• GUARDAR IMAGEN


  • GUARDAR TODAS LAS IMAGENES

  • COPIAR IMAGEN A:

  • OTRAS OPCIONES
  • ● Eliminar Lecturas
  • ● Ultima Lectura
  • ● Historial de Nvgc
  • ● Borrar Historial Nvgc
  • ● Ayuda
  • PUNTO A GUARDAR



  • Tipea en el recuadro blanco alguna referencia, o, déjalo en blanco y da click en "Referencia"
  • TODAS LAS REVISTAS
  • Todas Las Revistas Diners
  • Todas Las Revistas Selecciones
  • CATEGORIAS
  • Libros
  • Libros-Relatos Cortos
  • Arte-Graficos
  • Bellezas Del Cine Y Television
  • Biografias
  • Chistes
  • Consejos Sanos
  • Cuidando Y Encaminando A Los Hijos
  • Datos Interesantes
  • Paisajes Y Temas Varios
  • La Relacion De Pareja
  • La Tia Eulogia
  • La Vida Se Ha Convertido En Un Lucro
  • Mensajes Para Reflexionar
  • Personajes Disney
  • Salud Y Prevencion
  • Sucesos-Proezas
  • Temas Varios
  • Tu Relacion Contigo Mismo Y El Mundo
  • Un Mundo Inseguro
  • REVISTAS DINERS
  • Diners-Agosto 1989
  • Diners-Mayo 1993
  • Diners-Septiembre 1993
  • Diners-Noviembre 1993
  • Diners-Diciembre 1993
  • Diners-Abril 1994
  • Diners-Mayo 1994
  • Diners-Junio 1994
  • Diners-Julio 1994
  • Diners-Octubre 1994
  • Diners-Enero 1995
  • Diners-Marzo 1995
  • Diners-Junio 1995
  • Diners-Septiembre 1995
  • Diners-Febrero 1996
  • Diners-Julio 1996
  • Diners-Septiembre 1996
  • Diners-Febrero 1998
  • Diners-Abril 1998
  • Diners-Mayo 1998
  • Diners-Octubre 1998
  • Diners-Temas Rescatados
  • REVISTAS SELECCIONES
  • Selecciones-Enero 1965
  • Selecciones-Julio 1968
  • Selecciones-Abril 1969
  • Selecciones-Febrero 1970
  • Selecciones-Marzo 1970
  • Selecciones-Mayo 1970
  • Selecciones-Marzo 1972
  • Selecciones-Julio 1973
  • Selecciones-Diciembre 1973
  • Selecciones-Enero 1974
  • Selecciones-Marzo 1974
  • Selecciones-Marzo 1976
  • Selecciones-Noviembre 1976
  • Selecciones-Enero 1977
  • Selecciones-Septiembre 1977
  • Selecciones-Enero 1978
  • Selecciones-Diciembre 1978
  • Selecciones-Enero 1979
  • Selecciones-Marzo 1979
  • Selecciones-Julio 1979
  • Selecciones-Agosto 1979
  • Selecciones-Abril 1980
  • Selecciones-Agosto 1980
  • Selecciones-Septiembre 1980
  • Selecciones-Septiembre 1981
  • Selecciones-Abril 1982
  • Selecciones-Mayo 1983
  • Selecciones-Julio 1984
  • Selecciones-Junio 1985
  • Selecciones-Septiembre 1987
  • Selecciones-Abril 1988
  • Selecciones-Febrero 1989
  • Selecciones-Abril 1989
  • Selecciones-Marzo 1990
  • Selecciones-Abril 1991
  • Selecciones-Mayo 1991
  • Selecciones-Octubre 1991
  • Selecciones-Diciembre 1991
  • Selecciones-Febrero 1992
  • Selecciones-Junio 1992
  • Selecciones-Septiembre 1992
  • Selecciones-Febrero 1994
  • Selecciones-Mayo 1994
  • Selecciones-Abril 1995
  • Selecciones-Mayo 1995
  • Selecciones-Septiembre 1995
  • Selecciones-Junio 1996
  • Selecciones-Mayo 1997
  • Selecciones-Enero 1998
  • Selecciones-Febrero 1998
  • Selecciones-Julio 1999
  • Selecciones-Diciembre 1999
  • Selecciones-Febrero 2000
  • Selecciones-Diciembre 2001
  • Selecciones-Febrero 2002
  • Selecciones-Mayo 2005
  • CATEGORIAS
  • Arte-Gráficos
  • Bellezas
  • Biografías
  • Chistes que llegan a mi Email
  • Consejos Sanos para el Alma
  • Cuidando y Encaminando a los Hijos
  • Datos Interesantes
  • Fotos: Paisajes y Temas varios
  • La Relación de Pareja
  • La Tía Eulogia
  • La Vida se ha convertido en un Lucro
  • Mensajes para Reflexionar
  • Personajes Disney
  • Salud y Prevención
  • Sucesos y Proezas que conmueven
  • Temas Varios
  • Tu Relación Contigo mismo y el Mundo
  • Un Mundo Inseguro
  • TODAS LAS REVISTAS
  • Selecciones
  • Diners
  • REVISTAS DINERS
  • Diners-Agosto 1989
  • Diners-Mayo 1993
  • Diners-Septiembre 1993
  • Diners-Noviembre 1993
  • Diners-Diciembre 1993
  • Diners-Abril 1994
  • Diners-Mayo 1994
  • Diners-Junio 1994
  • Diners-Julio 1994
  • Diners-Octubre 1994
  • Diners-Enero 1995
  • Diners-Marzo 1995
  • Diners-Junio 1995
  • Diners-Septiembre 1995
  • Diners-Febrero 1996
  • Diners-Julio 1996
  • Diners-Septiembre 1996
  • Diners-Febrero 1998
  • Diners-Abril 1998
  • Diners-Mayo 1998
  • Diners-Octubre 1998
  • Diners-Temas Rescatados
  • REVISTAS SELECCIONES
  • Selecciones-Enero 1965
  • Selecciones-Julio 1968
  • Selecciones-Abril 1969
  • Selecciones-Febrero 1970
  • Selecciones-Marzo 1970
  • Selecciones-Mayo 1970
  • Selecciones-Marzo 1972
  • Selecciones-Julio 1973
  • Selecciones-Diciembre 1973
  • Selecciones-Enero 1974
  • Selecciones-Marzo 1974
  • Selecciones-Marzo 1976
  • Selecciones-Noviembre 1976
  • Selecciones-Enero 1977
  • Selecciones-Septiembre 1977
  • Selecciones-Enero 1978
  • Selecciones-Diciembre 1978
  • Selecciones-Enero 1979
  • Selecciones-Marzo 1979
  • Selecciones-Julio 1979
  • Selecciones-Agosto 1979
  • Selecciones-Abril 1980
  • Selecciones-Agosto 1980
  • Selecciones-Septiembre 1980
  • Selecciones-Septiembre 1981
  • Selecciones-Abril 1982
  • Selecciones-Mayo 1983
  • Selecciones-Julio 1984
  • Selecciones-Junio 1985
  • Selecciones-Septiembre 1987
  • Selecciones-Abril 1988
  • Selecciones-Febrero 1989
  • Selecciones-Abril 1989
  • Selecciones-Marzo 1990
  • Selecciones-Abril 1991
  • Selecciones-Mayo 1991
  • Selecciones-Octubre 1991
  • Selecciones-Diciembre 1991
  • Selecciones-Febrero 1992
  • Selecciones-Junio 1992
  • Selecciones-Septiembre 1992
  • Selecciones-Febrero 1994
  • Selecciones-Mayo 1994
  • Selecciones-Abril 1995
  • Selecciones-Mayo 1995
  • Selecciones-Septiembre 1995
  • Selecciones-Junio 1996
  • Selecciones-Mayo 1997
  • Selecciones-Enero 1998
  • Selecciones-Febrero 1998
  • Selecciones-Julio 1999
  • Selecciones-Diciembre 1999
  • Selecciones-Febrero 2000
  • Selecciones-Diciembre 2001
  • Selecciones-Febrero 2002
  • Selecciones-Mayo 2005
  • Para guardar la imagen elige dónde vas a guardarla y seguido da click en la o las imágenes deseadas.
    Para dar Zoom o Fijar la imagen sigue el mismo procedimiento.
    -----------------------------------------------------------
    Slide 1     Slide 2     Slide 3










    Header

    -----------------------------------------------------------
    Guardar todas las imágenes
    Dar Zoom a la Imagen
    Fijar la Imagen de Fondo
    No fijar la Imagen de Fondo
    -----------------------------------------------------------
    Colocar imagen en Header
    No colocar imagen en Header
    Mover imagen del Header
    Ocultar Mover imagen del Header
    Ver Banco de Imágenes del Header

    Imágenes para el Header o Cabecera
    Slides
    P
    S1
    S2
    S3
    B1
    B2
    B3
    B4
    B5
    B6
    B7
    B8
    B9
    B10
    H
    Controles Desactivar Slide


    T E M A S








































































































    FUNCIONAMIENTO DEL BLOG


    Esta ayuda te permitirá aprovechar las características del Blog.

    Veamos lo que hace cada ícono del MENU:

    Este ícono aparece en todo el blog y permite visualizar las siguientes opciones:

    Guardar Lectura: permite guardar la publicación en la que estás, para ser cargada posteriormente. Opción sólo en las publicaciónes, en Navega Directo no.
    Al aplicar esta opción aparece en el MENU el ícono , el cual indica que hay una publicación guardada. Es visible en todo el blog y al dar click en el mismo una ventana se abre mostrando el o los temas guardados. Das click en un tema y te vas a esa publicación.
    Cuando guardas la publicación, también se guarda la pantalla donde se encuentra el párrafo o la línea que suspendes la lectura. Cuando aplicas esta opción, al entrar a la publicación te desplazarás al punto que suspendiste la lectura, Esta opción es la única forma en que el punto que se guardó cuando se guardó la publicación se hace efectivo. Para que ese párrafo o línea aparezca en el tope de la pantalla, antes de guardar, debes colocarlo en el tope de la misma. Una vez guardado, puedes desplazarte por la publicación sin que el punto o pantalla guardada se altere.
    El punto que se guarda, al guardar la lectura, no se borra cuando regresas a la misma por esta opción. Cuando vuelves a guardar la publicación el punto se actualiza a la pantalla actual.

    Eliminar Lecturas: permite eliminar el registro de las publicaciones guardadas.
    Al aplicar esta opción y al aceptar, se eliminarán todas las publicaciones guardadas.

    Eliminar por Lectura: esta opción aparece cuanto tienes como mínimo dos publicaciones guardadas, y permite eliminarlas por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de publicaciones guardadas.
    Para eliminar una publicación guardada, simplemente selecciona la que desees eliminar.
    Cuando eliminas una publicación guardada y queda solo una, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Guardar Punto: permite guardar un punto específico o la pantalla de la actual lectura. Puedes guardar cuántos puntos desees. Con esta opción puedes crear un índice de la lectura, o marcar la posición de uno o varios párrafos importantes. Cada publicación es independiente. Opción sólo para las publicaciones, no para Navega Directo.
    Al dar click en esta opción se abre una ventana, en la misma hay un recuadro en blanco, el cual sirve para colocar una referencia del párrafo o línea que dejas marcada su posición. Si no colocas una referencia, automáticamente ese punto toma el nombre de "Punto guardado 1", donde 1 es el número del punto que se ha guardado. Si has guardado 5 puntos y el sexto no le pones referencia, tomaría el nombre de "Punto guardado 6".
    Para que el punto o pantalla se guarde con o sin referencia, debes dar click en "Referencia" que se encuentra debajo del recuadro en blanco.
    Cuando aplicas esta opción aparece en el MENU el ícono . Al dar click en el mismo se abre una ventana con el o los puntos guardados. Das click en cualquiera y te desplazas a ese punto o pantalla de la publicación. Aparece sólo en las pubicaciones que tienen al menos un punto o pantalla guardado.

    Borrar Punto(s): permite eliminar el o los puntos guardados. Esta opción aparece cuando has guardado al menos un punto o pantalla. Opción sólo en las publicaciones, no para Navega Directo.
    Cuando aplicas esta opción y aceptas, se borrarán todos los puntos o pantallas que has guardado en esa publicación.

    Borrar por Punto: esta opción aparece cuando tienes como mínimo dos puntos o pantallas guardados, y permite eliminarlos por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de puntos o pantallas guardados.
    Para eliminar un punto o pantalla guardado, simplemente selecciona el que desees eliminar.
    Cuando eliminas un punto o pantalla guardado y queda solo uno, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Ultima Lectura: permite acceder a la última publicación leída. Si entras a otra publicación se guardará en la que estás. Sirve para cuando estás en cualquier parte del blog menos en una publicación.
    Para que la publicación se guarde automáticamente debes haberte desplazado hacia abajo al menos una línea.
    Si al seleccionar esta opción nada ocurre, es porque no has revisado o leído publicación alguna.

    Historial de Nvgc: esta opción aparece en todo el blog y permite ver el Historial de las páginas navegadas.
    Cuando seleccionas esta opción, una ventana se abre mostrando las publicaciones que has navegado. La primera es de fecha más antigua y la última de más reciente.
    Guarda hasta 51 temas o publicaciones. Cuando has llegado a ese límite, se va eliminando desde la más antigua, o sea desde la primera; y se agrega la reciente como última.

    Borrar Historial Nvgc: aparece en todo el blog y permite borrar o limpiar el Historial de Navegación.

    Ocultar TEMAS: permite ocultar el recuadro rectangular, donde dice TEMAS, que se encuentra a mano izquierda de la publicación. Esta opción no está disponible en la página de Inicio ni en las Categorías que seleccionas desde el Menú y tampoco en Navega Directo.
    Cuando das click en esa opción, una ventana se abre con "Otros temas" que te ofrece el blog. Si te desplazas hasta el final de esa ventana, verás dos rectángulos reducidos en su longitud. El primero permite avanzar o retroceder ese grupo de publicaciones. El segundo permite ver los temas desde el último publicado, también verlos de forma aleatoria y ver más temas correspondientes a la categoría de la publicación actual. Cuando entras a una de las listas o por medio de la CATEGORIA que se encuentra en la parte última de la publicación, la opción de "Actual Categoría" no está disponible.

    Mostrar TEMAS: aparece sólo cuando has aplicado "Ocultar TEMAS", y permite mostrar el recuadro rectangular que dice TEMAS, y que se encuentra a mano izquierda de la publicación.

    Mostrar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite mostrar una barra inferior con la paginación. Al hacer esto, en la parte última de la publicación desaparece la paginación.

    Ocultar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones y si has aplicado "Mostrar Barra Inferior". Permite ocultar la barra de paginación y la muestra al final de la publicación.

    Ocultar Menú y BI: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite ocultar el Menú y la Barra Inferior (si la tienes activa). Cuando aplicas esta opción aparece en la parte superior izquierda un punto negro, el mismo permite restaurar el Menú y la Barra Inferior.

    Mostrar Tema: puedes ocultar las opciones del MENU y ver el tema de la publicación. Esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo.

    Abrir ventana de Imágenes: permite ver la o las imágenes de la publicación. Esta opción también la encuentras en la parte derecha superior de la publicación y en Navega Directo.
    Cuando la publicación tiene una sola imagen, aparece a mano izquierda los siguientes íconos:

    Cierra la ventana de las imágenes.
    Para cambiar el tamaño de la imagen según su longitud. Cuando aplicas esta opción desparece ese ícono y aparece éste el cual revierte la función. Esta opción no se graba.
    Quita todos los íconos y deja la imagen sola.
    Para guardar la o las imágenes en uno de los Bancos de Imágenes. Puedes guardar por imagen o todas las de la publicación a la vez.
    Para ver las imágenes guardadas, presiona o da click en el "+" que se encuentra a mano izquierda del MENU, para que se abra la ventana de "Otras Opciones", y buscas la opción "Bancos de Imágenes".

    Cuando hay más de una imagen en la publicación, adicionalmente aparecen los siguientes íconos:
    Ver la imagen anterior.
    Ver la imagen siguiente.
    Activa el slide de las imágenes de la publicación actual.
    Cuando activas el slide aparece en la parte superior izquierda el icono y permite desactivar el slide.
    Cuando activas esta opción, aparece en la parte superior izquierda un punto, el cual restaura los íconos.

    Las imágenes se acoplan al ancho de la pantalla y se aprecian bien según la dimensión de las mismas. Cuando son imágenes largas, el dispositivo debe estar vertical, si son cuadradas o rectangulares, debe estar horizontal.

    Navega Directo: permite revisar las publicaciones del Blog por categoría y sin el refresco de pantalla.
    Con este método puedes leer una revista o categoría específica, desde el último tema publicado hasta el primero.
    Si empleas las opciones que están al final de la publicación: POSTERIOR - INICIO - ANTERIOR, cambias a la publicación posterior o anterior de la categoría que estás actualmente. Inicio te lleva a la última publicación realizada de esa categoría.
    Cuando estás revisando una categoría en la ventana de TEMAS, en el grupo que suspendes la revisión se guarda, para cuando regreses a esta sección y vuelvas a revisar esa categoría lo harás desde ese grupo. Puedes revisar las categorías que quieras y cada una guardará el último grupo que suspendes la revisión.
    Lo del párrafo anterior no se cumple cuando se agregan publicaciones nuevas en la categoría.
    Cuando ves una publicación, por este método, se guarda el punto que suspendes la lectura, la publicación y la categoría. Cuando regreses a esta opción, aparecerá la última categoría con la publicación que leiste, en el punto o pantalla que suspendiste la lectura.
    Por cada publicación que veas se guarda el punto, categoría y tema. Eso quiere decir que, estando en esta opción cambias a una categoría y tema que leiste anteriormente, la pantalla se colocará en el punto que suspendiste la lectura.
    Dando click en el tema de la publicación, se abre en otra ventana la publicación en la sección de publicaciones.
    Dando click en la categoría, se abre en otra ventana la sección de CATEGORIAS con la correspondiente.
    A diferencia de ver la publicación de forma normal, no puedes guardar puntos ni la publicación.

    Bancos de Imágenes: Permite revisar y/o eliminar las imágenes guardadas en los Bancos.
    Estos Bancos de Imágenes también puedes usarlos como slide. Dispones de 10 Bancos.
    Puedes guardar hasta 100 imágenes en cada uno, haciendo un total de 1000.
    Cuando no has guardado imagen alguna, no aparecerá ningún Banco. Sólo verás los Bancos que tengan como mínimo una imagen.
    Cada Banco se presentará por medio de la primera imagen guardada en el mismo. Das click en la imagen y te da las opciones mencionadas en "Abrir ventana de imágenes", más los íconos el cual permite eliminar la imagen en pantalla, y que permite copiar la imagen en pantalla a otro Banco..
    En la parte última aparecerá la opción de "Vaciar el Banco" por cada Banco de Imágenes que tenga al menos una guardada y permite eliminar todas las imágenes guardadas en el mismo.

    Ayuda: permite ver esta Ayuda para conocer el funcionamiento del Blog.


    Este ícono aparece en todo el Blog y permite ver los temas de cualquier categoría con una introducción de las mismas. Su presentación es en orden de publicación de la categoría.
    Si has entrado a alguna CATEGORIA y seleccionas otra, la carga es directa, por lo que no hay refresco de pantalla.
    Si estás revisando alguna categoría en particular, cuando regreses al Blog y revises la misma categoría, comenzarás desde la última revisión hecha; y no desde el comienzo. Lo mismo es para cualquier cantidad de categorías que revises, cada una es independiente.
    Si das click en el tema o en "...más" la publicación se abre en la misma ventana, si lo haces en la imagen se abre en otra ventana.
    Aquí puedes cambiar el estilo de las miniaturas.
    Cuando cambias el estilo de las miniaturas y aplicas "Solo Imagen (para los Libros)", y anteriormente has traveseado en los "Bordes", las imágenes no van a estar centradas. Para que se restaure su posición presiona en "Bordes" la opción "Normal".
    La opción "Solo Imagen (para los Libros)" se hizo especialmente para la categoría de los Libros.


    Permite ver las siguientes listas de todas las publicaciones realizadas:

    Por Categoría: lista alfabética por Categoría
    En estas listas no está incluido Libros y Relatos. Cuando accedes con esta opción, en pantalla aparecen todas las categorías en orden alfabético por categoría y aparece el ícono , en el MENU, el cual te da la opción de seleccionar la categoría a ver con los temas que dispone. No hay refresco de pantalla, es directo.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en '+' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema o en '...más'. Dando click en la imagen la publicación se abre en otra ventana.

    Libros: lista alfabética de todos los libros.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en '+' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema o en '...más'. Dando click en la imagen la publicación se abre en otra ventana.

    Relatos: lista alfabética de todos los Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.

    Por Autor: lista alfabética por autor de los Libros y Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Alfabético de Todo: lista alfabética de todo lo publicado en el Blog.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Lista Gráfica de las Revistas muestras todas las revistas Diners y Selecciones en imagen grande. Das click en la imagen y una ventana se abre mostrando los temas de esa edición. Cuando entras a cualquier publicación, la misma se abre en otra ventana, de esa forma podrás llevar la continuación de los temas de esa revista.
    Cuando navegas por esta sección se guarda el punto o posición en que te has quedado. Si has revisado los temas de una revista, cuando regreses a esta sección, te situarás en la imagen de esa revista.


    Permite cambiar el tamaño de la letra en la páigna de INICIO a las miniaturas de ÚLTIMAS PUBLICACIONES y a las miniaturas al dar click en TEMAS. En las otras secciones que disponen de este ícono sólo a las miniaturas que aparecen al dar click en TEMAS, que se encuentra a mano izquierda en un recuadro azul. Al cambiar el tamaño de la letra, éste afecta a todas las secciones del Blog.


    Permite ver las lista de las publicaciones guardadas. Tocas el tema y se va a la publicación.
    Este ícono solo aparece cuando tienes, al menos, una publicación guardada.


    Este ícono aparece sólo en las publicaciones y permite ver la lista de los puntos o pantallas guardados en esa publicación. Si no has guardado al menos un punto o pantalla el ícono no aparece.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite ver las siguientes opciones que son para desplazamiento automático de la misma:

    Permite activar el desplazamiento automático y aparecen las siguientes opciones:

    Detiene el desplazamiento automático.

    Opción uno para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción dos para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción tres para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Para regresar a la velocidad estándar, presiona la opción para detener el desplazamiento y luego la de activar el desplazamiento.

    Cuando activas esta opción, el rectángulo de TEMAS, que se encuentra a mano izquierda, y la BARRA DE PAGINACION desaparecen, permitiendo leer con tranquilidad. Cuando presionas el botón de detener el desplazamiento el rectángulo y la barra aparecen nuevamente. Esto no ocurre en Navega Directo.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite visualizar las siguientes opciones:

    Permite las siguientes opciones para el texto:
    ● Alinear el texto: izquierda, centrarlo o justificarlo.
    ● Cambiar el tipo de letra.
    ● Aumentar o reducir el espacio entre las líneas.
    ● Cambiar el tamaño del texto. Afecta a todas las secciones del Blog.
    ● Ampliar el margen derecho e izquierdo.

    Permite las siguientes opciones para el color del texto:
    ● Cambiar el color de todo el texto, incluido la fecha de publicación, la categoría, los links y flechas de paginación. Si has hecho cambios de color en el TEMA, SUBTEMA y/o NEGRILLAS, al cambiar el color del todo el texto éstos no se veran cambiados. Para que tomen el color del texto general cambiado debes presionar la opción ORIGINAL en cada uno.
    ● Cambiar el color sólo del tema.
    ● Cambiar el color sólo de los subtemas.
    ● Cambiar el color del texto en negrillas.

    Cambiar el color del fondo del texto.

    Reducir el tamaño de las imágenes.


    Regresa al MENU principal.

    Aparece sólo en la página de INICIO y si has entrado a ver una categoría por medio del ícono . Permite cambiar la presentación de las miniaturas.

    Te lleva a la página de INICIO.


    OTRAS CARACTERISTICAS

    ● Cuando entras a una publicación, automáticamente se guarda el punto o la pantalla que suspendiste la lectura. Esta opción es diferente a la que se describe en el siguiente ítem. Si navegas por la publicación se guardará el punto o pantalla que te quedas de la misma.

    ● Cuando guardas una publicación se guarda también el punto o pantalla que suspendiste la lectura. Es independiente a la opción del ítem de arriba. Con este método sí puedes navegar por la publicación. Para que el punto o pantalla de retorno funcione debes cargar la publicación desde la opción que aparece en el MENU en PUBLICACIONES GUARDADAS.

    ● Tienes dos formas de ver las CATEGORIAS del Blog:
    La primera es la indicada anteriormente, que se encuentra en el MENU con el ícono
    La segunda es dando click en la categoría que se encuentra en la parte última de la publicación o también al comienzo de la publicación en Navega Directo. Este método te permite ver sólo la categoría de esa publicación. Cuando das click en la imagen y en "Publicación Completa" te vas a la publicación en la misma ventana; y si das click en el título, es en otra ventana.


    OBSERVACIONES

    ● Si guardas Puntos en una publicación no debes hacer cambios en el texto, ya sea aumentando su tamaño como dando más espacio entre líneas; ya que si lo haces después de guardarlos, el retorno no va a ser el correcto. Debes hacer primero los cambios y luego guardar los puntos o pantallas.
    ● Las LISTAS en texto se actualizan cada dos o tres meses, o a su defecto, cada 100 publicaciones.

    ALTERNATIVAS (Isaac Asimov)

    Publicado el domingo, junio 15, 2014
    La pregunta que suele hacerse holgadamente con mayor frecuencia a un escritor de ciencia ficción es: « ¿De dónde saca usted sus ideas?» Imagino que la persona que hace tal pregunta está segura de que hay alguna clase de inspiración misteriosa que sólo puede ser provocada mediante medios extraños y posiblemente ilícitos, o que el escritor realiza un ritual misterioso que puede incluso involucrar una invocación al diablo. Pero la respuesta es sólo: «Uno puede obtener una idea de cualquier cosa si está dispuesto a pensar con tenacidad y perseverancia.» Esa parte de tenacidadyperseverancia parece desilusionar a las personas. La admiración por uno cae precipitadamente y uno tiene la sensación de haberse expuesto como un impostor. Después de todo, si la tenacidadyperseverancia es lo que se necesita, cualquiera puede hacerlo. Extraño es, entonces, que unos pocos puedan. De todos modos, mi esposa, aun sabiendo mi reluctancia a contestar tal pregunta, vino y me la formuló. Nos habíamos mudado al área de Boston en 1949, cuando acepté un puesto en la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, y periódicamente hacíamos el viaje en tren rumbo a Nueva York para visitar a nuestras respectivas familias. Una vez, en el curso de uno de estos viajes en tren, tal vez por matar el rato, ella me formuló La Pregunta. Respondí: «De cualquier cosa. Si lo intentara, posiblemente conseguiría una sobre este viaje en tren.» «Adelante», dijo ella, naturalmente. De modo que me puse a cavilar con tenacidad y le conté la historia de un viaje en tren, la cual, cuando regresé a casa, escribí en su forma definitiva y la llamé “¿Y qué si...?”. De alguna manera el relato es desusado para mí en otro sentido. No es mi fuerte agregar romance a mis historias. Por qué, debo dejarlo para el consultorio del psicoanalista. Meramente establezco el hecho. Algunas veces, tengo mujeres en mis historias. En raras ocasiones, como en “Anfitriona”, la mujer es incluso la protagonista. Pero incluso entonces el romance es un factor secundario, si es que llega a aparecer. En “¿Y qué si...?”, sin embargo, la historia es todo romance. Cada vez que pienso en ello, el hecho me sorprende. Creo que es la única de mis muchas historias que es un romance completamente en serio (por oposición a lo completamente grosero). ¡Por todos los cielos! Primera aparición: Fantastic, verano 1952. Derechos de autor, 1952, por ZiffDavis Publishing Company.


    TOMAR UN TREN es algo que puede hacerse con una demora capaz de conciliarse con su retraso, por lo que puede decirse que Norman y Livvy llegaron tarde pero a tiempo, ocupando el único compartimiento libre en todo el vagón. Se sentaron de cara a la dirección del tren, sin otra cosa delante que el asiento contrario. Mientras Norman colocaba sus bultos en el portaequipajes, Livvy se dio cuenta de que estaba un tanto irritada.

    Si una pareja tomaba el asiento situado ante ellos, se verían obligados a soportar las caras ajenas todo el tiempo que tardase el tren en llegar a Nueva York; aunque, para evitar tamaño contratiempo, podrían recurrir al viejo truco de levantar sintéticas barreras de periódicos. Era una de las razones por las que odiaba tomar asiento en compartimentos de plazas enfrentadas.

    Norman no parecía haberse dado cuenta, cosa que molestaba grandemente a Livvy. Por lo común, solían entenderse a la perfección aun en los peores momentos. Y en este sencillo detalle encontraba Norman su seguridad de haberse casado con la chica ideal.

    —Nos ajustamos el uno al otro, Livvy —solía decir Norman—, he ahí la clave del éxito. Como cuando uno intenta componer un rompecabezas y encuentra que una pieza encaja perfectamente en la otra, ni más ni menos. No hay otra posibilidad, es la pieza ineludible, es decir, la chica insustituible.

    Ella reiría y contestaría:

    —Si no hubieras cogido el tranvía aquel día, posiblemente no habrías tropezado conmigo jamás. ¿Qué hubieras hecho entonces?
    —Obtener una licenciatura. Claro. Además, te hubiera encontrado otro día a través de Georgette.
    —No hubiera sido lo mismo.
    —No dudes que sí.
    —Insisto en que no. Georgette nunca me hubiera hecho aparecer. Ella estaba interesada en ti y es la clase de chica que sabe dónde puede encontrarse una rival.
    —Absurdo.

    Luego, Livvy echaría mano de su pregunta favorita:

    —Norman, ¿y si hubieras llegado un minuto más tarde y te hubieras visto obligado a coger el tranvía siguiente? ¿Qué crees que hubiera ocurrido?
    — ¿Y si los peces volaran y se lanzaran en bandadas a la cúspide de las montañas? ¿Qué crees que comeríamos los viernes entonces?

    El caso era que ambos habían coincidido en el mismo tranvía y que los peces no volaban, de manera que se habían casado cinco años atrás y comían pescado los viernes. Y justamente a causa de aquel matrimonio iban ahora a pasar una semana en Nueva York y celebrar su aniversario.

    Recordó entonces el problema presente:

    —Norman, me gustaría que tomáramos otro asiento, si te parece.
    —A mí también. Pero todavía no compartimos éste con nadie, de modo que, al menos hasta Providence, estaremos más o menos solos.

    Aquello no acabó de consolar a Livvy, que se sintió justificada cuando vio caminar por el pasillo central del vagón un pequeño y rollizo personaje. Bien, ¿de dónde venía aquel hombre? El tren se encontraba a mitad de camino entre Boston y Providence, y si el fulano había tenido un asiento, ¿por qué no lo había conservado? Como fuere, su vanidad tomó parte en el juego de las hipótesis: estaba segura de que si ignoraba al hombrecillo él pasaría de largo. De manera que comenzó a preocuparse de su cabello que, en virtud del traqueteo del tren, se había desarreglado un poco; y luego se concentró en sus ojos azules, y en su escasa boca de gordezuelos labios, de los que Norman solía decir que eran la imagen perfecta de un beso permanente.

    No era para tanto, pensó ella.

    Luego alzó la mirada y vio al hombrecillo sentado en el asiento opuesto. El fulano captó la mirada y sonrió ampliamente. Una agrupación de arrugas coronaron los bordes de la sonrisa. Se quitó precipitadamente el sombrero y lo colocó sobre la pequeña maleta negra que había traído consigo. Un mechón de blancos cabellos se desparramó en torno a la calvicie circular que asimilaba el centro de su cráneo a un desierto.

    Livvy correspondió con apenas la insinuación de una leve sonrisa y luego desvió la mirada posándola de nuevo sobre la maleta negra. Entonces su sonrisa se apagó. Dio un codazo a Norman.

    Norman alzó la mirada por encima del periódico. Encogió las cejas, casi encontrándose sobre el puente de la nariz, con aquel gesto que por lo común le otorgaba una imponente presencia. Pero tanto ellas como los oscuros ojos que brillaban debajo se dirigieron a Livvy con el usual aspecto de complacencia y diversión que solían explayar.

    — ¿Qué pasa? —dijo. Sin duda no se había fijado en el rollizo hombrecito situado frente a ellos.

    Livvy iba a indicarle con una mirada y un gesto de la mano lo que de chocante había encontrado, cuando se dio cuenta que el hombrecillo la estaba contemplando abiertamente. Livvy se sintió confusa. Norman le dirigía apenas una vaga mirada.

    Finalmente resolvió acercarse a él y susurrarle excitadísima

    — ¿Has visto lo que hay escrito sobre su maleta?

    Mientras se lo decía miró de nuevo y comprobó que no se había equivocado. Las letras no eran muy grandes pero resaltaban por su blancura contrastando con el fondo negro. En trazos redondos podía leerse: «Alternativa. »

    El hombrecillo estaba sonriendo otra vez. Asintió repetidas veces con la cabeza y señaló alternativamente las palabras escritas sobre la maleta y a sí mismo. —Debe ser su nombre —dijo Norman en un aparte teatral. —Vamos, hombre —replicó Livvy—, ¿cómo puede ser eso el nombre de nadie? Norman apartó el periódico. —Ahora lo verás —dijo, y se inclinó hacia delante—. ¿Señor Alternativa? El hombrecillo lo miró, solícito.

    — ¿Tiene usted hora, señor Alternativa?

    El hombrecillo sacó un gran reloj del bolsillo de su chaleco y lo puso ante Norman.

    —Gracias, señor Alternativa —dijo Norman. Luego añadió en un susurro—: ¿Te das cuenta, mujer?

    Sin duda habría vuelto a centrarse en su periódico si el hombrecillo, que había comenzado a abrir su maleta, no hubiera llamado la atención de los otros dos con los movimientos que imprimía a uno de sus dedos extendidos. Lo que estaba sacando era una plancha de cristal mate, de aproximadamente nueve pulgadas de ancho y alto y una pulgada de grueso. Tenía los bordes cortados en bisel, los ángulos redondeados y no mostraba el menor distintivo de nada que lo destacara. Luego sacó un pequeño alambre que adosó a la plancha de cristal, colocó el conjunto sobre sus rodillas y se quedó mirando a la pareja con orgullosa satisfacción.

    —Por el cielo, Norman —dijo Livvy, repentinamente sobresaltada—, es una especie de dibujo... Norman se acercó un poco más. Luego miró abiertamente al hombrecillo.
    — ¿Qué es eso? —preguntó— ¿Una nueva clase de televisión?

    El hombrecillo negó con la cabeza. Livvy respondió por él.

    —No, Norman, somos nosotros.
    — ¿Qué?
    — ¿Acaso no lo ves? Es el tranvía donde nos encontramos tú y yo. Mírate en el asiento de atrás, con aquel sombrero de fieltro que tiré por inservible hace tres años. Mira: ahora subimos Georgette y yo. Aquella mujer gorda... en la plataforma... ¡Norman! ¿No lo estás viendo?
    —Debe ser alguna clase de ilusión —murmuró Norman.
    —Pero también lo estás viendo, ¿no? Por eso él lo llama «Alternativa». El cristal podría mostrarnos otra alternativa. Lo que hubiera ocurrido de no haber sufrido aquel viraje el tranvía.

    Livvy estaba segura de ello. Se encontraba sumamente excitada y completamente segura de lo que pensaba. Mientras contemplaba y se sumergía en las imágenes de la plancha de cristal, el descendente sol de la tarde y el vagón de tren en que se encontraban comenzaron a desvanecerse.

    Podía recordar aquel día. Norman conocía a Georgette y ya estaba a punto de cederle el asiento cuando el tranvía sufrió una sacudida que arrojó a Livvy contra rodillas del hombre. Era ridículo verse sentada en el regazo de Norman, pero así había ocurrido. Se sintió tan avergonzada que Norman tuvo que recurrir primero a su galantería y luego a su conversación. Ni siquiera fue necesaria una presentación por parte de Georgette. Cuando bajaron del tranvía, él ya sabía dónde trabajaba Livvy.

    Todavía podía recordar la sonrisa forzada que Georgette le lanzó cuando ambas se separaron.

    —Parece que le gustas a Norman —le había dicho su amiga.
    —Oh, no seas tonta —había replicado Livvy—. Simplemente ha estado cortés. Aunque es un chico guapo, ¿verdad?

    Tan sólo seis meses después contraían matrimonio.

    Y hete aquí que de nuevo veía ahora el mismo tranvía, con Norman, Livvy y Georgette. Y mientras pensaba en ello, el tren desaparecía, el monótono traqueteo se desvanecía por completo, ocupando su lugar los confines del tranvía. Acababa de detenerse y subieron Georgette y ella.

    Situadas en la plataforma, sufrieron los embates del monótono y ridículo ritmo del vehículo. Entonces se dirigió a su amiga.

    —Hay alguien que te mira, Georgette. ¿Lo conoces?
    — ¿Yo? —Georgette ensayó una mirada deliberadamente casual por encima de su hombro. Luego añadió—: Sí, lo conozco un poco. ¿Qué crees tú que querrá?
    —Averigüémoslo —dijo Livvy. Se sentía complacida en su picardía.

    Georgette era conocida por su coqueteo con los hombres y sería divertido comprobar si no pasaba todo de mera fanfarronada. Además, éste parecía bastante... interesante.

    Se dirigió hacia la parte de los asientos y Georgette la siguió sin demasiado entusiasmo. Justo cuando Livvy alcanzaba el asiento situado frente al que ocupaba el joven, el tranvía tomó bruscamente una curva haciéndole perder el equilibrio. Livvy intentó desesperadamente atrapar una de las agarraderas de cuero que pendían de la barra superior. La atrapó con la punta de los dedos y pudo sostenerse. Por alguna razón, sin embargo, momentos antes le había parecido que no había ninguna correa lo bastante cercana como para poder sujetarse a ella. Como quiera que fuese, sintió que según las leyes naturales ella debía haber caído. Algo había sido rectificado.

    El joven no la miraba. Estaba sonriendo a Georgette y levantándose de su asiento. Tenía unas impresionantes cejas que le conferían un aspecto de competencia y autodominio. Livvy decidió que le gustaba.

    Georgette estaba diciendo:

    —Oh, no, no te molestes. Vamos a bajar dentro de dos paradas.
    —Pensé que íbamos a ir a Sach —dijo Livvy.
    —Iremos. Pero acabo de recordar que tenía que hacer algo allí. No me llevará más de un minuto.
    — ¡Próxima parada, Providence! —anunciaron los altavoces. El tren reducía velocidad y el mundo pasado volvió a sumergirse una vez más en la plancha de cristal. El hombrecillo les estaba sonriendo.

    Livvy se dirigió a Norman. Se sentía un tanto alterada.

    — ¿También tú estabas pensando en todo aquello?
    — ¿Qué ocurre? ¿Acaso no podemos estar tan cerca de Providence? —Miró su reloj— . Creo que sí. —Luego, a Livvy—: No te caíste esa vez.
    —Luego lo viste, ¿verdad? —Arrugó el entrecejo—. Claro, ha salido a gusto de Georgette. Estoy segura de que inventó su excusa sólo para evitar mi encuentro contigo. ¿Cuánto hacía que conocías a Georgette, Norman?
    —No mucho. Lo bastante para reconocerla nada más verla y creer que debía ofrecerle mi asiento.

    Livvy alargó el labio inferior.

    —No tienes por qué estar celosa de lo que podía haber sido criatura. Además, ¿qué diferencia habría habido? Hubiera sido suficiente con que nos cruzáramos al salir de tu trabajo.
    —No me hubieras mirado.
    —Difícilmente.
    —Entonces, ¿cómo te hubieras encontrado conmigo?
    —De cualquier manera. No sé. Pero reconocerás que estamos discutiendo por algo más bien estúpido.

    Providence comenzaba a quedar atrás. Livvy se sintió turbada. El hombrecillo había estado siguiendo su conversación sostenida en susurros, y con la desaparición de su sonrisa mostraba que había comprendido. Livvy se dirigió a él:

    — ¿Puede mostrarnos algo más?
    —Aguarda, Livvy —interrumpió Norman—. ¿Qué vas a hacer?
    —Quiero ver el día de nuestra boda. Qué habría pasado ese día si yo hubiera cogido la agarradera de cuero.
    —No coincido contigo. Creo que no nos hubiéramos casado el mismo día.
    —Señor Alternativa —insistió Livvy pese a todo—, ¿puede mostrármelo? —El hombrecillo asintió con la cabeza.

    La plancha de vidrio comenzó a animarse de nuevo. Al principio un tanto borrosamente. Luego, la luz se fue concentrando y condensándose en figuras concretas. Una débil música de órgano resonó en los oídos de Livvy...

    Norman saltó incisivamente.

    — ¿Lo ves? Mira, ahí estoy yo. Es el día de nuestra boda. ¿Estás satisfecha? Los ruidos del tren comenzaron a desaparecer de nuevo y lo último que oyó Livvy fue su propia voz que decía: —Sí, ahí estás tú. Pero, ¿dónde estoy yo?

    Livvy estaba sentada en uno de los bancos de la iglesia. No había esperado atender la invitación. En los últimos meses se había sentido más y más alejada de Georgette, sin saber exactamente por qué. Se había enterado de su compromiso matrimonial por medio de un amigo común, compromiso entre ella y, naturalmente, Norman. Recordaba muy claramente aquel día, seis meses atrás, cuando lo vio por vez primera en el tranvía. Era la ocasión en que Georgette pareció desear apartarla tan rápidamente de la mirada de aquel hombre. Se había encontrado con Norman otras veces, pero siempre estaba Georgette con él.

    Bien, no tenía por qué estar resentida; sin duda no era el hombre que le reservaba el destino. Pensó que Georgette parecía más hermosa de lo que realmente era. En cambio, él era muy guapo.

    Se sintió triste y un tanto vacía, como si advirtiera que algo no funcionaba como debiera, algo que de alguna manera ella no podía ordenar en su mente. Georgette había pasado junto a ella, caminando a lo largo de la nave central, sin aparentar verla; en cambio se había fijado en los ojos de Norman y acabó por sonreírle. Livvy pensó que Norman le había devuelto la sonrisa.

    Escuchó las distantes palabras mientras la iban alejando de allí:

    —Yo os declaro...

    El ajetreo del tren se impuso de nuevo. Una mujer caminaba por el pasillo central conduciendo a un niño de la mano. De vez en cuando llegaban las entrecortadas risas de algunas adolescentes sin duda situadas algunos compartimentos más allá. Un empleado de ferrocarriles pasó rápidamente portando algún misterioso mensaje. Livvy lo advertía todo pasivamente.

    Permanecía allí sentada, la mirada tendida al exterior, contemplando el relampagueante paso de árboles y postes telefónicos.

    —Te casaste con ella —dijo.

    La miró durante un momento y luego torció levemente un lado de su boca.

    —No en la realidad, Livvy. Mi mujer eres tú. Piénsalo con calma unos cuantos minutos y verás cómo te convences.
    —Sí —dijo Livvy—, te casaste conmigo... porque me caí en tus rodillas. De lo contrario, te hubieras casado con Georgette. Si ella no te hubiera querido, te habrías casado con alguna otra. Te habrías casado con cualquiera. Demasiadas para las piezas de tu rompecabezas.
    —Muy bien —dijo Norman con excesiva lentitud—, y que yo sea maldito. —Se llevó las manos a la cabeza y ruego las dejó resbalar hasta cubrirse con ellas los oídos como si no quisiera oír nada más—. Escucha, Livvy, escucha: estás sacando estúpidas conclusiones de lo que no es sino un juego de magia. No puedes culparme por algo que no he hecho.
    —Podías haberlo hecho.
    — ¿Cómo lo sabes?
    —Tú mismo lo has visto.
    —Sólo he asistido a una ridícula sesión de... hipnotismo, supongo. —Su voz se alzó ahora con repentina iracundia. Se dirigió al hombrecillo sentado frente a ellos—: Lárguese, señor Alternativa o como quiera que se llame. Váyase de aquí. No queremos nada de usted. Salga antes que coja su juego de manos y lo tire por la ventana y a usted detrás.

    Livvy lo sujetó.

    — ¡Detente, detente! Estás en un tren lleno de gente.

    El hombrecillo se arrinconó cuanto pudo en su asiento y ocultó su pequeño equipaje tras su diminuto cuerpo. Norman lo miró, luego miró a Livvy, y luego miró a la anciana dama que a través del pasillo contemplaba la escena con evidente desaprobación.

    Su rostro cambió varias veces de color y optó por quedarse inmóvil. Se mantuvieron en helado silencio mientras atravesaban New London. Pasaron quince minutos después de atravesar New London. Norman llamó a Livvy. Livvy no respondió. Miraba por la ventana sin ver otra cosa que el vidrio.

    — ¡Livvy, Livvy! ¡Respóndeme! —insistió Norman.
    — ¿Qué quieres?
    —Mira, todo esto es absurdo. Ignoro cómo lo hace el tipo este pero mientras no acredite su legitimidad no tienes por qué ponerte así. Además, ¿por qué te detuviste en aquel momento? Suponiendo que yo me hubiera casado con Georgette, ¿crees que tú habrías estado sola? Deduzco que ya debías estar casada cuando tuvo lugar mi hipotética boda. Quizá por eso me casé con Georgette.
    —Yo no estaba casada.
    — ¿Cómo lo sabes?
    —Lo juraría. Sé cuáles eran mis pensamientos entonces.
    —Bueno, te habrías casado al año siguiente.

    Livvy sintió que la cólera crecía dentro de ella.

    —Y si lo hubiera hecho, seguramente no te habría importado.
    —Por supuesto que no. Lo que nos viene a confirmar que en el mundo real no tenemos por qué ser responsables de las opciones y alternativas que se presentaren.

    Las ventanas de la nariz de Livvy se hincharon. Pero nada dijo.

    —Mira —dijo Norman—. ¿Recuerdas la fiesta del penúltimo Año Nuevo?
    —Y cómo no. Me derramaste encima todo un cubo de alcohol.
    —No me refería a eso. Aparte, no era más que un frasco de ponche y pudo haber sido peor. Lo que quiero decir es que la dueña de la casa, Winnie, era quizá la mejor amiga que tenías desde antes de nuestro matrimonio.
    — ¿Y?
    —Georgette también era una buena amiga suya, ¿no es así?
    —Sí.
    —Perfecto. Tú y Georgette hubierais ido a la reunión sin mirar con cuál de las dos yo estaba casado. Dejemos que nos muestre aquella reunión como si yo hubiera estado casado con Georgette y apostaré que tú estabas allí o con tu novio o con tu marido.

    Livvy dudó. Se sintió atemorizada, ante aquella posibilidad.

    — ¿Tienes miedo de probar fortuna?

    Fue esto lo que, naturalmente, la decidió. Se volvió hacia él con violencia.

    — ¡No, no tengo miedo! Y espero estar casada en la hipótesis. No había razón para estar apenada por ti. Es mas, me gustará ver qué ocurre cuando derramas la coctelera sobre Georgette. Te pondrá verde en público. La conozco. Quizá veas entonces alguna diferencia entre las piezas del rompecabezas. —Hizo un gesto enérgico con la cabeza y cruzó los brazos duramente sobre el pecho.

    Norman dirigió una mirada al hombrecillo, pero no había necesidad de palabras. La plancha de vidrio yacía nuevamente sobre su regazo.

    — ¿Lista? —dijo Norman, conteniendo la tensión. Livvy movió la cabeza asintiendo, dejando que el ruido del tren volviera a desvanecerse.

    Livvy, todavía resentida del frío exterior, se encontraba en el vestíbulo. Acababa de quitarse el abrigo salpicado de nieve y se frotaba los brazos aún no acostumbrados a la caricia del aire libre.

    Los saludos de «Feliz año nuevo» se mezclaban con las chillonas notas de alguna radio encendida. El agudo chillido de Georgette fue casi lo primero que oyó desde su entrada. Se dirigió hacia ella. No había visto a Georgette o a Norman desde hacía semanas.

    Georgette alzó una ceja, amaneramiento cultivado por ella en sus últimos tiempos, y dijo:

    — ¿No viene nadie contigo, Livvy? —La mirada de Georgette recorrió el entorno de su amiga como para descubrir la presencia de alguien y luego regresaron a Livvy.
    —Creo que Dick se dejará caer por aquí más tarde —dijo Livvy con indiferencia—. Tenía que hacer antes un par de cosas. —Mientras lo decía se sintió cada vez más indiferente.
    —Bueno —dijo Georgette, sonriendo—, Norman está aquí. Eso te protegerá de tu soledad, querida.

    Mientras decía esto, Norman apareció procedente de la cocina. Portaba una coctelera en las manos y a medida que caminaba el recipiente de los cubitos de hielo prestaba una nota musical a sus palabras.

    —Compongamos, oh alborotadores, un combinado capaz de aplacar vuestros desordenados ánimos... ¡Eh, Livvy!

    Caminó hacia ella mientras le dedicaba una cordial bienvenida.

    — ¿Dónde te has metido todo este tiempo? Me parece no haberte visto en lo menos veinte años. ¿Qué pasa? ¿Acaso Dick no quiere que nadie más te vea?
    —Llena mi vaso, Norman —dijo Georgette vivamente.
    —En seguida —dijo Norman sin mirarla—. ¿Quieres tú también, Livvy? Te conseguiré un vaso. —Se giró y todo sucedió precipitadamente.

    Livvy gritó: « ¡Cuidado!» Lo había visto venir, incluso tenía el vago sentimiento de que todo aquello ya había ocurrido antes, pero lo dejó estar como se abandonan los sucesos en manos del destino. El pie de Norman tropezó en el borde de la alfombra; vaciló, luchó por mantener el equilibrio, y la coctelera saltó por los aires cayendo sobre Livvy toda una catarata de helado licor que la dejó calada desde la cabeza hasta los pies.

    Se quedó inmóvil, sin saber qué hacer. Los murmullos se detuvieron a su alrededor y durante unos escasos e intolerables momentos gesticuló inútilmente, en tanto Norman repetía « ¡Condenación!» en voz alta.

    —Ha sido tristísimo, Livvy —dijo Georgette, con frialdad—. Un accidente como otro cualquiera. Espero que el vestido no te haya costado mucho.

    Livvy optó por echar a correr. Se introdujo en una habitación vacía y relativamente en calma. A la luz de la lámpara situada junto al armario ropero, buscó entre los abrigos que había encima de la cama intentando encontrar el suyo.

    Norman había ido tras ella.

    —Livvy, no hagas caso de lo que ha dicho. Lo siento muy de veras. Haré...
    —No te preocupes. No te echo la culpa. —Parpadeó rápidamente sin mirarlo—. Iré a mi casa y me cambiaré.
    — ¿Vas a volver?
    —No lo sé. No sé lo que haré.
    —Escucha, Livvy... —Los cálidos dedos de Norman estaban sobre sus hombros...

    Livvy sintió una curiosa sensación muy dentro de ella, mientras pensaba que algosemejante a telas de araña iba desgarrándose y...

    ...y los ruidos del tren regresaron.

    Algo no había funcionado acorde con el tiempo mientras ella estaba allí..., en el cristal. Fuera del tren sólo se veía el espacio inundado por los tonos del crepúsculo. Las luces del tren fueron encendidas. Pero esto no importaba. Pareció recuperarse del esguince acontecido en sus entrañas.

    Norman se frotaba los ojos con el índice y el pulgar.

    — ¿Qué ocurre? —dijo.
    —Ya ha pasado.

    Norman miró su reloj.

    —Pronto estaremos en New Haven.
    —Lo derramaste sobre mí —dijo Livvy como maravillándose.
    —Bueno, así fue en la vida real.
    —Pero en la vida real yo era tu mujer. En esta ocasión debías haberlo derramado sobre Georgette. ¿No resulta curioso? —Pero ella pensaba en el hecho de que Norman la persiguiera; sus manos sobre sus hombros... Lo miró y dijo con cálida satisfacción: —No estaba casada. —No, ciertamente. Pero, ¿era con ese Dick Reinhardt con el que estabas saliendo? —Sí.
    — ¿No estabas planeando casarte con él, Livvy?
    — ¿Celoso, Norman?
    — ¿De qué? —Norman parecía confuso—. ¿De una plancha de vidrio? Claro que no. —No creo que me hubiera casado con él.
    — ¿Sabes? La escena terminó justo cuando menos lo deseaba yo. Había algo que estaba a punto de ocurrir, lo sé. —Se detuvo, y luego añadió lentamente—: Era mientras pensaba que hubiera preferido hacérselo a cualquier otro en la sala. ¿A Georgette incluso?
    —Ni me hubiera molestado en pensar en ella entonces. Supongo que no me crees. —Quizá sí. —Lo miró—. He sido una tonta, Norman. Vivamos... vivamos nuestra vida real. No juguemos con cuantas cosas que pudieron haber sido y no fueron. Sin embargo, Norman insistió y cogiéndole las manos dijo: —No, Livvy. Una última ocasión. Veamos lo que hubiéramos hecho en aquel momento, Livvy. Ese minuto decisivo... si yo hubiera estado casado con Georgette. Livvy estaba un poco asustada. —No, por favor, Norman. —Pensaba en los ojos de Norman, sonriéndole ampliamente mientras, al lado de una Georgette a la que no había dedicado una sola mirada, sostenía la fatídica coctelera. No quería saber lo que ocurrió después. No quería aquella vida potencial, sino este presente.

    New Rayen vino y pasó de largo.

    Quiero intentarlo, Livvy —insistió Norman. Como tú quieras, Norman —dijo ella. Se esforzó en asegurarse que no tenía importancia. Que nada tenía importancia. Cruzó las manos frente a su pecho y se apretó los brazos. Mientras hacía esto, pensó:

    —Ninguna fantasía proyectada podrá separarlo de mí.

    Norman se dirigió de nuevo al hombrecillo.

    —Por favor...

    Bajo la amarillenta luz del vagón el proceso pareció tomar más tiempo. La superficie del cristal fue aclarándose paulatinamente, como si un puñado de nubes fuera disperso por el soplo de algún tranquilo viento. —Hay algo que no funciona —dijo Norman—. Somos nosotros, pero tal y como nos encontramos ahora.

    Era cierto. Las dos figuras aparecían en un tren, sentadas en un departamento de asientos enfrentados. El campo de visión aumentaba ahora. La voz de Norman sonaba en la distancia y se desvanecía.

    —Es el mismo tren —decía—. La ventana trasera está agrietada como... Livvy era enormemente feliz. Dijo:
    —Ojalá estemos en Nueva York.
    —No será antes de una hora, querida —dijo Norman. Luego añadió—: Voy a besarte.
    —Hizo un movimiento como si fuera a hacerlo.
    — ¡Aquí no! Oh, Norman, la gente nos mira. Norman se echó atrás.
    —Deberíamos haber tomado un taxi —dijo.
    — ¿De Boston a Nueva York?
    —Claro. Allí no te hubieras negado. —Livvy se echó a reír.
    —Te pones la mar de divertido cuando intentas actuar ardientemente.
    —No es una actuación. —Su voz se tornó repentinamente sombría—. Ni tampoco una hora lo que nos queda. Siento como si hubiera estado esperando cinco años. —Yo también.
    — ¿Por qué no pude encontrarte primero? ¡Cuánto tiempo perdido!
    —Pobre Georgette —gimió Livvy.
    —No lo sientas por ella, Livvy —dijo Norman con impaciencia—. Nunca tuvimos éxito en nuestro matrimonio. Estará contenta de verse libre de mí.
    —Sabía eso. Por eso dije «Pobre Georgette». Estoy apenada por ella por no haber sido capaz de apreciar lo que tenía.
    —Bueno, aprécialo ahora que lo tienes tú —dijo él—. Aprécialo, ya que sabes darte cuenta tan inmensa e infinitamente... o, más que eso, aprécialo al menos la mitad de lo que yo aprecio lo que he conseguido.
    — ¿Te divorciarás también de mí, si no?
    —Antes pasarás por encima de mi cadáver —dijo Norman.
    —Es todo tan extraño... —dijo Livvy—. A menudo pienso: ¿Qué hubiera ocurrido si no hubieras derramado sobre mí aquella coctelera? No hubieras venido tras de mí; no me hubieras dicho lo que me dijiste; yo no hubiera sabido jamás lo que supe. Hubiera sido tan diferente... todo.
    —Absurdo. Habría sido exactamente lo mismo. Hubiera ocurrido en cualquier otra ocasión. —Me gustaría saberlo —dijo Livvy suavemente.

    Las luces de la ciudad estallaron en el exterior y la atmósfera de Nueva York los envolvió. El pasillo del vagón se llenó de viajeros preparados para descender con sus equipajes.

    Livvy se sintió como una isla en el tumulto hasta que Norman la cogió del brazo.

    —Las piezas del rompecabezas encajan, después de todo —dijo mirándolo.
    —Naturalmente —dijo él.

    Puso una mano sobre la de Norman.

    —Estaba equivocada. Yo pensaba que puesto que nos teníamos el uno al otro, también poseíamos todos los posibles del uno y del otro. Pero no todas las posibilidades nos afectan. Con lo real tenemos suficiente. ¿Entiendes lo que quiero decir?

    Norman afirmó con la cabeza.

    —Hay millones de alternativas. No quiero saber qué ocurriría con cualquiera de ellas. Nunca más diré « ¿qué hubiera pasado si...?» nuevamente.
    —Tranquilízate, querida —dijo Norman—. Toma tu abrigo. —Lo buscó en su valija.
    — ¿Dónde está el señor Alternativa? —preguntó Livvy de súbito.

    Norman se volvió lentamente y contempló el asiento vacío frente a ellos. Juntos se pusieron a mirar el resto del vagón que la gente apiñada les permitía observar. —Quizá —dijo Norman— se haya ido a otro vagón.

    — ¿Por qué? Además, no se hubiera olvidado su sombrero. —Y fue a recogerlo.
    — ¿Qué sombrero? —dijo Norman.

    Livvy se detuvo y sus dedos se cerraron en torno al vacío.

    —Estaba ahí... Estaba casi tocándolo y... —Lo miró sorprendida y añadió—: Oh, Norman, ¿qué hubiera pasado si...?

    Norman puso un dedo sobre los labios de Livvy.

    —Querida... —dijo.
    —Lo siento. Bueno, ayúdame con el equipaje.

    El tren penetró en el túnel bajo Park Avenue y el ruido de las ruedas se convirtió en un estrepitoso fragor.


    Fin