obedeció y dejó que el idiota se fuera corriendo y aullando hasta perderse en los pantanos. Y luego, esa noche…

    —Vas a matar a tu hermana, T’uupieh —le había dicho—, y a dos niños inocentes. ¿Cómo te sientes al respecto?

    Ella había dicho lo primero que se le ocurrió: la verdad.

    — ¡El nuevo día tarda demasiado en llegar para mí! He esperado tanto tiempo, tanto tiempo para tomar mi venganza sobre Klovhiri… Mi hermana y sus retoños forman parte de su maldad; mejor matarlos antes de que se multipliquen —había extraído la daga y la había clavado en la musgosa y fundente tierra, como si los estuviera clavando en sus podridos corazones.

    El demonio había permanecido en silencio durante largo tiempo, como siempre. La tradición decía que los demonios eran inmortales, por lo que ella siempre había supuesto que no había razón alguna para que la respuesta fuera rápida; en algunas ocasiones, sin embargo, había deseado que se mostrara un poco más considerado hacia su propia condición de mortal. Luego, finalmente, había dicho, con su profunda voz llena de extrañas sombras:

    —Pero los niños no han hecho daño a nadie. Y Ahtseet es tu única hermana; ella y los niños son lo único que queda de tu sangre. Ella ha compartido tu vida. Dices que tú una vez… —el demonio hizo allí una pausa para rebuscar en su limitado vocabulario— la quisiste por eso. ¿Ya no significa nada lo que una vez significó algo para ti? ¿No queda nada de amor para frenar tu mano cuando la alces contra ella?
    — ¡Amor…! —había dicho ella, incrédula—. ¿Qué palabras son esas, oh Desalmado? Te estás burlando de mí —de pronto la ira había dejado sus dientes al descubierto—. El amor es un juguete, mi demonio, y yo dejé mis juguetes atrás. Y lo mismo ha hecho Ahtseet…, ya no es de los míos. ¡Traidora! ¡Traidora!

    La palabra había silbado como los moribundos leños del fuego del campamento, y ella se alejó disgustada del demonio, para escarbar en la capa aislante de cenizas sulfurosas y depositar sobre ella unas cuantas empapadas ramas más. Y’lirr, su segundo al mando, le había sonreído desde donde permanecía recostado sobre el suelo envuelto en su capa, diciéndole que debería dormir. Pero ella lo había ignorado y había vuelto a su guardia en la colina.

    Pese a que aquella noche era lo suficientemente fría como para recristalizar los miembros de los árboles safiül que se estaban descongelando lentamente, el equinoccio ya había pasado, y ahora la fina llovizna de polímero presagiaba los dorados días del próximo verano. T’uupieh se había envuelto más apretadamente en su capa y se había echado la capucha por encima de la cabeza, para evitar que la pegajosa humedad impregnara sus alas y membranas auditivas, y había recordado el último verano, su primer verano, que siempre recordaría… Ahtseet era una torpe y aleteante niña al comienzo de aquel primer verano, y T’uupieh la niña había pensado que su nueva hermana era tonta e inútil. Pero el verano fue transformando lentamente las tierras y llenando sus asombrados ojos con milagros, y su hermana se había transformado también, para convertirse en una compañera de aventuras juguetona y fácilmente gobernable. Juntas aprendieron a utilizar sus alas y aprovechar las cálidas corrientes ascendentes para explorar los límites y las libertades de su herencia.

    Y ahora, mientras la primavera avanzaba hacia el verano una vez más, T’uupieh se aferraba con furia a aquella visión, no deseando perderla, o recordar que aquel cálido e irreflexivo verano de su infancia nunca volvería, aunque las estaciones regresaran; porque la Rueda del Cambio seguía girando… y nunca volvía hacia atrás. No había regreso. Se había convertido en una adulta al final del verano, y ya no podría volver a remontarse con las ligeras alas de la libertad infantil. Como tampoco podría volver a hacerlo Ahtseet. La pequeña Ahtseet, siempre inmediatamente detrás de ella, como su sombra buena. ¡No! ¡No lo lamentaría! Se sentiría contenta…

    — ¿Has pensado alguna vez, T’uupieh —había dicho de pronto el demonio—, que está mal matar a alguien? Tú no deseas morir; nadie desea morir demasiado pronto. ¿Por qué deberían ellos? ¿Te has preguntado alguna vez cómo sería si tú pudieras cambiar el mundo por uno en el que tú…, donde tú trataras a todos los demás como siempre has deseado que te trataran a ti, y donde ellos te trataran de igual modo? Si alguien pudiera… vivir y dejar vivir… —su voz se había deslizado hacia imprecisos armónicos que T’uupieh no consiguió descifrar.

    Ella había escuchado, pero el demonio no dijo nada más, como si hubiera estado aguardando a que ella recapacitara sobre lo que ya había oído. Pero no había necesidad de pensar en lo que resultaba obvio.

    —Sólo los muertos “viven y dejan vivir”. Trato a todo el mundo como espero que me traten a mí; de lo contrario… ¡iría a reunirme muy pronto con los pacíficos muertos! La muerte es una parte de la vida. Morimos cuando el destino lo desea, y cuando el destino desea, matamos.

    »Tú eres inmortal; tienes el poder de hacer girar la Rueda, y haces girar al destino como deseas. Puedes jugar con inútiles fantasías, incluso convertirlas en realidad, y no sufrir jamás las consecuencias. Nosotros… no tenemos lugar para tales cosas en nuestras pequeñas vidas. No importa cuánto me esfuerce en ser como tú, al final moriré como todos los demás. No podemos cambiar nada; nuestras vidas están preordenadas. Así es como son las cosas entre los mortales.

    Y de nuevo T’uupieh se había sumido en el silencio, llena de inquietud ante aquellas extrañas divagaciones de la mente del demonio. Pero no dejaría que todo aquello influyera en sus nervios. El día acudiría muy pronto, no debía ponerse nerviosa; tenía que estar totalmente controlada cuando condujera su ataque sobre Klovhiri. Ninguna emoción debía interferir, y no importaba cuan grandes eran sus anhelos de sentir la azulada sangre de Klovhiri, y la de su hermana, y la de los niños resbalar por sus manos… Los retoños de Ahtseet nunca sentirían el cálido viento empujarlos hacia arriba en el cielo, ni se zambullirían, como lo había hecho ella, en las profundidades de sus estanques con pétalos arcoíris, ni verían sus torres reflejar la luz allá a lo lejos, entre los árboles. ¡Nunca! Nunca.

    Entonces había contenido bruscamente la respiración, mientras una especie de rabiosa girándola estallaba en la pared de retorcidos arbustos que había tras ella, dando volteretas por encima de su cabeza en dirección al claro que formaba el campamento. La había observado rodear el fuego —lanzando chispas, silbando furiosamente en el tranquilo aire— tres veces y media antes de hundirse sin dejar de dar vueltas en la oscuridad. Ningún durmiente despertó, sólo dos se removieron. Ella se había aferrado a una de las duras y angulares patas del demonio, agitada, sabiendo que aquellas vueltas en torno al fuego habían sido un portento… Pero ignoraba su significado. El ardiente silencio que aquella cosa dejara tras de sí la había oprimido como una losa: se había agitado inquieta, con sus alas tendidas.

    Y sin inmutarse en absoluto, el demonio había empezado a desgranar de nuevo sus extraños y tenebrosos pensamientos:

    —No todo lo que has oído sobre los demonios es cierto. Podemos sufrir las… —buscaba de nuevo las palabras—… las consecuencias de nuestros actos; entre nosotros también luchamos y sucumbimos. Somos viciosos, brutales y despiadados, pero no nos gusta ser así. Deseamos cambiar a algo mejor: ser más compasivos, perdonar más. Fracasamos más veces de las que vencemos, pero creemos que podemos cambiar. Y tú eres más parecida a nosotros de lo que supones. Puedes trazar una línea entre… confianza y traición, correcto e incorrecto, bueno y malo; puedes optar por no cruzar nunca esa línea.
    — ¿Cómo? —T’uupieh había girado su rostro para enfrentarse al ojo de ámbar grande como su propia cabeza, atreviéndose a interrumpir las palabras del demonio—. ¿Cómo puede una gota cambiar la magnitud de las mareas? ¡Es imposible! El mundo se funde y fluye, se eleva en bruma, regresa de nuevo al hielo, sólo para fundirse y fluir una vez más. Una rueda no tiene principio, y tampoco final; no empieza en ningún lugar. No hay “bueno” ni “malo”…, y ninguna línea entre ellos. Sólo hay aceptación. Si tú fueras un mortal, ¡diría que estás loco!

    Se había vuelto de nuevo, y sus garras trazaron leves surcos en la piedra recubierta con polímero mientras luchaba por mantener el autocontrol. Locura… ¿Era posible? ¿Podía su demonio haberse vuelto loco? ¿De qué otro modo podía explicar los pensamientos que él había puesto en su mente? Pensamientos insanos, extraños, suicidas…, pero que la atormentaban.

    ¿O era posible que existiera un método en su locura? Sabía que la traición era algo que yacía en el corazón de todo demonio. Podía simplemente estar mintiéndole cuando hablaba de confianza y perdón, sabiendo que ella debía estar preparada para mañana; confiando en hacerla dudar de sí misma, en conseguir que fracasara. Sí, eso era mucho más razonable. Pero, entonces… ¿por qué resultaba tan difícil creer que este demonio estaba intentando arruinar sus más acariciadas metas? Después de todo, ella lo mantenía prisionero; y aunque sus conjuros le impedían que la despedazara, quizás estaba intentando despedazar su mente, llevarla hasta la locura. ¿Por qué no debería odiarla, y deleitarse en su tortura, y esperar su destrucción?

    ¡Cómo podía ser tan desagradecido! Casi se había reído en voz alta ante su propio resentimiento, incluso mientras formulaba el pensamiento…, como si algún demonio hubiera conocido alguna vez la gratitud. Pero desde el día en que lo había atrapado con sus conjuros en los pantanos, le había ofrecido el mejor de los tratos. Lo había servido y transportado de un lado a otro, y había obligado a sus temerosos seguidores a que hicieran lo mismo. Le había ofrecido lo mejor de todo…, cualquier cosa que había deseado. Bajo sus órdenes había enviado rastreadores a buscar sus dispersos ojos, y él le había permitido, e incluso animado, a usar sus ojos como si fueran de ella, como observadores y protectores. Ella hasta le había enseñado a comprender su idioma —porque era tan ignorante como un bebé acerca del mundo de los mortales— cuando se dio cuenta de que él deseaba comunicarse. Había hecho todas aquellas cosas para ganarse su favor debido a que sabía que él había llegado a sus manos por una razón, y que si ella conseguía ganar su cooperación, no habría nadie que se atreviera a cruzarse en su camino.

    Había pasado todas sus horas libres haciéndole compañía, saciando su curiosidad —y la propia— mientras aumentaba sus enjoyadas fauces… hasta que gradualmente esas conversaciones con el demonio se convirtieron en una finalidad en sí mismas, un tesoro que valía incluso el sacrificio de metales preciosos. Ni siquiera la constante espera a que su lenta mente ponderara sus preguntas y respuestas la habían cansado nunca; había llegado a gozar compartiendo incluso el simple placer de sus silencios, y descansar a la cálida luz ambarina de su mirada.

    T’uupieh bajó la vista hacia el cinturón de fibra finamente tejido que pasaba a través de las estrechas hendiduras entre su costado y sus alas y mantenía sujeta su túnica. Tocó con sus dedos los pesados abalorios de intenso color ambarino que lo decoraban…, metal fundido y endurecido atrapado en pulida roca de agua gracias a las secretas artes de los forjadores de joyas, y que le recordaban siempre los mil ojos de su demonio. Su demonio…

    Apartó de nuevo la mirada para dirigirla hacia el fuego, hacia las formas envueltas en capas de sus seguidores. Desde que el demonio había venido a ella había notado cómo el espacio —tanto el físico como el emocional— que siempre la había separado como jefe de su grupo se iba ensanchando gradualmente. Seguía ostentando absolutamente el liderazgo, y quizá más firmemente ahora que había conseguido dominar al demonio, y su lazo de unión de peligro compartido y respeto mutuo jamás se había debilitado. Aunque había otras necesidades que su gente podía satisfacer mutuamente, pero no con ella.

    Los observó durmiendo como los muertos —como debería estar durmiendo ella ahora—, preparándose para mañana. Dormían esporádicamente, cuando podían, como hacían todos los plebeyos… Como lo hacía ahora ella también, en vez de hibernar la noche entera como la nobleza. Muchos de ellos dormían emparejados, hombre y mujer, aunque lo hacían con una plebeya y caótica falta de discriminación, siempre que la mujer sentía que le había llegado la estación. T’uupieh se preguntaba qué imaginarían al verla a ella sentada allí con el demonio, en plena noche. Sabía lo que pensaban, lo que ella animaba a todos a pensar: que había elegido al demonio como consorte, o que él la había elegido a ella. Y’lirr dormía siempre solo, observó. Confiaba en él y le gustaba más que cualquiera de los otros: era rápido y despiadado, y sabía que la adoraba. Pero era un plebeyo, y —lo más importante— no la desafiaba. En ningún lado, ni siquiera entre la nobleza, había hallado a nadie que le ofreciera la clase de compañerismo que anhelaba… Hasta ahora, hasta que el demonio había venido a ella. No, no podía creer que todas sus palabras fueran mentira.

    — ¡T’uupieh! —el demonio zumbó su nombre en la neblinosa oscuridad—. Quizá no puedas cambiar el esquema del destino, pero puedes cambiar tu mente. Ya has desafiado al destino saliéndote de la ley y desafiando a Klovhiri. Tu hermana fue la que aceptó —unas palabras ininteligibles—, simplemente dejó que la Rueda la tomara. ¿Puedes realmente matarla por eso? Debes comprender por qué lo hizo, cómo pudo hacerlo. No tienes que matarla por eso… No tienes que matar a ninguno de ellos. Tienes la fuerza, el valor de echar a un lado tu venganza y encontrar otro camino que te conduzca a tus fines. Puedes elegir ser clemente… Puedes elegir tu propio camino a través de la vida, aunque el destino último de toda vida sea el mismo.

    Ella se puso en pie con resentimiento, igualando la altura del demonio, y se envolvió apretadamente en la capa.

    —Aunque deseara cambiar de opinión, es demasiado tarde. La Rueda ya está en movimiento, y debo dormir si quiero estar dispuesta para ello —echó a andar hacia el fuego, se detuvo, miró hacia atrás—. No hay nada que yo pueda hacer ahora, mi demonio. No puedo cambiar el mañana. Sólo tú puedes hacer eso. Sólo tú.

    Lo oyó más tarde decir suavemente su nombre mientras ella permanecía tendida sin conseguir dormir en el frío suelo. Pero volvió la espalda a la voz y siguió allí tendida.

    Finalmente el sueño acudió.


    Shannon se dejó caer en el abrazo del acolchado sillón, frotándose la dolorida cabeza. Sus párpados eran como papel de lija, su cuerpo un peso muerto. Miró la gran pantalla, a T’uupieh vuelta obstinadamente de espaldas a él mientras dormía al lado del fuego de nitrógeno del campamento.

    —Está bien, eso es todo. Renuncio. Ni siquiera me escucha. Llame a Reed y dígale que abandono.
    — ¿Abandonass el intento de convencerr a T’uupieh? —preguntó Garda—. ¿Esstáss segurro? Ella puede volverr todavía. Pon un poco máss de énfasiss en… en loss aspectoss esspirritualess. Debemoss estarr segurros de que hemoss agotado todass lass possibilidadess… parra hacegle cambiarr su decissión.

    Para salvar su alma, pensó él amargamente. Garda había hecho sus primeras prácticas en un instituto dedicado a la traducción de la Biblia; él había descubierto en las últimas horas que aún guardaba en su interior un secreto deseo de hacer proselitismo. Pero… ¿qué alma?

    —Estamos malgastando nuestro tiempo. Hace seis horas que se alejó de mí. No va a volver…, y lo que quiero decir es que lo abandono todo. No deseo estar aquí cuando se produzca el asesinato. Ya he tenido bastante.
    —No lo dicess en serrio —dijo Garda—. Esstáss canssado, tú también necessitass desscansarr. Cuando T’uupieh despierrte, podrrás hablarr de nuevo con ella.

    Él sacudió la cabeza para echarse el pelo hacia atrás.

    —Olvídelo. Simplemente llame a Reed.

    Miró por la ventana al amanecer que separaba del cielo la silueta de las construcciones costeras envueltas en la niebla. Garda se encogió de hombros, desilusionada, y se dirigió hacia el teléfono.

    Shannon estudió nuevamente la consola del sintetizador, el teclado aún resplandeciente y aguardando, pidiéndole aún a sus pesadas y cansadas manos un intento más. Al menos cuando hiciera su última declaración no tendría que ser directamente a los ojos y oídos de un mundo que estaba aguardando; dudaba que ningún periodista fuera tan delicado como para estar aguardando todavía en la sala de observación de paredes de cristal a aquella hora. Sus preguntas habían sido interminables a primera hora de aquella noche, tanteando sus sentimientos, motivos, propósitos y planes, preguntando acerca de la moralidad de Robin Hood o de la falta de ella, y de la de él mismo, acerca de cientos de otras cosas que no eran asunto de nadie excepto de él.

    El mundo de la música había tratado de hacerle lo mismo en una ocasión, pero entonces pudo contar con amortiguadores —agentes, publicistas— para protegerlo. Ahora que había tanto en juego, no había tenido protección; únicamente Reed ante el micrófono convirtiendo elocuentemente la habitación en un espectáculo, con Shann el Hombre como atracción principal, hasta que empezó a sentirse atado a una estaca junto a un hormiguero y completamente cubierto de miel. Los periodistas lo miraban desde sus asientos como desde las alturas, criticando las respuestas de T’uupieh así como las suyas propias, llenando los lapsos de tiempo en los que necesitaba quietud para pensar, con irritantes interrupciones. El éxito de Reed había sido total en exprimir hasta la última gota de patetismo e interés humano de su esfuerzo por prevenir la venganza de T’uupieh contra los inocentes… Y con ello había conseguido que todo fracasara.

    No. Se envaró en su asiento intentando desentumecer su espalda. No, no podía echarle la culpa a Reed. En el momento en que lo que iba a decir era realmente importante, los periodistas ya lo habían echado a un lado. El fracaso era imputable a él, sólo a él: su habilidad no había sido suficiente, su mensaje no había resultado convincente… Era él quien no había sido capaz de ver a través de los ojos de T’uupieh con la claridad suficiente para que ella viera a través de los de él. Había tenido su oportunidad de comunicarse realmente, por una sola vez en su vida…, de comunicar algo importante. Y lo había estropeado.

    Una mano pasó por su lado para dejarle una taza de humeante café en el estante bajo la terminal.

    —Una cosa excelente de este ordenador —dijo una voz suave— es que está programado para hacer una buena taza de café.

    Sorprendido, se rio impensadamente y alzó la vista: su madre se veía ojerosa y cansada. Sostenía otra taza de café en su mano.

    —Gracias —tomó un sorbo y sintió el caliente líquido descender por su garganta hasta su vacío estómago. Sin levantar de nuevo la vista, dijo—: Bien, tienes lo que deseabas. Y también Reed. Ha conseguido el patetismo que quería, y tendrá sus asesinatos también.

    Ella movió la cabeza.

    —No es eso lo que yo deseaba. No quiero verte abandonar todo lo que has hecho aquí, simplemente porque no te gusta lo que Reed está haciendo con una parte de ello. No es para tanto. Tu trabajo significa demasiado para este proyecto, y significa demasiado para ti.

    Él levantó la vista.

    —Ja, esstá en lo cierto, Sshannon —recalcó Garda—. No puedess dejarrlo… Te necessitamoss demassiado ahorra. Y T’uupieh te necessita.

    De nuevo se rio involuntariamente.

    —Soy tan útil como un yo-yo de cemento. ¿Qué es lo que pretende, Garda? ¿Utilizar mis propias palabras moralizantes contra mí?
    —Te está diciendo lo que cualquier ciego podría haber visto esta noche, si no lo hubiera visto hasta ahora —la voz de su madre era extrañamente distante—: que este proyecto jamás habría conseguido tal grado de éxito sin ti. Que tenías razón acerca del sintetizador. Y que perderte significaría…

    Se interrumpió para volverse a observar la entrada de Reed por la puerta que estaba al extremo de la larga habitación. Venía solo esta vez, y contra lo acostumbrado en él, se veía desaliñado. Shannon supuso que habría estado durmiendo cuando le llegó la llamada telefónica, y se sintió inexplicablemente complacido por haberlo despertado.

    En cambio, Reed no lo estaba. Shannon observó el ceño fruncido, que podía significar preocupación o desagrado, o ambas cosas, y que fue deformando su rostro y creando ondas maléficas que avanzaban hacia ellos.

    — ¿Qué es lo que me ha dicho ella…, que pretende abandonar? ¿Sólo porque no puede cambiar una mente alienígena? —entró en el cubículo y miró hacia la terminal, para asegurarse de que todos los micrófonos estuvieran desconectados, supuso Shannon—. Usted sabía que era difícil, probablemente sin esperanzas. Tiene que aceptar que ella no desea ser reformada; aceptar que los valores de una cultura alienígena deben ser diferentes de los suyos.

    Shannon se recostó en el sillón. Sintió que un músculo en la parte interna de su codo empezaba a tironear de cansancio.

    —Puedo aceptar eso. Lo que no puedo aceptar es que usted desee convertirnos a todos en una pandilla de malditos alcahuetes. ¡Cristo, ni siquiera tiene usted una buena razón para ello! No vine aquí para ponerle la banda sonora a una asquerosa película. Si sigue usted adelante y le da a tragar al mundo esos asesinatos, abandono. No quiero dejar todo esto, pero no pienso quedarme para asistir a un carnaval pornocriminal.

    El ceño de Reed se frunció aún más, y miró hacia otro lado.

    —Y bien, ¿qué hay con ustedes dos? ¿Me están culpando también privadamente de complicidad en los asesinatos? Carly…
    —No, Marcus… Realmente no —ella sacudió la cabeza—. Pero todos sentimos que no debemos rebajar y debilitar nuestra investigación para convertirla en un espectáculo. Después de todo, la gente de Titán tiene tanto derecho a la intimidad y al respeto como cualquier cultura de la Tierra.
    —Ja, Marrcuss, crreo que todoss esstamos de acuerrdo al resspecto.
    — ¿Y cuánta intimidad tiene hoy en día alguien en la Tierra? Buen Dios… ¿Recordáis a los Tasaday? Y eso fue hace treinta años. No hay ni una sola cumbre montañosa o isla desierta que el omnipresente ojo de la cámara no haya transmitido para todo el mundo. Y respecto a lo que llaman las leyes de vigilancia pública del crimen…, nuestras propias vidas no son más que un gran espectáculo para mirones.

    Shannon sacudió la cabeza.

    —Eso no significa que debamos…

    Reed volvió hacia él unos fríos ojos:

    —Y yo ya estoy un poco cansado de su presuntuosa piedad, Wyler. ¿A qué cree que debe usted su éxito como músico, sino a la publicidad? —hizo un gesto hacia los carteles en las paredes—. Hay más ventas forzadas en la música que usted hace que en cualquier otro campo que pueda nombrar.
    —Tuve que aceptar algo de empuje publicitario. De lo contrario no habría podido llegar a la gente, no habría podido conseguir lo que realmente es importante para mí, comunicarme. Eso no significa que me guste.
    — ¿Y usted cree que yo disfruto con esto?
    —Entonces, ¿qué…?

    Reed vaciló.

    —Lo que ocurre es que soy bueno en esto, lo cual es lo que realmente importa. Porque usted puede no creerlo, pero sigo siendo un científico, y de lo que más me preocupo es de lograr que la investigación obtenga una buena tajada del pastel.

    »Dice usted que no tengo ninguna buena razón para hacer públicos de este modo nuestros descubrimientos. ¿No se da cuenta de que la NASA perdió todos los datos de nuestra sonda a Neptuno simplemente porque alguien en las alturas se cansó de esperar noticias y cortó nuestros fondos? El auténtico problema en estas largas misiones a los planetas exteriores no es la fiabilidad del instrumental, sino la constancia financiera. El público pagará millones por uno de sus conciertos, pero ni un centavo por algo que no comprenda.

    —No veo…
    —La gente quiere olvidar sus problemas, que la entretengan. ¿Y quién puede culparla por ello? De modo que para competir con las películas, y los deportes, y la gente como usted, sin mencionar otras diez mil valiosas causas gubernamentales y privadas, tenemos que ofrecerle al público lo que desea. Es mi responsabilidad dar eso, de modo que los “auténticos científicos” puedan sentarse en sus inmaculados y brillantes Institutos con medio millar de millones de dólares en valioso equipo a su alrededor, y hablar del “respeto a la investigación”.

    Reed hizo una pausa; Shannon mantuvo testarudamente su mirada.

    —Piense en ello. Y cuando pueda decirme que lo que ha hecho como músico es moralmente superior, o más valioso que lo que está haciendo ahora, podrá venir a mi oficina y decirme lo que significa ser realmente hipócrita. Pero piense en ello primero…, piénsenlo todos ustedes —dio media vuelta y salió del cubículo.

    Los otros, en silencio, lo observaron irse hasta que las dobles puertas, al otro extremo de la habitación, dejaron de moverse.

    Garda miró su bastón y luego su capa. Y observó, con aire sentencioso:

    —Bien… Crreo que ha consseguido un punto.

    Shannon se inclinó hacia delante, en un recorrido a lo largo de la compleja belleza de la terminal. Sentía que la combinación de pesadumbre y cafeína hacía a un lado su cansancio.

    —Sé que lo ha conseguido, pero no era ése el punto adonde yo quería llegar. No deseaba cambiar la mente de T’uupieh o abandonarlo todo, simplemente porque objetara vender el proyecto… Es la forma en que está siendo vendido, como una especie de espectáculo de perversión criminal, lo que no puedo soportar.

    Recordó que cuando era niño, los conciertos de rock habían conseguido una cierta notoriedad y eran tan respetables como una orquesta sinfónica, comparados con los espectáculos sensacionalistas de ahora, que los fueron eclipsando a medida que crecían: donde “expertos” se jugaban la vida por una bolsa de un millón de dólares, frente a una multitud que acudía a verles perder; donde masoquistas se ganaban la vida a través de la automutilación; donde se filmaban películas de cinema verité de carnicerías y muerte.

    —Quiero decir, ¿es eso lo que realmente quiere todo el mundo? —continuó—. ¿Hace sentirse bien a la gente el ver sangrar a otra persona? ¿O conseguirán alguna especie de superioridad moral contemplando la masacre, porque sucede en Titán en vez de aquí? —alzó la vista hacia la pantalla, hacia T’uupieh, que seguía tendida, durmiendo, inmóvil e indiferente—. Si hubiese podido cambiar la mente de T’uupieh, o cambiar lo que ocurre aquí, quizá me habría sentido bien respecto a algo. Al menos respecto a mí mismo. Pero… ¿a quién estoy engañando? —T’uupieh había tenido razón durante todo el tiempo, y ahora tenía que reconocerlo para sí: que no había ninguna forma de cambiar a ninguno de los dos—. T’uupieh es simplemente como los demás: cortaría antes tu mano que estrechártela…, y el hecho de que nosotros lo hagamos indirectamente no nos hace mejores. Y ninguno de nosotros lo será nunca.

    Las palabras de una vieja canción —más vieja que él— se insinuaron en su mente con brusca ironía, mientras empezó a desconectar la terminal:

    —“Las manos de un hombre nada pueden construir…”
    —Necessitass dorrmirr… Todoss nossotrross lo necessitamoss —dijo Garda, levantándose rígidamente de su silla.
    —“…excepto si una más una más cincuenta hacen un millón” —terminó suavemente la letra su madre.

    Shannon se volvió para mirarla, la vio mover la cabeza; ella se dio cuenta de que él la miraba, y levantó la vista.

    —Después de todo, si T’uupieh hubiera podido aceptar que lo que hacía era moralmente malo, ¿qué habría sido de ella? Ella lo sabía: la habría destruido; nosotros la habríamos destruido. Habría sido arrastrada y ahogada en la marea de la violencia… —su madre desvió la vista hacia Garda, luego la volvió hacia él—. T’uupieh es una realista, además de todo lo que también pueda ser.

    Él sintió que su boca se crispaba, con el resentimiento que sublima una emoción más profunda y dolorosa; oyó el gruñido de indignación de Garda.

    —Pero eso no significa que estés equivocado, o que hayas fracasado…
    —Te agradezco que digas eso —se puso de pie, hizo una seña a Garda, y se dirigió hacia la salida—. Vámonos.
    —Shannon.

    Se detuvo, mirando aún a otro lado.

    —No creo que hayas fracasado. Creo que has logrado llegar a T’uupieh. Lo último que ella dijo fue: “Sólo tú puedes cambiar el mañana”. Creo que está desafiando al demonio a seguir adelante, a hacer aquello que no tiene el poder de hacer por sí misma. Creo que te está pidiendo que le ayudes.

    Él se volvió lentamente.

    — ¿Realmente crees eso?
    —Sí, lo creo —ella inclinó la cabeza y soltó el pelo que el cuello de su suéter aprisionaba.

    Shann regresó a su asiento; sus manos rozaron las oscuras e inertes placas del panel.

    —Pero no sacaré nada hablando de nuevo con ella. De alguna forma, el demonio debe detener el ataque por su propia cuenta. Si pudiera utilizar la “voz” para advertirles… ¡Maldito sea el desfase de tiempo!

    Se sentía derrotado; cuando la voz llegara a ellos, el ataque se habría producido más de cuatro horas antes. ¿Cómo podía cambiar nada mañana si siempre iba con dos horas de retraso?

    —Sé cómo superar el problema del desfase de tiempo —dijo su madre.
    — ¿Cómo? —Garda se sentó de nuevo, mostrando entremezcladas emociones en su ancho y arrugado rostro—. No puede enviarr una adverrtencia porr delante del tiempo; nadie ssabe cuándo Klovhirri va a passarr. Podrría llegarr demassiado temprrano, o demassiado tarrde.

    Shannon se envaró en su asiento.

    —Mejor sería preguntarte: ¿por qué? ¿Por qué estás cambiando de opinión?
    —Nunca he cambiado de opinión —dijo suavemente su madre—. Nunca tampoco me gustó esto… Cuando era niña, acostumbraba a creer que nuestras acciones podían cambiar el mundo; quizá nunca he dejado de creerlo.
    —Perro a Marrcuss no le va a gusstarr que esstemoss trramando a ssuss esspaldass —Garda agitó su bastón—. ¿Y qué hay acerrca de que necessitemoss essa publicidad?

    Shannon la miró irritado.

    —Creí que estaba usted del lado de los ángeles, no del abogado del diablo.
    — ¡Lo esstoy! —Garda torció la boca—. Perro…
    —Entonces, ¿qué mala noticia ve en el anuncio de que la sonda ha efectuado un rescate de último minuto? Causará sensación, ¿no lo cree? —vio a su madre sonreír, por primera vez en meses.
    —Sensacional…, si T’uupieh no nos deja encallados en los pantanos por nuestra traición.

    Él se calmó un tanto.

    —Si realmente crees que desea nuestra ayuda, no. Y yo sé que la desea, lo siento. Pero ¿cómo podemos vencer el desfase del tiempo?
    —Yo soy la ingeniero, ¿recuerdas? Necesitaré un mensaje tuyo grabado, y un poco de tiempo para jugar con eso —señaló a la terminal del ordenador.

    El conectó la terminal y se apartó a un lado. Ella se sentó e inició un programa de documentación en la pantalla. El leyó: “Manual de operaciones a distancia”.

    —Déjame ver… Necesitaré realimentación a la llegada del grupo de Klovhiri…

    Él carraspeó.

    — ¿Querías decir lo que realmente dijiste, antes de que entrara Reed?

    Ella alzó la vista; él vio el atisbo de una respuesta en su rostro, que se desvaneció en otra sonrisa.

    —Garda, ¿te presenté alguna vez a mi hijo el lingüista?
    — ¿Y de donde ssacasste essa canción de Pete Sseegerr?
    —Y mi hijo el Músico… —la sonrisa regresó a él—. En mis tiempos escuché algunos discos —la sonrisa se metió hacia adentro, en busca de un recuerdo—. No creo que te haya dicho nunca que me enamoré de tu padre porque me recordaba a Elton John…


    T’uupieh permanecía de pie en silencio, mirando al inmóvil ojo del demonio. Un nuevo día estaba cambiando las nubes de bronce a oro; la luminosidad se filtraba por las entremezcladas cabelleras de los árboles, reflejándose en los translúcidos rostros verdes de los farallones y las chorreantes laderas, para lustrar el caparazón del demonio con su brillo. Terminó de arrancar las últimas briznas de carne de un hueso y se obligó a comérselas, apenas consciente de lo que hacía. Había enviado ya observadores en dirección a la ciudad, para vigilar a Chwiul y al grupo de Klovhiri… Detrás, el resto de su banda estaba preparado; en ese momento comprobaban armas y reflejos, y llenaban sus barrigas.

    Y el demonio aún no había hablado con ella. Había habido otras veces en las que él había optado por no hablar durante interminables horas, pero tras las locas divagaciones de la última noche, el pensamiento de que no volviera a hablarle nunca más la tenía obsesionada. Su preocupación crecía alimentando su cólera, que esa mañana estaba ya suficientemente encendida. Hasta que finalmente avanzó a grandes zancadas hacia él y lo golpeó con la mano abierta.

    — ¡Habíame, mala’ingga!

    Pero cuando dio el golpe, un dolor como el contacto de una ardiente llama trepó por los músculos de su brazo. Retrocedió lanzando una maldición de sorpresa y sacudiendo el brazo. El demonio nunca la había rechazado antes, nunca la había atacado de ninguna forma. Pero ella nunca se había atrevido a golpearlo antes, siempre lo había tratado con un calculado respeto… ¡Estúpida! Miró su mano, medio temerosa de verla cubierta de quemaduras que la convirtieran en una inválida para el ataque de hoy. Pero la piel parecía aún suave y sin ampollas, apenas algo más brillante, debido al doloroso impacto.

    — ¡T’uupieh! ¿Te encuentras bien?

    Se volvió para ver a Y’lirr, que se había acercado por detrás de ella con aspecto algo asustado y ceñudo.

    —Sí —asintió ella, controlando una réplica más cortante en vista de su preocupación—. No ha sido nada —él llevaba su arco de doble cuerda y su carcaj; ella adelantó su dolorida mano y se los cogió con toda naturalidad para echárselos al hombro—. Vamos, Y’lirr; debemos…
    —T’uupieh —esta vez era la voz sobrenatural del demonio la que había pronunciado su nombre—. T’uupieh, si crees en mi poder para cambiar el destino como yo quiero, entonces debes volver y escucharme de nuevo.

    Ella se volvió y notó cómo Y’lirr vacilaba tras ella.

    — ¡Creo de veras en todos tus poderes, mi demonio! —se frotó la mano.

    Las profundidades ambarinas de su ojo absorbieron la expresión de la mujer y leyeron su sinceridad. O al menos, eso esperó ella.

    —T’uupieh, sé que no pude conseguir que creyeras en lo que te decía. Pero deseo que… —sus palabras se entremezclaron ininteligiblemente—. En mí… Deseo que conozcas mi nombre. T’uupieh, mi nombre es…

    Oyó un aterrado grito de Y’lirr tras ella. Miró a su alrededor —pudo ver cómo él se tapaba los oídos— y hacia atrás, paralizada por la incredulidad.

    —…Shang’ang.

    La palabra la golpeó como la terrible descarga del demonio, pero esta vez el impacto fue solamente mental. Gritó agudamente, en una desesperada protesta, pero el nombre había pasado ya a su conocimiento… ¡Demasiado tarde!

    Transcurrido un largo momento; inspiró profundamente y agitó la cabeza. La incredulidad la mantenía aún inmóvil mientras dejaba que sus ojos vagaran por el cada vez más iluminado campamento, mientras escuchaba los sonidos del despertar del bosque y respiraba el olor acre y especioso de los brotes primaverales. Y entonces se echó a reír. Había oído a un demonio pronunciar su nombre, y aún seguía viva… Y no estaba ciega ni sorda ni loca. El demonio la había elegido a ella, se había unido a ella, ¡se había rendido finalmente a ella!

    Aturdida por la exultación, casi no se dio cuenta de que el demonio seguía hablándole. Interrumpió la canción triunfal que brotaba de ella y escuchó:

    —…así que te ordeno que me lleves contigo cuando emprendas hoy el camino. Debo ver lo que ocurre, observar el paso de Klovhiri.
    — ¡Sí! Sí, mi… Shang’ang. Se hará como tú quieres. Tus caprichos son mi deseo —se volvió y echó a correr colina abajo, se detuvo cuando encontró a Y’lirr aún tendido en el suelo, donde se había dejado caer cuando el demonio pronunció su nombre—. ¡Y’lirr!

    Lo sacudió con el pie. Aliviada, lo vio alzar la cabeza. Y observó su propia incredulidad reflejarse en el rostro de su lugarteniente, que levantaba la vista hacia ella.

    —Mi dama… ¿No nos ha…?
    —No, Y’lirr —dijo ella suavemente; y luego, con más energía—: ¡Por supuesto que no lo ha hecho! Ahora soy la auténtica Consorte del Demonio; nada me detendrá en mi camino… —lo empujó de nuevo con el pie, más duramente esta vez—. Levántate. ¿Qué es lo que tengo? ¿Un puñado de gimoteantes cobardes para arruinar la mañana de mi triunfo?

    Y’lirr saltó sobre sus pies y se sacudió las ropas.

    — ¡Eso nunca, T’uupieh! Estamos listos para cualquier orden… Listos para cumplir con tu venganza —su mano aferró la empuñadura de su cuchillo.
    — ¡Y mi demonio se nos unirá a ella! —el orgullo que sentía le hizo elevar la voz—. Ve a ayudar: que traigan un trineo hasta aquí, y que lo dispongan arriba. Y diles que lo muevan suavemente.

    El asintió, y por un momento, mientras miraba al demonio, ella vio temor y envidia en sus ojos.

    —Buenas noticias —dijo, y se alejó con su habitual brusquedad, sin volver la vista hacia ella.


    Oyó un pequeño clamor en el campamento y miró más allá de él, pensando que la noticia de lo del demonio ya se había difundido. Pero entonces vio a Lord Chwiul, que llegaba tal como había prometido, conducido al claro por la escolta de ella. Alzó ligeramente la cabeza, sorprendida… Acudía solo, por supuesto, pero venía conduciendo un bliell. Eran monturas raras y muy caras, puesto que eran el único animal que ella conocía capaz de cargar con tanto peso, resabiado y difícil de domar. Observó a la bestia azotando el aire, con los colmillos sobresaliendo de sus fláccidas y babeantes fauces, y sonrió levemente. Vio que su escolta se mantenía apartada de las gruesas, cortas y palmeadas patas, sujetando sus lanzas en posición de ataque. Se trataba de un animal anfibio: demasiado pesado para hacer uso de sus alas, pero ágil y rápido cuando nadaba. T’uupieh dirigió una rápida mirada a sus propios pies y manos palmeados, a sus membranosas alas que ahora apenas podían mantener su cuerpo elevado unos escasos segundos. Pensó, como había hecho tantas otras veces, qué extrañas vueltas del destino los habían formado, o transformado, a todos ellos.

    Vio a Y’lirr hablando con Chwiul, señalándola a ella; vio su insolente sonrisa y las huellas de aprensión que mostraba Chwiul al mirarla. Imaginó lo que Y’lirr habría dicho: “Sabe su nombre”.

    Chwiul cabalgó hacia donde estaba ella, controlando el rostro mientras soportaba el escrutinio del demonio. T’uupieh extendió una mano para palmear casualmente, suavemente su sensual costado, facetado como una joya. Sus ojos se apartaron brevemente de Chwiul, atraídos por algún instinto hacia el cielo directamente encima de ella, y por un brevísimo instante vio abrirse las nubes…

    Parpadeó para ver más claramente, y cuando volvió a mirar, ya no estaba. Nadie más, ni siquiera Chwiul, había visto el giboso disco de color dorado verdoso atravesado diagonalmente por una línea de plata y una franja de profunda negrura: la Rueda del Cambio. Mantuvo el rostro sin expresión, aunque su corazón latía alocadamente. La Rueda aparecía solamente cuando la vida de alguien estaba a punto de cambiar profundamente… Por lo general, este cambio era la muerte.

    La montura de Chwiul adelantó bruscamente la cabeza mientras su jinete la detenía frente a ella, que mantuvo su posición al lado del demonio. Pero algo de la azulada saliva del bliell goteó y manchó su capa mientras Chwiul tiraba de las riendas y echaba hacia atrás su enorme cabeza.

    — ¡Chwiul! —dejó escapar su cólera—. ¡Mantén el control de esa babeante asquerosidad, o haré que la maten! —su mano se posó con el puño cerrado en el pulido costado del demonio.

    La semisonrisa de Chwiul se desvaneció bruscamente, e hizo retroceder su montura, sin dejar de mirar nerviosamente el brillante ojo del demonio.

    T’uupieh inspiró profundamente y sonrió.

    —Así que no te has atrevido a venir solo a mi campamento, mi señor.

    Él se inclinó ligeramente desde su silla.

    —Simplemente dudaba si adentrarme solo en los pantanos, a pie, hasta que tus hombres me encontraran.
    —Entiendo —mantuvo la sonrisa—. Bien, entonces supongo que las cosas han ocurrido esta mañana como planeaste. ¿Están Klovhiri y su gente dirigiéndose hacia nuestra trampa?
    —Lo están. Y su guía está aguardando mi señal, para conducirlos hacia el cenagal que tú elijas.
    —Bien. Tengo en mente un lugar que está convenientemente rodeado de colinas… —admiró el autocontrol de Chwiul en presencia del demonio, aunque se daba cuenta de que no estaba tan tranquilo como pretendía parecer. Vio a algunos de los hombres dirigirse hacia ellos con un trineo para cargar al demonio para el viaje—. Mi demonio nos acompañará, por deseo propio. Una señal segura de nuestro éxito hoy. ¿No estás de acuerdo?

    Chwiul frunció el ceño como si deseara expresar sus dudas, pero no se atrevió a hacerlo con palabras.

    —Si te sirve lealmente, entonces sí, mi dama. Un gran honor y un buen presagio.
    —Me sirve con auténtica devoción —sonrió de nuevo, insinuante.

    Dio un paso atrás a la llegada del trineo, observó cómo era cargado el demonio, asegurándose de que su gente empleaba el necesario cuidado. La nueva reverencia con que lo trataban sus secuaces no pasó inadvertida ni para Chwiul ni para ella misma.

    Luego reunió a sus hombres, y partieron hacia su destino.

    Se abrieron camino por la humeante superficie de los pantanos y a través de los resbaladizos tentáculos azul pizarra de la frágil y fundente maleza. Se alegró de que avanzaran a menudo por aquel terreno, porque los brotes primaverales espinosos y el musgoso suelo obligaban a cambiar imprevisiblemente sus rutas de un día a otro. Deseó haber podido separar a Chwiul de su fea montura, pero dudaba que él hubiese cooperado, y temía que no fuera capaz de seguir el ritmo a pie. El demonio había sido firmemente atado a su trineo, y sus sudorosos acarreadores tiraban de él sin ninguna queja.

    Finalmente alcanzaron las alturas que dominaban el camino principal —aunque difícilmente podía dársele esa denominación ahora— que conducía hasta más allá de la hacienda de su familia. Hizo que se colocara al demonio de modo que pudiera observar el camino invadido por la vegetación en la dirección desde donde debería llegar Klovhiri, y envió a algunos de sus seguidores a esconder sus ojos más atrás en el camino. Luego se inmovilizó mirando hacia abajo, hacia el lugar donde el sendero parecía bifurcarse sin hacerlo realmente: la falsa bifurcación seguía las ondulantes bandas amarillas de la cara del risco por debajo de ella, hasta desembocar directamente en una depresión causada por el agua amoniacal que se filtraba a través de los compuestos sulfurosos de la roca porosa. Allí quedarían todos enfangados mientras ella y su banda los aplastaban como revoloteantes ngip —aplastó pensativamente a un ngip que se había posado descuidadamente en su mano—, a menos que su demonio… A menos que su demonio eligiera crear otro desenlace.

    — ¿Alguna señal? —Chwiul cabalgó hasta detenerse junto a ella. Pero ella se apartó ligeramente del poco firme borde del risco, observando al hombre con algo más que un interés casual.
    —Todavía no. Pero pronto…

    Había enviado secuaces para que se apostaran en la parte baja de la ladera al otro lado de la pista, pero ni siquiera el ojo de su demonio podía penetrar muy profundamente entre el follaje que bordeaba el camino. No había hablado desde la llegada de Chwiul, y no esperaba que revelara ahora sus secretos.

    — ¿Qué uniformes lleva tu escolta, y a cuántos de ellos deseas que matemos para crear el efecto adecuado? —descolgó su arco y empezó a probar la tensión de sus cuerdas.

    Chwiul se encogió de hombros.

    —Los muertos no hablan; mátalos a todos. Yo me ocuparé pronto de los hombres de Klovhiri. Mata también al guía; un hombre que puede ser comprado una vez puede ser comprado dos veces.
    —Ah… Alguien con tu perspicacia y discreción llegará muy lejos en el mundo, mi señor —asintió ella, sonriente.

    Colocó una flecha en el arco antes de volverse para observar de nuevo el camino, aún vacío. Miró nerviosamente a lo lejos, hacia los contornos plateados, verdes y azules de las distantes montañas cubiertas de niebla; a los huecos dedos de hielo, más altos que ella poco tiempo atrás, fundiéndose y decreciendo ahora a la orilla de un cercano lago, el lago donde ella había nadado el último verano…

    Un relumbre de movimiento, un ligero y extraño ruido atrajo de nuevo su mirada hacia el camino. La tensión endureció la armonía de sus movimientos mientras lanzaba la gorjeante llamada que haría que sus hombres ocuparan posiciones a lo largo del borde del farallón. Finalmente. Se inclinó con ansias hacia adelante para conseguir la primera visión de Klovhiri; descubrió al guía, y luego al trineo que arrastraba a su hermana y a los niños. Contó el número de la escolta, los vio a todos emerger en la parte del camino que su vista dominaba por completo. Pero Klovhiri… ¿Dónde estaba Klovhiri? Se volvió hacia Chwiul; su murmullo fue como un latigazo.

    — ¿Dónde está él? ¿Dónde está Klovhiri?

    La expresión de Chwiul estaba en algún lugar a medio camino entre la culpabilidad y la astucia.

    —Se retrasó. Se quedó atrás, dijo que tenía que resolver aún asuntos en la corte…
    — ¿Por qué no me lo dijiste?

    El tiró secamente de las riendas del bliell.

    — ¡Eso no cambia nada! Todavía podemos erradicar a su familia. Esto me dejará primero en la línea sucesoria, y Klovhiri siempre puede ser asesinado más tarde.
    —Pero es a Klovhiri a quien quiero… ¡para mí! —T’uupieh alzó su arco apuntando directamente al corazón del hombre.
    — ¡Si yo muero, sabrán quién es el culpable! —Chwiul agitó defensivamente un ala—. El Gran Señor se volverá contra ti; Klovhiri se encargará de ello. Véngate de tu hermana, y seguiré recompensándote bien… ¡si mantienes el trato, T’uupieh…!
    — ¡Esto no es lo que acordamos!

    Los sonidos del grupo acercándose le llegaban ahora claramente desde abajo; oyó las agudas notas de la risa de un niño. Sus secuaces permanecían agazapados, aguardando su señal, y vio a Chwiul prepararse para lanzar su propia señal al guía. Miró al demonio, a su ojo de ámbar clavado en los viajeros, abajo. Echó a andar hacia él. Aún podía cambiar por ella el destino. ¿O ya lo había hecho?

    — ¡Retroceded, retroceded! —estalló la voz del demonio por encima de ella, deslizándose hacia el silencioso bosque como una avalancha—. ¡Es una emboscada, una trampa! ¡Habéis sido traicionados!
    — ¡Traición!

    Apenas pudo escuchar la voz de Chwiul por encima del rugido; su vista giró a tiempo para ver al bliell lanzarse hacia adelante para interceptar su propio avance hacia el demonio. Chwiul enarboló su espada, y ella pudo ver la expresión de intensa furia en su rostro, sin distinguir si estaba dirigida hacia ella o hacia el demonio. Echó a correr hacia el trineo de éste mientras intentaba estirar su arco, pero el bliell cubrió el espacio entre ellos en dos grandes zancadas. Su cabeza se volvió hacia ella con las fauces abiertas. El pie de T’uupieh resbaló en el barro y cayó; las babeantes mandíbulas se cerraron inútilmente con un chasquido por encima de su cabeza. Pero una azotante pata la golpeó duramente y la envió resbalando sobre el barro hasta los pies del demonio.

    El demonio. Jadeó en busca del aire que no conseguía llenar sus pulmones, intentando invocar su nombre; vio con increíble claridad la belleza de su forma, y el ululante horror del bliell cargando hacia ellos para destruirlos. Lo vio saltar por los aires sobre ella, sobre el demonio; vio a Chwiul saltar, o ser derribado, flotar por los aires… Por último consiguió dominar su voz y gritar el nombre, una advertencia y una súplica:

    — ¡Shang’ang!

    Y mientras el bliell descendía nuevamente, un resplandor brotó del caparazón y envolvió al bliell con fuego. El ulular de la bestia rebasó la escala; T’uupieh cubrió sus oídos para protegerse del penetrante dolor de aquel grito. Pero no cubrió sus ojos: la descarga del demonio cesó con la misma rapidez de un relámpago, y el bliell se inclinó hacia atrás y cayó, rebotando ligeramente antes de aplastarse contra el suelo, muerto. T’uupieh se dejó caer hacia atrás contra las patas del demonio, agradecida por aquel apoyo mientras llenaba sus doloridos pulmones y miraba a lo lejos…

    …para ver a Chwiul, atrapado por las corrientes ascendentes del borde del risco, deslizándose, deslizándose… Y pudo ver las tres flechas que brotaban de su espalda, antes de que las corrientes se llevaran su cuerpo y desaparecieran hacia abajo, más allá del borde.

    Sonrió y cerró los ojos.

    — ¡T’uupieh! ¡T’uupieh!

    Parpadeó y los abrió de nuevo, resignadamente, mientras notaba cómo su gente se agrupaba a su alrededor. La mano de Y’lirr retrocedió en el intento de tocarle el rostro cuando ella abrió los ojos. T’uupieh le sonrió, a él, a todos ellos, pero no con la sonrisa que había tenido para Chwiul.

    —Y’lirr —y le tendió su mano, dejándose ayudar para levantarse.

    El dolor y las magulladuras la laceraban a cada pequeño movimiento, pero estaba segura, completamente, de que el único daño real era un pequeño rasguño que le ardía en su ala. Mantuvo el brazo de su lugarteniente cerca de su costado.

    —T’uupieh… Mi dama… ¿Qué ocurrió? El demonio…
    —El demonio me salvó la vida —los acalló con un gesto—. Y por sus propias razones, hizo fracasar el plan de Chwiul.

    La comprensión y las implicaciones empezaban a hacerse reales en su mente. Se volvió, y durante un largo momento miró al indescifrable ojo del demonio. Luego se apartó para dirigirse envaradamente hacia el borde del risco para mirar abajo.

    —Pero el contrato…
    — ¡Chwiul rompió el contrato! No me entregó a Klovhiri.

    Nadie protestó. Ella miró a través de la maleza, adivinando sin mucha dificultad los lugares donde Ahtseet y su grupo habían encontrado refugio abajo. Ahora podía oír el gimoteante llanto de un niño. El cuerpo de Chwiul yacía desmañadamente en la llanura, a plena vista de todos ellos, y creyó ver más flechas surgiendo de su cadáver. ¿Lo habrían asaetado también los guardias de Ahtseet, tomándole por un atacante? El pensamiento la complugo. Y una vocecilla en su interior se atrevía a susurrarle que la salvación de Ahtseet la complacía aún mucho más… Frunció repentinamente el ceño ante aquel pensamiento.

    Pero Ahtseet había escapado, y también Klovhiri… Y siendo así las cosas, ella podía aprovechar la ocasión para salvar lo que pudiera. Hizo una pausa para reunir sus aún dispersos pensamientos.

    — ¡Ahtseet! —su voz no era la voz del demonio, pero produjo ecos satisfactorios—. ¡Soy T’uupieh! ¡Contempla el cadáver del traidor que yace frente a ti…, el hermano de tu propio compañero, Chwiul! Alquiló asesinos para que te mataran en los pantanos… Coge a tu guía, haz que él te lo cuente todo. Dale las gracias a la advertencia de mi demonio; es por él que sigues viva.
    — ¿Por qué? —la voz de Ahtseet reverberó débilmente en el viento.

    T’uupieh rio amargamente.

    — ¿Por qué? Para mantener los caminos limpios de rufianes. ¡Para hacer que el Gran Señor ame más a su leal servidora, y la recompense aún mejor, mí querida hermana! Y para hacer que Klovhiri me odie. ¡Ojalá el saber que me debe vuestras vidas le devore las entrañas! Pasa libremente a través de mis tierras, Ahtseet; te lo permito…, por esta vez.

    T’uupieh retrocedió del borde del risco y se alejó cansinamente, sin preocuparse de si Ahtseet le creería o no. Su gente aguardaba inmóvil, reunida en silencio alrededor del cadáver del bliell.

    — ¿Y ahora qué? —preguntó Y’lirr por todos ellos, mirando al demonio.

    Y ella respondió. Pero lo hizo directamente al silencioso ojo de ámbar del demonio:

    —Parece que después de todo le dije la verdad a Chwiul, mi demonio. Le dije que después de hoy él no iba a necesitar su casa de la ciudad… Quizás el Gran Señor lo considere un trato justo. Quizá pueda arreglarse. La Rueda del Cambio nos arrastra a todos, pero no con la misma facilidad. ¿No es así, mi hermoso Shang’ang?

    T’uupieh palmeó afectuosamente el caparazón del demonio, calentado por el ya avanzado día, y se sentó en el suelo reblandecido en espera de la respuesta.


    1. En inglés, la palabra ring significa tanto “anillo” como pista o escenario. Así, lo que dice la madre de Shannon es que Saturno se estaba convirtiendo en un circo de tres pistas. (N. del Rev.)


    Fin.



    COMENTARIO

    Ojos de ámbar es una historia de Cenicienta… figuradamente, si no literalmente. Ben Bova me escribió para pedirme si le escribía una historia como base de su “número femenino” de junio de 1977 de la revista Analog, y el plazo máximo que me dio era de cerca de un mes. Me sentí encantada, pero al mismo tiempo preocupada, pues yo escribo muy lento, y no tenía ninguna historia almacenada en ningún rincón de mi cabeza por aquel entonces, que estuviera simplemente esperando a ser escrita. Tenía que sacar algo del sombrero…, o de mi caja de ideas, en este caso.

    Una caja de ideas es una herramienta tremendamente útil para un escritor. Descubrí que una caja para tarjetas de ocho por doce centímetros sirve perfectamente para mantener mi colección en orden. A menudo una sola idea no es suficiente para sostener el andamiaje de toda una historia, pero resulta útil coleccionar ideas y guardarlas juntas en algún lugar. En tiempos de necesidad uno puede recurrir a ellas y extenderlas ante sí, combinarlas y recombinarlas hasta que empiezan a crear resonancias interesantes que permiten construir una historia. Así es esencialmente como creé “Ojos de ámbar”.

    Empecé tomando la idea de una relación emocional íntima —pero no física— entre un ser humano y un alienígena, de un libro que había leído acerca de un indio y un lobo, y le añadí los detalles de un sueño que había tenido acerca de una mujer asesina en un escenario medieval. Tomé también la sugerencia de mi esposo Vernor, de situar la historia en Titán, una luna de Saturno, uno de los pocos cuerpos en el sistema solar que los científicos creen tiene el potencial suficiente como para desarrollar alguna forma de vida. Puesto que la música me inspira frecuentemente, le entretejí también elementos de una canción popular acerca de un “demonio amante” benigno. Mezclando todos esos elementos creé la trama básica de la historia. Una vez dispuesta la base, me senté, y escribí y escribí, a veces diez o doce horas al día. Mi índice básico de producción de palabras es bastante escuálido, aunque constante. Para escribir rápido debo hacerlo a lo largo de muchas horas, y el proceso de escribir es una especie de prolongada ensoñación, casi una meditación. Mi cuerpo empieza a crisparse cuando lo obligo a permanecer sentado sin moverse durante largos períodos, pero la disciplina de una fecha tope cercana me demostró que puedo elevar mi nivel básico de resistencia.

    Sin embargo, una vez escrita la historia, sentí una cierta alienación respecto a ella, quizá debido a que había sido “forzada” y no le había permitido desarrollarse a su propio ritmo natural. En el proceso de escribir una historia a mi velocidad normal, tengo más de una oportunidad para sentirme cómoda con su personalidad, cosa que con ésta no tuve. Cuando recibí una carta que me anunciaba que había sido nominada para un Hugo me quedé atónita. Y entonces comprendí que esta historia estaba destinada a convertirme en algo como ella. Me prometí que si realmente ganaba el Hugo, tendría que pedirle perdón a mi historia, como una malvada madrastra, por su falta de fe en ella… La madrastra lo hizo, y espero haberme hecho perdonar dándole su título a esta antología.

    Aunque Ojos de ámbar fue escrita básicamente como una aventura, uno de los temas subyacentes de la historia —y una de las razones por la que, espero, haya sido nominada para el Hugo— es la importancia de la comunicación: comunicarse con seres alienígenas —que pueden ser también simplemente otros seres humanos—, la idea de que detrás de una auténtica comunicación reside la comprensión, y que con la comprensión quizá podamos superar nuestros miedos. Cuestiona también el derecho de cualquier ser o sociedad a interferir con las estructuras de valor de otra cultura… ¿Podemos estar realmente seguros de que los valores que pretendemos imponer son superiores a los que ya poseen? ¿Tenemos derecho a hacer proselitismo? La vida está hecha de gradaciones de gris, más que de puros absolutos de blanco y negro, de verdad y error. No hay respuestas sencillas, ni para los personajes, ni para el escritor… ni para el lector.