• GUARDAR IMAGEN


  • GUARDAR TODAS LAS IMAGENES

  • COPIAR IMAGEN A:

  • OTRAS OPCIONES
  • ● Eliminar Lecturas
  • ● Ultima Lectura
  • ● Historial de Nvgc
  • ● Borrar Historial Nvgc
  • ● Ayuda
  • PUNTO A GUARDAR



  • Tipea en el recuadro blanco alguna referencia, o, déjalo en blanco y da click en "Referencia"
  • TODAS LAS REVISTAS
  • Todas Las Revistas Diners
  • Todas Las Revistas Selecciones
  • CATEGORIAS
  • Libros
  • Libros-Relatos Cortos
  • Arte-Graficos
  • Bellezas Del Cine Y Television
  • Biografias
  • Chistes
  • Consejos Sanos
  • Cuidando Y Encaminando A Los Hijos
  • Datos Interesantes
  • Paisajes Y Temas Varios
  • La Relacion De Pareja
  • La Tia Eulogia
  • La Vida Se Ha Convertido En Un Lucro
  • Mensajes Para Reflexionar
  • Personajes Disney
  • Salud Y Prevencion
  • Sucesos-Proezas
  • Temas Varios
  • Tu Relacion Contigo Mismo Y El Mundo
  • Un Mundo Inseguro
  • REVISTAS DINERS
  • Diners-Agosto 1989
  • Diners-Mayo 1993
  • Diners-Septiembre 1993
  • Diners-Noviembre 1993
  • Diners-Diciembre 1993
  • Diners-Abril 1994
  • Diners-Mayo 1994
  • Diners-Junio 1994
  • Diners-Julio 1994
  • Diners-Octubre 1994
  • Diners-Enero 1995
  • Diners-Marzo 1995
  • Diners-Junio 1995
  • Diners-Septiembre 1995
  • Diners-Febrero 1996
  • Diners-Julio 1996
  • Diners-Septiembre 1996
  • Diners-Febrero 1998
  • Diners-Abril 1998
  • Diners-Mayo 1998
  • Diners-Octubre 1998
  • Diners-Temas Rescatados
  • REVISTAS SELECCIONES
  • Selecciones-Enero 1965
  • Selecciones-Julio 1968
  • Selecciones-Abril 1969
  • Selecciones-Febrero 1970
  • Selecciones-Marzo 1970
  • Selecciones-Mayo 1970
  • Selecciones-Marzo 1972
  • Selecciones-Julio 1973
  • Selecciones-Diciembre 1973
  • Selecciones-Enero 1974
  • Selecciones-Marzo 1974
  • Selecciones-Marzo 1976
  • Selecciones-Noviembre 1976
  • Selecciones-Enero 1977
  • Selecciones-Septiembre 1977
  • Selecciones-Enero 1978
  • Selecciones-Diciembre 1978
  • Selecciones-Enero 1979
  • Selecciones-Marzo 1979
  • Selecciones-Julio 1979
  • Selecciones-Agosto 1979
  • Selecciones-Abril 1980
  • Selecciones-Agosto 1980
  • Selecciones-Septiembre 1980
  • Selecciones-Septiembre 1981
  • Selecciones-Abril 1982
  • Selecciones-Mayo 1983
  • Selecciones-Julio 1984
  • Selecciones-Junio 1985
  • Selecciones-Septiembre 1987
  • Selecciones-Abril 1988
  • Selecciones-Febrero 1989
  • Selecciones-Abril 1989
  • Selecciones-Marzo 1990
  • Selecciones-Abril 1991
  • Selecciones-Mayo 1991
  • Selecciones-Octubre 1991
  • Selecciones-Diciembre 1991
  • Selecciones-Febrero 1992
  • Selecciones-Junio 1992
  • Selecciones-Septiembre 1992
  • Selecciones-Febrero 1994
  • Selecciones-Mayo 1994
  • Selecciones-Abril 1995
  • Selecciones-Mayo 1995
  • Selecciones-Septiembre 1995
  • Selecciones-Junio 1996
  • Selecciones-Mayo 1997
  • Selecciones-Enero 1998
  • Selecciones-Febrero 1998
  • Selecciones-Julio 1999
  • Selecciones-Diciembre 1999
  • Selecciones-Febrero 2000
  • Selecciones-Diciembre 2001
  • Selecciones-Febrero 2002
  • Selecciones-Mayo 2005
  • CATEGORIAS
  • Arte-Gráficos
  • Bellezas
  • Biografías
  • Chistes que llegan a mi Email
  • Consejos Sanos para el Alma
  • Cuidando y Encaminando a los Hijos
  • Datos Interesantes
  • Fotos: Paisajes y Temas varios
  • La Relación de Pareja
  • La Tía Eulogia
  • La Vida se ha convertido en un Lucro
  • Mensajes para Reflexionar
  • Personajes Disney
  • Salud y Prevención
  • Sucesos y Proezas que conmueven
  • Temas Varios
  • Tu Relación Contigo mismo y el Mundo
  • Un Mundo Inseguro
  • TODAS LAS REVISTAS
  • Selecciones
  • Diners
  • REVISTAS DINERS
  • Diners-Agosto 1989
  • Diners-Mayo 1993
  • Diners-Septiembre 1993
  • Diners-Noviembre 1993
  • Diners-Diciembre 1993
  • Diners-Abril 1994
  • Diners-Mayo 1994
  • Diners-Junio 1994
  • Diners-Julio 1994
  • Diners-Octubre 1994
  • Diners-Enero 1995
  • Diners-Marzo 1995
  • Diners-Junio 1995
  • Diners-Septiembre 1995
  • Diners-Febrero 1996
  • Diners-Julio 1996
  • Diners-Septiembre 1996
  • Diners-Febrero 1998
  • Diners-Abril 1998
  • Diners-Mayo 1998
  • Diners-Octubre 1998
  • Diners-Temas Rescatados
  • REVISTAS SELECCIONES
  • Selecciones-Enero 1965
  • Selecciones-Julio 1968
  • Selecciones-Abril 1969
  • Selecciones-Febrero 1970
  • Selecciones-Marzo 1970
  • Selecciones-Mayo 1970
  • Selecciones-Marzo 1972
  • Selecciones-Julio 1973
  • Selecciones-Diciembre 1973
  • Selecciones-Enero 1974
  • Selecciones-Marzo 1974
  • Selecciones-Marzo 1976
  • Selecciones-Noviembre 1976
  • Selecciones-Enero 1977
  • Selecciones-Septiembre 1977
  • Selecciones-Enero 1978
  • Selecciones-Diciembre 1978
  • Selecciones-Enero 1979
  • Selecciones-Marzo 1979
  • Selecciones-Julio 1979
  • Selecciones-Agosto 1979
  • Selecciones-Abril 1980
  • Selecciones-Agosto 1980
  • Selecciones-Septiembre 1980
  • Selecciones-Septiembre 1981
  • Selecciones-Abril 1982
  • Selecciones-Mayo 1983
  • Selecciones-Julio 1984
  • Selecciones-Junio 1985
  • Selecciones-Septiembre 1987
  • Selecciones-Abril 1988
  • Selecciones-Febrero 1989
  • Selecciones-Abril 1989
  • Selecciones-Marzo 1990
  • Selecciones-Abril 1991
  • Selecciones-Mayo 1991
  • Selecciones-Octubre 1991
  • Selecciones-Diciembre 1991
  • Selecciones-Febrero 1992
  • Selecciones-Junio 1992
  • Selecciones-Septiembre 1992
  • Selecciones-Febrero 1994
  • Selecciones-Mayo 1994
  • Selecciones-Abril 1995
  • Selecciones-Mayo 1995
  • Selecciones-Septiembre 1995
  • Selecciones-Junio 1996
  • Selecciones-Mayo 1997
  • Selecciones-Enero 1998
  • Selecciones-Febrero 1998
  • Selecciones-Julio 1999
  • Selecciones-Diciembre 1999
  • Selecciones-Febrero 2000
  • Selecciones-Diciembre 2001
  • Selecciones-Febrero 2002
  • Selecciones-Mayo 2005

  • SOMBRA DEL TEMA
  • ● Quitar
  • ● Normal

  • PRESENTACIÓN DEL BLOG

    El objetivo de este blog es ofrecerte lectura con un estilo diferente y personalizable; brindando opciones para que el área y lo que lees o ves sean agradables, a tu gusto y necesidad.

    Aquí encontrarás lectura variada: libros y relatos completos, chistes, temas de salud, sobre la pareja, los hijos, consejos, temas variados, revistas Selecciones y Diners. Las revistas selecciones están ordenadas de manera que puedas leer cada una completamente. No requieres suscribirte, no hay publicidad ni enlaces ajenos al blog, todo es totalmente gratis.

    El blog dispone de más de 8000 publicaciones y más de 15000 imágenes. Las publicaciones están distribuidas por categoría. Puedes crear tu propia lista o listas de temas, o, categorizarlas según tu elección.

    Así como los temas de las publicaciones, también puedes organizar o categorizar las imágenes según tus gustos.

    La navegación en el blog es fácil, práctica y rápida; su manejo también es fácil e intuitivo. A continuación una visión rápida de sus características:

    Puedes darle diferentes aspectos con el sinnúmero de combinaciones que te permite el blog al SALON DE LECTURA, INICIO, INDICE O LISTA, CATEGORIA y NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL; sin perder el estilo dado cuando regreses al blog; permitiendo de esta manera dejarlo a tu gusto. Además, esos cambios realizados puedes definirlos en 10 estilos, los cuales puedes cargarlos en el momento que quieras. También puedes darle un estilo a cada post o publicación, a cada categoría, agrupar las publicaciones en 3 grupos diferentes y/o categorizarlos en "Lectura", "Leído", "Menú Personal 1 a 16"; todos independientes entre sí. Y si te preocupa que borren o dañen tus ESTILOS o CAMBIOS, también hay la opción de protegerlos.

    Puedes cambiar el tamaño, color y estilo de la letra; dar realce a: temas, subtemas, letra cursiva, texto entre comilla, dialogo entre dos personas, listas, texto en blockquote, título de la publicación; puedes ampliar o centrar la publicación; dejar marcado partes interesantes de alguna lectura; ver la publicación en dos, tres o cuatro columnas; emplear opacidad o transparencia, definir colores, ocultar secciones, ampliar las imágenes, crear indices de hasta 121 temas en los libros, cambiar de lado o inmovilizar el sidebar, crear listas personales de las publicaciones y catalogarlas a tu necesidad, crear sesiones para cuando dos o más personas usan la misma máquina, etc. etc.

    Si eres nuevo en el Blog y eres amante de la lectura te recomiendo leer "PERSONALIZA - MANUAL DEL BLOG" que se encuentra en el menú; pequeño manual que te permitirá sacarle el mayor provecho a las opciones brindadas; o, el tema "CÓMO FUNCIONA EL BLOG", que sigue a continuación de "OBSERVACIONES", en este mismo gadget.

    Prueba personalizando esta SECCION dando click en   P A N E L   del lado izquierdo.

    Presiona AQUI para información detallada sobre las opciones de PERSONALIZACION de este blog.

    CARACTERÍSTICAS DEL BLOG

    Algunas características requieren tener las funciones del PANEL activado.

    GENERAL
    • Las publicaciones están catalogadas por CATEGORIA y SUB-CATEGORIA
    • Rápido acceso a las CATEGORIAS y SUB-CATEGORIAS por medio del MENU
    • Ventana de INTRODUCCION en todas las secciones, para las miniaturas y listas en texto
    • Tres slides de fondo (si has guardado imágenes en los slides 1, 2 y 3)
    • Listado de las publicaciones en:
      - Orden Alfabético
      - Por Categoría
      - Libros
      - Relatos Cortos
      - Por Autor (libros y relatos cortos)
      - Sólo imágenes (libros)
      - Sólo imágenes (revistas Diners y Selecciones)
      - Una sola página con todo lo arriba descrito
    • Guardar publicaciones para su acceso rápido en LECTURAS
    • Catalogar publicaciones para su acceso rápido en MENU PERSONAL (16 categorías personales y una de LEIDO)
    • Historial de las publicaciones navegadas (MENU / MENU PERSONAL / 13-16)
    • Activar o desactivar el desplazamiento del MENU
    • Cambiar la imagen del Header por cualquier otra que te ofrece el blog
    • Cambiar la imagen del Header por cualquier imagen del internet
    • Ver el MENU con ICONOS
    • Crear un MENSAJE como recordatorio
    • Que el MENSAJE creado aparezca en 6 intervalos diferentes de tiempo
    • Crear SESIONES cuando entran al blog más de una persona en una misma máquina
    • Agregar clave para que no puedan accesar a un usuario o sesión
    • Permitir que la imagen del header cambie automáticamente cada vez que entras a la página. Independiente por sección del blog
    • Cambiar el aspecto de la página y guardarlos en ESTILOS personales (Básico y 1 a 9), independiente en cada sección del blog (INICIO, LISTAS o INDICE y SALON DE LECTURA)
    • Cambiar el aspecto de la página sin que los cambios se guarden
    • Borrar los cambios que realizas en una página por cada sección de la misma, o todo
    • Cargar ESTILOS predefinidos, independientes en cada sección del blog (INICIO, LISTAS o INDICE y SALON DE LECTURA)
    • Cargar los ESTILOS predefinidos de forma aleatoria u ordenada
    • Cargar los ESTILOS predefinidos y que se aplique el mismo en las otras secciones
    • Cargar un ESTILO personal
    • Cargar un ESTILO personal de forma aleatoria u ordenada
    • Copiar un ESTILO, personal o predefinido
    • Copiar un ESTILO personal o predefinido a otro USUARIO
    • Proteger los ESTILOS personales
    • Agregar CLAVE para que los ESTILOS personales no puedan ser protegidos o desprotegidos por otras personas
    • Crear NOTAS indefinidas
    • Te indica qué publicaciones tienen NOTAS, y cuántas tiene cada una
    • Acceso a la última publicación navegada
    • Muestra la fecha de la última navegación hecha en el Salon de Lectura
    • Guardar las imágenes en los SLIDES y BANCOS DE IMAGENES (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Dar zoom a las IMAGENES (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Fijar una imagen como fondo (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Ver la imagen en pantalla completa (menos en en la página de INICIO)
    • Activar SLIDES, como fondo, con las imágenes guardadas en los SLIDES 1, 2 y 3
    • Indica cuál de los ESTILOS 1 a 9 y BASICO están ocupados
    • Dar a las imágenes tonos grises (independiente por sección de la página)
    • Dar al MENU para que tenga colores diferentes
    • Dar a las MINIATURAS, SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR para que tengan colores diferentes
    • Permitir que al dar click en una MINIATURA con la opción arriba indicada, la publicación adquiera ese color.
    PÁGINA DE INICIO
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (últimas publicaciones)
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (sidebar)
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (downbar)
    • Desactivar el cambio automático de los temas del: Slide, Sidebar y Downbar
    • Permitir ver las imágenes de las "Últimas publicaciones" a la izquierda y a la derecha
    • Cambiar de aspecto
    • Cambiar las miniaturas de "Últimas Publicaciones" por una categoría a elección
    • Que las miniaturas de las últimas publicaciones adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas de las últimas publicaciones, el slide, menú, sidebar y downbar aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    PÁGINAS DE LAS LISTAS
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas
    • Ver las listas con IMAGENES y TEXTO
    • Ver las listas solo IMAGENES o solo TEXTO
    • Diferentes formas de ver la lista en IMAGENES
    • Aumentar la cantidad de imágenes a mostrar
    • INTRO de las publicaciones
    • Cambiar el aspecto del INTRO
    • Cambio de las imágenes automático, con 4 intervalos de tiempo
    • El intervalo puede ser fijo o sólo por una vez
    • Guarda la última publicación o grupo de imágenes revisado por categoria (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • Cambiar de aspecto
    • Que las miniaturas adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    PÁGINA DE CATEGORIAS
    • Guarda el último grupo revisado (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • Puede adquirir el ESTILO dado en el SALON DE LECTURA, por CATEGORIA y SUB-CATEGORIA
    • Cambiar de aspecto
    • Que las miniaturas adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    SALON DE LECTURA
    • Cambiar el aspecto de la publicación por y guardarlos por:
      - ESTILOS Personales (Básico, 1 a 9), se aplica a todas las publicaciones
      - Por Categoria (1, 2 y 3)
      - Por Sub-Categoria (1, 2 y 3)
      - Por Publicación
      - Por Grupos 1, 2 y 3
      - Por listas de LECTURA, MENU PERSONAL (1 a 16) y LEIDO
    • Cargar un ESTILO:
      - En todas las publicaciones (ajeno a estilos Básico y 1 a 9)
      - Para todo el blog
      - Para todo el blog y publicaciones
      - Para todo el blog menos en el SALON DE LECTURA
      - Respetando si la CATEGORIA tiene un ESTILO propio
      - Respetando si la publicación tiene un ESTILO propio
      - Definiendo el orden de carga de los GRUPOS 1, 2 y 3
    • Cambiar el aspecto de la publicación y del texto
    • Diferenciar conversaciones en las publicaciones (menos libros y relatos cortos)
    • Definir para cuando se ingrese a una publicación se coloque la primera imagen como fondo
    • Guardar hasta 121 puntos o partes importantes de una publicación (como un índice). Por publicación
    • Guarda la posición donde suspendes la lectura de forma rápida
    • Desplazamiento automático de la publicación (7 niveles de velocidad)
    • Guia de lectura cuando hay mucho texto
    • Lleva un registro de las CATEGORIAS, SUB-CATEGORIAS, PUBLICACIONES y publicaciones en GRUPOS con ESTILO aplicado
    • Que los widgets del sidebar adquieran fondos de color diferente
    • Que las miniaturas del sidebar del widget OTRAS PUBLICACIONES, adquieran fondo de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente del widget OTRAS PUBLICACIONES del sidebar, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    • Colocar la imagen principal de la publicación para que ocupe el ancho de la página.
    PÁGINA NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL
    • No hay refresco de pantalla
    • Las mismas opciones del SALON DE LECTURA
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    PÁGINA NAVEGAR DIRECTO 1
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    PÁGINA NAVEGAR DIRECTO 2
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • La primera imagen de la publicación está como fondo
    PÁGINA NAVEGAR DIRECTO 3
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda el último grupo de publicaciones revisados (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    MI LIBRERIA
    • Edición de las NOTAS guardadas
    • Edición de las imágenes guardadas en los Slides 1, 2, 3 y Bancos de Imágenes
    • Edición de las publicaciones guardadas en Lecturas, Personal 1 a 16 y Leído
    • Permite copiar las imágenes y publicaciones entre Slides y Banco de Imágenes y entre Listas
    • Permite copiar las imágenes y publicaciones guardadas a otro usuario o sesión

    CÓMO FUNCIONA EL BLOG

    Si eres nuevo en el blog y quieres aprender cómo funciona, o hay partes algo complicadas, te daré una explicación detallada para que puedas comprender a fondo su funcionamiento y aprovechar las características que te brinda.

    Para comenzar explicaré rápidamente las características que te ayudarán en la lectura en el SALON DE LECTURA:

    En el MENU, en "+Otros", encontrarás las opciones CREAR NOTA y VER O EDITAR NOTAS, esas opciones te permiten crear una NOTA de forma rápida y/o ver la ventana de NOTAS y revisar todas las que has creado. La letra "N" debajo de la palabra PANEL hace la misma función. En la misma sección "+Otros" encontrarás "Ultima Lectura" y una fecha, la fecha es la última vez que estuviste en el blog, y Ultima lectura es la última publicación que leiste o revisaste; dando click a esa frase te vas a esa publicación.

    Cuando estás en una publicación y te has desplazado un poco hacia abajo, ese punto se guarda automáticamente. Cuando regresas a la misma publicación, la pantalla se situará en ese punto. Cada publicación es independiente.

    Otra forma de hacerlo es dejando marcado el punto donde la suspendes, dando doble click en cualquier parte de la línea que suspendes la lectura; al hacer esto automáticamente aparece un punto en la parte última del MENU. Cuando regreses a la publicación das click en ese punto y te desplazarás a la línea donde suspendiste la lectura. La línea de retorno debe estar entre "I PANEL N". Una vez que haz dado click en el punto, el mismo desaparece del MENU.

    Cuando una publicación tiene NOTAS guardadas y puntos guardados, aparece en la parte última del MENU dos caracteres rectangulares, indicando que hay NOTAS y puntos guardados, le das click a ese caracter y se abre la ventana respectiva.

    Para dejar más de un punto de la publicación guardado, das click en PANEL en la sección PUNTOS. En esa ventana vas a ver una opción: "Guardar Punto". Cuando das click en esa opción aparece una ventana donde dice "PUNTO A GUARDAR". En el recuadro blanco puedes colocar una referencia al punto o pantalla a guardar o dejarlo en blanco. Para que acepte guardar el punto debes dar click en "Referencia". Si no has colocado referencia, automáticamente toma el nombre de "Punto Guardado " y el número correspondiente al mismo. Si has guardado un punto aparece el texto "Borrar todos los Puntos". Si has guardado más de un punto, aparece otro texto que dice "Borrar por Punto". El primero te permite eliminar el punto o todos los puntos guardados; y el segundo te permite eliminar por punto específico.

    La letra "I", que aparece sobre la palabra PANEL, te permite almacenar la o las imágenes de una publicación, ya sea en uno de los tres SLIDES o en los BANCOS DE IMAGENES; también permite darle zoom a cualquier imagen de la publicación. Te permite también colocar cualquier imagen de la publicación como fondo. Las imágenes guardadas en los SLIDES se pueden activar en cualquier parte del blog, y se ejecuta como fondo. Para activar el SLIDE, das click en la palabra PANEL, en la sección ESTILOS, aparece una línea con Slide1 Slide 2 Slide 3 (aparecerán las que tengan al menos una imagen guardada), das click a uno de ellos y se activa el slide.

    Si deseas guardar la publicación en LECTURAS o en alguno de MENU PERSONAL (que se encuentra en el MENU), cada tema tema tiene un "+" a la derecha, que te permite seleccionar en qué lista guardar.

    Si deseas cambiar los nombres en el MENU PERSONAL (Personal 1, Personal 2, etc. etc.), en el SALON DE LECTURA das click en PANEL, seguido de "Registros" y por último "Cambiar Tema de PERSONAL (1-16)". En INICIO, CATEGORIA e INDICE o LISTA, das click en PANEL y luego en "Varios".
    Para cambiar el nombre, tipeas el nuevo en el recuadro en blanco y das click en "Personal 1, Personal 2, etc. etc." que se encuentra a mano derecha del recuadro en blanco.

    Cuando estás en una publicación o post, cualquiera, puedes usar las opciones del MINI PANEL que se encuentra en el MENU (ocultar, columnas-imagen, tipo letra, etc.). Las opciones que ves en el MINI PANEL también las encontrarás en el PANEL, solo que ahí cada una está en su respectiva sección. La función del MINI PANEL es brindarte, de manera rápida, el acceso a funciones básicas del PANEL.

    ¿QUÉ PUEDES HACER CON EL MINI PANEL?
    El MINI PANEL te permite cambiar el aspecto a la publicación o página mediante las opciones que se explican a continuación:

    CAMBIAR PUBLICACION - OCULTAR SECCIONES: Permite ocultar el sidebar, cambiarlo de posición, etc. etc.
    COLUMNAS E IMAGENES DEL POST: Te permite ver la publicación en dos, tres o cuatro columnas; además, puedes ampliar o reducir las imágenes.
    TIPO LETRA-TAMAÑO LETRA-COLOR LETRA: Te permite cambiar el tipo, tamaño y color de la letra de la publicación.
    COLOR DEL TITULO: También puedes cambiar el color del título de la publicación.
    SOMBRA-BLUR DE LAS IMAGENES: Puedes darle sombra o blur a las imágenes de la publicación.
    CAMBIAR IMAGEN DEL HEADER: Puedes cambiar el header o cabecera del blog por un paisaje, del mismo tamaño que el actual o más grande.


    Cualquier opción u opciones que apliques del MINI PANEL y/o PANEL para cambiar el aspecto de la página se guardará automáticamente en lo que he denominado ESTILO BASICO, y no se perderá cuando regreses al blog, a la misma u otra publicación. Eso significa que, si te gusta leer en dos columnas, con el título en rojo y el texto de color gris y aplicas esas opciones con el MINI PANEL y/o PANEL, cuando regreses al blog verás todas las publicaciones con esos cambios.

    Estos cambios que se hacen con el MINI PANEL y el PANEL, para dar otro aspecto a la publicación, también los llamo ESTILOS, por lo que más adelante emplearé ese término sin que se refiera, específicamente, a los ESTILOS 1 a 9 y BASICO.

    En el PANEL encontrarás muchas más opciones, incluido para realizar cambios al MENU, SIDEBAR, MAIN y BODY.

    Este PANEL también lo encontrarás en la página de INICIO, INDICE O LISTA y CATEGORIA. Su funcionamiento es similar en cada sección e independiente entre sí; eso significa que si haces cambios en la página de INICIO, éstos no afectarán al POST o PUBLICACION ni al INDICE O LISTA, y viceversa.

    El MINI PANEL es sólo para la sección del POST o PUBLICACION (SALON DE LECTURA).

    Ahora que tienes una visión sobre lo que puedes hacer en el blog, entremos a describir otras opciones que se encuentran en el PANEL para ver cómo se puede manejar los cambios que realizaste, además de otras interesantes características.

    Seguir leyendo

    OBSERVACIONES

    Algunos efectos que aquí encontrarás requieren navegadores que soporten CSS3.
    BLOG OPTIMIZADO para Google Chrome a una resolución de pantalla de 1024 x 768.

    LAS FUNCIONES DEL PANEL están desactivadas para los nuevos en el blog o para aquellos que no han hecho cambio alguno. Debes activar las funciones del PANEL y posterior debes ir al MENU, ESTILOS y dar click en "Desactivar Carga Aleatoria u Ordenada" (en INICIO, SALON DE LECTURA y LISTA o INDICE) para que puedas hacer cambios en el blog.

    ESTE BLOG fue diseñado bajo la plataforma GOOGLE CHROME. Su constante revisión, los cambios que se realizan y las publicaciones que se agregan son hechos bajo la misma plataforma, no se emplea otro navegador; por lo que no garantizo que su aspecto y funcionalidad sea el correcto en otros navegadores. Por experiencia propia, la funcionalidad y presentación del blog no es la correcta en INTERNET EXPLORER 6, 7 y 8.

    SI TIENES ACTIVADO el traductor automático de idioma tendrás problema con las funciones que te ofrece el PANEL. Si vas a hacer cambios, debes desactivar el traductor, permitiendo que el blog quede en su idioma original (español).

    TODOS LOS CAMBIOS que hagas en el block, las imágenes guardadas en los SLIDES y BANCO DE IMAGENES, los libros guardados en LECTURA y MENU PERSONAL, las NOTAS creadas, y los PUNTOS guardados de algún libro(s), se almacenan en tu máquina. Cuando vayas a otra PC no verás lo anterior descrito. Para saber cómo llevar toda tu información a otras máquinas, da click AQUI

    LOS LIBROS CORTOS Y RELATOS no disponen de portada, por lo que, al entrar a uno de estos temas, no vas a ver la misma imagen, ya que es agregada. Cuando entras a una de estas publicaciones, aparece una imagen como portada; y si vuelves a entrar a esa misma publicación o refrescas pantalla, aparece otra diferente. Esto no sucede en las publicaciones de las opciones de NAVEGAR DIRECTO. De igual forma ocurre en las miniaturas de todas las secciones del Blog. Ninguna imagen de las designadas para los RELATOS o LIBROS CORTOS está relacionada a un tema en especial, es totalmente aleatorio; ya sea que entres a Inicio, Listas, Categorías, Navega Directo (todos) y Salón de Lectura.

    EN LAS MINIATURAS, sea en el INICIO, SALON DE LECTURA, INDICE O LISTA y CATEGORIA, al dar click en el tema el link se abre en otra ventana, al dar click en la imagen o en "LEER", "SEGUIR LEYENDO" o "PUBLICACION COMPLETA" el link se abre en la misma ventana. Lo mismo ocurre en el SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR de la página de INICIO. Esto no se aplica si estás en NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL.

    LOS PUNTOS no funcionan si has aplicado REDUCIR LARGO DEL SIDEBAR Y POST. Debes tomar en cuenta, también, que si haces cambios en el HEADER (cambiar la imagen por una de mayor longitud); cambios en la publicación, como por ejemplo: cambiar el tamaño de la letra, aumentar de tamaño la LETRA CAPITAL, ampliar el post ocultando el sidebar, aumentar el tamaño de la imagen, agregar avatar a las conversaciones, etc. etc.; los PUNTOS no se desplazaran, exactamente, a la pantalla exacta. Debes marcar los puntos después de haber hecho los cambios necesarios en la publicación o en el ESTILO.

    El DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO no funciona si has aplicado REDUCIR LARGO DEL SIDEBAR Y POST; se hace lento cuando tienes abierta la ventana del PANEL, o aplicado muchas sombras; y no funciona la barra lateral de desplazamiento mientras esté activo.

    EN EL SALON DE LECTURA, si aplicas para colocar la IMAGEN DEL POST como fondo, dedes desactivar esta opción si vas a cambiar de ESTILO a uno que tengas cambiado el fondo del BODY. Tampoco recomiendo aplicar esta opción en los ESTILOS que hayas empleado cambios en el fondo del body.

    USAR LAS OPCIONES del MINI PANEL intercalado con las mismas del PANEL causa conflicto, provocando cambios con errores visuales....Más detalles

    USAR LAS OPCIONES de MINIATURAS que se encuentra en el MENU (en la página de INICIO y LISTAS O INDICE) intercalado con las mismas del PANEL causa conflicto, provocando cambios con errores visuales....Más detalles

    EL FORMATO NUEVO del texto no está aplicado a todos los LIBROS y RELATOS. En el INDICE O LISTA los que disponen del formato tienen un (√) en el lado derecho. El resto de las CATEGORIAS disponen del formato nuevo.

    LA LONGITUD DEL SIDEBAR debe quedar igual con la longitud de la PUBLICACION o POST siempre y cuando la longitud de la PUBLICACION o POST sea superior a la longitud del SIDEBAR; si es lo contrario habrá diferencia; y, cuando no se ha alterado la longitud de la publicación con cualquier tipo de cambio de formato en su contenido; como por ejemplo: cambiar el tamaño del texto, cambiar la longitud entre líneas, aplicar letra capital, etc. etc. Si aplicas REDUCIR LARGO SIDEBAR Y POST (derecho o izquierdo), debes refrescar pantalla para que quede parejo.

    SI ESTAS EN EL INDICE O LISTA, en los LIBROS, y la carga de las miniaturas es muy demorado, la razón es que has aplicado muchos gráficos en "CANTIDAD DE IMAGENES (CATEGORIAS)". Para que la carga sea más rápida debes dar click en un número de "CANTIDAD DE IMAGENES (LIBROS y RELATOS)", que se encuentra en el PANEL, en la sección "VISUAL".

    NOTA: Para que los cambios realizados permanezcan es necesario tener activada las cookies de tu navegador. El mismo principio se aplica si vas a dejar puntos guardados en las publicaciones, agregar temas en "LECTURAS", "LEIDO" y "MENU PERSONAL", dejar anotaciones en "NOTAS" y para que funcione la sección "REGISTROS" del PANEL del SALON DE LECTURA.
    Si eliminas el archivo "http_www.mdarena.blogspot.com_0.localstorage" de la carpeta "LOCAL STORAGE", pierdes todos los cambios realizados, los puntos guardados en las publicaciones, lo guardado en NOTAS, las listas de LECTURAS, LEIDO y MENU PERSONAL y el control que lleva la sección REGISTROS del PANEL; dejando el blog en su estilo estándar.
    Si desactivas las funciones del PANEL no podrás hacer cambio alguno con el MINI PANEL y PANEL.

    NOMENCLATURA

    Significado de las letras que aparecen en el menú, el menú del PANEL y la sección ESTILOS del PANEL.

    Letras en la parte derecha inferior del menú del PANEL:
    EBa: Cargado o trabajando con el Estilo Básico
    E1 a E9: Cargado o trabajando con el Estilo 1, estilo 2, estilo 3.... estilo 9
    Post: Cargado o trabajando por publicación
    C1 a C3: Cargado o trabajando por categoría 1, 2 ó 3
    S: Cargado o trabajando por sub-categoría 1, 2 ó 3
    P: Cargado o trabajando el estilo respetando si la publicación tiene estilo propio.
    G1 a G3: Cargado o trabajando con el Grupo 1, 2 ó 3
    LY: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Lecturas"
    LL: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Leídos"
    P1 a P16: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Personal 1 a Personal 16"
    ALEATORIO: Carga de los estilos aleatoriamente
    ORDENADO: Carga de los estilos ordenadamente
    ALEATORIO+PP: Carga de los estilos aleatoriamente respetando si la publicación tiene estilo propio.
    ORDENADO+PP: Carga de los estilos ordenadamente respetando si la publicación tiene estilo propio.
    PREDEF.: Has cargado uno de los ESTILOS predefinidos que te ofrece el blog.
    Ho: Cambio del header ordenado
    Ha: Cambio del header aleatorio
    Pm: Publicación toma color de la miniatura
    Letra en gris Significa que la publicación también está en ese estilo, pero, el actual en rojo está en un nivel superior de prioridad.


    Letras en la parte derecha superior del menú del PANEL
    : Estilo protegido
    X: Las funciones del PANEL están desactivadas.
    T: El estilo se carga en todo el blog
    P: El estilo se carga en todas las publicaciones
    C: El estilo se carga en todo el blog y publicaciones
    F: Estilo fijo para el inicio e indice o lista (INICIO e INDICE O LISTA)
    MA: Está activado "Estilo en miniatura Aleatorio" (INICIO)
    MC: Está activado "Estilo en miniatura Continuo" (INICIO)
    SA: Está activado "Estilo en miniatura del Sidebar Aleatorio" (INICIO)
    SC: Está activado "Estilo en miniatura del Sidebar Continuo" (INICIO)
    DA: Está activado "Estilo en miniatura del Downbar Aleatorio" (INICIO)
    DC: Está activado "Estilo en miniatura del Downbar Continuo" (INICIO)
    AUT: Está activado el avance de las miniaturas (LISTA O INDICE)
    AUT-no fijo: Está activado el avance de las miniaturas. No queda activado cuando refrescas pantalla (LISTA O INDICE)
    A: Carga de estilos por sub-categoría (CATEGORIA)

    PANEL, sección ESTILOS, Guardar los Cambios:
    Guardar 1 a Guardar 9: Seleccionar el estilo del 1 al 9 en el cual se guardarán los cambios.
    Guardar en Básico: Seleccionar el estilo Básico para guardar los cambios.
    LY: Seleccionar "Lecturas" (del Menú) para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esa lista adquiera el Estilo dado. LL: Seleccionar "Leído" para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esa lista adquiera el Estilo dado. P1 a P16: Seleccionar del "Menú Peronal" (Personal 1 a 16) para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esas listas adquiera el Estilo dado.

    PANEL, sección ESTILOS, Ver Estilos con Cambios
    Bás: Se ha hecho, al menos, un cambio en el estilo Básico
    1 a 9: Se ha hecho, al menos, un cambio en el estilo 1, 2, 3... 9.
    Cat1() a Cat3(): Se ha hecho cambio en x categorías 1, 2 y/o 3. La cantidad de categorías con estilo va entre los paréntesis.
    Post(): Se ha hecho cambio o dado estilo propio en x publicaciones. La cantidad de publicaciones con estilo propio va entre los paréntesis.
    G1() a G3(): Se ha agregado x publicaciones al grupo 1, 2 y/o 3. La cantidad de publicaciones agregadas va entre los paréntesis.
    LY, LL, P1 a P16 Se ha hecho, al menos, un cambio en "Lecturas", "Leído" y "Personal 1 a 16".

    PANEL, sección ESTILOS, Cargar ESTILOS
    Cargar 1 a Cargar 9: Seleccionar el estilo del 1 al 9 a cargar.
    Cargar Básico: Cargar el estilo Básico.


    PRIORIDAD DE CARGA DE LOS ESTILOS:

    1) PREDEFINIDO
    2) CARGA MINIATURA CON ESTILO DE CATEGORIA
    3) PUBLICACION TOMA COLOR DE LA MINIATURA
    4) LY, LL, P1 a P16: Lecturas, Leídos y Personal 1 a Personal 16
    5) G3 - G2 - G1: Grupos 1, 2, 3
    6) POR POST
    7) POR CATEGORIA o SUBCATEGORIA 1, 2, 3
    8) ESTILOS 1 a 9 y BASICO.

    PREGUNTAS Y SOLUCIONES

    Lo que a continuación describo son situaciones que pueden surgir en cualquier momento, aunque estemos muy familiarizados con el blog. A veces olvidamos cuál es el motivo para que nuestra petición no responda como es debido.
    También es para aquellos visitantes, nuevos o asiduos, que no les gusta o no acostumbran a leer MANUALES u OBSERVACIONES, contestando preguntas de algunas opciones brindadas en este blog.
    Les recuerdo que el navegador empleado es el GOOGLE CHROME. Si empleas otro navegador es probable que haya situaciones o inconvenientes muy ajeno a lo aquí descrito.
    Esta sección hace hincapié de lo ya tratado en OBSERVACIONES y CÓMO FUNCIONA EL BLOG.
    Las situaciones están por sección (INICIO - SALON DE LECTURA - CATEGORIA - INDICE O LISTA) y conjunto de ellas, para su mejor búsqueda. Esta lista se va incrementando a medida que experimento situaciones o que crea conveniente debe ser expuesta.

    Nota.
    Al colocar la imagen de fondo, en la mayoría de los libros que no disponen del visto bueno o del formato para hacer cambios, no aparece la imagen. La razón es que al subir la imagen se lo hizo colocando el autor entre paréntesis. No he realizado los arreglos necesarios, y por el momento, se mantendrán así.


    SE APLICA A TODO EL BLOG
    Eso ocurre cuando has aplicado "Desactivar funciones del PANEL" o has cargado el ESTILO ORIGINAL. Debes activar las funciones del PANEL para poder realizar cualquier cambio; o cargar otro ESTILO que no sea el ORIGINAL. Esas opciones las encuentras en PANEL, la sección ESTILOS.

    Cinco razones para que eso ocurra: 1) Has aplicado "Desactivar funciones del PANEL", 2) Has cargado el estilo ORIGINAL. 3) Has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS, que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL, 4) Debes tomar en cuenta en qué estilo hiciste los cambios, y cargar ese mismo estilo. Y 5) Tienes desactivada las cookies de tu navegador.

    Lo más seguro es que tienes protegido el estilo actual. Desprotégelo, preferentemente desde el SALON DE LECTURA, en la sección "SEGURIDAD" del PANEL. Otra razón es que has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS, que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL.

    El PANEL de la página de INICIO, INDICE O LISTA y SALON DE LECTURA trabajan de manera independiente. Cada uno puede tener 10 estilos diferentes sin afectarse entre sí.

    Si has seguido el proceso de su instalación correctamente, entonces, cerciórate que tengas activado las cookies del navegador.

    En este caso debes estar consciente de qué estilo está cargado, qué combinación de estilos has aplicado, a cuál estilo hiciste cambios y considerar la prioridad de carga de los estilos. El estilo cargado lo puedes ver en la parte inferior derecha del menu de la ventana del PANEL. El detalle de las siglas empleadas y la prioridad de carga de los estilos lo encuentras en este mismo gadget en "NOMENCLATURA".

    Si eso ocurre es probable que hayas aplicado sombras o blur en varios secciones de la página y a la vez tener abierta la ventana del PANEL, también, puedes haber aplicado imagen en el fondo del body y tener abierta la ventana del PANEL y/o haber aplicado sombras o blur en algunas secciones de la página. No uses muchas sombras si vas a colocar imagen en el fondo del body.

    La única razón para que eso ocurra es activando la opción de PASARLA A GRISES. En la sección que veas la imagen blanco y negro, por ejemplo en el SIDEBAR (SALON DE LECTURA), te vas a PANEL, la sección SIDEBAR, buscas "IMAGEN, PASARLA A GRISES" y eliges la opción deseada.

    En las miniaturas, sea en el INICIO, SALON DE LECTURA, INDICE O LISTA y CATEGORIA, al dar click en el tema el link se abre en otra ventana, al dar click en la imagen o en "LEER", "SEGUIR LEYENDO" o "PUBLICACION COMPLETA" el link se abre en la misma ventana. Lo mismo ocurre en el SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR de la página de INICIO.

    Presiona PANEL y en la ventana que aparece verás un candado color amarillo en la parte derecha superior.

    Hay dos razones para que eso ocurra: 1) Tienes activado CARGA ALEATORIA u ORDENADA en esa sección, desactívala, ya que tiene prioridad sobre los ESTILOS. 2) En el SALON DE LECTURA tienes activado CARGAR EN TODAS LAS PUBLICACIONES o CARGAR EN TODO EL BLOG Y PUBLICACIONES.

    Para eliminar una NOTA debes abrirla y luego presionar ELIMINAR NOTA. Si has abierto dos o más NOTAS, solo se eliminará la última abierta, el resto no, debes cerrarlas y eliminarlas una por una. Debes abrir NOTA por NOTA e ir eliminándola a medida que la abras.

    En los ESTILOS predefinidos no puedes hacer cambios. Para hacer cambios en alguno de ellos, debes primero cargarlo y seguido copiarlo a otro ESTILO (que van desde GUARDAR 1, GUARDAR 2… hasta PERSONALIZAR GRUPO 3 O APLICARLO AL POST); hecho esto, cargas el ESTILO al que se copió y seguido haces los cambios deseados.
    Si quieres aplicar el ESTILO para todo el blog o fijarlo para el INICIO e INDICE O LISTA, sigues el proceso ya explicado, luego cargas el ESTILO a cual se copió y eliges la opción deseada (esto último sólo en el SALON DE LECTURA).

    Puede ser por cuatro razones: 1) Tienes desactivado las FUNCIONES DEL PANEL. 2) No has aplicado DESACTIVAR CARGA ALEATORIA U ORDENADA que se encuentra en el MENU / ESTILOS (debes hacerlo en INICIO, LISTA o INDICE y SALON DE LECTURA). 3) No has activado FONDO COLOR VARIADO, y/o 4) No has aplicado DESACTIVAR CARGA ALEATORIA U ORDENADA en el SALON DE LECTURA.



    SE APLICA SOLO EN EL "SALON DE LECTURA" Y EN EL "INDICE O LISTA"
    Tienen que estar ocultos. Entra en PANEL, la sección "VARIOS" en "CAMBIA-INMOVILIZA SIDEBAR-OCULTAR SECCIONES", la opción "OCULTAR SECCIONES", en el SALON DE LECTURA; en INDICE O LISTA busca las opciones similares.

    Si estás en el SALON DE LECTURA en la publicación de tu interés, simplemente agrégalo a la lista deseada. Si estás en INDICE O LISTA, cuando agregas a la lista siempre se agregará la primera publicación superior que aparece a mano izquierda (cuando son varias miniaturas o imágenes). Para que sea un tema elegido, debes darle click al INTRO de ese tema y luego agregarlo a la lista deseada; o dar click en el caracter "+" y elegir dónde guardarlo.



    SE APLICA AL "SALÓN DE LECTURA"
    Tres razones para que eso ocurra: 1) Debes haber cambiado la longitud de la publicación, 2) Debes haber hecho cambios significativos en el texto, título o imagen de la publicación y/o 3) Cambiaste la imagen del header por una de mayor longitud, o viceversa. Si has hecho cualquiera de los tres casos descritos, o los tres, debes marcar y guardar la posición después de esos cambios.

    Eso ocurre cuando has aplicado el DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO. Debes detenerlo para que tomes el control de la barra de desplazamiento. La opción la encuentras en la sección VARIOS del PANEL.

    Para reducir esa cantidad a 5 miniaturas, te vas al PANEL, la sección VARIOS, presionas NIVELAR SIDEBAR CON POST y luego presionas DESACTIVAR.

    Te vas a PANEL, sección VARIOS, presionas ICONO:CAMBIAR-DIMENSIONAR-DESPLAZAR. Si quieres quitarlo presionas CAMBIAR ICONO la opción QUITAR, si quieres mostrarlo presionas ORIGINAL.

    Presiona PANEL, luego POST, seguido de COLUMNAS Y ZOOM DE IMAGENES.

    Lo primero que debes hacer es entrar a cualquier publicación que pertenezca a la categoría de la revista que desees aplicar los cambios (puedes ver la categoría en la parte última de la publicación), luego das click en "GUARDAR Y CARGAR POR SUB-CATEGORIA 1" (la 2 o la 3) que se encuentra en la sección ESTILOS en "GUARDAR, BORRAR ESTILOS Y APLICADOS" del PANEL, se efectúa un reinicio de página (si la página aparece con cambios es porque ya has hecho cambios en esa subcategoría anteriormente); por último seleccionas la opción "GUARDAR POR SUB-CATEGORIA", toma unos segundos a que aparezca el visto bueno, opción que la encuentras en GUARDAR, BORRAR ESTILOS Y APLICADOS" del PANEL. Ahora sí, procede a hacer los cambios que desees en esa revista. Si no das click en GUARDAR POR SUB-CATEGORIA los cambios se guardarán en la CATEGORIA que seleccionaste (1, 2 ó 3) y no en la SUB-CATEGORIA de la revista actual.

    Las razones son: 1) Has desactivado la opción para que quede igual, la cual se encuentra presionando PANEL, seguido de VARIOS y luego NIVELAR SIDEBAR CON POST, debes activarlo. 2) Cuando la publicación es más corta que la longitud del sidebar, el sidebar tratará de ajustarse a ésta, y por lo general no logra igualar la longitud. 3) Debes haber hecho cambios significativos en el texto, título o imagen de la publicación. 4) La última miniatura corresponde a la primera publicación realizada y como ya no tiene qué mostrar no puede completar el sidebar. 5) El máximo de miniaturas a mostrar es de 250 y cuando son libros o relatos cortos con gran cantidad de contenido la publicación sobrepasa ese máximo.

    Eso ocurre por una de las siguientes razones: Tienes abierta la ventana del PANEL, has añadido muchas sombras, o has colocado imagen en el fondo del body.

    Eso ocurre porque has estado presionando intercaladamente la tercera y quinta opción que se encuentra en la barra del DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO. Para poder controlar la velocidad con las opciones brindadas presiona la cuarta opción que es para detener el desplazamiento; ahora sí, puedes elegir cualquier opción para activar el desplazamiento.

    Es todo texto centrado dentro de un rectángulo azul, que encontrarás en algunas publicaciones. Para realizar cambios en los BLOCKQUOTE, presiona PANEL, seguido de TEXTO DEL POST y luego TEXTO EN BLOCKQUOTE Y BLOCKQUOTE. Tienes algunas opciones para darle otro aspecto.

    No hay forma de recuperar la clave asignada. La única opción que te queda es eliminar el archivo http_www.mdarena.blogspot.com_0.localstorage que se encuentra en la unidad C del disco duro, en la siguiente ruta: "C:\Documents and Settings\MAQUINA5\Local Settings\Application Data\Google\Chrome\User Data\Default\Local Storage", en este caso MAQUINA 5 es el usuario de la sesión de windows. Para eliminarlo debes cerrar el GOOGLE CHROME. Una vez eliminado abres nuevamente el GOOGLE CHROME y entras al blog, empezando de cero, con su presentación estándar.

    Presiona PANEL, luego MAIN y en la parte última la opción COLOR TEXTO DE LA PAGINACION. Lo mismo es en la página de INICIO, cambias el color de la paginación y del selector de tema en el slide.

    CATEGORIA es cada uno de los links del menú que están a la izquierda de +LISTAS. SUB-CATEGORIA es cada una de las revistas Diners y Selecciones, independiente entre sí y de las Categorías; estando enmarcadas cada una en las categorías "Revistas Diners" y "Revistas Selecciones", respectivamente

    Esto se debe a que, como estándar, está activado la nivelación de la longitud del SIDEBAR con la longitud de la publicación. Cuando la publicación es corta, dependiendo de cuán corta es, algunas ventanas o widgets no se mostrarán, tratando que la longitud del sidebar no sea demasiado larga que la longitud de la publicación; igual ocurre con las miniaturas. Para desactivar esta opción y que las ventanas o widgets del sidebar se mantengan das click en PANEL, luego en VARIOS, seguido de NIVELAR SIDEBAR CON POST, y por último DESACTIVAR.

    Cuando dejas marcado uno o varios puntos de una lectura para luego emplearlos, la línea de retorno estará debajo del MENU. Cuando aplicas guardar el PUNTO de acceso rápido, que aparece al final del MENU una vez que lo has guardado, el punto de retorno estará al comienzo o entre "I PANEL N", que se encuentra a mano izquierda. Si no es así es porque has hecho cambios significativos en la publicación, como por ejemplo: aumentar el tamaño del texto y/o de la imagen, o cualquier cambio que altere la longitud de la publicación. También afecta si has expandido la publicación ocultando el sidebar. Siempre que vayas a dejar puntos marcados debes hacerlo después de hacer los cambios necesarios en la publicación o ESTILO.

    No necesitas dejar marcado el punto donde suspendes la lectura, ya que automáticamente se guarda el punto o la pantalla que dejas de leer. El problema con esta opción es que si navegas por la lectura, el punto o pantalla se guardará dónde te quedes al dejar de navegar.
    Otra opción es dando doble click en cualquier parte de la línea que suspendes la lectura. Cuando dejas marcado la línea, al retornar al libro o publicación verás en la parte derecha del MENU el punto "●". Das click en el mismo y te desplazarás a la línea que suspendiste la lectura. El punto de retorno estará al comienzo o entre "I PANEL N", que se encuentra a mano izquierda. Cada publicación es independiente al resto. Cuando aplicas el "●", el mismo desaparece.

    Para activar LA GUIA DE LECTURA debes estar en el comienzo de la publicación.

    Las opciones para activar el o los slides aparecen sólo si has guardado imágenes con la opción 'I' que se encuentra sobre el PANEL; también si guardas en MI LIBRERIA o en NAVEGA DIRECTO 1.

    Tienes dos métodos: 1) Seleccionar CARGAR SOLO POR POST y hacer los cambios deseados. 2) Cargas el ESTILO ORIGINAL, luego seleccionas GUARDAR POR POST y realizas los cambios deseados. Para ver los cambios en la publicación o post eliges CARGAR SOLO POR POST. Si la publicación ya tenía cambios hechos, los que acabas de hacer se agregan y se cambian si la opción hecha ya había sido aplicada anteriormente. Si el estilo está protegido no podrás hacer cambio alguno.

    Primero debes cargar el ESTILO ORIGINAL, luego seleccionas PERSONALIZAR GRUPO 1 O APLICARLO AL POST (igual con el grupo 2 ó 3) y realizas los cambios deseados. Para ver los cambios hechos en el GRUPO eliges PERMITIR CARGA DEL GRUPO 1 (igual con el 2 ó 3). Si el GRUPO ya tenía cambios hechos, los que acabas de hacer se agregan y se cambian si la opción hecha ya había sido aplicada anteriormente. Si el GRUPO está protegido no podrás hacer cambio alguno.



    SE APLICA EN LAS PAGINAS DE "+LISTAS" O "INDICE O LISTA"
    Eso ocurre cuando estás en LISTA DE LOS TEMAS-LIBROS y has aplicado una de las opciones que hay en "CANTIDAD DE IMAGENES (CATEGORIA)". Prueba cambiando con una de las opciones de "CANTIDAD DE IMAGENES (LIBROS y RELATOS), en PANEL, sección VISUAL, en la parte última. Los LIBROS y algunos LIBROS-RELATOS CORTOS, por su extenso contenido, toman más tiempo en completar las miniaturas o mostrar las imágenes.

    El visto bueno indica que la publicación tiene el formato que permite hacer cambios en el texto, lo que es: BLOCKQUOTE, TEMA, SUBTEMA, IDENTIFICADOR 1-2, LETRA CAPITAL, etc. etc. Este visto bueno se aplica sólo en los LIBROS y LIBROS-RELATOS CORTOS, ya que el resto de las publicaciones sí disponen de ese formato.

    Los LIBROS y LIBROS CORTOS-RELATOS CORTOS disponen de un visto bueno "√" al final del tema, indicando que ese libro o publicación se puede aplicar el formato nuevo. En el resto de las CATEGORIAS todas las publicaciones tienen el formato nuevo.

    La única razón por la que puede ocurrir eso es porque tu internet está fallando.

    Das click en PANEL y luego MINIATURAS. Puedes aplicar todas las opciones que comiencen con la palabra IMAGENES.

    Si ya has elegido "Imagen + Título" o "Solo Imagen", entonces el problema es que estás o muy cerca o en la primera publicación. En este caso la primera publicación es, literalmente, la primera que se realizó en esa categoría. Para solucionar el problema presiona el punto que se encuentra entre las dos flechas localizadas a mano derecha y vuelve a cambiar la cantidad de imágenes.



    SE APLICA EN LAS PAGINAS "CATEGORIA"
    En esta sección no funciona las opciones para hacer cambios en el estilo de las miniaturas, no puedes aumentar ni reducir la cantidad a mostrar, no hay lista en texto, y por último, cada categoría puede tener un aspecto diferente, incluso las sub-categorías.

    CATEGORIA es cada uno de los links, del menú, que están a la izquierda de +LISTAS; a excepción de las revistas "Diners" y "Selecciones", ya que ese conjunto se enmarca en la categoría "Revistas Diners" y "Revistas Selecciones", respectivamente. SUB-CATEGORIA es cada una de las revistas Diners y Selecciones, independiente entre sí y de las Categorías.

    Esas opciones te permite cargar el ESTILO, creado en el SALON DE LECTURA, de cada categoría. Si has dado un ESTILO diferente a alguna categoría en particular o has descargado los ESTILOS DEFINIDOS que ofrezco, cuando activas la opción CARGAR ESTILOS DE LA CATEGORIA 1 ó 2, cada categoría tendrá un aspecto diferente; igual ocurre si activas CARGAR LO ANTERIOR EN SUB-CATEGORIAS, tomando cada revista el estilo dado en el SALON DE LECTURA. Esto solo se aplica cuando eliges, del MENU, cualquier link que se encuentra a la izquierda de "+LISTAS".



    SE APLICA A LA PAGINA DE "INICIO"
    Cuatro razones para que eso ocurra: 1) Tienes activado el estilo ALEATORIO o CONTINUO en las miniaturas, debes desactivarlo para elegir uno en particular. 2) Tienes activado CARGAR PARA TODO EL BLOG de la sección ESTILOS del PANEL, desactívalo. 3) Has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL y 4) El estilo está protegido. Si ocurre eso y has aplicado CARGAR PARA TODO EL BLOG, debes desproteger el estilo desde el SALON DE LECTURA.

    Presiona PANEL, luego VARIOS , seguido CAMBIO DE CONTENIDO DE LAS MINIATURAS y das click en CAMBIO DESACTIVADO.

    Eso puede ocurrir solo por dos razones: 1) Lo has desactivado mediante la opción que se encuentra presionando PANEL, seguido de VARIOS y luego CAMBIO DE CONTENIDO DE LAS MINIATURAS " y/ó 2) Tu internet está fallando.

    Presiona PANEL luego MAIN y en la parte última la opción COLOR TEXTO DE LA PAGINACION Y SELECTOR DEL SLIDE. Lo mismo es en el SALON DE LECTURA, solo que ahí cambias es el color de la PAGINACION.



    SE APLICA A "MI LIBRERIA"
    Las imágenes siempre van a aparecer, tarda cuando tienes una gran cantidad de imágenes guardadas, entre más imágenes guardes, más tardará. Debes tener paciencia para que carguen todas. La ventaja es que, cuando entres a MI LIBRERIA, puedes seguir agregando imágenes desde las otras secciones del blog y actualizas MI LIBRERIA sin tener que refrescar pantalla con la opción que se encuentra a mano izquierda, representada con un bolígrafo negro.

    Para guardar la imagen elige dónde vas a guardarla y seguido da click en la o las imágenes deseadas.
    Para dar Zoom o Fijar la imagen sigue el mismo procedimiento.
    -----------------------------------------------------------
    Slide 1     Slide 2     Slide 3










    Header

    -----------------------------------------------------------
    Guardar todas las imágenes
    Dar Zoom a la Imagen
    Fijar la Imagen de Fondo
    No fijar la Imagen de Fondo
    -----------------------------------------------------------
    Colocar imagen en Header
    No colocar imagen en Header
    Mover imagen del Header
    Ocultar Mover imagen del Header
    Ver Banco de Imágenes del Header

    Imágenes para el Header o Cabecera
    Slides
    P
    S1
    S2
    S3
    B1
    B2
    B3
    B4
    B5
    B6
    B7
    B8
    B9
    B10
    H
    Controles Desactivar Slide


    T E M A S








































































































    FUNCIONAMIENTO DEL BLOG


    Esta ayuda te permitirá aprovechar las características del Blog.

    Veamos lo que hace cada ícono del MENU:

    Este ícono aparece en todo el blog y permite visualizar las siguientes opciones:

    Guardar Lectura: permite guardar la publicación en la que estás, para ser cargada posteriormente. Opción sólo en las publicaciónes, en Navega Directo no.
    Al aplicar esta opción aparece en el MENU el ícono , el cual indica que hay una publicación guardada. Es visible en todo el blog y al dar click en el mismo una ventana se abre mostrando el o los temas guardados. Das click en un tema y te vas a esa publicación.
    Cuando guardas la publicación, también se guarda la pantalla donde se encuentra el párrafo o la línea que suspendes la lectura. Cuando aplicas esta opción, al entrar a la publicación te desplazarás al punto que suspendiste la lectura. Esta opción es la única forma en que el punto que se guardó cuando se guardó la publicación se hace efectivo. Para que ese párrafo o línea aparezca en el tope de la pantalla, antes de guardar, debes colocarlo en el tope de la misma. Una vez guardado, puedes desplazarte por la publicación sin que el punto o pantalla guardada se altere.
    El punto que se guarda, al guardar la lectura, no se borra cuando regresas a la misma por esta opción. Cuando vuelves a guardar la publicación el punto se actualiza a la pantalla actual.

    Eliminar Lecturas: permite eliminar el registro de las publicaciones guardadas.
    Al aplicar esta opción y al aceptar, se eliminarán todas las publicaciones guardadas.

    Eliminar por Lectura: esta opción aparece cuanto tienes como mínimo dos publicaciones guardadas, y permite eliminarlas por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de publicaciones guardadas.
    Para eliminar una publicación guardada, simplemente selecciona la que desees eliminar.
    Cuando eliminas una publicación guardada y queda solo una, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Guardar Punto: permite guardar un punto específico o la pantalla de la actual lectura. Puedes guardar cuántos puntos desees. Con esta opción puedes crear un índice de la lectura, o marcar la posición de uno o varios párrafos importantes. Cada publicación es independiente. Opción sólo para las publicaciones, no para Navega Directo.
    Al dar click en esta opción se abre una ventana, en la misma hay un recuadro en blanco, el cual sirve para colocar una referencia del párrafo o línea que dejas marcada su posición. Si no colocas una referencia, automáticamente ese punto toma el nombre de "Punto guardado 1", donde 1 es el número del punto que se ha guardado. Si has guardado 5 puntos y el sexto no le pones referencia, tomaría el nombre de "Punto guardado 6".
    Para que el punto o pantalla se guarde con o sin referencia, debes dar click en "Referencia" que se encuentra debajo del recuadro en blanco.
    Cuando aplicas esta opción aparece en el MENU el ícono . Al dar click en el mismo se abre una ventana con el o los puntos guardados. Das click en cualquiera y te desplazas a ese punto o pantalla de la publicación. Aparece sólo en las pubicaciones que tienen al menos un punto o pantalla guardado.

    Borrar Punto(s): permite eliminar el o los puntos guardados. Esta opción aparece cuando has guardado al menos un punto o pantalla. Opción sólo en las publicaciones, no para Navega Directo.
    Cuando aplicas esta opción y aceptas, se borrarán todos los puntos o pantallas que has guardado en esa publicación.

    Borrar por Punto: esta opción aparece cuando tienes como mínimo dos puntos o pantallas guardados, y permite eliminarlos por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de puntos o pantallas guardados.
    Para eliminar un punto o pantalla guardado, simplemente selecciona el que desees eliminar.
    Cuando eliminas un punto o pantalla guardado y queda solo uno, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Ultima Lectura: permite acceder a la última publicación leída. Si entras a otra publicación se guardará en la que estás. Sirve para cuando estás en cualquier parte del blog menos en una publicación.
    Para que la publicación se guarde automáticamente debes haberte desplazado hacia abajo al menos una línea.
    Si al seleccionar esta opción nada ocurre, es porque no has revisado o leído publicación alguna.

    Historial de Nvgc: esta opción aparece en todo el blog y permite ver el Historial de las páginas navegadas.
    Cuando seleccionas esta opción, una ventana se abre mostrando las publicaciones que has navegado. La primera es de fecha más antigua y la última de más reciente.
    Guarda hasta 51 temas o publicaciones. Cuando has llegado a ese límite, se va eliminando desde la más antigua, o sea desde la primera; y se agrega la reciente como última.
    Sólo se guardará un tema a la vez, o sea, si entras a una publicación cualquiera, la misma se guarda automáticamente en el historial, y, si vuelves a entrar a ese tema, al rato o cualquier otro día, ya no se guarda, porque que el tema ya se encuentra en el registro.

    Borrar Historial Nvgc: aparece en todo el blog y permite borrar o limpiar el Historial de Navegación.

    Ocultar TEMAS: permite ocultar el recuadro rectangular, donde dice TEMAS, que se encuentra a mano izquierda de la publicación. Esta opción no está disponible en la página de Inicio ni en las Categorías que seleccionas desde el Menú y tampoco en Navega Directo.
    Cuando das click en esa opción, una ventana se abre con "Otros temas" que te ofrece el blog. Si te desplazas hasta el final de esa ventana, verás dos rectángulos reducidos en su longitud. El primero permite avanzar o retroceder ese grupo de publicaciones. El segundo permite ver los temas desde el último publicado, también verlos de forma aleatoria y ver más temas correspondientes a la categoría de la publicación actual. Cuando entras a una de las listas o por medio de la CATEGORIA que se encuentra en la parte última de la publicación, la opción de "Actual Categoría" no está disponible.

    Mostrar TEMAS: aparece sólo cuando has aplicado "Ocultar TEMAS", y permite mostrar el recuadro rectangular que dice TEMAS, y que se encuentra a mano izquierda de la publicación.

    Mostrar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite mostrar una barra inferior con la paginación. Al hacer esto, en la parte última de la publicación desaparece la paginación.

    Ocultar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones y si has aplicado "Mostrar Barra Inferior". Permite ocultar la barra de paginación y la muestra al final de la publicación.

    Ocultar Menú y BI: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite ocultar el Menú y la Barra Inferior (si la tienes activa). Cuando aplicas esta opción aparece en la parte superior izquierda un punto negro, el mismo permite restaurar el Menú y la Barra Inferior.

    Mostrar Tema: puedes ocultar las opciones del MENU y ver el tema de la publicación. Esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo.

    Abrir ventana de Imágenes: permite ver la o las imágenes de la publicación. Esta opción también la encuentras en la parte derecha superior de la publicación y en Navega Directo.
    Cuando la publicación tiene una sola imagen, aparece a mano izquierda los siguientes íconos:

    Cierra la ventana de las imágenes.
    Para cambiar el tamaño de la imagen según su longitud. Cuando aplicas esta opción desparece ese ícono y aparece éste el cual revierte la función. Esta opción no se graba.
    Quita todos los íconos y deja la imagen sola.
    Para guardar la o las imágenes en uno de los Bancos de Imágenes. Puedes guardar por imagen o todas las de la publicación a la vez.
    Para ver las imágenes guardadas, presiona o da click en el "+" que se encuentra a mano izquierda del MENU, para que se abra la ventana de "Otras Opciones", y buscas la opción "Bancos de Imágenes".

    Cuando hay más de una imagen en la publicación, adicionalmente aparecen los siguientes íconos:
    Ver la imagen anterior.
    Ver la imagen siguiente.
    Activa el slide de las imágenes de la publicación actual.
    Cuando activas el slide aparece en la parte superior izquierda el icono y permite desactivar el slide.
    Cuando activas esta opción, aparece en la parte superior izquierda un punto, el cual restaura los íconos.

    Las imágenes se acoplan al ancho de la pantalla y se aprecian bien según la dimensión de las mismas. Cuando son imágenes largas, el dispositivo debe estar vertical, si son cuadradas o rectangulares, debe estar horizontal.

    Navega Directo: permite revisar las publicaciones del Blog por categoría y sin el refresco de pantalla.
    Con este método puedes leer una revista o categoría específica, desde el último tema publicado hasta el primero.
    Si empleas las opciones que están al final de la publicación: POSTERIOR - INICIO - ANTERIOR, cambias a la publicación posterior o anterior de la categoría que estás actualmente. Inicio te lleva a la última publicación realizada de esa categoría.
    Cuando estás revisando una categoría en la ventana de TEMAS, en el grupo que suspendes la revisión se guarda, para cuando regreses a esta sección y vuelvas a revisar esa categoría lo harás desde ese grupo. Puedes revisar las categorías que quieras y cada una guardará el último grupo que suspendes la revisión.
    Lo del párrafo anterior no se cumple cuando se agregan publicaciones nuevas en la categoría.
    Cuando ves una publicación, por este método, se guarda el punto que suspendes la lectura, la publicación y la categoría. Cuando regreses a esta opción, aparecerá la última categoría con la publicación que leiste, en el punto o pantalla que suspendiste la lectura.
    Por cada publicación que veas se guarda el punto, categoría y tema. Eso quiere decir que, estando en esta opción cambias a una categoría y tema que leiste anteriormente, la pantalla se colocará en el punto que suspendiste la lectura.
    Dando click en el tema de la publicación, se abre en otra ventana la publicación en la sección de publicaciones.
    Dando click en la categoría, se abre en otra ventana la sección de CATEGORIAS con la correspondiente.
    A diferencia de ver la publicación de forma normal, no puedes guardar puntos ni la publicación.

    Bancos de Imágenes: Permite revisar y/o eliminar las imágenes guardadas en los Bancos.
    Estos Bancos de Imágenes también puedes usarlos como slide. Dispones de 10 Bancos.
    Puedes guardar hasta 100 imágenes en cada uno, haciendo un total de 1000.
    Cuando no has guardado imagen alguna, no aparecerá ningún Banco. Sólo verás los Bancos que tengan como mínimo una imagen.
    Cada Banco se presentará por medio de la primera imagen guardada en el mismo. Das click en la imagen y te da las opciones mencionadas en "Abrir ventana de imágenes", más los íconos el cual permite eliminar la imagen en pantalla, y que permite copiar la imagen en pantalla a otro Banco..
    En la parte última aparecerá la opción de "Vaciar el Banco" por cada Banco de Imágenes que tenga al menos una guardada y permite eliminar todas las imágenes guardadas en el mismo.

    Ayuda: permite ver esta Ayuda para conocer el funcionamiento del Blog.


    Este ícono aparece en todo el Blog y permite ver los temas de cualquier categoría con una introducción de las mismas. Su presentación es en orden de publicación de la categoría.
    Si has entrado a alguna CATEGORIA y seleccionas otra, la carga es directa, por lo que no hay refresco de pantalla.
    Si estás revisando alguna categoría en particular, cuando regreses al Blog y revises la misma categoría, comenzarás desde la última revisión hecha; y no desde el comienzo. Lo mismo es para cualquier cantidad de categorías que revises, cada una es independiente.
    Si das click en el tema o en "...Leer" la publicación se abre en la misma ventana, si lo haces en la imagen se abre la INFO del tema.
    Aquí puedes cambiar el estilo de las miniaturas.
    Cuando cambias el estilo de las miniaturas y aplicas "Solo Imagen (para los Libros)", y anteriormente has traveseado en los "Bordes", las imágenes no van a estar centradas. Para que se restaure su posición presiona en "Bordes" la opción "Normal".
    La opción "Solo Imagen (para los Libros)" se hizo especialmente para la categoría de los Libros.


    Permite ver las siguientes listas de todas las publicaciones realizadas:

    Por Categoría: lista alfabética por Categoría
    En estas listas no está incluido Libros y Relatos. Cuando accedes con esta opción, en pantalla aparecen todas las categorías en orden alfabético por categoría y aparece el ícono , en el MENU, el cual te da la opción de seleccionar la categoría a ver con los temas que dispone. No hay refresco de pantalla, es directo.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en 'Intro' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema, se abre en otra ventana, o en '...tema completo', se abre en la misma ventana.

    Libros: lista alfabética de todos los libros.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en 'Intro' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema, se abre en otra ventana, o en '...tema completo', se abre en la misma ventana.

    Relatos: lista alfabética de todos los Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.

    Por Autor: lista alfabética por autor de los Libros y Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Alfabético de Todo: lista alfabética de todo lo publicado en el Blog.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Lista Gráfica de los Libros: muestra las portadas de los libros en tamaño grande. Se muestran de 48 en 48.

    Lista Gráfica de las Revistas: muestra todas las revistas Diners y Selecciones en imagen grande. Das click en la imagen y una ventana se abre mostrando los temas de esa edición. Cuando entras a cualquier publicación, la misma se abre en otra ventana, de esa forma podrás llevar la continuación de los temas de esa revista.
    Cuando navegas por esta sección se guarda el punto o posición en que te has quedado. Si has revisado los temas de una revista, cuando regreses a esta sección, te situarás en la imagen de esa revista.


    Permite cambiar el tamaño de la letra en la página de INICIO a las miniaturas de ÚLTIMAS PUBLICACIONES y a las miniaturas al dar click en TEMAS. En las otras secciones que disponen de este ícono sólo a las miniaturas que aparecen al dar click en TEMAS, que se encuentra a mano izquierda en un recuadro azul. Al cambiar el tamaño de la letra, éste afecta a todas las secciones del Blog.


    Permite ver las lista de las publicaciones guardadas. Tocas el tema y se va a la publicación.
    Este ícono solo aparece cuando tienes, al menos, una publicación guardada.


    Este ícono aparece sólo en las publicaciones y permite ver la lista de los puntos o pantallas guardados en esa publicación. Si no has guardado al menos un punto o pantalla el ícono no aparece.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite ver las siguientes opciones que son para desplazamiento automático de la misma:

    Permite activar el desplazamiento automático y aparecen las siguientes opciones:

    Detiene el desplazamiento automático.

    Opción uno para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción dos para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción tres para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Para regresar a la velocidad estándar, presiona la opción para detener el desplazamiento y luego la de activar el desplazamiento.

    Cuando activas esta opción, el rectángulo de TEMAS, que se encuentra a mano izquierda, y la BARRA DE PAGINACION desaparecen, permitiendo leer con tranquilidad. Cuando presionas el botón de detener el desplazamiento el rectángulo y la barra aparecen nuevamente. Esto no ocurre en Navega Directo.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite visualizar las siguientes opciones:

    Permite las siguientes opciones para el texto:
    ● Alinear el texto: izquierda, centrarlo o justificarlo.
    ● Cambiar el tipo de letra.
    ● Aumentar o reducir el espacio entre las líneas.
    ● Cambiar el tamaño del texto. Afecta a todas las secciones del Blog.
    ● Ampliar el margen derecho e izquierdo.

    Permite las siguientes opciones para el color del texto:
    ● Cambiar el color de todo el texto, incluido la fecha de publicación, la categoría, los links y flechas de paginación. Si has hecho cambios de color en el TEMA, SUBTEMA y/o NEGRILLAS, al cambiar el color de todo el texto éstos no se veran cambiados. Para que tomen el color del texto general cambiado debes presionar la opción ORIGINAL en cada uno.
    ● Cambiar el color del tema.
    ● Eliminar la sombra del tema.
    ● Cambiar el color de los subtemas.
    ● Cambiar el color del texto en negrillas.

    Cambiar el color del fondo del texto.

    Reducir el tamaño de las imágenes.


    Regresa al MENU principal.

    Aparece sólo en la página de INICIO y si has entrado a ver una categoría por medio del ícono . Permite cambiar la presentación de las miniaturas.

    Te lleva a la página de INICIO.


    OTRAS CARACTERISTICAS

    ● Cuando entras a una publicación, automáticamente se guarda el punto o la pantalla que suspendiste la lectura. Esta opción es diferente a la que se describe en el siguiente ítem. Si navegas por la publicación se guardará el punto o pantalla que te quedas de la misma.

    ● Cuando guardas una publicación se guarda también el punto o pantalla que suspendiste la lectura. Es independiente a la opción del ítem de arriba. Con este método sí puedes navegar por la publicación. Para que el punto o pantalla de retorno funcione debes cargar la publicación desde la opción que aparece en el MENU en PUBLICACIONES GUARDADAS.

    ● Tienes dos formas de ver las CATEGORIAS del Blog:
    La primera es la indicada anteriormente, que se encuentra en el MENU con el ícono
    La segunda es dando click en la categoría que se encuentra en la parte última de la publicación o también al comienzo de la publicación en Navega Directo. Este método te permite ver sólo la categoría de esa publicación. Cuando das click en la imagen y en "Publicación Completa" te vas a la publicación en la misma ventana; y si das click en el título, es en otra ventana.


    OBSERVACIONES

    ● Si guardas Puntos en una publicación no debes hacer cambios en el texto, ya sea aumentando su tamaño como dando más espacio entre líneas; ya que si lo haces después de guardarlos, el retorno no va a ser el correcto. Debes hacer primero los cambios y luego guardar los puntos o pantallas.
    ● Las LISTAS en texto se actualizan cada dos o tres meses, o a su defecto, cada 100 publicaciones nuevas.

    EL PIE DE IRENE (Jorge Edwards)

    Publicado el domingo, septiembre 08, 2013
    De Fantasmas de carne y hueso


    Como algunos primos y compañeros de curso, y antes que muchos, en aquella época, en vísperas del viaje de mi madre a Estados Unidos y de la llegada de la Irene a la casa, ya había tenido mi primer amor. Fue algo muy diferente de lo que pasaría después: una niña de cara redonda y de boca delgada, una cara de porcelana, pero donde se movían y echaban chispas dos ojos provocadores, astutos.

    Una tarde cualquiera, en las orillas de la piscina del Club de Polo, me atreví a mirarla fijo, desde cinco o seis metros de distancia, y ella, que estaba sentada en el suelo, en un traje de baño ajustado de color esmeralda, y que jugueteaba con el pasto, levantó la vista y me devolvió la mirada con expresión seria, con toda intención. En el primer momento, sus ojos parecían pardos, pero contra la luz tenían un brillo verdoso, y eran, sobre todo, muy difíciles de entender: no se sabía si esa seriedad con que se fijaban en mí escondía una broma, una burla, alguna trampa.

    Apenas se alejó de la piscina, con sus piernas y sus brazos blancos, de leche, que contrastaban con el brillo de la tela esmeralda, le dije a la Lucinda, mi hermana mayor, sin reflexionar sobre las consecuencias de una confesión así, que me había enamorado. Como era de suponer, la estúpida de la Lucinda, con una indiscreción típicamente suya, que no le daba la menor importancia a los asuntos más delicados, como si la preferencia, o si ustedes quieren, la chochera de mi padre, la salvaran de complicaciones, la eximieran de tener que usar artimañas y sutilezas, agarró el teléfono esa misma tarde, porque la conocía, me dijo que se llamaba Sabina Espronceda, y le contó, ¡qué yegua!, con la mayor naturalidad del mundo, después de algunos preámbulos, riéndose, que yo, Ramiro, mi hermano chico, ¿sabes?, me había enamorado hasta las patas de ella.

    “¡Imbécil!”, le grité a la Lucinda, “¡huevona!”, y como mis insultos continuaron, compulsivos, con una voz que se me había puesto tembleque, a ella no se le ocurrió nada mejor que ir a acusarme al viejo. Es una conducta muy propia de la Lucinda, una actitud maricona que la retrata de cuerpo entero.

    Un domingo en la tarde supe que la Sabina Espronceda estaba en la casa de visita. Me quedé con la boca abierta, con el corazón dándome saltos desaforados. ¿Qué había podido pasar? Me lo pregunté, pero la verdad es que la respuesta era clara como el agua. Con su mente retorcida, con su curiosidad perversa, la desgraciada de la Lucinda había maniobrado para hacerla venir, para ponernos cerca. Ella se haría la tonta, tomaría palco. En esa época, la Lucinda rechazaba en forma tajante a todos los hombres que se le acercaban —la estoy viendo, armada con la manguera del jardín, propinándole una feroz ducha a un par de galanes que le habían lanzado piropos desde el otro lado de las rejas—, pero vivía, a pesar de eso, armando enredos, sospechando amores, viendo confabulaciones hasta debajo de las camas.

    ¡Parecía que tenía la mente en un estado de fiebre alta! Pues bien, ese domingo en la tarde yo caminaba por el corredor y escuché las voces a través de la puerta, que la Lucinda, con su cuidado maniático de los detalles, había dejado entreabierta a propósito. Caminé más despacio —las piernas se me habían puesto de lana, la boca se me había secado—, empujé la puerta con el hombro, como si me hubiera chocado de repente con ella, cosa absurda, y me asomé.

    —¡Hola! —dije.
    —¡Hola! —dijo la Sabina Espronceda, con voz neutra, como si viniera de visita y se sentara encima de la cama de la Lucinda cuatro veces a la semana.
    —Pasa —murmuró la Lucinda con voz mundana, dándose vuelta a medias y mirando apenas por encima del hombro, porque estaba de espaldas a la puerta, ¡todo estudiado al milímetro!—, y cierra.

    Hablaron más de media hora sin parar, un poco aceleradas, quizá, por mi aparición, ¿O eran ideas mías? Hablaron de las monjas, y sobre todo de las monjas más pesadas, que daban sus órdenes con un sonido seco de castañuelas; de la micro del colegio, que recorría la mitad de Santiago y se demoraba un siglo; de las compañeras de curso que les parecían dignas de ser amigas de ellas (no se salvó casi ninguna). La lengua se les enredaba, y actuaban, o fingían actuar, como si yo fuera un mueble. La Sabina Espronceda, por ejemplo, agarraba una pelusa con la punta de las uñas, como en la piscina, o se alisaba el pelo, echando la cabeza para atrás y lanzándome una mirada rápida, de refilón. Pasaban los minutos, y no se me ocurría absolutamente nada que decir. ¡Pero nada! Hasta que me paré y partí sin despedirme. Atravesé hasta la casa de Marquitos, donde sabia que iba a reunirse la pandilla para salir a matar gatos por el vecindario, con rifle y todo, comandados por el abogado loco de la casa del frente.proyecto patrimonio

    En la noche mi hermana me dijo: “¡Qué pavo eres! ¡Eres un pavuncio!”, y lanzó una carcajada ostentosa, completamente desproporcionada. “¿Qué ocurre?”, preguntó mi papá, dejando la cuchara en el plato de sopa, limpiándose los labios con la servilleta sucia. “¡Nada!”, respondió mi hermana, con su pesadez infinita. “Nada que le interese a usted.” Mi papá la miró, abstraído. Se notaba que estaba preocupado por otra cosa, muy preocupado, y que esas preguntas vagas lo distraían, y le daban tiempo. ¿Tiempo para qué? Esa noche tomó la cuchara de nuevo y lanzó un gran suspiro, mientras mi mamá contaba los preparativos de su viaje, que de repente se había convertido en el acontecimiento de su vida. ¿No se trataba de cumplir con la voluntad expresa de su padre, mi abuelo Juan Luis, escrita de su puño y letra en una carta testamentaria? ¿No se trataba de compensaría de los gastos en que había incurrido mi abuelo para mantener fuera de la cárcel al tío Bernardo, el Nano, el hermano único de mi mamá, un borracho y un sinvergüenza de siete suelas?

    Pero estoy hablando de la Sabina Espronceda, y ya he dicho, o he dado a entender, que lo de la Irene fue otra cosa. Lo de la Irene no tuvo nada que ver con la Sabina, ni con mi hermana, ni con la piscina del Club de Polo y todas esas cosas. Hizo su entrada la Irene en el comedor de la casa, y todo eso, como por arte de magia, empezó a retroceder, a desvanecerse, en contra, en cierto modo, de mi voluntad, a pesar mío. Si alguien, si Marquitos, por ejemplo, que al final supo, al final, debajo del castaño de mi casa, le conté todo, mientras él imploraba y me tironeaba de la camisa para que le diera más detalles, frenético; si Marquitos, por mencionar a alguien, hubiera empleado la palabra “amor”, la palabra “enamorado”, me habría sofocado de rabia. Estaba claro que mi primer y único amor había sido la Sabina Espronceda, la niña de piel de porcelana china y de traje de baño color esmeralda.

    Cuando mi madre se hallaba en lo mejor de los preparativos de su viaje, a dos semanas de tomar el barco, la empleada de las piezas, una vieja fregada, mañosa, medio sorda, enferma perdida de los nervios, escogió ese momento preciso, por fregar más, según mi mamá, para decretar que se iba de la casa. El viejo cascarrabias tuvo un nuevo argumento en contra, sin contar la idea, que se le había metido entre ceja y ceja, de que Estados Unidos entraría a la guerra justo cuando mi mamá y la Pelusa, su amiga inseparable, estuvieran en alta mar, rodeadas por un enjambre de submarinos alemanes. “¡Ahí sí que las quiero ver!”, exclamaba mi papá, sobándose las manos con una expresión entre burlona y lúgubre.

    Mi mamá partió como loca a una agencia de empleos y tomó a la Irene esa misma mañana, sin fijarse mucho en las recomendaciones. “¡Imagínense!”, clamó el viejo, mesándose los pelos que habían empezado a ponerse grises. “¡Quizás en manos de quién nos deja!” Mi hermana, que siempre salía en apoyo del viejo, sobre todo cuando se podía crear conflictos sin solución, añadió: “¡Tiene una facha de sucia, de bestia!”. En ese momento entró al comedor, con la fuente sostenida por unas manos gruesas, coloradotas, con sabañones, y todos nos callamos. “Aprenderá rápido”, anunció mi mamá, feliz de la vida, después de que la Irene hubo dado la vuelta a la mesa con la fuente humeante de charquicán, que sostenía con seguridad, aunque de un modo algo tosco, y regresado al repostero: “Su expresión es muy viva”. “¡Una expresión de vaca!”, corrigió mi hermana con una mueca de disgusto. Pero mi mamá, ahora, hablaba de otro de sus temas favoritos, de las acciones de mi abuelo. Las Disputada de Las Condes habían subido en la Bolsa, de modo que con sólo vender la mitad se financiaba el viaje, y hasta le sobraba. Mi papá, descompuesto, tiró el tenedor sobre el plato con una violencia que no era nada de frecuente en él.

    —De acuerdo con la legislación chilena —dijo—, soy yo, y nada más que yo, el que tiene que administrar esa herencia.
    —¡Las pinzas! —dijo mi mamá, impertérrita, y el viejo se mordió con saña, con un gesto de desesperación, las coyunturas del indice de la mano derecha.

    Es cierto que la expresión de la Irene, como había dicho mi mamá, era muy viva, pero también es cierto que tenía un aspecto un poco vacuno: cutis colorado y más bien áspero, caderas gruesas, aunque bien formadas, y unos movimientos pesados, que correspondían, según la clase de zoología, a los animales rumiantes o a los plantígrados. Era rumiante, vacuna, de paso lento, y a pesar de eso tenía algo atractivo, ¡era hasta bonita! A veces interrumpía su faena y se quedaba inmóvil, apoyada con los dos brazos en el palo de escoba y con la vista fija en la distancia. ¿En qué pensaría? Se arremangaba, acalorada, y mostraba los antebrazos robustos, de color cobrizo. Yo le miraba entonces los ojos, que de puro pensativos se ponían turbios, y me imaginaba potreros, pastizales enormes de donde sacaban una vaca a picanazos, a caballazos, para instalarla en el centro de la ciudad, entre muros deslavados, adoquines, desagües, rieles de tranvías. “¿Su mamá viaja mucho?”, me preguntó. “Nunca. Pero ahora que terminó el luto por mi abuelo, que murió hace un año, parte a Estados Unidos a gastarse la cuarta de libre disposición con una amiga.

    Mi abuelo puso bien claro, de su puño y letra, que le dejaba la cuarta de libre disposición para que la gastara en lo que le diera la gana, en un viaje, o en jugársela al póquer, o en echársela al cuerpo, en lo que se le frunciera. Así mi papá, que siempre vivió, por lo demás, a costillas de mi abuelo, no pudo alegar nada.

    Chilló que eran gananciales, y que la guerra y el Frente Popular nos iban a dejar en la calle, y que el degenerado del Nano, mi tío, ya se había tomado y farreado más de la mitad de las cosas, pero al final se comió el buey. Mi abuelo era un viejo muy sapo. Se las arregló para que mi madre, con las Disputada de Las Condes, se diera un gusto en recuerdo suyo.”

    La Irene me miró con ojos redondos, colgada como una ampolleta. No había entendido nada, o casi nada, pero tampoco demostró mayor interés por entender. En esos días, cuando ella andaba cerca, cuando dejaba de trabajar y me miraba y después miraba al vacío, o cuando pasaba por el corredor con sus pantorrillas sólidas, sus pisadas firmes, sus movimientos tranquilos, yo sentía una sensación que no habría podido describir con palabras. Observaba de reojo su mirada lejana, que de repente perdía su brillo, como si pasara un nubarrón, un recuerdo malo, o seguía desde atrás su cuello sólido, o me acercaba con cualquier pretexto y sentía su olor, donde el sudor fresco se mezclaba con una emanación vaga de arbusto, de afrecho, y me quedaba mudo. Adivinaba que ella sabía cosas que yo ni sospechaba, a pesar de que había mamado con la leche materna términos que para ella eran jerigonza pura: cuarta de libre disposición, dividendos, emisiones liberadas, particiones, gananciales. Ella comprendía, y comprendió mejor entonces, al escuchar mi perorata sobre la cuarta de libre disposición y sobre las Disputada, que aquellos conocimientos serían muy difíciles de adquirir, además de probablemente inútiles, y optó por separarse de la escoba, que había llegado a hundirse entre sus dos pechugas, y seguir barriendo. Yo, entonces, sin saber muy bien cómo, le di un golpe en la cadera. “¡Déjese, niño!”, gruñó. Le di, en seguida, un tremendo empujón.

    “¡Déjese!”, insistió, colorada, con la escoba aferrada entre las dos manos. Entonces le di un pellizco fuerte al costado de la axila izquierda, a muy pocos centímetros de la pechuga, que no me había atrevido a tocar, pero que miraba con la boca abierta y creo que con la baba colgando, yo también convertido en vaca. La Irene dejó la escoba contra el muro, con toda calma,y me dio una palmada que me hizo ver estrellas. Salí de la pieza haciendo morisquetas, simulando que la palmada no me había dolido, pero la mejilla me ardía y las lágrimas me empañaban los ojos.

    Durante el par de meses que mi mamá y la Pelusa, su íntima amiga, anduvieron de viaje, la Irene solía entrar en la noche a mi pieza, sentarse a los pies de la cama, en la semioscuridad, y contarme cuentos. Era una primavera lluviosa, y yo me entretenía en mirar el reflejo de las gotas de lluvia y de las ramas del árbol de la calle en el techo. Con una voz monótona, gangosa, la Irene contaba cuentos de fantasmas en el sur, de muertos que llegaban a lamentarse al sitio de su perdición.

    “Ya nada podía tranquilizarlos”, decía, con los ojos clavados en otra parte, “se habían condenado por los siglos de los siglos.” En un segundo de terror, un muchacho muy joven se volvía blanco de canas. Un asesino descubría con espanto, en medio de una fiesta, que de sus manos chorreaba una sangre pegajosa, casi coagulada, parecida a una mermelada de frambuesas. Un cura libidinoso, que corrompía a las muchachitas de su pueblo, reventaba a medianoche, sin confesión; a la noche siguiente había un ruido de cadenas que se arrastraban por los corredores. Ellas salían a ver y no encontraban a nadie, pero flotaba en el aire un olor inconfundible de azufre.

    —¿Y qué les hacía el cura a esas cabritas?
    —Nos tocaba los pechos —dijo la Irene—. Nos metía la mano entre las piernas.

    Me miró de reojo, como si el cambio del ellas al nosotras exigiera esa mirada, y nos quedamos callados. La Lucinda estaba encerrada en su pieza. Debía de leer novelas rosa o escribir alguna de sus cartas venenosas, donde hablaba mal de Marquitos, de mi madre, de la Pelusa, de todos nosotros. Habíamos recibido tarjetas postales desde el canal de Panamá, el Empire State Building, el Rockefeller Center. Mi padre, a todo esto, no llegaba todavía a la casa; se habría quedado charlando con los amigos y tomando tragos en el Club de la Unión o en cualquier otra parte; salvo que anduviera con alguna chinoca, como dijo una vez Marquitos, que al darse cuenta de que había metido la pata delante de mí se puso de color lacre.

    —Buenas noches —dijo la Irene.
    —No te vayas —le pedí, le supliqué, casi—. Quédate.
    —Se hace tarde —dijo—. Su papá va a llegar de un momento a otro, y usted todavía despierto
    —¡Estás loca! Mi papá debe de andar por ahí con alguna ñata.
    —¡No diga eso, niño! Dios lo va a castigar

    La Irene bostezó estirando sus brazos robustos, con las manos empuñadas. Le pedí que me contara otro cuento y dijo que no sabía ningún otro. “Cuéntame otro cuento de ese cura.” Ella no recordaba más cuentos del cura, pero me habló del doctor Lisardo Urrejola, que era radical y masón y que llegaba de visita al liceo una vez al año para vacunar a las alumnas contra el tifus.

    —Nos obligaba a desnudarnos enteras para colocarnos la vacuna.
    —¿Enteras?
    —¡Enteras! ¿Habráse visto?

    Yo me di vuelta en la cama, alterado, y miré el círculo de la luz del farol. Había un poco de viento y las ramas todavía estaban secas, pero según Marquitos ya se notaban los brotes primaverales. Sentí que la Irene volvía a bostezar. Después sentí que se tendía sobre la cama, con flojera, y que sus tetas pesadas y blandas me rozaban los pies a través de la ropa. Yo me quedé completamente seco, paralizado, con la vista clavada en las ramas, que el viento de vez en cuando hacia moverse. Es decir, tenía paralizado el cuerpo, pero el corazón se me salía por la boca. Al rato empecé a recuperarme de esa especie de parálisis que me había venido. Ni la Irene ni yo hacíamos el menor movimiento, pero ella, ahora, apoyaba sus pezones anchos en los dedos de mis pies, a través de la tela de las sábanas, en forma decidida, y el ruido de su respiración era más pausado y profundo. Mi hermana ya debía de dormir, y mi padre, con sus amigotes del Club, probablemente se hallaría en la culminación de su euforia, golpeando las copas en la mesa, hablando a gritos y riéndose a carcajadas, salvo que fuera cierta la teoría de Marquitos, que porfiaba en que lo habían visto con una chinoca en una hostería poco frecuentada de El Arrayán La sangre, a todo esto, me había vuelto a circular: me ardía en las orejas, como fuego, y se repartía por las sienes, las mejillas, los brazos, el esternón, y hasta por los dedos de los pies, que ahora, en lugar de agarrotarse, buscaban espacio, como si fueran plantas. Nuestros cuerpos se habían enganchado por los dedos de mis pies y por las pechugas de la Irene y ya no podían soltarse. La respiración de ella se ponía jadeante y a mí se me agolpaba la sangre en las extremidades, en las orejas en combustión, en los labios que se ponían gordos, en el falo, que se abría camino por su propia cuenta entre los recovecos del piyama, que se desprendía de ese envoltorio de algodón áspero y se alzaba, tenso, duro, formando un promontorio, un montículo, en el centro blanco de las sábanas.

    El movimiento de rotación se hizo más pronunciado y las manos gruesas y rojas de la Irene, que siempre veía restregando ropa o manejando una escoba, tantearon el terreno y se adelantaron, seguidas por las dos pechugas enormes. Yo no las veía, prefería seguir con la vista clavada en la ventana, pero las adivinaba, y el jadeo, el ritmo de respiración de animal grande, alterado, se acercaba. Primero sentí por encima de las sábanas una mano más bien torpe, indecisa, que tocaba mi sexo. Después, una carga blanda y ancha, que se movía con suavidad, decidiéndose, decidida, y no encima, esta vez, de unos dedos fosilizados, sino en la cumbre del mástil de sangre caliente, de lava, que perdió su equilibrio y entró en una erupción que no pude contener, que me obligó a lanzar un quejido, mientras los borbotones de materia ígnea se repartían por los montes y quebradas de mi piyama, por mis muslos y todavía más lejos, aplastando, pensaba yo, como en las películas, ciudades y civilizaciones de cartón piedra.

    La luz del farol de la calle desapareció, así como desaparecieron las sombras y los reflejos en el techo. Después de no sé cuántos segundos abrí los ojos y me encontré con los de la Irene que me observaban desde la oscuridad, con una fijeza que quizás era de vaca, pero que habría podido ser de gato, o de yegua que mira por encima del alambrado lo que pasa en el potrero vecino. Ella entonces se levantó, resoplando, con una mancha oscura en un lado de la cara, con el delantal desarreglado, mientras yo me hundía en las sábanas y volvía a cerrar los ojos. Cuando me quedaba dormido, agobiado por un cansancio inmenso, alcancé a sentir que me pasaba una mano por la frente y que luego salía de la pieza en la punta de los pies.

    En esos días llegó una nueva colección de tarjetas postales de mi madre, que se acordaba de todo el mundo menos de la Irene, cosa normal, puesto que sólo la había tomado una semana antes de salir de viaje; se acordaba hasta de Marquitos, a quien le tocaba un transatlántico entrando al puerto de Nueva York entre los remolcadores y la silueta imponente de los rascacielos. A mi me tocó una estatua de la Libertad vista de cerca, desde abajo: los pliegues del pecho y una enorme cara de concreto armado, con los ojos hueros. ¡Como si hubiera adivinado algo a distancia!

    Una tarde llegué del colegio y en la mesita de la entrada, junto al paragüero de pata de elefante, única herencia de mi abuelo paterno, me encontré con una sorpresa. En vez de mandarme otra tarjeta, mi mamá me había escrito una verdadera carta: dos hojas de papel de cebolla cubiertas en todos los resquicios por su letra alargada y delgada, de patas de zancudo. En la carta hablaba de lo fantástico del progreso de Estados Unidos, de lo que nos echaba de menos, de un señor de la Compañía Sudamericana de Vapores que les había mostrado, a la Pelusa y a ella, todo Nueva York, ¡un señor tan dije!, y de un avión de madera de balsa para armar que me había comprado, con motor a bencina y todo; según el vendedor, era capaz de volar más de medio kilómetro si se lo construía bien; había que pedirle ayuda, escribía mi madre, a Marquitos Valverde, que era tan habilidoso para esas cosas.

    Le conté a Marquitos y atravesamos la calle para comentar el tema con don Saturnino, el abogado loco. El consideró el asunto de un interés tal, que se sacó los tapones de cera de los oídos, que utilizaba para evitar los ruidos molestos y para no escuchar, sobre todo, las conversaciones de las mujeres de su casa, que habían llegado, según él, a los últimos extremos de la estupidez humana, y femenina, para ser más exacto (así decía), y declaró que habría que estudiar las instrucciones con sumo cuidado, sin tocar una sola pieza antes de haberlas comprendido a fondo. De lo contrario, corríamos el riesgo de que el avión, en su vuelo inaugural, cayera en picada y se hiciera polvo. ¡Zas! ¡Prraaf! Pero él tenía en su biblioteca un magnífico diccionario para traducir las instrucciones, que seguramente estarían salpicadas de terminachos técnicos. Se levantó de su poltrona de cuero negro capitoné, sacó el diccionario, que debía de pesar unos tres o cuatro kilos, y lo tiró sobre una mesa con un gesto espectacular. Un billete voló por el aire y el abogado loco, que desconfiaba de los bancos y guardaba sus honorarios entre las páginas de sus libros, lo agarró con toda tranquilidad y se lo metió al bolsillo. La única persona capaz de manejar ese diccionario, desde luego, era él y nada más que él. Si no le hacíamos caso en todo, sin chistar, sin pestañear, él no asumiría ni la más mínima responsabilidad: ¡que nos rascáramos con nuestras propias uñas! Después de ese preámbulo, enarcó las cejas de Mefistófeles y se rascó la barbilla pálida, sonriendo anticipadamente.

    Los vecinos empezaron a preguntarme desde esa misma tarde que cuándo llegaba mi mamá, la señora Luchita, con el avión. Los Papuses Ramírez, acostumbrados a deslumbrarnos con sus juguetes, con sus bicicletas, con sus mocasines de gamuza, estaban enfermos de envidia, y los Macacos Pérez me hacían bromas. Pasé de golpe a ser el tipo más importante de toda Bernarda Morín y sus alrededores.

    A mi regreso del santuario del abogado loco, le pregunté, envalentonado, a la Irene: “¿Por qué no has ido a contarme cuentos?”. La Irene me miró, tranquila, con sus facciones de vaca harmoniosa o de estatua de la Libertad, y continuó masticando un chicle que yo le había regalado y restregando unos calzoncillos sucios míos y de mi padre. Se pasó las manos por los antebrazos, para quitarse el jabón, y dejó que el agua fría corriera sobre su piel de color de arcilla pulida. “¿Qué hacía en la calle, niño?” “Todo el mundo me pregunta por el avión”, dije. “Es el gran acontecimiento.” Ella caminó al patio con el atado de ropa mojada.

    Mi hermana había partido al campo. Había terminado por hacerse íntima amiga de la Sabina Espronceda, sin que yo tuviera nada que ver con eso, y había partido a pasar las vacaciones de invierno en su fundo. Mi padre solía encerrarse en las tardes a leer los diarios en su dormitorio y a oír por la radio, a todo lo que daba, las noticias de la guerra, pero lo más frecuente era que se quedara a comer en el Club con sus amigos, a menos que fuera verdad lo de la chinoca. “Pintarrajeada”, había contado Marquitos, “bocona, tetona, potona”, y, cuando había notado que yo estaba en el grupo, se había puesto lacre. Pero si llegaba en las tardes, era fijo que mi padre se quedaba dormido con la puerta cerrada con llave, siempre tuvo la costumbre de encerrarse con llave, y con la radio puesta a toda fuerza. Había que echar la puerta abajo, casi, para que despertara y apagara la radio. Creo, por otro lado, que le remordía la conciencia de verme tan poco mientras mi mamá andaba de viaje; cada vez que me veía se metía la mano al bolsillo, con cara de resignación, y me regalaba cinco y hasta diez pesos. En una de esas ocasiones, se me ocurrió comprar cigarrillos y le propuse a la Irene que fumáramos. “No me gustan los niños viciosos”, dijo la Irene, con un gesto despreciativo. Me fui entonces donde Marquitos. Al poco rato vomitaba hasta las tripas con la frente apoyada en el castaño, ante las carcajadas de Marquitos y de la cocinera de su casa, que me miraba desde la ventanilla de la cocina. Me sirvió una taza de té caliente y me sentí un poco mejor. El abogado loco, que había cruzado para conversar con Marquitos sobre el avión, se sacó los tapones de cera, “Me los pongo para no escuchar huevadas”, explicó, rotundo, sin eludir el garabato, más bien, por el contrario, acentuándolo, y dijo que una gota de nicotina en la lengua era suficiente para matar a dos caballos. “Además”, añadió, levantando su índice huesudo, larguisimo, tembloroso, “puedes quedarte enano. ¡Así es que cuidadito!”

    Esa noche apagué la luz y seguí despierto, mirando las ramas, que no se movían porque no había nada de viento. La Irene empujó la puerta de mi pieza y entró con su delantal azul que se abotonaba por delante. Se sentó en la punta de la cama, con las manos en los bolsilíos del delantal, y miró también el árbol de afuera.

    —¿No quería que le contara un cuento?
    —Sí—le dije—. Cuéntame uno.
    —Es que ya se los conté todos —dijo ella.

    Entonces miré a través de los botones estirados, entre los huecos de la tela azul, y vi que debajo no tenía nada.

    —¿Qué mira?

    Tragué saliva. El corazón me daba saltos, se me salía por la boca, y yo apenas podía hablar. La miré a los ojos con una cara que debió de haber sido de ansiedad o de trastorno, casi de locura. Después miré el techo, donde el reflejo de la luz de la calle, con la sombra ampliada de las ramas y de los pliegues de la cortina, estaba fijo.

    —Se me acabaron los cuentos —repitió ella.

    Me hundí en la cama y, con el pie, le toqué un muslo por debajo de la ropa para indicarle que se acercara, y al tiro retiré el pie. La Irene tuvo una sonrisa extraña, casi desagradable; sus labios se fruncieron y formaron una mueca.

    —¿Tienes miedo? —preguntó, tuteándome.
    —No —le dije, con la boca reseca—, acércate un poco.
    —¿Qué quieres? —preguntó.
    —Quiero verte —le dije.

    En un segundo se había deslizado, sin cambiar de posición, y estaba al lado mío; los botones de su delantal, estirados al máximo, parecían a punto de reventar. Me tomó una mano con fuerza y la puso sobre su pecho.

    —Déjame verte —le dije en voz muy baja. Apenas podía articular las palabras. La Irene, entonces, sonrió con mucha más confianza, con placidez, con los ojos perdidos en la oscuridad del fondo de la pieza, y comenzó a desabotonarse.
    —¿Nunca habías visto a una mujer? —me preguntó al oído.
    —Nunca —le dije, y era verdad. Sólo había visto a una mujer gorda, de piel blanca, llena de rollos, que se bañaba en calzones entre unas rocas, desnuda de la cintura para arriba, y no me había atrevido a parar la bicicleta para mirarla bien. La Irene se metió en la cama, que crujió como para despertar a todo el vecindario, y me revolvió la lengua adentro de una oreja. Después me tomó el sexo con la mayor decisión, como si fuera un objeto cualquiera, un juguete, echó para atrás las sábanas de un tirón, porque le incomodaban, y se montó encima, cobriza, inmensa, con sus hombros y sus brazos poderosos, sus pezones oscuros y los pechos y el vientre más blancos.

    “¡Qué va a decir Marquitos!”, alcancé a pensar, con una sonrisa babosa, antes de que se produjera la erupción, cuya lava, en lugar de repartirse por las colinas de los muslos y por los territorios vecinos, como la vez pasada, se quedó guardada dentro de la Irene, en un túnel hondo y bien abrigado.

    El motor de mi avión ronroneaba, temblequeaba y lanzaba petardazos, mientras volábamos encima de un bosque de pinos, al ras de las copas, con miedo de que el motor no pudiera más y nos quedáramos atascados entre las ramas; después bajábamos a un potrero, volábamos a un metro del suelo; las vacas huían despavoridas, y Marquitos, en el asiento de atrás, se reía a carcajadas, pataleaba en el aire con sus piernas flacuchentas, y me gritaba ¡dale!, ¡persíguela!, lanzando aullidos de felicidad, mientras la vaca despavorida cagaba litros de bosta amarillenta, cuando la lengua de la Irene, que me hurgueteaba en el paladar, me despertó. Me pareció, ahora, a las dos de la madrugada, que su lengua era un poco hostigosa, que tenía un sabor malo, y que su cuerpo despedía también un poco de mal olor.

    —Te voy a enseñar —dijo—, ¡chiquillo leso!

    Me puso encima de ella y manoseó, forcejeó, hasta que metió mi aparato adentro del túnel, bien abrigado, eso sí. “¡Muévete!”, ordenó. Y comenzó a quejarse, como si le doliera y al mismo tiempo le gustara mucho, con una especie de locura de amanecer, algo que no le habría podido pasar en horas normales. “¡Muévete!”, me suplicó, mientras se movía con fuerza, resoplando, y yo miraba la rama seca en el círculo de la luz, pensando en lo extraño, en lo irreal de todo el asunto, en la cara de asombro que pondría Marquitos cuando le contara, o en la cara de pretendida indiferencia, de disimulada envidia, y empezaba a temer que se abriera la puerta y entrara mi padre atraído por el ruido, y, por muy contento que anduviera con su chinoca tetona, quizá qué escándalo armaría, porque parecía que el catre, con sus crujidos, iba a despertar al barrio entero, pero la erupción, la avenida torrencial desde los canales internos, secretos, era algo que no dependía de uno, como le explicaría después a Marquitos: los movimientos de la Irene la provocaban de una manera tan segura, que lo mejor era entregarse, relajarse, convertirse en planta.

    —¿En planta?
    —Sí —le dije a Marquitos—. La cosa te agarra desde aquí, desde el vértice de las orejas, hasta las puntas de los dedos de los pies, y te saca un quejido, aunque no quieras, y se te borra todo. Tú tratas de mirar un punto en el techo, el dibujo que hacen las sombras de las ramas del árbol de la calle, pero la cosa viene y todo se te borra, parece que tú mismo desaparecieras.
    —Como cuando se te van las cabras —dijo Marquitos, que hablaba en tono confidencial y tenía los ojos muy abiertos.
    —Mucho más que eso. ¡Mil veces más!
    —¡Qué salvaje! —exclamó Marquitos.

    Veo a mi madre mientras baja por la escalerilla del barco, cargada de paquetes, en un traje de sastre amarillo pálido y un sombrero a la última moda, seguida por Pelusa, que se enreda en la correa y molesta a todo el mundo con el perrito que se ha traído, un perrito de miniatura bautizado Raf en honor de la fuerza aérea inglesa, con ojos rojos, un punto negro y húmedo de nariz, y una expresión cómica, que implora que no se olviden de él en medio de todo ese tumulto.

    La caja del avión sólo vino a salir en Santiago, al fondo del último baúl, cuando mi madre, mordiéndose un dedo, empezaba a tener miedo de haberla dejado tirada en alguna parte, pero no, estaba segura de haberla metido, y el Raf que importunaba a todos los que asistían a la apertura de las maletas con el aleteo de la cola y la cara de pregunta, a mi padre, a la Lucinda, a la Pelusa, a Marquitos, a la Sabina Espronceda, que fingía ser locamente aficionada a los perros, se hizo pipí dos veces: una en la alfombra persa toda deshilachada del salón, junto a los zapatos flamantes de la Sabina, que se salvaron por un pelo, y otra encima de un mantel de cocina de todos colores, con una receta escrita en francés en grandes letras rojas. ¡Quiltro de porquería! Si la Pelusa no sale en su defensa desaparece de una patada. Mi padre, que se había tomado un par de tragos de un whisky que había comprado de contrabando en el barco, “¡Este sí que es auténtico!”, decía, “¡éste sí que no es parafina!”, y lo paladeaba, dándoselas de entendido, quiso hacerse el gracioso y estuvo a punto de romper una pieza del avión, pero Marquitos y yo saltamos y se la quitamos a tiempo. Las instrucciones venían en dos columnas paralelas, en inglés y en un castellano macarrónico. El abogado loco, que había asomado la cabeza desde la calle, con el tic que le comprometía la boca y un lado entero de la cara más acentuado que nunca, y que mi padre había invitado a probar el whisky, pero que sólo había querido, pese a la majadería de mi padre, una copa de agua Panimávida, insistió en que lo más sensato sería traducir las instrucciones del inglés con ayuda de su famoso diccionario, que era, según su opinión bien autorizada, el mejor del mundo en su género.

    Cuando le fui a mostrar la caja del avión a la Irene en la cocina, la miró por encima del hombro y no dijo una palabra. Con la llegada de mi madre se había producido un trastorno completo: la casa había cambiado, y me pareció que la Irene también.

    —¿Te gusta?

    La Irene se encogió de hombros. La caja no le decía nada. Una vez que el avión estuviera armado, veríamos. “¡Claro que vas a ver!”, le dije, pero salí de la cocina picado por su indiferencia, con un sentimiento de frustración, como si la excitación, la novedad, la euforia de esa tarde, que hasta ahí habían sido perfectas, se hubieran echado a perder por ese solo detalle.

    Con extraordinaria abnegación y paciencia, que no mereció más que elogios de todo el barrio, tomado de sorpresa por esta actitud, el abogado loco, diccionario en mano y con los tapones de cera guardados en su cajita, dirigió desde una silla todos los trabajos de construcción del avión, que duraron cerca de cinco semanas. Cuando Marquitos o uno de nosotros iba a colocar mal una pieza, daba un grito de alerta en alemán, Achtung!, una palabra que le encantaba, y nosotros, debido a la enorme autoridad que había adquirido en esos días, nos deteníamos de inmediato. Si era necesario, levantábamos la pieza correspondiente o la parte del avión ya construida y la poníamos a la altura de sus ojos, o la hacíamos girar lentamente para que la examinara, a fin de que pudiera impartir las instrucciones sin moverse de la silla. Sus órdenes eran tajantes, precisas, y nosotros, que habíamos conocido su disciplina de carácter militar durante las excursiones a matar gatos, nos sometíamos como corderos. En la primera etapa de la construcción, Marquitos había querido hacer algo por su cuenta antes de que comenzara la sesión de trabajo colectivo y había metido la pata a fondo, circunstancia que fue aprovechada por el abogado loco para darnos una lección y consolidar su dominio. Con el sistema de sesiones periódicas inventado por él, en las que exigía una puntualidad rigurosa y una concentración absoluta, interrumpida por descansos de un cuarto de hora establecidos de antemano y controlados por reloj, el trabajo anduvo sobre ruedas. Una tarde terminamos de construir el fuselaje y dimos un grito de júbilo, pero don Saturnino, el abogado loco, flirioso, ordenó silencio.

    “Nunca hay que cantar victoria antes de tiempo”, sentenció. “Uno de los peores defectos de este país de indios es que todo el mundo deja las cosas a medio hacer. ¿Comprendido?”Bajamos la cabeza, mudos, y continuamos con nuestra tarea, que se desarrollaba en el centro de mi dormitorio, en el suelo de tablas, en horarios de la tarde en los días de semana y en las mañanas de los sábados y los domingos. Era un jueves, y para el día siguiente, viernes, el abogado loco dio instrucciones de que cada uno llevara una manzana. El apareció con un frasco gigante de Neurofosfato Eskay y le pidió a la Irene un surtido de cucharas soperas. Ibamos a saltarnos la cena, y cada hora, durante el descanso reglamentario, tendríamos que tomar una cucharada de neurofosfato y mojarnos la frente y la nuca con agua fría. A las cuatro de la madrugada, cuando apenas faltaban dos o tres detalles, dio por terminada la sesión.

    “Ahora”, dictaminó, “seis horas de sueño, y reunión mañana a las once en punto.”

    Yo habría seguido hasta terminar, el neurofosfato me tenía como loro en el alambre, y creo que a Marquitos también, pero nadie tenía derecho a discutir esas decisiones. Me metí en la cama con los ojos clavados en el avión. ¡Era mi privilegio de propietario! El fuselaje de madera de balsa, las alas imponentes, la nariz de una redondez perfecta, las patas impecables, se perfilaban en la oscuridad, encima de las tablas enceradas.

    “¡Ahora sí!”, dijo el abogado loco, diez o quince minutos después de las doce del día sábado, y se puso de pie con solemnidad, pero sin poder disimular una sonrisa de triunfo. Nosotros, contagiados, nos levantamos del suelo y nos pusimos en círculo a cierta distancia del aeroplano, que ahora desplegaba sus alas al sol del mediodía, magnifico. Entonces, ante el asombro nuestro, el abogado loco sacó del bolsillo una bandera chilena con un hilo.

    “¡Cúbranlo!”, ordenó. “Ahora vamos a proceder a inaugurarlo.”

    Le dio veinte pesos a Marquitos y le dijo que fuera a la esquina a comprar pasteles y horchata. “¿Has pensado en el nombre?” No se me había pasado por la mente, en realidad, que el aeroplano podría tener un nombre. “Me gustaría un nombre de la historia romana”, dijo el abogado loco, que demostró haber reflexionado, él sí, sobre los detalles más mínimos. “Julio César”, propuso, “o quizás Augusto.” Convinimos en que Julio César no estaba mal, y él, don Saturnino, murmuró que otros nombres, más actuales, se prestarían a discusiones o despertarían pasiones demasiado violentas. No entendimos bien qué quería insinuar con eso. O entendimos, y preferimos no entender. A mí, en mi calidad de dueño, me tocó descorrer lentamente la bandera, en medio del silencio de mis compañeros de construcción, Marquitos, su hermano menor Leónidas, y los otros, parte de la pandilla que se había formado en las matanzas de gatos, y todos se hallaban serios y en posición firme, aun cuando el abogado loco no se lo hubiera ordenado. Pero él estaba en posición firme, a pesar de sus años, y los demás tenían que seguirlo. Al final de la ceremonia todos aplaudieron, lanzaron bravos y vivas y me palmotearon en el hombro. En ese momento, don Saturnino, que se veía radiante de satisfacción, nos autorizó para celebrar la ocasión con la horchata y los pasteles.

    “No lo vamos a bautizar con una botella de champaña, como a los buques”, dijo, “porque lo haríamos papilla”, y celebró su propia ocurrencia con una carcajada tremenda, que lo hizo estremecerse de la cabeza a los pies con movimientos convulsivos.

    Cuando por fin se fueron, contemplé el avión largo rato y desde ángulos diferentes: desde la puerta de la pieza; parado en una silla, para verlo con mayor perspectiva; desde el suelo y con los ojos entrecerrados, para hacerme la ilusión de que era un avión de verdad; desde la ventana, para observarlo de nariz. También me tomé la licencia de levantarlo un poco, para mirarlo por debajo, y lo de—volví a su sitio, en el centro de las tablas del piso. La Irene entró para retirar los vasos y las bandejas de cartón de los pasteles, donde no habíamos dejado ni una sola miga.

    —¿Qué te parece? —le pregunté.

    Ella lo miró despacio, apática, como si hubiera recuperado en esos días, sin que yo me hubiera dado cuenta, todos sus modales de la llegada, los aires de los pueblos y sobre todo de los potreros sureños. “Está bonito”, concluyó, pero se notó que lo había dicho por decir algo. Preferí no insistir. Se me pasó por la cabeza la idea de saltar sobre ella y pescotearla, manosearle las tetas, meterle la mano entre las piernas, pero sentí que habría resultado fuera de tiesto. Me habría podido llegar un buen cachuchazo. Aparte de que la presencia de mi mamá, aunque no estuviera en ese instante en la casa, excluía, sin que yo me hubiera parado a pensar sobre las verdaderas razones, esa posibilidad.

    “Lo que pasa es que no es muy buena”, comentó Marquitos a los dos o tres días: “Es medio vaca”.

    Dicho por Marquitos me molestó. “¡Pura envidia!”, exclamé. “¿Envidia?” Marquitos se encogió de hombros. “Hay gente que se cree pucho”, dijo, repitiendo una frase que le encantaba, “y no es ni colilla.” Contó que en el campo, en las tierras de unos parientes suyos del sur, se acercaban a las jóvenes campesinas, les hacían una zancadilla y se las pescaban en los mismos potreros, entre los trigales, dentro de las zanjas. En la vacación del invierno pasado en que estuvieron solos con un primo, se tiraron a las muchachas de servicio en las casas del fundo. ¡Una por una! “Al final te acostumbras tanto”, dijo Marquitos, “que es lo mismo que tomar desayuno.” Me pareció asombroso que se llegara a esos extremos, pero sospechaba, a pesar de todo, que el relato de mis encuentros con la Irene llenaba a Marquitos de celos, de rabia, de lo que fuera. Decidí aprovechar la primera ocasión que se presentara para repetirme el plato. Había tardes en que ella se quedaba sola en la casa y en que yo, el tonto, también salía, como si de repente hubiera agarrado miedo a quedarme con ella.

    “Pasemos a ver el avión”, propuse, y Marquitos aceptó sin hacerse de rogar. La Irene debía de estar sola, justamente, de manera que al invitar a Marquitos contradecía mi propósito de hacía un par de minutos, pero no había podido resistir al deseo de invitarlo. La existencia del avión creaba situaciones nuevas. Cambiaba la atmósfera. Ponía en el segundo piso de la casa un no sé qué, una magia. Los rayos de sol que entraban por las ventanas eran distintos, y hasta los techos parecía que se levantaban y se ponían en contacto con las estrellas.

    Cuando entramos a la casa no se escuchaba un solo ruido. La Irene debía de estar encerrada en su cuarto, detrás de la cocina. Era la décima o la vigésima vez que subíamos con Marquitos a mirar el avión. Ya había desfilado casi todo el barrio por mi pieza, desde los Papuses Ramírez, que habían declarado que se encargarían otro igual, o todavía más grande, hasta el hijo flaco y ojeroso del vendedor de automóviles usados, que conocíamos como el Pajero, y lo habían hecho con exclamaciones de admiración, o en respetuoso silencio, o con una mueca venenosa y disimulada, pero perceptible, de envidia. Hasta la Pelusa, el domingo al mediodía, antes de salir con mi madre a un almuerzo, había dejado su perrito de porquería en la puerta y había entrado a mirar, dejando la pieza pasada al perfume que había traído de Nueva York. “¡Lindo!”, había dicho, con una palabra que no cuadraba, como si se hubiera tratado de un reloj pulsera o de un vestido de novia. Entretanto, el abogado loco se quemaba las pestañas estudiando las instrucciones y se preocupaba de los detalles del día del vuelo inaugural, que tendría tanta solemnidad como la tarde en que se había descorrido la bandera. Después de la construcción, la misión de Marquitos y mía había consistido en encontrar un espacio despejado a la salida de Santiago donde pudiera realizarse el vuelo en debida forma. Ya teníamos visto el sitio, más allá del terminal de la línea de micros a Macul, en un potrero enorme, y el abogado loco, después de un interrogatorio a fondo sobre las condiciones del terreno, la movilización hasta el lugar, las poblaciones vecinas, etcétera, etcétera, había dado su aprobación. “Lo que pasa”, dijo después Marquitos, “es que de loco no tiene nada”, y yo me manifesté de acuerdo con esta idea. El vuelo del Julio César se llevaría a efecto en las primeras horas de la mañana del sábado, no antes, porque se necesitaba aire puro, nervios despejados, y que la ciudad estuviera sumida en una relativa calma, “con el menor número posible”, afirmó el abogado, sacudiendo la cabeza con su tic habitual, “de rotos intrusos y depredadores”. Como él se levantaba a la hora de las gallinas, se sacó los tapones de los oídos con un gesto amplio, imponente, con un brillo extraordinario en la mirada, y dio la orden de movilización general para las seis de la madrugada en punto.

    Subimos, pues, hasta la pieza, abrimos la puerta, y al comienzo no pude creer en lo que veían mis propios ojos. Tuve que restregármelos. Después miré a Marquitos, para saber si los ojos suyos percibían el mismo inverosímil, inaudito desastre. “¡La Irene!”, aullé, con una voz que de repente se me había puesto ronca. “¡Qué yegua!”, vociferó Marquitos. “¡Qué bestia!” Bajamos la escalera a saltos. Ella no estaba en la cocina; tampoco en el repostero; ni en el patio, atravesado por hileras de ropa colgada. Me abrí camino entre la ropa, golpeándome la cara con los paños todavía húmedos, y traté de abrir la puerta de su pieza, pero ella, ¡la bestia!, se había encerrado con llave.

    Gritamos y golpeamos la puerta con toda la fuerza de nuestros puños, insultando a la Irene con los peores garabatos que conocíamos, ¡yegua desgraciada!, ¡puta de mierda!, ¡abre, huevona concha de tu madre!, insultos que me dejaban un sabor áspero, pero que no podía dejar de proferir, de vomitar, como si me hubiera vuelto loco de remate, y pateamos la puerta hasta que nos cansamos. Marquitos, entonces, que estaba pálido, exaltado, como si pudiera venirle un ataque, me susurró un plan al oído, con palabras entrecortadas: traeríamos desde la calle un arsenal de piedras y abriríamos fuego graneado a través de la ventanilla alta, que ella había dejado abierta de par en par. Yo recogí piedras con la misma sensación de disgusto, casi de repugnancia, como si me hubiera convertido en víctima de Marquitos, pero cómo no castigar, pensaba, a esa vaca. A los pocos segundos de haber iniciado el apedreo, la Irene, roja, desmelenada, con un escobillón en las manos tumefactas, apareció, tremebunda, en el umbral de su habitación. “¡Mocosos huevones!”, gritó, con voz bronca, empleando una grosería que nunca le habíamos escuchado. “¡Mierdas! ¡Atrévanse, no más, conmigo!” Su figura desorbitada, descompuesta, resuelta a molernos a palos, a atravesarnos con un cuchillo de cocina, si seguíamos, nos heló la sangre. Nos quedamos con el brazo derecho estirado, con las piedras apretadas en la mano, mientras ella, con un ademán que no admitía la menor duda sobre su decisión de rompernos la cabeza, blandía el escobillón en las alturas. Al ver que nos habíamos quedado callados, lelos, cerró la puerta despacio y oímos que la llave daba vuelta en la cerradura con una lentitud que parecía burlarse de nosotros.

    Resultó que el accidente del Julio César, casual o premeditado, y las opiniones del barrio se dividieron de inmediato respecto a este punto, con ignorancia, sin duda, de las complicaciones personales que entraban en juego, había sido fatal. El ancho pie de la Irene Bravo Catrileo (después supimos que era hija de un campesino del interior de Parral y de una mapuche), con su pesadez vacuna, había aplastado el nudo vital del fuselaje, dejando la delicada estructura de madera de balsa, en toda la medida del zapatón desfondado y medio rotoso, convertida en oblea. Las tablillas eran tan frágiles, y la pisada tan rotunda, tan devastadora, que el fuselaje del avión, en esa parte, había quedado al nivel del suelo, de modo que la nariz y la cola se habían separado y habían llegado a levantarse. “Es un caso de imprudencia culposa, de negligencia típicamente araucana”, dictaminó el abogado, que al comienzo tampoco lo había creído, y que tuvo que atravesar la calle, seguido por muchos miembros de la pandilla, porque la noticia ya había corrido por el barrio, y subir hasta mi pieza para convencerse, “pero en ningún caso, me parece, dolosa, y como no existe el cuasidelito de daños en la especie, o carece de sanción, lo cual equivale a la no existencia para todos los efectos legales y penales, sólo cabe la vulgar indemnización de perjuicios, inútil en el caso de autos debido a la carencia de pecunia de la causante de los destrozos y presunta demandada.” Nos quedamos boquiabiertos, pero la amarga conclusión era que el fabuloso aeroplano, el Julio César, que había desplegado sus alas míticas en la oscuridad de mi dormitorio durante dos o tres noches, estaba irremisiblemente perdido. Sentí un nuevo ímpetu de venganza.

    —¿Sabes lo que nos dijo? —le conté a mi madre—. Nos trató de mocosos huevones. De mierdas. ¡Textual!
    —¡China grosera! —exclamó mi mamá—. ¡Se va inmediatamente de esta casa! —y bajó a despedirla, indignada. Sentimos gritos en el patio y escuchamos que mi madre, con una rabia que pocas veces le había visto, pocas veces o ninguna, le ordenaba: “¡No me contestes, china insolente!”.

    El abogado loco me palmoteó la espalda: “En la vida hay que acostumbrarse a todo”, dijo. “No te desanimes.” Yo ya estaba grande, había perdido la virginidad y hasta la ingenuidad, al fin y al cabo, en aquellos brazos robustos, pero la vista del avión aplastado medio a medio, herido de muerte, cuando ya el griterío y el escándalo de la casa se habían calmado, me obligaba a hacer un esfuerzo para retener las lágrimas. Lo que más rabia me dio es que la Lucinda llegó esa tarde, vio el avión hecho tira y no halló nada mejor, la muy imbécil, que soltar la risa. “¡Tanto prepararse, para esto!”, decía, riéndose. A ella le habían traído un regalo de menor precio, una raqueta de tenis común y corriente, y supongo que sintió que el destino, de la mano de la Irene, o de su pie, mejor dicho, o de su zapatón, la había vengado. Escuché que marcaba un número y que le contaba todo por teléfono, con lujo de detalles, a la Sabina Espronceda, pero no pude captar la reacción de ella. Aunque la Irene hubiera caído en desgracia, aunque ahora le tocara volver al punto oscuro de donde había salido, no por eso el recuerdo de la Espronceda había resucitado de sus cenizas. El cuerpo voluminoso, de arcilla bien pulida, con sus pechugas grandes, que cuando cayó el delantal azul habían mostrado unos pezones como manchas oscuras, con sus muslos monumentales, había borrado aquellas pálidas formas anteriores sin dejar ninguna huella.

    Tres o cuatro días más tarde estaba en el jardincito de la entrada, solo y aburrido, cuando vi salir a la Irene de abrigo, con un canasto y una maleta grande, ordinaria, amarrada con dos cordeles para que no reventara: una de esas maletas que se veían en los terminales de los buses al sur y en las estaciones de ferrocarril, frente a los carros de tercera. Nos miramos, y ella, después de un rato, me dijo: “Adiós, niño”. Me asomé por encima de la reja y la vi caminar hasta la esquina, dejar la maleta en el suelo para descansar, y después volver a tomarla para cruzar la calle en camino al paradero de micros. Ahora pienso que habría podido ayudarla con sus bultos, pero entonces todavía era un mocoso estúpido, un perfecto monstruito, y ni se me ocurrió. Al llegar al paradero, dejó en el suelo la maleta y el canasto y volvió a mirar. Yo levanté la mano, en un gesto inconcluso de despedida, en un acceso de pena, a punto de hacer pucheros, y eso fue todo. Si Marquitos me hubiera sorprendido en ese momento, se habría dedicado a sacarme roncha, pero por suerte el barrio estaba tranquilo, casi desierto.

    Mi mamá y la Pelusa llegaron en la tarde contando a gritos que los japoneses habían atacado a los norteamericanos en Pearl Harbor. La radio no hablaba de otra cosa y todo el mundo en el centro, de donde venían ellas, no hacía más que comentar las noticias que iban llegando de Estados Unidos. Algunos decían que nosotros también ibamos a declararle la guerra al Japón, para ayudar a los yanquis, pero en qué podíamos ayudar nosotros, pobres ratas, con el Almirante Latorre, que la aviación japonesa haría volar en dos minutos, y con un par de submarinos del año veinte, ¡si se sumergían, más que seguro que se quedaban abajo! Mi mamá y sobre todo la Pelusa, que a cada rato después de su viaje sacaba expresiones en inglés, tenían un entusiasmo delirante por Franklin Delano Roosevelt. “A mí me carga”, dijo la Lucinda, que probablemente había sacado esto de la casa de su Sabina Espronceda, donde todos eran partidarios de Hitler y del general Franco. “Lo encuentro medio comunista.” Mi madre y la Pelusa la hicieron callar a gritos. Dijeron que era genial, el hombre más interesante y más poderoso de la tierra, a pesar de su parálisis infantil y todo, pero no entendían que se hubiera casado con un diablo tan feo, ¿cómo te explicas tú? Mi padre, partidario frenético de los aliados, dijo que los yanquis harían desaparecer a Japón debajo del mar. Al fin y al cabo, no era más que una isla miserable, mientras que Estados Unidos era un continente, con un progreso que no se había visto nunca en la historia de la humanidad, y nos dominaba a todos nosotros con el dedo chico. Yo conté que la Irene se había ido un poco después de la una de la tarde y nadie me hizo el menor caso. “Y pensar que me aplastó el avión con la pata”, dije, pero todos seguían con el tema de la guerra. Mi padre explicaba que los yanquis, seguramente, habían colocado puros barcos viejos en Pearl Harbor, pura chatarra, para que sirvieran de cebo a los japoneses.

    Concluyó que había sido la operación militar más astuta de la época contemporánea. El abogado loco, en cambio, anunció desde la vereda, a través de las ventanas abiertas, que la flota norteamericana estaba destruida, que la superioridad de los japoneses en el océano Pacífico sería aplastante, tan aplastante como la de los alemanes en el Atlántico y el Mediterráneo. “¡Vaya a contarle cuentos a su abuela!”, replicó mi padre, indignado, y el abogado loco, gesticulando como un energúmeno, con la melena gris desparramada sobre los hombros llenos de caspa, nos dio la espalda y cruzó de nuevo la calle. En la casa del abogado loco se improvisó una reunión en la que participamos todos; me refiero a los constructores del avión y al grupo de los que salían, con él a la cabeza y con Marquitos de lugarteniente, a exterminar los gatos del barrio. “Los yanquis son unos estúpidos. Han creado la civilización más estúpida en los anales de la humanidad, y cuando no son estúpidos es porque son judíos”, decretó él, que siempre nos dejaba perplejos con sus salidas.

    “Ojalá que los aviadores japoneses echen unas cuantas toneladas de bombas sobre Nueva York y limpien toda esa porquería.” Cuando se disolvió la tertulia, fuimos a buscar el fuselaje roto del Julio César y lo llevamos al jardín de la casa de Marquitos.

    Dejamos el motor aparte, porque alguna vez podía servir para algo, y todavía aparece, perfectamente inservible, cuando abro por cualquier motivo ese cajón de mi cómoda. Armamos un encatrado de cartones y papeles de diario, con el avión en la punta, lo rociamos con parafina y le prendimos fuego. Esa noche todo estaba permitido; nadie, con las noticias del ataque a Pearl Harbor, se resignaba a dormir. No le hablé una palabra a Marquitos de la partida de la Irene y de mi casi despedida, de mis emociones enredadas, de los sentimientos contradictorios que me había provocado. ¡Que todavía no se me quitaban! Las llamas se elevaron tres o cuatro metros de altura, arrojando chispas que volaban por los aires, que se balanceaban y corrían empujadas por el viento y amenazaban con incendiar el barrio, y todos bailamos y saltamos alrededor de la fogata, lanzando alaridos de pieles rojas como en las películas, yo con más fuerza, con más locura que nadie.


    París, enero de 1972
    Calafell, mayo de 1992
    Santiago, septiembre—octubre de 1992



    Fin