EL TURNO QUE NADIE QUIERE CUBRIR - LEYENDA DEL SEMEFO
Publicado en
octubre 22, 2026
En el SEMEFO hay una regla no escrita: nunca dejes un cuerpo solo en la plancha después de las 3 de la mañana.
Los viejos del turno de noche cuentan que los muertos llegan enojados. No por cómo murieron, sino porque los traen a un lugar frío y los dejan solos.
Hubo un joven nuevo que no creía en eso. Le tocó quedarse solo acomodando unos cuerpos que llegaron de un accidente en la carretera. Todos etiquetados y tapados.
A las 3:12, escuchó que una de las planchas metálicas rechinó. Como si alguien se hubiera sentado. Se asomó. Todos seguían tapados. Se rió de sí mismo.
A las 3:24, volvió a sonar, pero ahora se escuchó un respiro. Un respiro húmedo, pesado, como si tuviera agua en los pulmones.
Siguió el sonido. Era la plancha número 7. La sábana se movía. Se inflaba y se desinflaba, como si el de abajo estuviera respirando.
Con miedo, jaló la sábana.
Era un señor de unos 60 años, ahogado. Tenía los ojos abiertos, completamente blancos, sin pupila, y lo estaba mirando. No estaba muerto. Estaba esperando.
El joven quiso gritar y no pudo. Porque el muerto levantó una mano, lenta, con la piel ya morada y arrugada por el agua, y le agarró la muñeca.
No tenía fuerza de vivo. Tenía fuerza de muerto. Fría, que te cala hasta el hueso. Y le susurró al oído, con voz de agua estancada:
—Tú me contaste. Ahora te toca quedarte. No me dejes solo.
Dicen que cuando llegó el otro turno en la mañana, encontraron al joven sentado en la plancha número 7, tapado hasta la cabeza con la sábana, temblando, con hipotermia, aunque afuera hacía 35 grados.
La plancha número 7 estaba vacía. El cuerpo del ahogado estaba en la 6. Siempre estuvo en la 6.
El joven renunció esa misma mañana. Y hasta hoy, si vas al SEMEFO de madrugada, hay planchas que amanecen con la marca de un cuerpo sentado, aunque nadie se haya acostado ahí.
Y dicen que si te quedas callado, escuchas como respiran debajo de las sábanas.
¿Te quedarías a cubrir el turno de las 3?
Fuente del texto:
Entre historias y Misterios