• OTRAS OPCIONES
  • ● Eliminar Lecturas
  • ● Ultima Lectura
  • ● Ayuda
  • PUNTO A GUARDAR



  • Tipea en el recuadro blanco alguna referencia, o, déjalo en blanco y da click en "Referencia"
  • TODAS LAS REVISTAS
  • Todas Las Revistas Diners
  • Todas Las Revistas Selecciones
  • CATEGORIAS
  • Libros
  • Libros-Relatos Cortos
  • Arte-Graficos
  • Bellezas Del Cine Y Television
  • Biografias
  • Chistes
  • Consejos Sanos
  • Cuidando Y Encaminando A Los Hijos
  • Datos Interesantes
  • Paisajes Y Temas Varios
  • La Relacion De Pareja
  • La Tia Eulogia
  • La Vida Se Ha Convertido En Un Lucro
  • Mensajes Para Reflexionar
  • Personajes Disney
  • Salud Y Prevencion
  • Sucesos-Proezas
  • Temas Varios
  • Tu Relacion Contigo Mismo Y El Mundo
  • Un Mundo Inseguro
  • REVISTAS DINERS
  • Diners-Agosto 1989
  • Diners-Mayo 1993
  • Diners-Septiembre 1993
  • Diners-Noviembre 1993
  • Diners-Diciembre 1993
  • Diners-Abril 1994
  • Diners-Mayo 1994
  • Diners-Junio 1994
  • Diners-Julio 1994
  • Diners-Octubre 1994
  • Diners-Enero 1995
  • Diners-Marzo 1995
  • Diners-Junio 1995
  • Diners-Septiembre 1995
  • Diners-Febrero 1996
  • Diners-Julio 1996
  • Diners-Septiembre 1996
  • Diners-Febrero 1998
  • Diners-Abril 1998
  • Diners-Mayo 1998
  • Diners-Octubre 1998
  • Diners-Temas Rescatados
  • REVISTAS SELECCIONES
  • Selecciones-Enero 1965
  • Selecciones-Julio 1968
  • Selecciones-Abril 1969
  • Selecciones-Febrero 1970
  • Selecciones-Marzo 1970
  • Selecciones-Mayo 1970
  • Selecciones-Marzo 1972
  • Selecciones-Julio 1973
  • Selecciones-Diciembre 1973
  • Selecciones-Enero 1974
  • Selecciones-Marzo 1974
  • Selecciones-Marzo 1976
  • Selecciones-Noviembre 1976
  • Selecciones-Enero 1977
  • Selecciones-Septiembre 1977
  • Selecciones-Enero 1978
  • Selecciones-Diciembre 1978
  • Selecciones-Enero 1979
  • Selecciones-Marzo 1979
  • Selecciones-Julio 1979
  • Selecciones-Agosto 1979
  • Selecciones-Abril 1980
  • Selecciones-Agosto 1980
  • Selecciones-Septiembre 1980
  • Selecciones-Septiembre 1981
  • Selecciones-Abril 1982
  • Selecciones-Mayo 1983
  • Selecciones-Julio 1984
  • Selecciones-Junio 1985
  • Selecciones-Septiembre 1987
  • Selecciones-Abril 1988
  • Selecciones-Febrero 1989
  • Selecciones-Abril 1989
  • Selecciones-Marzo 1990
  • Selecciones-Abril 1991
  • Selecciones-Mayo 1991
  • Selecciones-Octubre 1991
  • Selecciones-Diciembre 1991
  • Selecciones-Febrero 1992
  • Selecciones-Junio 1992
  • Selecciones-Septiembre 1992
  • Selecciones-Febrero 1994
  • Selecciones-Mayo 1994
  • Selecciones-Abril 1995
  • Selecciones-Mayo 1995
  • Selecciones-Septiembre 1995
  • Selecciones-Junio 1996
  • Selecciones-Mayo 1997
  • Selecciones-Enero 1998
  • Selecciones-Febrero 1998
  • Selecciones-Julio 1999
  • Selecciones-Diciembre 1999
  • Selecciones-Febrero 2000
  • Selecciones-Diciembre 2001
  • Selecciones-Febrero 2002
  • Selecciones-Mayo 2005
  • CATEGORIAS
  • Arte-Gráficos
  • Bellezas
  • Biografías
  • Chistes que llegan a mi Email
  • Consejos Sanos para el Alma
  • Cuidando y Encaminando a los Hijos
  • Datos Interesantes
  • Fotos: Paisajes y Temas varios
  • La Relación de Pareja
  • La Tía Eulogia
  • La Vida se ha convertido en un Lucro
  • Mensajes para Reflexionar
  • Personajes Disney
  • Salud y Prevención
  • Sucesos y Proezas que conmueven
  • Temas Varios
  • Tu Relación Contigo mismo y el Mundo
  • Un Mundo Inseguro
  • TODAS LAS REVISTAS
  • Selecciones
  • Diners
  • REVISTAS DINERS
  • Diners-Agosto 1989
  • Diners-Mayo 1993
  • Diners-Septiembre 1993
  • Diners-Noviembre 1993
  • Diners-Diciembre 1993
  • Diners-Abril 1994
  • Diners-Mayo 1994
  • Diners-Junio 1994
  • Diners-Julio 1994
  • Diners-Octubre 1994
  • Diners-Enero 1995
  • Diners-Marzo 1995
  • Diners-Junio 1995
  • Diners-Septiembre 1995
  • Diners-Febrero 1996
  • Diners-Julio 1996
  • Diners-Septiembre 1996
  • Diners-Febrero 1998
  • Diners-Abril 1998
  • Diners-Mayo 1998
  • Diners-Octubre 1998
  • Diners-Temas Rescatados
  • REVISTAS SELECCIONES
  • Selecciones-Enero 1965
  • Selecciones-Julio 1968
  • Selecciones-Abril 1969
  • Selecciones-Febrero 1970
  • Selecciones-Marzo 1970
  • Selecciones-Mayo 1970
  • Selecciones-Marzo 1972
  • Selecciones-Julio 1973
  • Selecciones-Diciembre 1973
  • Selecciones-Enero 1974
  • Selecciones-Marzo 1974
  • Selecciones-Marzo 1976
  • Selecciones-Noviembre 1976
  • Selecciones-Enero 1977
  • Selecciones-Septiembre 1977
  • Selecciones-Enero 1978
  • Selecciones-Diciembre 1978
  • Selecciones-Enero 1979
  • Selecciones-Marzo 1979
  • Selecciones-Julio 1979
  • Selecciones-Agosto 1979
  • Selecciones-Abril 1980
  • Selecciones-Agosto 1980
  • Selecciones-Septiembre 1980
  • Selecciones-Septiembre 1981
  • Selecciones-Abril 1982
  • Selecciones-Mayo 1983
  • Selecciones-Julio 1984
  • Selecciones-Junio 1985
  • Selecciones-Septiembre 1987
  • Selecciones-Abril 1988
  • Selecciones-Febrero 1989
  • Selecciones-Abril 1989
  • Selecciones-Marzo 1990
  • Selecciones-Abril 1991
  • Selecciones-Mayo 1991
  • Selecciones-Octubre 1991
  • Selecciones-Diciembre 1991
  • Selecciones-Febrero 1992
  • Selecciones-Junio 1992
  • Selecciones-Septiembre 1992
  • Selecciones-Febrero 1994
  • Selecciones-Mayo 1994
  • Selecciones-Abril 1995
  • Selecciones-Mayo 1995
  • Selecciones-Septiembre 1995
  • Selecciones-Junio 1996
  • Selecciones-Mayo 1997
  • Selecciones-Enero 1998
  • Selecciones-Febrero 1998
  • Selecciones-Julio 1999
  • Selecciones-Diciembre 1999
  • Selecciones-Febrero 2000
  • Selecciones-Diciembre 2001
  • Selecciones-Febrero 2002
  • Selecciones-Mayo 2005
  • Para guardar la imagen elige dónde vas a guardarla y seguido da click en la o las imágenes deseadas.
    Para dar Zoom o Fijar la imagen sigue el mismo procedimiento.
    -----------------------------------------------------------
    Slide 1     Slide 2     Slide 3










    Header

    -----------------------------------------------------------
    Dar Zoom a la Imagen
    Fijar la Imagen de Fondo
    No fijar la Imagen de Fondo
    -----------------------------------------------------------
    Colocar imagen en Header
    No colocar imagen en Header
    Mover imagen del Header
    Ocultar Mover imagen del Header
    Ver Banco de Imágenes del Header

    Imágenes para el Header o Cabecera
    Slides
    P
    S1
    S2
    S3
    B1
    B2
    B3
    B4
    B5
    B6
    B7
    B8
    B9
    B10
    H
    Controles Desactivar Slide


    T E M A S








































































































    FUNCIONAMIENTO DEL BLOG


    Esta ayuda te permitirá aprovechar las características del Blog.

    Veamos lo que hace cada ícono del MENU; el cual dispone de 22:

    Este ícono aparece en todo el blog y te permite visualizar las siguientes opciones:

    Guardar Lectura: permite guardar la publicación en la que estás, para ser cargada posteriormente. Opción sólo en las publicaciónes.
    Cuando guardas la publicación, también se guarda la pantalla donde se encuentra el párrafo o la línea que suspendes la lectura. Para que ese párrafo o línea aparezca en el tope de la pantalla, antes de guardar, debes colocarlo en el tope de la pantalla.

    Eliminar Lecturas: permite eliminar el registro de las publicaciones guardadas.

    Eliminar por Lectura: puedes eliminar del registro de publicaciones guardadas por selección. Cuando presionas esta opción, según la velocidad de proceso de tu celular o tablet, toma unos segundos en aparecer la ventana con la lista de publicaciones guardadas.
    Esta opción sólo aparecerá si tienes como mínimo 2 publicaciones guardadas.
    Para eliminar una publicación guardada, simplemente selecciona la que desees eliminar.
    Cuando eliminas una publicación guardada y queda solo una, la ventana de esta opción se cierra y la misma desaparece.

    Guardar Punto: permite guardar un punto específico de la actual lectura. Puedes guardar cuántos puntos desees. Cada publicación es independiente. Opción sólo para las publicaciones.
    Cuando aplicas esta opción aparece en el MENU el ícono . Al dar click en el mismo se abre una ventana con el o los puntos guardados. Das click en cualquiera y te desplazas a ese punto de la publicación. Aparece sólo en las pubicaciones que tienen al menos un punto guardado.

    Borrar Punto(s): permite eliminar el o los puntos guardados. Esta opción aparece cuando has guardado al menos un punto. Opción sólo en las publicaciones.

    Ultima Lectura: puedes acceder a la última publicación leída. Si entras a otra publicación se guardará en la que estás.
    Para que la publicación se guarde automáticamente debes haberte desplazado hacia abajo al menos una línea.
    Si al seleccionar esta opción nada ocurre, es porque no has revisado o leído publicación alguna.

    Ocultar TEMAS: permite ocultar el recuadro rectangular, donde dice TEMAS, que se encuentra a mano izquierda de la publicación. Esta opción no está disponible en la página de Inicio ni en las Categorías que seleccionas desde el Menú.

    Mostrar TEMAS: aparece sólo cuando has aplicado "Ocultar TEMAS", y permite mostrar el recuadro rectangular que dice TEMAS, y que se encuentra a mano izquierda de la publicación.

    Mostrar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones y permite mostrar una barra inferior con la paginación. Al hacer esto, en la parte última de la publicación desaparece la paginación.

    Ocultar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones y si has aplicado "Mostrar Barra Inferior". Permite ocultar la barra de paginación y la muestra al final de la publicación.

    Ocultar Menú y BI: esta opción aparece sólo en las publicaciones y permite ocultar el Menú y la Barra Inferior (si la tienes activa). Cuando aplicas esta opción aparece en la parte superior izquierda un punto negro, el mismo permite restaurar el Menú y la Barra Inferior.

    Mostrar Tema: puedes ocultar las opciones del MENU y ver el tema de la publicación. Esta opción aparece sólo en las publicaciones.

    Ver Imagen Principal. permite ver la imagen de la publicación. Esta opción también la encuentras en la parte derecha superior de la publicación y aparece sólo en las publicaciones.

    Ayuda: permite ver esta Ayuda para conocer el funcionamiento del Blog.


    Este ícono aparece en todo el Blog, y te permite ver los temas de cualquier categoría con una introducción de las mismas. Su presentación es en orden de publicación de la categoría.
    Si has entrado a alguna CATEGORIA y seleccionas otra, la carga es directa, por lo que no hay refresco de pantalla.
    Si estás revisando alguna categoría en particular, cuando regreses al Blog y revises la misma categoría, comenzarás desde la última revisión hecha; y no desde el comienzo. Lo mismo es para cualquier cantidad de categorías que revises, cada una es independiente.


    Permite ver las siguientes listas de todas las publicaciones realizadas:
    Por Categoría (lista alfabética por Categoría)
    Libros (lista alfabética de todos los libros)
    Relatos (lista alfabética de todos los Relatos)
    Por Autor (lista alfabética por autor de los Libros y Relatos)
    Alfabético de Todo (lista alfabética de todo lo publicado en el Blog)


    En la lista 'Por Categoría' no está incluido Libros y Relatos. Cuando accedes con esta opción, en pantalla aparecen todas las categorías en orden alfabético por categoría y aparece el ícono , en el MENU, el cual te da la opción de seleccionar la categoría a ver con los temas que dispone. No hay refresco de pantalla, es directo.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en '+' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema, en la imagen o en '...más'.
    Las listas "Por Autor" y "Alfabético de todo", según la fuerza del wifi, se vuelven un poco lentas al cargar, debes tener paciencia.


    Permite ver las lista de las publicaciones guardadas. Tocas el tema y se va a la publicación.


    Este ícono aparece sólo en las publicaciones y permite ver la lista de los puntos guardados en esa publicación. Si no has guardado al menos un punto, el ícono no aparece.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y permite ver las siguientes opciones que son para desplazamiento automático de la misma:

    Permite activar el desplazamiento automático y aparecen las siguientes opciones:

    Detiene el desplazamiento automático.

    Opción uno para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción dos para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción tres para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Para regresar a la velocidad estándar, presiona la opción para detener el desplazamiento y luego la de activar el desplazamiento.

    Cuando activas esta opción, el rectángulo de TEMAS, que se encuentra a mano izquierda, y la BARRA DE PAGINACION desaparecen, permitiendo leer con tranquilidad. Cuando presionas el botón de detener el desplazamiento el rectángulo y la barra aparecen nuevamente.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y te permite visualizar las siguientes opciones:

    Alinear el texto: izquierda, centrarlo o justificarlo.

    Aumentar o reducir el espacio entre las líneas.

    Cambiar el tamaño del texto. Si cambias en la publicación no afecta a la página de INICIO, y viceversa.

    Cambiar el color del texto.

    Cambiar el color del fondo del texto.

    Reducir el tamaño de las imágenes.


    Regresa al MENU principal.

    Aparece sólo en la página de INICIO y permite cambiar la presentación de las miniaturas.

    Te lleva a la página de INICIO.


    OTRAS CARACTERISTICAS

    ● Cuando entras a una publicación y ves el tema que reemplaza el MENU, a mano derecha hay una imagen pequeña, dando click en la misma te permite ver la imagen principal de la publicación. Esta opción también la encuentras en OTRAS OPCIONES: Ver Imagen principal.

    ● Cuando entras a una publicación, automáticamente se guarda el punto en que suspendiste la lectura. Esta opción es diferente a la que se describe en el siguiente ítem. Si navegas por la publicación se guardará el punto en que te quedas de la misma.

    ● Cuando guardas una publicación se guarda también el punto en que suspendiste la lectura. Es independiente a la opción del ítem de arriba. Con este método sí puedes navegar por la publicación. Para que el punto de retorno funcione, debes cargar la publicación desde la opción que aparece en el MENU en PUBLICACIONES GUARDADAS.

    ● Cuando entras a una publicación, a cualquier lista en texto, o, dando click en la CATEGORIA de la publicación que se encuentra en la parte última de la misma, a mano izquierda hay un rectángulo con la palabra TEMAS, al dar click ahí se abre una ventana con otros temas del blog. Te desplazas al final de esa ventana y hay dos rectángulos reducidos en su longitud. El primer rectángulo permite avanzar o retroceder ese grupo de publicaciones. El segundo rectángulo te permite ver los temas desde el último publicado, también verlos forma aleatoria y ver más temas correspondientes a la categoría de la publicación actual. Cuando entras a una de las listas o por medio de la CATEGORIA que se encuentra en la parte última de la publicación, la opción de "Actual Categoría" no está disponible.

    ● Tienes dos formas de ver las CATEGORIAS del Blog: la primera es la indicada anteriormente, que se encuentra en el MENU con el ícono ; y la segunda es dando click en la categoría que se encuentra en la parte última de la publicación. Este último método sólo te permite ver la categoría de esa publicación.


    OBSERVACIONES

    ● Las LISTAS en texto se actualizan cada mes, o a su defecto, cada 100 publicaciones.
    ● Esta versión no dispone de todas las opciones disponibles para PC.

    LA LEYENDA DE SANTA EUFEMIA (Kyle Brown)

    Publicado el martes, octubre 11, 2016
    EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO, UN SOLO DIOS. AMÉN.


    Este es el discurso pronunciado por San Anastasio, obispo de la isla de Turquía. En él exalta y alaba la grandeza del arcángel San Miguel y se cuenta el gran milagro realizado en favor de Santa Eufemia y las dos historias maravillosas que se deben leer el doceavo día del mes de Paoni. Que sea con nosotros la intercesión del arcángel San Miguel y con el humilde copista. Amén.

    Reinando el gran rey Honrius, había un emir llamado Aristarco, que tenía por mujer a Eufemia. Aristarco y Eufemia eran fieles devotos de la ley de Dios; cumplían con todos los preceptos de la caridad, de la fe y de la modestia.

    Habían recibido el bautismo de San Juan Crisóstomo (“Boca de Oro”). En sus devociones entraban con particular efecto la del arcángel San Miguel, celebrada por ellos todos los días 12 de cada mes; la de la Virgen María, que celebraban el día 21 de todos los meses, y el Nacimiento de Nuestro Señor el Mesías, celebrada el 29 de cada mes. Aristarco era como un vaso de elección, hombre puro que ni por un momento flaqueaba en su devoción y en su entrega a los deberes y a las prácticas religiosas. Así sucedió que el Señor, queriendo premiar su vida santa, lo llevó a su seno.

    Cayó enfermo Aristarco de mortal dolencia. Sabiendo que el fin de sus días estaba próximo, llamó a su esposa y, afirmando su fe en Cristo, le declaró, una vez más, que el mejor camino de salvación era la práctica de las buenas obras, exhortándola a que siguiese la vida hasta entonces llevada y que no dejase de rogar al arcángel San Miguel, para que los protegiese en esta vida y los condujese con ventura a la dicha eterna.

    La buena mujer afirmó que seguiría los consejos de su marido y le pidió que le dejase una imagen del santo arcángel para colocarla en la habitación y para que la defendiera contra las asechanzas de Satán, ya que la mujer sin marido es semejante a un cuerpo sin alma. Aristarco tuvo gran alegría por ello y mandó llamar a un habilísimo pintor, el cual ejecutó una imagen perfecta del arcángel, ornándola con una capa de oro y guarneciéndola de piedras preciosas. Cuando el emir vio la imagen, sintió una gran alegría y mandó llamar a su mujer, a la cual dijo:

    —Tu deseo ha sido cumplido, he aquí una bella y rica imagen del santo arcángel Miguel.

    La mujer lloró de alegría y pidió a su marido que la encomendase al Jefe de las Milicias celestiales para que la protegiera. Aristarco, elevando sus ojos al cielo, rogó ardientemente al arcángel que protegiera a su esposa contra todos los peligros y asechanzas del malo. Cuando Eufemia, la bendita, oyó la plegaria, se alegró grandemente y se afirmó en su fe en el Mesías y en el arcángel San Miguel.

    Desde aquel momento sabía que tenía una firme defensa contra las asechanzas del demonio. Poco tiempo después, Aristarco murió santamente y su cuerpo fue enterrado en la iglesia.

    Eufemia no dejó ni un día de practicar el bien, de ejercer todas las obras de misericordia. Pero Satán, siempre vigilante, no quiso perder la ocasión de conquistar a una sierva del Señor. Tomó un día la apariencia de una virgen consagrada al Señor e hizo que otros dos demonios, bajo la misma figura, lo acompañasen. Llegaron a la puerta de la casa de Eufemia, llamaron y a la sirvienta que les abrió le dijeron que tres religiosas, enteradas de la fama de santidad de la dueña de la casa, deseaban visitarla.

    Cuando supo Eufemia quiénes eran las visitantes, salió ella misma a recibirlas con toda amabilidad y cortesía. Cuando las vio, las hizo entrar en la casa, pues mostraban un aire de modestia y humildad admirable. Las llevó a la habitación en donde había colocado la imagen del arcángel San Miguel que le hiciera pintar su marido. Eufemia dijo a Satán, sin saber quién era en realidad:

    —¡Oh hermana!, entra aquí para pedir la bendición del santo Arcángel, cuya figura aquí se muestra. Desde que murió mi esposo nadie ha entrado en esta habitación, salvo yo.

    Y Satán le contestó:

    —Mal has hecho, mujer. En cualquier sitio en donde no haya un hombre no habrá bendición. Si quieres ser grata a Dios, yo te daré un buen consejo: toma de nuevo a un hombre en matrimonio. Yo conozco a un gran emir, el mayor de todos los que rodean al rey Honorio. Tiene por hombre Heraclio. Es yerno mío y ha enviudado hace poco tiempo. De parte de él vengo a solicitarte en matrimonio, y aquí te traigo estos presentes para que veas cuán grande es su magnificencia y generosidad.

    Y mostró a Eufemia una gran cantidad de joyas que brillaban maravillosamente. Mas estas joyas eran para apariencia, ilusión y no realidad. Eufemia contestó:

    —He de pedir consejo a mi intendente. Él no me abandona ni por un momento.

    Entonces, la falsa religiosa mostró un gran escándalo y le dijo:

    —¡Oh hermana!, tus palabras son mentirosas. Acabas de decirme que desde que murió tu esposo no ha entrado hombre alguno en tu habitación, y ahora afirmas que tu intendente no te deja ni de noche ni de día. La Escritura dice que aquel que observa la ley, pero falta a una sola letra de ella, será responsable como si hubiera violado todas las leyes. Dios detesta y condena a los mentirosos.

    Pero Eufemia, sonriendo, contestó:

    —Tú me has propuesto un nuevo matrimonio con un hombre rico y generoso. Y en tus manos he visto brillar joyas resplandecientes. Pero ni por todas las riquezas del mundo querría faltar a la memoria de Aristarco. Mi cuerpo jamás será tocado por varón, y cuando yo entregue mi espíritu al Señor, aparecerá limpio y sin mancha. En cuanto a mi intendente, no debes escandalizarte. No es de este mundo, aunque su poder sea grande. Conoce los pensamientos de los hombres y acude en socorro de aquel que lo invoca con fe y pensamiento puro.

    Satán pidió entonces que le mostrase a su consejero. Pero Eufemia dijo:

    —Antes de concederte lo que pides has de orar. Dirige tu mirada al Este y pide a Dios que te perdone por haber pensado mal de mi guardián. Cuando hayas hecho eso, entonces te mostraré a mi guardián.

    Satán contestó:

    —Aquellos que mi invistieron con este hábito religioso me enseñaron a no elevar las manos para rezar sino en mi monasterio, y a no aceptar ni comida ni bebida en mesa de laicos.
    —¡Ah! – exclamó Eufemia—, tú acabas de reprocharme una supuesta falta contra la ley, y sin embargo tú olvidas que el Señor ha dicho: “En cualquier casa en donde entréis decid: Que la paz sea con los habitantes de esta casa. Y si hay alguien digno de recibir vuestro saludo, recaerá sobre él, y en caso contrario volverá sobre vosotros”. También ordena que e rece por todos los caminos, en todos los lugares.

    Y con estas y otras razones, confundió a Satán.

    Éste, viendo que Eufemia lo había vencido, cambió súbitamente de aspecto, transformándose en una quimera espantosa. Entonces, Eufemia, comprendiendo que se trataba de una asechanza del demonio, exclamó:

    —¡Oh arcángel Miguel, que gobiernas las milicias del cielo, ven en mi ayuda! ¡Tú, a quien mi marido Aristarco me confió antes de morir!

    Satán, cuando oyó la invocación al Arcángel, tuvo miedo y cambió nuevamente de aspecto, tomando la forma de un negro barbudo, con los ojos inyectados de sangre y con una espada desnuda en la mano. Eufemia se estremeció de espanto; entró corriendo en su habitación y tomó la imagen de San Miguel y, apretándola contra su echo, invocó de nuevo al arcángel. Satán no pudo penetrar tras ella, pues lo impedía la gloria de San Miguel. Satán estalló en orgullosas amenazas:

    —¡Yo soy aquel que acecha al hombre desde que fue creado, para dominarlo con mi poder! ¡Ahora me has dominado, Miguel; pero espero mi venganza!

    Y a Eufemia le dijo que volvería el día 12 del mes de Paoni.

    —Ese día Miguel, con todas las milicias celestiales, estará delante del trono del Señor para pedirle que haga subir las aguas de los ríos, para que haga descender la lluvia y el rocío sobre los campos. Durante tres días y tres noches permaneceré prosternada ante Dios.
    —En ese momento yo vendré aquí. Romperé esa tabla en mil pedazos sobre tu cabeza. ¡Y así conocerás cuán grande es mi poder! –replicó Satán.

    Eufemia, con la imagen en la mano, amenazó a Satán, saliendo éste corriendo de la casa.

    Desde aquel día Eufemia extremó sus devociones, pidiendo a San Miguel que no la abandonase. Se aproximaba la fiesta del Arcángel y Eufemia preparó cuidadosamente las ofrendas y todo aquello que era necesario para celebrar dignamente la festividad. Día era señalado para ella, y por eso esperaba vivamente la llegada. El día 12 del mes de Paoni, la bendita mujer, desde la alborada, se hincó de rodillas y comenzó a orar devotamente.

    De pronto Satán se apareció bajo la forma de un ángel inmenso, con largas alas extendidas. Iba ceñido por un resplandeciente cinturón de oro y sobre su cabeza llevaba una diadema de fulgurantes piedras preciosas. En la mano llevaba un cetro de oro que no tenía encima la cruz de Cristo. Eufemia se estremeció de miedo. Satán le dijo las siguientes palabras:

    —¡Que la paz sea contigo, mujer bendita de Dios y de sus ángeles! Bendita seas, pues tus ofrendas y sacrificios han llegado hasta el Señor. Él me ha envidado a ti para aconsejarte y guiarte en lo que tienes que hacer. Obedéceme como si fuera él mismo, pues escrito está que la obediencia es mejor que los sacrificios.

    La piadosa mujer se inclinó y dijo:

    —Presta estoy a oír la orden de mi Señor.

    Satán, entonces, comenzó así:

    —Durante mucho tiempo has hecho grandes sacrificios y has gastado todo tu caudal en hacer buenas obras en memoria de tu marido Aristarco, más éste, por su santa vida y muerte, ha sido acogido en el seno del Señor. Tú, con tu piadosa vida, excitas la envidia de Satán, el cual puede tentarte, como hizo con Job, el santo paciente. Satán puede arruinar tu casa, como hizo con Job. Tu marido murió sin dejar descendencia. Tú has de contraer nuevo matrimonio. Y Arius ha de ser tu esposo, un señor lleno de riquezas.

    Eufemia comprendió que era Satán el que le hablaba. Y decididamente contestó:

    —¿En qué libro ha ordenado Dios que no se hagan limosnas, que se abandonen las buenas obras? ¿Dónde ha dicho el Señor que la mujer ha de casar con dos hombres? Todo libro que venga de Dios ha de aconsejar la pureza de alma, la castidad, el abandono de los bienes materiales, el desprecio al mundo, la caridad hacia los pobres y los miserables. En cambio tú me ordenas lo contrario. Dice el sabio Salomón que las tortolillas y las cornejas no toman mas que un marido. Si eso hacen los pájaros mudos y sin inteligencia y conservan puras sus almas, ¿qué hará una criatura racional, que Dios ha creado a su imagen y semejanza? Yo no tomaré otro marido ni abandonaré todas las obras de caridad que realizo en nombre de Dios y del arcángel San Miguel. Dime de dónde vienes y cuál es tu nombre.

    Satán contestó:

    —Yo soy el arcángel San Miguel, al cual rezas con tanta devoción. Arrodíllate ante mí, pues Dios me ha enviado.

    Eufemia contestó:

    —Cuando Satán se apareció a Jesucristo y se fue a prosternar ante Jesús el Mesías, éste exclamó: “¡Atrás, Satán!”.

    Satán protestó:

    —¿Cómo Satán habría tomado esta magnífica apariencia con que yo me he presentado ante ti? Satán fue expulsado del cielo por su orgullo y Dios me encargó que yo tomase su puesto.

    Pero Eufemia no se dejó engañar y le preguntó que si, como decía, era el arcángel, dónde estaba la cruz que debía llevar en su espada, pues en la imagen que tenía así lo había visto.

    Satán dijo que eso era una invención del pintor, ya que no todos los ángeles llevan la cruz en sus espadas. Eufemia contestó:

    —Si el rey envía a un sitio a uno de los soldados, ¿no llevará el enviado el sello de su señor? Pues, de lo contrario, no podrá justificar debidamente que es un enviado y no un traidor que quiere introducirse con falsas palabras, y la persona a quien se dirige no lo recibirá ni atenderá las órdenes que lleva. Si tú eres un enviado de Dios, déjame que traiga el retrato del Arcángel.

    Al oír cuanto había dicho, Satán comprendió que había sido vencido, una vez más, por la virtuosa Eufemia y se puso a rugir como un león y gritó con grandes voces. Se lanzó contra la desdichada Eufemia y, agarrándola por la garganta, le dijo con voz tenebrosa:

    —Hoy no te me escapas. Desde hace mucho tiempo estoy en acecho, noche y día, para lograr vencerte; mas hoy ya no te valdrá Miguel.

    Eufemia, viéndose en atroz peligro de muerte, invocó fervorosamente al arcángel, pidiéndole socorro en tan angustioso trance. Y en aquel mismo momento San Miguel se apareció, revestido de toda su gloria.

    La habitación se iluminó con una resplandeciente luz y Satán, temeroso, cayó de rodillas, pidiendo perdón al arcángel y suplicándole que no le maltratara.

    —¡Jamás –decía— volveré a entrar en un sitio en donde se encuentre tu nombre y tu imagen!

    El arcángel lo tenía bien agarrado en su mano, como si fuera un pajarillo, y al fin lo dejó escapar. Después, volviéndose a Eufemia, le dijo:

    —Tranquilízate y confía en mí. Desde este momento nada podrá Satán contra ti. Yo soy el arcángel San Miguel, a quien tanta devoción has tenido desde tu infancia. Las ofrendas y las buenas obras que has realizado en mi nombre han subido hasta el trono del Señor y han sido acogidas con benevolencia. Acaba los preparativos para esta fiesta y disponlo todo bien, pues éste es el último verano que pasarás en la Tierra. Cuando acabe el estío, vendré a buscarte con los escuadrones angélicos y te llevaré hasta el seno del Señor.

    Y dichas estas palabras, se elevó en los aires, rodeado de una gran gloria.

    Eufemia quedó arrodillada dirigiendo la mirada al arcángel. Cuando éste desapareció en el cielo, se levantó y fue al obispo Anthimos y le relató todo lo ocurrido. El obispo tuvo una gran alegría al oírla y alabó al arcángel San Miguel.

    Eufemia le pidió que asistiera a un gran banquete en honor del Arcángel, acompañado del pueblo. Una vez terminadas las ceremonias, Eufemia regresó a su casa para disponerlo todo. Cuando llegaron el obispo con muchos señores y mucha gente, Eufemia les abrió de par en par las puertas de su casa y los introdujo en una hermosa cámara, en donde estaban dispuestas las mesas para el banquete.

    En el centro, sobre una silla de marfil y oro, estaba la imagen del arcángel, ante la cual se arrodillaron todos. Después Eufemia abrió las cajas de sus riquezas y las ofreció todas al obispo para obras de caridad, en nombre del arcángel, que aquel mismo día pediría a Dios que le permitiera bajar a buscar a la buena mujer. El obispo llevó consigo todos los bienes de Eufemia. Ésta, por la tarde, dio libertad a todas sus esclavas negras. Su mansión se llenó de un perfume exquisito. Después se volvió hacia Oriente. Santa Eufemia se dirigió al obispo, que había vuelto después de llevar las riquezas a su palacio, y le dijo:

    —¡Oh, padre mío!, yo te suplico, en nombre de Dios, que reces por mí al Señor, a fin de que me presente ante Él en un momento propicio. Cercana está la hora de mi muerte. He aquí que detrás de mi está el arcángel San Miguel, con todas sus celestiales milicias.

    El obispo empezó a entonar sus plegarias. Santa Eufemia pidió que se le trajese su imagen del arcángel y cuando la tuvo ante ella, le invocó.

    Entonces todos pudieron ver que se abría el cielo y aparecía el arcángel San Miguel, resplandeciente como el Sol. Sus miembros parecían brillar como el cobre batido. En su mano tenía una trompeta y estaba encima de un carro que tenía la forma de una barca; su mano izquierda blandía una espada, en cuyo pomo se veía la Santa Cruz. Estaba revestido con hábitos magníficos.

    Todos cayeron de rodillas, mientras el arcángel desplegaba su manto luminoso, en el que recibió el alma de Santa Eufemia, que en aquel mismo momento murió.

    Un concierto de armoniosas voces se oía. Las palabras que se escucharon eran éstas: “El Señor conoce la vía de los justos y de los pruso. Ellos son los que heredarán los bienes eternos.”

    Así murió Santa Eufemia.

    Fue enterrada en la iglesia, en el mismo sepulcro de su marido. Cuando quisieron recoger la imagen de San Miguel, vieron que había desaparecido. Pero al día siguiente, cuando entraron en la iglesia, vieron que la tabla estaba en el altar mayor, suspendida en el aire.

    Todos se arrodillaron, entonando el Kyrie Eleison. Se extendió la nueva del prodigio y de todos los puntos vinieron gentes que adoran al arcángel.

    Su imagen obra muchos milagros.


    Fin