• GUARDAR IMAGEN


  • GUARDAR TODAS LAS IMAGENES

  • COPIAR IMAGEN A:

  • OTRAS OPCIONES
  • ● Eliminar Lecturas
  • ● Ultima Lectura
  • ● Historial de Nvgc
  • ● Borrar Historial Nvgc
  • ● Ayuda
  • PUNTO A GUARDAR



  • Tipea en el recuadro blanco alguna referencia, o, déjalo en blanco y da click en "Referencia"
  • TODAS LAS REVISTAS
  • Todas Las Revistas Diners
  • Todas Las Revistas Selecciones
  • CATEGORIAS
  • Libros
  • Libros-Relatos Cortos
  • Arte-Graficos
  • Bellezas Del Cine Y Television
  • Biografias
  • Chistes
  • Consejos Sanos
  • Cuidando Y Encaminando A Los Hijos
  • Datos Interesantes
  • Paisajes Y Temas Varios
  • La Relacion De Pareja
  • La Tia Eulogia
  • La Vida Se Ha Convertido En Un Lucro
  • Mensajes Para Reflexionar
  • Personajes Disney
  • Salud Y Prevencion
  • Sucesos-Proezas
  • Temas Varios
  • Tu Relacion Contigo Mismo Y El Mundo
  • Un Mundo Inseguro
  • REVISTAS DINERS
  • Diners-Agosto 1989
  • Diners-Mayo 1993
  • Diners-Septiembre 1993
  • Diners-Noviembre 1993
  • Diners-Diciembre 1993
  • Diners-Abril 1994
  • Diners-Mayo 1994
  • Diners-Junio 1994
  • Diners-Julio 1994
  • Diners-Octubre 1994
  • Diners-Enero 1995
  • Diners-Marzo 1995
  • Diners-Junio 1995
  • Diners-Septiembre 1995
  • Diners-Febrero 1996
  • Diners-Julio 1996
  • Diners-Septiembre 1996
  • Diners-Febrero 1998
  • Diners-Abril 1998
  • Diners-Mayo 1998
  • Diners-Octubre 1998
  • Diners-Temas Rescatados
  • REVISTAS SELECCIONES
  • Selecciones-Enero 1965
  • Selecciones-Julio 1968
  • Selecciones-Abril 1969
  • Selecciones-Febrero 1970
  • Selecciones-Marzo 1970
  • Selecciones-Mayo 1970
  • Selecciones-Marzo 1972
  • Selecciones-Julio 1973
  • Selecciones-Diciembre 1973
  • Selecciones-Enero 1974
  • Selecciones-Marzo 1974
  • Selecciones-Marzo 1976
  • Selecciones-Noviembre 1976
  • Selecciones-Enero 1977
  • Selecciones-Septiembre 1977
  • Selecciones-Enero 1978
  • Selecciones-Diciembre 1978
  • Selecciones-Enero 1979
  • Selecciones-Marzo 1979
  • Selecciones-Julio 1979
  • Selecciones-Agosto 1979
  • Selecciones-Abril 1980
  • Selecciones-Agosto 1980
  • Selecciones-Septiembre 1980
  • Selecciones-Septiembre 1981
  • Selecciones-Abril 1982
  • Selecciones-Mayo 1983
  • Selecciones-Julio 1984
  • Selecciones-Junio 1985
  • Selecciones-Septiembre 1987
  • Selecciones-Abril 1988
  • Selecciones-Febrero 1989
  • Selecciones-Abril 1989
  • Selecciones-Marzo 1990
  • Selecciones-Abril 1991
  • Selecciones-Mayo 1991
  • Selecciones-Octubre 1991
  • Selecciones-Diciembre 1991
  • Selecciones-Febrero 1992
  • Selecciones-Junio 1992
  • Selecciones-Septiembre 1992
  • Selecciones-Febrero 1994
  • Selecciones-Mayo 1994
  • Selecciones-Abril 1995
  • Selecciones-Mayo 1995
  • Selecciones-Septiembre 1995
  • Selecciones-Junio 1996
  • Selecciones-Mayo 1997
  • Selecciones-Enero 1998
  • Selecciones-Febrero 1998
  • Selecciones-Julio 1999
  • Selecciones-Diciembre 1999
  • Selecciones-Febrero 2000
  • Selecciones-Diciembre 2001
  • Selecciones-Febrero 2002
  • Selecciones-Mayo 2005
  • CATEGORIAS
  • Arte-Gráficos
  • Bellezas
  • Biografías
  • Chistes que llegan a mi Email
  • Consejos Sanos para el Alma
  • Cuidando y Encaminando a los Hijos
  • Datos Interesantes
  • Fotos: Paisajes y Temas varios
  • La Relación de Pareja
  • La Tía Eulogia
  • La Vida se ha convertido en un Lucro
  • Mensajes para Reflexionar
  • Personajes Disney
  • Salud y Prevención
  • Sucesos y Proezas que conmueven
  • Temas Varios
  • Tu Relación Contigo mismo y el Mundo
  • Un Mundo Inseguro
  • TODAS LAS REVISTAS
  • Selecciones
  • Diners
  • REVISTAS DINERS
  • Diners-Agosto 1989
  • Diners-Mayo 1993
  • Diners-Septiembre 1993
  • Diners-Noviembre 1993
  • Diners-Diciembre 1993
  • Diners-Abril 1994
  • Diners-Mayo 1994
  • Diners-Junio 1994
  • Diners-Julio 1994
  • Diners-Octubre 1994
  • Diners-Enero 1995
  • Diners-Marzo 1995
  • Diners-Junio 1995
  • Diners-Septiembre 1995
  • Diners-Febrero 1996
  • Diners-Julio 1996
  • Diners-Septiembre 1996
  • Diners-Febrero 1998
  • Diners-Abril 1998
  • Diners-Mayo 1998
  • Diners-Octubre 1998
  • Diners-Temas Rescatados
  • REVISTAS SELECCIONES
  • Selecciones-Enero 1965
  • Selecciones-Julio 1968
  • Selecciones-Abril 1969
  • Selecciones-Febrero 1970
  • Selecciones-Marzo 1970
  • Selecciones-Mayo 1970
  • Selecciones-Marzo 1972
  • Selecciones-Julio 1973
  • Selecciones-Diciembre 1973
  • Selecciones-Enero 1974
  • Selecciones-Marzo 1974
  • Selecciones-Marzo 1976
  • Selecciones-Noviembre 1976
  • Selecciones-Enero 1977
  • Selecciones-Septiembre 1977
  • Selecciones-Enero 1978
  • Selecciones-Diciembre 1978
  • Selecciones-Enero 1979
  • Selecciones-Marzo 1979
  • Selecciones-Julio 1979
  • Selecciones-Agosto 1979
  • Selecciones-Abril 1980
  • Selecciones-Agosto 1980
  • Selecciones-Septiembre 1980
  • Selecciones-Septiembre 1981
  • Selecciones-Abril 1982
  • Selecciones-Mayo 1983
  • Selecciones-Julio 1984
  • Selecciones-Junio 1985
  • Selecciones-Septiembre 1987
  • Selecciones-Abril 1988
  • Selecciones-Febrero 1989
  • Selecciones-Abril 1989
  • Selecciones-Marzo 1990
  • Selecciones-Abril 1991
  • Selecciones-Mayo 1991
  • Selecciones-Octubre 1991
  • Selecciones-Diciembre 1991
  • Selecciones-Febrero 1992
  • Selecciones-Junio 1992
  • Selecciones-Septiembre 1992
  • Selecciones-Febrero 1994
  • Selecciones-Mayo 1994
  • Selecciones-Abril 1995
  • Selecciones-Mayo 1995
  • Selecciones-Septiembre 1995
  • Selecciones-Junio 1996
  • Selecciones-Mayo 1997
  • Selecciones-Enero 1998
  • Selecciones-Febrero 1998
  • Selecciones-Julio 1999
  • Selecciones-Diciembre 1999
  • Selecciones-Febrero 2000
  • Selecciones-Diciembre 2001
  • Selecciones-Febrero 2002
  • Selecciones-Mayo 2005

  • SOMBRA DEL TEMA
  • ● Quitar
  • ● Normal

  • PRESENTACIÓN DEL BLOG

    El objetivo de este blog es ofrecerte lectura con un estilo diferente y personalizable; brindando opciones para que el área y lo que lees o ves sean agradables, a tu gusto y necesidad.

    Aquí encontrarás lectura variada: libros y relatos completos, chistes, temas de salud, sobre la pareja, los hijos, consejos, temas variados, revistas Selecciones y Diners. Las revistas selecciones están ordenadas de manera que puedas leer cada una completamente. No requieres suscribirte, no hay publicidad ni enlaces ajenos al blog, todo es totalmente gratis.

    El blog dispone de más de 8000 publicaciones y más de 15000 imágenes. Las publicaciones están distribuidas por categoría. Puedes crear tu propia lista o listas de temas, o, categorizarlas según tu elección.

    Así como los temas de las publicaciones, también puedes organizar o categorizar las imágenes según tus gustos.

    La navegación en el blog es fácil, práctica y rápida; su manejo también es fácil e intuitivo. A continuación una visión rápida de sus características:

    Puedes darle diferentes aspectos con el sinnúmero de combinaciones que te permite el blog al SALON DE LECTURA, INICIO, INDICE O LISTA, CATEGORIA y NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL; sin perder el estilo dado cuando regreses al blog; permitiendo de esta manera dejarlo a tu gusto. Además, esos cambios realizados puedes definirlos en 10 estilos, los cuales puedes cargarlos en el momento que quieras. También puedes darle un estilo a cada post o publicación, a cada categoría, agrupar las publicaciones en 3 grupos diferentes y/o categorizarlos en "Lectura", "Leído", "Menú Personal 1 a 16"; todos independientes entre sí. Y si te preocupa que borren o dañen tus ESTILOS o CAMBIOS, también hay la opción de protegerlos.

    Puedes cambiar el tamaño, color y estilo de la letra; dar realce a: temas, subtemas, letra cursiva, texto entre comilla, dialogo entre dos personas, listas, texto en blockquote, título de la publicación; puedes ampliar o centrar la publicación; dejar marcado partes interesantes de alguna lectura; ver la publicación en dos, tres o cuatro columnas; emplear opacidad o transparencia, definir colores, ocultar secciones, ampliar las imágenes, crear indices de hasta 121 temas en los libros, cambiar de lado o inmovilizar el sidebar, crear listas personales de las publicaciones y catalogarlas a tu necesidad, crear sesiones para cuando dos o más personas usan la misma máquina, etc. etc.

    Si eres nuevo en el Blog y eres amante de la lectura te recomiendo leer "PERSONALIZA - MANUAL DEL BLOG" que se encuentra en el menú; pequeño manual que te permitirá sacarle el mayor provecho a las opciones brindadas; o, el tema "CÓMO FUNCIONA EL BLOG", que sigue a continuación de "OBSERVACIONES", en este mismo gadget.

    Prueba personalizando esta SECCION dando click en   P A N E L   del lado izquierdo.

    Presiona AQUI para información detallada sobre las opciones de PERSONALIZACION de este blog.

    CARACTERÍSTICAS DEL BLOG

    Algunas características requieren tener las funciones del PANEL activado.

    GENERAL
    • Las publicaciones están catalogadas por CATEGORIA y SUB-CATEGORIA
    • Rápido acceso a las CATEGORIAS y SUB-CATEGORIAS por medio del MENU
    • Ventana de INTRODUCCION en todas las secciones, para las miniaturas y listas en texto
    • Tres slides de fondo (si has guardado imágenes en los slides 1, 2 y 3)
    • Listado de las publicaciones en:
      - Orden Alfabético
      - Por Categoría
      - Libros
      - Relatos Cortos
      - Por Autor (libros y relatos cortos)
      - Sólo imágenes (libros)
      - Sólo imágenes (revistas Diners y Selecciones)
      - Una sola página con todo lo arriba descrito
    • Guardar publicaciones para su acceso rápido en LECTURAS
    • Catalogar publicaciones para su acceso rápido en MENU PERSONAL (16 categorías personales y una de LEIDO)
    • Historial de las publicaciones navegadas (MENU / MENU PERSONAL / 13-16)
    • Activar o desactivar el desplazamiento del MENU
    • Cambiar la imagen del Header por cualquier otra que te ofrece el blog
    • Cambiar la imagen del Header por cualquier imagen del internet
    • Ver el MENU con ICONOS
    • Crear un MENSAJE como recordatorio
    • Que el MENSAJE creado aparezca en 6 intervalos diferentes de tiempo
    • Crear SESIONES cuando entran al blog más de una persona en una misma máquina
    • Agregar clave para que no puedan accesar a un usuario o sesión
    • Permitir que la imagen del header cambie automáticamente cada vez que entras a la página. Independiente por sección del blog
    • Cambiar el aspecto de la página y guardarlos en ESTILOS personales (Básico y 1 a 9), independiente en cada sección del blog (INICIO, LISTAS o INDICE y SALON DE LECTURA)
    • Cambiar el aspecto de la página sin que los cambios se guarden
    • Borrar los cambios que realizas en una página por cada sección de la misma, o todo
    • Cargar ESTILOS predefinidos, independientes en cada sección del blog (INICIO, LISTAS o INDICE y SALON DE LECTURA)
    • Cargar los ESTILOS predefinidos de forma aleatoria u ordenada
    • Cargar los ESTILOS predefinidos y que se aplique el mismo en las otras secciones
    • Cargar un ESTILO personal
    • Cargar un ESTILO personal de forma aleatoria u ordenada
    • Copiar un ESTILO, personal o predefinido
    • Copiar un ESTILO personal o predefinido a otro USUARIO
    • Proteger los ESTILOS personales
    • Agregar CLAVE para que los ESTILOS personales no puedan ser protegidos o desprotegidos por otras personas
    • Crear NOTAS indefinidas
    • Te indica qué publicaciones tienen NOTAS, y cuántas tiene cada una
    • Acceso a la última publicación navegada
    • Muestra la fecha de la última navegación hecha en el Salon de Lectura
    • Guardar las imágenes en los SLIDES y BANCOS DE IMAGENES (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Dar zoom a las IMAGENES (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Fijar una imagen como fondo (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Ver la imagen en pantalla completa (menos en en la página de INICIO)
    • Activar SLIDES, como fondo, con las imágenes guardadas en los SLIDES 1, 2 y 3
    • Indica cuál de los ESTILOS 1 a 9 y BASICO están ocupados
    • Dar a las imágenes tonos grises (independiente por sección de la página)
    • Dar al MENU para que tenga colores diferentes
    • Dar a las MINIATURAS, SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR para que tengan colores diferentes
    • Permitir que al dar click en una MINIATURA con la opción arriba indicada, la publicación adquiera ese color.
    PÁGINA DE INICIO
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (últimas publicaciones)
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (sidebar)
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (downbar)
    • Desactivar el cambio automático de los temas del: Slide, Sidebar y Downbar
    • Permitir ver las imágenes de las "Últimas publicaciones" a la izquierda y a la derecha
    • Cambiar de aspecto
    • Cambiar las miniaturas de "Últimas Publicaciones" por una categoría a elección
    • Que las miniaturas de las últimas publicaciones adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas de las últimas publicaciones, el slide, menú, sidebar y downbar aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    PÁGINAS DE LAS LISTAS
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas
    • Ver las listas con IMAGENES y TEXTO
    • Ver las listas solo IMAGENES o solo TEXTO
    • Diferentes formas de ver la lista en IMAGENES
    • Aumentar la cantidad de imágenes a mostrar
    • INTRO de las publicaciones
    • Cambiar el aspecto del INTRO
    • Cambio de las imágenes automático, con 4 intervalos de tiempo
    • El intervalo puede ser fijo o sólo por una vez
    • Guarda la última publicación o grupo de imágenes revisado por categoria (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • Cambiar de aspecto
    • Que las miniaturas adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    PÁGINA DE CATEGORIAS
    • Guarda el último grupo revisado (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • Puede adquirir el ESTILO dado en el SALON DE LECTURA, por CATEGORIA y SUB-CATEGORIA
    • Cambiar de aspecto
    • Que las miniaturas adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    SALON DE LECTURA
    • Cambiar el aspecto de la publicación por y guardarlos por:
      - ESTILOS Personales (Básico, 1 a 9), se aplica a todas las publicaciones
      - Por Categoria (1, 2 y 3)
      - Por Sub-Categoria (1, 2 y 3)
      - Por Publicación
      - Por Grupos 1, 2 y 3
      - Por listas de LECTURA, MENU PERSONAL (1 a 16) y LEIDO
    • Cargar un ESTILO:
      - En todas las publicaciones (ajeno a estilos Básico y 1 a 9)
      - Para todo el blog
      - Para todo el blog y publicaciones
      - Para todo el blog menos en el SALON DE LECTURA
      - Respetando si la CATEGORIA tiene un ESTILO propio
      - Respetando si la publicación tiene un ESTILO propio
      - Definiendo el orden de carga de los GRUPOS 1, 2 y 3
    • Cambiar el aspecto de la publicación y del texto
    • Diferenciar conversaciones en las publicaciones (menos libros y relatos cortos)
    • Definir para cuando se ingrese a una publicación se coloque la primera imagen como fondo
    • Guardar hasta 121 puntos o partes importantes de una publicación (como un índice). Por publicación
    • Guarda la posición donde suspendes la lectura de forma rápida
    • Desplazamiento automático de la publicación (7 niveles de velocidad)
    • Guia de lectura cuando hay mucho texto
    • Lleva un registro de las CATEGORIAS, SUB-CATEGORIAS, PUBLICACIONES y publicaciones en GRUPOS con ESTILO aplicado
    • Que los widgets del sidebar adquieran fondos de color diferente
    • Que las miniaturas del sidebar del widget OTRAS PUBLICACIONES, adquieran fondo de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente del widget OTRAS PUBLICACIONES del sidebar, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    • Colocar la imagen principal de la publicación para que ocupe el ancho de la página.
    PÁGINA NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL
    • No hay refresco de pantalla
    • Las mismas opciones del SALON DE LECTURA
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    PÁGINA NAVEGAR DIRECTO 1
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    PÁGINA NAVEGAR DIRECTO 2
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • La primera imagen de la publicación está como fondo
    PÁGINA NAVEGAR DIRECTO 3
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda el último grupo de publicaciones revisados (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    MI LIBRERIA
    • Edición de las NOTAS guardadas
    • Edición de las imágenes guardadas en los Slides 1, 2, 3 y Bancos de Imágenes
    • Edición de las publicaciones guardadas en Lecturas, Personal 1 a 16 y Leído
    • Permite copiar las imágenes y publicaciones entre Slides y Banco de Imágenes y entre Listas
    • Permite copiar las imágenes y publicaciones guardadas a otro usuario o sesión

    CÓMO FUNCIONA EL BLOG

    Si eres nuevo en el blog y quieres aprender cómo funciona, o hay partes algo complicadas, te daré una explicación detallada para que puedas comprender a fondo su funcionamiento y aprovechar las características que te brinda.

    Para comenzar explicaré rápidamente las características que te ayudarán en la lectura en el SALON DE LECTURA:

    En el MENU, en "+Otros", encontrarás las opciones CREAR NOTA y VER O EDITAR NOTAS, esas opciones te permiten crear una NOTA de forma rápida y/o ver la ventana de NOTAS y revisar todas las que has creado. La letra "N" debajo de la palabra PANEL hace la misma función. En la misma sección "+Otros" encontrarás "Ultima Lectura" y una fecha, la fecha es la última vez que estuviste en el blog, y Ultima lectura es la última publicación que leiste o revisaste; dando click a esa frase te vas a esa publicación.

    Cuando estás en una publicación y te has desplazado un poco hacia abajo, ese punto se guarda automáticamente. Cuando regresas a la misma publicación, la pantalla se situará en ese punto. Cada publicación es independiente.

    Otra forma de hacerlo es dejando marcado el punto donde la suspendes, dando doble click en cualquier parte de la línea que suspendes la lectura; al hacer esto automáticamente aparece un punto en la parte última del MENU. Cuando regreses a la publicación das click en ese punto y te desplazarás a la línea donde suspendiste la lectura. La línea de retorno debe estar entre "I PANEL N". Una vez que haz dado click en el punto, el mismo desaparece del MENU.

    Cuando una publicación tiene NOTAS guardadas y puntos guardados, aparece en la parte última del MENU dos caracteres rectangulares, indicando que hay NOTAS y puntos guardados, le das click a ese caracter y se abre la ventana respectiva.

    Para dejar más de un punto de la publicación guardado, das click en PANEL en la sección PUNTOS. En esa ventana vas a ver una opción: "Guardar Punto". Cuando das click en esa opción aparece una ventana donde dice "PUNTO A GUARDAR". En el recuadro blanco puedes colocar una referencia al punto o pantalla a guardar o dejarlo en blanco. Para que acepte guardar el punto debes dar click en "Referencia". Si no has colocado referencia, automáticamente toma el nombre de "Punto Guardado " y el número correspondiente al mismo. Si has guardado un punto aparece el texto "Borrar todos los Puntos". Si has guardado más de un punto, aparece otro texto que dice "Borrar por Punto". El primero te permite eliminar el punto o todos los puntos guardados; y el segundo te permite eliminar por punto específico.

    La letra "I", que aparece sobre la palabra PANEL, te permite almacenar la o las imágenes de una publicación, ya sea en uno de los tres SLIDES o en los BANCOS DE IMAGENES; también permite darle zoom a cualquier imagen de la publicación. Te permite también colocar cualquier imagen de la publicación como fondo. Las imágenes guardadas en los SLIDES se pueden activar en cualquier parte del blog, y se ejecuta como fondo. Para activar el SLIDE, das click en la palabra PANEL, en la sección ESTILOS, aparece una línea con Slide1 Slide 2 Slide 3 (aparecerán las que tengan al menos una imagen guardada), das click a uno de ellos y se activa el slide.

    Si deseas guardar la publicación en LECTURAS o en alguno de MENU PERSONAL (que se encuentra en el MENU), cada tema tema tiene un "+" a la derecha, que te permite seleccionar en qué lista guardar.

    Si deseas cambiar los nombres en el MENU PERSONAL (Personal 1, Personal 2, etc. etc.), en el SALON DE LECTURA das click en PANEL, seguido de "Registros" y por último "Cambiar Tema de PERSONAL (1-16)". En INICIO, CATEGORIA e INDICE o LISTA, das click en PANEL y luego en "Varios".
    Para cambiar el nombre, tipeas el nuevo en el recuadro en blanco y das click en "Personal 1, Personal 2, etc. etc." que se encuentra a mano derecha del recuadro en blanco.

    Cuando estás en una publicación o post, cualquiera, puedes usar las opciones del MINI PANEL que se encuentra en el MENU (ocultar, columnas-imagen, tipo letra, etc.). Las opciones que ves en el MINI PANEL también las encontrarás en el PANEL, solo que ahí cada una está en su respectiva sección. La función del MINI PANEL es brindarte, de manera rápida, el acceso a funciones básicas del PANEL.

    ¿QUÉ PUEDES HACER CON EL MINI PANEL?
    El MINI PANEL te permite cambiar el aspecto a la publicación o página mediante las opciones que se explican a continuación:

    CAMBIAR PUBLICACION - OCULTAR SECCIONES: Permite ocultar el sidebar, cambiarlo de posición, etc. etc.
    COLUMNAS E IMAGENES DEL POST: Te permite ver la publicación en dos, tres o cuatro columnas; además, puedes ampliar o reducir las imágenes.
    TIPO LETRA-TAMAÑO LETRA-COLOR LETRA: Te permite cambiar el tipo, tamaño y color de la letra de la publicación.
    COLOR DEL TITULO: También puedes cambiar el color del título de la publicación.
    SOMBRA-BLUR DE LAS IMAGENES: Puedes darle sombra o blur a las imágenes de la publicación.
    CAMBIAR IMAGEN DEL HEADER: Puedes cambiar el header o cabecera del blog por un paisaje, del mismo tamaño que el actual o más grande.


    Cualquier opción u opciones que apliques del MINI PANEL y/o PANEL para cambiar el aspecto de la página se guardará automáticamente en lo que he denominado ESTILO BASICO, y no se perderá cuando regreses al blog, a la misma u otra publicación. Eso significa que, si te gusta leer en dos columnas, con el título en rojo y el texto de color gris y aplicas esas opciones con el MINI PANEL y/o PANEL, cuando regreses al blog verás todas las publicaciones con esos cambios.

    Estos cambios que se hacen con el MINI PANEL y el PANEL, para dar otro aspecto a la publicación, también los llamo ESTILOS, por lo que más adelante emplearé ese término sin que se refiera, específicamente, a los ESTILOS 1 a 9 y BASICO.

    En el PANEL encontrarás muchas más opciones, incluido para realizar cambios al MENU, SIDEBAR, MAIN y BODY.

    Este PANEL también lo encontrarás en la página de INICIO, INDICE O LISTA y CATEGORIA. Su funcionamiento es similar en cada sección e independiente entre sí; eso significa que si haces cambios en la página de INICIO, éstos no afectarán al POST o PUBLICACION ni al INDICE O LISTA, y viceversa.

    El MINI PANEL es sólo para la sección del POST o PUBLICACION (SALON DE LECTURA).

    Ahora que tienes una visión sobre lo que puedes hacer en el blog, entremos a describir otras opciones que se encuentran en el PANEL para ver cómo se puede manejar los cambios que realizaste, además de otras interesantes características.

    Seguir leyendo

    OBSERVACIONES

    Algunos efectos que aquí encontrarás requieren navegadores que soporten CSS3.
    BLOG OPTIMIZADO para Google Chrome a una resolución de pantalla de 1024 x 768.

    LAS FUNCIONES DEL PANEL están desactivadas para los nuevos en el blog o para aquellos que no han hecho cambio alguno. Debes activar las funciones del PANEL y posterior debes ir al MENU, ESTILOS y dar click en "Desactivar Carga Aleatoria u Ordenada" (en INICIO, SALON DE LECTURA y LISTA o INDICE) para que puedas hacer cambios en el blog.

    ESTE BLOG fue diseñado bajo la plataforma GOOGLE CHROME. Su constante revisión, los cambios que se realizan y las publicaciones que se agregan son hechos bajo la misma plataforma, no se emplea otro navegador; por lo que no garantizo que su aspecto y funcionalidad sea el correcto en otros navegadores. Por experiencia propia, la funcionalidad y presentación del blog no es la correcta en INTERNET EXPLORER 6, 7 y 8.

    SI TIENES ACTIVADO el traductor automático de idioma tendrás problema con las funciones que te ofrece el PANEL. Si vas a hacer cambios, debes desactivar el traductor, permitiendo que el blog quede en su idioma original (español).

    TODOS LOS CAMBIOS que hagas en el block, las imágenes guardadas en los SLIDES y BANCO DE IMAGENES, los libros guardados en LECTURA y MENU PERSONAL, las NOTAS creadas, y los PUNTOS guardados de algún libro(s), se almacenan en tu máquina. Cuando vayas a otra PC no verás lo anterior descrito. Para saber cómo llevar toda tu información a otras máquinas, da click AQUI

    LOS LIBROS CORTOS Y RELATOS no disponen de portada, por lo que, al entrar a uno de estos temas, no vas a ver la misma imagen, ya que es agregada. Cuando entras a una de estas publicaciones, aparece una imagen como portada; y si vuelves a entrar a esa misma publicación o refrescas pantalla, aparece otra diferente. Esto no sucede en las publicaciones de las opciones de NAVEGAR DIRECTO. De igual forma ocurre en las miniaturas de todas las secciones del Blog. Ninguna imagen de las designadas para los RELATOS o LIBROS CORTOS está relacionada a un tema en especial, es totalmente aleatorio; ya sea que entres a Inicio, Listas, Categorías, Navega Directo (todos) y Salón de Lectura.

    EN LAS MINIATURAS, sea en el INICIO, SALON DE LECTURA, INDICE O LISTA y CATEGORIA, al dar click en el tema el link se abre en otra ventana, al dar click en la imagen o en "LEER", "SEGUIR LEYENDO" o "PUBLICACION COMPLETA" el link se abre en la misma ventana. Lo mismo ocurre en el SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR de la página de INICIO. Esto no se aplica si estás en NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL.

    LOS PUNTOS no funcionan si has aplicado REDUCIR LARGO DEL SIDEBAR Y POST. Debes tomar en cuenta, también, que si haces cambios en el HEADER (cambiar la imagen por una de mayor longitud); cambios en la publicación, como por ejemplo: cambiar el tamaño de la letra, aumentar de tamaño la LETRA CAPITAL, ampliar el post ocultando el sidebar, aumentar el tamaño de la imagen, agregar avatar a las conversaciones, etc. etc.; los PUNTOS no se desplazaran, exactamente, a la pantalla exacta. Debes marcar los puntos después de haber hecho los cambios necesarios en la publicación o en el ESTILO.

    El DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO no funciona si has aplicado REDUCIR LARGO DEL SIDEBAR Y POST; se hace lento cuando tienes abierta la ventana del PANEL, o aplicado muchas sombras; y no funciona la barra lateral de desplazamiento mientras esté activo.

    EN EL SALON DE LECTURA, si aplicas para colocar la IMAGEN DEL POST como fondo, dedes desactivar esta opción si vas a cambiar de ESTILO a uno que tengas cambiado el fondo del BODY. Tampoco recomiendo aplicar esta opción en los ESTILOS que hayas empleado cambios en el fondo del body.

    USAR LAS OPCIONES del MINI PANEL intercalado con las mismas del PANEL causa conflicto, provocando cambios con errores visuales....Más detalles

    USAR LAS OPCIONES de MINIATURAS que se encuentra en el MENU (en la página de INICIO y LISTAS O INDICE) intercalado con las mismas del PANEL causa conflicto, provocando cambios con errores visuales....Más detalles

    EL FORMATO NUEVO del texto no está aplicado a todos los LIBROS y RELATOS. En el INDICE O LISTA los que disponen del formato tienen un (√) en el lado derecho. El resto de las CATEGORIAS disponen del formato nuevo.

    LA LONGITUD DEL SIDEBAR debe quedar igual con la longitud de la PUBLICACION o POST siempre y cuando la longitud de la PUBLICACION o POST sea superior a la longitud del SIDEBAR; si es lo contrario habrá diferencia; y, cuando no se ha alterado la longitud de la publicación con cualquier tipo de cambio de formato en su contenido; como por ejemplo: cambiar el tamaño del texto, cambiar la longitud entre líneas, aplicar letra capital, etc. etc. Si aplicas REDUCIR LARGO SIDEBAR Y POST (derecho o izquierdo), debes refrescar pantalla para que quede parejo.

    SI ESTAS EN EL INDICE O LISTA, en los LIBROS, y la carga de las miniaturas es muy demorado, la razón es que has aplicado muchos gráficos en "CANTIDAD DE IMAGENES (CATEGORIAS)". Para que la carga sea más rápida debes dar click en un número de "CANTIDAD DE IMAGENES (LIBROS y RELATOS)", que se encuentra en el PANEL, en la sección "VISUAL".

    NOTA: Para que los cambios realizados permanezcan es necesario tener activada las cookies de tu navegador. El mismo principio se aplica si vas a dejar puntos guardados en las publicaciones, agregar temas en "LECTURAS", "LEIDO" y "MENU PERSONAL", dejar anotaciones en "NOTAS" y para que funcione la sección "REGISTROS" del PANEL del SALON DE LECTURA.
    Si eliminas el archivo "http_www.mdarena.blogspot.com_0.localstorage" de la carpeta "LOCAL STORAGE", pierdes todos los cambios realizados, los puntos guardados en las publicaciones, lo guardado en NOTAS, las listas de LECTURAS, LEIDO y MENU PERSONAL y el control que lleva la sección REGISTROS del PANEL; dejando el blog en su estilo estándar.
    Si desactivas las funciones del PANEL no podrás hacer cambio alguno con el MINI PANEL y PANEL.

    NOMENCLATURA

    Significado de las letras que aparecen en el menú, el menú del PANEL y la sección ESTILOS del PANEL.

    Letras en la parte derecha inferior del menú del PANEL:
    EBa: Cargado o trabajando con el Estilo Básico
    E1 a E9: Cargado o trabajando con el Estilo 1, estilo 2, estilo 3.... estilo 9
    Post: Cargado o trabajando por publicación
    C1 a C3: Cargado o trabajando por categoría 1, 2 ó 3
    S: Cargado o trabajando por sub-categoría 1, 2 ó 3
    P: Cargado o trabajando el estilo respetando si la publicación tiene estilo propio.
    G1 a G3: Cargado o trabajando con el Grupo 1, 2 ó 3
    LY: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Lecturas"
    LL: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Leídos"
    P1 a P16: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Personal 1 a Personal 16"
    ALEATORIO: Carga de los estilos aleatoriamente
    ORDENADO: Carga de los estilos ordenadamente
    ALEATORIO+PP: Carga de los estilos aleatoriamente respetando si la publicación tiene estilo propio.
    ORDENADO+PP: Carga de los estilos ordenadamente respetando si la publicación tiene estilo propio.
    PREDEF.: Has cargado uno de los ESTILOS predefinidos que te ofrece el blog.
    Ho: Cambio del header ordenado
    Ha: Cambio del header aleatorio
    Pm: Publicación toma color de la miniatura
    Letra en gris Significa que la publicación también está en ese estilo, pero, el actual en rojo está en un nivel superior de prioridad.


    Letras en la parte derecha superior del menú del PANEL
    : Estilo protegido
    X: Las funciones del PANEL están desactivadas.
    T: El estilo se carga en todo el blog
    P: El estilo se carga en todas las publicaciones
    C: El estilo se carga en todo el blog y publicaciones
    F: Estilo fijo para el inicio e indice o lista (INICIO e INDICE O LISTA)
    MA: Está activado "Estilo en miniatura Aleatorio" (INICIO)
    MC: Está activado "Estilo en miniatura Continuo" (INICIO)
    SA: Está activado "Estilo en miniatura del Sidebar Aleatorio" (INICIO)
    SC: Está activado "Estilo en miniatura del Sidebar Continuo" (INICIO)
    DA: Está activado "Estilo en miniatura del Downbar Aleatorio" (INICIO)
    DC: Está activado "Estilo en miniatura del Downbar Continuo" (INICIO)
    AUT: Está activado el avance de las miniaturas (LISTA O INDICE)
    AUT-no fijo: Está activado el avance de las miniaturas. No queda activado cuando refrescas pantalla (LISTA O INDICE)
    A: Carga de estilos por sub-categoría (CATEGORIA)

    PANEL, sección ESTILOS, Guardar los Cambios:
    Guardar 1 a Guardar 9: Seleccionar el estilo del 1 al 9 en el cual se guardarán los cambios.
    Guardar en Básico: Seleccionar el estilo Básico para guardar los cambios.
    LY: Seleccionar "Lecturas" (del Menú) para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esa lista adquiera el Estilo dado. LL: Seleccionar "Leído" para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esa lista adquiera el Estilo dado. P1 a P16: Seleccionar del "Menú Peronal" (Personal 1 a 16) para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esas listas adquiera el Estilo dado.

    PANEL, sección ESTILOS, Ver Estilos con Cambios
    Bás: Se ha hecho, al menos, un cambio en el estilo Básico
    1 a 9: Se ha hecho, al menos, un cambio en el estilo 1, 2, 3... 9.
    Cat1() a Cat3(): Se ha hecho cambio en x categorías 1, 2 y/o 3. La cantidad de categorías con estilo va entre los paréntesis.
    Post(): Se ha hecho cambio o dado estilo propio en x publicaciones. La cantidad de publicaciones con estilo propio va entre los paréntesis.
    G1() a G3(): Se ha agregado x publicaciones al grupo 1, 2 y/o 3. La cantidad de publicaciones agregadas va entre los paréntesis.
    LY, LL, P1 a P16 Se ha hecho, al menos, un cambio en "Lecturas", "Leído" y "Personal 1 a 16".

    PANEL, sección ESTILOS, Cargar ESTILOS
    Cargar 1 a Cargar 9: Seleccionar el estilo del 1 al 9 a cargar.
    Cargar Básico: Cargar el estilo Básico.


    PRIORIDAD DE CARGA DE LOS ESTILOS:

    1) PREDEFINIDO
    2) CARGA MINIATURA CON ESTILO DE CATEGORIA
    3) PUBLICACION TOMA COLOR DE LA MINIATURA
    4) LY, LL, P1 a P16: Lecturas, Leídos y Personal 1 a Personal 16
    5) G3 - G2 - G1: Grupos 1, 2, 3
    6) POR POST
    7) POR CATEGORIA o SUBCATEGORIA 1, 2, 3
    8) ESTILOS 1 a 9 y BASICO.

    PREGUNTAS Y SOLUCIONES

    Lo que a continuación describo son situaciones que pueden surgir en cualquier momento, aunque estemos muy familiarizados con el blog. A veces olvidamos cuál es el motivo para que nuestra petición no responda como es debido.
    También es para aquellos visitantes, nuevos o asiduos, que no les gusta o no acostumbran a leer MANUALES u OBSERVACIONES, contestando preguntas de algunas opciones brindadas en este blog.
    Les recuerdo que el navegador empleado es el GOOGLE CHROME. Si empleas otro navegador es probable que haya situaciones o inconvenientes muy ajeno a lo aquí descrito.
    Esta sección hace hincapié de lo ya tratado en OBSERVACIONES y CÓMO FUNCIONA EL BLOG.
    Las situaciones están por sección (INICIO - SALON DE LECTURA - CATEGORIA - INDICE O LISTA) y conjunto de ellas, para su mejor búsqueda. Esta lista se va incrementando a medida que experimento situaciones o que crea conveniente debe ser expuesta.

    Nota.
    Al colocar la imagen de fondo, en la mayoría de los libros que no disponen del visto bueno o del formato para hacer cambios, no aparece la imagen. La razón es que al subir la imagen se lo hizo colocando el autor entre paréntesis. No he realizado los arreglos necesarios, y por el momento, se mantendrán así.


    SE APLICA A TODO EL BLOG
    Eso ocurre cuando has aplicado "Desactivar funciones del PANEL" o has cargado el ESTILO ORIGINAL. Debes activar las funciones del PANEL para poder realizar cualquier cambio; o cargar otro ESTILO que no sea el ORIGINAL. Esas opciones las encuentras en PANEL, la sección ESTILOS.

    Cinco razones para que eso ocurra: 1) Has aplicado "Desactivar funciones del PANEL", 2) Has cargado el estilo ORIGINAL. 3) Has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS, que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL, 4) Debes tomar en cuenta en qué estilo hiciste los cambios, y cargar ese mismo estilo. Y 5) Tienes desactivada las cookies de tu navegador.

    Lo más seguro es que tienes protegido el estilo actual. Desprotégelo, preferentemente desde el SALON DE LECTURA, en la sección "SEGURIDAD" del PANEL. Otra razón es que has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS, que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL.

    El PANEL de la página de INICIO, INDICE O LISTA y SALON DE LECTURA trabajan de manera independiente. Cada uno puede tener 10 estilos diferentes sin afectarse entre sí.

    Si has seguido el proceso de su instalación correctamente, entonces, cerciórate que tengas activado las cookies del navegador.

    En este caso debes estar consciente de qué estilo está cargado, qué combinación de estilos has aplicado, a cuál estilo hiciste cambios y considerar la prioridad de carga de los estilos. El estilo cargado lo puedes ver en la parte inferior derecha del menu de la ventana del PANEL. El detalle de las siglas empleadas y la prioridad de carga de los estilos lo encuentras en este mismo gadget en "NOMENCLATURA".

    Si eso ocurre es probable que hayas aplicado sombras o blur en varios secciones de la página y a la vez tener abierta la ventana del PANEL, también, puedes haber aplicado imagen en el fondo del body y tener abierta la ventana del PANEL y/o haber aplicado sombras o blur en algunas secciones de la página. No uses muchas sombras si vas a colocar imagen en el fondo del body.

    La única razón para que eso ocurra es activando la opción de PASARLA A GRISES. En la sección que veas la imagen blanco y negro, por ejemplo en el SIDEBAR (SALON DE LECTURA), te vas a PANEL, la sección SIDEBAR, buscas "IMAGEN, PASARLA A GRISES" y eliges la opción deseada.

    En las miniaturas, sea en el INICIO, SALON DE LECTURA, INDICE O LISTA y CATEGORIA, al dar click en el tema el link se abre en otra ventana, al dar click en la imagen o en "LEER", "SEGUIR LEYENDO" o "PUBLICACION COMPLETA" el link se abre en la misma ventana. Lo mismo ocurre en el SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR de la página de INICIO.

    Presiona PANEL y en la ventana que aparece verás un candado color amarillo en la parte derecha superior.

    Hay dos razones para que eso ocurra: 1) Tienes activado CARGA ALEATORIA u ORDENADA en esa sección, desactívala, ya que tiene prioridad sobre los ESTILOS. 2) En el SALON DE LECTURA tienes activado CARGAR EN TODAS LAS PUBLICACIONES o CARGAR EN TODO EL BLOG Y PUBLICACIONES.

    Para eliminar una NOTA debes abrirla y luego presionar ELIMINAR NOTA. Si has abierto dos o más NOTAS, solo se eliminará la última abierta, el resto no, debes cerrarlas y eliminarlas una por una. Debes abrir NOTA por NOTA e ir eliminándola a medida que la abras.

    En los ESTILOS predefinidos no puedes hacer cambios. Para hacer cambios en alguno de ellos, debes primero cargarlo y seguido copiarlo a otro ESTILO (que van desde GUARDAR 1, GUARDAR 2… hasta PERSONALIZAR GRUPO 3 O APLICARLO AL POST); hecho esto, cargas el ESTILO al que se copió y seguido haces los cambios deseados.
    Si quieres aplicar el ESTILO para todo el blog o fijarlo para el INICIO e INDICE O LISTA, sigues el proceso ya explicado, luego cargas el ESTILO a cual se copió y eliges la opción deseada (esto último sólo en el SALON DE LECTURA).

    Puede ser por cuatro razones: 1) Tienes desactivado las FUNCIONES DEL PANEL. 2) No has aplicado DESACTIVAR CARGA ALEATORIA U ORDENADA que se encuentra en el MENU / ESTILOS (debes hacerlo en INICIO, LISTA o INDICE y SALON DE LECTURA). 3) No has activado FONDO COLOR VARIADO, y/o 4) No has aplicado DESACTIVAR CARGA ALEATORIA U ORDENADA en el SALON DE LECTURA.



    SE APLICA SOLO EN EL "SALON DE LECTURA" Y EN EL "INDICE O LISTA"
    Tienen que estar ocultos. Entra en PANEL, la sección "VARIOS" en "CAMBIA-INMOVILIZA SIDEBAR-OCULTAR SECCIONES", la opción "OCULTAR SECCIONES", en el SALON DE LECTURA; en INDICE O LISTA busca las opciones similares.

    Si estás en el SALON DE LECTURA en la publicación de tu interés, simplemente agrégalo a la lista deseada. Si estás en INDICE O LISTA, cuando agregas a la lista siempre se agregará la primera publicación superior que aparece a mano izquierda (cuando son varias miniaturas o imágenes). Para que sea un tema elegido, debes darle click al INTRO de ese tema y luego agregarlo a la lista deseada; o dar click en el caracter "+" y elegir dónde guardarlo.



    SE APLICA AL "SALÓN DE LECTURA"
    Tres razones para que eso ocurra: 1) Debes haber cambiado la longitud de la publicación, 2) Debes haber hecho cambios significativos en el texto, título o imagen de la publicación y/o 3) Cambiaste la imagen del header por una de mayor longitud, o viceversa. Si has hecho cualquiera de los tres casos descritos, o los tres, debes marcar y guardar la posición después de esos cambios.

    Eso ocurre cuando has aplicado el DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO. Debes detenerlo para que tomes el control de la barra de desplazamiento. La opción la encuentras en la sección VARIOS del PANEL.

    Para reducir esa cantidad a 5 miniaturas, te vas al PANEL, la sección VARIOS, presionas NIVELAR SIDEBAR CON POST y luego presionas DESACTIVAR.

    Te vas a PANEL, sección VARIOS, presionas ICONO:CAMBIAR-DIMENSIONAR-DESPLAZAR. Si quieres quitarlo presionas CAMBIAR ICONO la opción QUITAR, si quieres mostrarlo presionas ORIGINAL.

    Presiona PANEL, luego POST, seguido de COLUMNAS Y ZOOM DE IMAGENES.

    Lo primero que debes hacer es entrar a cualquier publicación que pertenezca a la categoría de la revista que desees aplicar los cambios (puedes ver la categoría en la parte última de la publicación), luego das click en "GUARDAR Y CARGAR POR SUB-CATEGORIA 1" (la 2 o la 3) que se encuentra en la sección ESTILOS en "GUARDAR, BORRAR ESTILOS Y APLICADOS" del PANEL, se efectúa un reinicio de página (si la página aparece con cambios es porque ya has hecho cambios en esa subcategoría anteriormente); por último seleccionas la opción "GUARDAR POR SUB-CATEGORIA", toma unos segundos a que aparezca el visto bueno, opción que la encuentras en GUARDAR, BORRAR ESTILOS Y APLICADOS" del PANEL. Ahora sí, procede a hacer los cambios que desees en esa revista. Si no das click en GUARDAR POR SUB-CATEGORIA los cambios se guardarán en la CATEGORIA que seleccionaste (1, 2 ó 3) y no en la SUB-CATEGORIA de la revista actual.

    Las razones son: 1) Has desactivado la opción para que quede igual, la cual se encuentra presionando PANEL, seguido de VARIOS y luego NIVELAR SIDEBAR CON POST, debes activarlo. 2) Cuando la publicación es más corta que la longitud del sidebar, el sidebar tratará de ajustarse a ésta, y por lo general no logra igualar la longitud. 3) Debes haber hecho cambios significativos en el texto, título o imagen de la publicación. 4) La última miniatura corresponde a la primera publicación realizada y como ya no tiene qué mostrar no puede completar el sidebar. 5) El máximo de miniaturas a mostrar es de 250 y cuando son libros o relatos cortos con gran cantidad de contenido la publicación sobrepasa ese máximo.

    Eso ocurre por una de las siguientes razones: Tienes abierta la ventana del PANEL, has añadido muchas sombras, o has colocado imagen en el fondo del body.

    Eso ocurre porque has estado presionando intercaladamente la tercera y quinta opción que se encuentra en la barra del DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO. Para poder controlar la velocidad con las opciones brindadas presiona la cuarta opción que es para detener el desplazamiento; ahora sí, puedes elegir cualquier opción para activar el desplazamiento.

    Es todo texto centrado dentro de un rectángulo azul, que encontrarás en algunas publicaciones. Para realizar cambios en los BLOCKQUOTE, presiona PANEL, seguido de TEXTO DEL POST y luego TEXTO EN BLOCKQUOTE Y BLOCKQUOTE. Tienes algunas opciones para darle otro aspecto.

    No hay forma de recuperar la clave asignada. La única opción que te queda es eliminar el archivo http_www.mdarena.blogspot.com_0.localstorage que se encuentra en la unidad C del disco duro, en la siguiente ruta: "C:\Documents and Settings\MAQUINA5\Local Settings\Application Data\Google\Chrome\User Data\Default\Local Storage", en este caso MAQUINA 5 es el usuario de la sesión de windows. Para eliminarlo debes cerrar el GOOGLE CHROME. Una vez eliminado abres nuevamente el GOOGLE CHROME y entras al blog, empezando de cero, con su presentación estándar.

    Presiona PANEL, luego MAIN y en la parte última la opción COLOR TEXTO DE LA PAGINACION. Lo mismo es en la página de INICIO, cambias el color de la paginación y del selector de tema en el slide.

    CATEGORIA es cada uno de los links del menú que están a la izquierda de +LISTAS. SUB-CATEGORIA es cada una de las revistas Diners y Selecciones, independiente entre sí y de las Categorías; estando enmarcadas cada una en las categorías "Revistas Diners" y "Revistas Selecciones", respectivamente

    Esto se debe a que, como estándar, está activado la nivelación de la longitud del SIDEBAR con la longitud de la publicación. Cuando la publicación es corta, dependiendo de cuán corta es, algunas ventanas o widgets no se mostrarán, tratando que la longitud del sidebar no sea demasiado larga que la longitud de la publicación; igual ocurre con las miniaturas. Para desactivar esta opción y que las ventanas o widgets del sidebar se mantengan das click en PANEL, luego en VARIOS, seguido de NIVELAR SIDEBAR CON POST, y por último DESACTIVAR.

    Cuando dejas marcado uno o varios puntos de una lectura para luego emplearlos, la línea de retorno estará debajo del MENU. Cuando aplicas guardar el PUNTO de acceso rápido, que aparece al final del MENU una vez que lo has guardado, el punto de retorno estará al comienzo o entre "I PANEL N", que se encuentra a mano izquierda. Si no es así es porque has hecho cambios significativos en la publicación, como por ejemplo: aumentar el tamaño del texto y/o de la imagen, o cualquier cambio que altere la longitud de la publicación. También afecta si has expandido la publicación ocultando el sidebar. Siempre que vayas a dejar puntos marcados debes hacerlo después de hacer los cambios necesarios en la publicación o ESTILO.

    No necesitas dejar marcado el punto donde suspendes la lectura, ya que automáticamente se guarda el punto o la pantalla que dejas de leer. El problema con esta opción es que si navegas por la lectura, el punto o pantalla se guardará dónde te quedes al dejar de navegar.
    Otra opción es dando doble click en cualquier parte de la línea que suspendes la lectura. Cuando dejas marcado la línea, al retornar al libro o publicación verás en la parte derecha del MENU el punto "●". Das click en el mismo y te desplazarás a la línea que suspendiste la lectura. El punto de retorno estará al comienzo o entre "I PANEL N", que se encuentra a mano izquierda. Cada publicación es independiente al resto. Cuando aplicas el "●", el mismo desaparece.

    Para activar LA GUIA DE LECTURA debes estar en el comienzo de la publicación.

    Las opciones para activar el o los slides aparecen sólo si has guardado imágenes con la opción 'I' que se encuentra sobre el PANEL; también si guardas en MI LIBRERIA o en NAVEGA DIRECTO 1.

    Tienes dos métodos: 1) Seleccionar CARGAR SOLO POR POST y hacer los cambios deseados. 2) Cargas el ESTILO ORIGINAL, luego seleccionas GUARDAR POR POST y realizas los cambios deseados. Para ver los cambios en la publicación o post eliges CARGAR SOLO POR POST. Si la publicación ya tenía cambios hechos, los que acabas de hacer se agregan y se cambian si la opción hecha ya había sido aplicada anteriormente. Si el estilo está protegido no podrás hacer cambio alguno.

    Primero debes cargar el ESTILO ORIGINAL, luego seleccionas PERSONALIZAR GRUPO 1 O APLICARLO AL POST (igual con el grupo 2 ó 3) y realizas los cambios deseados. Para ver los cambios hechos en el GRUPO eliges PERMITIR CARGA DEL GRUPO 1 (igual con el 2 ó 3). Si el GRUPO ya tenía cambios hechos, los que acabas de hacer se agregan y se cambian si la opción hecha ya había sido aplicada anteriormente. Si el GRUPO está protegido no podrás hacer cambio alguno.



    SE APLICA EN LAS PAGINAS DE "+LISTAS" O "INDICE O LISTA"
    Eso ocurre cuando estás en LISTA DE LOS TEMAS-LIBROS y has aplicado una de las opciones que hay en "CANTIDAD DE IMAGENES (CATEGORIA)". Prueba cambiando con una de las opciones de "CANTIDAD DE IMAGENES (LIBROS y RELATOS), en PANEL, sección VISUAL, en la parte última. Los LIBROS y algunos LIBROS-RELATOS CORTOS, por su extenso contenido, toman más tiempo en completar las miniaturas o mostrar las imágenes.

    El visto bueno indica que la publicación tiene el formato que permite hacer cambios en el texto, lo que es: BLOCKQUOTE, TEMA, SUBTEMA, IDENTIFICADOR 1-2, LETRA CAPITAL, etc. etc. Este visto bueno se aplica sólo en los LIBROS y LIBROS-RELATOS CORTOS, ya que el resto de las publicaciones sí disponen de ese formato.

    Los LIBROS y LIBROS CORTOS-RELATOS CORTOS disponen de un visto bueno "√" al final del tema, indicando que ese libro o publicación se puede aplicar el formato nuevo. En el resto de las CATEGORIAS todas las publicaciones tienen el formato nuevo.

    La única razón por la que puede ocurrir eso es porque tu internet está fallando.

    Das click en PANEL y luego MINIATURAS. Puedes aplicar todas las opciones que comiencen con la palabra IMAGENES.

    Si ya has elegido "Imagen + Título" o "Solo Imagen", entonces el problema es que estás o muy cerca o en la primera publicación. En este caso la primera publicación es, literalmente, la primera que se realizó en esa categoría. Para solucionar el problema presiona el punto que se encuentra entre las dos flechas localizadas a mano derecha y vuelve a cambiar la cantidad de imágenes.



    SE APLICA EN LAS PAGINAS "CATEGORIA"
    En esta sección no funciona las opciones para hacer cambios en el estilo de las miniaturas, no puedes aumentar ni reducir la cantidad a mostrar, no hay lista en texto, y por último, cada categoría puede tener un aspecto diferente, incluso las sub-categorías.

    CATEGORIA es cada uno de los links, del menú, que están a la izquierda de +LISTAS; a excepción de las revistas "Diners" y "Selecciones", ya que ese conjunto se enmarca en la categoría "Revistas Diners" y "Revistas Selecciones", respectivamente. SUB-CATEGORIA es cada una de las revistas Diners y Selecciones, independiente entre sí y de las Categorías.

    Esas opciones te permite cargar el ESTILO, creado en el SALON DE LECTURA, de cada categoría. Si has dado un ESTILO diferente a alguna categoría en particular o has descargado los ESTILOS DEFINIDOS que ofrezco, cuando activas la opción CARGAR ESTILOS DE LA CATEGORIA 1 ó 2, cada categoría tendrá un aspecto diferente; igual ocurre si activas CARGAR LO ANTERIOR EN SUB-CATEGORIAS, tomando cada revista el estilo dado en el SALON DE LECTURA. Esto solo se aplica cuando eliges, del MENU, cualquier link que se encuentra a la izquierda de "+LISTAS".



    SE APLICA A LA PAGINA DE "INICIO"
    Cuatro razones para que eso ocurra: 1) Tienes activado el estilo ALEATORIO o CONTINUO en las miniaturas, debes desactivarlo para elegir uno en particular. 2) Tienes activado CARGAR PARA TODO EL BLOG de la sección ESTILOS del PANEL, desactívalo. 3) Has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL y 4) El estilo está protegido. Si ocurre eso y has aplicado CARGAR PARA TODO EL BLOG, debes desproteger el estilo desde el SALON DE LECTURA.

    Presiona PANEL, luego VARIOS , seguido CAMBIO DE CONTENIDO DE LAS MINIATURAS y das click en CAMBIO DESACTIVADO.

    Eso puede ocurrir solo por dos razones: 1) Lo has desactivado mediante la opción que se encuentra presionando PANEL, seguido de VARIOS y luego CAMBIO DE CONTENIDO DE LAS MINIATURAS " y/ó 2) Tu internet está fallando.

    Presiona PANEL luego MAIN y en la parte última la opción COLOR TEXTO DE LA PAGINACION Y SELECTOR DEL SLIDE. Lo mismo es en el SALON DE LECTURA, solo que ahí cambias es el color de la PAGINACION.



    SE APLICA A "MI LIBRERIA"
    Las imágenes siempre van a aparecer, tarda cuando tienes una gran cantidad de imágenes guardadas, entre más imágenes guardes, más tardará. Debes tener paciencia para que carguen todas. La ventaja es que, cuando entres a MI LIBRERIA, puedes seguir agregando imágenes desde las otras secciones del blog y actualizas MI LIBRERIA sin tener que refrescar pantalla con la opción que se encuentra a mano izquierda, representada con un bolígrafo negro.

    Para guardar la imagen elige dónde vas a guardarla y seguido da click en la o las imágenes deseadas.
    Para dar Zoom o Fijar la imagen sigue el mismo procedimiento.
    -----------------------------------------------------------
    Slide 1     Slide 2     Slide 3










    Header

    -----------------------------------------------------------
    Guardar todas las imágenes
    Dar Zoom a la Imagen
    Fijar la Imagen de Fondo
    No fijar la Imagen de Fondo
    -----------------------------------------------------------
    Colocar imagen en Header
    No colocar imagen en Header
    Mover imagen del Header
    Ocultar Mover imagen del Header
    Ver Banco de Imágenes del Header

    Imágenes para el Header o Cabecera
    Slides
    P
    S1
    S2
    S3
    B1
    B2
    B3
    B4
    B5
    B6
    B7
    B8
    B9
    B10
    H
    Controles Desactivar Slide


    T E M A S








































































































    FUNCIONAMIENTO DEL BLOG


    Esta ayuda te permitirá aprovechar las características del Blog.

    Veamos lo que hace cada ícono del MENU:

    Este ícono aparece en todo el blog y permite visualizar las siguientes opciones:

    Guardar Lectura: permite guardar la publicación en la que estás, para ser cargada posteriormente. Opción sólo en las publicaciónes, en Navega Directo no.
    Al aplicar esta opción aparece en el MENU el ícono , el cual indica que hay una publicación guardada. Es visible en todo el blog y al dar click en el mismo una ventana se abre mostrando el o los temas guardados. Das click en un tema y te vas a esa publicación.
    Cuando guardas la publicación, también se guarda la pantalla donde se encuentra el párrafo o la línea que suspendes la lectura. Cuando aplicas esta opción, al entrar a la publicación te desplazarás al punto que suspendiste la lectura. Esta opción es la única forma en que el punto que se guardó cuando se guardó la publicación se hace efectivo. Para que ese párrafo o línea aparezca en el tope de la pantalla, antes de guardar, debes colocarlo en el tope de la misma. Una vez guardado, puedes desplazarte por la publicación sin que el punto o pantalla guardada se altere.
    El punto que se guarda, al guardar la lectura, no se borra cuando regresas a la misma por esta opción. Cuando vuelves a guardar la publicación el punto se actualiza a la pantalla actual.

    Eliminar Lecturas: permite eliminar el registro de las publicaciones guardadas.
    Al aplicar esta opción y al aceptar, se eliminarán todas las publicaciones guardadas.

    Eliminar por Lectura: esta opción aparece cuanto tienes como mínimo dos publicaciones guardadas, y permite eliminarlas por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de publicaciones guardadas.
    Para eliminar una publicación guardada, simplemente selecciona la que desees eliminar.
    Cuando eliminas una publicación guardada y queda solo una, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Guardar Punto: permite guardar un punto específico o la pantalla de la actual lectura. Puedes guardar cuántos puntos desees. Con esta opción puedes crear un índice de la lectura, o marcar la posición de uno o varios párrafos importantes. Cada publicación es independiente. Opción sólo para las publicaciones, no para Navega Directo.
    Al dar click en esta opción se abre una ventana, en la misma hay un recuadro en blanco, el cual sirve para colocar una referencia del párrafo o línea que dejas marcada su posición. Si no colocas una referencia, automáticamente ese punto toma el nombre de "Punto guardado 1", donde 1 es el número del punto que se ha guardado. Si has guardado 5 puntos y el sexto no le pones referencia, tomaría el nombre de "Punto guardado 6".
    Para que el punto o pantalla se guarde con o sin referencia, debes dar click en "Referencia" que se encuentra debajo del recuadro en blanco.
    Cuando aplicas esta opción aparece en el MENU el ícono . Al dar click en el mismo se abre una ventana con el o los puntos guardados. Das click en cualquiera y te desplazas a ese punto o pantalla de la publicación. Aparece sólo en las pubicaciones que tienen al menos un punto o pantalla guardado.

    Borrar Punto(s): permite eliminar el o los puntos guardados. Esta opción aparece cuando has guardado al menos un punto o pantalla. Opción sólo en las publicaciones, no para Navega Directo.
    Cuando aplicas esta opción y aceptas, se borrarán todos los puntos o pantallas que has guardado en esa publicación.

    Borrar por Punto: esta opción aparece cuando tienes como mínimo dos puntos o pantallas guardados, y permite eliminarlos por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de puntos o pantallas guardados.
    Para eliminar un punto o pantalla guardado, simplemente selecciona el que desees eliminar.
    Cuando eliminas un punto o pantalla guardado y queda solo uno, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Ultima Lectura: permite acceder a la última publicación leída. Si entras a otra publicación se guardará en la que estás. Sirve para cuando estás en cualquier parte del blog menos en una publicación.
    Para que la publicación se guarde automáticamente debes haberte desplazado hacia abajo al menos una línea.
    Si al seleccionar esta opción nada ocurre, es porque no has revisado o leído publicación alguna.

    Historial de Nvgc: esta opción aparece en todo el blog y permite ver el Historial de las páginas navegadas.
    Cuando seleccionas esta opción, una ventana se abre mostrando las publicaciones que has navegado. La primera es de fecha más antigua y la última de más reciente.
    Guarda hasta 51 temas o publicaciones. Cuando has llegado a ese límite, se va eliminando desde la más antigua, o sea desde la primera; y se agrega la reciente como última.
    Sólo se guardará un tema a la vez, o sea, si entras a una publicación cualquiera, la misma se guarda automáticamente en el historial, y, si vuelves a entrar a ese tema, al rato o cualquier otro día, ya no se guarda, porque que el tema ya se encuentra en el registro.

    Borrar Historial Nvgc: aparece en todo el blog y permite borrar o limpiar el Historial de Navegación.

    Ocultar TEMAS: permite ocultar el recuadro rectangular, donde dice TEMAS, que se encuentra a mano izquierda de la publicación. Esta opción no está disponible en la página de Inicio ni en las Categorías que seleccionas desde el Menú y tampoco en Navega Directo.
    Cuando das click en esa opción, una ventana se abre con "Otros temas" que te ofrece el blog. Si te desplazas hasta el final de esa ventana, verás dos rectángulos reducidos en su longitud. El primero permite avanzar o retroceder ese grupo de publicaciones. El segundo permite ver los temas desde el último publicado, también verlos de forma aleatoria y ver más temas correspondientes a la categoría de la publicación actual. Cuando entras a una de las listas o por medio de la CATEGORIA que se encuentra en la parte última de la publicación, la opción de "Actual Categoría" no está disponible.

    Mostrar TEMAS: aparece sólo cuando has aplicado "Ocultar TEMAS", y permite mostrar el recuadro rectangular que dice TEMAS, y que se encuentra a mano izquierda de la publicación.

    Mostrar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite mostrar una barra inferior con la paginación. Al hacer esto, en la parte última de la publicación desaparece la paginación.

    Ocultar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones y si has aplicado "Mostrar Barra Inferior". Permite ocultar la barra de paginación y la muestra al final de la publicación.

    Ocultar Menú y BI: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite ocultar el Menú y la Barra Inferior (si la tienes activa). Cuando aplicas esta opción aparece en la parte superior izquierda un punto negro, el mismo permite restaurar el Menú y la Barra Inferior.

    Mostrar Tema: puedes ocultar las opciones del MENU y ver el tema de la publicación. Esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo.

    Abrir ventana de Imágenes: permite ver la o las imágenes de la publicación. Esta opción también la encuentras en la parte derecha superior de la publicación y en Navega Directo.
    Cuando la publicación tiene una sola imagen, aparece a mano izquierda los siguientes íconos:

    Cierra la ventana de las imágenes.
    Para cambiar el tamaño de la imagen según su longitud. Cuando aplicas esta opción desparece ese ícono y aparece éste el cual revierte la función. Esta opción no se graba.
    Quita todos los íconos y deja la imagen sola.
    Para guardar la o las imágenes en uno de los Bancos de Imágenes. Puedes guardar por imagen o todas las de la publicación a la vez.
    Para ver las imágenes guardadas, presiona o da click en el "+" que se encuentra a mano izquierda del MENU, para que se abra la ventana de "Otras Opciones", y buscas la opción "Bancos de Imágenes".

    Cuando hay más de una imagen en la publicación, adicionalmente aparecen los siguientes íconos:
    Ver la imagen anterior.
    Ver la imagen siguiente.
    Activa el slide de las imágenes de la publicación actual.
    Cuando activas el slide aparece en la parte superior izquierda el icono y permite desactivar el slide.
    Cuando activas esta opción, aparece en la parte superior izquierda un punto, el cual restaura los íconos.

    Las imágenes se acoplan al ancho de la pantalla y se aprecian bien según la dimensión de las mismas. Cuando son imágenes largas, el dispositivo debe estar vertical, si son cuadradas o rectangulares, debe estar horizontal.

    Navega Directo: permite revisar las publicaciones del Blog por categoría y sin el refresco de pantalla.
    Con este método puedes leer una revista o categoría específica, desde el último tema publicado hasta el primero.
    Si empleas las opciones que están al final de la publicación: POSTERIOR - INICIO - ANTERIOR, cambias a la publicación posterior o anterior de la categoría que estás actualmente. Inicio te lleva a la última publicación realizada de esa categoría.
    Cuando estás revisando una categoría en la ventana de TEMAS, en el grupo que suspendes la revisión se guarda, para cuando regreses a esta sección y vuelvas a revisar esa categoría lo harás desde ese grupo. Puedes revisar las categorías que quieras y cada una guardará el último grupo que suspendes la revisión.
    Lo del párrafo anterior no se cumple cuando se agregan publicaciones nuevas en la categoría.
    Cuando ves una publicación, por este método, se guarda el punto que suspendes la lectura, la publicación y la categoría. Cuando regreses a esta opción, aparecerá la última categoría con la publicación que leiste, en el punto o pantalla que suspendiste la lectura.
    Por cada publicación que veas se guarda el punto, categoría y tema. Eso quiere decir que, estando en esta opción cambias a una categoría y tema que leiste anteriormente, la pantalla se colocará en el punto que suspendiste la lectura.
    Dando click en el tema de la publicación, se abre en otra ventana la publicación en la sección de publicaciones.
    Dando click en la categoría, se abre en otra ventana la sección de CATEGORIAS con la correspondiente.
    A diferencia de ver la publicación de forma normal, no puedes guardar puntos ni la publicación.

    Bancos de Imágenes: Permite revisar y/o eliminar las imágenes guardadas en los Bancos.
    Estos Bancos de Imágenes también puedes usarlos como slide. Dispones de 10 Bancos.
    Puedes guardar hasta 100 imágenes en cada uno, haciendo un total de 1000.
    Cuando no has guardado imagen alguna, no aparecerá ningún Banco. Sólo verás los Bancos que tengan como mínimo una imagen.
    Cada Banco se presentará por medio de la primera imagen guardada en el mismo. Das click en la imagen y te da las opciones mencionadas en "Abrir ventana de imágenes", más los íconos el cual permite eliminar la imagen en pantalla, y que permite copiar la imagen en pantalla a otro Banco..
    En la parte última aparecerá la opción de "Vaciar el Banco" por cada Banco de Imágenes que tenga al menos una guardada y permite eliminar todas las imágenes guardadas en el mismo.

    Ayuda: permite ver esta Ayuda para conocer el funcionamiento del Blog.


    Este ícono aparece en todo el Blog y permite ver los temas de cualquier categoría con una introducción de las mismas. Su presentación es en orden de publicación de la categoría.
    Si has entrado a alguna CATEGORIA y seleccionas otra, la carga es directa, por lo que no hay refresco de pantalla.
    Si estás revisando alguna categoría en particular, cuando regreses al Blog y revises la misma categoría, comenzarás desde la última revisión hecha; y no desde el comienzo. Lo mismo es para cualquier cantidad de categorías que revises, cada una es independiente.
    Si das click en el tema o en "...Leer" la publicación se abre en la misma ventana, si lo haces en la imagen se abre la INFO del tema.
    Aquí puedes cambiar el estilo de las miniaturas.
    Cuando cambias el estilo de las miniaturas y aplicas "Solo Imagen (para los Libros)", y anteriormente has traveseado en los "Bordes", las imágenes no van a estar centradas. Para que se restaure su posición presiona en "Bordes" la opción "Normal".
    La opción "Solo Imagen (para los Libros)" se hizo especialmente para la categoría de los Libros.


    Permite ver las siguientes listas de todas las publicaciones realizadas:

    Por Categoría: lista alfabética por Categoría
    En estas listas no está incluido Libros y Relatos. Cuando accedes con esta opción, en pantalla aparecen todas las categorías en orden alfabético por categoría y aparece el ícono , en el MENU, el cual te da la opción de seleccionar la categoría a ver con los temas que dispone. No hay refresco de pantalla, es directo.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en 'Intro' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema, se abre en otra ventana, o en '...tema completo', se abre en la misma ventana.

    Libros: lista alfabética de todos los libros.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en 'Intro' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema, se abre en otra ventana, o en '...tema completo', se abre en la misma ventana.

    Relatos: lista alfabética de todos los Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.

    Por Autor: lista alfabética por autor de los Libros y Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Alfabético de Todo: lista alfabética de todo lo publicado en el Blog.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Lista Gráfica de los Libros: muestra las portadas de los libros en tamaño grande. Se muestran de 48 en 48.

    Lista Gráfica de las Revistas: muestra todas las revistas Diners y Selecciones en imagen grande. Das click en la imagen y una ventana se abre mostrando los temas de esa edición. Cuando entras a cualquier publicación, la misma se abre en otra ventana, de esa forma podrás llevar la continuación de los temas de esa revista.
    Cuando navegas por esta sección se guarda el punto o posición en que te has quedado. Si has revisado los temas de una revista, cuando regreses a esta sección, te situarás en la imagen de esa revista.


    Permite cambiar el tamaño de la letra en la página de INICIO a las miniaturas de ÚLTIMAS PUBLICACIONES y a las miniaturas al dar click en TEMAS. En las otras secciones que disponen de este ícono sólo a las miniaturas que aparecen al dar click en TEMAS, que se encuentra a mano izquierda en un recuadro azul. Al cambiar el tamaño de la letra, éste afecta a todas las secciones del Blog.


    Permite ver las lista de las publicaciones guardadas. Tocas el tema y se va a la publicación.
    Este ícono solo aparece cuando tienes, al menos, una publicación guardada.


    Este ícono aparece sólo en las publicaciones y permite ver la lista de los puntos o pantallas guardados en esa publicación. Si no has guardado al menos un punto o pantalla el ícono no aparece.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite ver las siguientes opciones que son para desplazamiento automático de la misma:

    Permite activar el desplazamiento automático y aparecen las siguientes opciones:

    Detiene el desplazamiento automático.

    Opción uno para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción dos para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción tres para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Para regresar a la velocidad estándar, presiona la opción para detener el desplazamiento y luego la de activar el desplazamiento.

    Cuando activas esta opción, el rectángulo de TEMAS, que se encuentra a mano izquierda, y la BARRA DE PAGINACION desaparecen, permitiendo leer con tranquilidad. Cuando presionas el botón de detener el desplazamiento el rectángulo y la barra aparecen nuevamente. Esto no ocurre en Navega Directo.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite visualizar las siguientes opciones:

    Permite las siguientes opciones para el texto:
    ● Alinear el texto: izquierda, centrarlo o justificarlo.
    ● Cambiar el tipo de letra.
    ● Aumentar o reducir el espacio entre las líneas.
    ● Cambiar el tamaño del texto. Afecta a todas las secciones del Blog.
    ● Ampliar el margen derecho e izquierdo.

    Permite las siguientes opciones para el color del texto:
    ● Cambiar el color de todo el texto, incluido la fecha de publicación, la categoría, los links y flechas de paginación. Si has hecho cambios de color en el TEMA, SUBTEMA y/o NEGRILLAS, al cambiar el color de todo el texto éstos no se veran cambiados. Para que tomen el color del texto general cambiado debes presionar la opción ORIGINAL en cada uno.
    ● Cambiar el color del tema.
    ● Eliminar la sombra del tema.
    ● Cambiar el color de los subtemas.
    ● Cambiar el color del texto en negrillas.

    Cambiar el color del fondo del texto.

    Reducir el tamaño de las imágenes.


    Regresa al MENU principal.

    Aparece sólo en la página de INICIO y si has entrado a ver una categoría por medio del ícono . Permite cambiar la presentación de las miniaturas.

    Te lleva a la página de INICIO.


    OTRAS CARACTERISTICAS

    ● Cuando entras a una publicación, automáticamente se guarda el punto o la pantalla que suspendiste la lectura. Esta opción es diferente a la que se describe en el siguiente ítem. Si navegas por la publicación se guardará el punto o pantalla que te quedas de la misma.

    ● Cuando guardas una publicación se guarda también el punto o pantalla que suspendiste la lectura. Es independiente a la opción del ítem de arriba. Con este método sí puedes navegar por la publicación. Para que el punto o pantalla de retorno funcione debes cargar la publicación desde la opción que aparece en el MENU en PUBLICACIONES GUARDADAS.

    ● Tienes dos formas de ver las CATEGORIAS del Blog:
    La primera es la indicada anteriormente, que se encuentra en el MENU con el ícono
    La segunda es dando click en la categoría que se encuentra en la parte última de la publicación o también al comienzo de la publicación en Navega Directo. Este método te permite ver sólo la categoría de esa publicación. Cuando das click en la imagen y en "Publicación Completa" te vas a la publicación en la misma ventana; y si das click en el título, es en otra ventana.


    OBSERVACIONES

    ● Si guardas Puntos en una publicación no debes hacer cambios en el texto, ya sea aumentando su tamaño como dando más espacio entre líneas; ya que si lo haces después de guardarlos, el retorno no va a ser el correcto. Debes hacer primero los cambios y luego guardar los puntos o pantallas.
    ● Las LISTAS en texto se actualizan cada dos o tres meses, o a su defecto, cada 100 publicaciones nuevas.

    MAMPARO (Theodore Sturgeon)

    Publicado el lunes, noviembre 24, 2014
    No miras por las ventanillas muy a menudo.

    Es terrible al principio, por supuesto; toda esa estrellada negrura, y la desorientación. Las entrañas no se te acostumbran nunca a la falta de gravedad, y al mirar hacia afuera sientes que todo está arriba, algo antinatural, o que todo está abajo, el más puro horror. Pero no dejas de mirar porque sea terrible. Dejas de mirar porque ahí afuera no pasa nada. No hay sensación de velocidad. No se va a ninguna parte. Luego de semanas, y meses, hay algún cambio, sí; pero nada distingue un día de otro, así que al cabo de un tiempo dejas de mirar y buscar algo.

    Ocurre así que no se puede contar con las ventanillas para distraerse, lo que es demasiado malo. No hay tantas cosas que hacer durante el Largo Salto como para permitirse eliminar algunas. El aburrimiento que te provocan las distancias infinitas de afuera te hace pensar que lo mismo puede ocurrirte al escribir, oír música, mirar el estéreo, y todo lo demás. Y no puedes protestar y decir: «¿Por qué no instalarán ahí tal o cual cosa?», pues ya tienes lo que pidieron hace mucho tiempo mil hombres del espacio... muchos de ellos hombres con más experiencia, más imaginación, y menos recursos, es decir, más necesidades. Aunque, ciertamente, más recursos que tú ahora; éste es tu primer viaje, y estás pasando aún de «la mirada interior que busca» a «la mirada interior que observa». Es un mundo pequeño. Mejor que sea un poco complicado.

    Si conocieras lo que ocurrió en otros mundos como éste, todo sería más sencillo. Pero es preferible no saber nada; tienes que pensar entonces. Puedes imaginar algo, pues sabes que muchos hombres murieron en estas máquinas, que muchos desaparecieron, con nave y todo, y algunos —pero no sabes cuántos— salieron de la nave para ir directamente al manicomio. Descubres bastante pronto, por ejemplo, que los controles manuales se regulan automáticamente, y sólo hay que tocarlos si los necesitas para aterrizar. (No se sabe aún qué ocurriría si los necesitaras alguna vez para una maniobra evasiva.) ¿Cuántos murieron por haberse puesto a jugar con los controles manuales? ¿Fue acaso porque decidieron abandonar y volver a la Tierra? ¿O por creer que había pulgas en el autoastrogador? ¿O simplemente porque no podían soportar esas estrellas inmóviles?

    Además estás solo, acurrucado en esa celdita de la nariz de la nave, con el casco curvo a la izquierda y el chato mamparo central a la derecha. Sabes que en los modelos anteriores ese mamparo no estaba ahí. Es posible imaginar lo que ocurrió en algunas naves —¿en cuántas?— para que al fin fuese necesario separarte de tu compañero. La psicodinámica ha progresado mucho, pero no ha alterado el hecho de que no hay criaturas más autodestructivas, depravadas y salvajes que los seres humanos. Llamas a esto un mundo; bueno, reduce un mundo a sólo dos naciones y mira qué pasa. Entre dos confinadas entidades no hay puntos medios, y ninguna posibilidad de determinar una mayoría. ¿Cuántos pilotos han vuelto enloquecidos, con los cuerpos destrozados de sus compañeros de viaje?

    No puedes confiar en dos seres humanos encerrados juntos, no durante mucho tiempo. Si no lo crees, mira el mamparo, míralo otra vez. Está ahí porque tiene que estar ahí.

    Eres un hombre pacífico. Te asusta un poco saber qué peligroso puedes ser. Aunque sientes también un poco de orgullo, ¿no es cierto?

    Enorgullécete también de esto: ellos confían en que puedas pasar tanto tiempo solo. Sí, hay un compañero de viaje; pero en la práctica estás solo, y eso es lo que esperan de ti. La mayoría de la gente, especialmente la gente de tierra, nunca descubre que un hombre que no resiste la soledad sabe, en su interior, que no es buena compañía. Podrías hacer solo el viaje... pero te alegra, admítelo, que no sea así. Puedes alcanzar el otro lado del mamparo, cuando lo necesites. Si lo necesitas. No tardas mucho en comprender que no debes abusar de esa posibilidad. Tienes libros, y juegos, y cintas grabadas con palabras e imágenes, y nueve sustancias eufóricas diferentes (con un dispensador que te vigila como un perro de guardia para que no te habitúes), que te ayudan, cuando necesitas ayuda, a explorarte a ti mismo. Pero tener otra mente humana que explorar es una idea maravillosa. Maravilla templada por la certeza —oh, qué inteligente fuiste al descubrirlo a tiempo— de que la otra mente es un último recurso. Si agotas alguna vez todas sus posibilidades, entonces ha llegado el fin.

    Así que te sirves de ella poco a poco; te sometes a pruebas de resistencia para ver cuánto tiempo puedes dejarla sola. Lo haces bastante bien.

    Repasas tu vida, las cosas que has hecho. Se han escrito novelas enteras que abarcan sólo veinticuatro horas de la vida de un hombre. Piensas del mismo modo en tu vida, lentamente, pedazo a pedazo, en todas las expresiones de todas las caras, lo que hizo la gente, y por qué. Especialmente por qué. No nos lleva mucho tiempo recordar lo que hizo un hombre, pero puedes pasarte horas intentando descubrir por qué lo hizo.

    Se vive todo otra vez y te sientes como un pequeño dios, sabiendo qué va a ocurrirles a todos. Llegaste a la Base en un autobús con muchos hombres como tú. Sabes ahora quiénes terminaron los cursos y llegaron aquí; lo vives otra vez y lo sabes aún, de modo que puedes verte de nuevo en el autobús y decir: ese desconocido que está al otro lado del pasillo es Pegg, y no durará mucho. Dentro de tres meses se irá a su casa y preferirá suicidarse a volver aquí. La nuca pecosa del hombre del asiento de adelante pertenece al pelirrojo Walkinok, que se pasará la primera semana gastando bromas y las pagará luego muy caro. Pero terminará los cursos. Y te harás amigo del tímido moreno que está a tu lado; se llama Steih, y parece muy inteligente; tiene la conversación fácil y es ingenioso, esa clase de hombres que están siempre en los primeros puestos. Pero no llegará ni siquiera a las primeras vacaciones; no aguantará más de dos semanas, y no volverás a verlo. Lo recuerdas todo, y lo vives nuevamente, y recuerdas los recuerdos que recordabas entonces. ¿Le crujían a alguien los zapatos en aquel autobús? Retrocedes; sí ocurrió, lo recordarás.

    Dicen que cualquiera puede recordar de este modo; pero para ti, después de lo que hizo contigo la psicodinámica —o quizá fue para tu bien— es más fácil. Nada ha ocurrido en tu vida que no puedas recordar. Puedes empezar desde el principio, y seguir hasta el fin. Puedes empezar desde el principio y saltar varios años en un segundo, y revivir otra vez un episodio... enojarte otra vez... enamorarte otra vez... Y cuando te canses de todos esos episodios, puedes resucitarlos de nuevo para descubrir los porqués. ¿Por qué estudió y se preparó Steih todos esos años, por qué luchó todos esos meses, si nunca quiso ingresar realmente en el Servicio del Espacio? ¿Por qué se ocultó Pegg a sí mismo que no era hombre adecuado para el Servicio del Espacio?

    Así vuelves, repasas, comparas y mides, siempre con la mente ocupada. Si tienes cuidado, sólo recordar dura mucho tiempo, y buscar los porqués dura aún más; y para los intervalos hay libros y estéreos, autoajedrez y música... hasta que estás preparado para volver a tus recuerdos. Pero tarde a temprano —tarde, si no te descuidas— te sientes inquieto, y tu vida tal como fue, y las razones por las que fue de ese modo, pierden su novedad. Estuviste allí. No encuentras ningún otro punto de vista, y no hay más que aprender.

    Entonces descubres que el mamparo puede ayudarte. Su misma forma te parece una forma amiga; el casco es curvo a tu izquierda, como parte del costado de la nave; pero el mamparo es una pared chata. Su constante presencia te recuerda las cosas de tu mundo, que es por naturaleza un tabique; que la existencia de un tabique presupone otro compartimiento; y que el otro compartimiento tiene el tamaño y la forma de éste, y fue diseñado para un propósito similar... servir de habitación a alguien No hay ruidos ni signos que revelen la presencia del otro ocupante; pero el mamparo atestigua, sólo por estar ahí, que algo vive al otro lado. Es un plano amigo, un verdadero compañero que invade todos tus pensamientos. Sabes que es tu último recurso, pero sabes también que es un recurso útil. Con él entrarás en un mundo distinto, más complejo y más interesante que el tuyo, aunque sólo sea por el trabajo de pasar de un lado a otro, y el misterio de la niebla entre los dos lados. Es una mente, otra mente humana, que comparte contigo esta prisión, y lo que más necesitas en el espacio es compartir algo.

    ¿Quién es esa mente?

    Lo piensas. Lo piensas mucho. Allá en la Base, en tu último año, tú y los demás cadetes pensaban en eso sobre todo. Si al menos te hubieran insinuado algo... pero esa duda era parte del entrenamiento. Sólo sabías que en tu Largo Salto no estarías solo. Imaginabas que la elección de tu compañero de viaje sería para ti una sorpresa. Mirabas alrededor en el comedor, la clase, el dormitorio; te quedabas despierto de noche haciendo aparecer las caras como si hicieses un solitario; y a veces pensabas en uno, y decías: Magnífico, nos llevaremos bien; y a veces decías: ¿Ese imbécil? Que me encierren con él y el mamparo no resistirá. Lo mataré antes de cuatro días.

    Cuando decidían tu primer Salto, sólo eso te asustaba. Pensabas que todo lo demás te sería fácil. Conocías tu trabajo a fondo, y no fracasarías. Eras como una herramienta precisa y afilada, preparada para cualquier cosa que dependiera de ti. Ni siquiera temías tu soledad; no te abrumaría. Nadie cree interiormente poder volverse loco, como nadie cree —cree de veras— que un día morirá. Esas cosas le pasan siempre a algún otro hombre.

    Pero este asunto del compañero no dependía de ti. No dependía de ti elegirlo y no dependería de ti en el viaje. Era el único factor desconocido y por lo tanto lo único que te asustaba. En realidad podías vivir como si no fueras a tener un compañero, hasta que llegaba el momento. Aunque algo dependería de ti: la llave del intercomunicador está en este lado del mamparo, de tu lado.

    Sin embargo, poder hacer callar una voz no es dominar una situación. No sabes qué hará tu compañero. O... será.

    En la tirantez de los últimos días algo te abrumó de veras. Esprit de corps lo llaman. Te metieron a martillazos en un molde, junto con los otros graduados, y te dieron unos cuantos martillazos más hasta quitarte toda elasticidad. Eras igual a los otros, y te gustaban ciertas cosas porque te habían acostumbrado así. Sabías con seguridad que elegirían a tu compañero entre los miembros de aquel apretado grupito; tu entrenamiento y el de ellos, toda tu vida y la de ellos, apuntaban hacia esta nave, este Salto. Tu presencia en esta nave es el fin lógico de tu entrenamiento; tu entrenamiento culminó con tu presencia en esta nave. Sólo un cadete graduado es el hombre adecuado para la nave; la nave existe únicamente para el cadete graduado. Es tan evidente que nunca lo pensaste.

    No hasta ahora.

    Porque ahora, hace unos minutos, te sentiste preparado para apretar el botón. No sabías si habías batido todos los récord de soledad, de confinamiento solitario, pero lo habías intentado. Miraste por la ventanilla hasta que ya no tuvo sentido; leíste hasta perder todo interés; viviste la semivida de los estéreos hasta que no pudiste obligarte a creer que creías en ellos; escuchaste música hasta dejar de oírla; y resucitaste una y otra vez tu vida desde sus comienzos hasta que las personas y las cosas perdieron su verdadera perspectiva. Descubriste que podías volver a la ventanilla y recomenzar el ciclo otra vez, pero ya habías pasado por eso, hasta que la matriz misma de tu participación fue algo agotado, marchito e intolerable. El plano del mamparo se hizo sentir entonces. Te pareció que se combaba hacia ti, que te apretaba contra un costado de la nave, y supiste que se acercaba la hora de apretar el botón y sentirte comprometido con algún otro.

    ¿Quién ? ¿Pete o Krakow o Walkinok, el loco pelirrojo? ¿O Wendover —todos lo llamabais Bendover—, el de los chistes incomprensibles? ¿Harris? ¿Flacker?

    ¿Blaustein, Barriga de Cerveza? ¿Cohén, el Terror de Pelo Duro? O Shank... era una vergüenza como lo llamaban. O Gindes, a quien habían puesto el incomprensible sobrenombre de Mickey Mouse. Casi esperabas que fuese Gindes, no porque te gustase, sino porque era el único compañero que no habías conocido muy bien. Te miraba sin despegar los labios. Sería más divertido explorar a Gindes que al viejo Shank, por ejemplo, de reacciones tan previsibles que casi podías hablar a coro con él.

    Así te torturaste, sólo por afición a la tortura, con el pulgar apoyado en el botón del intercomunicador, hasta que la misma tortura se apagó y desapareció.

    Apretaste el botón.

    Descubriste ante todo que el intercomunicador tenía aparentemente un amplificador propio, que funcionaba mientras apretabas el botón, y que tardaba una eternidad —bueno, tres o cuatro segundos— en calentarse. Primero se oyó el zumbido de la onda transmisora, luego el comienzo de una señal, luego al fin la voz de tu compañero, que aumentaba de volumen hasta ser tan fuerte y clara como si no existiese el mamparo. Soltaste entonces el botón, como si lo hubiesen calentado al rojo, como si se hubiese transformado en una aguja, y retrocediste hasta el mamparo exterior, en un silencio físico, pero con aquella voz reseñándote aún increíblemente en el incrédulo cerebro.

    La voz era un llanto.

    Era un llanto fatigado, como si hubieses sintonizado el final de una larga sesión de pena incontenible y solitaria. Era un llanto monótono, exhausto, como si no hubiese más esperanza en todo el universo. Y era un llanto que no tenía sentido en la nave. Una voz alta, plena, de tenor con timbre de contralto. Infantil —infantil, no aniñada—, y fuera de lugar. Absolutamente fuera de lugar.

    Las ideas absurdas son siempre las primeras: ¿ Un polizón ?

    Casi te reíste. Durante días, antes de la partida, te drogaron, te sumergieron en campos de alta frecuencia; te hipnotizaron, te modelaron y remodelaron mental y físicamente. Fuiste pasivamente alimentado y pasivamente instruido; no sabes ahora y no sabrás nunca todo lo que te hicieron. Pero sabes que estuviste protegido por seis anillos de «seguridad» de una especie u otra, y sabes que tu compañero tuvo la misma protección. Recibiste la concentrada atención de una multitud de especialistas que no te dejó un segundo, ni de día ni de noche, desde los brindis de la cena de despedida hasta el momento en que el acelerador alzó la nave y la llevó con un chillido al espacio. No hay nadie en esta nave que no estuviese destinado a ella; puedes apostar cualquier cosa.

    Segunda idea disparatada. (Oh, no, ¡no! Durante un rato ni te atreves a pensar. Pero con esa voz, ese llanto... algo tienes que pensar. Así lo haces, y te asustas, te asustas de un modo que nunca imaginaste en tu vida, y hasta un punto que nunca creíste posible.) ¡Hay una muchacha ahí dentro!

    Repasas otra vez en tu mente esas sílabas inarticuladas, esos sollozos fatigados, tratando de separarlos del jadeo doloroso. Y no sabes. No puedes estar seguro.

    Así que decides apretar otra vez el botón. Escuchar algo más. O... preguntar. Pero no puedes, no puedes; quizás esa loca idea sea cierta, y no podrías soportarla. No es posible, no es posible que hayan puesto una muchacha en la nave contigo, y la hayan escondido luego detrás del mamparo.

    Entonces te dejas llevar un instante por la fantasía. Te arrodillas bruscamente, golpeándote la cabeza contra el casco, y palpas ansiosamente el mamparo, donde se une con las planchas de la cubierta, el compartimiento delantero, el techo, los otros mamparos, todo alrededor. Tus dedos sólo encuentran la saliente de una soldadura. Te sientas otra vez, sudando un poco, y riéndote casi de ti mismo. Deja de lado esa fantasía. No hay paneles corredizos que comuniquen con harenes en este viaje.

    Dejas de reírte y piensas: ¡no pudieron ser tan crueles! Éste es un vuelo de prueba, sí, y no para probar la nave. Lo sabes y lo aceptas. Pero hay pruebas y pruebas... ¿Debes arrojar un vaso de vidrio contra una pared de ladrillos para probar que es quebradizo? Ves que alzas una mano buscando otra vez una juntura, un panel. Te burlas, y miras cómo la mano se detiene embarazada y se desliza con un aire culpable hasta el suelo, a tu lado.

    Bueno, digamos entonces que no fueron tan crueles. ¿A quién pusieron ahí?

    No a Walkinok. No a Shank, ni a Harris ni a Cohén, ni a ningún cadete. Un cadete no estaría ahí llorando de ese modo, como un niño, una jovencita, un bebé.

    Algún desconocido entonces. Y ahora te sientes furioso, con una furia que borra todo el miedo. ¡No habrán hecho eso! El cadete ha nacido para una nave... o fue hecho para una nave. Esa apretada cadena que te unió a los otros, algo simple que todos compartían sin necesidad de pensarlo... no, no admitía desconocidos. Aparte, y por encima de eso: no se trata de una defensa del esprit de corps, sino de una justicia moral. Nadie sino un cadete merece una nave. ¿Para qué y por qué tu vida? ¿Por qué renuncias al matrimonio, y la libertad, y todas esas maravillosas e imprevisibles trivialidades que la gente llama «divertirse», y que da valor a la mayoría de las vidas humanas? ¿Por qué te sometes a las rutinas de la Base, a las torturas que te infligen tus compañeros de las clases superiores? ¿Para que un desconocido, un extraño, alguien que ni siquiera es un cadete, sin entrenamiento, formación, condicionamiento, experiencia, se te meta en la nave?

    Oh, tiene que ser un cadete. No puede ser ningún otro. Hasta un cadete que no pudo más y se echó a llorar es preferible a la idea de una mujer, un desconocido.

    Estás todavía furioso, pero no es ahora una furia que pueda detenerte. Aprietas el botón. Oyes la onda, el principio de alguna otra cosa... Ah. Una respiración. Una respiración difícil, entrecortada, la de alguien demasiado cansado para llorar, aun cuando el llanto no haya cambiado nada, y las lágrimas puedan asomar otra vez.

    —¿Por qué diablos llora? —gritas.

    La respiración sigue y sigue. Al fin se detiene un momento, y luego se oye un suspiro largo, susurrante y tembloroso.

    —¡Eh! ¡Eh! —gritas—. ¡Usted ahí!

    Pero no hay respuesta. La respiración es más débil, más regular. Sea quien sea, se está durmiendo.

    Aprietas el botón todavía con más fuerza, como si eso sirviese de algo, y aúllas esta vez, ni siquiera un «¡Eh!», sino una sílaba colérica. Sólo puedes pensar que tu compañero decide —decide, oh Dios— no contestarte.

    Ahora tú jadeas, pero no tu compañero. Retienes el aliento y escuchas. Oyes cómo respira, serena y profundamente, y luego una leve interrupción, un pequeño suspiro, el fantasma de algo que es apenas un sollozo.

    —¡Eh!

    Nada.

    Sueltas el botón y en el nítido silencio que sigue al débil zumbido de la onda transmisora, esa sílaba inarticulada crece y crece en tu interior hasta que estalla otra vez. Por la sensación que te queda en la garganta y el modo como te resuenan los oídos, comprendes que hace mucho tiempo, mucho, mucho tiempo, que no usabas tu voz.

    Estás enojado y ofendido por esos insultos a ti y los demás, y... ¿sabes una cosa? Te sientes bien. Algunos de tus estéreos son realmente buenos; te arrojan al fuego de una batalla, a los brazos de hermosas mujeres, al peligro, y de cuando en cuando podías enojarte ahí con alguien. Podías, pero no desde hace un tiempo. No te ríes ni te enojas desde... desde... bueno, ni siquiera puedes recordar desde cuándo. Te olvidaste, y no puedes recordar cuándo te olvidaste. Y ahora, mira. Te late el corazón, te corre el sudor... Magnífico.

    Aprieta otra vez el botón, toma otro trago de furia. Es una furia añejada, una furia especial. Adelante. Lo haces, y se oye el zumbido de la onda.

    —Por favor —dice la voz—. Por favor, por favor... diga algo.

    Se te paraliza la lengua y te atragantas, de pronto, con tu propia saliva. Toses violentamente, sueltas el botón, y te golpeas el pecho con el puño. Con la tos el pensamiento te brota en un balbuceo, un pensamiento que tropieza y salta y no puede detenerse en la idea de que hasta hace poco no creías realmente que hubiese alguien ahí. Recobras el aliento y aprietas otra vez el botón. La voz dice:

    —¿Está bien? ¿Puedo hacer algo?

    Adviertes algo más: no reconoces la voz. Si la oíste antes no la recuerdas. Al fin entiendes la frase: «¿Puedo hacer algo?».

    Te enojas otra vez.

    —Sí —gruñes—, alcánceme un vaso de agua.

    No tienes el pulgar apoyado en el botón, de modo que dices lo primero que se te ocurre. Te sacudes como un perro mojado, tomas aliento y te inclinas otra vez sobre el tablero.

    Antes que puedas abrir la boca te alcanza un huracán de carcajadas histéricas.

    —Vaso de agua... ja-ja-ja... muy bueno. No sabe bien lo que esto significa —dice la voz, de pronto sobria y quejosa—. He esperado tanto... He escuchado su música y el sonido de sus estéreos... No hablaba nunca, no decía nada. Ni siquiera le oí toser antes.

    Parte de tu mente reacciona: esto no es natural, ni siquiera toses, o te ríes, o tarareas. Deben haber modificado algo en ti. Pero en su mayor parte tus pensamientos se vuelven contra este desconocido, este intruso, que habla de este modo, sin una palabra de explicación, una disculpa, que habla como si su voz tuviera derecho a estar ahí.

    —¡Cállese!
    —Empezaba a pensar que era usted sordomudo. O que no estaba realmente ahí. Esto es lo que más me asustaba.
    —Cállese —siseas, con toda la furia, con todas las amenazas que puedes poner en tu voz.
    —Sabía que no lo harían —dice la voz, feliz—. Nunca pondrían aquí a un hombre solo. Eso sería demasiado...

    La voz se quiebra abruptamente cuando sueltas el botón.

    Dios mío, piensas. Se ha roto el dique. Ese individuo no va a dejar de charlar durante todo el Salto. Aprietas el botón rápidamente, oyes:

    —... totalmente solo aquí, asusta mirar por la ventani...

    Sueltas otra vez el botón.

    Esa especie de niebla invisible que ahora se disipa es todas tus conjeturas, aquellos maravillosos planes apenas esbozados en que te viste viajando con Walki-nok o el Terror de Pelo Duro. Ibas a revivir tus cursos, ¿recuerdas? Lentamente, y fácilmente... dedicarías una semana a la balística o la espectroscopia. Pasarías un día rememorando frases. O te reirías de la vez en que tú y Shank os emborrachasteis en la cantina y dijisteis que ibais a atar al general de pies y manos, y lo meteríais en el cohete junto con Provost, el jefe PD. El general recibiría toda la psicodinámica que necesitaba. El general hablaba continuamente de psicodinámica. El coronel no hacía otra cosa que psicodinámica. Ah, pareció gracioso entonces. Y no tanto por la cerveza. Era gracioso sobre todo porque conocíamos al general, y conocíamos a Provost. ¿Sería aún gracioso si lo comentabas con un desconocido?

    Te dan a alguien con quien hablar. ¡Te dan a alguien con quien no puedes hablar de nada! La idea de que habían embarcado una muchacha y la habían puesto detrás del mamparo había sido realmente horrible. Una tortura. Bueno, esto es también una tortura. Aunque más refinada.

    Un pensamiento golpea y golpea, y al fin cedes y lo dejas entrar. Algo relacionado con el botón. Lo aprietas y puedes oír a tu compañero. Lo sueltas y... ¿se cierra el intercomunicador? No, Señor, no. No apretabas el botón mientras tosías. «¿Puedo hacer algo?»

    ¿Qué condenado asunto es éste? (La parte de tu mente que no pregunta busca ansiosamente los latidos de la furia; ah, te sientes mejor.) Les hablas con una rabia silenciosa a los hombres que diseñaron la nave. ¿Queréis decirme que si no aprieto el botón mi compañero puede oír todo lo que me pasa? El intercomunicador está continuamente abierto en el otro lado, y en este lado sólo cuando aprieto el botón, ¿no es así?

    Te vuelves y miras enojado por la ventanilla, la mirada clavada en el ojo frío y distante del infinito y ¿Dónde diablos, protestas en silencio, está mi intimidad?

    Esto no está bien. No, no está bien. Imaginaste desde un principio que tú y tu compañero estarían en iguales condiciones; sí, pero en una nave, aun en una nave pequeña de dos pasajeros como ésta, alguien tiene que llevar el mando. Suponiendo que el otro compartimiento tenga los mismos estéreos, los mismos dispensadores, la misma comida y la misma agua y todo lo demás, y la única diferencia entre las dos cámaras sea este botón... ¿quién es el privilegiado? ¿Yo, que debo apretar el botón? ¿O mi compañero que oye hasta la menor de mis toses?

    Oh, ya sé, piensas de pronto. Ese hombre es un técnico en PD, un especialista en psicodinámica que está ahí para observarme. Casi te ríes a carcajadas; sientes un gran alivio. La PD es un asunto secreto. No sabes nunca cuánto tiempo estuviste hipnotizado durante los cursos. Hasta corría el rumor de que los muchachos de la PD les habían operado el cerebro a algunos cadetes, y éstos nunca se enteraron. Tenían que trabajar en secreto. (A nadie se le ocurre revolver el café con una barra de tiza.) La PD es un campo donde las herramientas no deben dejar marcas.

    Bueno, magnífico, magnífico. Al fin este compañero de viaje tiene algún sentido, has alcanzado una respuesta aceptable Esta nave, este viaje, están destinados a un cadete, pero el asunto concierne a la PD. El único extraño que puede embarcar contigo tiene que ser un técnico en PD.

    Así que sonríes mostrando los dientes y extiendes la mano hacia el botón... Luego, recordando cómo funciona el aparato, que el intercomunicador está abierto de tu lado cuando no aprietas el botón, retiras la mano, enfrentas el mamparo y dices tranquilamente:

    —Muy bien, PD. Estoy a sus órdenes. ¿Qué tal lo hago?

    Te preguntas cuántos cadetes descubrirán tan pronto el truco. Aprietas el botón y esperas la respuesta.

    La respuesta es un —¿Eh?— tímido y asombrado.

    Sueltas el botón y te ríes.

    —No hay por qué seguir la comedia, teniente.
    —Esto es muy hábil. La mayoría de los técnicos PD son tenientes; uno o dos son sargentos mayores. Te hayas equivocado o no, no has herido su orgullo.
    —Sé que es usted un hombre PD.

    Hay un silencio en el otro lado, y luego:

    —¿Qué es un hombre PD?

    Te fastidias un poco.

    —Vamos, teniente. Dejemos el juego.
    —Oh —dice el mamparo—. No soy un teniente, soy...

    Lo interrumpes con rapidez.

    —Sargento, entonces.
    —No me entiende usted —dice la condenada voz de tenor.
    —Bueno, es usted un PD de todos modos.
    —Temo que no.

    No aguantas más.

    —Bueno, ¿qué diablos es usted? Es un hombre, ¿no?

    Un silencio. Y con él, la cólera y el miedo a la tortura empiezan a subir juntos, como tomados de la mano.

    —¿Y bien? —ruges.
    —Bueno —dice la voz, y adivinas que el otro frota los pies contra el suelo—. Tengo quince años...

    Sacas entonces a relucir el tono áspero de los cadetes mayores; hay un modo de hablar que doblega inmediatamente a los alumnos de tercer y cuarto año.

    —Míster, dígame, rápido, ¿cómo se llama usted?
    —Scampi.
    —¿Scampi? ¿Qué diablos de nombre es ése?
    —Así me llaman.

    ¿Notaste un leve tono de desafío en la voz?

    —¡Señor! —gritas.
    —Así me llaman..., señor.

    El desafío ha desaparecido.

    —¿Y qué está haciendo en mi nave?

    El otro traga saliva, asustado.

    —Lo... lo siento, señor. Ellos me metieron aquí.
    —¿Ellos? ¿Ellos?
    —En la Base... señor—corrige el otro rápidamente.
    —¿Cuánto tiempo estuvo usted en la Base, míster?

    Ese míster puede ser un látigo con bolas de plomo si lo usas adecuadamente. Y tú estás usándolo muy bien.

    —No sé, señor. —Tienes la impresión de que el sujeto se va a echar a llorar otra vez.— Me llevaron a un gran laboratorio donde había muchas casillas con máquinas. Me hicieron un montón de preguntas sobre si yo quería ser un hombre del espacio. Bueno, siempre lo quise, desde que era chico. Así que al rato me acostaron en una mesa y me dieron una inyección, y cuando desperté estaba aquí.
    —¿Quién le dio una inyección? ¿Cómo se llamaba?
    —Nunca... nunca lo supe, señor. —Una pausa.— Un hombre grande. Viejo. Pelo canoso, muy corto. Ojos grises.

    Provost, Dios mío, piensas. Esto es asunto de la PD entonces. Pero desde mi punto de vista es una tontería.

    —¿Sabe algo de balística del espacio?
    —No, señor. Pienso que un día...
    —¿Astrogación?
    —Sólo lo que estudié yo mismo. Pero...
    —¿Mecánica gravitatoria? ¿Diferenciales? ¿Resistencia de materiales? ¿Fisión de metales livianos? ¿Relatividad?
    —Yo..., yo...
    —¿Y bien? ¿Y bien? Adelante, míster.
    —He oído hablar de eso, señor.
    —¡Ha oído hablar de eso, señor! —¿Sabe para qué es esta nave?
    —¡Oh, sí, señor! Todo el mundo lo sabe. Éste es el Largo Salto. Cuando uno regresa, lo nombran oficial y le dan una nave estelar.

    Si antes hubo en esa voz unos pies que se frotaban contra el piso, ahora hay en ella unos ojos brillantes.

    —¿Y usted cree de veras poder conseguir una nave estelar, míster
    —Bueno, yo... yo...
    —¿Cree que les dan el mando de una nave a los boy-scouts sólo porque los boy-scouts tienen unos deseos terribles de salir al espacio?

    Ninguna respuesta.

    Te burlas.

    —¿Tiene usted la más mínima idea del entrenamiento a que se someten los cadetes, de todo lo que deben aprender?
    —Bueno, no, pero espero tenerla.
    —¡Señor!
    —Señor. Bueno. Me pusieron a bordo, todos esos oficiales que me hicieron las preguntas y lo demás. ¡Eh! —dice el otro, de pronto excitado, perdiendo inmediatamente toda timidez, reemplazada ahora por un burbujeante entusiasmo—. ¡Ya sé! Tenemos todo este tiempo... Quizá se supone que usted me enseñará astrogación, relatividad y todo eso.

    Te quedas boquiabierto ante tamaña puerilidad. Y luego algo realmente desagradable se alza y borra todo lo otro.

    Por alguna razón tu mente retrocede hasta el autobús, el día que llegaste a la Base. Puedes recordar fácilmente las caras de todos los que trabajaron contigo, los que llegaron al fin y los que no llegaron. Pero en tu clase había treinta y ocho cadetes. En aquel autobús debía de haber cincuenta. ¿Qué ocurrió con el resto? Supusiste siempre que habían ido a otras secciones: tripulaciones de tierra, computadores, abastecimientos. ¿Y si los hubieran separado de nosotros por alguna característica o algún talento especial que sólo los de la PD conocían? ¿Y si los hubiesen embarcado directamente en una nave, junto con un cadete graduado?

    ¿Y por qué?

    ¿Sería posible que esos novatos, esos boy-scouts, esos niños fuesen los destinados a comandar las naves? ¡Entonces las gentes como tú, que creían ser la flor y nata de la cosecha, y lo mejor de esa flor y nata, habían sido entrenados sólo como material de segunda categoría? ¿Tú corrías de un lado a otro, sudabas, soportabas los trabajos más pesados, y aquel espantoso régimen de comidas, no para comandar una nave estelar sino para servir de tutor privado a un minúsculo genio que tenía unos deseos terribles de salir al espacio?

    Esto no tendría sentido en ninguna parte salvo en el cuerpo de cadetes. Apenas tiene algún sentido aquí. Pero el comandante de una nave estelar hace dos viajes en toda su carrera, y basta. Dieciocho años dura cada viaje, con pasajeros en celdas refrigeradas, y un cargamento de sueros, refractores, herramientas mecánicas y alimentos concentrados para los xenólogos y mineralogistas que están bastante locos para trabajar allá afuera. Instruir a los comandantes de estas naves es fácil; no cuesta mucho por lo menos aprender a manejar los aparatos, aunque son bastante numerosos. Pero enseñarles a mantenerse conscientes —despiertos y vigilantes—, y solos, todos esos años, es otro cantar. Pocos hombres nacen con las condiciones necesarias, hay que hacerlos. La mayoría de los reclusos, los ermitaños, en toda la historia, fueron hombres en los que un par de cosas funcionaban fundamentalmente mal. Y nada debe funcionar mal en el comandante de estas naves. Tiene que ser capitán y tripulación a la vez, conocer muy bien los dispositivos que adornan su agujero (aunque la mayor parte de la maquinaria es automática) y estar siempre alerta, y no perder la cabeza en un vacío negro, sin sentido y sin peso, para el que no fue creado. Puedes darle más libros, imágenes, juegos y música que el tiempo de que dispone, y aun así no se podrá asegurar que no se vuelva loco si el hombre no cuenta con algunos recursos interiores especiales. Para esto (y alguna otra cosa) se instruía a los cadetes. Se les daba toda clase de conocimientos técnicos, se les preparaba la mente contra posibles eventualidades, y cuando los veían acabados como una máquina y lustrosos los metían en una lata y los tiraban al espacio, al Largo Salto. La duración había sido establecida de antemano. Podían ser catorce meses o tres años, y cuando el cadete volvía, si volvía, estaría preparado para embarcarse en una nave estelar, o no. En cuanto al compañero... bueno, suponías que la PD deseaba unir a dos candidatos para que pudiesen estar juntos en una nave estelar. Quizás un día las naves puedan llevar ocho, diez hombres a la vez, y al fin el instinto gregario podrá competir con el paño mortuorio de las negras distancias. Hasta ahora, sin embargo, la desorientación psíquica que provoca el espacio pone en movimiento la mezquindad y la crueldad del hombre; embarcar a más de un ser humano en estas naves es una invitación a la matanza, y al naufragio.

    Además de la capacitación técnica y esos recursos interiores, ellos te exigen otra cosa: juventud. Tienes sólo veintidós años. Tienes veintidós años y te han entrenado tan intensamente que, como dijo una vez Walkinok, sientes el cerebro liso, sin circunvoluciones, inflado como una vejiga. Y has consolidado este conocimiento, lo has clasificado y usado. Estás tan colmado que no es raro que derrames enseñanzas a tu alrededor. Tienes veintidós años, y estás encerrado en una lata con un chico de quince que no sabe nada pero tiene unos deseos terribles de ir a las estrellas. Y puedes olvidar su aparente estupidez, también, pues apostarías tu inflada cabeza a que el chico tiene un coeficiente de inteligencia tan alto que puede permitirse parecer estúpido. Llorar.

    Qué negocio sucio encerrarte aquí para ahorrarle siete años al comandante de una nave estelar. La próxima vez pondrán en la nave un bebé en pañales junto con algún fatigado cadete tontaina, obteniendo así un comandante capaz de hacer tres viajes en vez de dos. ¿Y qué será de ti? Luego que hayas desempeñado tu generoso papel de tutor, te meterán una tarjeta en el bolsillo y te dirán magnífico, cadete, ahora váyase a plantar coles, y tú te cuadrarás y saludarás al chico imberbe de galones dorados y mirarás cómo sube a la cabina de mando que fue tu sueño y tu meta desde que te destetaron.

    Tendido en este agujero, tan pequeño que no puedes ponerte de pie, miras el vientre blando del mamparo, con el ombligo suave y redondo del botón, y piensas, bueno, esto requiere valor de veras. Tomas aliento (mientras una parte de tu mente sigue adelante con el problema y te dice asombrada: ¿no temías hace poco que nada te excitara ya?), y hablas; y tu voz tiene un sonido que nunca oíste en nadie. Quizá nunca estuviste tan enojado.

    —¿ Quién te indicó que dijeras eso ?

    Empujas el botón y esperas.

    —Dijera... ¿qué? ¿Eh, señor?
    —Que yo te enseñara. ¿Alguien de la Base?
    —No... —El chico parece reflexionar.— No, señor. Sólo pensé que sería una buena idea.

    Tú no dices nada. Sigues apretando el botón.

    Él dice con timidez:

    —Una... manera de pasar el tiempo. —Como tú no dices nada aún, él concluye humildemente:— Pondré atención. Mucha atención.

    Sueltas el botón y gruñes:

    —No lo dudo. Lo pensaste todo tú sólito, ¿eh?
    —Bueno, sí.
    —Eres un chico brillante. ¡Eres un inteligente y ambicioso piojo! —Aprietas el botón con bastante rapidez, pero todo lo que oyes es un asombrado silencio. Dices entonces ya más sereno, casi amablemente:— Eso de piojo no es sólo una figura de lenguaje, criatura. Pienso realmente que eres un pobre insecto que quiere chuparle la sangre a alguien que ha hecho todo el trabajo. ¿Sabes qué debes hacer? Piensa que estás completamente solo en esta lata. No me hables y no me escuches, y te haré un favor. Yo también me olvidaré de ti. No pienso sacarte todavía los ojos, pero no me llames generoso, criatura. No lo hago simplemente porque no puedo alcanzarte ahí dentro.
    —¡No! —Bueno, el chico puede gritar en un tono realmente lastimoso si quiere.— ¡No! ¡No! ¡Espere, por favor!
    —¿Y bien?
    —No entien... quiero decir, lo siento. Realmente lo siento. No quise decir...

    Pero tú sueltas el botón. Te recuestas y cierras los ojos; te estremeces de furia hasta la punta de los pies. (Esto está muy bien, dice tu observador interior. Esto es vivir.)

    Pasan semanas, y más semanas. Fotografías una estrella y tomas algunas notas, y esperas un tiempo y la fotografías otra vez, y pronto tienes bastantes datos para entretenerte. Sacas tu estilográfica y el cuaderno de notas y la pluma se mueve como tú quieres, y los viejos números suben y bajan y corren alrededor como tú quieres. Te ríes cuando lo haces; cómo le gustaría al chico aprender algunas de estas cosas. De todos modos, piensas que ya alcanzaste la cúspide del perihelio de tu parábola, y estás regresando. Sabes hasta dónde legaste y cuándo volverás. Te ríes otra vez. El sonido de tu voz te recuerda que él puede oírte, así que te inclinas hacia el mamparo y aprietas el botón.

    —Cadete —dice el chico—. Por favor, cadete. Por favor.

    ¿Y sabes una cosa? El chico habla con una voz ronca y débil; emite las sílabas como si no tuviesen sentido de tanto repetirlas. Probablemente lleva ahí semanas enteras, gimiendo: «Cadete... por favor... cadete... por favor», cada vez que te golpeas los dientes con la estilográfica o ajustas el cuadrante de la batería solar.

    Te pasas las horas mirando por la ventanilla, pero al fin te cansas y vuelves a las sustancias eufóricas. Ves muchas películas en el estéreo. Sientes de algún modo la presencia del botón en el mamparo, pero no lo tienes en cuenta, Lees. Recurres muy a menudo al ociante; buscas más puntos de apoyo de los que necesitas. Y cuando al fin el botón empieza a molestarte de veras, te dominas y piensas que puedes hacer otra cosa.

    Estudias cuidadosamente tus instrumentos en busca del que menos necesitas, y al fin te decides. Te pasas algunas horas haciendo cálculos y resuelves al fin que puedes conocer la velocidad del aire por la temperatura del casco y el radar. Desmontas el instrumento, lo desarmas y sacas el diamante del cojinete. Revisas el armario de los equipos y al fin juntas una varilla de níquel y una bobina de alambre, y los pones en tu radio de corto alcance donde las oscilaciones te parecen convenientes. Pegas el diamante a la punta de la vara, y la pasas por el largo eje de la bobina. Enciendes la radio y sientes, más que oyes, el suave zumbido de la vara. El fenómeno, mi querido pupilo, dices, aunque en silencio, se llama magnetoestricción: la varilla de níquel se contrae ligeramente en el campo magnético. Y como el campo oscila, el diamante de la punta vibra como loco.

    Sacas tu estilográfica y después de cuidadosas consideraciones te decides por un triángulo de vértices redondeados, bastante grande como para que puedas pasar cómodamente un brazo; los tres vértices te pueden servir de mirillas, para ver adonde va tu brazo. Mientras, fantaseas. Harás saltar el trozo triangular del mamparo y meterás tu cabeza en el agujero y dirás: «¡Sorpresa!». Y él se acurrucará en su rincón preguntándose qué irá a ocurrir. Y tú le dirás: dame la mano y olvidemos lo pasado; y él se acercará de un salto, ansiosamente, y tú le tomarás la mano y tirarás de ella a través del agujero y le agarrarás la muñeca con tus dos manos, y apoyándote de espaldas en el mamparo tironearás hasta dislocarle el hombro. Y quizá puedas también romperle el brazo. En todo ese tiempo él jadea repitiendo «Cadete, por favor», hasta que te cansas de la diversión y le tuerces la muñeca y le clavas los dientes. Él empieza a sangrar, y tú sigues teniéndolo así mientras los cadetes por favor son más y más débiles y tú le hablas de las ecuaciones diferenciales y las relaciones de masas.

    Y mientras imaginas la escena dibujas el triángulo redondeado con el diamante. El mamparo es grueso como el demonio, y duro —es del mismo metal del casco, quién se lo hubiese imaginado en un tabique interior—, pero no importa. Tienes mucho tiempo. Y poco a poco la línea de puntos es más profunda.

    De cuando en cuando tomas aliento. Se te ocurre preguntarte qué dirá el coronel cuando aterrices y descubran el agujero en el mamparo. Tratas de no pensarlo, pero vuelves a eso, una y otra vez. Y en un momento el coronel dice: bien, cadete, veo que es usted un hombre de recursos, así me gusta. Pero en otros momentos no ocurre así, especialmente cuando descubren al chico muerto en un lado del mamparo y la sangre por todas partes en el otro lado.

    Así que quizá no lo mates. Bastará con que lo asustes. Diviértete con él.

    Y quizás él hable. Quizá todo este Largo Salto fue ideado por la PD para descubrir si tú cooperabas con tu compañero de viaje, si tratabas de enseñarle lo que sabías, a cualquier precio. Y sabes que si piensas un poco más en el Cuerpo que en tu propia insignificante carrera, harás eso exactamente. Quizá si lo haces te den una nave estelar al fin y al cabo, una a ti y otra al chico.

    De todos modos, cortar ese triángulo es un trabajo lento y largo, y te conviene. Pienses lo que pienses, seguirás con él, simplemente porque lo empezaste. Cuando lo termines, sabrás qué hacer.

    Qué raro, este viaje iba a tener el mismo resultado que aquellos otros, cuando las naves regresaban con un hombre muerto, y un hombre... Pero ahí estaba la diferencia. El espacio trastornaba a aquellos hombres, les hacía perder la cabeza. Tú haces lo mismo, pero por razones distintas. No te has vuelto un loco furioso. Estás sereno, tranquilo, haciendo un trabajo, y sabiendo exactamente por qué... O lo sabrás por lo menos cuando llegue el momento.

    Mientras tanto te sientes realmente feliz.

    Luego todo cambia. No puedes decir por qué. Te vuelves y te duermes y de pronto te sientes totalmente despierto. Piensas en un trabajo de laboratorio que hiciste. Era una demostración de los efectos de las corrientes parásitas. En el centro del gimnasio, colgado de una cuerda, había un disco de cobre grueso como tú brazo y de un metro de diámetro. Lo izabas hasta un extremo del alto cielo raso y lo soltabas. En el centro del lugar había un gran electroimán, y cuando el disco en su balanceo alcanzaba el punto más bajo, pasaba entre los polos del imán. Movías entonces el conmutador y el disco se paraba en seco, sonando como un enorme gong, aunque nada lo había tocado.

    Luego recuerdas los sesenta millones de medidas que tomaste con el sincrocosmotrón, tan grande que tardabas cuatro minutos, caminando de prisa, en llegar de un extremo a otro.

    Recuerdas las pruebas, las horas y horas de G y no-G; primero un instrumento y luego otro, luego todos, o algunos; los meteoritos simulados que cruzan una órbita; las técnicas manuales de aterrizaje, hasta parecerte que tenías el cerebro en las manos y en los fondillos de los pantalones, y hacías lo que debías hacer sin pensar. Aun agotado, hacías lo que debías. Aun con alguna droga.

    Recuerdas los viajes a la ciudad con Harris y Blaustein y los otros. Algo te ocurría cada vez que recorrías una calle con los dos. Algo que nunca le dijiste a nadie. En parte, algo que ocurría entre la gente de la ciudad y tu grupo. En parte, algo entre tu grupo y tú mismo. Te sentías un poco diferente, un poco mejor... pero sin vanidad. Sentías agradecimiento, por la larga y pesada mole de la nave estelar, y por el destino de esas naves.

    Te incorporas en tu litera, sintiéndote despierto y confuso a la vez, buscando algo que no puedes entender del todo, algo simple que resuma el complicado equipo, los miles de mediciones, las horas de estudio y la inquietud de los exámenes; la habilidad de los fondillos del pantalón y el orgullo en la ciudad...

    Y de pronto lo entiendes. El chico de al lado puede tener un coeficiente de inteligencia condenadamente alto y no aprender nunca cómo hacer descender un cohete con todos sus instrumentos en funcionamiento y manejando los giroscopios. No lo aprenderá porque alguien se lo explique por el intercomunicador, cuando nunca se ha sentado en un asiento G. Puede memorizar doce mil leves variaciones de las medidas de un acelerador lineal, pero no alcanzará eso tan importante que se obtiene cuando uno mismo toma las medidas. Puedes describirle cómo sonaba el disco de bronce cuando lo detenía la corriente parásita, pero si no lo ve no tendrá para él todo el significado que tiene para ti.

    No sabes aún quién es el chico o por qué está en la nave, pero puedes apostar a que no está allí para robarte tu sabiduría y el puesto. No tiene por qué gustarte y puede enojarte que esté a bordo en vez de Harris o Walky; pero sácate en seguida de la cabeza la idea de que es un peligro para ti. ¿Quién te metió esa semilla envenenada en el cerebro? ¿Desde cuándo te dominan el miedo, los celos y la inseguridad? ¿Desde cuándo tienes que protegerte a ti mismo contra tu propia imaginación?

    Vamos, vamos, cadete. No eres tan buen profesor, y él no es ese monstruo.

    ¡Monstruo! Dios, ¿lo oíste llorar?

    Te sientes diez kilos más liviano (qué raro, pues no hay peso en la nave), y como si acabaras de lavarte la cara.

    —¡Eh, Krampi!

    Aprietas el botón y esperas. Oyes la onda. Luego una inspiración breve y cortante. No, otra cosa.

    —Scampi, señor —te corrige él tímidamente.
    —Bueno, como quieras. Y deja ese «señor».
    —Sí, señor. Sí.
    —¿Por qué llorabas?
    —Cuando.se...
    —Muy bien —dices suavemente—. No tienes por qué hablar de eso.
    —Oh, no, no. No. No trataba de negarlo. Yo... lloré dos veces. Siento que usted me haya oído. Debe pensar...
    —No pienso —dices sinceramente—. No bastante.

    El chico medita sobre el asunto y aparentemente lo hace a un lado. —Lloré cuando despegamos.

    —¿Asustado?
    —No... sí, estaba asustado, pero no fue por eso.

    Yo...

    —No tenemos prisa.
    —Gracias. Era que yo... siempre había querido estar en el espacio. Pensaba en eso durante el día y soñaba de noche. Y de pronto ahí estaba, pasándome realmente. Pensé... que debía decir algo, y abrí la boca y de pronto me eché a llorar. No pude impedirlo. Me parece que yo estaba como... loco, me parece.
    —Yo no diría eso. Puedes oír, hablar y ver películas y prepararte, pero no hay nada como hacerlo. Lo sé muy bien.
    —Usted, usted está acostumbrado. —Parece como si el chico quisiese decir alguna otra cosa; tú no sueltas el botón. Al fin, con dificultad, te dice: — Usted... usted es adulto, ¿verdad? Quiero decir, usted es... ya sabe. Mayor.
    —Bueno, sí.
    —Me gustaría ser mayor. Me gustaría servir para... bueno, algo.
    —¿Todos te atropellan?
    —Mm.
    —Escucha —dices—. Conoces esas naves estelares. Toma un ser humano y ponlo junto a una nave estelar. No son del mismo tamaño, ni de la misma forma, y uno de ellos es bastante insignificante. Pero puedes decir esto construye esto.

    Un suspiro.

    —S-sí.
    —Bueno, tú eres ese ser humano, ese mismo. ¿No lo pensaste nunca?
    —No.
    —Bueno, yo tampoco hasta ahora —dice rápidamente—. Es verdad sin embargo.
    —Me gustaría ser un cadete —dice él.
    —¿De dónde vienes, chico?
    —De Masólo. Un pueblo de mala muerte. Me gustan los lugares grandes donde pasan cosas grandes. Como la Base.
    —Demasiada gente.
    —Sí —dice él—, no me gustan las multitudes, pero la Base... vale la pena.

    Te quedas mirando el mamparo. De pronto es una compañía agradable, y ha cambiado de algún modo, como si fuese algo tibio, acolchado. La luz centellea en el sitio por donde pasaste el diamante. El corte es bastante profundo. Un hombre de pie podría hacer saltar el trozo de un martillazo, si pudiera ponerse de pie, y si tuviese un martillo. Dices de pronto y muy rápidamente, como si temieses que alguien fuera a detenerte:

    — ¿Nunca hiciste nada que te avergonzara de veras? Yo sí, cuando te hablé antes. No debí haberlo hecho. No sé qué me pasó. Sí, lo sé y te lo diré. Temía que fueras un genio puesto aquí para chuparme el cerebro y sacarme el mando. Me asusté.

    Sigues hablando en el mismo tono. Te sientes mucho mejor, y al mismo tiempo te alegra que Walkinok y Shank no estén cerca para oírte hablar así.

    El chico calla un rato. Al fin dice:

    —Una vez mi madre me envió al mercado y había algo que estaba muy barato. No recuerdo qué. Pero de todos modos me sobraron cuarenta centavos y los olvidé. Los encontré en mis bolsillos en la escuela al día siguiente y me compré una revista de viajes por el espacio y nunca se lo dije a mi madre. Desde entonces fui comprando todos los ejemplares siguientes de ese modo. Ella nunca se dio cuenta. O quizá sí, pero nunca dijo nada, aunque no teníamos mucho dinero.

    Entiendes que el chico quiere darte algo porque le pediste disculpas. No dices nada más sobre el asunto. Algo empieza a preocuparte entonces. No sabes qué es, pero sabes que esa parte lejana de tu cerebro está tratando de aclararlo.

    —¿Dónde está ese Masólo? —dices.
    —En la parte norte del Estado. No lejos de la Base. Recuerdo que cuando yo era chico los cohetes sacudían la casa al despegar. Hay un gran árbol fuera de la casa y todas las hojas temblaban con los cohetes. Yo me subía por una rama y llegaba al terrado y me acostaba allí de espaldas. A veces uno podía ver las naves estelares en sus órbitas. Justo cuando el sol se ponía, uno podía ver... —El chico traga saliva; lo oyes claramente.

    Yo estiraba a veces las manos. La nave parecía una luciérnaga allá arriba.

    —Una buena luciérnaga —dices.
    —Sí, una buena luciérnaga.

    En tu interior la perplejidad está transformándose en un enorme y luminoso asombro. Es todavía algo inexpresable, así que lo dejas en paz.

    —Una vez yo estaba con dos compañeros cerca de la escuela superior —está diciendo él—. Yo era un chico entonces, de once años me parece. Bueno algunos gorilas de la escuela se nos vinieron encima. Echamos a correr y nos alcanzaron. Los otros chicos empezaron a pelear. Yo me hice a un lado, y cuando tuve una oportunidad me escapé. Corrí. Corrí todo el camino hasta casa. Ahora me gustaría haberme quedado con los otros dos chicos. Recibieron una buena paliza y creo que les dolió bastante, pero dejó de dolerles cuando salió un profesor y paró la pelea. En cambio a mí todavía me duele cuando pienso cómo me escapé. No sabe cómo me gritaron los dos cuando los encontré al día siguiente. Así que quería preguntarle si cree usted que un chico capaz de escaparse de ese modo puede ser un cadete.

    El chico termina de hablar con la misma voz uniforme. No hay tono de pregunta.

    Tú piensas. Has participado en algunas buenas peleas como cadete. Estás en un bar y alguien hace una broma y la sangre se te sube a la cabeza y empiezas a pelear, sintiéndote muy bien. Pero quizá lo haces porque eres parte del Cuerpo, te sientes unido a los otros. Dices entonces cuidadosamente:

    —Creo que si interviniese en una pelea me gustaría tener a mi lado a alguien que conociera la cobardía. Sería como tener a dos de tu lado, en vez de uno. A uno de ellos no le importaría que lo lastimasen, y el otro no querría que lo lastimaran otra vez de ese modo. Creo que alguien así podría ser un buen cadete.
    —Bueno, muy bien —dice el chico, con aquel curioso susurro.

    De pronto el asombro interior estalla y entiendes qué te ocurre con ese chico. Al principio le tenías miedo, pero luego el miedo se te pasó y él aún no te gustaba. No se trataba en verdad de que te gustara o no; era un ser de otra especie y no podías tener ninguna relación con él. Y cuanto más le hablabas más empezabas a sentir que no había razón para que te mantuvieses aparte, que había en él muchas cosas que tú no tenías y que podías aprovechar. Aquel modo de hablar, sincero y directo... no podías imitarlo. Casi te atragantaste con tus excusas.

    De pronto es muy importante entenderte con el chico. No porque el chico sea importante, sino porque si puedes entenderte con alguien tan débil, tan tierno, y a su modo tan rico, entonces podrías entenderte realmente con cualquiera, aun con tu piojoso yo. Adviertes que esto de entenderte con él podría extenderse indefinidamente. De algún modo, si puedes encontrar otras formas de entenderte con este chico, si puedes ver más cosas como él las ve, sin intolerancia ni altanería, despertarás en ti algo que estaba seco desde hacía mucho tiempo.

    Todo esto te parece bastante asombroso; te tranquilizas y hablas con el chico. No escatimas las charlas. Sabes que él estará ahí mientras regresan a la Base y tienes mucho que decirle. Sabes también que cuando aterricen este chico sabrá que un cadete puede ser también un pobre hombre. El modo como lo trataste, como lo lastimaste; aunque recuerdas ahora que no se enojó. No le parece bien enojarse con un cadete.

    Bueno, ya le harás cambiar de opinión.

    El tiempo pasa y el tiempo viene; el remolcador de aceleración te alcanza en las alturas, de modo que luego de tanto experimentar con los controles manuales no tienes que hacer otra cosa que quedarte sentado. La nave queda suspendida sobre la Base, cerca del edificio de la administración, que desaparece bajo una nube de polvo amarillo. Te hundes y te hundes en la nube de polvo hasta pensar que estás abriendo un agujero en el suelo; luego al fin sientes una brusca sacudida y un terrible estrépito cuando el remolcador te suelta y se lanza otra vez al espacio. Sólo se oye ahora el débil susurro del acondicionador de aire, el polvo que se posa en el suelo, y una sensación profundamente desagradable en los tobillos y el pecho mientras la sangre se acostumbra a circular en un ambiente 1-G.

    —Bueno, no te olvides, Scampi —dices. Te cuesta hablar; la ancha mueca de una sonrisa te cruza la cara y no puedes librarte de ella—. Tan pronto como empiecen a molestarte, llámame, ¿entiendes? Te convidaré con una gaseosa.

    Te recuestas en tu litera-G y aprietas el botón.

    —Puedo beber cerveza —dice él corno un hombre.
    —Llegaremos a un acuerdo. Te pediré una gaseosa con cerveza. Escucha, criatura. No puedo prometerte nada, pero sé que están jugando con la idea de una tripulación de dos hombres para las naves estelares. ¿Te gustaría acompañarme, un viaje por lo menos? Por supuesto, tendrán que enseñarte muchas cosas en poco tiempo, y será realmente duro. Bueno, ¿qué dices?

    ¿Qué te parece? El chico no dice nada.

    Pero se ríe.

    Ahí viene Provost, el individuo más importante en Psicodinámica, y un joven MP. Ése es todo tu comité de bienvenida. Una muralla rodea el campo, y ninguna ventana mira a él. En otras ocasiones deben de haber sacado algunos objetos lamentables de estas naves.

    Abren la escotilla desde fuera y tú inmediatamente te pones a toser como un condenado. Los ojos te dicen que el polvo se ha posado ya, pero tus pulmones no piensan lo mismo. Cuando acabas de restregarte los ojos ya tienes al MP adentro, sentado en la cubierta, con las piernas cruzadas.

    —Hola, cadete —dice alegremente—. Tengo aquí una pistola paralizante, y si nos mira a mí o al coronel con malos ojos lo rociaré como con una manguera.
    —No se preocupe por mí —le dices desde detrás de esa tonta sonrisa—. No pelearé con nadie, y me siento bien aquí. Buenos días, coronel.
    —Cuidado con éste —dice el MP—. Se siente bien aquí. Está enfermo.
    —Cállese, cabeza hueca —dice el coronel alegremente. Ha metido por la escotilla la cabeza gris y el torso de barril de modo que se está bastante apretado en la cabina—. Bueno, cadete, ¿cómo nos sentimos?
    —Nos sentimos bien —dices.

    El MP tuerce un poco la cabeza y te mira con ojos brillantes; piensa que te estás burlando del coronel, pero no, hablas en plural refiriéndote a ti y tu compañero.

    —¿Nada especial entonces?

    La respuesta es un sí como una casa, pero sería muy largo de contar. Está registrado, por otra parte. La PD no descuida un detalle. Además eso ocurrió antes, y terminó ahora, y te interesa sobre todo el futuro.

    —Coronel, señor, quisiera hablar con usted ahora mismo. Acerca de mi compañero.

    El coronel se inclina un poco más y le saca de un manotón la pistola al MP. Está frente al hombre, de modo que no puedes verle la cara.

    —Fuera, cabeza de pájaro.

    El MP desaparece. Te levantas tambaleándote del asiento-G y trepas por la escotilla. El coronel te sostiene tomándote de los brazos. Luego de un cierto tiempo en un sitio sin peso, las rodillas se te doblan al caminar. Tienes que endurecer las piernas, y tienes que concentrarte. Así que te concentras, pero eso no te impide hablar. Cuentas todo brevemente desde tu largo solo hasta que te viste obligado a conocer a tu compañero de viaje, y la lucha que sostuviste contigo mismo, y luego la impresión que el chico te causó... semanas y semanas, y aquí sientes que apenas has empezado.

    —Ustedes pueden elegir, coronel —dices jadeando—. ¿Usan siempre una criatura ignorante? ¿Dónde las encuentran? ¿Obtienen siempre este buen resultado?
    —Todas las naves nos proporcionan un comandante —dice el coronel.
    —Bueno, magnífico, señor.
    —No tenemos muchas naves —dice él, siempre en el mismo tono animado.
    —Oh —dices. De pronto te detienes—. Espere, señor. ¿Y Scampi? Está aún encerrado en su cabina.
    —Usted primero —dice el coronel. Entras en el laboratorio de PD—. Súbase ahí.

    Miras el sillón con sus correas y electrodos y el casco de metal.

    —En la Revolución Francesa usaban sillones como éste —bromeas. Te sientes realmente animado. Nunca te sentiste así. Te instalas en el sillón—. Escúcheme, señor. Quisiera que me metiesen en seguida en algún nuevo proyecto. Ese chico, le aseguro que vale. Es un hombre del espacio hasta la médula. Viene de un pueblo de aquí cerca, Masólo. Los cohetes le sacudían la cuna. Se pasó la infancia tendido de espaldas en el terrado mirando las naves estelares en órbita. Es...
    —Habla usted mucho —dice el coronel suavemente—. Resuma, ¿quiere? Se entendió con su compañero. ¿Podría hacerlo también en una nave estelar? ¿Sí?
    —¿Cree usted que podríamos intentarlo? ¿Realmente? ¿Puedo decírselo yo al chico, coronel?
    —Cierre el pico y quédese quieto.

    Es una orden. Te quedas quieto. El coronel te sujeta con las correas y conecta el sillón. Pone la mano en el interruptor.

    —¿De dónde decía que era usted?

    No se lo dices, pues el casco baja y te descubres sumergido en un acorde disonante de enorme amplitud. Si te hubiese permitido decirlo, sin embargo, no habrías podido hacerlo. Pero el coronel no te dio tiempo a que eso te sorprendiera. Te hundes en la oscuridad.

    Las luces se encienden de nuevo. No sabes cuánto tiempo ha pasado, pero debe de haber sido bastante, pues la luz del sol que viene de afuera es de otro color, y se mete de un modo distinto a través de las persianas venecianas. En una mesa próxima hay una serie de latas con el número de tu caso pintado en cada una... las grabaciones de tu Largo Salto. Hay ahí algunas cosas que no te enorgullecen, pero no cambiarías un solo trozo de la historia por nada del mundo.

    —Hola, coronel.
    —¿De nuevo con nosotros? Bien. —El coronel mira una película ampliada y se vuelve hacia ti. Te la muestra. Es una fotografía del mamparo con un triángulo en el medio.— Un vibrador magnetoestrictor con un diamante como taladro, ¿eh? No está mal. Les tengo miedo realmente. Hubiera jurado que era imposible abrir un agujero en ese mamparo, y que no había nada en la nave con qué poder abrirlo. Parece que se sentía usted verdaderamente ansioso.
    —Quería matarlo. Ya está usted enterado —dices alegremente.
    —Casi lo consigue.
    —Oh, por favor coronel, no hubiera llegado a eso.
    —Vamos —dice el coronel, soltando las correas.
    —¿Adonde, señor?
    —A su lata del espacio. ¿No le gustaría mirarla desde fuera?
    —No está permitido a los cadetes...
    —Usted puede hacerlo —dice el viejo brevemente.

    Así que sales al campo de aterrizaje. La lata sigue todavía ahí.

    —¿Dónde está Scampi?

    El coronel te mira de un modo raro y continúa caminando. Lo sigues hasta la lata.

    —Aquí, al frente.

    Das la vuelta a la proa y alzas los ojos. Tiene exactamente la forma que uno puede imaginar desde dentro, excepto que se parece un poco a la fotografía de una ballena que te está guiñando el ojo. ¿Guiñando el ojo? ¡Tuerta!

    Te enfureces.

    —Pero ¿metieron a ese chico en un compartimiento cerrado, sin siquiera una ventanilla?

    El coronel te empuja. Dos veces.

    —Siéntese. En la escotilla. Estos héroes que regresan cargados de manías... ¡Siéntese!

    Te sientas en el borde de la escotilla abierta.

    —A veces se caen redondos cuando se los digo —continúa ásperamente el coronel—. Bueno, ¿qué le preocupa?
    —Encerrar a ese chico en una cabina oscu...
    —No hay tal chico. No hay tal cabina oscura. No hay ventanilla en ese lado del casco porque dentro hay un tanque de hidracina.
    —Pero yo... pero nosotros... él...
    —¿De dónde viene usted?
    —Masólo, pero qué relación...
    —¿Cómo lo llamaban a usted su madre y todos los chicos cuando tenía usted diez años y sólo pensaba en el espacio?
    —Scampi. Todos... ¿Scampi?
    —Así es.

    Te cubres la cara.

    —Dios mío. Dios mío. Recuerdo ahora... reviví mi vida, pero mi vida empezaba en el autobús, cuando aprobé los exámenes. ¿Qué es esto? Por favor... ¿qué es esto?
    —Bueno, si quiere una explicación técnica le diré que lo llaman la hipótesis de Dell. Fue formulada en la década del sesenta por un analista no profesional llamado Dudley Dell que editaba, recuerdo, una revista de historias de amor. Dell...

    No puedes soportarlo.

    —Por favor, coronel —dices.
    —Muy bien, muy bien —dice él, tranquilizándote—. Bueno, hasta ese entonces los psicólogos, particularmente los analistas, se habían estado golpeando la cabeza contra la pared en ciertos casos, y golpeándole la cabeza al paciente al mismo tiempo. Eran casos donde la conducta infantil, o los impulsos infantiles, condicionaban obstaculizaban el ambiente adulto. Algunos de aquellos primitivos exprimidores de cabezas casi ponían el dedo en la llaga cuando intentaban que el paciente dejara ese cuadro infantil. Si el paciente tenía deseos de un niño de ocho años, el doctor decía: «Muy bien, dígalo, o hágalo, como si usted tuviera ocho años». Esto era...
    —Señor, coronel, señor, ¿me va a decir por favor qué diablos me pasa a mí?
    —Estoy haciéndolo —dice el coronel serenamente—. Esto era más que inútil en la mayoría de los casos, pues la idea de «como si» hacía que el paciente no creyera en ese activo niño interior... un niño de ocho años tratable, y combativo. Así que cuando la conducta se hacía aún más infantil, el doctor se tiraba de la barba, o el mentón, y decía: «Mmm, esquizofrenia», dándole un susto mayúsculo al paciente. Dell acabó con todo eso.
    —Dell acabó con todo eso —repites, atormentado.
    —Fue algo más simple, como E=MC2 o la manzana de Newton, pero, Señor, qué consecuencias.
    —Señor —dices—, ¿qué consecuencias?
    —Dell dirigió su terapia hacia el segmento infantil, tratándolo como un organismo consciente y vivo. El resultado fue excelente, y cambió la faz del psicoanálisis. Aquellos que actuaban de un modo infantil se comunicaron con el niño interior y lo dominaron. Ahora bien, en su caso... ¿No va a interrumpirme? Perfectamente. En su caso se recurrió a una extensión de la hipótesis de Dell. La suma total de su vida hasta que se presentó usted a los exámenes de ingreso en la Base fue detenida a los quince años. Alzamos una barrera hipnótica para que usted no tuviese acceso a la época anterior. Usted y todos los cadetes iniciaron aquí, literalmente, una nueva vida, sin nada que se refiriera al pasado. Todos los factores de su educación técnica remitían a esa misma educación. De ese modo obteníamos una mente despejada, que aprendía rápidamente. El cadete no echaba nunca de menos el pasado, pues una poderosa orden hipnótica le indicaba que no debía pensar en él.

    «Cuando se intentó esto por vez primera, en la memoria de nuestros hombres no había otros hechos que los de su entrenamiento, y el progreso parecía indefinido. Bueno, no resultó. Nos encontramos con criaturas inhumanas, y enfermas. El condicionamiento de la infancia es demasiado importante para la totalidad del ser humano. No puede borrárselo de ese modo. Así que desarrollamos este nuevo sistema, el que le aplicamos a usted.
    »Pero descubrimos algo peculiar. Aun los adultos sin entrenamiento previo, para quienes la vida no está dividida claramente en dos etapas —la anterior y la posterior al ingreso—, aun estos adultos soportan en mayor o menor grado esa lucha interna entre las

    convicciones de la infancia y la madurez. Un ejemplo exagerado sería el de una creencia infantil implícita en Santa Claus y el conejo de Pascua que coexistiese con la negación adulta de esas leyendas. El niño (de acuerdo con Dell, y conmigo) existe siempre en uno, y lucha como un demonio por su supervivencia, con creencias y todo.

    »La división entre usted y Scampi era extrema, como si hubiesen nacido en planetas diferentes. Para que fuesen un ser humano completo había que unirlos; pero antes usted y Scampi tenían que hacer las paces. Para Scampi no era difícil. Usted, aun injusto y cruel, era la imagen real y viva del héroe. Pero el camino que usted debía recorrer era bastante más duro. Sin embargo, en alguna parte, en su propio interior, descubrió usted un elemento de tolerancia y empatía, y lo utilizó como puente. Puedo decir—añadió el coronel con gravedad— que para negociar esta complicada unión se requiere un individuo particularmente dotado. No es usted un hombre común, cadete. De ningún modo.

    —Scampi —murmuras. Te abres impulsivamente la camisa y te miras el pecho como si hubiese ahí algo escondido. Alzas los ojos—. Pero él... ¡me habló! No me diga que han inventado un transformador telepático con filtros de banda.
    —Claro que no. Cuando alzamos la barrera entre usted y Scampi, se preparó a Scampi para que pudiese hablar subvocalmente, es decir, en el fondo de la garganta, y casi sin movimientos de labios. Le pusimos a usted quirúrgicamente un transmisor miniatura en la faringe. El botón del mamparo encendía el transmisor. Tenía que haber un botón, por supuesto. No podíamos permitir que los dos hablasen a la vez, como hace invariablemente la gente que se encuentra en un mismo recinto.
    —No puedo admitirlo. No puedo. ¡Prácticamente vi al chico! Escuche, coronel, ¿pueden dejarme ese transmisor y tener el resto del aparato en mi nave estelar?
    —¿Quién le dijo que le daremos una nave estelar? —gruñó el coronel.
    —Bueno, pensé...
    —Claro que le daremos la nave. —El coronel sonríe, aunque parece que la sonrisa le lastimara la cara.— ¿Quiere realmente que le dejemos el transmisor?
    —Es un buen chico.
    —Muy bien, cadete. Comandante. Puede retirarse.

    El coronel se va. Te quedas mirándolo, y meneas la cabeza. Luego te metes en tu lata. Contemplas el mamparo y el botón y el dibujo en la plancha, y recuerdas que estuviste a punto de inundar tu cabina con la hidracina del tanque. Te estremeces.

    —¡Eh! —llamas suavemente—. ¡Scampi!

    Aprietas el botón. Oyes la onda de transmisión, y luego Scampi dice:

    —Tengo sed.

    Cortas la comunicación, bajas al departamento de recreo y entras en el bar.

    —Una cerveza —dices—. Y échele una porción de helado de vainilla. Con dos pajitas.
    —¿Está loco?—dice el hombre
    —No —dices—. Oh, no.


    Fin