• GUARDAR IMAGEN


  • GUARDAR TODAS LAS IMAGENES

  • COPIAR IMAGEN A:

  • OTRAS OPCIONES
  • ● Eliminar Lecturas
  • ● Ultima Lectura
  • ● Historial de Nvgc
  • ● Borrar Historial Nvgc
  • ● Ayuda
  • PUNTO A GUARDAR



  • Tipea en el recuadro blanco alguna referencia, o, déjalo en blanco y da click en "Referencia"
  • TODAS LAS REVISTAS
  • Todas Las Revistas Diners
  • Todas Las Revistas Selecciones
  • CATEGORIAS
  • Libros
  • Libros-Relatos Cortos
  • Arte-Graficos
  • Bellezas Del Cine Y Television
  • Biografias
  • Chistes
  • Consejos Sanos
  • Cuidando Y Encaminando A Los Hijos
  • Datos Interesantes
  • Paisajes Y Temas Varios
  • La Relacion De Pareja
  • La Tia Eulogia
  • La Vida Se Ha Convertido En Un Lucro
  • Mensajes Para Reflexionar
  • Personajes Disney
  • Salud Y Prevencion
  • Sucesos-Proezas
  • Temas Varios
  • Tu Relacion Contigo Mismo Y El Mundo
  • Un Mundo Inseguro
  • REVISTAS DINERS
  • Diners-Agosto 1989
  • Diners-Mayo 1993
  • Diners-Septiembre 1993
  • Diners-Noviembre 1993
  • Diners-Diciembre 1993
  • Diners-Abril 1994
  • Diners-Mayo 1994
  • Diners-Junio 1994
  • Diners-Julio 1994
  • Diners-Octubre 1994
  • Diners-Enero 1995
  • Diners-Marzo 1995
  • Diners-Junio 1995
  • Diners-Septiembre 1995
  • Diners-Febrero 1996
  • Diners-Julio 1996
  • Diners-Septiembre 1996
  • Diners-Febrero 1998
  • Diners-Abril 1998
  • Diners-Mayo 1998
  • Diners-Octubre 1998
  • Diners-Temas Rescatados
  • REVISTAS SELECCIONES
  • Selecciones-Enero 1965
  • Selecciones-Julio 1968
  • Selecciones-Abril 1969
  • Selecciones-Febrero 1970
  • Selecciones-Marzo 1970
  • Selecciones-Mayo 1970
  • Selecciones-Marzo 1972
  • Selecciones-Julio 1973
  • Selecciones-Diciembre 1973
  • Selecciones-Enero 1974
  • Selecciones-Marzo 1974
  • Selecciones-Marzo 1976
  • Selecciones-Noviembre 1976
  • Selecciones-Enero 1977
  • Selecciones-Septiembre 1977
  • Selecciones-Enero 1978
  • Selecciones-Diciembre 1978
  • Selecciones-Enero 1979
  • Selecciones-Marzo 1979
  • Selecciones-Julio 1979
  • Selecciones-Agosto 1979
  • Selecciones-Abril 1980
  • Selecciones-Agosto 1980
  • Selecciones-Septiembre 1980
  • Selecciones-Septiembre 1981
  • Selecciones-Abril 1982
  • Selecciones-Mayo 1983
  • Selecciones-Julio 1984
  • Selecciones-Junio 1985
  • Selecciones-Septiembre 1987
  • Selecciones-Abril 1988
  • Selecciones-Febrero 1989
  • Selecciones-Abril 1989
  • Selecciones-Marzo 1990
  • Selecciones-Abril 1991
  • Selecciones-Mayo 1991
  • Selecciones-Octubre 1991
  • Selecciones-Diciembre 1991
  • Selecciones-Febrero 1992
  • Selecciones-Junio 1992
  • Selecciones-Septiembre 1992
  • Selecciones-Febrero 1994
  • Selecciones-Mayo 1994
  • Selecciones-Abril 1995
  • Selecciones-Mayo 1995
  • Selecciones-Septiembre 1995
  • Selecciones-Junio 1996
  • Selecciones-Mayo 1997
  • Selecciones-Enero 1998
  • Selecciones-Febrero 1998
  • Selecciones-Julio 1999
  • Selecciones-Diciembre 1999
  • Selecciones-Febrero 2000
  • Selecciones-Diciembre 2001
  • Selecciones-Febrero 2002
  • Selecciones-Mayo 2005
  • CATEGORIAS
  • Arte-Gráficos
  • Bellezas
  • Biografías
  • Chistes que llegan a mi Email
  • Consejos Sanos para el Alma
  • Cuidando y Encaminando a los Hijos
  • Datos Interesantes
  • Fotos: Paisajes y Temas varios
  • La Relación de Pareja
  • La Tía Eulogia
  • La Vida se ha convertido en un Lucro
  • Mensajes para Reflexionar
  • Personajes Disney
  • Salud y Prevención
  • Sucesos y Proezas que conmueven
  • Temas Varios
  • Tu Relación Contigo mismo y el Mundo
  • Un Mundo Inseguro
  • TODAS LAS REVISTAS
  • Selecciones
  • Diners
  • REVISTAS DINERS
  • Diners-Agosto 1989
  • Diners-Mayo 1993
  • Diners-Septiembre 1993
  • Diners-Noviembre 1993
  • Diners-Diciembre 1993
  • Diners-Abril 1994
  • Diners-Mayo 1994
  • Diners-Junio 1994
  • Diners-Julio 1994
  • Diners-Octubre 1994
  • Diners-Enero 1995
  • Diners-Marzo 1995
  • Diners-Junio 1995
  • Diners-Septiembre 1995
  • Diners-Febrero 1996
  • Diners-Julio 1996
  • Diners-Septiembre 1996
  • Diners-Febrero 1998
  • Diners-Abril 1998
  • Diners-Mayo 1998
  • Diners-Octubre 1998
  • Diners-Temas Rescatados
  • REVISTAS SELECCIONES
  • Selecciones-Enero 1965
  • Selecciones-Julio 1968
  • Selecciones-Abril 1969
  • Selecciones-Febrero 1970
  • Selecciones-Marzo 1970
  • Selecciones-Mayo 1970
  • Selecciones-Marzo 1972
  • Selecciones-Julio 1973
  • Selecciones-Diciembre 1973
  • Selecciones-Enero 1974
  • Selecciones-Marzo 1974
  • Selecciones-Marzo 1976
  • Selecciones-Noviembre 1976
  • Selecciones-Enero 1977
  • Selecciones-Septiembre 1977
  • Selecciones-Enero 1978
  • Selecciones-Diciembre 1978
  • Selecciones-Enero 1979
  • Selecciones-Marzo 1979
  • Selecciones-Julio 1979
  • Selecciones-Agosto 1979
  • Selecciones-Abril 1980
  • Selecciones-Agosto 1980
  • Selecciones-Septiembre 1980
  • Selecciones-Septiembre 1981
  • Selecciones-Abril 1982
  • Selecciones-Mayo 1983
  • Selecciones-Julio 1984
  • Selecciones-Junio 1985
  • Selecciones-Septiembre 1987
  • Selecciones-Abril 1988
  • Selecciones-Febrero 1989
  • Selecciones-Abril 1989
  • Selecciones-Marzo 1990
  • Selecciones-Abril 1991
  • Selecciones-Mayo 1991
  • Selecciones-Octubre 1991
  • Selecciones-Diciembre 1991
  • Selecciones-Febrero 1992
  • Selecciones-Junio 1992
  • Selecciones-Septiembre 1992
  • Selecciones-Febrero 1994
  • Selecciones-Mayo 1994
  • Selecciones-Abril 1995
  • Selecciones-Mayo 1995
  • Selecciones-Septiembre 1995
  • Selecciones-Junio 1996
  • Selecciones-Mayo 1997
  • Selecciones-Enero 1998
  • Selecciones-Febrero 1998
  • Selecciones-Julio 1999
  • Selecciones-Diciembre 1999
  • Selecciones-Febrero 2000
  • Selecciones-Diciembre 2001
  • Selecciones-Febrero 2002
  • Selecciones-Mayo 2005
  • Para guardar la imagen elige dónde vas a guardarla y seguido da click en la o las imágenes deseadas.
    Para dar Zoom o Fijar la imagen sigue el mismo procedimiento.
    -----------------------------------------------------------
    Slide 1     Slide 2     Slide 3










    Header

    -----------------------------------------------------------
    Guardar todas las imágenes
    Dar Zoom a la Imagen
    Fijar la Imagen de Fondo
    No fijar la Imagen de Fondo
    -----------------------------------------------------------
    Colocar imagen en Header
    No colocar imagen en Header
    Mover imagen del Header
    Ocultar Mover imagen del Header
    Ver Banco de Imágenes del Header

    Imágenes para el Header o Cabecera
    Slides
    P
    S1
    S2
    S3
    B1
    B2
    B3
    B4
    B5
    B6
    B7
    B8
    B9
    B10
    H
    Controles Desactivar Slide


    T E M A S








































































































    FUNCIONAMIENTO DEL BLOG


    Esta ayuda te permitirá aprovechar las características del Blog.

    Veamos lo que hace cada ícono del MENU:

    Este ícono aparece en todo el blog y permite visualizar las siguientes opciones:

    Guardar Lectura: permite guardar la publicación en la que estás, para ser cargada posteriormente. Opción sólo en las publicaciónes, en Navega Directo no.
    Al aplicar esta opción aparece en el MENU el ícono , el cual indica que hay una publicación guardada. Es visible en todo el blog y al dar click en el mismo una ventana se abre mostrando el o los temas guardados. Das click en un tema y te vas a esa publicación.
    Cuando guardas la publicación, también se guarda la pantalla donde se encuentra el párrafo o la línea que suspendes la lectura. Cuando aplicas esta opción, al entrar a la publicación te desplazarás al punto que suspendiste la lectura, Esta opción es la única forma en que el punto que se guardó cuando se guardó la publicación se hace efectivo. Para que ese párrafo o línea aparezca en el tope de la pantalla, antes de guardar, debes colocarlo en el tope de la misma. Una vez guardado, puedes desplazarte por la publicación sin que el punto o pantalla guardada se altere.
    El punto que se guarda, al guardar la lectura, no se borra cuando regresas a la misma por esta opción. Cuando vuelves a guardar la publicación el punto se actualiza a la pantalla actual.

    Eliminar Lecturas: permite eliminar el registro de las publicaciones guardadas.
    Al aplicar esta opción y al aceptar, se eliminarán todas las publicaciones guardadas.

    Eliminar por Lectura: esta opción aparece cuanto tienes como mínimo dos publicaciones guardadas, y permite eliminarlas por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de publicaciones guardadas.
    Para eliminar una publicación guardada, simplemente selecciona la que desees eliminar.
    Cuando eliminas una publicación guardada y queda solo una, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Guardar Punto: permite guardar un punto específico o la pantalla de la actual lectura. Puedes guardar cuántos puntos desees. Con esta opción puedes crear un índice de la lectura, o marcar la posición de uno o varios párrafos importantes. Cada publicación es independiente. Opción sólo para las publicaciones, no para Navega Directo.
    Al dar click en esta opción se abre una ventana, en la misma hay un recuadro en blanco, el cual sirve para colocar una referencia del párrafo o línea que dejas marcada su posición. Si no colocas una referencia, automáticamente ese punto toma el nombre de "Punto guardado 1", donde 1 es el número del punto que se ha guardado. Si has guardado 5 puntos y el sexto no le pones referencia, tomaría el nombre de "Punto guardado 6".
    Para que el punto o pantalla se guarde con o sin referencia, debes dar click en "Referencia" que se encuentra debajo del recuadro en blanco.
    Cuando aplicas esta opción aparece en el MENU el ícono . Al dar click en el mismo se abre una ventana con el o los puntos guardados. Das click en cualquiera y te desplazas a ese punto o pantalla de la publicación. Aparece sólo en las pubicaciones que tienen al menos un punto o pantalla guardado.

    Borrar Punto(s): permite eliminar el o los puntos guardados. Esta opción aparece cuando has guardado al menos un punto o pantalla. Opción sólo en las publicaciones, no para Navega Directo.
    Cuando aplicas esta opción y aceptas, se borrarán todos los puntos o pantallas que has guardado en esa publicación.

    Borrar por Punto: esta opción aparece cuando tienes como mínimo dos puntos o pantallas guardados, y permite eliminarlos por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de puntos o pantallas guardados.
    Para eliminar un punto o pantalla guardado, simplemente selecciona el que desees eliminar.
    Cuando eliminas un punto o pantalla guardado y queda solo uno, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Ultima Lectura: permite acceder a la última publicación leída. Si entras a otra publicación se guardará en la que estás. Sirve para cuando estás en cualquier parte del blog menos en una publicación.
    Para que la publicación se guarde automáticamente debes haberte desplazado hacia abajo al menos una línea.
    Si al seleccionar esta opción nada ocurre, es porque no has revisado o leído publicación alguna.

    Historial de Nvgc: esta opción aparece en todo el blog y permite ver el Historial de las páginas navegadas.
    Cuando seleccionas esta opción, una ventana se abre mostrando las publicaciones que has navegado. La primera es de fecha más antigua y la última de más reciente.
    Guarda hasta 51 temas o publicaciones. Cuando has llegado a ese límite, se va eliminando desde la más antigua, o sea desde la primera; y se agrega la reciente como última.

    Borrar Historial Nvgc: aparece en todo el blog y permite borrar o limpiar el Historial de Navegación.

    Ocultar TEMAS: permite ocultar el recuadro rectangular, donde dice TEMAS, que se encuentra a mano izquierda de la publicación. Esta opción no está disponible en la página de Inicio ni en las Categorías que seleccionas desde el Menú y tampoco en Navega Directo.
    Cuando das click en esa opción, una ventana se abre con "Otros temas" que te ofrece el blog. Si te desplazas hasta el final de esa ventana, verás dos rectángulos reducidos en su longitud. El primero permite avanzar o retroceder ese grupo de publicaciones. El segundo permite ver los temas desde el último publicado, también verlos de forma aleatoria y ver más temas correspondientes a la categoría de la publicación actual. Cuando entras a una de las listas o por medio de la CATEGORIA que se encuentra en la parte última de la publicación, la opción de "Actual Categoría" no está disponible.

    Mostrar TEMAS: aparece sólo cuando has aplicado "Ocultar TEMAS", y permite mostrar el recuadro rectangular que dice TEMAS, y que se encuentra a mano izquierda de la publicación.

    Mostrar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite mostrar una barra inferior con la paginación. Al hacer esto, en la parte última de la publicación desaparece la paginación.

    Ocultar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones y si has aplicado "Mostrar Barra Inferior". Permite ocultar la barra de paginación y la muestra al final de la publicación.

    Ocultar Menú y BI: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite ocultar el Menú y la Barra Inferior (si la tienes activa). Cuando aplicas esta opción aparece en la parte superior izquierda un punto negro, el mismo permite restaurar el Menú y la Barra Inferior.

    Mostrar Tema: puedes ocultar las opciones del MENU y ver el tema de la publicación. Esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo.

    Abrir ventana de Imágenes: permite ver la o las imágenes de la publicación. Esta opción también la encuentras en la parte derecha superior de la publicación y en Navega Directo.
    Cuando la publicación tiene una sola imagen, aparece a mano izquierda los siguientes íconos:

    Cierra la ventana de las imágenes.
    Para cambiar el tamaño de la imagen según su longitud. Cuando aplicas esta opción desparece ese ícono y aparece éste el cual revierte la función. Esta opción no se graba.
    Quita todos los íconos y deja la imagen sola.
    Para guardar la o las imágenes en uno de los Bancos de Imágenes. Puedes guardar por imagen o todas las de la publicación a la vez.
    Para ver las imágenes guardadas, presiona o da click en el "+" que se encuentra a mano izquierda del MENU, para que se abra la ventana de "Otras Opciones", y buscas la opción "Bancos de Imágenes".

    Cuando hay más de una imagen en la publicación, adicionalmente aparecen los siguientes íconos:
    Ver la imagen anterior.
    Ver la imagen siguiente.
    Activa el slide de las imágenes de la publicación actual.
    Cuando activas el slide aparece en la parte superior izquierda el icono y permite desactivar el slide.
    Cuando activas esta opción, aparece en la parte superior izquierda un punto, el cual restaura los íconos.

    Las imágenes se acoplan al ancho de la pantalla y se aprecian bien según la dimensión de las mismas. Cuando son imágenes largas, el dispositivo debe estar vertical, si son cuadradas o rectangulares, debe estar horizontal.

    Navega Directo: permite revisar las publicaciones del Blog por categoría y sin el refresco de pantalla.
    Con este método puedes leer una revista o categoría específica, desde el último tema publicado hasta el primero.
    Si empleas las opciones que están al final de la publicación: POSTERIOR - INICIO - ANTERIOR, cambias a la publicación posterior o anterior de la categoría que estás actualmente. Inicio te lleva a la última publicación realizada de esa categoría.
    Cuando estás revisando una categoría en la ventana de TEMAS, en el grupo que suspendes la revisión se guarda, para cuando regreses a esta sección y vuelvas a revisar esa categoría lo harás desde ese grupo. Puedes revisar las categorías que quieras y cada una guardará el último grupo que suspendes la revisión.
    Lo del párrafo anterior no se cumple cuando se agregan publicaciones nuevas en la categoría.
    Cuando ves una publicación, por este método, se guarda el punto que suspendes la lectura, la publicación y la categoría. Cuando regreses a esta opción, aparecerá la última categoría con la publicación que leiste, en el punto o pantalla que suspendiste la lectura.
    Por cada publicación que veas se guarda el punto, categoría y tema. Eso quiere decir que, estando en esta opción cambias a una categoría y tema que leiste anteriormente, la pantalla se colocará en el punto que suspendiste la lectura.
    Dando click en el tema de la publicación, se abre en otra ventana la publicación en la sección de publicaciones.
    Dando click en la categoría, se abre en otra ventana la sección de CATEGORIAS con la correspondiente.
    A diferencia de ver la publicación de forma normal, no puedes guardar puntos ni la publicación.

    Bancos de Imágenes: Permite revisar y/o eliminar las imágenes guardadas en los Bancos.
    Estos Bancos de Imágenes también puedes usarlos como slide. Dispones de 10 Bancos.
    Puedes guardar hasta 100 imágenes en cada uno, haciendo un total de 1000.
    Cuando no has guardado imagen alguna, no aparecerá ningún Banco. Sólo verás los Bancos que tengan como mínimo una imagen.
    Cada Banco se presentará por medio de la primera imagen guardada en el mismo. Das click en la imagen y te da las opciones mencionadas en "Abrir ventana de imágenes", más los íconos el cual permite eliminar la imagen en pantalla, y que permite copiar la imagen en pantalla a otro Banco..
    En la parte última aparecerá la opción de "Vaciar el Banco" por cada Banco de Imágenes que tenga al menos una guardada y permite eliminar todas las imágenes guardadas en el mismo.

    Ayuda: permite ver esta Ayuda para conocer el funcionamiento del Blog.


    Este ícono aparece en todo el Blog y permite ver los temas de cualquier categoría con una introducción de las mismas. Su presentación es en orden de publicación de la categoría.
    Si has entrado a alguna CATEGORIA y seleccionas otra, la carga es directa, por lo que no hay refresco de pantalla.
    Si estás revisando alguna categoría en particular, cuando regreses al Blog y revises la misma categoría, comenzarás desde la última revisión hecha; y no desde el comienzo. Lo mismo es para cualquier cantidad de categorías que revises, cada una es independiente.
    Si das click en el tema o en "...más" la publicación se abre en la misma ventana, si lo haces en la imagen se abre en otra ventana.
    Aquí puedes cambiar el estilo de las miniaturas.
    Cuando cambias el estilo de las miniaturas y aplicas "Solo Imagen (para los Libros)", y anteriormente has traveseado en los "Bordes", las imágenes no van a estar centradas. Para que se restaure su posición presiona en "Bordes" la opción "Normal".
    La opción "Solo Imagen (para los Libros)" se hizo especialmente para la categoría de los Libros.


    Permite ver las siguientes listas de todas las publicaciones realizadas:

    Por Categoría: lista alfabética por Categoría
    En estas listas no está incluido Libros y Relatos. Cuando accedes con esta opción, en pantalla aparecen todas las categorías en orden alfabético por categoría y aparece el ícono , en el MENU, el cual te da la opción de seleccionar la categoría a ver con los temas que dispone. No hay refresco de pantalla, es directo.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en '+' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema o en '...más'. Dando click en la imagen la publicación se abre en otra ventana.

    Libros: lista alfabética de todos los libros.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en '+' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema o en '...más'. Dando click en la imagen la publicación se abre en otra ventana.

    Relatos: lista alfabética de todos los Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.

    Por Autor: lista alfabética por autor de los Libros y Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Alfabético de Todo: lista alfabética de todo lo publicado en el Blog.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Lista Gráfica de las Revistas muestras todas las revistas Diners y Selecciones en imagen grande. Das click en la imagen y una ventana se abre mostrando los temas de esa edición. Cuando entras a cualquier publicación, la misma se abre en otra ventana, de esa forma podrás llevar la continuación de los temas de esa revista.
    Cuando navegas por esta sección se guarda el punto o posición en que te has quedado. Si has revisado los temas de una revista, cuando regreses a esta sección, te situarás en la imagen de esa revista.


    Permite cambiar el tamaño de la letra en la páigna de INICIO a las miniaturas de ÚLTIMAS PUBLICACIONES y a las miniaturas al dar click en TEMAS. En las otras secciones que disponen de este ícono sólo a las miniaturas que aparecen al dar click en TEMAS, que se encuentra a mano izquierda en un recuadro azul. Al cambiar el tamaño de la letra, éste afecta a todas las secciones del Blog.


    Permite ver las lista de las publicaciones guardadas. Tocas el tema y se va a la publicación.
    Este ícono solo aparece cuando tienes, al menos, una publicación guardada.


    Este ícono aparece sólo en las publicaciones y permite ver la lista de los puntos o pantallas guardados en esa publicación. Si no has guardado al menos un punto o pantalla el ícono no aparece.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite ver las siguientes opciones que son para desplazamiento automático de la misma:

    Permite activar el desplazamiento automático y aparecen las siguientes opciones:

    Detiene el desplazamiento automático.

    Opción uno para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción dos para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción tres para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Para regresar a la velocidad estándar, presiona la opción para detener el desplazamiento y luego la de activar el desplazamiento.

    Cuando activas esta opción, el rectángulo de TEMAS, que se encuentra a mano izquierda, y la BARRA DE PAGINACION desaparecen, permitiendo leer con tranquilidad. Cuando presionas el botón de detener el desplazamiento el rectángulo y la barra aparecen nuevamente. Esto no ocurre en Navega Directo.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite visualizar las siguientes opciones:

    Permite las siguientes opciones para el texto:
    ● Alinear el texto: izquierda, centrarlo o justificarlo.
    ● Cambiar el tipo de letra.
    ● Aumentar o reducir el espacio entre las líneas.
    ● Cambiar el tamaño del texto. Afecta a todas las secciones del Blog.
    ● Ampliar el margen derecho e izquierdo.

    Permite las siguientes opciones para el color del texto:
    ● Cambiar el color de todo el texto, incluido la fecha de publicación, la categoría, los links y flechas de paginación. Si has hecho cambios de color en el TEMA, SUBTEMA y/o NEGRILLAS, al cambiar el color del todo el texto éstos no se veran cambiados. Para que tomen el color del texto general cambiado debes presionar la opción ORIGINAL en cada uno.
    ● Cambiar el color sólo del tema.
    ● Cambiar el color sólo de los subtemas.
    ● Cambiar el color del texto en negrillas.

    Cambiar el color del fondo del texto.

    Reducir el tamaño de las imágenes.


    Regresa al MENU principal.

    Aparece sólo en la página de INICIO y si has entrado a ver una categoría por medio del ícono . Permite cambiar la presentación de las miniaturas.

    Te lleva a la página de INICIO.


    OTRAS CARACTERISTICAS

    ● Cuando entras a una publicación, automáticamente se guarda el punto o la pantalla que suspendiste la lectura. Esta opción es diferente a la que se describe en el siguiente ítem. Si navegas por la publicación se guardará el punto o pantalla que te quedas de la misma.

    ● Cuando guardas una publicación se guarda también el punto o pantalla que suspendiste la lectura. Es independiente a la opción del ítem de arriba. Con este método sí puedes navegar por la publicación. Para que el punto o pantalla de retorno funcione debes cargar la publicación desde la opción que aparece en el MENU en PUBLICACIONES GUARDADAS.

    ● Tienes dos formas de ver las CATEGORIAS del Blog:
    La primera es la indicada anteriormente, que se encuentra en el MENU con el ícono
    La segunda es dando click en la categoría que se encuentra en la parte última de la publicación o también al comienzo de la publicación en Navega Directo. Este método te permite ver sólo la categoría de esa publicación. Cuando das click en la imagen y en "Publicación Completa" te vas a la publicación en la misma ventana; y si das click en el título, es en otra ventana.


    OBSERVACIONES

    ● Si guardas Puntos en una publicación no debes hacer cambios en el texto, ya sea aumentando su tamaño como dando más espacio entre líneas; ya que si lo haces después de guardarlos, el retorno no va a ser el correcto. Debes hacer primero los cambios y luego guardar los puntos o pantallas.
    ● Las LISTAS en texto se actualizan cada dos o tres meses, o a su defecto, cada 100 publicaciones.

    ORUGAS (E.F. BENSON)

    Publicado el lunes, enero 05, 2015
    Hace uno o dos meses leí en un periódico italiano que Villa Cascana, en donde residí en una ocasión, había sido derribada e iban a construir allí mismo algún tipo de fábrica. No existe ya por tanto razón alguna para que evite escribir acerca de aquellas cosas que vi personalmente (o imaginé ver) en una determinada habitación y en un cierto rellano de esa villa, ni mencionar las circunstancias que siguieron y que, de acuerdo con la opinión del lector, pueden o no arrojar alguna luz o relacionarse de alguna manera con esta experiencia.

    Villa Cascana era en todos los aspectos, salvo en uno, una casa absolutamente deliciosa; pero si estuviera hoy en pie no hay nada en el mundo, y utilizo la frase en su sentido literal, que pudiera inducirme a volver a poner un pie en ella, pues creo que estaba embrujada de una manera terrible y práctica. Los fantasmas, una vez que todo ha sido dicho y hecho, en su mayoría no causan gran daño; pueden quizás aterrar, pero la persona a la que visitan usualmente se sobrepone a su aparición. También pueden ser totalmente amistosos y beneficiosos. No lo eran las apariciones de Villa Cascana, y si hubieran hecho su «visita» de una forma ligeramente distinta no creo que hubiera conseguido sobreponerme a ella más de lo que lo hizo Arthur Inglis.

    La casa se encontraba en la Riviera italiana, no lejos del Sestri di Levante, en una colina recubierta de encinas desde la que se dominaban los azules iridiscentes de ese mar encantador, mientras que por detrás se levantaban bosques de castaños color verde claro que ascendían por las laderas de las colinas hasta que daban paso a los pinos, que formando con los anteriores un contraste oscuro coronaban las cimas. A su alrededor, con la abundancia de mediados de primavera, el jardín florecía y se llenaba de aromas, como el de las magnolias y las rosas, por encima del frescor salado que traían los vientos del mar, que fluía como una corriente por entre las habitaciones frescas y abovedadas.

    Tres lados de la planta baja estaban rodeados por una loggia de anchas columnas, por encima de las cuales se formaba una terraza a la que tenían acceso algunas habitaciones del primer piso. La escalera principal, amplia y de escalones de mármol gris, subía desde el vestíbulo hasta el rellano exterior a esas habitaciones, que eran tres, dos amplias salas de estar con un dormitorio dispuesto en suite. Este último se hallaba desocupado, pero sí se utilizaban las salas de estar. Desde éstas proseguía la escalera principal hasta el segundo piso, en el que se encontraban otras habitaciones, una de las cuales ocupaba yo, mientras que en el otro lado del rellano del primer piso media docena de escalones daban a otra serie de habitaciones en las que, en el momento del que estoy hablando, tenía su dormitorio y estudio Arthur Inglis, el artista. Así, el rellano exterior a mi habitación, en el piso superior de la casa, daba al rellano del primer piso y también a los escalones que conducían a las habitaciones de Inglis. Finalmente, Jim Stanley y su esposa (que eran mis anfitriones) ocupaban las habitaciones de otra ala de la casa en la que se encontraban, asimismo, los cuartos de los criados.

    Llegué a la hora de la comida de un brillante día de mediados de mayo. El jardín estallaba de colores y fragancias; y no podría haber resultado más deliciosa, tras el sofocante paseo desde la marina, la llegada desde el calor reverberante y el resplandor del día a la frescura marmórea de la villa. Pero en el momento en que puse el pie en la casa sentí que algo iba mal (y con respecto a esto el lector no tiene otro remedio que aceptar mi palabra). Diría que ese sentimiento era bastante vago, aunque muy potente, y recuerdo que cuando vi las cartas que me aguardaban en la mesa del vestíbulo estuve seguro de que allí estaba la explicación: comprendí que había en ellas malas noticias para mí. Y sin embargo, cuando las abrí no encontré esa explicación de mi premonición: todos mis corresponsales transmitían prosperidad. Pero, a pesar de ese presentimiento claramente erróneo, no se disipó mi inquietud. En esa casa fresca y fragante había algo malo.

    Pongo gran cuidado al mencionar esto porque he de explicar que, aunque por norma general duermo tan maravillosamente que el momento de apagar la luz al meterme en la cama suele parecerme contemporáneo de la llamada que me hacen a la mañana siguiente, dormí muy mal la primera noche que pasé en Villa Cascana. Puede explicarlo también el hecho de que cuando me quedé dormido (si realmente fue mientras dormía cuando vi lo que creí ver) soñé de una forma muy viva y original; “original” en el sentido de que algo que, por lo que sabía, no había entrado nunca antes en mi conciencia, de pronto la usurpó. Pero desde entonces, además de esta premonición maligna, algunas palabras y acontecimientos que se produjeron durante el resto del día pudieron sugerir algo de lo que pensé que sucedió aquella noche, y que será conveniente relatar.

    Tras el almuerzo di una vuelta alrededor de la casa con la señora Stanley, y durante el paseo ella se refirió al dormitorio desocupado del primer piso, que daba a la habitación en la que habíamos comido.

    —Lo hemos dejado sin ocupar porque Jim y yo tenemos un vestidor y un dormitorio encantadores en el ala, tal como vio, y si la utilizáramos para nosotros tendríamos que convertir el comedor en un vestidor, y tomar las comidas abajo. Sin embargo, de esta manera tenemos nuestro pequeño apartamento allí, Arthur Inglis tiene el suyo en el otro pasillo; y recordé (¿no le parece extraordinario?) que usted dijo en una ocasión que cuanto más arriba estuviera en una casa más a gusto se encontraba. Por eso le he colocado en el piso superior, en lugar de darle esa habitación.

    Es un hecho que en ese momento una duda, tan vaga e incierta como mi premonición, cruzó por mi mente. No entendía el motivo de que la señora Stanley me hubiera explicado todo aquello, si es que no había otra cosa que explicar. Por eso dejé que en aquellos momentos ocupara mi mente el pensamiento de que había algo que debía ser explicado con respecto a la habitación libre.

    Pero hubo otra cosa que debí transmitir al sueño: en la cena la conversación giró un momento acerca de los fantasmas. Inglis, con la certeza del convencido, expresó su creencia de que no podía considerarse imbécil a cualquiera que creyera en la existencia de los fenómenos sobrenaturales. El interés por el tema decayó al instante y, por lo que soy capaz de recordar, no se dijo ni sucedió nada más que pudiera tener relación con los acontecimientos posteriores.

    Todos nos retiramos bastante pronto y particularmente yo subí las escaleras bostezando porque me sentía terriblemente somnoliento. Mi habitación estaba bastante caldeada y abrí todas las ventanas, por las que entró la luz blanca de la luna y las canciones amorosas de muchos ruiseñores. Me desvestí rápidamente y me metí en la cama, pero aunque antes había sentido tanto sueño ahora estaba muy despierto. Sin embargo eso no me inquietaba ni molestaba: no empecé a dar vueltas y a girar en la cama, pues me sentía muy feliz de escuchar el canto de los pájaros y ver la luz. Es posible que entonces me quedara dormido, y en tal caso lo que voy a relatar puede que fuera un sueño. De cualquier modo, pensé que al cabo de un tiempo los ruiseñores dejaron de cantar y la luna descendió. Pensé también que, por alguna razón inexplicable, iba a estar despierto toda la noche, por lo que podía dedicarme a leer, y recordé que había dejado un libro que me resultaba interesante en el comedor del primer piso. Salí pues de la cama, encendí una vela y bajé. Entré en el comedor, vi en una mesa auxiliar el libro que había ido a buscar y en ese momento, simultáneamente, vi que se abría la puerta que daba al dormitorio libre. Salía de él una curiosa luz grisácea, que no era ni del amanecer ni de la luna, y miré en su interior. La cama, una cama grande con cuatro columnas en sus esquinas, estaba frente a la puerta, y sobre el cabezal colgaban tapices. Vi entonces que la luz grisácea del dormitorio procedía de la cama, o más bien de lo que había sobre ella. Pues estaba cubierta de grandes orugas, de aproximadamente treinta centímetros de longitud, que se arrastraban sobre ella. Eran débilmente luminosas y la luz que emitían era la que me permitía ver la habitación. En lugar de las ventosas de las patas de las orugas ordinarias tenían pinzas como los cangrejos, y se movían agarrándose con ellas y deslizando luego el cuerpo hacia delante. El color de esos insectos espantosos era gris amarillento, aunque estaban cubiertos de bultos irregulares. Debía haber cientos de ellos, pues formaban sobre la cama una especie de pirámide que se arrastraba y agitaba. De vez en cuando una oruga caía al suelo con un ruido apagado, carnoso y suave, y aunque el suelo fuera duro cedía ante las ventosas de las patas como si fuera de masilla, por lo que la oruga retrocedía y volvía a subirse a la cama uniéndose a sus temibles compañeras. Por así decirlo, no daba la impresión de que tuvieran rostro, sino que un extremo de ellas era una boca que se abría lateralmente para respirar.

    Mientras las estaba mirando me pareció como si de pronto todas ellas fueran conscientes de mi presencia. Al menos todas las bocas se volvieron en mi dirección, y un instante después empezaban a tirarse de la cama produciendo en el suelo esos golpes sordos, suaves y carnosos, y a arrastrase hacia mí. Durante un segundo me quedé paralizado, como sucede a veces en los sueños, pero inmediatamente después eché a correr escaleras arriba hasta mi habitación; me acuerdo muy bien de la sensación de frialdad de los escalones de mármol bajo mis pies descalzos. Entré corriendo en la habitación, cerré con un portazo la puerta a mis espaldas y entonces, ciertamente, estaba ya bien despierto, me encontré de pie junto a mi cama cubierto por el sudor del terror. Resonaba todavía en mis oídos el golpetazo de la puerta. No cesó entonces, como habría sido normal de haberse tratado de una simple pesadilla, el terror que se había apoderado de mí al ver esos horrendos animales arrastrándose por la cama o dejándose caer blandamente sobre el suelo. Despierto ahora, lo mismo que antes estaba soñando, no pude recuperarme plenamente del horror del sueño: no me parecía que hubiera soñado. Y hasta el amanecer, sentado o en pie, no me atreví a acostarme pensando que cada ruido o movimiento que escuchaba significaba que las orugas se estaban aproximando. Ante ellas, y ante las garras que se clavaban en el cemento del suelo, la madera de la puerta no era sino un juego de niños: ni el acero podría mantenerlas a raya.

    Pero con el dulce y noble retorno del día desapareció el horror: el susurro del viento volvió a ser benigno; el miedo innombrable, fuese lo que fuese, se suavizó, y dejó de aterrarme. Despuntó el alba, al principio sin tonos de color; después adoptó el color de las palomas; y finalmente se extendió por el cielo el espectáculo brillante y flamígero de la luz.

    Una norma admirable de aquella casa era que todo el mundo desayunara donde y cuando quisiera, por lo que hasta la hora del almuerzo no me encontré con ningún otro miembro del grupo, pues había desayunado en mi terraza y hasta la comida me dediqué a escribir cartas y a otras actividades personales. Bajé a comer bastante tarde, cuando ya los otros tres habían empezado a hacerlo. Entre el cuchillo y el tenedor me habían dejado una pequeña cajita de pildoras hecha de cartón y en el momento en que me sentaba me habló Inglis:

    —Fíjese en eso —dijo—. Ya que le interesa la historia natural. Anoche lo encontré arrastrándose por encima de mi colcha, pero no sé qué es.

    Creo que antes incluso de abrir la cajita esperaba ver ya lo que encontré en ella. En su interior había una pequeña oruga de color amarillo grisáceo con curiosos bultos y excrecencias en sus aros. Era extremadamente activa y se movía a toda prisa por la caja, dando vueltas en una y otra dirección. Sus patas no se parecían a las de ninguna oruga que yo hubiera visto: eran como las pinzas de un cangrejo. La contemplé y cerré la tapadera.

    —No, no la había visto nunca —dije—. Pero parece bastante poco saludable. ¿Qué va a hacer con ella?
    —Ah, la guardaré —contestó Inglis—. Ha empezado a girar y quisiera ver en qué tipo de polilla se convierte.

    Volví a abrir la caja y me di cuenta de que esos movimientos presurosos eran realmente el inicio del giro para formar la tela de su capullo. Entonces Inglis volvió a hablar.

    —Tiene unas patas curiosas —dijo—. Son como pinzas de cangrejos. ¿Cuál es el término latino de cangrejo? Ah, sí, cáncer. Pues como parece que es única, vamos a bautizarla: «cáncer inglisensis».

    Entonces pasó algo en mi cerebro, como si en un momento se unieran las piezas de todo lo que había visto o soñado. En sus palabras me pareció que había algo que iluminaba el conjunto, y el horror intenso que había experimentado yo aquella noche se unió con lo que el pintor acababa decir. Cogí la caja y la arrojé, con la oruga dentro, por la ventana. El camino exterior estaba cubierto de gravilla y más allá había una fuente cuya agua caía en un cuenco. La caja cayó en medio.

    Inglis se echó a reír.

    —Así que a los estudiosos de lo oculto no les gustan los hechos sólidos. ¡Pobre oruga mía!

    La conversación recayó enseguida sobre otros temas, y sólo he detallado estas trivialidades, tal como sucedieron, para estar seguro de haber registrado todo lo que pudiera tener relación con temas ocultos o con el de las orugas. En el momento en el que lancé la cajita de pildoras a la fuente perdí la cabeza: mi única excusa es que el animal que la ocupaba, como probablemente habrá resultado evidente, era exactamente igual, en miniatura, que los que había visto amontonados sobre el lecho del dormitorio libre. Y aunque la traducción de esos fantasmas en carne y hueso —o en aquel material del que estén hechos las orugas— debió servir quizás de alivio al horror de la noche, en realidad no lo hizo. Sólo sirvió para volver más espantosamente real la pirámide que se arrastraba sobre la cama del dormitorio libre. Tras el almuerzo pasamos una o dos horas paseando perezosamente por el jardín o sentados en la loggia, y debían ser ya las cuatro cuando Stanley y yo fuimos a bañarnos recorriendo el camino que llevaba a la fuente en la que había caído la cajita. El agua, poco profunda, estaba clara, y en el fondo vi sus restos blancos. El agua había desintegrado el cartón, del que no quedaba más que algunas tiras y hebras de papel empapado. El centro de la fuente lo ocupaba un cupido italiano de mármol que lanzaba el agua desde un odre que sostenía bajo el brazo. Y la oruga estaba subiendo por su pierna. Por extraño e increíble que pueda parecer, debió sobrevivir a la caída y rotura de su prisión, y se había abierto camino hasta el borde, y allí estaba, fuera de nuestro alcance, moviéndose circularmente para formar su capullo.

    Mientras la miraba volvió a parecerme que, como las orugas que había visto la noche anterior, ella me vio, rompió las hebras que la rodeaban, descendió por la pierna de mármol del cupido y empezó a nadar hacia mí, como una serpiente, por la superficie del agua de la fuente. Se acercó a una velocidad extraordinaria (el hecho de que una oruga supiera nadar era ya nuevo para mí) y un momento después estaba subiendo por el borde de mármol de la fuente. Fue en ese momento cuando Inglis se unió a nosotros.

    —Vaya, ¿no es otra vez nuestra vieja «cáncer inglisensis»? —preguntó al ver el animal—. ¡Tiene una prisa tremenda!

    Estábamos de pie en el camino, uno al lado del otro, y cuando la oruga se acercó a menos de un metro de nosotros, se detuvo y empezó a agitarse como si dudara con respecto a la dirección que debía tomar. Luego pareció decidirse y se arrastró hacia el zapato de Inglis.

    —Yo le gusto más —dijo él—. Aunque me parece que ella no me gusta a mí. Y ya que no se ha ahogado, creo que quizás...

    Agitó el zapato por encima de la gravilla y la pisó.

    Toda la tarde el aire fue poniéndose más y más pesado por causa del siroco que subía sin duda desde el sur, y por la noche volví a sentirme muy somnoliento cuando subí a acostarme; pero por así decirlo, por debajo de mi somnolencia estaba la conciencia, mucho más poderosa que la noche anterior, de que algo iba mal en la casa... de que se aproximaba algo peligroso. Pero me quedé dormido enseguida, y más tarde, aunque no sé cuánto tiempo había pasado, desperté o soñé que despertaba con la sensación de que debía levantarme enseguida o sería demasiado tarde. En ese momento (soñando o despierto) luché contra ese miedo diciéndome a mí mismo que sólo era víctima de mis nervios, exacerbados por el siroco, aunque al mismo tiempo supiera con claridad absoluta en otra parte de mi mente, por así decirlo, que con cada momento de retraso aumentaba el peligro. Esa segunda sensación acabó por ser irresistible, por lo que me puse la chaqueta y los pantalones y salí al descansillo. Comprendí entonces que ya me había retrasado bastante y que era ya demasiado tarde.

    Todo el descansillo del primer piso inferior resultaba invisible bajo el enjambre de orugas que allí se arrastraban. Las puertas plegables de la sala de estar que daba al dormitorio donde las había visto la noche anterior estaban cerradas, pero cruzaban por entre las grietas y se dejaban caer de una en una por el agujero de la cerradura, alargándose hasta convertirse en cuerdecillas al pasar, y volviendo a recuperar su tamaño al salir. Algunas, como si estuvieran explorando, rozaban los escalones que daban al pasillo en cuyo extremo estaban las habitaciones de Inglis, y otras se arrastraban por los escalones inferiores que llevaban hasta donde yo me encontraba. Pero el descansillo estaba totalmente cubierto por ellas: tenía cortadas las salidas. No puedo expresar con palabras el horror helado que se apoderó de mí cuando vi aquello.

    Finalmente se inició un movimiento general y fueron espesándose en los escalones que llevaban al dormitorio de Inglis. Gradualmente, como una especie de horrenda marea de carne, avanzaron por el pasillo y vi que llegaban a su puerta las primeras, visibles gracias a la luminosidad gris clara que ellas mismas emitían. Una y otra vez traté de gritar y advertirle, aterrado siempre por la posibilidad de que pudieran darse la vuelta al oír mi voz y subir por mi escalera, pero pese a mis esfuerzos comprendí que ningún sonido salía de mi garganta. Se arrastraron por entre las aberturas de los goznes de su puerta, pasaron como lo habían hecho antes y yo me quedé clavado allí, haciendo esfuerzos impotentes por gritarle, por decirle que se escapara mientras tuviera tiempo.

    El pasillo acabó por quedarse totalmente vacío: habían desaparecido todas y en ese momento tuve conciencia por primera vez del frío del piso de mármol sobre el que me hallaba descalzo. Por el este empezaba a despuntar el alba.

    Seis meses después me encontré con la señora Stanley en una casa de campo de Inglaterra. Hablamos de muchos temas y finalmente dijo:

    —Creo que no le he visto desde que tuve las malas noticias sobre Arthur Inglis, hace ya un mes.
    —No sé nada de ellas —respondí yo.
    —¿No? Tiene cáncer. Ni siquiera aconsejan una operación, pues no hay esperanza de curación: dicen los doctores que está invadido.

    Durante esos seis meses no creo que hubiera pasado un solo día en el que no hubiera recordado los sueños (o como prefiera llamarlos el lector) que tuve en Villa Cascana.

    —Es horrible, ¿no le parece? —prosiguió ella—. Y siento que no puedo evitar la idea de que él pudo...
    —¿Enfermar en la villa? —pregunté yo.

    Ella me miró con cara de sorpresa.

    —¿Por qué ha dicho eso? —preguntó—. ¿Cómo sabía usted...?

    Entonces me lo contó. Un año antes, en el dormitorio libre había habido un caso fatal de cáncer. Evidentemente, ella había buscado los mejores consejos, y le habían dicho que debía seguir los dictados de la máxima prudencia y que nadie debía dormir en la habitación, que ésta había sido totalmente desinfectada y recientemente encalada y pintada. Pero...


    Fin