DIOSCOREA VILLOSA, ÚTIL PARA LA MENOPAUSIA
Publicado en
noviembre 29, 2016
Por Rosa Guerrero.
La dioscorea villosa, conocida también como ñame silvestre o wild yam, procede del norte y centro de América, aunque actualmente se ha adaptado a otras regiones de clima semi tropical y templado. La raíz y el tubérculo poseen una sustancia denominada diosgenina —punto de partida para la creación de la primera píldora anticonceptiva—, y en México se utilizaba desde la época de los aztecas para tratar afecciones reumáticas y como analgésico.
Gracias a su carácter lipídico, la diosgenina es absorbida fácilmente a través de la membrana celular intestinal para llegar al hígado mediante la vena porta. En este órgano se combina en parte con ácido glucurónico y se excreta, mientras que el resto circula por la corriente sanguínea, unido a proteínas plasmáticas.
Diversos estudios han demostrado que la dioscorea villosa produce los mismos efectos beneficiosos que la DHEA, o dehidroepiandrosterona, también llamada hormona de la juventud, cuya presencia va disminuyendo de manera progresiva a medida que avanza la edad. Podríamos decir que su pico se produce hacia los 25 años y a los 70, experimenta un gran descenso. Esta hormoma actúa como comodín a nivel hormonal en la mujer, ya que puede funcionar como estrógeno o como andrógeno, en función de la concentración hormonal del medio. Por otra parte, la estimulación de los receptores de DHEA inciden especialmente en un aumento de las defensas inmunitarias, de la respuesta al estrés y de la absorción del calcio.
USOS TERAPÉUTICOS
Tanto los pueblos mayas como los aztecas utilizaron el ñame silvestre con fines medicinales, sobre todo para calmar el dolor. Hoy día se sabe que la estructura molecular de la diosgenina es muy similar a la de las hormonas esteroideas humanas, tanto las sexuales (progesterona y estradiol) como las adrenales (cortisol y corticosterona), de ahí su acción hormonal y antiinflamatoria. La dioscorea posee también otras sustancias —saponinas, fitosteroles, alcaloides, taninos y almidón— que crean una sinergia ideal para el tratamiento de las siguientes patologías:
Artritis y reumatismo. Los efectos antiinflamatorios y antiespasmódicos del ñame ayudan a disminuir la inflamación y el dolor y relajan los músculos tensos.
Desequilibrios ginecológicos. La diosgenina es útil para aliviar los síntomas de la menopausia (sofocos, sequedad vaginal, sudoración nocturna, trastornos de la libido o depresión), el síndrome premenstrual (congestión abdominal, inflamación de mamas y ovarios, irritabilidad o periodos irregulares) y la mastopatía fibroquística.
Dolores y espasmos musculares. Puede aliviar la tensión muscular, los cólicos y los calambres.
Problemas digestivos. La ingesta de dioscorea villosa también resulta muy efectiva para reducir la inflamación de la vesícula biliar, el síndrome de colon irritable y la diverticulitis.
PREPARADOS Y APLICACIONES
Gel. Es ideal para tratar los problemas ginecológicos. Los geles suelen contener entre 8,5 y 10% de diosgenina y deben aplicarse tópicamente durante 15 días al mes.
Cocción de la raíz. Se debe tomar de media a una taza dos veces al día y está recomendada para tratar problemas digestivos.
Tintura. La toma de media cucharadita o 20 gotas en medio vaso de agua está indicada para el tratamiento de la artritis.
Cápsulas. Es la alternativa común a todo tipo de patologías. La dosis variará en función de cada caso, pero lo más habitual es 500 mg al día de extracto seco de dioscorea villosa, con un contenido total de 120 mg de diosgenina.
Fuente: REVISTA INTEGRAL - MAYO 2008