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  • SOMBRA DEL TEMA
  • ● Quitar
  • ● Normal

  • PRESENTACIÓN DEL BLOG

    El objetivo de este blog es ofrecerte lectura en línea con un estilo diferente y personalizable; brindando opciones para que el área y la lectura sean agradables, a tu gusto y necesidad.

    Aquí encontrarás lectura variada, desde libros completos hasta revistas Selecciones. No requieres suscribirte, no hay publicidad ni enlaces ajenos al blog, todo es totalmente gratis.

    El blog dispone de más de 8000 publicaciones y más de 15000 imágenes. Las publicaciones están distribuidas por categoría. Puedes crear tu propia lista o listas de temas, o categorizarlas según tu elección.

    Así como los temas de las publicaciones, también puedes organizar o categorizar las imágenes según tus gustos.

    La navegación en el blog es fácil, práctica y rápida; su manejo también es fácil e intuitivo. A continuación una visión rápida de sus características:

    Puedes darle diferentes aspectos con el sinnúmero de combinaciones que te permite el blog al SALON DE LECTURA, INICIO, INDICE O LISTA, CATEGORIA y NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL; sin perder el estilo dado cuando regreses al blog; permitiendo de esta manera dejarlo a tu gusto. Además, esos cambios realizados puedes definirlos en 10 estilos, los cuales puedes cargarlos en el momento que quieras. También puedes darle un estilo a cada post o publicación, a cada categoría, agrupar las publicaciones en 3 grupos diferentes y/o categorizarlos en "Lectura", "Leído", "Menú Personal 1 a 16"; todos independientes entre sí. Y si te preocupa que borren o dañen tus ESTILOS o CAMBIOS, también hay la opción de protegerlos.

    Puedes cambiar el tamaño, color y estilo de la letra; dar realce a: temas, subtemas, letra cursiva, texto entre comilla, dialogo entre dos personas, listas, texto en blockquote, título de la publicación; puedes ampliar o centrar la publicación; dejar marcado partes interesantes de alguna lectura; ver la publicación en dos, tres o cuatro columnas; emplear opacidad o transparencia, definir colores, ocultar secciones, ampliar las imágenes, crear indices de hasta 30 temas en los libros, cambiar de lado o inmovilizar el sidebar, crear listas personales de las publicaciones y catalogarlas a tu necesidad, crear sesiones para cuando dos o más personas usan la misma máquina, etc. etc.

    Si eres nuevo en el Blog y eres amante de la lectura te recomiendo leer "PERSONALIZA - MANUAL DEL BLOG" que se encuentra en el menú; pequeño manual que te permitirá sacarle el mayor provecho a las opciones brindadas; o, el tema "CÓMO FUNCIONA EL BLOG", que sigue a continuación de "OBSERVACIONES", en este mismo gadget.

    Prueba personalizando esta SECCION dando click en   P A N E L   del lado izquierdo.

    Presiona AQUI para información detallada sobre las opciones de PERSONALIZACION de este blog.

    CARACTERÍSTICAS DEL BLOG

    Algunas características requieren tener las funciones del PANEL activado.

    GENERAL
    • Las publicaciones están catalogadas por CATEGORIA y SUB-CATEGORIA
    • Rápido acceso a las CATEGORIAS y SUB-CATEGORIAS por medio del MENU
    • Ventana de INTRODUCCION en todas las secciones, para las miniaturas y listas en texto
    • Tres slides de fondo (si has guardado imágenes en los slides 1, 2 y 3)
    • Listado de las publicaciones en:
      - Orden Alfabético
      - Por Categoría
      - Libros
      - Relatos Cortos
      - Por Autor (libros y relatos cortos)
      - Sólo imágenes (libros)
      - Sólo imágenes (revistas Diners y Selecciones)
      - Una sola página con lo arriba descrito
    • Guardar publicaciones para su acceso rápido en LECTURAS
    • Catalogar publicaciones para su acceso rápido en MENU PERSONAL (16 categorías personales y una de LEIDO)
    • Historial de las publicaciones navegadas (MENU / MENU PERSONAL / 13-16)
    • Activar o desactivar el desplazamiento del MENU
    • Cambiar la imagen del Header por cualquier otra que te ofrece el blog
    • Cambiar la imagen del Header por cualquier imagen del internet
    • Ver el MENU con ICONOS
    • Crear un MENSAJE como recordatorio
    • Que el MENSAJE creado aparezca en 6 intervalos diferentes de tiempo
    • Crear SESIONES cuando entran al blog más de una persona en una misma máquina
    • Agregar clave para que no puedan accesar a un usuario o sesión
    • Permitir que el header cambie automáticamente cada vez que entras a la página. Independiente por sección del blog
    • Cambiar el aspecto de la página y guardarlos en ESTILOS personales (básico y 1 a 9), independiente en cada sección del blog (INICIO, LISTAS o INDICE y SALON DE LECTURA)
    • Cambiar el aspecto de la página sin que los cambios se guarden
    • Borrar los cambios que realizas en una página por cada sección o todo
    • Cargar ESTILOS predefinidos, independientes en cada sección del blog (INICIO, LISTAS o INDICE y SALON DE LECTURA)
    • Cargar los ESTILOS predefinidos de forma aleatoria u ordenada
    • Cargar los ESTILOS predefinidos y que se aplique el mismo en las otras secciones
    • Cargar un ESTILO personal
    • Cargar un ESTILO personal de forma aleatoria u ordenada
    • Copiar un ESTILO, personal o predefinido
    • Copiar un ESTILO personal o predefinido a otro USUARIO
    • Proteger los ESTILOS personales
    • Agregar CLAVE para que los ESTILOS personales no puedan ser protegidos o desprotegidos
    • Crear NOTAS indefinidas
    • Te indica qué publicaciones tienen NOTAS, y cuántas tiene cada una
    • Acceso a la última publicación navegada
    • Muestra la fecha de la última navegación en el blog
    • Guardar las imágenes en los SLIDES y BANCOS DE IMAGENES (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Dar zoom a las IMAGENES (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Fijar una imagen como fondo (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Ver la imagen en pantalla completa (menos en en la página de INICIO)
    • Activar SLIDES, como fondo, con las imágenes guardadas en los SLIDES 1, 2 y 3
    • Indica cuál de los ESTILOS 1 a 9 y BASICO están ocupados
    • Dar a las imágenes tonos grises (independiente por sección de la página)
    • Dar al MENU para que tenga colores diferentes
    • Dar a las MINIATURAS, SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR para que tengan colores diferentes
    • Permitir que al dar click en una MINIATURA con la opción arriba indicada, la publicación adquiera ese color.
    INICIO
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (últimas publicaciones)
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (sidebar)
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (downbar)
    • Desactivar el cambio automático de los temas del: Slide, Sidebar y Downbar
    • Permitir ver las imágenes de las "Últimas publicaciones" a la izquierda y a la derecha
    • Cambiar de aspecto
    • Cambiar las miniaturas de "Últimas Publicaciones" por una categoría a elección
    • Que las miniaturas de las últimas publicaciones adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas de las últimas publicaciones, el slide, menú, sidebar y downbar aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    LISTAS
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas
    • Ver las listas con IMAGENES y TEXTO
    • Ver las listas solo IMAGENES o solo TEXTO
    • Diferentes formas de ver la lista en IMAGENES
    • Aumentar la cantidad de imágenes a mostrar
    • INTRO de las publicaciones
    • Cambiar el aspecto del INTRO
    • Cambio de las imágenes automático, con 4 intervalos de tiempo
    • El intervalo puede ser fijo o solo por una vez
    • Guarda la última publicación o grupo de imágenes revisado por categoria (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • Cambiar de aspecto
    • Que las miniaturas adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    CATEGORIAS
    • Guarda el último grupo revisado (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • Puede adquirir el ESTILO dado en el SALON DE LECTURA, por CATEGORIA y SUB-CATEGORIA
    • Cambiar de aspecto
    • Que las miniaturas adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    SALON DE LECTURA
    • Cambiar el aspecto de la publicación por y guardarlos por:
      - ESTILOS Personales (básico, 1 a 9), se aplica a todas las publicaciones
      - Por Categoria (1, 2 y 3)
      - Por Sub-Categoria (1, 2 y 3)
      - Por Publicación
      - Por Grupos 1, 2 y 3
      - Por listas de LECTURA, MENU PERSONAL (1 a 16) y LEIDO
    • Cargar un ESTILO:
      - En todas las publicaciones (ajeno a estilos básico y 1 a 9)
      - Para todo el blog
      - Para todo el blog y publicaciones
      - Para todo el blog menos en el SALON DE LECTURA
      - Respetando si la CATEGORIA tiene un ESTILO propio
      - Respetando si la publicación tiene un ESTILO propio
      - Definiendo el orden de carga de los GRUPOS 1, 2 y 3
    • Cambiar el aspecto de la publicación y del texto
    • Diferenciar conversaciones en las publicaciones (menos libros y relatos cortos)
    • Definir para cuando se ingrese a una publicación se coloque la primera imagen como fondo
    • Guardar hasta 121 puntos o partes importantes de una publicación (como un índice). Por publicación
    • Guarda la posición donde suspendes la lectura de forma rápida
    • Desplazamiento automático de la publicación (7 niveles de velocidad)
    • Guia de lectura cuando hay mucho texto
    • Lleva un registro de las CATEGORIAS, SUB-CATEGORIAS, PUBLICACIONES y publicaciones en GRUPOS con ESTILO aplicado
    • Que los widgets del sidebar adquieran fondos de color diferente
    • Que las miniaturas del sidebar del widget OTRAS PUBLICACIONES, adquieran fondo de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente del widget OTRAS PUBLICACIONES del sidebar, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    • Colocar la imagen principal de la publicación para que ocupe el ancho de la página.
    NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL
    • No hay refresco de pantalla
    • Las mismas opciones del SALON DE LECTURA
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    NAVEGAR DIRECTO 1
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    NAVEGAR DIRECTO 2
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • La primera imagen de la publicación está como fondo
    NAVEGAR DIRECTO 3
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda el último grupo de publicaciones revisados (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    MI LIBRERIA
    • Edición de las NOTAS guardadas
    • Edición de las imágenes guardadas en los Slides 1, 2, 3 y Bancos de Imágenes
    • Edición de las publicaciones guardadas en Lecturas, Personal 1 a 16 y Leído
    • Permite copiar las imágenes y publicaciones entre Slides y Banco de Imágenes y entre Listas
    • Permite copiar las imágenes y publicaciones guardadas a otro usuario o sesión

    CÓMO FUNCIONA EL BLOG

    Si eres nuevo en el blog y quieres aprender cómo funciona, o hay partes algo complicadas, te daré una explicación detallada para que puedas comprender a fondo su funcionamiento y aprovechar las características que te brinda.

    Para comenzar explicaré rápidamente las características que te ayudarán en la lectura en el SALON DE LECTURA:

    En el MENU, en "+Otros", encontrarás las opciones CREAR NOTA y VER O EDITAR NOTAS, esas opciones te permiten crear una NOTA de forma rápida y/o ver la ventana de NOTAS y revisar todas las que has creado. La letra "N" debajo de la palabra PANEL hace la misma función. En la misma sección "+Otros" encontrarás "Ultima Lectura" y una fecha, la fecha es la última vez que estuviste en el blog, y Ultima lectura es la última publicación que leiste o revisaste; dando click a esa frase te vas a esa publicación.

    Cuando estás en una publicación y te has desplazado un poco hacia abajo, ese punto se guarda automáticamente. Cuando regresas a la misma publicación, la pantalla se situará en ese punto. Cada publicación es independiente.

    Otra forma de hacerlo es dejando marcado el punto donde la suspendes, dando doble click en cualquier parte de la línea que suspendes la lectura; al hacer esto automáticamente aparece un punto en la parte última del MENU. Cuando regreses a la publicación das click en ese punto y te desplazarás a la línea donde suspendiste la lectura. La línea de retorno debe estar entre "I PANEL N". Una vez que haz dado click en el punto, el mismo desaparece del MENU.

    Cuando una publicación tiene NOTAS guardadas y puntos guardados, aparece en la parte última del MENU dos caracteres rectangulares, indicando que hay NOTAS y puntos guardados, le das click a ese caracter y se abre la ventana respectiva.

    Para dejar más de un punto de la publicación guardado, das click en PANEL en la sección PUNTOS. En esa ventana vas a ver una opción: "Guardar Punto". Cuando das click en esa opción aparece una ventana donde dice "PUNTO A GUARDAR". En el recuadro blanco puedes colocar una referencia al punto o pantalla a guardar o dejarlo en blanco. Para que acepte guardar el punto debes dar click en "Referencia". Si no has colocado referencia, automáticamente toma el nombre de "Punto Guardado " y el número correspondiente al mismo. Si has guardado un punto aparece el texto "Borrar todos los Puntos". Si has guardado más de un punto, aparece otro texto que dice "Borrar por Punto". El primero te permite eliminar el punto o todos los puntos guardados; y el segundo te permite eliminar por punto específico.

    La letra "I", que aparece sobre la palabra PANEL, te permite almacenar la o las imágenes de una publicación, ya sea en uno de los tres SLIDES o en los BANCOS DE IMAGENES; también permite darle zoom a cualquier imagen de la publicación. Te permite también colocar cualquier imagen de la publicación como fondo. Las imágenes guardadas en los SLIDES se pueden activar en cualquier parte del blog, y se ejecuta como fondo. Para activar el SLIDE, das click en la palabra PANEL, en la sección ESTILOS, aparece una línea con Slide1 Slide 2 Slide 3 (aparecerán las que tengan al menos una imagen guardada), das click a uno de ellos y se activa el slide.

    Si deseas guardar la publicación en LECTURAS o en alguno de MENU PERSONAL (que se encuentra en el MENU), simplemente da click en LECTURAS, por ejemplo, y seguido en GUARDAR POST.

    Si deseas cambiar los nombres en el MENU PERSONAL (Personal 1, Personal 2, etc. etc.), en el SALON DE LECTURA das click en PANEL, seguido de "Registros" y por último "Cambiar Tema de PERSONAL (1-16)". En INICIO, CATEGORIA e INDICE o LISTA, das click en PANEL y luego en "Varios".
    Para cambiar el nombre, tipeas el nuevo en el recuadro en blanco y das click en "Personal 1, Personal 2, etc. etc." que se encuentra a mano derecha del recuadro en blanco.

    Si has agregado una publicación desde el SIDEBAR, automáticamente aparece este caracter ۩ en el menú, indicando que se ha guardado una publicación desde el SIDEBAR, y para poder agregar la publicación actual debes darle click a ese caracter, seguido eliges si lo deseas guardar en MIS LECTURAS o en alguno del MENU PERSONAL.

    Cuando estás en una publicación o post, cualquiera, puedes usar las opciones del MINI PANEL que se encuentra en el MENU (ocultar, columnas-imagen, tipo letra, etc.). Las opciones que ves en el MINI PANEL también las encontrarás en el PANEL, solo que ahí cada una está en su respectiva sección. La función del MINI PANEL es brindarte, de manera rápida, el acceso a funciones básicas del PANEL.

    ¿QUÉ PUEDES HACER CON EL MINI PANEL?
    El MINI PANEL te permite cambiar el aspecto a la publicación o página mediante las opciones que se explican a continuación:

    CAMBIAR PUBLICACION - OCULTAR SECCIONES: Permite ocultar el sidebar, cambiarlo de posición, etc. etc.
    COLUMNAS E IMAGENES DEL POST: Te permite ver la publicación en dos, tres o cuatro columnas; además, puedes ampliar o reducir las imágenes.
    TIPO LETRA-TAMAÑO LETRA-COLOR LETRA: Te permite cambiar el tipo, tamaño y color de la letra de la publicación.
    COLOR DEL TITULO: También puedes cambiar el color del título de la publicación.
    SOMBRA-BLUR DE LAS IMAGENES: Puedes darle sombra o blur a las imágenes de la publicación.
    CAMBIAR IMAGEN DEL HEADER: Puedes cambiar el header o cabecera del blog por un paisaje, del mismo tamaño que el actual o más grande.


    Cualquier opción u opciones que apliques del MINI PANEL y/o PANEL para cambiar el aspecto de la página se guardará automáticamente en lo que he denominado ESTILO BASICO, y no se perderá cuando regreses al blog, a la misma u otra publicación. Eso significa que, si te gusta leer en dos columnas, con el título en rojo y el texto de color gris y aplicas esas opciones con el MINI PANEL y/o PANEL, cuando regreses al blog verás todas las publicaciones con esos cambios.

    Estos cambios que se hacen con el MINI PANEL y el PANEL, para dar otro aspecto a la publicación, también los llamo ESTILOS, por lo que más adelante emplearé ese término sin que se refiera, específicamente, a los ESTILOS 1 a 9 y BASICO.

    En el PANEL encontrarás muchas más opciones, incluido para realizar cambios al MENU, SIDEBAR, MAIN y BODY.

    Este PANEL también lo encontrarás en la página de INICIO, INDICE O LISTA y CATEGORIA. Su funcionamiento es similar en cada sección e independiente entre sí; eso significa que si haces cambios en la página de INICIO, éstos no afectarán al POST o PUBLICACION ni al INDICE O LISTA, y viceversa.
    El MINI PANEL es sólo para la sección del POST o PUBLICACION (SALON DE LECTURA).

    Ahora que tienes una visión sobre lo que puedes hacer en el blog, entremos a describir otras opciones que se encuentran en el PANEL para ver cómo se puede manejar los cambios que realizaste, además de otras interesantes características.
    Seguir leyendo

    OBSERVACIONES

    Algunos efectos que aquí encontrarás requieren navegadores que soporten CSS3.
    BLOG OPTIMIZADO para Google Chrome a una resolución de pantalla de 1024 x 768.

    LAS FUNCIONES DEL PANEL están desactivadas para los nuevos en el blog o para aquellos que no han hecho cambio alguno. Debes activar las funciones del PANEL y posterior debes ir al MENU, ESTILOS y dar click en "Desactivar Carga Aleatoria u Ordenada" (en INICIO, SALON DE LECTURA y LISTA o INDICE) para que puedas hacer cambios en el blog.

    ESTE BLOG fue diseñado bajo la plataforma GOOGLE CHROME. Su constante revisión, los cambios que se realizan y las publicaciones que se agregan son hechos bajo la misma plataforma, no se emplea otro navegador; por lo que no garantizo que su aspecto y funcionalidad sea el correcto en otros navegadores. Por experiencia propia, la funcionalidad y presentación del blog no es la correcta en INTERNET EXPLORER 6, 7 y 8.

    SI TIENES ACTIVADO el traductor automático de idioma tendrás problema con las funciones que te ofrece el PANEL. Si vas a hacer cambios, debes desactivar el traductor, permitiendo que el blog quede en su idioma original (español).

    TODOS LOS CAMBIOS que hagas en el block, las imágenes guardadas en los SLIDES y BANCO DE IMAGENES, los libros guardados en LECTURA y MENU PERSONAL, las NOTAS creadas, y los PUNTOS guardados de algún libro(s), se almacenan en tu máquina. Cuando vayas a otra PC no verás lo anterior descrito. Para saber cómo llevar toda tu información a otras máquinas, da click AQUI

    LOS LIBROS CORTOS Y RELATOS no disponen de portada, por lo que, al entrar a uno de estos temas, no vas a ver la misma imagen, ya que es agregada. Cuando entras a una de estas publicaciones, aparece una imagen como portada; y si vuelves a entrar a esa misma publicación o refrescas pantalla, aparece otra diferente. Esto no sucede en las publicaciones de las opciones de NAVEGAR DIRECTO. De igual forma ocurre en las miniaturas de todas las secciones del Blog. Ninguna imagen de las designadas para los RELATOS o LIBROS CORTOS está relacionada a un tema en especial, es totalmente aleatorio; ya sea que entres a Inicio, Listas, Categorías, Navega Directo (todos) y Salón de Lectura.

    EN LAS MINIATURAS, sea en el INICIO, SALON DE LECTURA, INDICE O LISTA y CATEGORIA, al dar click en el tema el link se abre en otra ventana, al dar click en la imagen o en "LEER", "SEGUIR LEYENDO" o "PUBLICACION COMPLETA" el link se abre en la misma ventana. Lo mismo ocurre en el SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR de la página de INICIO. Esto no se aplica si estás en NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL.

    LOS PUNTOS no funcionan si has aplicado REDUCIR LARGO DEL SIDEBAR Y POST. Debes tomar en cuenta, también, que si haces cambios en el HEADER (cambiar la imagen por una de mayor longitud); cambios en la publicación, como por ejemplo: cambiar el tamaño de la letra, aumentar de tamaño la LETRA CAPITAL, ampliar el post ocultando el sidebar, aumentar el tamaño de la imagen, agregar avatar a las conversaciones, etc. etc.; los PUNTOS no se desplazaran, exactamente, a la pantalla exacta. Debes marcar los puntos después de haber hecho los cambios necesarios en la publicación o en el ESTILO.

    El DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO no funciona si has aplicado REDUCIR LARGO DEL SIDEBAR Y POST; se hace lento cuando tienes abierta la ventana del PANEL, o aplicado muchas sombras; y no funciona la barra lateral de desplazamiento mientras esté activo.

    EN EL SALON DE LECTURA, si aplicas para colocar la IMAGEN DEL POST como fondo, dedes desactivar esta opción si vas a cambiar de ESTILO a uno que tengas cambiado el fondo del BODY. Tampoco recomiendo aplicar esta opción en los ESTILOS que hayas empleado cambios en el fondo del body.

    USAR LAS OPCIONES del MINI PANEL intercalado con las mismas del PANEL causa conflicto, provocando cambios con errores visuales....Más detalles

    USAR LAS OPCIONES de MINIATURAS que se encuentra en el MENU (en la página de INICIO y LISTAS O INDICE) intercalado con las mismas del PANEL causa conflicto, provocando cambios con errores visuales....Más detalles

    EL FORMATO NUEVO del texto no está aplicado a todos los LIBROS y RELATOS. En el INDICE O LISTA los que disponen del formato tienen un (√) en el lado derecho. El resto de las CATEGORIAS disponen del formato nuevo.

    LA LONGITUD DEL SIDEBAR debe quedar igual con la longitud de la PUBLICACION o POST siempre y cuando la longitud de la PUBLICACION o POST sea superior a la longitud del SIDEBAR; si es lo contrario habrá diferencia; y, cuando no se ha alterado la longitud de la publicación con cualquier tipo de cambio de formato en su contenido; como por ejemplo: cambiar el tamaño del texto, cambiar la longitud entre líneas, aplicar letra capital, etc. etc. Si aplicas REDUCIR LARGO SIDEBAR Y POST (derecho o izquierdo), debes refrescar pantalla para que quede parejo.

    SI ESTAS EN EL INDICE O LISTA, en los LIBROS, y la carga de las miniaturas es muy demorado, la razón es que has aplicado muchos gráficos en "CANTIDAD DE IMAGENES (CATEGORIAS)". Para que la carga sea más rápida debes dar click en un número de "CANTIDAD DE IMAGENES (LIBROS y RELATOS)", que se encuentra en el PANEL, en la sección "VISUAL".

    NOTA: Para que los cambios realizados permanezcan es necesario tener activada las cookies de tu navegador. El mismo principio se aplica si vas a dejar puntos guardados en las publicaciones, agregar temas en "LECTURAS", "LEIDO" y "MENU PERSONAL", dejar anotaciones en "NOTAS" y para que funcione la sección "REGISTROS" del PANEL del SALON DE LECTURA.
    Si eliminas el archivo http_www.mdarena.blogspot.com_0.localstorage de la carpeta "LOCAL STORAGE", pierdes todos los cambios realizados, los puntos guardados en las publicaciones, lo guardado en NOTAS, las listas de LECTURAS, LEIDO y MENU PERSONAL y el control que lleva la sección REGISTROS del PANEL; dejando el blog en su estilo estándar.
    Si desactivas las funciones del PANEL no podrás hacer cambio alguno con el MINI PANEL y PANEL.

    NOMENCLATURA

    Significado de las letras que aparecen en el menú, el menú del PANEL y la sección ESTILOS del PANEL.

    Letras en la parte derecha inferior del menú del PANEL:
    EBa: Cargado o trabajando con el Estilo Básico
    E1 a E9: Cargado o trabajando con el Estilo 1, estilo 2, estilo 3.... estilo 9
    Post: Cargado o trabajando por publicación
    C1 a C3: Cargado o trabajando por categoría 1, 2 ó 3
    S: Cargado o trabajando por sub-categoría 1, 2 ó 3
    P: Cargado o trabajando el estilo respetando si la publicación tiene estilo propio.
    G1 a G3: Cargado o trabajando con el Grupo 1, 2 ó 3
    LY: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Lecturas"
    LL: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Leídos"
    P1 a P16: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Personal 1 a Personal 16"
    ALEATORIO: Carga de los estilos aleatoriamente
    ORDENADO: Carga de los estilos ordenadamente
    ALEATORIO+PP: Carga de los estilos aleatoriamente respetando si la publicación tiene estilo propio.
    ORDENADO+PP: Carga de los estilos ordenadamente respetando si la publicación tiene estilo propio.
    PREDEF.: Has cargado uno de los ESTILOS predefinidos que te ofrece el blog.
    Ho: Cambio del header ordenado
    Ha: Cambio del header aleatorio
    Pm: Publicación toma color de la miniatura
    Letra en gris Significa que la publicación también está en ese estilo, pero, el actual en rojo está en un nivel superior de prioridad.


    Letras en la parte derecha superior del menú del PANEL
    : Estilo protegido
    X: Las funciones del PANEL están desactivadas.
    T: El estilo se carga en todo el blog
    P: El estilo se carga en todas las publicaciones
    C: El estilo se carga en todo el blog y publicaciones
    F: Estilo fijo para el inicio e indice o lista (INICIO e INDICE O LISTA)
    MA: Está activado "Estilo en miniatura Aleatorio" (INICIO)
    MC: Está activado "Estilo en miniatura Continuo" (INICIO)
    SA: Está activado "Estilo en miniatura del Sidebar Aleatorio" (INICIO)
    SC: Está activado "Estilo en miniatura del Sidebar Continuo" (INICIO)
    DA: Está activado "Estilo en miniatura del Downbar Aleatorio" (INICIO)
    DC: Está activado "Estilo en miniatura del Downbar Continuo" (INICIO)
    AUT: Está activado el avance de las miniaturas (LISTA O INDICE)
    AUT-no fijo: Está activado el avance de las miniaturas. No queda activado cuando refrescas pantalla (LISTA O INDICE)
    A: Carga de estilos por sub-categoría (CATEGORIA)

    PANEL, sección ESTILOS, Guardar los Cambios:
    Guardar 1 a Guardar 9: Seleccionar el estilo del 1 al 9 en el cual se guardarán los cambios.
    Guardar en Básico: Seleccionar el estilo básico para guardar los cambios.
    LY: Seleccionar "Lecturas" (del Menú) para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esa lista adquiera el Estilo dado. LL: Seleccionar "Leído" para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esa lista adquiera el Estilo dado. P1 a P16: Seleccionar del "Menú Peronal" (Personal 1 a 16) para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esas listas adquiera el Estilo dado.

    PANEL, sección ESTILOS, Ver Estilos con Cambios
    Bás: Se ha hecho, al menos, un cambio en el estilo básico
    1 a 9: Se ha hecho, al menos, un cambio en el estilo 1, 2, 3... 9.
    Cat1() a Cat3(): Se ha hecho cambio en x categorías 1, 2 y/o 3. La cantidad de categorías con estilo va entre los paréntesis.
    Post(): Se ha hecho cambio o dado estilo propio en x publicaciones. La cantidad de publicaciones con estilo propio va entre los paréntesis.
    G1() a G3(): Se ha agregado x publicaciones al grupo 1, 2 y/o 3. La cantidad de publicaciones agregadas va entre los paréntesis.
    LY, LL, P1 a P16 Se ha hecho, al menos, un cambio en "Lecturas", "Leído" y "Personal 1 a 16".

    PANEL, sección ESTILOS, Cargar ESTILOS
    Cargar 1 a Cargar 9: Seleccionar el estilo del 1 al 9 a cargar.
    Cargar Básico: Cargar el estilo básico.


    PRIORIDAD DE LOS ESTILOS: De izquierda a derecha, siendo el de la izquierda superior; la prioridad es la siguiente:
    PREDEFINIDO - LY, LL, P1 a P16 - G3 - G2 - G1 - POR POST - POR CATEGORIA o SUBCATEGORIA 1, 2, 3 - ESTILOS 1 a 9 o BASICO.

    PREGUNTAS Y SOLUCIONES

    Lo que a continuación describo son situaciones que pueden surgir en cualquier momento, aunque estemos muy familiarizados con el blog. A veces olvidamos cuál es el motivo para que nuestra petición no responda como es debido.
    También es para aquellos visitantes, nuevos o asiduos, que no les gusta o no acostumbran a leer MANUALES u OBSERVACIONES, contestando preguntas de algunas opciones brindadas en este blog.
    Les recuerdo que el navegador empleado es el GOOGLE CHROME. Si empleas otro navegador es probable que haya situaciones o inconvenientes muy ajeno a lo aquí descrito.
    Esta sección hace hincapié de lo ya tratado en OBSERVACIONES y CÓMO FUNCIONA EL BLOG.
    Las situaciones están por sección (INICIO - SALON DE LECTURA - CATEGORIA - INDICE O LISTA) y conjunto de ellas, para su mejor búsqueda. Esta lista se va incrementando a medida que experimento situaciones o que crea conveniente debe ser expuesta.

    Nota.
    Al colocar la imagen de fondo, en la mayoría de los libros que no disponen del visto bueno o del formato para hacer cambios, no aparece la imagen. La razón es que al subir la imagen se lo hizo colocando el autor entre paréntesis. No he realizado los arreglos necesarios, y por el momento, se mantendrán así.


    SE APLICA A TODO EL BLOG
    Eso ocurre cuando has aplicado "Desactivar funciones del PANEL" o has cargado el ESTILO ORIGINAL. Debes activar las funciones del PANEL para poder realizar cualquier cambio; o cargar otro ESTILO que no sea el ORIGINAL. Esas opciones las encuentras en PANEL, la sección ESTILOS.

    Cinco razones para que eso ocurra: 1) Has aplicado "Desactivar funciones del PANEL", 2) Has cargado el estilo ORIGINAL. 3) Has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS, que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL, 4) Debes tomar en cuenta en qué estilo hiciste los cambios, y cargar ese mismo estilo. Y 5) Tienes desactivada las cookies de tu navegador.

    Lo más seguro es que tienes protegido el estilo actual. Desprotégelo, preferentemente desde el SALON DE LECTURA, en la sección "SEGURIDAD" del PANEL. Otra razón es que has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS, que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL.

    El PANEL de la página de INICIO, INDICE O LISTA y SALON DE LECTURA trabajan de manera independiente. Cada uno puede tener 10 estilos diferentes sin afectarse entre sí.

    Si has seguido el proceso de su instalación correctamente, entonces, cerciórate que tengas activado las cookies del navegador.

    En este caso debes estar consciente de qué estilo está cargado, qué combinación de estilos has aplicado, a cuál estilo hiciste cambios y considerar la prioridad de carga de los estilos. El estilo cargado lo puedes ver en la parte inferior derecha del menu de la ventana del PANEL. El detalle de las siglas empleadas y la prioridad de carga de los estilos lo encuentras en este mismo gadget en "NOMENCLATURA".

    Si eso ocurre es probable que hayas aplicado sombras o blur en varios secciones de la página y a la vez tener abierta la ventana del PANEL, también, puedes haber aplicado imagen en el fondo del body y tener abierta la ventana del PANEL y/o haber aplicado sombras o blur en algunas secciones de la página. No uses muchas sombras si vas a colocar imagen en el fondo del body.

    La única razón para que eso ocurra es activando la opción de PASARLA A GRISES. En la sección que veas la imagen blanco y negro, por ejemplo en el SIDEBAR (SALON DE LECTURA), te vas a PANEL, la sección SIDEBAR, buscas "IMAGEN, PASARLA A GRISES" y eliges la opción deseada.

    En las miniaturas, sea en el INICIO, SALON DE LECTURA, INDICE O LISTA y CATEGORIA, al dar click en el tema el link se abre en otra ventana, al dar click en la imagen o en "LEER", "SEGUIR LEYENDO" o "PUBLICACION COMPLETA" el link se abre en la misma ventana. Lo mismo ocurre en el SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR de la página de INICIO.

    Presiona PANEL y en la ventana que aparece verás un candado color amarillo en la parte derecha superior.

    Hay dos razones para que eso ocurra: 1) Tienes activado CARGA ALEATORIA u ORDENADA en esa sección, desactívala, ya que tiene prioridad sobre los ESTILOS. 2) En el SALON DE LECTURA tienes activado CARGAR EN TODAS LAS PUBLICACIONES o CARGAR EN TODO EL BLOG Y PUBLICACIONES.

    Para eliminar una NOTA debes abrirla y luego presionar ELIMINAR NOTA. Si has abierto dos o más NOTAS, solo se eliminará la última abierta, el resto no, debes cerrarlas y eliminarlas una por una. Debes abrir NOTA por NOTA e ir eliminándola a medida que la abras.

    En los ESTILOS predefinidos no puedes hacer cambios. Para hacer cambios en alguno de ellos, debes primero cargarlo y seguido copiarlo a otro ESTILO (que van desde GUARDAR 1, GUARDAR 2… hasta PERSONALIZAR GRUPO 3 O APLICARLO AL POST); hecho esto, cargas el ESTILO al que se copió y seguido haces los cambios deseados.
    Si quieres aplicar el ESTILO para todo el blog o fijarlo para el INICIO e INDICE O LISTA, sigues el proceso ya explicado, luego cargas el ESTILO a cual se copió y eliges la opción deseada (esto último sólo en el SALON DE LECTURA).

    Puede ser por cuatro razones: 1) Tienes desactivado las FUNCIONES DEL PANEL. 2) No has aplicado DESACTIVAR CARGA ALEATORIA U ORDENADA que se encuentra en el MENU / ESTILOS (debes hacerlo en INICIO, LISTA o INDICE y SALON DE LECTURA). 3) No has activado FONDO COLOR VARIADO, y/o 4) No has aplicado DESACTIVAR CARGA ALEATORIA U ORDENADA en el SALON DE LECTURA.



    SE APLICA SOLO EN EL "SALON DE LECTURA" Y EN EL "INDICE O LISTA"
    Tienen que estar ocultos. Entra en PANEL, la sección "VARIOS" en "CAMBIA-INMOVILIZA SIDEBAR-OCULTAR SECCIONES", la opción "OCULTAR SECCIONES", en el SALON DE LECTURA; en INDICE O LISTA busca las opciones similares.

    Si estás en el SALON DE LECTURA en la publicación de tu interés, simplemente agrégalo a la lista deseada. Si estás en INDICE O LISTA, cuando agregas a la lista siempre se agregará la primera publicación superior que aparece a mano izquierda (cuando son varias miniaturas o imágenes). Para que sea un tema elegido, debes darle click al INTRO de ese tema y luego agregarlo a la lista deseada; o dar click en el caracter "+" y elegir dónde guardarlo.



    SE APLICA AL "SALÓN DE LECTURA"
    Tres razones para que eso ocurra: 1) Debes haber cambiado la longitud de la publicación, 2) Debes haber hecho cambios significativos en el texto, título o imagen de la publicación y/o 3) Cambiaste la imagen del header por una de mayor longitud, o viceversa. Si has hecho cualquiera de los tres casos descritos, o los tres, debes marcar y guardar la posición después de esos cambios.

    Eso ocurre cuando has aplicado el DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO. Debes detenerlo para que tomes el control de la barra de desplazamiento. La opción la encuentras en la sección VARIOS del PANEL.

    Para reducir esa cantidad a 5 miniaturas, te vas al PANEL, la sección VARIOS, presionas NIVELAR SIDEBAR CON POST y luego presionas DESACTIVAR.

    Te vas a PANEL, sección VARIOS, presionas ICONO:CAMBIAR-DIMENSIONAR-DESPLAZAR. Si quieres quitarlo presionas CAMBIAR ICONO la opción QUITAR, si quieres mostrarlo presionas ORIGINAL.

    Presiona PANEL, luego POST, seguido de COLUMNAS Y ZOOM DE IMAGENES.

    Lo primero que debes hacer es entrar a cualquier publicación que pertenezca a la categoría de la revista que desees aplicar los cambios (puedes ver la categoría en la parte última de la publicación), luego das click en "GUARDAR Y CARGAR POR SUB-CATEGORIA 1" (la 2 o la 3) que se encuentra en la sección ESTILOS en "GUARDAR, BORRAR ESTILOS Y APLICADOS" del PANEL, se efectúa un reinicio de página (si la página aparece con cambios es porque ya has hecho cambios en esa subcategoría anteriormente); por último seleccionas la opción "GUARDAR POR SUB-CATEGORIA", toma unos segundos a que aparezca el visto bueno, opción que la encuentras en GUARDAR, BORRAR ESTILOS Y APLICADOS" del PANEL. Ahora sí, procede a hacer los cambios que desees en esa revista. Si no das click en GUARDAR POR SUB-CATEGORIA los cambios se guardarán en la CATEGORIA que seleccionaste (1, 2 ó 3) y no en la SUB-CATEGORIA de la revista actual.

    Las razones son: 1) Has desactivado la opción para que quede igual, la cual se encuentra presionando PANEL, seguido de VARIOS y luego NIVELAR SIDEBAR CON POST, debes activarlo. 2) Cuando la publicación es más corta que la longitud del sidebar, el sidebar tratará de ajustarse a ésta, y por lo general no logra igualar la longitud. 3) Debes haber hecho cambios significativos en el texto, título o imagen de la publicación. 4) La última miniatura corresponde a la primera publicación realizada y como ya no tiene qué mostrar no puede completar el sidebar. 5) El máximo de miniaturas a mostrar es de 250 y cuando son libros o relatos cortos con gran cantidad de contenido la publicación sobrepasa ese máximo.

    Eso ocurre por una de las siguientes razones: Tienes abierta la ventana del PANEL, has añadido muchas sombras, o has colocado imagen en el fondo del body.

    Eso ocurre porque has estado presionando intercaladamente la tercera y quinta opción que se encuentra en la barra del DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO. Para poder controlar la velocidad con las opciones brindadas presiona la cuarta opción que es para detener el desplazamiento; ahora sí, puedes elegir cualquier opción para activar el desplazamiento.

    Es todo texto centrado dentro de un rectángulo azul, que encontrarás en algunas publicaciones. Para realizar cambios en los BLOCKQUOTE, presiona PANEL, seguido de TEXTO DEL POST y luego TEXTO EN BLOCKQUOTE Y BLOCKQUOTE. Tienes algunas opciones para darle otro aspecto.

    No hay forma de recuperar la clave asignada. La única opción que te queda es eliminar el archivo http_www.mdarena.blogspot.com_0.localstorage que se encuentra en la unidad C del disco duro, en la siguiente ruta: "C:\Documents and Settings\MAQUINA5\Local Settings\Application Data\Google\Chrome\User Data\Default\Local Storage", en este caso MAQUINA 5 es el usuario de la sesión de windows. Para eliminarlo debes cerrar el GOOGLE CHROME. Una vez eliminado abres nuevamente el GOOGLE CHROME y entras al blog, empezando de cero, con su presentación estándar.

    Presiona PANEL, luego MAIN y en la parte última la opción COLOR TEXTO DE LA PAGINACION. Lo mismo es en la página de INICIO, cambias el color de la paginación y del selector de tema en el slide.

    CATEGORIA es cada uno de los links del menú que están a la izquierda de +LISTAS. SUB-CATEGORIA es cada una de las revistas Diners y Selecciones, independiente entre sí y de las Categorías; estando enmarcadas cada una en las categorías "Revistas Diners" y "Revistas Selecciones", respectivamente

    Esto se debe a que, como estándar, está activado la nivelación de la longitud del SIDEBAR con la longitud de la publicación. Cuando la publicación es corta, dependiendo de cuán corta es, algunas ventanas o widgets no se mostrarán, tratando que la longitud del sidebar no sea demasiado larga que la longitud de la publicación; igual ocurre con las miniaturas. Para desactivar esta opción y que las ventanas o widgets del sidebar se mantengan das click en PANEL, luego en VARIOS, seguido de NIVELAR SIDEBAR CON POST, y por último DESACTIVAR.

    Cuando dejas marcado uno o varios puntos de una lectura para luego emplearlos, la línea de retorno estará debajo del MENU. Cuando aplicas guardar el PUNTO de acceso rápido, que aparece al final del MENU una vez que lo has guardado, el punto de retorno estará al comienzo o entre "I PANEL N", que se encuentra a mano izquierda. Si no es así es porque has hecho cambios significativos en la publicación, como por ejemplo: aumentar el tamaño del texto y/o de la imagen, o cualquier cambio que altere la longitud de la publicación. También afecta si has expandido la publicación ocultando el sidebar. Siempre que vayas a dejar puntos marcados debes hacerlo después de hacer los cambios necesarios en la publicación o ESTILO.

    No necesitas dejar marcado el punto donde suspendes la lectura, ya que automáticamente se guarda el punto o la pantalla que dejas de leer. El problema con esta opción es que si navegas por la lectura, el punto o pantalla se guardará dónde te quedes al dejar de navegar.
    Otra opción es dando doble click en cualquier parte de la línea que suspendes la lectura. Cuando dejas marcado la línea, al retornar al libro o publicación verás en la parte derecha del MENU el punto "●". Das click en el mismo y te desplazarás a la línea que suspendiste la lectura. El punto de retorno estará al comienzo o entre "I PANEL N", que se encuentra a mano izquierda. Cada publicación es independiente al resto. Cuando aplicas el "●", el mismo desaparece.

    Para activar LA GUIA DE LECTURA debes estar en el comienzo de la publicación.

    Las opciones para activar el o los slides aparecen sólo si has guardado imágenes con la opción 'I' que se encuentra sobre el PANEL; también si guardas en MI LIBRERIA o en NAVEGA DIRECTO 1.

    Tienes dos métodos: 1) Seleccionar CARGAR SOLO POR POST y hacer los cambios deseados. 2) Cargas el ESTILO ORIGINAL, luego seleccionas GUARDAR POR POST y realizas los cambios deseados. Para ver los cambios en la publicación o post eliges CARGAR SOLO POR POST. Si la publicación ya tenía cambios hechos, los que acabas de hacer se agregan y se cambian si la opción hecha ya había sido aplicada anteriormente. Si el estilo está protegido no podrás hacer cambio alguno.

    Primero debes cargar el ESTILO ORIGINAL, luego seleccionas PERSONALIZAR GRUPO 1 O APLICARLO AL POST (igual con el grupo 2 ó 3) y realizas los cambios deseados. Para ver los cambios hechos en el GRUPO eliges PERMITIR CARGA DEL GRUPO 1 (igual con el 2 ó 3). Si el GRUPO ya tenía cambios hechos, los que acabas de hacer se agregan y se cambian si la opción hecha ya había sido aplicada anteriormente. Si el GRUPO está protegido no podrás hacer cambio alguno.



    SE APLICA EN LAS PAGINAS DE "+LISTAS" O "INDICE O LISTA"
    Eso ocurre cuando estás en LISTA DE LOS TEMAS-LIBROS y has aplicado una de las opciones que hay en "CANTIDAD DE IMAGENES (CATEGORIA)". Prueba cambiando con una de las opciones de "CANTIDAD DE IMAGENES (LIBROS y RELATOS), en PANEL, sección VISUAL, en la parte última. Los LIBROS y algunos LIBROS-RELATOS CORTOS, por su extenso contenido, toman más tiempo en completar las miniaturas o mostrar las imágenes.

    El visto bueno indica que la publicación tiene el formato que permite hacer cambios en el texto, lo que es: BLOCKQUOTE, TEMA, SUBTEMA, IDENTIFICADOR 1-2, LETRA CAPITAL, etc. etc. Este visto bueno se aplica sólo en los LIBROS y LIBROS-RELATOS CORTOS, ya que el resto de las publicaciones sí disponen de ese formato.

    Los LIBROS y LIBROS CORTOS-RELATOS CORTOS disponen de un visto bueno "√" al final del tema, indicando que ese libro o publicación se puede aplicar el formato nuevo. En el resto de las CATEGORIAS todas las publicaciones tienen el formato nuevo.

    La única razón por la que puede ocurrir eso es porque tu internet está fallando.

    Das click en PANEL y luego MINIATURAS. Puedes aplicar todas las opciones que comiencen con la palabra IMAGENES.

    Si ya has elegido "Imagen + Título" o "Solo Imagen", entonces el problema es que estás o muy cerca o en la primera publicación. En este caso la primera publicación es, literalmente, la primera que se realizó en esa categoría. Para solucionar el problema presiona el punto que se encuentra entre las dos flechas localizadas a mano derecha, o presiona "intro" en cualquier otro tema de la lista en texto; y vuelve a cambiar la cantidad de imágenes.



    SE APLICA EN LAS PAGINAS "CATEGORIA"
    En esta sección no funciona las opciones para hacer cambios en el estilo de las miniaturas, no puedes aumentar ni reducir la cantidad a mostrar, no hay lista en texto, y por último, cada categoría puede tener un aspecto diferente, incluso las sub-categorías.

    CATEGORIA es cada uno de los links, del menú, que están a la izquierda de +LISTAS; a excepción de las revistas "Diners" y "Selecciones", ya que ese conjunto se enmarca en la categoría "Revistas Diners" y "Revistas Selecciones", respectivamente. SUB-CATEGORIA es cada una de las revistas Diners y Selecciones, independiente entre sí y de las Categorías.

    Esas opciones te permite cargar el ESTILO, creado en el SALON DE LECTURA, de cada categoría. Si has dado un ESTILO diferente a alguna categoría en particular o has descargado los ESTILOS DEFINIDOS que ofrezco, cuando activas la opción CARGAR ESTILOS DE LA CATEGORIA 1 ó 2, cada categoría tendrá un aspecto diferente; igual ocurre si activas CARGAR LO ANTERIOR EN SUB-CATEGORIAS, tomando cada revista el estilo dado en el SALON DE LECTURA. Esto solo se aplica cuando eliges, del MENU, cualquier link que se encuentra a la izquierda de "+LISTAS".



    SE APLICA A LA PAGINA DE "INICIO"
    Cuatro razones para que eso ocurra: 1) Tienes activado el estilo ALEATORIO o CONTINUO en las miniaturas, debes desactivarlo para elegir uno en particular. 2) Tienes activado CARGAR PARA TODO EL BLOG de la sección ESTILOS del PANEL, desactívalo. 3) Has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL y 4) El estilo está protegido. Si ocurre eso y has aplicado CARGAR PARA TODO EL BLOG, debes desproteger el estilo desde el SALON DE LECTURA.

    Presiona PANEL, luego VARIOS , seguido CAMBIO DE CONTENIDO DE LAS MINIATURAS y das click en CAMBIO DESACTIVADO.

    Eso puede ocurrir solo por dos razones: 1) Lo has desactivado mediante la opción que se encuentra presionando PANEL, seguido de VARIOS y luego CAMBIO DE CONTENIDO DE LAS MINIATURAS " y/ó 2) Tu internet está fallando.

    Presiona PANEL luego MAIN y en la parte última la opción COLOR TEXTO DE LA PAGINACION Y SELECTOR DEL SLIDE. Lo mismo es en el SALON DE LECTURA, solo que ahí cambias es el color de la PAGINACION.



    SE APLICA A "MI LIBRERIA"
    Las imágenes siempre van a aparecer, tarda cuando tienes una gran cantidad de imágenes guardadas, entre más imágenes guardes, más tardará. Debes tener paciencia para que carguen todas. La ventaja es que, cuando entres a MI LIBRERIA, puedes seguir agregando imágenes desde las otras secciones del blog y actualizas MI LIBRERIA sin tener que refrescar pantalla con la opción que se encuentra a mano izquierda, representada con un bolígrafo negro.

    Para guardar la imagen elige dónde vas a guardarla y seguido da click en la o las imágenes deseadas.
    Para dar Zoom o Fijar la imagen sigue el mismo procedimiento.
    -----------------------------------------------------------
    Slide 1     Slide 2     Slide 3










    Header

    -----------------------------------------------------------
    Guardar todas las imágenes
    Dar Zoom a la Imagen
    Fijar la Imagen de Fondo
    No fijar la Imagen de Fondo
    -----------------------------------------------------------
    Colocar imagen en Header
    No colocar imagen en Header
    Mover imagen del Header
    Ocultar Mover imagen del Header
    Ver Banco de Imágenes del Header

    Imágenes para el Header o Cabecera
    Slides
    P
    S1
    S2
    S3
    B1
    B2
    B3
    B4
    B5
    B6
    B7
    B8
    B9
    B10
    H
    Controles Desactivar Slide


    T E M A S








































































































    FUNCIONAMIENTO DEL BLOG


    Esta ayuda te permitirá aprovechar las características del Blog.

    Veamos lo que hace cada ícono del MENU:

    Este ícono aparece en todo el blog y permite visualizar las siguientes opciones:

    Guardar Lectura: permite guardar la publicación en la que estás, para ser cargada posteriormente. Opción sólo en las publicaciónes, en Navega Directo no.
    Al aplicar esta opción aparece en el MENU el ícono , el cual indica que hay una publicación guardada. Es visible en todo el blog y al dar click en el mismo una ventana se abre mostrando el o los temas guardados. Das click en un tema y te vas a esa publicación.
    Cuando guardas la publicación, también se guarda la pantalla donde se encuentra el párrafo o la línea que suspendes la lectura. Cuando aplicas esta opción, al entrar a la publicación te desplazarás al punto que suspendiste la lectura, Esta opción es la única forma en que el punto que se guardó cuando se guardó la publicación se hace efectivo. Para que ese párrafo o línea aparezca en el tope de la pantalla, antes de guardar, debes colocarlo en el tope de la misma. Una vez guardado, puedes desplazarte por la publicación sin que el punto o pantalla guardada se altere.
    El punto que se guarda, al guardar la lectura, no se borra cuando regresas a la misma por esta opción. Cuando vuelves a guardar la publicación el punto se actualiza a la pantalla actual.

    Eliminar Lecturas: permite eliminar el registro de las publicaciones guardadas.
    Al aplicar esta opción y al aceptar, se eliminarán todas las publicaciones guardadas.

    Eliminar por Lectura: esta opción aparece cuanto tienes como mínimo dos publicaciones guardadas, y permite eliminarlas por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de publicaciones guardadas.
    Para eliminar una publicación guardada, simplemente selecciona la que desees eliminar.
    Cuando eliminas una publicación guardada y queda solo una, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Guardar Punto: permite guardar un punto específico o la pantalla de la actual lectura. Puedes guardar cuántos puntos desees. Con esta opción puedes crear un índice de la lectura, o marcar la posición de uno o varios párrafos importantes. Cada publicación es independiente. Opción sólo para las publicaciones, no para Navega Directo.
    Al dar click en esta opción se abre una ventana, en la misma hay un recuadro en blanco, el cual sirve para colocar una referencia del párrafo o línea que dejas marcada su posición. Si no colocas una referencia, automáticamente ese punto toma el nombre de "Punto guardado 1", donde 1 es el número del punto que se ha guardado. Si has guardado 5 puntos y el sexto no le pones referencia, tomaría el nombre de "Punto guardado 6".
    Para que el punto o pantalla se guarde con o sin referencia, debes dar click en "Referencia" que se encuentra debajo del recuadro en blanco.
    Cuando aplicas esta opción aparece en el MENU el ícono . Al dar click en el mismo se abre una ventana con el o los puntos guardados. Das click en cualquiera y te desplazas a ese punto o pantalla de la publicación. Aparece sólo en las pubicaciones que tienen al menos un punto o pantalla guardado.

    Borrar Punto(s): permite eliminar el o los puntos guardados. Esta opción aparece cuando has guardado al menos un punto o pantalla. Opción sólo en las publicaciones, no para Navega Directo.
    Cuando aplicas esta opción y aceptas, se borrarán todos los puntos o pantallas que has guardado en esa publicación.

    Borrar por Punto: esta opción aparece cuando tienes como mínimo dos puntos o pantallas guardados, y permite eliminarlos por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de puntos o pantallas guardados.
    Para eliminar un punto o pantalla guardado, simplemente selecciona el que desees eliminar.
    Cuando eliminas un punto o pantalla guardado y queda solo uno, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Ultima Lectura: permite acceder a la última publicación leída. Si entras a otra publicación se guardará en la que estás. Sirve para cuando estás en cualquier parte del blog menos en una publicación.
    Para que la publicación se guarde automáticamente debes haberte desplazado hacia abajo al menos una línea.
    Si al seleccionar esta opción nada ocurre, es porque no has revisado o leído publicación alguna.

    Historial de Nvgc: esta opción aparece en todo el blog y permite ver el Historial de las páginas navegadas.
    Cuando seleccionas esta opción, una ventana se abre mostrando las publicaciones que has navegado. La primera es de fecha más antigua y la última de más reciente.
    Guarda hasta 51 temas o publicaciones. Cuando has llegado a ese límite, se va eliminando desde la más antigua, o sea desde la primera; y se agrega la reciente como última.

    Borrar Historial Nvgc: aparece en todo el blog y permite borrar o limpiar el Historial de Navegación.

    Ocultar TEMAS: permite ocultar el recuadro rectangular, donde dice TEMAS, que se encuentra a mano izquierda de la publicación. Esta opción no está disponible en la página de Inicio ni en las Categorías que seleccionas desde el Menú y tampoco en Navega Directo.
    Cuando das click en esa opción, una ventana se abre con "Otros temas" que te ofrece el blog. Si te desplazas hasta el final de esa ventana, verás dos rectángulos reducidos en su longitud. El primero permite avanzar o retroceder ese grupo de publicaciones. El segundo permite ver los temas desde el último publicado, también verlos de forma aleatoria y ver más temas correspondientes a la categoría de la publicación actual. Cuando entras a una de las listas o por medio de la CATEGORIA que se encuentra en la parte última de la publicación, la opción de "Actual Categoría" no está disponible.

    Mostrar TEMAS: aparece sólo cuando has aplicado "Ocultar TEMAS", y permite mostrar el recuadro rectangular que dice TEMAS, y que se encuentra a mano izquierda de la publicación.

    Mostrar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite mostrar una barra inferior con la paginación. Al hacer esto, en la parte última de la publicación desaparece la paginación.

    Ocultar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones y si has aplicado "Mostrar Barra Inferior". Permite ocultar la barra de paginación y la muestra al final de la publicación.

    Ocultar Menú y BI: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite ocultar el Menú y la Barra Inferior (si la tienes activa). Cuando aplicas esta opción aparece en la parte superior izquierda un punto negro, el mismo permite restaurar el Menú y la Barra Inferior.

    Mostrar Tema: puedes ocultar las opciones del MENU y ver el tema de la publicación. Esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo.

    Abrir ventana de Imágenes: permite ver la o las imágenes de la publicación. Esta opción también la encuentras en la parte derecha superior de la publicación y en Navega Directo.
    Cuando la publicación tiene una sola imagen, aparece a mano izquierda los siguientes íconos:

    Cierra la ventana de las imágenes.
    Para cambiar el tamaño de la imagen según su longitud. Cuando aplicas esta opción desparece ese ícono y aparece éste el cual revierte la función. Esta opción no se graba.
    Quita todos los íconos y deja la imagen sola.
    Para guardar la o las imágenes en uno de los Bancos de Imágenes. Puedes guardar por imagen o todas las de la publicación a la vez.
    Para ver las imágenes guardadas, presiona o da click en el "+" que se encuentra a mano izquierda del MENU, para que se abra la ventana de "Otras Opciones", y buscas la opción "Bancos de Imágenes".

    Cuando hay más de una imagen en la publicación, adicionalmente aparecen los siguientes íconos:
    Ver la imagen anterior.
    Ver la imagen siguiente.
    Activa el slide de las imágenes de la publicación actual.
    Cuando activas el slide aparece en la parte superior izquierda el icono y permite desactivar el slide.
    Cuando activas esta opción, aparece en la parte superior izquierda un punto, el cual restaura los íconos.

    Las imágenes se acoplan al ancho de la pantalla y se aprecian bien según la dimensión de las mismas. Cuando son imágenes largas, el dispositivo debe estar vertical, si son cuadradas o rectangulares, debe estar horizontal.

    Navega Directo: permite revisar las publicaciones del Blog por categoría y sin el refresco de pantalla.
    Con este método puedes leer una revista o categoría específica, desde el último tema publicado hasta el primero.
    Si empleas las opciones que están al final de la publicación: POSTERIOR - INICIO - ANTERIOR, cambias a la publicación posterior o anterior de la categoría que estás actualmente. Inicio te lleva a la última publicación realizada de esa categoría.
    Cuando estás revisando una categoría en la ventana de TEMAS, en el grupo que suspendes la revisión se guarda, para cuando regreses a esta sección y vuelvas a revisar esa categoría lo harás desde ese grupo. Puedes revisar las categorías que quieras y cada una guardará el último grupo que suspendes la revisión.
    Lo del párrafo anterior no se cumple cuando se agregan publicaciones nuevas en la categoría.
    Cuando ves una publicación, por este método, se guarda el punto que suspendes la lectura, la publicación y la categoría. Cuando regreses a esta opción, aparecerá la última categoría con la publicación que leiste, en el punto o pantalla que suspendiste la lectura.
    Por cada publicación que veas se guarda el punto, categoría y tema. Eso quiere decir que, estando en esta opción cambias a una categoría y tema que leiste anteriormente, la pantalla se colocará en el punto que suspendiste la lectura.
    Dando click en el tema de la publicación, se abre en otra ventana la publicación en la sección de publicaciones.
    Dando click en la categoría, se abre en otra ventana la sección de CATEGORIAS con la correspondiente.
    A diferencia de ver la publicación de forma normal, no puedes guardar puntos ni la publicación.

    Bancos de Imágenes: Permite revisar y/o eliminar las imágenes guardadas en los Bancos.
    Estos Bancos de Imágenes también puedes usarlos como slide. Dispones de 10 Bancos.
    Puedes guardar hasta 100 imágenes en cada uno, haciendo un total de 1000.
    Cuando no has guardado imagen alguna, no aparecerá ningún Banco. Sólo verás los Bancos que tengan como mínimo una imagen.
    Cada Banco se presentará por medio de la primera imagen guardada en el mismo. Das click en la imagen y te da las opciones mencionadas en "Abrir ventana de imágenes", más los íconos el cual permite eliminar la imagen en pantalla, y que permite copiar la imagen en pantalla a otro Banco..
    En la parte última aparecerá la opción de "Vaciar el Banco" por cada Banco de Imágenes que tenga al menos una guardada y permite eliminar todas las imágenes guardadas en el mismo.

    Ayuda: permite ver esta Ayuda para conocer el funcionamiento del Blog.


    Este ícono aparece en todo el Blog y permite ver los temas de cualquier categoría con una introducción de las mismas. Su presentación es en orden de publicación de la categoría.
    Si has entrado a alguna CATEGORIA y seleccionas otra, la carga es directa, por lo que no hay refresco de pantalla.
    Si estás revisando alguna categoría en particular, cuando regreses al Blog y revises la misma categoría, comenzarás desde la última revisión hecha; y no desde el comienzo. Lo mismo es para cualquier cantidad de categorías que revises, cada una es independiente.
    Si das click en el tema o en "...Leer" la publicación se abre en la misma ventana, si lo haces en la imagen se abre la INFO del tema.
    Aquí puedes cambiar el estilo de las miniaturas.
    Cuando cambias el estilo de las miniaturas y aplicas "Solo Imagen (para los Libros)", y anteriormente has traveseado en los "Bordes", las imágenes no van a estar centradas. Para que se restaure su posición presiona en "Bordes" la opción "Normal".
    La opción "Solo Imagen (para los Libros)" se hizo especialmente para la categoría de los Libros.


    Permite ver las siguientes listas de todas las publicaciones realizadas:

    Por Categoría: lista alfabética por Categoría
    En estas listas no está incluido Libros y Relatos. Cuando accedes con esta opción, en pantalla aparecen todas las categorías en orden alfabético por categoría y aparece el ícono , en el MENU, el cual te da la opción de seleccionar la categoría a ver con los temas que dispone. No hay refresco de pantalla, es directo.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en 'Intro' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema, se abre en otra ventana, o en '...tema completo', se abre en la misma ventana.

    Libros: lista alfabética de todos los libros.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en 'Intro' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema, se abre en otra ventana, o en '...tema completo', se abre en la misma ventana.

    Relatos: lista alfabética de todos los Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.

    Por Autor: lista alfabética por autor de los Libros y Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Alfabético de Todo: lista alfabética de todo lo publicado en el Blog.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Lista Gráfica de las Revistas muestras todas las revistas Diners y Selecciones en imagen grande. Das click en la imagen y una ventana se abre mostrando los temas de esa edición. Cuando entras a cualquier publicación, la misma se abre en otra ventana, de esa forma podrás llevar la continuación de los temas de esa revista.
    Cuando navegas por esta sección se guarda el punto o posición en que te has quedado. Si has revisado los temas de una revista, cuando regreses a esta sección, te situarás en la imagen de esa revista.


    Permite cambiar el tamaño de la letra en la páigna de INICIO a las miniaturas de ÚLTIMAS PUBLICACIONES y a las miniaturas al dar click en TEMAS. En las otras secciones que disponen de este ícono sólo a las miniaturas que aparecen al dar click en TEMAS, que se encuentra a mano izquierda en un recuadro azul. Al cambiar el tamaño de la letra, éste afecta a todas las secciones del Blog.


    Permite ver las lista de las publicaciones guardadas. Tocas el tema y se va a la publicación.
    Este ícono solo aparece cuando tienes, al menos, una publicación guardada.


    Este ícono aparece sólo en las publicaciones y permite ver la lista de los puntos o pantallas guardados en esa publicación. Si no has guardado al menos un punto o pantalla el ícono no aparece.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite ver las siguientes opciones que son para desplazamiento automático de la misma:

    Permite activar el desplazamiento automático y aparecen las siguientes opciones:

    Detiene el desplazamiento automático.

    Opción uno para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción dos para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción tres para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Para regresar a la velocidad estándar, presiona la opción para detener el desplazamiento y luego la de activar el desplazamiento.

    Cuando activas esta opción, el rectángulo de TEMAS, que se encuentra a mano izquierda, y la BARRA DE PAGINACION desaparecen, permitiendo leer con tranquilidad. Cuando presionas el botón de detener el desplazamiento el rectángulo y la barra aparecen nuevamente. Esto no ocurre en Navega Directo.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite visualizar las siguientes opciones:

    Permite las siguientes opciones para el texto:
    ● Alinear el texto: izquierda, centrarlo o justificarlo.
    ● Cambiar el tipo de letra.
    ● Aumentar o reducir el espacio entre las líneas.
    ● Cambiar el tamaño del texto. Afecta a todas las secciones del Blog.
    ● Ampliar el margen derecho e izquierdo.

    Permite las siguientes opciones para el color del texto:
    ● Cambiar el color de todo el texto, incluido la fecha de publicación, la categoría, los links y flechas de paginación. Si has hecho cambios de color en el TEMA, SUBTEMA y/o NEGRILLAS, al cambiar el color de todo el texto éstos no se veran cambiados. Para que tomen el color del texto general cambiado debes presionar la opción ORIGINAL en cada uno.
    ● Cambiar el color del tema.
    ● Eliminar la sombra del tema.
    ● Cambiar el color de los subtemas.
    ● Cambiar el color del texto en negrillas.

    Cambiar el color del fondo del texto.

    Reducir el tamaño de las imágenes.


    Regresa al MENU principal.

    Aparece sólo en la página de INICIO y si has entrado a ver una categoría por medio del ícono . Permite cambiar la presentación de las miniaturas.

    Te lleva a la página de INICIO.


    OTRAS CARACTERISTICAS

    ● Cuando entras a una publicación, automáticamente se guarda el punto o la pantalla que suspendiste la lectura. Esta opción es diferente a la que se describe en el siguiente ítem. Si navegas por la publicación se guardará el punto o pantalla que te quedas de la misma.

    ● Cuando guardas una publicación se guarda también el punto o pantalla que suspendiste la lectura. Es independiente a la opción del ítem de arriba. Con este método sí puedes navegar por la publicación. Para que el punto o pantalla de retorno funcione debes cargar la publicación desde la opción que aparece en el MENU en PUBLICACIONES GUARDADAS.

    ● Tienes dos formas de ver las CATEGORIAS del Blog:
    La primera es la indicada anteriormente, que se encuentra en el MENU con el ícono
    La segunda es dando click en la categoría que se encuentra en la parte última de la publicación o también al comienzo de la publicación en Navega Directo. Este método te permite ver sólo la categoría de esa publicación. Cuando das click en la imagen y en "Publicación Completa" te vas a la publicación en la misma ventana; y si das click en el título, es en otra ventana.


    OBSERVACIONES

    ● Si guardas Puntos en una publicación no debes hacer cambios en el texto, ya sea aumentando su tamaño como dando más espacio entre líneas; ya que si lo haces después de guardarlos, el retorno no va a ser el correcto. Debes hacer primero los cambios y luego guardar los puntos o pantallas.
    ● Las LISTAS en texto se actualizan cada dos o tres meses, o a su defecto, cada 100 publicaciones.

    ASÍ SE ABURREN EN UTOPÍA (Francis Carsac)

    Publicado el miércoles, febrero 22, 2017
    La batalla con el crucero melanio sólo duró diez segundos, pero causó dos muertos a bordo de la Aventurera. El compartimiento diecisiete quedó abierto sobre el vacío. Nadie supo qué había sido de la astronave enemiga. Los vigías de tiro anotaron dos blancos en el objetivo.

    El capitán Ron Varig no perdió el tiempo maldiciendo la mala suerte que les había hecho ingresar en el espacio normal a dos pasos de un enemigo. Eran gajes de aquella estúpida guerra que venía durando siglos sin que nadie supiera exactamente por qué, ni quién la empezó. Las negociaciones de paz se eternizaban en el planeta neutral de Telma, y no sólo por culpa de los diplomáticos. ¿Cómo detener un conflicto extendido sobre cerca de quince mil años luz y que afectaba a más de diez mil planetas? Cada vez que se llegaba a un acuerdo, algún imbécil o algún exaltado reavivaba las llamas. Y Varig creía tan poco en la buena fe de su pueblo como en la del enemigo.

    Y sin embargo, los enemigos también eran humanos o casi, a pesar de su piel negra. Algunos antropólogos incluso pretendían que los Melanios (lo que significa Negros —ellos se llamaban a sí mismos los Afrans—) eran originarios del mismo planeta que los Waites, un mundo probablemente mítico llamado Eurss o Terra, según las leyendas. Casi todos los documentos relativos a los orígenes se perdieron doce mil años atrás, cuando el sol de Madissa estalló, convirtiéndose en Nova. Los supervivientes se dispersaron en todas direcciones, buscando tierras hospitalarias, y durante diez siglos o quizá más vivieron aislados, reconstruyendo la civilización en condiciones frecuentemente difíciles, antes de poder pensar en renovar los vínculos de la raza a través de las inmensidades interestelares. La misma Federación sólo contaba cuatro mil seiscientos años de existencia; tan lento fue este proceso de reunificación.

    Ahora abarcaba un diámetro de aproximadamente siete mil años luz, federando débilmente mundos muy diversos, pero todos ellos poblados por Waites. Cierto que las proporciones físicas, el color de los cabellos y de los ojos (¡ah!, las rubias mujeres de Vanir, y sus ojos verdes como el mar de Orok) y la pigmentación de la piel variaban, pero todos eran de tez blanca. Los antropólogos afirmaban que entre los refugiados de Madissa había algunos individuos de piel oscura, pero si esto era cierto debieron ser absorbidos, y sus genes diluidos.

    En el año 4005 de la Federación, La Bella Lia, una astronave exploradora del espacio, se tropezó con una expedición análoga de los Melanios en Tari, un pequeño mundo sin importancia. Al principio el encuentro fue pacífico. Los Melanios parecían casi humanos, a pesar de su piel negra y su ancha nariz. Después, nadie sabe qué pasó. ¿Qué pelea de marinos ebrios, que fútil conflicto desencadenó la guerra? La Bella Lia no era una astronave de combate (había muy pocas en aquel tiempo), sino un vehículo de exploración. Volvió a puerto, en Armhor, y ninguno de los supervivientes pudo decir exactamente cómo había empezado aquello. Durante los meses siguientes, media docena de astronaves desaparecieron sin dejar rastro. Hubo represalias. Y mientras tanto, cada planeta se rodeaba, sin reparar en gastos, de una flota de guerra cada vez más numerosa. No se podían correr riesgos después de la matanza de Blondor: tres mil millones de muertos en una sola noche; el planeta despachurrado por una bomba N.

    Pero los Waites no se quedaron cruzados de brazos, y dos mundos Melanios tuvieron el mismo fin que Blondor antes de que los Negros aplicasen a sus planetas la misma técnica de protección. Luego, ambas partes se limitaron a emplear bombas de fusión teleguiadas (las bombas N debían montarse sobre el terreno) relativamente inofensivas: la paz de la noche perforada por el resplandor insoportable, el gran hongo mortífero remontándose en la atmósfera. Y más a menudo, batallas de flotas, con rápida retirada al Espacio II, después de lanzar los torpedos. «¡Alabadas sean las Potencias!, pues aún no se ha inventado el modo de llevar allí la guerra», pensó Varig.

    Ambas partes también efectuaban incursiones contra los planetas menos defendidos, durante las cuales no se empleaban bombas a fusión, pues su objeto era el pillaje y la captura de prisioneros. Tales misiones corrían a cargo de los Hermanos del Espacio, curiosa combinación de meros piratas en busca de lucro (algunos incluso atacaban los puestos avanzados Waites), de corsarios con patente de la Federación, y de jóvenes aventureros que se embarcaban en viejas astronaves armadas de cualquier modo, y que a menudo desaparecían para siempre.

    Varig se encogió de hombros. El había sido uno de estos últimos, pero había triunfado. Ahora poseía su Aventurera y la suerte no le abandonaba. Algunas penetraciones profundas y afortunadas en el espacio Melanio le habían proporcionado fama de hombre valeroso pero prudente, que preparaba cuidadosamente sus ataques sin arriesgar jamás inútilmente la vida de sus hombres. Esto le permitía escoger, entre los Hermanos del Espacio, una tripulación segura y fanáticamente fiel. Y también le valió la misión que actualmente desempeñaba.

    ¿Por qué la había aceptado? Poco provecho podía esperarse de ella, salvo quizá la gloria; pero a los cuarenta y cinco años la gloria poco le importaba ya. Empezaba a estar cansado de aventuras. (¡Ah, Moya, Moya de largas piernas, flor de mi juventud! ¿Por qué preferiste a Yoni?) ¿Acaso esperaba contribuir al fin de la guerra? El partido de la paz, cada vez más activo en Federa, la capital, últimamente se había sacado un as de la manga: el informe Felseim. Este profesor de la Universidad era uno de los que investigaban apasionadamente los orígenes de la humanidad.

    Todos los biólogos estaban de acuerdo y los arqueólogos también: el hombre no había evolucionado en ningún planeta de la Federación. Los únicos vestigios arqueológicos anteriores a los documentos escritos se encontraban en Nera, y eran obra de una raza indígena desaparecida, muy distinta del hombre. Felseim se pasó la vida analizando las leyendas, hurgando en los archivos. Dedujo que el mundo de origen debía localizarse fuera de las actuales fronteras de la Federación, hacia el borde de la galaxia, y probablemente en el sector de la constelación del Ramo. Pero, aun habiendo recopilado más documentos que ningún otro antropólogo, aun disponiendo de los estupendos ordenadores de Federa, sus argumentos no convencieron a todos. Pero hacía un año le había sonreído la suerte. El humilde museo de Tonala, pequeña ciudad de un insignificante planeta, recibió en legado a la muerte del viejo capitán Yan Melron una heteróclita colección que éste había reunido en el curso de sus vagabundeos espaciales. Dicha colección incluía una placa de metal corroída por la milenaria exposición a las radiaciones y al polvo cósmico, y que había hallado en un pequeño vehículo primitivo abandonado en el vacío. Dicha placa mostraba, muy reconocibles todavía, las siluetas de un hombre y una mujer, así como otros datos. El conservador del museo pensó inmediatamente en Felseim y le envió una copia. Felseim recibió el paquete, se puso colorado y se precipitó hacia su tele. El conservador del museo de Tonala vio cómo le quitaban la placa original por orden federal, y en su lugar le ofrecieron todo un lote de estatuas de Jon Keremor, el famoso escultor del siglo xxx.

    El laboratorio de dataciones físicas de la Universidad emitió rápidamente su informe: el objeto se remontaba por lo menos a doce mil quinientos años de antigüedad, quizá trece mil. ¡Era anterior al desastre de Madissa! ¡Y las coordenadas que indicaba, y que los ordenadores se esforzaban con ahínco en descifrar, podían ser las del planeta originario, por tanto!

    Pero los engranajes de la administración, cuanto más grandes tanto más lentos. El partido de la paz lo intentó todo: si se localizaba el planeta madre, quizá pudiera demostrarse que Melanios y Waites eran del mismo origen. Y si ambos habían nacido bajo el mismo cielo, era necesario detener cuanto antes la guerra fratricida. Quedaría rebatido el máximo argumento de los belicistas: que los Melanios eran funcionalmente diferentes, monstruos incomprensibles. Pero el Ministro de Astronáutica, como es lógico, no contaba entre los partidarios de la paz. Entonces Felseim pensó en Ron Varig.

    Ron había sido uno de sus más brillantes discípulos, y fue con triste estupor como, veintitrés años antes, le vio abandonar los estudios por un desengaño amoroso y enrolarse con los Hermanos del Espacio. Luego se habían visto raras veces, pero de vez en cuando Ron suministraba a su viejo profesor tal documento o tal objeto que podían interesarle. Aun así, Felseim estaba muy lejos de opinar que la infidelidad de la bella Moya hubiera sido providencial.

    Y así fue como Ron aceptó una misión oficial para la Universidad de Federa: buscar Terra. A bordo fue instalado un ordenador especial cuya memoria contenía todos los datos de las leyendas recogidas en los diversos mundos Waites, sus diversas interpretaciones, y muy principalmente las coordenadas deducidas de la Placa Melron. Como resultado de todo ello, se encontraban a algunas docenas de años luz de su presunto objetivo, y acababan de descubrir que los Melanios también frecuentaban aquellos parajes. ¿También buscaban ellos el planeta Terra? ¿O pertenecía a su imperio aquella zona?

    —Finalizadas las observaciones, capitán. Podemos saltar. La voz del teniente Dupar le sacó de su meditación. Regresó al puente de mando; las pantallas mostraban el helado esplendor del negro vacío constelado de estrellas. —¿Se han hecho las reparaciones? —¡Naturalmente, capitán!

    El joven oficial adoptó un aire ofendido que divirtió a Ron. —¡No te ofendas, teniente! ¡Y no hagas restallar los tacones, que ya no estás en la flota, sino en una astronave corsaria! —Temo no poder acostumbrarme.

    —En el combate o en la vida diaria, ¿has observado alguna cosa que te haga pensar que nuestra eficacia sea menor que la de vuestros cruceros?
    —No, no lo creo. Pero confieso que, cada vez que uno de los hombres me tutea...
    —¿Esto te extraña? Ya te acostumbrarás. Nosotros podemos prescindir de una estricta disciplina porque somos una tripulación libremente elegida. Todos saben que yo no vacilaría en matar a quien por dejadez, egoísmo o mala fe hiciera peligrar el navío. Por mi parte, sé que mi autoridad es aceptada porque es justa y eficaz. Aquí no necesitamos muestras externas de respeto. ¿Cuáles son nuestras coordenadas?
    —Estamos a ciento cuatro años luz del objetivo. Velocidad máxima, ocho décimos.

    Ron tamborileó con los dedos sobre la consola del ordenador. —Por tanto, llegaremos a la zona buscada dentro de cuatro horas. Está bien. Su guardia, teniente.

    Abandonó el puesto de mando, cambió algunas palabras con los hombres que estaban en la crujía central y se sacó una llave de su bolsillo. Al introducirla en el cuadro de mandos notó la breve sensación de vértigo que acompañaba siempre a la transición espacial. Luego entró en una cabina pequeña pero confortable, provista incluso de una pantalla de televisión que sólo mostraba la negrura sin estrellas del Espacio II. Un hombre estaba sentado en un sillón leyendo un libro. Era un hombre de piel negra, un Melanio.

    —Te saludo, Nam Unkumba.

    El Melanio levantó la vista del libro.

    —Yo también te saludo, capitán Varig.
    —Dentro de cuatro horas estaremos cerca de nuestro objetivo.
    —¡Cuatro horas! ¿No es raro que también sean cuatro horas para mí?

    Hablaba el federal correctamente, pero con acento gutural que casi lo convertía en otro idioma.

    —Sí. Es muy curioso que nuestras horas-patrón sean las mismas. Quizá sea correcta la teoría de Vange, según la cual nuestras dos razas procederían del mismo mundo.
    —Entre nosotros, algunos piensan lo mismo. ¡Pero no gozan de mucha popularidad!
    —Vosotros nos odiáis, ¿verdad?

    Unkumba se encogió de hombros.

    —¡Kongo y Wana eran dos hermosos planetas!
    —Es posible. ¡Blondor también!
    —¡Nosotros no atacamos sino después de vuestras incursiones sobre Dar Erui!
    —Seis de nuestras astronaves desaparecieron misteriosamente.
    —Algunas de las nuestras también desaparecieron. ¿Estáis seguros de que fuimos nosotros los responsables?
    —¿Y quién si no, en aquel sector de la galaxia? Pero no era esto lo que venía a discutir, sino el objeto de mi misión, de nuestra misión.
    —¿Nuestra misión? ¡Yo sólo soy tu prisionero!
    —A partir de este momento considérate libre. Sé que eres antropólogo, y por eso Felseim te sacó del campo de Teleren. Para ayudarnos, si encontramos Terra, a demostrar que es la cuna común de nuestras dos razas.
    —Entonces, ¿por qué me has encerrado hasta ahora en esta cabina? Sí, la prisión es confortable, pero prisión al fin y al cabo.
    —Francamente: hemos tenido que cruzar una parte de vuestro territorio. Y a mis hombres no les habría gustado que, mientras corríamos el peligro, un enemigo anduviera suelto por la Aventurera.
    —De acuerdo, capitán. Si encontramos Terra os ayudaré.

    En las pantallas telescópicas, el planeta (¿Terra, quizás?) aparecía como un mundo azul estriado de nubes. Un enorme satélite lo acompañaba. Todo esto concordaba con las informaciones almacenadas en el computador.

    —¿Qué hacemos ahora, capitán? —dijo Stan Dupar. —Primero lo observaremos durante algún tiempo. Aunque sea Terra, la legendaria cuna de los hombres, ignoramos quién la habita actualmente, e incluso si está habitada. Blondel, ¿has captado señales?

    El oficial de radio negó con la cabeza:

    —Silencio absoluto en todas las bandas de ondas electromagnéticas. Nada tampoco en las ondas de Kler-Busnel.
    —Tampoco hay emisión de neutrinos —añadió Abul, el físico encargado de los detectores.
    —¿Un mundo muerto? ¿O que se hace el muerto? —Deberían detectarnos tan pronto como salimos del Espacio II. En cuanto a los neutrinos, nadie ha conseguido enmascarar su emisión. Vayamos a verlo, pero con prudencia. Aunque creo que llegamos demasiado tarde, si realmente es Terra. Exploremos antes el satélite.

    Era un mundo desolado, acribillado de cráteres meteóricos. Primero sobrevolaron la cara oscura, que en este momento coincidía con el lado que desde el planeta central no verían jamás. La oscuridad no era obstáculo, pues los radares ultrasensibles de la Aventurera proporcionaban una imagen tan detallada como la que se habría podido obtener a la luz del sol. Nada, sólo montañas, cráteres y grietas.

    —¡Ron! ¡En la pantalla fotónica! ¡Una luz! Lejos y hacia delante, una luz rompía la oscuridad sobre la superficie del satélite. Ron aumentó la aproximación. Era una mancha azulada, en forma de elipse muy achatada, que fue creciendo poco a poco a medida que la astronave se acercaba a ella. Luego, cuando se situaron en el cénit de la misma, vieron que era un círculo. Ron se quedó boquiabierto. Su mirada se hundía hasta perderse en un monstruoso túnel de más de cien kilómetros de anchura que se sumergía en línea recta hacia el centro del satélite, bañado por un resplandor azulado. Las paredes eran limpias, lisas, como cortadas a cuchillo, y con algunas concavidades negras e irregulares de trecho en trecho. —¡Es artificial!
    —Pero ¿quién ha podido hacer esto, y cuándo? —¡Llamad al Melanio! —¡Esto no lo han hecho ellos, Ron! ¡Si los Melanios estuviesen tan adelantados, todos habríamos muerto hace mucho tiempo!
    —¿Qué hacemos ahora?

    Ron contempló a sus oficiales, reunidos a su alrededor en el puesto de mando: Stan Dupar, el teniente delegado por la flota federal (¿aliado o espía?), Blondel el radio, Abul el físico, Bornet el biólogo, Duru el antropólogo, Gueden el joven alférez que vivía su primera aventura. Recordó a su viejo amigo Gunnarson, encerrado en su cámara de tiro, listo para disparar los rayos de la Aventurera; a todos los marinos en sus puestos. Luego miró a Unkumba, que llegaba en aquel instante.

    —Esto no lo habéis hecho vosotros, ¿verdad? En fin, amigos, ¡vamos a explorar ese túnel!

    Puso en marcha el intercomunicador general.

    —¡Hermanos del Espacio! Alguien o algo ha abierto un gigantesco túnel en este satélite. Desconocemos la utilidad de ese trabajo de titanes, así como los medios empleados. Vayamos pues a verlo de cerca. Que todos estén alerta en todo momento; nuestra vida quizá dependa de ello. He terminado. ¡Stan, ordena la maniobra!

    La Aventurera se inmovilizó a la entrada del túnel. Una rápida telemetría dio noventa y siete kilómetros de anchura. Y comenzó la fantástica exploración. Vistas de cerca, las paredes todavía eran más impresionantes por su pulido de espejo.

    —Esto no se ha conseguido por fusión; es demasiado regular —dijo por último Abul—. Y el túnel es perfectamente circular. En cuanto a la luz azul, se debe a una radiactividad bastante intensa, pero inofensiva para nosotros con nuestras pantallas protectoras.

    La pared desfilaba monótona sobre la pantalla, mostrando tan sólo pequeñas irregularidades, disimuladas casi por el pulimento. A setenta y cinco kilómetros de profundidad, una obstrucción cerraba el túnel. Las rocas habían cedido bajo la enorme presión, y el tapón se hallaba cubierto de un amasijo de materias desmoronadas, fragmentos desprendidos aquí y allá de la pared y acumulados por la gravedad.

    —¡Subamos! Stan, conduce la Aventurera al punto diametralmente opuesto de la cara iluminada. Tengo una idea; tal vez sea una locura, pero quiero verificarla.

    Una hora más tarde, la astronave flotaba sobre la boca de otro enorme túnel, esta vez a oscuras, abierto en la llanura quemada por el sol.

    —¡Bueno! Resulta que mi idea no era tan loca. Algo, o mejor dicho, alguien, manejando energías inconcebibles para nosotros, ha perforado esta luna de parte a parte. Como aquí la entrada es más estrecha que la salida del otro lado, dicha energía seguramente adoptaba forma de haz cónico...

    Se interrumpió un instante, hizo cálculos con el ordenador y leyó la solución.

    —Y el vértice de dicho cono se hallaba en la superficie de este planeta, que sin duda es Terra.
    —La perforación sin duda fue instantánea, o casi —dijo Abul, asombrado—. Las rocas no tuvieron tiempo de fluir antes de solidificarse. Sólo después, la presión formó un tapón a setenta y cinco kilómetros de profundidad.
    —¿Creéis que allí abajo tengan todavía a su disposición... —empezó Dupar, apuntando al planeta.
    —¡Lo ignoro, pero vamos a verlo!

    Aunque era muy peligroso ingresar en el Espacio II en las cercanías de una masa importante, Ron mantenía su mano sobre la palanca de mandos, mientras pensaba que de producirse un ataque, éste sería seguramente tan súbito que no le daría tiempo a reaccionar. La Aventurera flotaba a cien kilómetros de altura, escrutando el suelo. Pero sólo había mares, montañas, ríos y principalmente selvas, sabanas o estepas, según las latitudes. Nada de ciudades, pueblos o caseríos, ni tan sólo casas aisladas; salvo algunos rastros enterrados, borrados por el tiempo, de canales y carreteras, nada indicaba que este mundo hubiera estado habitado alguna vez. De vez en cuando, ciertas irregularidades en el colorido o la disposición de la vegetación indicaban el probable emplazamiento de ciudades desaparecidas. Algunas debieron ser inmensas. Si bien no se veía rastro humano, en cambio la vida animal proliferaba: grandes manadas de herbívoros en las estepas y las sabanas; seres furtivos entrevistos en las lindes de los bosques.

    —Si realmente es Terra, está abandonada —dijo Ron.
    —No obstante, hay algo curioso —respondió Bornet—. Esos bosques, allá abajo...
    —¿Y bien?
    —¡Pues, que no parecen naturales! Tienen aspecto de estar cuidados, al menos en algunos puntos. No son selvas, en modo alguno.
    —¿Te refieres a una civilización vegetal?

    Bornet se encogió de hombros.

    —Francamente, no ¡Una civilización vegetal es casi tan improbable como una civilización mineral! Pero todo parece indicar que hasta hace poco tiempo alguien se ocupaba de estos árboles. Mira allí, justo delante de nosotros. Parece un parque.
    —¡En efecto!
    —¡Bajemos!
    —Todavía no. Primero quiero dar un rodeo completo al planeta.
    —Subamos hacia el norte —dijo una voz desde abajo.
    —¡Hombre, Boren! ¿Dónde estabas? ¿Y por qué al norte?
    —Para ver mejor estos casquetes glaciares —dijo el geólogo—. Estaba comprobando las características de Terra. Por lo visto era un planeta sometido a glaciaciones más o menos periódicas, y precisamente este mundo tiene aspecto de hallarse en plena glaciación. Hay enormes icebergs que descienden hasta cerca de los sesenta grados de latitud.
    —¡Sea! ¡Rumbo al noroeste! Y también vamos a descender; si hubiéramos de ser atacados, pienso que habría ocurrido mucho antes. Sobrevolaremos a una altura de diez kilómetros.

    Por ser la Aventurera una nave corsaria, estaba construida para maniobrar tanto en una atmósfera como en el vacío, por lo que continuó su vuelo a unos mil kilómetros por hora hacia los cuarenta y cinco grados de latitud. Sobrevolaron una inmensa llanura rodeada al sur por montañas, atravesaron muchos mares menores, luego países de lo más variado y una gran cordillera orientada norte sur, dejando a la derecha un viejo macizo muy erosionado que debía ser volcánico.

    —¡Allí, allí! Una humareda —gritó Dupar.
    —¡Alto!

    La Aventurera se detuvo, sostenida por sus campos antigravitatorios.

    —¿Dónde está esa humareda?
    —Hemos pasado de largo. Alrededor de cincuenta kilómetros atrás.

    Era un paisaje de colinas y hondonadas, con cañones abruptos por los que corrían ríos de mediana importancia. La flora era esteparia, con algunos bosquecillos de árboles aquí y allá, e incluso bosque espeso en las partes abrigadas. Numerosas manadas pacían en ellos. Ron aumentó la ampliación.

    Bueyes, caballos, ciervos, se dijo. Y allá un grupo de leones, y más lejos un oso.

    Todos estos animales le eran familiares. Algunos existían en los planetas de la Federación, pero principalmente podían ser estudiados en el antiguo tratado de zoología que conservaba la biblioteca universitaria de Federa, y que se consideraba copia de una obra original procedente de Terra.

    —Parece que hemos encontrado al planeta madre, pero sin duda llegamos demasiado tarde. ¡Ya no hay hombres!
    —La humareda, capitán. Sale de aquella gruta de allí —indicó Dupar.

    Ron orientó los visores. La entrada de la gruta era oscura y tan sólo un hilo de humo salía por arriba, rozando las rocas, como posible indicio de actividad humana. Mientras tanto... sí, aquel montón claro al final de la cuesta era indudablemente un rimero de huesos de animales.

    —¡Hombres, Ron!

    El índice de Duru apuntaba a la pantalla de la derecha. Allí, en la linde de un bosque, una docena de figuras verticales, hombres indudablemente, se acercaban sigilosamente a un grupo de bueyes que pacían tranquilamente a un centenar de metros.

    —¡Llevan arcos!
    —Y hachas de piedra —agregó Unkumba.
    —Esto explica el silencio de la radio —exclamó Blondel—. ¡Han regresado al estado salvaje!
    —¿Por qué?
    —Una guerra atómica, tal vez. ¡Ah, qué tiro tan precioso!

    Abajo, a diez kilómetros, los cazadores habían lanzado una nube de flechas y dos bueyes rodaron por el suelo. El resto de la manada huyó, sin que los cazadores intentasen perseguirla.

    —Hay que entrar en contacto pacíficamente —dijo Duru—. Buscar un individuo aislado, capturarlo si es preciso, sin hacerle daño..
    —¡De acuerdo! Cuando anochezca aterrizaremos allí —indicó un macizo boscoso con un claro—, y una patrulla armada con paralizadores tratará de capturar un individuo aislado.

    Aunque mediaba el verano boreal, la noche era fría. Ron y tres hombres se ocultaron en un bosque de pinos y helechos, al final de la cuesta y a la derecha de la gruta. El resplandor de unas fogatas había iluminado ampliamente la entrada, pero ahora no era más que un rescoldo junto al farallón bañado por la luna. Poco a poco el cielo oriental tomó un color más claro, y antes de amanecer el humo volvía a salir de la caverna.

    —Ya despiertan —dijo uno de los astronautas en voz baja.
    —Sí, Bruck —respondió Ron—. Con el fuego como única iluminación, han de acostarse temprano y levantarse con el sol. ¡Atención, aquí se acerca uno!

    Una figura frágil apareció sobre la pendiente, se estiró alzando los brazos por encima de la cabeza y desapareció de nuevo en la gruta. Luego salió llevando alguna cosa oscura y blanda.

    —¡Un odre! Va a buscar agua —continuó Bruck—. Es una muchacha. Tiene buen tipo, por Dios. ¡Buen trabajo haría con ella!
    —¡Bah!, debe apestar como todos los salvajes —añadió uno de sus compañeros.
    —¡Silencio! Está acercándose al río. Corramos por la derecha; la acorralaremos al borde del agua. ¡Y nada de brutalidades!

    Ocultos entre las altas hierbas de la orilla, la vieron llegar con paso cadencioso, arrastrando el odre tras ella. A aquella hora, la claridad ya era suficiente y pudieron ver que pertenecía a un tipo físico que les era desconocido: ni Waite ni Melanio. Era bastante alta, de una piel morena, de largos cabellos lacios que por detrás le llegaban hasta la cintura. Vestía una túnica de cuero adornada con pieles, y un collar de conchas rodeaba su cuello. Los rasgos eran regulares, los ojos oscuros y la nariz, estrecha en su raíz, era de aletas dilatadas, sin ser tan ancha como la de los Melanios.

    —Tenías razón, Bruck. Es preciosa —dijo Ron—. Y muy joven además; tendrá unos quince o dieciséis años.
    —¡Espere, capitán! Voy a hablarle. —Y antes de que Ron pudiera impedírselo, el marino se precipitó hacia la muchacha.

    Esta se detuvo en el acto. Bruck era un gigante rubio, oriundo de Soomi, con una presencia impresionante que, según afirmaba, le aseguraba el éxito con las mujeres. Soltando el odre, la muchacha sacó de su cinturón una larga lámina de sílex con mango de hueso. Lanzando un grito con voz clara, se abalanzó sobre el coloso. Bruck detuvo el viaje como pudo, aulló de rabia y dolor y dio un paso atrás, despejando así la línea de tiro. Sin vacilar, Ron apretó el gatillo de su paralizador y la muchacha cayó en la hierba. Pero tres hombres armados de jabalinas ya bajaban corriendo por la pendiente. Bruck, con aire de sorpresa, contemplaba alternativamente el cuchillo de sílex que había arrebatado con su mano izquierda, y su antebrazo derecho herido, del que manaba sangre en abundancia.

    —¡Rápido! ¡Retirada hacia el bosque! El módulo vendrá a rescatarnos. Llevaos a la chica mientras yo os cubro.

    Los atacantes ya estaban muy cerca y una jabalina lanzada con fuerza fue a clavarse a los pies de Ron. Aunque actuando a disgusto, los derribó a los tres y corrió a reunirse con sus hombres. La nave auxiliar ya aterrizaba.

    —¡Todos a bordo! ¡Bruck, que te curen y luego cumplirás cinco días de arresto, para que aprendas a desobedecer mis órdenes! ¿Estuviste a punto de estropearlo todo!

    Los efectos del paralizador eran brutales, pero pasajeros, y apenas el módulo regresó a la Aventurera, la muchacha recobró el conocimiento. Miró a sus captores con aire feroz, pero sin miedo, y prorrumpió en una diatriba vehemente, en un idioma muy sonoro. Sus ojos no se apartaban de los hombres que la rodeaban pero, cosa rara, no parecía interesarle en absoluto la cabina de mando donde se hallaba y donde tantos aparatos misteriosos, pantallas de visión, cuadrantes, luces piloto, deberían asustarla o al menos intrigarla. Pero cuando quisieron ponerle en la cabeza el casco del hipnolingual, se necesitaron tres hombres robustos para dominarla. Luego el aparato hizo su efecto; ella se relajó y se durmió casi en seguida.

    —Dentro de cuatro horas habrá aprendido suficiente galáctico básico para contestarnos —dijo Duru—. Sin más inconvenientes que un leve y pasajero dolor de cabeza.
    —Bien; despeguemos. No conviene que los hombres de la tribu descubran la Aventurera. Altitud, diez kilómetros, sin desplazamiento horizontal.

    Sólo Duru y Unkumba, en su condición de antropólogos, asistieron al interrogatorio. En lo posible, Ron no quería asustarla. Por la misma razón, el interrogatorio tuvo lugar en la sala de oficiales, más confortable y menos extraña que el puesto de mando.

    —¿Cómo te llamas?
    —Soy Dará, hija de Kair Elón, jefe de la tribu roja. ¿Y tú?
    —Ron Varig. ¿Sabes dónde estás?
    —Sí, en una máquina como las que tienen los del Centro. Pero tú no eres del Centro; tu piel es demasiado pálida o demasiado oscura.
    —Los que son del Centro, ¿tienen máquinas voladoras?
    —Sí, pero sólo acuden cuando les necesitamos. Y vosotros, ¿qué venís a buscar en la tierra de los Hombres?
    —Y ¿cuándo tenéis necesidad de los hombres del Centro?
    —No de los hombres, de las gentes.
    —No veo la diferencia.
    —¡Sólo los hombres de las tribus son verdaderos Hombres!
    —Comprendo. Y ¿cuándo acuden?
    —Cuando un cazador está demasiado enfermo para que nuestros Ancianos puedan curarlo. Entonces ellos se lo llevan en una máquina voladora. Por lo general regresa curado, pero no se acuerda de nada. Otras veces no vuelve...
    —¿Dónde viven esas . gentes del Centro, Dará?
    —Lejos; creo que al sur. En todo caso, es a donde dirigen sus máquinas, y de donde llegan.
    —¿Y cómo son?
    —Exteriormente, como nosotros. Pero no son verdaderos Hombres. ¡Ninguno de ellos sería capaz de matar un oso con una jabalina!
    —¿Son físicamente débiles?
    —No, pero carecen de valor. ¿Lo tendrías tú?
    —Nunca he intentado cazar un oso. Pero he cazado fieras más peligrosas. A hombres como éste —dijo Ron, señalando a Unkumba.

    Dará se llevó la mano a los labios.

    —¡Oh, no! ¡Eso no se hace! ¡No se debe cazar a los hombres, ni siquiera a las gentes del Centro!
    —¿Y si te atacan?
    —Entonces es diferente. Hay que defenderse, como hice yo.
    —Las cosas no siempre son tan sencillas, Dará. Nosotros creemos defendernos de los Melanios —señaló al negro— y ellos creen defenderse de nosotros. Deseamos entrar en contacto pacífico con tu pueblo. ¿Crees que esto será posible si te liberamos?
    —Claro que sí. Pero, ¿quiénes sois vosotros?
    —Probablemente descendientes de los hombres que abandonaron tu mundo, hace mucho más tiempo del que podrías imaginar. En el cielo ocupamos gran número de tierras como la tuya o diferentes, que están iluminadas por las estrellas que tú ves de noche, y que son soles lejanos. Y seguimos descubriendo nuevos mundos, poblándolos...
    —¡Ah, sí! Aquí también, cuando la tribu es demasiado numerosa, enjambra. Por desgracia, no todos los enjambres sobreviven. A veces hay enfermedades que ni las gentes del Centro pueden curar. El enjambre muere... Pero, ¿todos los hombres del cielo tienen la piel pálida como la tuya?
    —En nuestra Confederación, nuestra gran tribu, sí, más o menos. Pero está la tribu de estos otros —señaló a Unkumba— que son negros y nos hacen la guerra. No sabemos quién empezó. Es posible que también sean hombres llegados de tu planeta, o extranjeros que se nos parecen por casualidad. ¿Has oído hablar alguna vez de hombres como él?
    —No, pero a lo mejor viven en otro sitio. Nosotros sólo conocemos bien los Siete Valles. El mundo es grande. Pero los del Centro lo saben sin duda. Ya los llamaré.

    Ron arrojó sobre el rimero acumulado junto a la pared de la caverna la costilla de buey que acababa de roer, y se limpió las manos con el pedazo de piel de zorra que usaba como servilleta. A su lado, Dará servía de intérprete; frente a él y al otro lado de la hoguera estaban los ancianos de la tribu, sentados sobre cráneos de caballo. Un poco más lejos, dentro de la caverna y delante de las puertas y las tiendas de piel, los cazadores vigilantes, pero no hostiles, rechazaban de vez en cuando a algún niño que intentaba deslizarse entre sus piernas, o a alguna mujer curiosa que intentaba mirar de puntillas por encima de sus hombros. A su izquierda, Duru y Unkumba daban buena cuenta de trozos de carne cortados al sílex y hábilmente asados. A sus espaldas, cuatro astronautas con los paralizadores al cinto curioseaban alguna cara femenina entrevista en la semioscuridad.

    Ron contempló a sus huéspedes. Todos tenían el mismo tipo físico de Dará: altas, robustas, con una piel morena o tostada, y cabellos muy negros y largos, pero casi sin bigote ni barba. Se volvió hacia la muchacha.

    —Pregunta a los Ancianos si quieren hablarme de las tradiciones de vuestro pueblo.
    —No es necesario. Yo las conozco, al menos en parte. Fui iniciada el año pasado. Nosotros somos los Hombres, Los-que-han-elegido. Hace ya mucho tiempo, nuestros antepasados abandonaron el Centro
    —¿Por qué?
    —Allí la vida no era apropiada para verdaderos Hombres. Anduvieron largos días, encontraron este país y fundaron las tribus.
    —¿Cuántas tribus?
    —Nosotros conocemos catorce, pero seguramente hay otras al este, más allá del río y de las montañas.
    —¿Y sois felices?
    —¡Felices y libres!
    —Pero ¿tenéis relaciones con las gentes del Centro?
    —Como ya te he dicho, cuidan a nuestros enfermos o gravemente heridos que nuestros Ancianos no pueden atender. Pero sólo se quedan el tiempo preciso.
    —¿Cómo los avisáis?
    —Cada tribu tiene una caja de comunicación que nos dieron. Los llamamos con una señal convenida, pues pocos de ellos conocen nuestra lengua, que actualmente es distinta de la suya.
    —¿Y son vuestras únicas relaciones?
    —Algunos de los del Centro a veces intentan venir a vivir con nosotros. Pero suelen morirse pronto, o se van.

    Ron se volvió hacia Duru.

    —¡Curioso sistema! ¿Qué os parece?
    —Curioso en efecto, y artificial. Sin duda sabremos más cuando entremos en contacto con ese Centro misterioso. ¿Podéis llamarles, Dará?
    —¡Ya lo hemos hecho! A cambio de los cuidados que nos prodigan, debemos avisar al Centro si ocurre algo anormal en nuestra región.

    Ron se levantó rápidamente.

    —Dará, da las gracias a tu padre y a los Ancianos. He de regresar a mi máquina. Ignoro vuestras intenciones...
    —Son pacíficas —respondió ella con una risita—. Quédate, pues. Hemos organizado para ti una cacería de osos, mañana por la mañana.
    —Gracias, pero debo atender a mi tripulación. ¿Cuándo llegarán?
    —Ya están en camino, llegarán aquí de un momento a otro. Pero te aseguro que no hay ningún peligro.
    —Te creo, Dará, pero... ¡Vamos! ¡Vosotros, a la nave auxiliar, y pronto!

    Las gentes del Centro llegaron media hora más tarde en tres aparatos que debían funcionar por antigravitación, puesto que no se veía ningún medio externo de propulsión. Dos de ellos eran platillos lisos, abultados en el centro, pero el tercero poseía una torrecilla de la que sobresalía una especie de proyector. Este último no aterrizó, sino que se detuvo a unos cien metros de altura, a tres kilómetros al norte de la Aventurera. En el crucero corsario se había dado alerta roja; todos ocupaban sus puestos de combate, y los grandes lasers y desintegradores seguían todos los movimientos de las naves recién llegadas. A tan escasa distancia era imposible usar los torpedos nucleares, y además, Ron no quería destruir al pueblo de Dará junto con el posible enemigo.

    Abajo, en la estepa, se había formado un grupo formado prácticamente por igual número de cazadores que de recién llegados. Aumentando la ampliación, Ron pudo ver que Dará señalaba el cielo y luego la astronave. Dos siluetas se destacaron del grupo y avanzaron hacia la Aventurera: Dará y uno de los recién llegados. Era un hombre joven, de estatura mediana, vestido con una corta túnica roja sin mangas. No llevaba nada en las manos y parecía desarmado.

    —Toma el mando, Stan. Estad alerta, pero sin nervios. Desembarco solo y desarmado.

    Hacía tres días que los astronautas eran huéspedes del Centro, y Ron pensaba que apenas hacían visto nada. Siguieron a los tres aparatos hacia el sur sobrevolando un mar bastante estrecho y aterrizaron hacia treinta y cinco grados de latitud, en un paraje montañoso y boscoso que no se diferenciaba en nada de los demás. Consistía simplemente en un gran claro rectangular, en uno de cuyos rincones se posaron guiados por Tahir, el jefe de los enviados, que se había quedado a bordo de la astronave y ya dominaba el galáctico básico. Se abrieron unas trampas y los tres aparatos voladores desaparecieron bajo el suelo.

    Pese a la insistencia de Tahir, antes de aceptar la hospitalidad que le era ofrecida Ron dejó un retén a bordo y reunió a sus hombres en la cabina general, excluyendo al terrano.

    —Vamos a ser huéspedes de un pueblo desconocido para nosotros; pienso y espero que sus intenciones sean pacíficas. Veinte de vosotros quedaréis aquí, a las órdenes de Gunnarson. Los demás desembarcaréis conmigo. Nada de armas excepto los paralizadores; es lo convenido con Tahir. Recordad que si nosotros desconfiamos de ellos, ellos también tienen derecho a desconfiar de nosotros. Cuento con vuestra absoluta corrección, ya que este no es un mundo conquistado, sino que venimos como amigos. Si los trajes y costumbres os parecen curiosos, sed educados. Si os parecen repugnantes, sed más educados aún y ponedlo en mi conocimiento. No os excedáis en la bebida, si se os brinda, y dejad en paz a las mujeres, salvo invitación explícita. Y aun así, ¡mucha prudencia! Eso es todo. ¡Cuento con vosotros!

    Tuvo una entrevista secreta con Gunnarson.

    —Pase lo que pase, Einar, si no recibes nuestras noticias déjate de heroísmos inútiles. ¡Despega y regresa directamente a Federa!

    De momento, todo iba bien. La ciudad que les acogía era totalmente subterránea, al menos por lo que se podía juzgar, ya que sólo les dejaron ver una pequeña parte. Estaba compuesta de largas calles brillantemente iluminadas, parques abovedados, pequeños lagos donde jugaban peces multicolores. Numerosos pájaros anidaban en los árboles, y también tenían muchas estatuas, bajorrelieves y pequeños templetes de columnas que revelaban un arte generalmente frío y académico. La población parecía feliz, pero debido a la barrera lingüística Ron no pudo conversar mucho con ella. Residía en un confortable piso de tres habitaciones, con una gran pantalla de televisión que ocupaba toda una pared de la sala de estar, pero que apenas utilizaba, al no entender lo que decían los actores. Parecían gustar sobre todo de representaciones teatrales; en cambio, no tenían nada que se pareciese a un programa informativo.

    Sus oficiales residían cerca y en parecidos alojamientos. En cuanto a los hombres de la tripulación, fueron repartidos entre diversas «familias» (?) y decían estar bien acogidos, bien alimentados y que no les faltaba de lo demás.

    —Te lo juro, capitán —decía Bruck—. Yo no tengo la culpa. ¡Es que caen literalmente como moscas!

    Ron sonrió.

    —Sí, ya sé, capitán. Soy un poco exagerado. ¡Pero es que aquí ocurre de verdad!
    —¿Y la comida?
    —¡Ah, capitán! ¡Si tuviéramos una cantina así a bordo!
    —Así pues, ¿contento?
    —¡Todos lo estamos! ¡Esto es el paraíso!
    —¿Has explorado la ciudad?
    —Pues, no. Realmente no sé lo que pasa, pero cada vez que me propongo hacerlo, ocurre algo: una nueva ratoncita que cae en mis brazos, una invitación a participar en competiciones1 deportivas... En realidad, ¡he vencido a su campeón de lucha!
    —Bueno, diviértete, pero no descuides la vigilancia.
    —¿Temes algo, capitán?
    —No, nada concreto. Pero no te dejes ablandar.

    Bruck se alejó y Ron conferenció con sus oficiales. Todos tenían la misma sensación de malestar. Se les había recibido con los brazos abiertos, pero les parecía hallarse «en observación». En aquella situación insegura, podían pasar pronto de huéspedes mimados a prisioneros. Sin embargo, nadie intentó impedir que comunicase con la Aventurera, donde no había novedad, salvo que los veinte hombres estaban ansiosos por ser relevados para gozar a su vez de la maravillosa hospitalidad de que les hablaban sus compañeros. Nada nuevo, comentó Gunnarson, excepto un detalle: desde que aterrizaron, el silencio de las ondas había sido reemplazado por una algarabía de señales de todas clases y sobre numerosas longitudes de onda, que procedían en parte del lugar en que se encontraban y en parte se recibían de otros muchos lugares del planeta. Por lo tanto, los de Terra se habían «hecho los muertos» cuando ellos llegaron, y esto inquietaba un poco a Ron y a su estado mayor.

    Al cuarto día, Tahir los condujo a una gran sala o laboratorio, donde habían preparado una docena de camillas dispuestas de dos en dos. Cada una de ellas había sido equipada con un casco análogo al de hipnolingual, salvo algunos detalles.

    —Hemos sacado de los museos, reparado y ensayado estos aparatos —dijo Tahir—. En tiempos muy lejanos, cuando en este mundo existían pueblos distintos con diferentes idiomas, fueron utilizados por nuestros antepasados. Uno de nosotros se tumbará en esta camilla y se pondrá el casco, y uno de vosotros hará lo mismo en la de al lado. Los centros del lenguaje de cada cerebro quedarán intercomunicados y excitados, y se intercambiarán las memorias relativas al vocabulario. Es cuestión de pocos segundos y completamente inofensivo. En seguida comprenderéis nuestra lengua, y nosotros la vuestra.
    —Y ¿con quién lo habéis ensayado, si aquí se habla una sola lengua? —preguntó Duru.
    —Muy fácil. Hemos empleado a un hombre de las tribus salvajes que estaba aquí en tratamiento médico. ¿Quieres empezar, capitán Varig? Yo seré tu pareja.
    —Como quieras, pero tu cerebro va a verse sobrecargado, pues además del galáctico hablo otros siete idiomas distintos.
    —¡Magnífico! He estudiado las lenguas muertas y poseemos muchos documentos anteriores a la unificación. ¿Quién sabe? Si realmente procedéis de Terra, alguno de vuestros dialectos podría facilitar mi trabajo.

    Ron indicó a Dupar que vigilase y luego se tendió en la camilla. El casco se ajustó a su cabeza, e inmediatamente tuvo una ligera sensación de vértigo, de intrusión en su personalidad. Tahir ya se levantaba.

    —Terminado, capitán. Te hablo en terrestre y me entiendes, y lo mismo en soomi, en franches, en rus . ¿Estás convencido? Tan pronto como tus oficiales posean las mismas facultades, o sea, dentro de pocos minutos, os conduciré ante el consejo local, que está impaciente por recibiros. Mientras tanto, vuestros hombres irán pasando a su vez bajo el casco.

    El consejo estaba formado por treinta miembros, hombres y mujeres, todos de aspecto juvenil y vestidos, como todo el mundo en el Centro, con túnicas cortas de vivos colores. Se hallaban reunidos en una agradable sala en forma de anfiteatro. La mayor desenvoltura parecía reinar entre sus miembros, quienes conversaban alegremente entre sí cuando llegaron los astronautas. Fueron instalados en el estrado del anfiteatro, en confortables asientos. Luego, un hombre alto se puso en pie para imponer silencio, y dijo:

    —Tiene la palabra el capitán Ron Varig, de la astronave la Aventurera, actualmente de escala en Terra. Deseamos que nos exponga el motivo de su viaje.

    Entonces, Ron habló. Hizo una viva descripción de la Confederación Waite, su extensión, sus pueblos, sus distintas lenguas, costumbres y formas de gobierno, aunque sometidas a la autoridad central de Federa; habló de su desarrollo científico, de su historia y también de su poderío. Habló de la guerra contra los Melanios, cuya causa exacta nadie conocía y que despilfarraba energías creadoras cada vez mayores, que producía más muertos y ruinas cada año, sin que nadie supiera cómo ponerle fin. Habló de los dos partidos: el que opinaba que los Melanios eran monstruos extraños que era preciso destruir, y el que creía en la común procedencia del planeta donde él actualmente se encontraba, aun careciendo de pruebas que lo confirmase.

    —Y por eso estamos aquí —terminó—. Para hallar esas pruebas. ¿Queréis ayudarnos?
    —Así lo creo —respondió el terrano—. Pero antes me gustaría conocer el punto de vista de éste —señalaba a Unkumba—, que supongo será un Melanio.
    —Mi relato será parecido al del capitán Varig, con una ligera variante —dijo el negro—. Nosotros constituimos una Confederación aproximadamente de la misma importancia, quizás algo más poblada, pero tecnológicamente menos, un poco menos desarrollada. Otra diferencia es que, como nosotros no sufrimos ninguna catástrofe comparable a la de Madissa, poseemos documentos antiguos y sabemos que procedemos de Terra, aunque ignorábamos dónde se hallaba. Cuando se produjo nuestra emigración, las astronaves eran mucho menos perfectas que ahora y, si bien sabían de dónde partían, llegaban a donde podían.
    —¡Unkumba! Eso no me lo habías dicho —exclamó Ron.

    El negro sonrió.

    —¿Desde cuándo un prisionero debe contárselo todo a sus guardianes? ¿Me habrías creído sin pruebas? Nosotros sabemos que procedemos de un mundo donde existían razas de distintos colores y conflictos raciales. Estamos convencidos de que vosotros procedéis también de este mundo. Lo abandonamos más tarde que vuestros antepasados, y cuando vuestras astronaves partieron con un cargamento de hombres en hibernación y a velocidades hiperlumínicas, nuestros pueblos todavía se hallaban en pleno subdesarrollo, víctimas de la desnutrición y de una demografía incontenible. En el 2100 de aquella era, hace más de doce mil años... años-patrón, que como las horas, los minutos y los segundos son los mismos para nosotros que para vosotros. ¡Esto debió bastar para abrirte los ojos, capitán! En el 2100, como iba diciendo, las primeras astronaves hiperlumínicas construidas por los blancos regresaron, y entonces algunas naciones negras se desangraron, materialmente, para enviar también algunos de sus hijos al Cosmos, para darles su oportunidad. Consiguieron armar tres naves, capitán Varig, ¡sólo tres naves! ¿Comprendéis ahora por qué, pese a no sufrir ninguna catástrofe como la de Madissa, al comenzar con tan insignificante número hemos necesitado tanto tiempo para llegar prácticamente al mismo nivel que vosotros?

    Un hombre se levantó entre los terranos.

    —Lo que ocurrió luego puedo contarlo yo, puesto que soy historiador. Me llamo Jon Akero. En el 2150 de la antigua era estalló la primera guerra racial. Durante muchos siglos, los blancos explotaron el planeta sin hallar oposición seria. Durante los dos últimos siglos, los pueblos de color intentaron liberarse de esa explotación. Pero, aunque desde el punto de vista político consiguieron cierto éxito, económicamente fracasaron, por lo general. ¡Sí, también tenían su parte de culpa! Estaban divididos por viejos odios, intentaban a su vez explotar a los más débiles y perdían mucho tiempo en vanas palabrerías. Pero poco a poco constituyeron una fuerza nada despreciable, aliándose con dos poderosas naciones pertenecientes a la raza amarilla. Prescindo de los detalles, que podréis consultar en nuestros libros. Así pues, la guerra estalló en 2150. No fue todo tan sencillo: algunos blancos eran aliados de los amarillos y negros, y algunos amarillos de los blancos. Pero después de algunos meses y de no pocas alternativas, se definieron los dos bloques. Aunque las armas nucleares fueron utilizadas con cierta moderación, las devastaciones fueron espantosas. Lamento decirte, capitán Varig, que los blancos perdieron esta guerra. No desaparecieron del todo, pues constituyen un tercio de nuestros antepasados, pero por más de setecientos años dejaron de contar como potencia. En 2903 tuvo lugar la segunda guerra racial, esta vez entre negros y amarillos. También aquí las pérdidas fueron espantosas. Tras la guerra y las epidemias, la población terrestre quedó reducida a unos quinientos millones, de los catorce mil millones que contaba antes. Entonces surgió un hombre, un mestizo procedente de una isla llamada Martinica: Bartolomé Cayeux. Apoyándose en los blancos, relativamente poco perjudicados esta vez, sobre una fracción de los amarillos y otra de los negros, consiguió imponer la paz. El precio fue una implacable dictadura que duró cincuenta años. Uno de sus primeros decretos consistió en legalizar sólo matrimonios interraciales. A partir de 2908, todos los niños de pura raza fueron declarados bastardos y privados de sus derechos civiles. Sólo podían recuperar estos derechos si al alcanzar la edad adulta se casaban con una persona de otra raza. El decreto fue aplicado inexorablemente y, como la pérdida de los derechos civiles excluía prácticamente todas las carreras profesionales interesantes, consiguió lo que se proponía. Al cabo de pocas generaciones, la población terrestre se mezcló y nosotros somos el resultado. ¡Ah, sí! Como era de esperar, en 2957 la revolución humanista derribó a Cayeux, pero el nuevo gobierno tuvo la prudencia de no abolir aquel decreto. Desde entonces poseemos seguridad, estabilidad y paz. La población de la Tierra se ha mantenido en los cuatrocientos cincuenta millones. Hemos renovado la faz del planeta, dejándola prácticamente virgen. Nuestras ciudades, nuestras fábricas, nuestros cultivos, son subterráneos. El problema del envejecimiento de la población no se plantea, ya que hemos retardado la muerte y principalmente

    Ron sonrió.

    —Nosotros hemos conseguido prácticamente los mismos resultados en este sentido. Pero quiero formular una pregunta. Vuestra civilización es subterránea, ¡de acuerdo! Pero utilizáis ondas hertzianas para vuestras comunicaciones. ¿Cómo no las detectamos a nuestra llegada?
    —Vosotros entrasteis cerca de la órbita de Neptuno, y, de haber escuchado entonces, nos habríais detectado. Pero tenemos puestos de observación que nos avisaron. Son puestos automáticos, naturalmente. Perdisteis muchas horas observando el sistema solar, de modo que, cuando iniciasteis la aproximación, ya habíamos interrumpido todas las comunicaciones.
    —Pero, ¿por qué?
    —No conocíamos vuestras intenciones. Podían ser hostiles.
    —¿Habéis sido atacados alguna vez?
    —No, pero era de prever. Y no somos guerreros. Combatiríamos si fuese preciso? pero...
    —Otra pregunta. ¿La aldea donde hemos aterrizado...?
    —¿Los paleolíticos? Algunas veces nacen individuos inadaptados a la civilización pacífica que hemos desarrollado. Individuos que necesitan luchas y conflictos para distraerse. Estos seres constituyen un problema, y este problema fue resuelto hace mucho tiempo, dejándoles vivir como quisieran en una zona salvaje de la Tierra. Luego descubrimos otros procedimientos de reajuste, pero los descendientes de aquéllos constituyen las tribus. Alguna que otra vez, raramente, algunos de nuestros conciudadanos prefieren incorporarse a los «primitivos». Por lo común vuelven pronto, y reajustados. O mueren libres. Pero... basta de palabras. En el parque central hemos preparado una fiesta en vuestro honor, y ya es tiempo de ir allí.

    La fiesta fue magnífica. Apagada la habitual luz difusa, el parque resplandecía con mil fuentes luminosas de colores, y en él se hacinaba una alegre multitud. Eran hombres y mujeres de gestos armoniosos, vestidos de vivos colores. Hubo una representación teatral que los astronautas no entendieron del todo por estar llena de alusiones que revelaban una civilización compleja, hermosos cantos, excelente música, y para quienes gustaban del esfuerzo físico, pruebas de lucha en las que participaron los marineros de la Aventurera con diversa fortuna, aunque Bruck venció a todos sus adversarios.

    —Son demasiado educados —dijo a Ron mientras éste le felicitaba—. ¡Parece que tienen miedo de hacer daño!

    También hubo danzas que a Ron, algo puritano por educación y por temperamento, le parecieron más bien decadentes; luego llegó el banquete. Fue servido a orillas del lago, en un bosque florido. La comida fue delicada y abundante, las bebidas deliciosas y variadas. Por último un cortejo de muchachas sirvió ceremoniosamente unas botellas llenas de un líquido iridiscente y se llenaron los vasos.

    —Capitán —dijo Tahir, sentado frente a Ron—, vamos a pronunciar un brindis en honor de la Aventurera y para celebrar su escala entre nosotros. Brindaremos con el licor sagrado, el sudra, que da la felicidad. ¡Bebed, compañeros reencontrados después de milenios! ¡Por Terra, nuestra madre común! ¡Por vuestras Federaciones, blanca o negra! Y que puedan, gracias a los documentos que os daremos, recobrar la paz. ¡Bebamos, compañeros!

    Ron bebió. El licor tenía un sabor fresco y delicado, que no se parecía a nada de cuanto conocía. Pensó que debía ser muy alcohólico, ya que sintió inmediatamente un calorcillo que desde su estómago se extendía por todo su cuerpo. ¡Sí! ¡Era divino! Mejor que el más viejo whisky de Caledón, mejor que los más finos caldos de Franchia. En verdad era una extraordinaria aventura el hallarse en el planeta ancestral y saber que probablemente —mejor dicho, seguramente— se pondría fin a la absurda guerra. Esos terranos eran gentes deliciosas. Y en el fondo tenían razón. ¿Por qué correr de un lado al otro del Cosmos? Tan pronto llegase a Federa, cumplida su misión, se retiraría a su casa natal del valle Clara, buscaría una mujer que compartiese su vida y por fin viviera feliz, cultivando sus recuerdos. ¿Una mujer? ¡Seguro!, eso era lo que necesitaba. Mientras tanto, si era verdad lo que decía Bruck, no le sería difícil. .

    Recorrió con la mirada la multitud; a su alrededor sólo se veían rostros sonrientes. Sintió remordimientos: Einar y sus veinte hombres estaban encerrados en el crucero, en una guardia estéril y estúpida. Era preciso llamarles. ¡Que probasen aquel excelente sudral Sacó la radio de su bolsillo.

    —¿Einar? ¡Aquí Ron! Todo va inmejorablemente, todo es perfecto. Puedes acompañarnos con tus hombres. Te mandaremos un guía... voy a ocuparme de ello. ¿Qué? ¡La Aventurera no corre ningún peligro! ¡Sí, cierra las esclusas si quieres, pero ven! Te esperamos.

    ¡Utopía! ¡Allí era donde ahora se encontraba él, Ron Varig, capitán corsario! ¡El sueño milenario realizado al fin! ¡La armonía, la paz de los cuerpos y de las almas! ¡El país de la eterna felicidad, de los ideales encarnados! Vio a Stan Dupar con una chica a cada lado. ¡El buen Stan! Comprendió al fin que la disciplina era la fuerza de las flotas de combate, pero no la felicidad. Blondel, Abú, Duru, todos estaban allí, ¡radiantes! Bruck y sus camaradas ya habían desaparecido, sin duda en la sombra de los bosquecillos, o en alguna casa. Entre los oficiales, tan sólo Bornet había desaparecido. ¡Caramba, caramba! ¡Si le creía aún más puritano que yo! Unkumba hablaba vehementemente con una preciosa muchacha que apoyaba la espalda en un árbol. Los Melanios eran hermanos; todo se arreglaría. ¡Ah!, ahí llegaban Gunnarson y sus hombres. Estaban sirviendo más sudra. Se dirigió hacia ellos, pero le cerraron el paso dos preciosas jovencitas. Aunque, ¿cómo saber si lo eran? ¡Bah! ¡Poco importaba! Eran lozanas y hermosas.

    —No es bueno estar solo —le dijo la más bajita—. ¿A cuál de las dos escogerás?

    Se echó a reír.

    —¿Debo escoger? ¡Es muy difícil! ¿Por qué no las dos? ¿Es posible?
    —¡Es posible! ¡Depende de ti! —respondió ella riendo.
    —¡Entonces, vamos! ¡Y viva Terra!

    Despertó lentamente, con los brazos alrededor de un cuerpo femenino y otra forma cálida acurrucada a su espalda. ¡Ah, sí! ¡Vana y Saura! ¡Qué noche! ¡Qué noches, quizás! Akero había dicho que necesitaría algún tiempo para reunir los documentos. Mientras tanto, se vivía muy bien en Utopía.

    —¡Vamos, niñas! ¡Levantaos, que es tarde!

    Le respondieron unos bostezos. Saura se incorporó a medias, desperezándose sobre la cama.

    —¡No hay prisa! ¡Hoy no se trabaja! Nos han dado tres días de fiesta.
    —Voy a preparar el desayuno —dijo Vana—. ¿Vienes a ayudarme?

    Ambas partieron desnudas, y pronto un apetitoso olor le incitó a levantarse también. El desayuno se componía de una bebida caliente, negra y aromática llamada kaua, con pequeños panecillos dorados y calientes, y deliciosas confituras. Lo tomó sentado entre las dos muchachas. La sonrisa de Saura le recordó a Moya y, por primera vez en su vida, pudo recordarla sin dolor. El recuerdo era lejano, borroso, como una historia semiolvidada.

    —Saura, ¿qué haces cuando no estás en mi cama? ¿Y tú, Vana? ¿Qué edad tenéis?
    —Enseño a los niños —dijo Saura—. ¿Mi edad? ¿Y eso qué importa? Veintisiete años, puesto que quieres saberlo.
    —Yo llevo un sintetizador de alimentos —dijo Vana—. Y tengo veintinueve años.
    —¿Os ocupa mucho vuestro trabajo?
    —Tres horas al día.
    —¿Y el resto del tiempo?
    —Pinto, leo, hago escultura. Y también me divierto.
    —Y yo leo, bailo y me divierto.
    —Y ¿qué les enseñas a los niños, Saura?
    —La historia de nuestro pueblo. Otros enseñan algo de ciencia, lo preciso para hacer funcionar las máquinas... Y luego están los cursos más importantes, los de ajuste social. ¡En ellos se combaten las tendencias individualistas!
    —Les habría dado mucha guerra si me hubieran tenido como alumno a mis diez años —dijo Ron, sonriendo—. Pero comprendo la necesidad de tal enseñanza. ¿No tenéis sabios, aparte de vuestros técnicos?

    Ellas le miraron con aire de extrañeza. Luego pasó por el rostro de Saura una sombra.

    —Los hay, pero no los frecuentamos. No son simpáticos.

    Ron recordó al viejo Zenón Attomansk, su profesor de física en la Universidad, con su carácter intratable.

    —En mi planeta, algunos también son así. Pero hay otros. De todas maneras, no tiene importancia. ¿Qué haremos hoy?
    —¡Bueno! —dijo Vana, que era la más decidida—. Para empezar podríamos nadar en el lago. ¡Luego ya veremos!

    A orillas del lago, Ron halló a Duru acompañado de una hembra alta y escultural, así como a Gunnarson, cuya compañera apenas le llegaba al hombro. Ambos tenían aspecto feliz.

    —¿Dónde están los demás? —preguntó Ron.
    —No lo sé —dijo Duru—. Estoy demasiado ocupado en estudiar antropología práctica. —Y se echó a reír.
    —Supongo que por ahí andarán —respondió Gunnarson—. En realidad, te agradezco que me hayas dispensado de esa estúpida guardia a bordo. No hay ningún peligro, en efecto.
    —¿Verdad que esos terranos son deliciosos? ¿Has visto a Bornet? Desapareció ayer al final del banquete.
    —¡A lo mejor tenía prisa! Cuando estos puritanos empiezan a destaparse... Por ejemplo, tú mismo... —Y la mirada de Einar, francamente admirativa, pasó de Vana a Saura.

    Pero Vana le atraía hacia el agua y él la siguió, dejando para más tarde los asuntos serios, suponiendo que existiesen.

    Así pasaron muchos días. Como las horas de trabajo de sus compañeras no coincidían, nunca estaba solo. Cierto día, paseando con Saura, entrevió en un corredor a un hombre vestido de negro.

    —¡Atiza! ¡Qué color más curioso! ¿Significa algo ? ¿Está de luto?

    Pero Saura parecía atemorizada y no respondió. Luego se estremeció.

    —¡No es nada! Seguramente un excéntrico, mal ajustado. No hablemos más, ¿quieres?

    Pero el incidente quedó grabado en su memoria. La euforia de los primeros tres días de fiesta ya se había disipado. En efecto, estaba contento, relajado, pero aquel bienestar era una felicidad tranquila, bien distinta de la desbordante alegría del principio. Se franqueó con Saura, más intelectual que Vana.

    —No se puede vivir siempre a toda velocidad —respondió ella—. No te preocupes. Habrá más fiestas.

    Algunos días más tarde Bornet apareció de súbito. Casualmente Ron estaba solo, sentado en un bosquecillo junto al lago. El médico-biólogo venía acompañado por Bruck.

    —Ron, tengo que hablarte. Ya me conoces y sabes que puedes confiar en mí. Estoy seguro de que has contraído una enfermedad, y debo ponerte una inyección, ¿quieres?
    —¡No, por Dios, infeliz matasanos! ¡En mi vida me he sentido mejor!

    Bornet suspiró y se encogió de hombros.

    —Sabía que contigo no resultaría. Lo siento. ¡Atízale, Bruck!

    Creyó que un rayo había descargado sobre su cabeza. Más tarde se enteró que sólo había sido un puñetazo del gigante. Se despertó poco después, con la mandíbula dolorida. Bornet guardaba en su estuche una jeringuilla. Ron se sacudió.

    —Diablos, ¿qué me habéis hecho? ¿Y qué pinto yo con este ridículo traje? ¿Dónde están los hombres?
    —No grites. No llames la atención, pero escucha. Tengo cosas muy serias que contarte. La tarde del banquete me ofrecieron de beber, como a todos. Como tú sabes, jamás bebo alcohol. Por eso rehusé. Pero cuando sacaron el sudra, como se trataba de un rito que nuestros huéspedes parecían tomarse muy en serio, fingí que bebía. Como nadie me vigilaba estrechamente, pude verter el contenido de mi vaso en un tubo de ensayo que llevaba en el bolsillo. Luego observé el cambio en tu comportamiento y en el de nuestros compañeros. Cuando llamaste a Einar y los hombres de guardia para que vinieran, comprendí que pasaba algo raro. ¡Tú dejar el navio sin guardia! Me alejé sin que nadie se diera cuenta, regresé a bordo y en seguida analicé el sudra. Contiene un alcaloide euforizante, afrodisíaco y que probablemente crea hábito, aunque no perjudica al organismo, a juzgar por nuestros huéspedes. Inmediatamente me puse a buscar un antídoto, mientras me preguntaba cómo me las apañaría para obligar a tomarlo. Por suerte, apareció Bruck; es inmune a la sudraína por naturaleza, pero nadie se dio cuenta, ya que Bruck no necesita afrodisíacos para comportarse como un terrano. Y hemos hecho un descubrimiento terrible: algunos terranos son tan inmunes como el mismo Bruck. No ha sido fácil encontrarlos, pues disimulan su inmunidad lo mejor que pueden. Cuando se les descubre, desaparecen. Conque debes estar muy atento. Sigue la corriente; compórtate como si estuvieras bajo los efectos de la sudraína. Mientras tanto, procuraré desintoxicar a los oficiales y luego a todos los hombres que pueda. Pero la próxima fiesta con absorción obligatoria de sudra es dentro de quince días tan sólo. Hay que largarse antes de esa fecha. También intentaré hallar algunas armas. ¡Vamos, Bruck! No hay que llamar demasiado la atención.

    Los dos hombres desaparecieron y Ron quedó pensativo.

    Ni por un instante dudó de la veracidad de lo referido por el biólogo. Ahora todo se explicaba demasiado bien. Se preguntó si podría seguir el juego sin traicionarse, y se encogió de hombros. ¿Por qué no? Por lo visto, la sudraína tenía al menos un efecto duradero, el de destruir las inhibiciones sexuales. No se traicionaría regresando a su antiguo carácter, por el que algunos de sus hombres solían apodarle «el fraile», si bien él jamás trató de imponerles su propio código moral. Pero una parte del plan de Bornet le inquietaba. ¿Pasaría lo mismo con todos los miembros de la tripulación? Tal vez sería mejor reunirlos y administrarles el tratamiento de forma colectiva para emprender la huida. Pero tal plan era aún más difícil de realizar; además, Akero le pareció sincero cuando prometió documentos sobre el pasado multirracial de Terra. No podía volver a Federa con las manos vacías. Aunque no le gustaba haber sido drogado, a lo mejor los terranos lo habían hecho sin mala intención. Nadie parecía retenerles contra su voluntad. Aquella estancia en Terra quizá quedaría en su recuerdo como un interesante y feliz intermedio en una vida ruda y peligrosa. Así pues, a menos que ocurriera una crisis súbita, era mejor esperar y ver qué pasaba.

    La crisis llegó algunos días más tarde, cuando la mayoría de los tripulantes de la Aventurera ya se habían desacostumbrado de los efectos de la sudraína. Aquella tarde, Ron celebraba una fiesta en el parque cercano a su alojamiento, y estuvo muy animada, aunque sin alcanzar los extremos de la recepción de bienvenida. Estaba allí casi toda la tripulación de la astronave con sus oficiales junto con sus compañeras y un buen número de terranos, entre quienes figuraba Jon Akero. Este acababa de enviar a su huésped una caja que, según él, contenía todos los documentos necesarios para demostrar que Waites y Melanios procedían del mismo planeta. Saura alzaba su vaso para brindar a la salud de Ron, cuando éste la vio palidecer de repente. Dejó caer el vaso y se llevó la mano a la boca con expresión de pánico. —¿Qué ocurre, Saura? —¡Los . los Negros!

    Ron se volvió. El parque estaba rodeado por una treintena de hombres que vestían túnicas negras, como el que un día vio en un corredor. Instintivamente, echó mano al cinto en busca de un arma, pero no halló nada. Se había dejado en casa, bien escondido, el desintegrador que le facilitara Bornet, y también el paralizador que antes solía llevar. Uno de los hombres de negro habló, y su voz, artificialmente amplificada, resonó bajo la bóveda del parque.

    —¡Ciudadanos! ¡Volved en paz a vuestras casas! ¡Capitán Varig, síguenos con tus hombres! ¡Toda resistencia es inútil! El resto de tus compañeros están en nuestro poder.

    Los terranos obedecieron, pero antes Akero se acercó para estrechar la mano de Ron.

    —Nosotros no tenemos nada que ver con esto —dijo—. Pero cuando los guardianes intervienen, nadie puede desobedecer.
    —¿Los guardianes?
    —Ellos —dijo señalando a los hombres de negro—. Los guardianes de Terra.

    Se encogió de hombros y salió a su vez. Vana desapareció sin una palabra, pero Saura se lanzó hacia él, abrazándole apasionadamente antes de seguir a los demás. Ron y sus hombres quedaron solos.

    —De acuerdo —dijo en voz alta—. Os seguiremos. ¡No, Bruck! ¡Nada de resistencia! ¡No tenemos con qué luchar!

    Como para desmentirle, se oyó la descarga de un desintegrador y dos siluetas negras se desplomaron.

    —¡No disparéis! ¿Quién...?

    Del círculo de los Negros brotó un delgado rayo rojo y Gueden se desplomó soltando su arma, con el pecho agujereado. Ron se precipitó hacia él, pero ya estaba muerto. Un murmullo amenazador se alzó entre las filas de los astronautas.

    —¡Paz! ¡Os lo repito, no podemos hacer nada! ¡Si Gueden me hubiera obedecido, aún viviría!

    Se volvió hacia los guardias negros.

    —¡Dadle una sepultura decente!
    —No lo dudes, capitán —respondió su jefe—. Ha sido atolondrado, pero valiente. Dos de mis hombres se ocuparán de ello en seguida. Y ahora, ¡seguidme!

    Marcharon en fila de a dos, flanqueados por los terranos vestidos de negro, que no les perdían de vista, con las armas apuntando. Ron les observó mientras caminaban. Sus caras eran duras, severas, incluso melancólicas, muy diferentes de las caras sonrientes de los ciudadanos con quienes acababan de convivir. Se volvió hacia Gunnarson, que caminaba a su lado, y le dijo en soomi:

    —Estos no parecen drogados. O, en todo caso, lo están con otra clase de droga.
    —¡Silencio!

    Ron obedeció. Fueron conducidos a un estrecho corredor perforado en la roca, que debieron pasar en fila india. Una sección de los guardianes les precedió y la otra les siguió.

    —Son competentes —dijo Gunnarson—. ¡Lástima!

    Atravesaron puertas blindadas y llegaron a una rotonda flanqueada por una serie de celdas. Allí los oficiales fueron separados a un lado y los tripulantes a otro. Ron y su estado mayor se encontraron en una ancha pieza cuya única abertura era la puerta que acababan de franquear, y que se cerró tras ellos con ruido sordo. A lo largo de las paredes había una decena de literas atornilladas al suelo, algunas sillas de metal ligero y una mesa.

    —Bien, ya estamos prisioneros. Pero de nuevo falta Bornet. Y nos dijeron que los ausentes ya habían sido capturados —se extrañó Blondel.
    —¡Sin duda está en otra celda, o muerto! —Lo dudo —dijo Boren—. Es astuto como un zintivar y desconfiado como una pulusa. Lo más seguro es que esté escondido en algún lugar con los hombres que faltan, o encerrado en la Aventurera, con todas las pantallas defensivas en acción. —¿Cómo han matado a Gueden, capitán? —Una variedad de láser. Nada difícil de combatir si tuviéramos armas, y nada que pueda atravesar las pantallas del crucero, salvo si tienen algo más poderoso en reserva. En todo caso, han sido las primeras armas que vemos en Terra. Y queda el instrumento con el que alguien hizo aquel agujero en el satélite. —Tenemos compañía —interrumpió Dupar. La puerta se había abierto silenciosamente. Tres hombres armados se hallaban junto a ella. —Sigúenos, capitán Varig.
    —Einar, te dejo el mando. ¡Para lo que vale! —añadió con sutil sonrisa—. ¡Vamos, guiadme!

    Por estrechos corredores y ascensores llegaron ante una puerta de madera negra forrada de metal. Sólo una parte de esta puerta giró y Ron penetró en una pieza austera, donde se veía una gran mesa llena de instrumentos, estantes de libros, pantallas de visión y algunas sillas. En un rincón, detrás de una mesa más pequeña, había un hombre moreno y delgado, con los rasgos físicos de la raza terrana: pómulos salientes, nariz estrecha con aletas dilatadas, mentón puntiagudo, ojos oscuros, labios más bien delgados. En él estaban exagerados de modo casi caricaturesco, prestándole un aspecto inquietante, de máscara.

    —Siéntate, capitán. Soy Fon Kebelda, mariag... coronel, diríais vosotros... encargado de la defensa del Centro 81.623. Te preguntarás, sin duda, dónde estáis.
    —Entre los verdaderos amos de Terra.

    El hombre meneó la cabeza.

    —Te equivocas, capitán Varig. No los amos, sino los servidores y guardianes. Los guardianes de lo que, en una conversación que me ha sido transmitida, has llamado Utopía.

    Se llevó la mano a la frente con gesto cansado.

    —La Utopía, capitán. Uno de los más antiguos sueños de la humanidad. ¿Sabes que probablemente es mucho más antiguo de lo que podéis imaginar? Poseo en facsímil, claro está, un libro de un tal Tomás Moro cuya primera edición data del año 1518 de la era cristiana, es decir, de hace más de doce mil años. Pues bien, ese antiguo sueño actualmente está casi realizado en Terra. Digo casi, pues todavía no puede prescindir de sus guardianes.
    —Y ¿en qué amenazamos nosotros a Utopía, para que nos hagáis arrestar al precio de tres bajas, dos de vuestros hombres y uno de mis oficiales?
    —Para que lo comprendieras sería necesario explicarte muchas cosas. Y voy a hacerlo, pues quiero convenceros de que a pesar de todo no soy vuestro enemigo. Jon Akero ya os ha contado lo que ocurrió en Terra después de que vuestros antepasados salieran en las primeras naves hiperlumínicas. Ellos partieron en el año 2060 de la era antigua, durante el renacimiento científico que siguió a los años de estancamiento a principios del siglo veintiuno. Cuarenta años después, cuando aún viajaban hibernados por el espacio, muy lejos de su objetivo, las astronaves hiperlumínicas recién inventadas exploraron un radio de unos cien años luz y todas volvieron. La emigración de los negros, si se puede afirmar que tres astronaves constituyan una emigración, tuvo lugar en 2120. Todavía se estaban estudiando las condiciones de vida de los planetas descubiertos, y no había empezado la verdadera colonización, cuando estalló la primera guerra racial. Amarillos y negros vencedores, tuvieron que ocuparse en restablecer la habitabilidad del planeta, y no hubo más expediciones. Cuando podían interesar de nuevo estalló la segunda guerra racial, que fue peor que la primera. Después de la dictadura de Cayeux y la fusión de las razas, lo cual necesitó algún tiempo, la mentalidad humana había cambiado. Cierto que en 3005 hubo otra salida, hacia la periferia de la galaxia esta vez, pero jamás hemos vuelto a saber de la misma. ¿Fracasó la expedición? ¿O quizá los colonos estaban hartos de Terra? ¡Vosotros mismos habéis esperado bastante antes de buscarnos! Como decía, y cualquiera que fuese el motivo, la mentalidad había cambiado. La ciencia, responsable, no de las guerras, pero sí de sus destrucciones, era mirada con desconfianza. Todo partidario de los descubrimientos partió el año 3005. Los demás prefirieron vivir en calma, seguridad y estabilidad. Así nació el orden social que actualmente podéis ver en este mundo, y que habéis llamado Utopía.
    —Cuando aún ignorábamos lo que ocultaba la calma de su superficie.
    —¡Espera antes de juzgar! Los ciudadanos corrientes llevan una vida feliz. Son tan libres cómo es posible, trabajan poco, tienen una formación artística y literaria muy sólida. Habrás visto las obras de nuestros artistas, oído a nuestros músicos... —No estoy calificado para juzgar, pero me parece que les falta vigor, que son... ¿Cuál es la palabra? ¡Académicas!
    —Es el precio de la seguridad. ¿Ves la hilera de libros antiguos que ocupa todo este rincón de mi biblioteca? Pese a las destrucciones de las guerras, hemos salvado muchos de la primera civilización. Los hombres de aquellos tiempos salvajes contaban con algunos espíritus amantes de la cultura que construyeron refugios antiatómicos. Pues bien, allí hay obras magníficas, que de momento nosotros ya no sabemos producir, aunque serían incomprensibles para la mayoría de nuestros ciudadanos. —¿Y la ciencia?
    —Se enseña algo de ciencia en nuestras escuelas. Mejor dicho, las recetas necesarias para el mantenimiento de las máquinas que sustentan nuestra civilización. La verdadera ciencia sólo se cultiva entre los guardianes.
    —Pero, aunque sólo sea de vez en cuando, deben nacer espíritus a los que vuestra civilización estática no puede satisfacer. ¿Son eliminados?
    —No, a menos que nos veamos absolutamente obligados a ello. No somos tiranos, capitán, ni salvajes. Los que aman la actividad física, o creen amarla, se van con los paleolíticos. Allí encuentran su propio género de utopía. Algunos regresan y crean problemas. Los que se apasionan por la investigación intelectual son descubiertos muy pronto en las escuelas y se convierten en guardianes. Aquí se les permite utilizar su inteligencia, pero es casi la única libertad que poseen. ¡Ser guardián de sus hermanos, capitán, es un trabajo agotador y sin recompensa! —¿Y no tenéis problemas con ellos? Kebelda inició una pálida sonrisa.
    —Están adoctrinados, como yo mismo lo he sido, y cuando recapacitan con el tiempo y la experiencia, su sentido de la responsabilidad los convierte en mejores guardianes, la mayor parte de las veces.
    —¿Y las otras?
    —A veces hay que tomar medidas lamentables. Es el precio que pagan para tener acceso a la ciencia.
    —Pues yo he conocido entre los ciudadanos a hombres que, como Akero por ejemplo, son buenos historiadores...
    —Y pudiste conocer a otros, generalmente mediocres. En el caso de Akero, lamento que no llegase a ser guardián. Fue uno de los pocos que no pudimos descubrir a tiempo.
    —¿Puedo hacer un par de preguntas?
    —¿Por qué no? No tengo nada que ocultar.
    —La primera es: ¿Por qué lo del sudra?
    —Capitán, si el hombre ha llegado a ser lo que es, ello obedece a su agresividad. Esto duró más de dos millones de años, o quizá tres. Utopía tiene menos de diez mil años. ¿Crees que es suficiente para modificar la naturaleza humana? ¡Mientras subsistan trazas de esta agresividad, que ya ha cumplido su misión y debe desaparecer, la humanidad necesitará estabilidad, guardianes y sudral El sudra es una especie de substituto a las excitaciones de la caza, de la guerra, de la lucha personal, e incluso de la misma rivalidad. Para el animal humano bruto, Utopía tiene ese enorme defecto: uno se aburre.
    —La segunda pregunta se refiere a vuestros paleolíticos. Los he visto. Tienen aspecto feliz, aunque estén llenos de agresividad...
    —¡Tampoco existe la guerra entre ellos!
    —Sí, ya me lo han dicho. Pero tienen la aventura cotidiana de la caza. ¿Para qué existen? ¿Y no teméis que al cabo de algunos siglos su población llegue a multiplicarse excesivamente y...?

    Se interrumpió al recordar las palabras de Dará sobre el escaso número de colonias que sobrevivían.

    —¿Para qué existen? Al principio reunieron a todos aquellos para quienes habría sido demasiado difícil hallar sitio en Utopía. Luego inventamos el sudra. Además, los guardianes no son numerosos; no todos lucharían en el caso, improbable aunque no imposible, de que ello fuese necesario. Los paleolíticos son una especie de reserva genética de agresividad, por así decirlo. En cuanto al aumento de su población, se controla sin que ellos lo sepan. En nuestros laboratorios hemos desarrollado un microorganismo muy especial, la fiebre hilarante. La muerte es muy dulce, pero inevitable.
    —¡Pero esto es monstruoso!
    —¿Más que vuestra guerra, capitán?
    —¡Pero nosotros desconocemos el porqué de esta guerra e intentamos...!
    —¡Precisamente! ¡Lucháis, matáis, y ni siquiera sabéis por qué! Nosotros defendemos a Utopía. Dentro de algunos milenios probablemente la raza humana ya no necesitará guardianes ni sudra. ¡Entonces se abrirán las puertas de nuestros laboratorios y podremos emigrar pacíficamente a las estrellas!
    —Hallaréis sorpresas desagradables. Además de las Confederaciones Waite y Melania existen otras razas, ¡y no todas pacíficas!
    —Si somos atacados, nos defenderemos. Poseemos el arma absoluta, capitán. Pero los utópicos no lucharán entre sí como vosotros, y jamás serán los primeros en comenzar una guerra. Y ahora debo poner en tu conocimiento la decisión que se ha tomado sobre vosotros y que no te gustará. No abandonaréis jamás Terra, seréis recluidos en una isla para vivir y morir en paz. No queremos que vuestras bárbaras Confederaciones se enteren de nuestra existencia. ¡Y no es que no sepamos defendernos! ¡Aunque hubieras venido con toda una escuadra, y no con una sola astronave, lo mismo habríais sido destruidos. —Tal vez. ¡Tenemos armas muy poderosas! —Capitán, voy a enseñarte el arma absoluta que te he mencionado. ¡Acompáñame!

    Se puso en pie. Era alto y delgado, y parecía aún más alto con su túnica negra. Apretó un botón y entraron dos guardianes con las armas a punto.

    —Pertenezco a la sección científica y no a la militar de los guardianes, conque no sabría defenderme. Pero Gona y Ruki son campeones de tiro. No lo olvides, y sígueme.

    Pasaron por otra puerta y tomaron un ascensor que conducía a una cúpula blindada. En medio de ella y apuntando al techo se veía un disco cóncavo de unos diez metros de diámetro, formado por una malla de metal blanco brillante, en cuyo centro había un cono truncado de metal rojo; cobre sin duda. La periferia del disco estaba a un metro del suelo aproximadamente, y a través de la malla se adivinaba una fosa poco profunda. Fon Kebelda señaló el aparato.

    —Esta es nuestra arma absoluta. Este espejo, que puede girar sobre su base oculta para cubrir un radio de treinta grados, es un excitador de Espacio III. —¿Espacio III? —Sí, capitán Varig. Vosotros utilizáis el Espacio II con vuestras astronaves, ¿verdad? En el Espacio II la velocidad de la luz es el cuadrado de la normal. Podéis hacerlo sin peligro porque el Espacio II está vacío, y sin dejar de respetar las leyes del físico protohistórico Einstein podéis recorrer el Cosmos. Pues bien, los terranos hemos descubierto el Espacio III, donde la velocidad de la luz, o mejor dicho, la máxima velocidad de transmisión de información es tal, que no hemos podido medirla. Seguramente es finita, pero nuestros instrumentos son demasiado imperfectos. De todos modos, poco importa, pues el Espacio III no está vacío, pero por lo poco que sabemos resulta extraordinariamente hostil a la materia tal y como nosotros la conocemos. Así pues, tenemos toda una serie de proyectores barriendo el cielo y cubriéndolo por completo a partir de una altura suficiente para que nada pueda alcanzarnos. Uno de ellos, montado en el Ecuador, hace 2510 años hizo aquel agujero en Luna que tanto te intrigó. Fue la única vez que se usó un excitador a gran escala para verificar una hipótesis: algunos de nosotros pensaban que más allá de ciento cincuenta mil kilómetros la energía era demasiado débil para traspasar la materia al Espacio III. El experimento demostró que se equivocaba.
    —¿Y cuál es el alcance máximo?
    —Teóricamente, veinte millones de kilómetros. En Marte o Venus estaríais a salvo, pero no sobre Luna.
    —¿Y actúa a través del techo?
    —Claro que no. Desaparecería. Pero lo abrimos así.

    Kebelda pulsó algunos mandos y, con lenta rodadura, el techo de metal giró sobre sí mismo y se hallaron a cielo abierto. Debía ser tarde, pues el sol caía oblicuo y sólo iluminó la parte superior de la cúpula. Kebelda hizo ademán de cerrar. Una idea germinó en el cerebro de Ron, una idea loca, pero sin duda era su última oportunidad. Si saliera bien...

    —¡Espera! Nunca volveré a tener ocasión de ver uno de estos proyectores, y todo cuanto se refiere a las armas me fascina. ¿Se podría hacer una demostración?

    Kebelda vaciló.

    —Eso consume mucha energía y gran cantidad de aire, dejando algo de radiactividad, débil de todos modos. Pero, por otra parte, una demostración te hará más persuasivo cuando expliques a tus hombres que no podéis hacer nada, que debéis resignaros a vuestra suerte. De acuerdo. Toma este manual de instrucciones que se halla sobre esta repisa y cuando el proyector esté activado, arrójalo sobre el espejo. Hazlo rápido, pues de lo contrario el aire al volatilizarse puede desencadenar un tornado. Ya te avisaré cuándo debes lanzar el libro, pues aunque el proyector funcione no se ve nada. Sobre todo, no pases la mano por encima del espejo si deseas conservarla. ¿Estás preparado? Ron tomó el libro y se acercó al espejo. Kebelda sacó una llave de su bolsillo, abrió el cuadro de mandos y dio vuelta a un conmutador. Una aguja se desplazó sobre el cuadrante, fijándose entre dos líneas rojas.
    —¡Atención! Cuando te diga, arroja el libro. Apretó un botón rojo. —¡Ahora!

    En vez de obedecer, Ron, que era quien estaba más cerca del espejo, se echó hacia atrás y se volvió.

    —¡Eh! Esta luz en la base del cono, ¿es normal? Intrigados, los dos guardias se acercaron, e inesperadamente Ron les empujó sobre el proyector. Kebelda ya cortaba la energía, pero era demasiado tarde: Gona estaba muerto, con la cabeza y un hombro desaparecidos; Ruki contemplaba con aire asombrado el muñón de su brazo izquierdo, del que brotaba sangre con fuerza. Ron se precipitó sobre el láser, que Ruki había soltado para sujetarse la muñeca con la mano derecha, y se volvió con el arma en la mano.
    —¡Cierra la cúpula! Y atiende a ese desgraciado. Si no, morirá desangrado.

    Mientras el terrano obedecía, Ron examinó su arma. Era un láser de gran potencia, análogo al modelo IV de las flotas de la Confederación. Lo empleó metódicamente para inutilizar el proyector, destrozando las barras de metal, fundiendo los mandos y cortando los cables de alimentación.

    —Ahora bajaremos a tu despacho, y luego me conducirás personalmente a donde están mis hombres. Tu vida dependerá de tu cooperación.
    —Te felicito, capitán. He caído en tu trampa como un imbécil. Pero mi vida no tiene la menor importancia. No soy más que un guardián.
    —No dudo de que sacrificarías tu vida y la de este infeliz. Pero falta saber hasta qué punto eres capaz de soportar el dolor físico. Nosotros somos corsarios, y aunque personalmente no apruebo la tortura, no he podido evitar que los más rudos de mis hombres la empleen para hacer confesar a sus prisioneros Melanios dónde esconden su fortuna. Como decías, a veces hay que tomar medidas lamentables.
    —De acuerdo; admitamos que la carne es débil y que yo ceda aquí. Pero cuando encontremos a los demás guardianes, no dudaré ni un segundo en darles la orden de disparar, pues la muerte no me espanta. Un segundo de angustia, quizá de dolor, y luego la nada...

    Ron se rascó la cabeza, pensativo.

    —Veamos, intentemos otro sistema. ¿Por qué no quieres dejar que nos vayamos?
    —Hemos conseguido la estabilidad gracias a terribles esfuerzos. Por primera vez en su historia, la humanidad tiene tiempo de vivir, de reflexionar...
    —¿Ese rebaño de drogados?
    —No, aunque alguna que otra vez realizan aportaciones válidas. La droga, como la llamas, no altera su inteligencia. Pero nosotros contamos con los guardianes. Investigan todos los campos de las ciencias físicas y humanas, y obtienen resultados. Si quisiéramos, podríamos conquistar la galaxia. Imagina una flota de astronaves armadas con proyectores de Espacio III. Pero únicamente saldremos de Terra cuando hayamos alcanzado nuestro objetivo, que es dejar de ser fieras conquistadoras como vosotros, para llegar a una forma de inteligencia, a una manera de ser más elevada. Nos queda mucho que hacer. Para ello necesitamos que nuestro refugio no sea descubierto; todavía necesitamos algunos milenios de aislamiento y de estabilidad. ¿Qué ocurrirá cuando tú regreses a tu belicosa Confederación? Nos invadirán los curiosos, algunos locos intentarán conquistarnos, y tendremos que defendernos. No sé qué le ocurre a un ser humano proyectado al Espacio III, pero debe ser bastante horrible. ¿Quieres que sean millones?
    —Me parece que te engañas acerca del interés que pueda presentar vuestra Terra para nosotros, los galácticos. Tan sólo la hemos buscado con un fin determinado: verificar si era auténtica la teoría de que Waites y Melanios proceden de la misma evolución sobre un planeta, y así tratar de frenar nuestra guerra absurda. También nosotros, a nuestra manera, queremos alcanzar un nivel superior de humanidad. Pero ¿y vosotros? Vuestros ciudadanos drogados, vuestros guardianes con aire infeliz...
    —En efecto, a veces lo son. Su deber les obliga a hacer cosas desagradables. Saben que son esclavos de un orden superior a ellos, de un objetivo que no verán realizado. ¡Pero también tienen sus momentos de exaltación!
    —De todas maneras, lo que quiero hacerte comprender es que, en nuestra Confederación, Terra sólo interesa a algunos arqueólogos. Si dejas que nos vayamos pacíficamente, vuestras coordenadas serán un secreto bien guardado. Y si alguno vuelve a descubriros por casualidad, pues bien, ¡admito que tenéis derecho a defenderos!
    —Me gustaría creerte, Varig. Pero no puedo correr ese riesgo. Y yo no soy el Supremo Guardián, no puedo tomar sobre mí. .

    La puerta de la cúpula se abrió, y Gunnarson y Bruck aparecieron armados, acompañados de un guardián también armado. Se detuvieron en el acto.

    —¡Ya veo que no nos necesitas, capitán! —gritó alegremente el coloso—. ¡Vaya estropicio! —continuó admirativamente, contemplando las ruinas del proyector—. ¿Qué era esto? —Un arma terrible, Niels. Pero, ¿qué ha pasado? —Este hombre nos ha liberado y nos dio armas —respondió Gunnarson—. De momento, somos los amos.
    —¿Es verdad eso, Halor?, exclamó Kebelda—. ¿Será posible que un guardián nos haya traicionado? ¡Responde! —Es cierto, Mariag.
    —Pero, ¿por qué? ¿Por qué haces correr un terrible peligro al Plan? ¿Te das cuenta de lo que has hecho? El hombre respiró hondo.
    —¡Por la libertad, Mariag! Para vivir como un hombre y no como "esclavo de un plan concebido antes de que yo naciera, y cuyo fin no veré. ¡Y porque aquí se aburren hasta las ovejas! —Pero ¿cómo? Tú eres uno de nuestros mejores físicos. En tu laboratorio tienes cuanto necesitas. Has realizado descubrimientos...
    —¡Que han ido a pudrirse en los archivos! Y allí permanecerán hasta el día glorioso, lejos, lejos en el futuro, en que alguien tendrá el valor de anunciar que el plan se ha realizado, si es que eso ocurre. No, Mariag, aquí somos prisioneros de este único planeta. ¡Ellos tienen el Universo! —¡También tienen la guerra!
    —Me han explicado por qué, y cómo esperan detenerla. Y además, Mariag, quizá no existan los dioses, pero creo que los antepasados, los grandes, los que trazaron este plan que seguimos, usurparon los atributos de la divinidad. Quizá tuvieran razón, pero, ¿quién puede asegurarlo? Nada os impedirá continuar este experimento. Los galácticos también realizan otro, con sus tragedias, claro, como el nuestro. Pero al menos ellos son libres.

    Kebelda se encogió de hombros con aire cansado.

    —De acuerdo, pero seréis aniquilados cuando intentéis abandonar Terra. Este proyector está inutilizado, pero antes de que os alejéis lo suficiente para pasar con seguridad al Espacio II, entraréis en el radio de acción de los proyectores vecinos.
    —Los cuatro proyectores vecinos también han sido saboteados, Mariag. Podremos pasar.

    Kebelda pareció darse por vencido.

    —Entonces, ¿no estás solo? ¿Es una traición organizada?
    —Somos doce y nos iremos con ellos. ¿Una traición? No, una evasión. Digamos que los barrotes de la jaula han desaparecido por unos instantes, y que aprovechamos la oportunidad.
    —El tiempo apremia, capitán —cortó Gunnarson—. Dominamos la situación, pero sólo momentáneamente.
    —¡Tienes razón! Sigúenos, Kebelda. Vamos a embarcar en la Aventurera, y allí te dejaremos. Pero antes debo pasar por mi alojamiento para recuperar los documentos de Akero.
    —Ya está hecho, capitán —dijo Bruck—. Ya está a bordo. Y con una pequeña sorpresa para ti...

    Mientras la puerta de la esclusa se cerraba lentamente, Ron lanzó una última mirada sobre aquel valle terrano que jamás volvería a ver y donde se hallaba la tumba de Gueden; luego contempló el rostro angustiado de Kebelda.

    —No te preocupes. Te prometo que nadie sabrá dónde se encuentra Terra.

    Luego, cerrando la escotilla, se dirigió al puesto de mando.

    —Stan, despegue inmediato. Ascenso en vertical hasta los cien kilómetros, y paso al Espacio II. Ya sé que corremos algún riesgo al ingresar tan cerca de una masa planetaria. Pero ignoramos qué otras armas poseen sus arsenales, aparte de los proyectores que pusimos fuera de combate.

    No quedó tranquilo hasta que la negrura absoluta del Espacio II apareció en las pantallas de visión. Entonces se volvió en su asiento de mando, suspiró y dijo:

    —Bien, amigos. Hemos salido de ésta con el mínimo de desperfectos, ¡pero por los pelos! Dime, Unkumba, ¿qué valor tienen estos documentos de Akero?
    —Son indiscutibles —respondió el antropólogo—. Haremos copias y Unkumba podrá llevarlas a su Gobierno. Sin duda esto no bastará para detener la guerra, pero podrá contribuir notablemente, si al mismo tiempo hacemos proposiciones aceptables de paz.
    —¡Estupendo! ¿Y qué ha sido de los guardianes que nos han seguido?
    —Repartidos en diversos compartimientos, y vigilados por nuestros hombres. Pero los creo sinceros —dijo Gunnarson. —¿Son doce?
    —Sí. La crema de los guardianes científicos, conocedores de las técnicas del Espacio III. Ron silbó.
    —¡Habrá que explicarles que es mejor no hablar de eso por el momento!
    —Akero también ha querido venir con nosotros, junto con algunos más. Cuando supieron que nos íbamos, algunos terranos pidieron que nos los llevásemos. Debido a que en ese momento no lo podía consultar contigo y el tiempo apremiaba, decidí aceptarlos en proporción con las plazas disponibles. Son veintiuno en total.
    —Me pregunto si nuestros mundos les gustarán más que el que han dejado. En fin, es asunto suyo. ¿Hay mujeres entre ellos? —Tres.

    Ron sintió pena un momento. Si se hubiera tomado tiempo para buscar a Saura... Pero sin duda valía más así. Ni por un instante pensó en Vana.

    —¿Crees que conseguiremos la paz, Unkumba?
    —Sí. Mi pueblo está harto de esta carnicería. ¿Y el vuestro?
    —Creo que también. Aunque, ¿durará esa paz? ¿Está hecho el hombre para la paz? Reinaba aquí abajo, pero ¡a qué precio! Una masa drogada y feliz, esclava sin saberlo. Una élite cuya única razón de vivir es un deber impuesto por un implacable condicionamiento, despreciando su libertad. ¿Es que para el hombre sólo existe la alternativa entre la guerra o la esclavitud?

    El Melanio colocó su mano sobre el hombro del capitán.

    —No hay que desesperar del hombre, Ron. La comarca de donde procede mi pueblo, el África, fue durante mucho tiempo una tierra de esclavitud, incluso antes que los antepasados de los Waites la invadiesen. Nuestra historia, más larga que la vuestra, nos enseña que incluso entre Afrains han habido largos siglos, quizá milenios, de guerras y de servidumbre. Hoy día somos una vasta Confederación de miles de planetas. También de vuestro lado han habido infinidad de luchas fratricidas, y hoy sois un solo pueblo en el Cosmos. Si llegamos a detener esta guerra, ¡y lo conseguiremos!, por primera vez en su historia la humanidad estará completamente pacificada. Sí, ya lo sé; quedarán los demás, los no-humanos, a quienes a veces tendremos que presentar batalla. Pero incluso esto pasará. Algún día, Ron, todos los seres conscientes del Universo estarán en paz. Nosotros no lo veremos, ni quizá nuestros biznietos, pero llegará. ¡Y llegaremos a esto siendo libres! ¿Se unirá Terra a nosotros entonces?

    Cayó el silencio. «Si hay paz, ¿qué haré yo?», pensó Ron. Renovar los viejos lazos, volver a mis primeros amores, a la ciencia. O retirarme a mi casa natal del valle Clara. Vivir a lo filósofo. ¿Solo? ¡Si Moya no me hubiese engañado!

    Se estremeció. Si Moya no le hubiera traicionado, él no habría sido capitán corsario. Probablemente sería profesor en cualquier universidad. De pronto sintió fatiga.

    —Stan, toma el mando. Voy a descansar a mi cabina.

    Cuando abrió la puerta vio que Saura dormía en un sofá, sueltos sus largos cabellos. El ligero ruido que hizo él al entrar la despertó. Se levantó y lo miró tímidamente. Ron quedó un instante inmóvil, luego se lanzó hacia ella tendiéndole los brazos.

    —Así, pues, ¿me aceptas? —dijo ella en voz baja.
    —Has cambiado, Saura. No tienes la misma expresión que cuando...
    —Ya no estoy bajo la influencia del sudra. Antes de que Gunnarson nos aceptase, a bordo, Bornet nos dio la inyección que libera.
    —¿Y cómo te encuentras?
    —¡Sola, atemorizada y libre!
    —Mira, la guerra terminará pronto, o así lo espero. Y yo también voy a sentirme solo, un poco atemorizado y libre. Pienso retirarme a una propiedad que poseo en un hermoso valle donde nací, en Federa, nuestro planeta central. ¿Quieres compartir conmigo ese retiro?

    Se lanzó a sus brazos.

    —¿Y para qué crees que he venido? Te he amado incluso cuando era... una cosa esclavizada por el sudra. Sólo lamento que los niños a quienes enseñaba...
    —¡Podrás seguir haciéndolo, Saura! Enseñar la historia de un planeta que fue valiente, que ganó el universo para sus hijos, y que quizá momentáneamente tuvo miedo y se replegó sobre sí mismo.

    La tomó dulcemente en sus brazos. A su alrededor, la Aventurera vibraba con toda la potencia de los motores que la propulsaban hacia un espacio que no había sido hecho para el hombre, y que sin embargo el hombre había conquistado.

    «Una mujer me lanzó a la aventura, otra mujer la termina —pensó—. ¿Añoraré la aventura?»

    Se encogió de hombros. El porvenir se encargaría de decírselo. De momento era feliz envuelto en el olor de los cálidos y negros cabellos de Saura.


    Fin