Publicado en
octubre 17, 2021
VENEZUELA - Los Llanos.
Cuenta la leyenda, que hace mucho tiempo vivía una mujer muy hermosa llamada Melisa. Ésta se destacaba en el pueblo por ser muy celosa. Creció y se casó con un hombre muy bueno, la envidia de las mujeres casadas. Poco tiempo después tuvieron un hermoso hijo.
Entre los habitantes del pueblo, había un hombre de mala fe, mentiroso y mujeriego, que se enloquecía por ella. Este la espiaba cada día mientras nadaba desnuda en el río; hasta que un día lo descubrió.
—¿Qué haces aquí espiándome? Aunque de ti me lo podía esperar. —Le dijo Melisa.
A lo que este contestó:
—¡No estoy espiando! Vine a advertirte, mujer, que tu hombre te esta cambiando por otra. Tu marido te está traicionando con tu propia madre. —Una historia que era totalmente falsa.
Al oír esto, Melisa palideció y salió corriendo hacia su casa. Al llegar allí, con furia entró y encontró a su esposo y a su hijo de 9 meses. Cegada y embriagada por los celos, golpea al marido con un palo y prendió fuego a la casa. Desde lejos se podía escuchar los llantos del bebé, pero, para cuando llegaron los vecinos, ya era demasiado tarde.
Mientras los vecinos se lamentaban e intentaban apagar el fuego, Melisa salió en dirección a la casa de su madre. Cuando llegó, le contó lo que había hecho con su esposo y su hijo y por qué lo hizo. La madre, horrorizada, le dijo que ella no la había traicionado. Pero su hija, bloqueada completamente por los celos, no le creyó. La madre, al darse cuenta de las intenciones de ésta, huyó hacia el patio, donde fue alcanzada por Melisa quien la atacó con un machete, dándole tres machetazos en el vientre. La madre, antes de morir, la maldijo: “¡Jamás te mentí! Y tu cometiste el peor pecado: ¡matar! Pero yo te condeno, sayona”.
Desde entonces, se cuenta en el pueblo que a los hombres mujeriegos se les aparece una hermosa mujer, quien les pide que le enciendan un cigarro. Las víctimas que han logrado sobrevivir, cuentan que ven su espectral rostro, ¡la muerte! Se cree que si no mueren del susto al ver esta horrenda cara, ella los acosará tomando diversas formas hasta producirles un infarto, logrando que sufran un terrible y mortal accidente.
La leyenda original de La Sayona narra básicamente la historia de una mujer muy celosa llamada Casilda que mató a su esposo y a su madre pensando que estos tenían un romance. Por ello, su madre, en la agonía de la muerte, la maldijo. Desde ese entonces su alma en pena vaga sin descanso ni paz, persiguiendo a los hombres infieles para conquistarlos y luego matarlos. El origen del nombre se debe a que porta un sayal negro, ya que la leyenda data desde la época colonial; o también su nombre deriva de la palabra "sayón", por lo que el término "sayona" viene significando "la castigadora".
Existen miles de versiones de encuentros con La Sayona, que son los que han popularizado a este mítico personaje. También se dice que La Sayona tiene la particularidad de “desdoblarse”, esto quiere decir que puede presentarse como un perro, un lobo o como la mujer antes descrita.
Pero todas las versiones concuerdan en que es una hermosa mujer de largos cabellos negros (aunque no mantiene esta apariencia, ya que una vez acorralada muestra su verdadera forma a la víctima), que persigue a los hombres mujeriegos. Siempre se suele terminar esta narración con advertencias como: "Por lo tanto, es mejor que aquellos hombres que disfrutan engañando a su pareja, se lo piensen bien antes que se le aparezca La Sayona".
La leyenda también cuenta que lanza un grito a larga distancia y que además eriza los pelos de quienes lo oyen. Este último rasgo de La Sayona la asemeja aún más a las banshees.
Hay también otras versiones que indican que, durante la colonia, algunas mujeres se disfrazaban de la Sayona para pasar desapercibidas y verse con sus amantes. Esto es algo similar que pasa en la leyenda de la Cegua en Nicaragua.
Fuentes del texto:
Cuentos y Leyendas de Terror /
Wikipedia