Publicado en
octubre 21, 2012
EL DESPERTAR DE LA MENTE
EL REPRESENTANTE republicano Gary Franks evoca algo que aprendió en la universidad, y que no figuraba en el plan de estudios:
Recuerdo que tomé infinidad de notas y escuché con mucha atención todo lo que decía el maestro, a fin de estar bien preparado para mi primer examen en la Universidad Yale. Al ver la prueba, me di cuenta de que contenía todo lo que yo había estudiado. Escribí las respuestas a las tres preguntas pensando: Fantástico. ¡Qué fácil es esto!
Creí sinceramente que me darían la nota más alta, pero cuando nos devolvieron los exámenes vi que había alcanzado apenas una calificación regular. En la primera hoja, en grandes letras rojas, se leía: "Yo sé lo que dije, pero, ¿qué piensa usted?" Fue un despertar muy valioso. Comprendí que la universidad no quería que sus alumnos únicamente absorbieran ideas, sino que reflexionaran sobre ellas y las impugnaran. Esto me obligó a analizar las cosas desde todos los ángulos posibles, en busca de aspectos que quizá no resultaran obvios a primera vista, pero que podrían ser útiles para llevar a cabo un diálogo sobre el tema.
—Tomado de Blacklisted: The Odyssey of an African-American Conservative
(Harper Collins)
VALORES ESCENCIALES
EL ACTOR Denzel Washington confiesa haber atravesado un periodo de mucha rebeldía tras el divorcio de sus padres, cuando él tenía 14 años de edad. Gracias a su madre, empero, el joven Denzel nunca se metió en problemas graves. También lo ayudó el hecho de que, la primera ocasión en que intentó robar, reprobó el examen.
"Recuerdo que estaba en una tienda, a una cuadra de mi casa", dice. "Tenía hambre, así que robé una manzana, pero supongo que no resulté muy buen ladrón, porque el dueño del comercio gritó: 'Oye! ¿Qué llevas ahí?' Dejé caer la manzana y me eché a llorar. Esa fue mi primera actuación".
—Joe Leydon, en el Daily News de Nueva York
TEMPRANA VOZ DE ALARMA
HACE 50 AÑOS, casi nadie sospechaba que los cigarrillos tuvieran alguna relación con los crecientes índices de cáncer pulmonar en Gran Bretaña. La mayoría de la gente, incluido Richard Doll, los atribuía a la contaminación del aire.
Para demostrar esto, el epidemiólogo Doll se propuso comparar a quienes enfermaban de cáncer pulmonar con quienes no enfermaban, y después establecer las diferencias entre ambos grupos. Pero los resultados echaron por tierra las expectativas del investigador. La contaminación no explicaba el aumento de muertes por esa enfermedad; el tabaquismo, sí.
En un informe de 1950, Doll se hizo oír. El cigarrillo causa cáncer pulmonar, dijeron él y un colega suyo. Desde entonces, millones de personas han dejado de fumar.
No obstante, el tabaquismo mató a 3 millones de individuos en 1994; 418,000 tan sólo en Estados Unidos. Se le preguntó a Doll si se siente decepcionado de que tanta gente siga fumando.
"La pregunta está mal enfocada", contestó el investigador, de 83 años. "Muchos millones de personas han abandonado un hábito arraigado. Eso es lo realmente extraordinario".
—Anthony Schmitz, en Health
PAYASA DE CORAZÓN
HOY ES LA DIVA del cine serio. Pero Emma Thompson, actriz y guionista galardonada con el Oscar, de niña anhelaba ser comediante. Antes de actuar en películas como Sense and Sensibility ("Sensatez y sentimientos") y Howards End ("El final del juego"), Emma aprendió el oficio de payaso.
"Un payaso verdaderamente bueno sale a escena para sufrir un estrepitoso fracaso", dice la actriz. "Esto es maravilloso, pues las carcajadas que provoca son una celebración de nuestras propias fallas; el reconocimiento de que no somos dioses, sino seres humanos. Ésa es la función del payaso: mover el corazón del público".
—Kevin Sessums, en Vanity Fair
ESTIMULANTE RECUERDO
MOHAMED ALI evoca una bicicleta que dejó una honda huella en su vida:
Cuando era niño, mis padres me regalaron una bicicleta nueva que me hizo muy feliz, pero un día la dejé fuera de un gimnasio y me la robaron. Indignado, corrí al sótano, donde había un policía, y le dije que yo me encargaría de encontrar al ladrón y darle una paliza. Viendo que yo no sabía pelear, el policía me dijo que él me enseñaría. Así fue como empecé a boxear. Todavía no encuentro al ladrón, pero cada vez que subía al cuadrilátero y veía a mi contrincante, decía para mis adentros: "¡Éste es el que me robó la bicicleta!"
—Nona Louise Dunbar
FOTOS: (THOMPSON) © PHIL LOFTUS/RETNA; (WASHINGTON) ALBERT SÁNCHEZ/OUTLINE