¿CÓMO LE VA EN LA ESCUELA?
Publicado en
diciembre 14, 2021
Como bien dice el dicho, los padres son los primeros maestros y el hogar, la primera escuela. Y esto no deja de ser así aun cuando el niño comience a ir al colegio. Y aunque quien tiene que hacer la tarea de la escuela es el niño, la participación de los padres es fundamental para crearle al chico un sentido de responsabilidad.
Es muy importante que los padres sigan el progreso escolar de los niños y adolescentes. Si es alumno excelente, de puntuaciones A, B o sus equivalentes:
√ Hagan que el niño aprenda a hacer de su tarea un hábito diario, y aun cuando no tenga una asignación específica, ustedes pueden buscarle algo que hacer relacionado con los estudios.
√ Pregunten al maestro cuánto tiempo, de acuerdo con el grado y la habilidad escolar del niño, este debe dedicarle diariamente a sus estudios en la casa.
√ Sean disciplinados respecto a esto y no se dejen llevar por los ruegos del niño de que lo dejen ir a jugar ("¡un ratito nada más!") en vez de hacer antes la tarea.
√ Insistan en que el niño haga su tarea a una hora determinada, o bien al llegar de la escuela o después de la cena; dejen que él elija el horario, pero que lo cumpla. Apaguen la tele para que el niño se pueda concentrar en su tarea y no permitan que en ese tiempo vengan a la casa otros niños con distracciones.
√ Involúcrense en la tarea de su hijo; si no saben una respuesta, por lo menos pueden ayudarlo a encontrarla.
√ Lean los comentarios del maestro. El niño podría estar demasiado orgulloso de sus calificaciones y volverse ostentoso.
√ Pregúntenle cómo obtuvo esas notas, si con trabajo o con facilidad. Si las obtuvo con demasiada facilidad a lo mejor se aburre en clase y eso podría traer problemas de disciplina. Hablen con los maestros para que le asignen deberes o proyectos adicionales.
√ Feliciten al niño. No den por sentado que tiene que obtener buenas calificaciones siempre. Háganlo sentirse tan orgulloso como se sienten ustedes de él, por su esfuerzo.
√ Revisen con el niño la tarjeta o reporte de calificaciones. Pregúntenle si cree que esas calificaciones reflejan sus esfuerzos. De su respuesta dependerán los comentarios de los padres. Si se esfuerza, reafírmenlo en la idea de que no se trata de un fracaso, solo tendrá que cambiar su técnica de estudiar.
√ Hablen con los maestros. Ellos pueden haber detectado las deficiencias del niño y sugerir soluciones viables.
√ No le ofrezcan al niño dinero por cada A que pueda traer a casa. Eso los anima a estudiar por el dinero, no por la propia satisfacción y deseo de aprender. Pero sí deben premiar su esfuerzo.
√ Establezcan metas realistas para el próximo trimestre o semestre. Pónganse de acuerdo con el niño en que va a tratar de subir medio grado para la próxima vez. Pregúntenle si desearía que alguien en casa le repasara los deberes o tareas que le asignen en la escuela. Si querría ayuda de sus padres.
Fuente:
Revista Vanidades, Ecuador: agosto 16 del 2005 / enero 31 del 2006