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julio 08, 2012

El otoño merece ser vivido con ganas. Es una estación propicia para reorganizarse y descubrir nuevas fuentes de vitalidad y bienestar emocional. Te proponemos diez formas de potenciar la alegría.
Por Claudina Navarro y Manuel NúñezSin duda el otoño tiene un lado hermoso. Los bosques adquieren tonos dorados que invitan a la contemplación. Pero las horas de luz se reducen progresivamente, el cielo se oscurece, sopla el viento y la lluvia a menudo nos encierra en casa. Tenemos la sensación de que disponemos de menos energía que hace unas semanas. En parte es debido a que el organismo se adapta a la nueva estación. La frecuencia cardiaca se reduce ligeramente. La medula ósea produce menos glóbulos rojos, encargados de llevar el oxígeno a todos los rincones del cuerpo. Los niveles de la nocturna hormona melatonina aumentan y también la necesidad de dormir. No se trata por tanto de luchar contra las circunstancias, sino de cuidar los aspectos que elevan el tono vital y ayudan a disfrutar de las cualidades del otoño, una estación magnífica.
LA ENERGÍA DEL AIRE
A través de la respiración se puede influir eficazmente sobre el estado de ánimo. El movimiento respiratorio extrae del aire el oxigeno que el organismo necesita para la producción de energía. Además, su ritmo es clave en la tendencia natural del sistema nervioso a recuperar el equilibrio. Este ritmo es esencial para controlar el estrés, una de las principales causas de malestar y enfermedad.
En general, un ejercicio de respiración idóneo consta de una exhalación larga –que dure el doble de la inspiración, más o menos– y un ritmo lento y regular. La técnica, con múltiples variaciones, forma parte de los ejercicios respiratorio del yoga –pranayama–, el chikung o los métodos de relajación.La respiración alterna ayuda a equilibrar y coordinar la actividad de los hemisferios cerebrales. Consiste en mantener cerrada una fosa nasal con ayuda de los dedos indice y corazón, mientras se inspira y espira lenta y profundamente por la otra. Se repite 12 veces y luego se hace lo mismo cambiando de mano y de fosa cerrada. Hay que repetir la respiración alterna de 4 a 6 veces a lo largo del dia (es normal apreciar que unas veces está más abierta una fosa y otras, otra).CALMA Y VITAMINAS
En otoño, el metabolismo extrae más energía de los alimentos. No es raro que consumiendo las mismas raciones que en verano se gane un poco de peso. Por eso conviene elegir alimentos ligeros y con una buena densidad de micronutrientes, especialmente de vitaminas implicadas en la síntesis de neurotransmisores que están relacionados con las sensaciones de energía y cansancio.
Es el caso de las vitaminas B, y B12. La piridoxina o vitamina B6 contribuye a la liberación de energía a partir de las proteínas y del glucógeno almacenado en los músculos. Asimismo participa en la síntesis de sustancias esenciales para gozar de un estado de ánimo energético, como la adrenalina. Por ello se utiliza terapéuticamente en ocasiones para combatir la fatiga, la irritabilidad o la depresión. Alimentos recomendables que aportan vitamina 13, son la yema de huevo, los productos lácteos, los granos integrales y los frutos secos.La deficiencia de vitamina B12 o cobalamina puede guardar relación con síntomas como cansancio, apatía y tendencia a contraer todo tipo de infecciones. Esta vitamina está presente de forma casi exclusiva en los alimentos de origen animal, incluyendo los huevos y los productos lácteos.MINERALES Y HUMOR
Ciertos procesos bioquímicos que guardan relación con el estado de ánimo no pueden desarrollarse a la perfección sin cantidades suficientes de ciertos minerales micronutrientes.
Es sabido que el cinc resulta esencial para poseer resistencia frente a las infecciones, pero no es tan conocida su influencia sobre el equilibrio del sistema nervioso. Junto con el hierro, es el mineral que más abunda en las sinapsis que sirven a las neuronas para comunicarse. Además, con el magnesio participa en la síntesis de neurotransmisores a partir de ácidos grasos esenciales. Por tanto, aunque es necesario garantizarse una dosis suficiente de todos los minerales esenciales, vale la pena asegurarse de que la dieta aporta cantidades óptimas del trío hierro, magnesio y cinc.El cinc se encuentra en el marisco, los huevos, el germen de trigo, las pipas de calabaza y las legumbres. El hierro, además de en la carne y el pescado, abunda en las legumbres, las verduras de hoja verde, el trigo integral y los frutos secos. El magnesio, por su parte, se halla en las semillas de sésamo y girasol, los frutos secos, el germen de trigo, los cereales integrales, la levadura de cerveza, las legumbres, las verduras y las algas.PLANTAS ANTI-ESTRÉS
A menudo se busca en el café o en los dulces o el chocolate un efecto inmediato sobre el ánimo, aunque se sepa que a medio y largo plazo producen efectos secundarios de diverso tipo. Puede ser más sensato recurrir a determinadas plantas medicinales que favorecen la adaptación a las situaciones estresantes.
● El romero (Rosmarinus officinalis) se ha descrito a menudo con acierto como el ginseng mediterráneo. Es uno de los ingredientes del "agua de Hungría", que se emplea desde el siglo XIV para recuperar la vitalidad. Su composición es muy variada en principios activos potentes. La infusión es tonificante y se puede tomar varias veces al dia.● El ginseng auténtico (Panax ginseng) contiene principios activos –ginsenósidos– que evitan las subidas y bajadas de la tensión arterial por culpa de las situaciones agobiantes. Su uso está indicado para recobrar fuerzas, mejorar la capacidad de concentración y aumentar el rendimiento intelectual, pero se desaconseja si el cansancio es por nerviosismo o en personas muy calurosas. La dosis diaria recomendada es aproximadamente de unos dos gramos de raíz en polvo.● Finalmente, el mate (IIex paraguariensis) podría describirse con la misma justicia, y para no ser menos, como el té de Sudamérica. Rico en alcaloides, entre ellos cafeína, flavonoides y taninos, tiene efecto antianémico y se utiliza en los casos de cansancio físico y mental. Su efecto es más suave que el del café y no causa insomnio, sobre todo si se consume exclusivamente durante la primera parte del día (dos o tres tazas).
AROMAS QUE ANIMAN
En los aceites esenciales de las plantas se concentran compuestos volátiles muy potentes. La aromaterapia recurre a ellos para actuar, a través del olfato, sobre el hipotálamo, el centro del sistema hormonal de información.
Los aceites esenciales son muy eficaces para modular la libido, el metabolismo, el estado de ánimo y la respuesta a las situaciones estresantes. La aromaterapia es una de las técnicas más sencillas para ser aplicada en casa por uno mismo. Solo hay que poner de. dos a tres gotas de aceite con un poco de agua en un quemador de cerámica o cristal.Aceites con efecto estimulante sobre el ánimo son el limón, que favorece la concentración y el intelecto, y potencia la autoestima, la naranja, que ayuda a resolver problemas emocionales mediante el estimulo de la intuición; y el romero, que combate la fatiga mental.Además de por inhalación, otra manera de beneficiarse de los aceites es a través de los masajes. A la acción de los compuestos volátiles se añade la producida por los agentes que son absorbidos por la piel, llegando rápidamente a los capilares subcutáneos, desde donde se distribuyen a todo el organismo a través de la corriente sanguínea.Para hacer un masaje de aromaterapia debe mezclarse una pequeña cantidad de un aceite esencial–unas 10 gotas– en un volumen mayor –unos 30 de aceite base (de almendras dulces, girasol, germen de trigo, rosa mosqueta, sésamo...).EJERCICIO SUAVE
Un estudio de gran envergadura, publicado por el Journal of the American Medical Association, demostró que, en general, el ejercicio suave resulta más beneficioso para el estado de ánimo y para el cuerpo que la actividad física intensa. Muchas personas aprovechan la llegada del otoño para aprender cosas nuevas. No es mala idea apuntarse a clases de disciplinas que mejoran la autoconciencia corporal, y con ella la coordinación y la postura, como el yoga, el taichí, el chikung, la técnica Alexander, la eutonia, la biodanza o la antigimnasia, entre otras. Algunas pueden llegar a ser muy complejas –por ejemplo, solo el estilo yang de taichí se compone de 108 gestos– pero también se pueden practicar series de ejercicios muy sencillas y suficientemente eficaces.
El doctor Michael lrwin, profesor de psiquiatría e investigador del Instituto Semel de neurociencia y conducta humana, de la Universidad de California en Los Angeles, afirma que la combinación de ejercicio suave y meditación mejora significativamente el estado de ánimo de las personas no deprimidas.BAÑOS DE LUZ
La luz tiene un efecto directo sobre el estado de ánimo. En los países nórdicos lo saben bien, pues en otoño e invierno son frecuentes los casos del llamado trastorno afectivo estacional, relacionado con la falta de luz. En el sur de Europa se disfruta de más claridad todo el año, pero tampoco es raro que se pase la mayor parte del dia en ambientes interiores con luz de mala calidad.
Si es posible, lo más conveniente para el equilibrio anímico es recibir un buen impacto de luz en las primeras horas de la mañana. Para ello, se puede, por ejemplo, dar un paseo antes de entrar en el trabajo. A media mañana también se puede hacer una pausa de cinco minutos para buscar un lugar donde sentarse de cara aI sol con los ojos cerrados.Por otra parte, es importante la calidad de la iluminación interior. Una bombilla normal emite un espectro de luz limitado y con poca intensidad (en torno a los 300 lux). Existen lámparas de foto-terapia de espectro total y gran intensidad (por encima de los 2.500 lux).
BIENESTAR CON COLOR
Que los colores pudieran influir sobre el estado de ánimo y la salud era hace unos años una creencia basada en antiguas tradiciones o en las propuestas más o menos intuitivas de los terapeutas alternativos, pero actualmente se cuenta con estudios científicos que lo confirman.
Los colores no solo provocan distintas reacciones emocionales, sino que mejoran el humor y favorecen el bienestar físico. La luz y el color no impactan únicamente en el cerebro a través de la vista: llegan directamente hasta las células a través de la piel.Para estimular el ánimo, son recomendables los colores cálidos, como el amarillo, el naranja y el rojo. Estos colores inspiran sensaciones positivas y auspician la confianza y la extroversión. Los amarillos intensos y los colores dorados destilan creatividad y ganas de trabajar. Los colores fríos, como el azul, el violeta o el verde, brindan sensación de paz.¿Cómo se pueden obtener cotidianamente los beneficios de los colores? A través de los tonos de las paredes, la decoración, las ropas o las lámparas.AUTOMASAJES DIARIOS
A lo largo del día habría que reservar intervalos para uno mismo y no iría mal que alguno de esos momentos se dedicase a conectar con el propio cuerpo a través del contacto manual.
Los automasajes o los masajes entre personas cercanas proporcionan bienestar y forman parte de un estilo de vida saludable. Todas las tradiciones curativas incorporan algún tipo de masaje. Resulta especialmente interesante el que se efectúa sobre manos, orejas y pies, donde se encuentran puntos reflejos en relación con todos los órganos y sistemas fisiológicos. Es muy frecuente que a los cinco minutos de estar haciéndose un masaje de orejas se sienta cómo se calientan. La causa evidente es el incremento de flujo sanguíneo en la zona, pero los chinos afirman que cuando la sangre aumenta en una zona, el chi –la energía– también lo hace. El masaje en el lóbulo de la oreja puede elevar el tono anímico. En los pies se pueden masajear los dedos y las zonas blandas de la zona de apoyo delantera. Si se encuentra algún punto doloroso, conviene insistir en él.También se puede hacer un masaje sobre palmas y dedos. El dedo corazón izquierdo y los pulgares son las zonas con más puntos reflejos desde donde se puede estimular el sistema nervioso.RELAJACIÓN ACTIVA
Relajarse puede ser la mejor forma de obtener una dosis extra de energía para afrontar las actividades cotidianas.
Cuando se aflojan las tensiones, se ralentiza la respiración y sobre todo, se calma la mente, se disparan una serie de importantes mecanismos fisiológicos. Se reduce, por ejemplo, la producción de hormonas relacionadas con la ansiedad y el estrés, disminuye la presión arterial, y las ondas eléctricas cerebrales alcanzan sus frecuencias más bajas. Todo esto significa que la persona ahorra una energía que normalmente utilizaria para luchar contra las resistencias interiores –como quien intenta correr con el freno puesto– y que puede utilizarse de manera positiva y creativa en la vida.Por otra parte, durante la relajación es muy común percibir sensaciones de calor u hormigueo en las manos, que las medicinas orientales interpretan como síntomas del flujo de la energía vital.También puede experimentarse una sensación de plenitud fisica, como si la energía hinchara el cuerpo. Una vez que se ha comenzado a apreciar la sensación, se puede buscar que aparezca en otras partes importantes del cuerpo, como el abdomen o la zona que rodea el ombligo.Existen muchas técnicas de relajación, todas interesantes. Una de las más eficaces es la denominada progresiva. Cómodamente sentados o estirados, podemos realizar 15 movimientos respiratorios, siendo las inspiraciones profundas y las espiraciones lentas. Mientras se expulsa el aire hay que dirigir una orden de relajación a una zona del cuerpo, empezando por los pies y terminando por la cabeza. La sesión termina con 6-8 respiraciones profundas, durante las cuales se toma conciencia de que todo el cuerpo está completamente libre de tensiones.
5 TERAPIAS ADECUADAS PARA ELEVAR EL TONO VITAL
Ante la desgana es posible hundirse en ella o hacer algo para dejarla atrás. Las terapias naturales tienen entre sus objetivos poner a tono el organismo. No hace falta sentirse enfermo -o esperar a estarlo- para probarlas.
A algunas personas el otoño les provoca una especie de apatia. En ocasiones les cuesta reunir la energia que en verano les sobraba. Determinadas terapias pueden resultarles de ayuda para alcanzar un tono vital óptimo y enfrentar el resto de la estación con fuerzas mayores y renovadas.El masaje produce sobre el cuerpo unos efectos similares al ejercicio físico y además favorece la relajación física y mental. El tiempo dedicado al masaje es también un momento dedicado a uno mismo a recuperar contacto con el cuerpo. Los masajes de tipo energético, como el shiatsu, el tailandés o el tuina chino, son especialmente recomendables.La acupuntura se ha demostrado eficaz en el tratamiento de la fatiga crónica o la simple falta de energía cotidiana. Los mejores resultados se obtienen combinándola con los tratamientos dietético y fitoterapéutico de la medicina tradicional china.El yoga, la milenaria disciplina psicofísica de la India, incrementa el nivel de energía disponible a través de los ejercicios respiratorios, un trabajo muscular suave y la concentración. Además, muchos practicantes aseguran que les despeja la somnolencia.La hidroterapia, mediante baños fríos que disminuyen temporalmente la temperatura corporal, actúa como un revulsivo que incrementa la energía corporal. Los baños progresivos, empezando por los pies y acabando por las inmersiones, son muy eficaces.El ayurveda, la medicina tradicional de la India, ayuda -como la medicina tradicional china o la homeopatía- a encontrar el equilibrio personal a través de un tratamiento individualizado y mediante técnicas que resultan agradables y reconfortantes. Una cura típica consta de dieta depurativa, prescripción de plantas medicinales, masajes con aceites específicos y meditaciones.
LA IMPORTANCIA DE UN DESCANSO ADECUADO Y REGULAR
Es curioso que a menudo nos olvidemos de lo evidente: necesitamos descansar. Alargar el tiempo de vigilia hasta la madrugada es una tentación en la que se suele caer, pero a menudo el precio resulta demasiado alto.
El remedio más eficaz para gozar de un estado de ánimo óptimo a lo largo del día es haber descansado bien durante la noche. No solo haber dormido las horas suficientes, sino haberlo hecho con calidad. Para conseguirlo, hay que reducir progresivamente la intensidad de la actividad diaria y celebrar cada noche un ritual de desconexión previo al sueño. La hora para ponerse a dormir debería ser siempre la misma. La mayoría de personas necesita siete u ocho horas de sueño, pero lo importante es despertarse -sin brusquedades- con la sensación de haber descansado. La calidad de la cama y la ausencia de ruidos son decisivos.Respetar los ritmos también es fundamental, porque rigen los procesos fisiológicos, con sus diferentes fases a lo largo del día y la noche. La mente también funciona en torno a ciclos de actividad, descanso y organización. Cuerpo y mente necesitan regularidad en la hora de despertarse -mejor temprano que tarde- y de acostarse, en los horarios de las comidas y el orden de las actividades diarias. Además precisan darse tiempo para cada cosa, no ir siempre contrarreloj, y hacer pausas de cinco minutos por cada hora de trabajo.Otra forma de descansar consiste en reducir la carga tóxica -física y mental- que debe soportar el organismo. Costumbres como fumar, tomar más de una taza de café, beber alcohol o excederse en la ingesta de azúcar -a través de la bollería, los refrescos, los zumos con azúcar o añadiendo cucharaditas a las infusiones- restan energía al organismo. El exceso de estimulos e información supone un problema similar para la mente. Estos hábitos deben ser sustituidos por otros que sumen: alimentos y hábitos saludables, más frecuencia en las ingestas y raciones menores, ejercicio, descanso, actividades que llenen y enriquezcan...LIBROS RECOMENDADOS
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CUERPO MENTE - ESPAÑA - OCTUBRE 2008