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  • SOMBRA DEL TEMA
  • ● Quitar
  • ● Normal

  • PRESENTACIÓN DEL BLOG

    El objetivo de este blog es ofrecerte lectura con un estilo diferente y personalizable; brindando opciones para que el área y lo que lees o ves sean agradables, a tu gusto y necesidad.

    Aquí encontrarás lectura variada: libros y relatos completos, chistes, temas de salud, sobre la pareja, los hijos, consejos, temas variados, revistas Selecciones y Diners. Las revistas selecciones están ordenadas de manera que puedas leer cada una completamente. No requieres suscribirte, no hay publicidad ni enlaces ajenos al blog, todo es totalmente gratis.

    El blog dispone de más de 8000 publicaciones y más de 15000 imágenes. Las publicaciones están distribuidas por categoría. Puedes crear tu propia lista o listas de temas, o, categorizarlas según tu elección.

    Así como los temas de las publicaciones, también puedes organizar o categorizar las imágenes según tus gustos.

    La navegación en el blog es fácil, práctica y rápida; su manejo también es fácil e intuitivo. A continuación una visión rápida de sus características:

    Puedes darle diferentes aspectos con el sinnúmero de combinaciones que te permite el blog al SALON DE LECTURA, INICIO, INDICE O LISTA, CATEGORIA y NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL; sin perder el estilo dado cuando regreses al blog; permitiendo de esta manera dejarlo a tu gusto. Además, esos cambios realizados puedes definirlos en 10 estilos, los cuales puedes cargarlos en el momento que quieras. También puedes darle un estilo a cada post o publicación, a cada categoría, agrupar las publicaciones en 3 grupos diferentes y/o categorizarlos en "Lectura", "Leído", "Menú Personal 1 a 16"; todos independientes entre sí. Y si te preocupa que borren o dañen tus ESTILOS o CAMBIOS, también hay la opción de protegerlos.

    Puedes cambiar el tamaño, color y estilo de la letra; dar realce a: temas, subtemas, letra cursiva, texto entre comilla, dialogo entre dos personas, listas, texto en blockquote, título de la publicación; puedes ampliar o centrar la publicación; dejar marcado partes interesantes de alguna lectura; ver la publicación en dos, tres o cuatro columnas; emplear opacidad o transparencia, definir colores, ocultar secciones, ampliar las imágenes, crear indices de hasta 121 temas en los libros, cambiar de lado o inmovilizar el sidebar, crear listas personales de las publicaciones y catalogarlas a tu necesidad, crear sesiones para cuando dos o más personas usan la misma máquina, etc. etc.

    Si eres nuevo en el Blog y eres amante de la lectura te recomiendo leer "PERSONALIZA - MANUAL DEL BLOG" que se encuentra en el menú; pequeño manual que te permitirá sacarle el mayor provecho a las opciones brindadas; o, el tema "CÓMO FUNCIONA EL BLOG", que sigue a continuación de "OBSERVACIONES", en este mismo gadget.

    Prueba personalizando esta SECCION dando click en   P A N E L   del lado izquierdo.

    Presiona AQUI para información detallada sobre las opciones de PERSONALIZACION de este blog.

    CARACTERÍSTICAS DEL BLOG

    Algunas características requieren tener las funciones del PANEL activado.

    GENERAL
    • Las publicaciones están catalogadas por CATEGORIA y SUB-CATEGORIA
    • Rápido acceso a las CATEGORIAS y SUB-CATEGORIAS por medio del MENU
    • Ventana de INTRODUCCION en todas las secciones, para las miniaturas y listas en texto
    • Tres slides de fondo (si has guardado imágenes en los slides 1, 2 y 3)
    • Listado de las publicaciones en:
      - Orden Alfabético
      - Por Categoría
      - Libros
      - Relatos Cortos
      - Por Autor (libros y relatos cortos)
      - Sólo imágenes (libros)
      - Sólo imágenes (revistas Diners y Selecciones)
      - Una sola página con todo lo arriba descrito
    • Guardar publicaciones para su acceso rápido en LECTURAS
    • Catalogar publicaciones para su acceso rápido en MENU PERSONAL (16 categorías personales y una de LEIDO)
    • Historial de las publicaciones navegadas (MENU / MENU PERSONAL / 13-16)
    • Activar o desactivar el desplazamiento del MENU
    • Cambiar la imagen del Header por cualquier otra que te ofrece el blog
    • Cambiar la imagen del Header por cualquier imagen del internet
    • Ver el MENU con ICONOS
    • Crear un MENSAJE como recordatorio
    • Que el MENSAJE creado aparezca en 6 intervalos diferentes de tiempo
    • Crear SESIONES cuando entran al blog más de una persona en una misma máquina
    • Agregar clave para que no puedan accesar a un usuario o sesión
    • Permitir que la imagen del header cambie automáticamente cada vez que entras a la página. Independiente por sección del blog
    • Cambiar el aspecto de la página y guardarlos en ESTILOS personales (Básico y 1 a 9), independiente en cada sección del blog (INICIO, LISTAS o INDICE y SALON DE LECTURA)
    • Cambiar el aspecto de la página sin que los cambios se guarden
    • Borrar los cambios que realizas en una página por cada sección de la misma, o todo
    • Cargar ESTILOS predefinidos, independientes en cada sección del blog (INICIO, LISTAS o INDICE y SALON DE LECTURA)
    • Cargar los ESTILOS predefinidos de forma aleatoria u ordenada
    • Cargar los ESTILOS predefinidos y que se aplique el mismo en las otras secciones
    • Cargar un ESTILO personal
    • Cargar un ESTILO personal de forma aleatoria u ordenada
    • Copiar un ESTILO, personal o predefinido
    • Copiar un ESTILO personal o predefinido a otro USUARIO
    • Proteger los ESTILOS personales
    • Agregar CLAVE para que los ESTILOS personales no puedan ser protegidos o desprotegidos por otras personas
    • Crear NOTAS indefinidas
    • Te indica qué publicaciones tienen NOTAS, y cuántas tiene cada una
    • Acceso a la última publicación navegada
    • Muestra la fecha de la última navegación hecha en el Salon de Lectura
    • Guardar las imágenes en los SLIDES y BANCOS DE IMAGENES (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Dar zoom a las IMAGENES (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Fijar una imagen como fondo (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Ver la imagen en pantalla completa (menos en en la página de INICIO)
    • Activar SLIDES, como fondo, con las imágenes guardadas en los SLIDES 1, 2 y 3
    • Indica cuál de los ESTILOS 1 a 9 y BASICO están ocupados
    • Dar a las imágenes tonos grises (independiente por sección de la página)
    • Dar al MENU para que tenga colores diferentes
    • Dar a las MINIATURAS, SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR para que tengan colores diferentes
    • Permitir que al dar click en una MINIATURA con la opción arriba indicada, la publicación adquiera ese color.
    PÁGINA DE INICIO
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (últimas publicaciones)
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (sidebar)
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (downbar)
    • Desactivar el cambio automático de los temas del: Slide, Sidebar y Downbar
    • Permitir ver las imágenes de las "Últimas publicaciones" a la izquierda y a la derecha
    • Cambiar de aspecto
    • Cambiar las miniaturas de "Últimas Publicaciones" por una categoría a elección
    • Que las miniaturas de las últimas publicaciones adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas de las últimas publicaciones, el slide, menú, sidebar y downbar aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    PÁGINAS DE LAS LISTAS
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas
    • Ver las listas con IMAGENES y TEXTO
    • Ver las listas solo IMAGENES o solo TEXTO
    • Diferentes formas de ver la lista en IMAGENES
    • Aumentar la cantidad de imágenes a mostrar
    • INTRO de las publicaciones
    • Cambiar el aspecto del INTRO
    • Cambio de las imágenes automático, con 4 intervalos de tiempo
    • El intervalo puede ser fijo o sólo por una vez
    • Guarda la última publicación o grupo de imágenes revisado por categoria (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • Cambiar de aspecto
    • Que las miniaturas adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    PÁGINA DE CATEGORIAS
    • Guarda el último grupo revisado (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • Puede adquirir el ESTILO dado en el SALON DE LECTURA, por CATEGORIA y SUB-CATEGORIA
    • Cambiar de aspecto
    • Que las miniaturas adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    SALON DE LECTURA
    • Cambiar el aspecto de la publicación por y guardarlos por:
      - ESTILOS Personales (Básico, 1 a 9), se aplica a todas las publicaciones
      - Por Categoria (1, 2 y 3)
      - Por Sub-Categoria (1, 2 y 3)
      - Por Publicación
      - Por Grupos 1, 2 y 3
      - Por listas de LECTURA, MENU PERSONAL (1 a 16) y LEIDO
    • Cargar un ESTILO:
      - En todas las publicaciones (ajeno a estilos Básico y 1 a 9)
      - Para todo el blog
      - Para todo el blog y publicaciones
      - Para todo el blog menos en el SALON DE LECTURA
      - Respetando si la CATEGORIA tiene un ESTILO propio
      - Respetando si la publicación tiene un ESTILO propio
      - Definiendo el orden de carga de los GRUPOS 1, 2 y 3
    • Cambiar el aspecto de la publicación y del texto
    • Diferenciar conversaciones en las publicaciones (menos libros y relatos cortos)
    • Definir para cuando se ingrese a una publicación se coloque la primera imagen como fondo
    • Guardar hasta 121 puntos o partes importantes de una publicación (como un índice). Por publicación
    • Guarda la posición donde suspendes la lectura de forma rápida
    • Desplazamiento automático de la publicación (7 niveles de velocidad)
    • Guia de lectura cuando hay mucho texto
    • Lleva un registro de las CATEGORIAS, SUB-CATEGORIAS, PUBLICACIONES y publicaciones en GRUPOS con ESTILO aplicado
    • Que los widgets del sidebar adquieran fondos de color diferente
    • Que las miniaturas del sidebar del widget OTRAS PUBLICACIONES, adquieran fondo de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente del widget OTRAS PUBLICACIONES del sidebar, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    • Colocar la imagen principal de la publicación para que ocupe el ancho de la página.
    PÁGINA NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL
    • No hay refresco de pantalla
    • Las mismas opciones del SALON DE LECTURA
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    PÁGINA NAVEGAR DIRECTO 1
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    PÁGINA NAVEGAR DIRECTO 2
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • La primera imagen de la publicación está como fondo
    PÁGINA NAVEGAR DIRECTO 3
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda el último grupo de publicaciones revisados (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    MI LIBRERIA
    • Edición de las NOTAS guardadas
    • Edición de las imágenes guardadas en los Slides 1, 2, 3 y Bancos de Imágenes
    • Edición de las publicaciones guardadas en Lecturas, Personal 1 a 16 y Leído
    • Permite copiar las imágenes y publicaciones entre Slides y Banco de Imágenes y entre Listas
    • Permite copiar las imágenes y publicaciones guardadas a otro usuario o sesión

    CÓMO FUNCIONA EL BLOG

    Si eres nuevo en el blog y quieres aprender cómo funciona, o hay partes algo complicadas, te daré una explicación detallada para que puedas comprender a fondo su funcionamiento y aprovechar las características que te brinda.

    Para comenzar explicaré rápidamente las características que te ayudarán en la lectura en el SALON DE LECTURA:

    En el MENU, en "+Otros", encontrarás las opciones CREAR NOTA y VER O EDITAR NOTAS, esas opciones te permiten crear una NOTA de forma rápida y/o ver la ventana de NOTAS y revisar todas las que has creado. La letra "N" debajo de la palabra PANEL hace la misma función. En la misma sección "+Otros" encontrarás "Ultima Lectura" y una fecha, la fecha es la última vez que estuviste en el blog, y Ultima lectura es la última publicación que leiste o revisaste; dando click a esa frase te vas a esa publicación.

    Cuando estás en una publicación y te has desplazado un poco hacia abajo, ese punto se guarda automáticamente. Cuando regresas a la misma publicación, la pantalla se situará en ese punto. Cada publicación es independiente.

    Otra forma de hacerlo es dejando marcado el punto donde la suspendes, dando doble click en cualquier parte de la línea que suspendes la lectura; al hacer esto automáticamente aparece un punto en la parte última del MENU. Cuando regreses a la publicación das click en ese punto y te desplazarás a la línea donde suspendiste la lectura. La línea de retorno debe estar entre "I PANEL N". Una vez que haz dado click en el punto, el mismo desaparece del MENU.

    Cuando una publicación tiene NOTAS guardadas y puntos guardados, aparece en la parte última del MENU dos caracteres rectangulares, indicando que hay NOTAS y puntos guardados, le das click a ese caracter y se abre la ventana respectiva.

    Para dejar más de un punto de la publicación guardado, das click en PANEL en la sección PUNTOS. En esa ventana vas a ver una opción: "Guardar Punto". Cuando das click en esa opción aparece una ventana donde dice "PUNTO A GUARDAR". En el recuadro blanco puedes colocar una referencia al punto o pantalla a guardar o dejarlo en blanco. Para que acepte guardar el punto debes dar click en "Referencia". Si no has colocado referencia, automáticamente toma el nombre de "Punto Guardado " y el número correspondiente al mismo. Si has guardado un punto aparece el texto "Borrar todos los Puntos". Si has guardado más de un punto, aparece otro texto que dice "Borrar por Punto". El primero te permite eliminar el punto o todos los puntos guardados; y el segundo te permite eliminar por punto específico.

    La letra "I", que aparece sobre la palabra PANEL, te permite almacenar la o las imágenes de una publicación, ya sea en uno de los tres SLIDES o en los BANCOS DE IMAGENES; también permite darle zoom a cualquier imagen de la publicación. Te permite también colocar cualquier imagen de la publicación como fondo. Las imágenes guardadas en los SLIDES se pueden activar en cualquier parte del blog, y se ejecuta como fondo. Para activar el SLIDE, das click en la palabra PANEL, en la sección ESTILOS, aparece una línea con Slide1 Slide 2 Slide 3 (aparecerán las que tengan al menos una imagen guardada), das click a uno de ellos y se activa el slide.

    Si deseas guardar la publicación en LECTURAS o en alguno de MENU PERSONAL (que se encuentra en el MENU), cada tema tema tiene un "+" a la derecha, que te permite seleccionar en qué lista guardar.

    Si deseas cambiar los nombres en el MENU PERSONAL (Personal 1, Personal 2, etc. etc.), en el SALON DE LECTURA das click en PANEL, seguido de "Registros" y por último "Cambiar Tema de PERSONAL (1-16)". En INICIO, CATEGORIA e INDICE o LISTA, das click en PANEL y luego en "Varios".
    Para cambiar el nombre, tipeas el nuevo en el recuadro en blanco y das click en "Personal 1, Personal 2, etc. etc." que se encuentra a mano derecha del recuadro en blanco.

    Cuando estás en una publicación o post, cualquiera, puedes usar las opciones del MINI PANEL que se encuentra en el MENU (ocultar, columnas-imagen, tipo letra, etc.). Las opciones que ves en el MINI PANEL también las encontrarás en el PANEL, solo que ahí cada una está en su respectiva sección. La función del MINI PANEL es brindarte, de manera rápida, el acceso a funciones básicas del PANEL.

    ¿QUÉ PUEDES HACER CON EL MINI PANEL?
    El MINI PANEL te permite cambiar el aspecto a la publicación o página mediante las opciones que se explican a continuación:

    CAMBIAR PUBLICACION - OCULTAR SECCIONES: Permite ocultar el sidebar, cambiarlo de posición, etc. etc.
    COLUMNAS E IMAGENES DEL POST: Te permite ver la publicación en dos, tres o cuatro columnas; además, puedes ampliar o reducir las imágenes.
    TIPO LETRA-TAMAÑO LETRA-COLOR LETRA: Te permite cambiar el tipo, tamaño y color de la letra de la publicación.
    COLOR DEL TITULO: También puedes cambiar el color del título de la publicación.
    SOMBRA-BLUR DE LAS IMAGENES: Puedes darle sombra o blur a las imágenes de la publicación.
    CAMBIAR IMAGEN DEL HEADER: Puedes cambiar el header o cabecera del blog por un paisaje, del mismo tamaño que el actual o más grande.


    Cualquier opción u opciones que apliques del MINI PANEL y/o PANEL para cambiar el aspecto de la página se guardará automáticamente en lo que he denominado ESTILO BASICO, y no se perderá cuando regreses al blog, a la misma u otra publicación. Eso significa que, si te gusta leer en dos columnas, con el título en rojo y el texto de color gris y aplicas esas opciones con el MINI PANEL y/o PANEL, cuando regreses al blog verás todas las publicaciones con esos cambios.

    Estos cambios que se hacen con el MINI PANEL y el PANEL, para dar otro aspecto a la publicación, también los llamo ESTILOS, por lo que más adelante emplearé ese término sin que se refiera, específicamente, a los ESTILOS 1 a 9 y BASICO.

    En el PANEL encontrarás muchas más opciones, incluido para realizar cambios al MENU, SIDEBAR, MAIN y BODY.

    Este PANEL también lo encontrarás en la página de INICIO, INDICE O LISTA y CATEGORIA. Su funcionamiento es similar en cada sección e independiente entre sí; eso significa que si haces cambios en la página de INICIO, éstos no afectarán al POST o PUBLICACION ni al INDICE O LISTA, y viceversa.

    El MINI PANEL es sólo para la sección del POST o PUBLICACION (SALON DE LECTURA).

    Ahora que tienes una visión sobre lo que puedes hacer en el blog, entremos a describir otras opciones que se encuentran en el PANEL para ver cómo se puede manejar los cambios que realizaste, además de otras interesantes características.

    Seguir leyendo

    OBSERVACIONES

    Algunos efectos que aquí encontrarás requieren navegadores que soporten CSS3.
    BLOG OPTIMIZADO para Google Chrome a una resolución de pantalla de 1024 x 768.

    LAS FUNCIONES DEL PANEL están desactivadas para los nuevos en el blog o para aquellos que no han hecho cambio alguno. Debes activar las funciones del PANEL y posterior debes ir al MENU, ESTILOS y dar click en "Desactivar Carga Aleatoria u Ordenada" (en INICIO, SALON DE LECTURA y LISTA o INDICE) para que puedas hacer cambios en el blog.

    ESTE BLOG fue diseñado bajo la plataforma GOOGLE CHROME. Su constante revisión, los cambios que se realizan y las publicaciones que se agregan son hechos bajo la misma plataforma, no se emplea otro navegador; por lo que no garantizo que su aspecto y funcionalidad sea el correcto en otros navegadores. Por experiencia propia, la funcionalidad y presentación del blog no es la correcta en INTERNET EXPLORER 6, 7 y 8.

    SI TIENES ACTIVADO el traductor automático de idioma tendrás problema con las funciones que te ofrece el PANEL. Si vas a hacer cambios, debes desactivar el traductor, permitiendo que el blog quede en su idioma original (español).

    TODOS LOS CAMBIOS que hagas en el block, las imágenes guardadas en los SLIDES y BANCO DE IMAGENES, los libros guardados en LECTURA y MENU PERSONAL, las NOTAS creadas, y los PUNTOS guardados de algún libro(s), se almacenan en tu máquina. Cuando vayas a otra PC no verás lo anterior descrito. Para saber cómo llevar toda tu información a otras máquinas, da click AQUI

    LOS LIBROS CORTOS Y RELATOS no disponen de portada, por lo que, al entrar a uno de estos temas, no vas a ver la misma imagen, ya que es agregada. Cuando entras a una de estas publicaciones, aparece una imagen como portada; y si vuelves a entrar a esa misma publicación o refrescas pantalla, aparece otra diferente. Esto no sucede en las publicaciones de las opciones de NAVEGAR DIRECTO. De igual forma ocurre en las miniaturas de todas las secciones del Blog. Ninguna imagen de las designadas para los RELATOS o LIBROS CORTOS está relacionada a un tema en especial, es totalmente aleatorio; ya sea que entres a Inicio, Listas, Categorías, Navega Directo (todos) y Salón de Lectura.

    EN LAS MINIATURAS, sea en el INICIO, SALON DE LECTURA, INDICE O LISTA y CATEGORIA, al dar click en el tema el link se abre en otra ventana, al dar click en la imagen o en "LEER", "SEGUIR LEYENDO" o "PUBLICACION COMPLETA" el link se abre en la misma ventana. Lo mismo ocurre en el SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR de la página de INICIO. Esto no se aplica si estás en NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL.

    LOS PUNTOS no funcionan si has aplicado REDUCIR LARGO DEL SIDEBAR Y POST. Debes tomar en cuenta, también, que si haces cambios en el HEADER (cambiar la imagen por una de mayor longitud); cambios en la publicación, como por ejemplo: cambiar el tamaño de la letra, aumentar de tamaño la LETRA CAPITAL, ampliar el post ocultando el sidebar, aumentar el tamaño de la imagen, agregar avatar a las conversaciones, etc. etc.; los PUNTOS no se desplazaran, exactamente, a la pantalla exacta. Debes marcar los puntos después de haber hecho los cambios necesarios en la publicación o en el ESTILO.

    El DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO no funciona si has aplicado REDUCIR LARGO DEL SIDEBAR Y POST; se hace lento cuando tienes abierta la ventana del PANEL, o aplicado muchas sombras; y no funciona la barra lateral de desplazamiento mientras esté activo.

    EN EL SALON DE LECTURA, si aplicas para colocar la IMAGEN DEL POST como fondo, dedes desactivar esta opción si vas a cambiar de ESTILO a uno que tengas cambiado el fondo del BODY. Tampoco recomiendo aplicar esta opción en los ESTILOS que hayas empleado cambios en el fondo del body.

    USAR LAS OPCIONES del MINI PANEL intercalado con las mismas del PANEL causa conflicto, provocando cambios con errores visuales....Más detalles

    USAR LAS OPCIONES de MINIATURAS que se encuentra en el MENU (en la página de INICIO y LISTAS O INDICE) intercalado con las mismas del PANEL causa conflicto, provocando cambios con errores visuales....Más detalles

    EL FORMATO NUEVO del texto no está aplicado a todos los LIBROS y RELATOS. En el INDICE O LISTA los que disponen del formato tienen un (√) en el lado derecho. El resto de las CATEGORIAS disponen del formato nuevo.

    LA LONGITUD DEL SIDEBAR debe quedar igual con la longitud de la PUBLICACION o POST siempre y cuando la longitud de la PUBLICACION o POST sea superior a la longitud del SIDEBAR; si es lo contrario habrá diferencia; y, cuando no se ha alterado la longitud de la publicación con cualquier tipo de cambio de formato en su contenido; como por ejemplo: cambiar el tamaño del texto, cambiar la longitud entre líneas, aplicar letra capital, etc. etc. Si aplicas REDUCIR LARGO SIDEBAR Y POST (derecho o izquierdo), debes refrescar pantalla para que quede parejo.

    SI ESTAS EN EL INDICE O LISTA, en los LIBROS, y la carga de las miniaturas es muy demorado, la razón es que has aplicado muchos gráficos en "CANTIDAD DE IMAGENES (CATEGORIAS)". Para que la carga sea más rápida debes dar click en un número de "CANTIDAD DE IMAGENES (LIBROS y RELATOS)", que se encuentra en el PANEL, en la sección "VISUAL".

    NOTA: Para que los cambios realizados permanezcan es necesario tener activada las cookies de tu navegador. El mismo principio se aplica si vas a dejar puntos guardados en las publicaciones, agregar temas en "LECTURAS", "LEIDO" y "MENU PERSONAL", dejar anotaciones en "NOTAS" y para que funcione la sección "REGISTROS" del PANEL del SALON DE LECTURA.
    Si eliminas el archivo "http_www.mdarena.blogspot.com_0.localstorage" de la carpeta "LOCAL STORAGE", pierdes todos los cambios realizados, los puntos guardados en las publicaciones, lo guardado en NOTAS, las listas de LECTURAS, LEIDO y MENU PERSONAL y el control que lleva la sección REGISTROS del PANEL; dejando el blog en su estilo estándar.
    Si desactivas las funciones del PANEL no podrás hacer cambio alguno con el MINI PANEL y PANEL.

    NOMENCLATURA

    Significado de las letras que aparecen en el menú, el menú del PANEL y la sección ESTILOS del PANEL.

    Letras en la parte derecha inferior del menú del PANEL:
    EBa: Cargado o trabajando con el Estilo Básico
    E1 a E9: Cargado o trabajando con el Estilo 1, estilo 2, estilo 3.... estilo 9
    Post: Cargado o trabajando por publicación
    C1 a C3: Cargado o trabajando por categoría 1, 2 ó 3
    S: Cargado o trabajando por sub-categoría 1, 2 ó 3
    P: Cargado o trabajando el estilo respetando si la publicación tiene estilo propio.
    G1 a G3: Cargado o trabajando con el Grupo 1, 2 ó 3
    LY: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Lecturas"
    LL: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Leídos"
    P1 a P16: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Personal 1 a Personal 16"
    ALEATORIO: Carga de los estilos aleatoriamente
    ORDENADO: Carga de los estilos ordenadamente
    ALEATORIO+PP: Carga de los estilos aleatoriamente respetando si la publicación tiene estilo propio.
    ORDENADO+PP: Carga de los estilos ordenadamente respetando si la publicación tiene estilo propio.
    PREDEF.: Has cargado uno de los ESTILOS predefinidos que te ofrece el blog.
    Ho: Cambio del header ordenado
    Ha: Cambio del header aleatorio
    Pm: Publicación toma color de la miniatura
    Letra en gris Significa que la publicación también está en ese estilo, pero, el actual en rojo está en un nivel superior de prioridad.


    Letras en la parte derecha superior del menú del PANEL
    : Estilo protegido
    X: Las funciones del PANEL están desactivadas.
    T: El estilo se carga en todo el blog
    P: El estilo se carga en todas las publicaciones
    C: El estilo se carga en todo el blog y publicaciones
    F: Estilo fijo para el inicio e indice o lista (INICIO e INDICE O LISTA)
    MA: Está activado "Estilo en miniatura Aleatorio" (INICIO)
    MC: Está activado "Estilo en miniatura Continuo" (INICIO)
    SA: Está activado "Estilo en miniatura del Sidebar Aleatorio" (INICIO)
    SC: Está activado "Estilo en miniatura del Sidebar Continuo" (INICIO)
    DA: Está activado "Estilo en miniatura del Downbar Aleatorio" (INICIO)
    DC: Está activado "Estilo en miniatura del Downbar Continuo" (INICIO)
    AUT: Está activado el avance de las miniaturas (LISTA O INDICE)
    AUT-no fijo: Está activado el avance de las miniaturas. No queda activado cuando refrescas pantalla (LISTA O INDICE)
    A: Carga de estilos por sub-categoría (CATEGORIA)

    PANEL, sección ESTILOS, Guardar los Cambios:
    Guardar 1 a Guardar 9: Seleccionar el estilo del 1 al 9 en el cual se guardarán los cambios.
    Guardar en Básico: Seleccionar el estilo Básico para guardar los cambios.
    LY: Seleccionar "Lecturas" (del Menú) para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esa lista adquiera el Estilo dado. LL: Seleccionar "Leído" para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esa lista adquiera el Estilo dado. P1 a P16: Seleccionar del "Menú Peronal" (Personal 1 a 16) para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esas listas adquiera el Estilo dado.

    PANEL, sección ESTILOS, Ver Estilos con Cambios
    Bás: Se ha hecho, al menos, un cambio en el estilo Básico
    1 a 9: Se ha hecho, al menos, un cambio en el estilo 1, 2, 3... 9.
    Cat1() a Cat3(): Se ha hecho cambio en x categorías 1, 2 y/o 3. La cantidad de categorías con estilo va entre los paréntesis.
    Post(): Se ha hecho cambio o dado estilo propio en x publicaciones. La cantidad de publicaciones con estilo propio va entre los paréntesis.
    G1() a G3(): Se ha agregado x publicaciones al grupo 1, 2 y/o 3. La cantidad de publicaciones agregadas va entre los paréntesis.
    LY, LL, P1 a P16 Se ha hecho, al menos, un cambio en "Lecturas", "Leído" y "Personal 1 a 16".

    PANEL, sección ESTILOS, Cargar ESTILOS
    Cargar 1 a Cargar 9: Seleccionar el estilo del 1 al 9 a cargar.
    Cargar Básico: Cargar el estilo Básico.


    PRIORIDAD DE CARGA DE LOS ESTILOS:

    1) PREDEFINIDO
    2) CARGA MINIATURA CON ESTILO DE CATEGORIA
    3) PUBLICACION TOMA COLOR DE LA MINIATURA
    4) LY, LL, P1 a P16: Lecturas, Leídos y Personal 1 a Personal 16
    5) G3 - G2 - G1: Grupos 1, 2, 3
    6) POR POST
    7) POR CATEGORIA o SUBCATEGORIA 1, 2, 3
    8) ESTILOS 1 a 9 y BASICO.

    PREGUNTAS Y SOLUCIONES

    Lo que a continuación describo son situaciones que pueden surgir en cualquier momento, aunque estemos muy familiarizados con el blog. A veces olvidamos cuál es el motivo para que nuestra petición no responda como es debido.
    También es para aquellos visitantes, nuevos o asiduos, que no les gusta o no acostumbran a leer MANUALES u OBSERVACIONES, contestando preguntas de algunas opciones brindadas en este blog.
    Les recuerdo que el navegador empleado es el GOOGLE CHROME. Si empleas otro navegador es probable que haya situaciones o inconvenientes muy ajeno a lo aquí descrito.
    Esta sección hace hincapié de lo ya tratado en OBSERVACIONES y CÓMO FUNCIONA EL BLOG.
    Las situaciones están por sección (INICIO - SALON DE LECTURA - CATEGORIA - INDICE O LISTA) y conjunto de ellas, para su mejor búsqueda. Esta lista se va incrementando a medida que experimento situaciones o que crea conveniente debe ser expuesta.

    Nota.
    Al colocar la imagen de fondo, en la mayoría de los libros que no disponen del visto bueno o del formato para hacer cambios, no aparece la imagen. La razón es que al subir la imagen se lo hizo colocando el autor entre paréntesis. No he realizado los arreglos necesarios, y por el momento, se mantendrán así.


    SE APLICA A TODO EL BLOG
    Eso ocurre cuando has aplicado "Desactivar funciones del PANEL" o has cargado el ESTILO ORIGINAL. Debes activar las funciones del PANEL para poder realizar cualquier cambio; o cargar otro ESTILO que no sea el ORIGINAL. Esas opciones las encuentras en PANEL, la sección ESTILOS.

    Cinco razones para que eso ocurra: 1) Has aplicado "Desactivar funciones del PANEL", 2) Has cargado el estilo ORIGINAL. 3) Has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS, que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL, 4) Debes tomar en cuenta en qué estilo hiciste los cambios, y cargar ese mismo estilo. Y 5) Tienes desactivada las cookies de tu navegador.

    Lo más seguro es que tienes protegido el estilo actual. Desprotégelo, preferentemente desde el SALON DE LECTURA, en la sección "SEGURIDAD" del PANEL. Otra razón es que has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS, que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL.

    El PANEL de la página de INICIO, INDICE O LISTA y SALON DE LECTURA trabajan de manera independiente. Cada uno puede tener 10 estilos diferentes sin afectarse entre sí.

    Si has seguido el proceso de su instalación correctamente, entonces, cerciórate que tengas activado las cookies del navegador.

    En este caso debes estar consciente de qué estilo está cargado, qué combinación de estilos has aplicado, a cuál estilo hiciste cambios y considerar la prioridad de carga de los estilos. El estilo cargado lo puedes ver en la parte inferior derecha del menu de la ventana del PANEL. El detalle de las siglas empleadas y la prioridad de carga de los estilos lo encuentras en este mismo gadget en "NOMENCLATURA".

    Si eso ocurre es probable que hayas aplicado sombras o blur en varios secciones de la página y a la vez tener abierta la ventana del PANEL, también, puedes haber aplicado imagen en el fondo del body y tener abierta la ventana del PANEL y/o haber aplicado sombras o blur en algunas secciones de la página. No uses muchas sombras si vas a colocar imagen en el fondo del body.

    La única razón para que eso ocurra es activando la opción de PASARLA A GRISES. En la sección que veas la imagen blanco y negro, por ejemplo en el SIDEBAR (SALON DE LECTURA), te vas a PANEL, la sección SIDEBAR, buscas "IMAGEN, PASARLA A GRISES" y eliges la opción deseada.

    En las miniaturas, sea en el INICIO, SALON DE LECTURA, INDICE O LISTA y CATEGORIA, al dar click en el tema el link se abre en otra ventana, al dar click en la imagen o en "LEER", "SEGUIR LEYENDO" o "PUBLICACION COMPLETA" el link se abre en la misma ventana. Lo mismo ocurre en el SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR de la página de INICIO.

    Presiona PANEL y en la ventana que aparece verás un candado color amarillo en la parte derecha superior.

    Hay dos razones para que eso ocurra: 1) Tienes activado CARGA ALEATORIA u ORDENADA en esa sección, desactívala, ya que tiene prioridad sobre los ESTILOS. 2) En el SALON DE LECTURA tienes activado CARGAR EN TODAS LAS PUBLICACIONES o CARGAR EN TODO EL BLOG Y PUBLICACIONES.

    Para eliminar una NOTA debes abrirla y luego presionar ELIMINAR NOTA. Si has abierto dos o más NOTAS, solo se eliminará la última abierta, el resto no, debes cerrarlas y eliminarlas una por una. Debes abrir NOTA por NOTA e ir eliminándola a medida que la abras.

    En los ESTILOS predefinidos no puedes hacer cambios. Para hacer cambios en alguno de ellos, debes primero cargarlo y seguido copiarlo a otro ESTILO (que van desde GUARDAR 1, GUARDAR 2… hasta PERSONALIZAR GRUPO 3 O APLICARLO AL POST); hecho esto, cargas el ESTILO al que se copió y seguido haces los cambios deseados.
    Si quieres aplicar el ESTILO para todo el blog o fijarlo para el INICIO e INDICE O LISTA, sigues el proceso ya explicado, luego cargas el ESTILO a cual se copió y eliges la opción deseada (esto último sólo en el SALON DE LECTURA).

    Puede ser por cuatro razones: 1) Tienes desactivado las FUNCIONES DEL PANEL. 2) No has aplicado DESACTIVAR CARGA ALEATORIA U ORDENADA que se encuentra en el MENU / ESTILOS (debes hacerlo en INICIO, LISTA o INDICE y SALON DE LECTURA). 3) No has activado FONDO COLOR VARIADO, y/o 4) No has aplicado DESACTIVAR CARGA ALEATORIA U ORDENADA en el SALON DE LECTURA.



    SE APLICA SOLO EN EL "SALON DE LECTURA" Y EN EL "INDICE O LISTA"
    Tienen que estar ocultos. Entra en PANEL, la sección "VARIOS" en "CAMBIA-INMOVILIZA SIDEBAR-OCULTAR SECCIONES", la opción "OCULTAR SECCIONES", en el SALON DE LECTURA; en INDICE O LISTA busca las opciones similares.

    Si estás en el SALON DE LECTURA en la publicación de tu interés, simplemente agrégalo a la lista deseada. Si estás en INDICE O LISTA, cuando agregas a la lista siempre se agregará la primera publicación superior que aparece a mano izquierda (cuando son varias miniaturas o imágenes). Para que sea un tema elegido, debes darle click al INTRO de ese tema y luego agregarlo a la lista deseada; o dar click en el caracter "+" y elegir dónde guardarlo.



    SE APLICA AL "SALÓN DE LECTURA"
    Tres razones para que eso ocurra: 1) Debes haber cambiado la longitud de la publicación, 2) Debes haber hecho cambios significativos en el texto, título o imagen de la publicación y/o 3) Cambiaste la imagen del header por una de mayor longitud, o viceversa. Si has hecho cualquiera de los tres casos descritos, o los tres, debes marcar y guardar la posición después de esos cambios.

    Eso ocurre cuando has aplicado el DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO. Debes detenerlo para que tomes el control de la barra de desplazamiento. La opción la encuentras en la sección VARIOS del PANEL.

    Para reducir esa cantidad a 5 miniaturas, te vas al PANEL, la sección VARIOS, presionas NIVELAR SIDEBAR CON POST y luego presionas DESACTIVAR.

    Te vas a PANEL, sección VARIOS, presionas ICONO:CAMBIAR-DIMENSIONAR-DESPLAZAR. Si quieres quitarlo presionas CAMBIAR ICONO la opción QUITAR, si quieres mostrarlo presionas ORIGINAL.

    Presiona PANEL, luego POST, seguido de COLUMNAS Y ZOOM DE IMAGENES.

    Lo primero que debes hacer es entrar a cualquier publicación que pertenezca a la categoría de la revista que desees aplicar los cambios (puedes ver la categoría en la parte última de la publicación), luego das click en "GUARDAR Y CARGAR POR SUB-CATEGORIA 1" (la 2 o la 3) que se encuentra en la sección ESTILOS en "GUARDAR, BORRAR ESTILOS Y APLICADOS" del PANEL, se efectúa un reinicio de página (si la página aparece con cambios es porque ya has hecho cambios en esa subcategoría anteriormente); por último seleccionas la opción "GUARDAR POR SUB-CATEGORIA", toma unos segundos a que aparezca el visto bueno, opción que la encuentras en GUARDAR, BORRAR ESTILOS Y APLICADOS" del PANEL. Ahora sí, procede a hacer los cambios que desees en esa revista. Si no das click en GUARDAR POR SUB-CATEGORIA los cambios se guardarán en la CATEGORIA que seleccionaste (1, 2 ó 3) y no en la SUB-CATEGORIA de la revista actual.

    Las razones son: 1) Has desactivado la opción para que quede igual, la cual se encuentra presionando PANEL, seguido de VARIOS y luego NIVELAR SIDEBAR CON POST, debes activarlo. 2) Cuando la publicación es más corta que la longitud del sidebar, el sidebar tratará de ajustarse a ésta, y por lo general no logra igualar la longitud. 3) Debes haber hecho cambios significativos en el texto, título o imagen de la publicación. 4) La última miniatura corresponde a la primera publicación realizada y como ya no tiene qué mostrar no puede completar el sidebar. 5) El máximo de miniaturas a mostrar es de 250 y cuando son libros o relatos cortos con gran cantidad de contenido la publicación sobrepasa ese máximo.

    Eso ocurre por una de las siguientes razones: Tienes abierta la ventana del PANEL, has añadido muchas sombras, o has colocado imagen en el fondo del body.

    Eso ocurre porque has estado presionando intercaladamente la tercera y quinta opción que se encuentra en la barra del DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO. Para poder controlar la velocidad con las opciones brindadas presiona la cuarta opción que es para detener el desplazamiento; ahora sí, puedes elegir cualquier opción para activar el desplazamiento.

    Es todo texto centrado dentro de un rectángulo azul, que encontrarás en algunas publicaciones. Para realizar cambios en los BLOCKQUOTE, presiona PANEL, seguido de TEXTO DEL POST y luego TEXTO EN BLOCKQUOTE Y BLOCKQUOTE. Tienes algunas opciones para darle otro aspecto.

    No hay forma de recuperar la clave asignada. La única opción que te queda es eliminar el archivo http_www.mdarena.blogspot.com_0.localstorage que se encuentra en la unidad C del disco duro, en la siguiente ruta: "C:\Documents and Settings\MAQUINA5\Local Settings\Application Data\Google\Chrome\User Data\Default\Local Storage", en este caso MAQUINA 5 es el usuario de la sesión de windows. Para eliminarlo debes cerrar el GOOGLE CHROME. Una vez eliminado abres nuevamente el GOOGLE CHROME y entras al blog, empezando de cero, con su presentación estándar.

    Presiona PANEL, luego MAIN y en la parte última la opción COLOR TEXTO DE LA PAGINACION. Lo mismo es en la página de INICIO, cambias el color de la paginación y del selector de tema en el slide.

    CATEGORIA es cada uno de los links del menú que están a la izquierda de +LISTAS. SUB-CATEGORIA es cada una de las revistas Diners y Selecciones, independiente entre sí y de las Categorías; estando enmarcadas cada una en las categorías "Revistas Diners" y "Revistas Selecciones", respectivamente

    Esto se debe a que, como estándar, está activado la nivelación de la longitud del SIDEBAR con la longitud de la publicación. Cuando la publicación es corta, dependiendo de cuán corta es, algunas ventanas o widgets no se mostrarán, tratando que la longitud del sidebar no sea demasiado larga que la longitud de la publicación; igual ocurre con las miniaturas. Para desactivar esta opción y que las ventanas o widgets del sidebar se mantengan das click en PANEL, luego en VARIOS, seguido de NIVELAR SIDEBAR CON POST, y por último DESACTIVAR.

    Cuando dejas marcado uno o varios puntos de una lectura para luego emplearlos, la línea de retorno estará debajo del MENU. Cuando aplicas guardar el PUNTO de acceso rápido, que aparece al final del MENU una vez que lo has guardado, el punto de retorno estará al comienzo o entre "I PANEL N", que se encuentra a mano izquierda. Si no es así es porque has hecho cambios significativos en la publicación, como por ejemplo: aumentar el tamaño del texto y/o de la imagen, o cualquier cambio que altere la longitud de la publicación. También afecta si has expandido la publicación ocultando el sidebar. Siempre que vayas a dejar puntos marcados debes hacerlo después de hacer los cambios necesarios en la publicación o ESTILO.

    No necesitas dejar marcado el punto donde suspendes la lectura, ya que automáticamente se guarda el punto o la pantalla que dejas de leer. El problema con esta opción es que si navegas por la lectura, el punto o pantalla se guardará dónde te quedes al dejar de navegar.
    Otra opción es dando doble click en cualquier parte de la línea que suspendes la lectura. Cuando dejas marcado la línea, al retornar al libro o publicación verás en la parte derecha del MENU el punto "●". Das click en el mismo y te desplazarás a la línea que suspendiste la lectura. El punto de retorno estará al comienzo o entre "I PANEL N", que se encuentra a mano izquierda. Cada publicación es independiente al resto. Cuando aplicas el "●", el mismo desaparece.

    Para activar LA GUIA DE LECTURA debes estar en el comienzo de la publicación.

    Las opciones para activar el o los slides aparecen sólo si has guardado imágenes con la opción 'I' que se encuentra sobre el PANEL; también si guardas en MI LIBRERIA o en NAVEGA DIRECTO 1.

    Tienes dos métodos: 1) Seleccionar CARGAR SOLO POR POST y hacer los cambios deseados. 2) Cargas el ESTILO ORIGINAL, luego seleccionas GUARDAR POR POST y realizas los cambios deseados. Para ver los cambios en la publicación o post eliges CARGAR SOLO POR POST. Si la publicación ya tenía cambios hechos, los que acabas de hacer se agregan y se cambian si la opción hecha ya había sido aplicada anteriormente. Si el estilo está protegido no podrás hacer cambio alguno.

    Primero debes cargar el ESTILO ORIGINAL, luego seleccionas PERSONALIZAR GRUPO 1 O APLICARLO AL POST (igual con el grupo 2 ó 3) y realizas los cambios deseados. Para ver los cambios hechos en el GRUPO eliges PERMITIR CARGA DEL GRUPO 1 (igual con el 2 ó 3). Si el GRUPO ya tenía cambios hechos, los que acabas de hacer se agregan y se cambian si la opción hecha ya había sido aplicada anteriormente. Si el GRUPO está protegido no podrás hacer cambio alguno.



    SE APLICA EN LAS PAGINAS DE "+LISTAS" O "INDICE O LISTA"
    Eso ocurre cuando estás en LISTA DE LOS TEMAS-LIBROS y has aplicado una de las opciones que hay en "CANTIDAD DE IMAGENES (CATEGORIA)". Prueba cambiando con una de las opciones de "CANTIDAD DE IMAGENES (LIBROS y RELATOS), en PANEL, sección VISUAL, en la parte última. Los LIBROS y algunos LIBROS-RELATOS CORTOS, por su extenso contenido, toman más tiempo en completar las miniaturas o mostrar las imágenes.

    El visto bueno indica que la publicación tiene el formato que permite hacer cambios en el texto, lo que es: BLOCKQUOTE, TEMA, SUBTEMA, IDENTIFICADOR 1-2, LETRA CAPITAL, etc. etc. Este visto bueno se aplica sólo en los LIBROS y LIBROS-RELATOS CORTOS, ya que el resto de las publicaciones sí disponen de ese formato.

    Los LIBROS y LIBROS CORTOS-RELATOS CORTOS disponen de un visto bueno "√" al final del tema, indicando que ese libro o publicación se puede aplicar el formato nuevo. En el resto de las CATEGORIAS todas las publicaciones tienen el formato nuevo.

    La única razón por la que puede ocurrir eso es porque tu internet está fallando.

    Das click en PANEL y luego MINIATURAS. Puedes aplicar todas las opciones que comiencen con la palabra IMAGENES.

    Si ya has elegido "Imagen + Título" o "Solo Imagen", entonces el problema es que estás o muy cerca o en la primera publicación. En este caso la primera publicación es, literalmente, la primera que se realizó en esa categoría. Para solucionar el problema presiona el punto que se encuentra entre las dos flechas localizadas a mano derecha y vuelve a cambiar la cantidad de imágenes.



    SE APLICA EN LAS PAGINAS "CATEGORIA"
    En esta sección no funciona las opciones para hacer cambios en el estilo de las miniaturas, no puedes aumentar ni reducir la cantidad a mostrar, no hay lista en texto, y por último, cada categoría puede tener un aspecto diferente, incluso las sub-categorías.

    CATEGORIA es cada uno de los links, del menú, que están a la izquierda de +LISTAS; a excepción de las revistas "Diners" y "Selecciones", ya que ese conjunto se enmarca en la categoría "Revistas Diners" y "Revistas Selecciones", respectivamente. SUB-CATEGORIA es cada una de las revistas Diners y Selecciones, independiente entre sí y de las Categorías.

    Esas opciones te permite cargar el ESTILO, creado en el SALON DE LECTURA, de cada categoría. Si has dado un ESTILO diferente a alguna categoría en particular o has descargado los ESTILOS DEFINIDOS que ofrezco, cuando activas la opción CARGAR ESTILOS DE LA CATEGORIA 1 ó 2, cada categoría tendrá un aspecto diferente; igual ocurre si activas CARGAR LO ANTERIOR EN SUB-CATEGORIAS, tomando cada revista el estilo dado en el SALON DE LECTURA. Esto solo se aplica cuando eliges, del MENU, cualquier link que se encuentra a la izquierda de "+LISTAS".



    SE APLICA A LA PAGINA DE "INICIO"
    Cuatro razones para que eso ocurra: 1) Tienes activado el estilo ALEATORIO o CONTINUO en las miniaturas, debes desactivarlo para elegir uno en particular. 2) Tienes activado CARGAR PARA TODO EL BLOG de la sección ESTILOS del PANEL, desactívalo. 3) Has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL y 4) El estilo está protegido. Si ocurre eso y has aplicado CARGAR PARA TODO EL BLOG, debes desproteger el estilo desde el SALON DE LECTURA.

    Presiona PANEL, luego VARIOS , seguido CAMBIO DE CONTENIDO DE LAS MINIATURAS y das click en CAMBIO DESACTIVADO.

    Eso puede ocurrir solo por dos razones: 1) Lo has desactivado mediante la opción que se encuentra presionando PANEL, seguido de VARIOS y luego CAMBIO DE CONTENIDO DE LAS MINIATURAS " y/ó 2) Tu internet está fallando.

    Presiona PANEL luego MAIN y en la parte última la opción COLOR TEXTO DE LA PAGINACION Y SELECTOR DEL SLIDE. Lo mismo es en el SALON DE LECTURA, solo que ahí cambias es el color de la PAGINACION.



    SE APLICA A "MI LIBRERIA"
    Las imágenes siempre van a aparecer, tarda cuando tienes una gran cantidad de imágenes guardadas, entre más imágenes guardes, más tardará. Debes tener paciencia para que carguen todas. La ventaja es que, cuando entres a MI LIBRERIA, puedes seguir agregando imágenes desde las otras secciones del blog y actualizas MI LIBRERIA sin tener que refrescar pantalla con la opción que se encuentra a mano izquierda, representada con un bolígrafo negro.

    Para guardar la imagen elige dónde vas a guardarla y seguido da click en la o las imágenes deseadas.
    Para dar Zoom o Fijar la imagen sigue el mismo procedimiento.
    -----------------------------------------------------------
    Slide 1     Slide 2     Slide 3










    Header

    -----------------------------------------------------------
    Guardar todas las imágenes
    Dar Zoom a la Imagen
    Fijar la Imagen de Fondo
    No fijar la Imagen de Fondo
    -----------------------------------------------------------
    Colocar imagen en Header
    No colocar imagen en Header
    Mover imagen del Header
    Ocultar Mover imagen del Header
    Ver Banco de Imágenes del Header

    Imágenes para el Header o Cabecera
    Slides
    P
    S1
    S2
    S3
    B1
    B2
    B3
    B4
    B5
    B6
    B7
    B8
    B9
    B10
    H
    Controles Desactivar Slide


    T E M A S








































































































    FUNCIONAMIENTO DEL BLOG


    Esta ayuda te permitirá aprovechar las características del Blog.

    Veamos lo que hace cada ícono del MENU:

    Este ícono aparece en todo el blog y permite visualizar las siguientes opciones:

    Guardar Lectura: permite guardar la publicación en la que estás, para ser cargada posteriormente. Opción sólo en las publicaciónes, en Navega Directo no.
    Al aplicar esta opción aparece en el MENU el ícono , el cual indica que hay una publicación guardada. Es visible en todo el blog y al dar click en el mismo una ventana se abre mostrando el o los temas guardados. Das click en un tema y te vas a esa publicación.
    Cuando guardas la publicación, también se guarda la pantalla donde se encuentra el párrafo o la línea que suspendes la lectura. Cuando aplicas esta opción, al entrar a la publicación te desplazarás al punto que suspendiste la lectura. Esta opción es la única forma en que el punto que se guardó cuando se guardó la publicación se hace efectivo. Para que ese párrafo o línea aparezca en el tope de la pantalla, antes de guardar, debes colocarlo en el tope de la misma. Una vez guardado, puedes desplazarte por la publicación sin que el punto o pantalla guardada se altere.
    El punto que se guarda, al guardar la lectura, no se borra cuando regresas a la misma por esta opción. Cuando vuelves a guardar la publicación el punto se actualiza a la pantalla actual.

    Eliminar Lecturas: permite eliminar el registro de las publicaciones guardadas.
    Al aplicar esta opción y al aceptar, se eliminarán todas las publicaciones guardadas.

    Eliminar por Lectura: esta opción aparece cuanto tienes como mínimo dos publicaciones guardadas, y permite eliminarlas por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de publicaciones guardadas.
    Para eliminar una publicación guardada, simplemente selecciona la que desees eliminar.
    Cuando eliminas una publicación guardada y queda solo una, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Guardar Punto: permite guardar un punto específico o la pantalla de la actual lectura. Puedes guardar cuántos puntos desees. Con esta opción puedes crear un índice de la lectura, o marcar la posición de uno o varios párrafos importantes. Cada publicación es independiente. Opción sólo para las publicaciones, no para Navega Directo.
    Al dar click en esta opción se abre una ventana, en la misma hay un recuadro en blanco, el cual sirve para colocar una referencia del párrafo o línea que dejas marcada su posición. Si no colocas una referencia, automáticamente ese punto toma el nombre de "Punto guardado 1", donde 1 es el número del punto que se ha guardado. Si has guardado 5 puntos y el sexto no le pones referencia, tomaría el nombre de "Punto guardado 6".
    Para que el punto o pantalla se guarde con o sin referencia, debes dar click en "Referencia" que se encuentra debajo del recuadro en blanco.
    Cuando aplicas esta opción aparece en el MENU el ícono . Al dar click en el mismo se abre una ventana con el o los puntos guardados. Das click en cualquiera y te desplazas a ese punto o pantalla de la publicación. Aparece sólo en las pubicaciones que tienen al menos un punto o pantalla guardado.

    Borrar Punto(s): permite eliminar el o los puntos guardados. Esta opción aparece cuando has guardado al menos un punto o pantalla. Opción sólo en las publicaciones, no para Navega Directo.
    Cuando aplicas esta opción y aceptas, se borrarán todos los puntos o pantallas que has guardado en esa publicación.

    Borrar por Punto: esta opción aparece cuando tienes como mínimo dos puntos o pantallas guardados, y permite eliminarlos por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de puntos o pantallas guardados.
    Para eliminar un punto o pantalla guardado, simplemente selecciona el que desees eliminar.
    Cuando eliminas un punto o pantalla guardado y queda solo uno, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Ultima Lectura: permite acceder a la última publicación leída. Si entras a otra publicación se guardará en la que estás. Sirve para cuando estás en cualquier parte del blog menos en una publicación.
    Para que la publicación se guarde automáticamente debes haberte desplazado hacia abajo al menos una línea.
    Si al seleccionar esta opción nada ocurre, es porque no has revisado o leído publicación alguna.

    Historial de Nvgc: esta opción aparece en todo el blog y permite ver el Historial de las páginas navegadas.
    Cuando seleccionas esta opción, una ventana se abre mostrando las publicaciones que has navegado. La primera es de fecha más antigua y la última de más reciente.
    Guarda hasta 51 temas o publicaciones. Cuando has llegado a ese límite, se va eliminando desde la más antigua, o sea desde la primera; y se agrega la reciente como última.
    Sólo se guardará un tema a la vez, o sea, si entras a una publicación cualquiera, la misma se guarda automáticamente en el historial, y, si vuelves a entrar a ese tema, al rato o cualquier otro día, ya no se guarda, porque que el tema ya se encuentra en el registro.

    Borrar Historial Nvgc: aparece en todo el blog y permite borrar o limpiar el Historial de Navegación.

    Ocultar TEMAS: permite ocultar el recuadro rectangular, donde dice TEMAS, que se encuentra a mano izquierda de la publicación. Esta opción no está disponible en la página de Inicio ni en las Categorías que seleccionas desde el Menú y tampoco en Navega Directo.
    Cuando das click en esa opción, una ventana se abre con "Otros temas" que te ofrece el blog. Si te desplazas hasta el final de esa ventana, verás dos rectángulos reducidos en su longitud. El primero permite avanzar o retroceder ese grupo de publicaciones. El segundo permite ver los temas desde el último publicado, también verlos de forma aleatoria y ver más temas correspondientes a la categoría de la publicación actual. Cuando entras a una de las listas o por medio de la CATEGORIA que se encuentra en la parte última de la publicación, la opción de "Actual Categoría" no está disponible.

    Mostrar TEMAS: aparece sólo cuando has aplicado "Ocultar TEMAS", y permite mostrar el recuadro rectangular que dice TEMAS, y que se encuentra a mano izquierda de la publicación.

    Mostrar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite mostrar una barra inferior con la paginación. Al hacer esto, en la parte última de la publicación desaparece la paginación.

    Ocultar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones y si has aplicado "Mostrar Barra Inferior". Permite ocultar la barra de paginación y la muestra al final de la publicación.

    Ocultar Menú y BI: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite ocultar el Menú y la Barra Inferior (si la tienes activa). Cuando aplicas esta opción aparece en la parte superior izquierda un punto negro, el mismo permite restaurar el Menú y la Barra Inferior.

    Mostrar Tema: puedes ocultar las opciones del MENU y ver el tema de la publicación. Esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo.

    Abrir ventana de Imágenes: permite ver la o las imágenes de la publicación. Esta opción también la encuentras en la parte derecha superior de la publicación y en Navega Directo.
    Cuando la publicación tiene una sola imagen, aparece a mano izquierda los siguientes íconos:

    Cierra la ventana de las imágenes.
    Para cambiar el tamaño de la imagen según su longitud. Cuando aplicas esta opción desparece ese ícono y aparece éste el cual revierte la función. Esta opción no se graba.
    Quita todos los íconos y deja la imagen sola.
    Para guardar la o las imágenes en uno de los Bancos de Imágenes. Puedes guardar por imagen o todas las de la publicación a la vez.
    Para ver las imágenes guardadas, presiona o da click en el "+" que se encuentra a mano izquierda del MENU, para que se abra la ventana de "Otras Opciones", y buscas la opción "Bancos de Imágenes".

    Cuando hay más de una imagen en la publicación, adicionalmente aparecen los siguientes íconos:
    Ver la imagen anterior.
    Ver la imagen siguiente.
    Activa el slide de las imágenes de la publicación actual.
    Cuando activas el slide aparece en la parte superior izquierda el icono y permite desactivar el slide.
    Cuando activas esta opción, aparece en la parte superior izquierda un punto, el cual restaura los íconos.

    Las imágenes se acoplan al ancho de la pantalla y se aprecian bien según la dimensión de las mismas. Cuando son imágenes largas, el dispositivo debe estar vertical, si son cuadradas o rectangulares, debe estar horizontal.

    Navega Directo: permite revisar las publicaciones del Blog por categoría y sin el refresco de pantalla.
    Con este método puedes leer una revista o categoría específica, desde el último tema publicado hasta el primero.
    Si empleas las opciones que están al final de la publicación: POSTERIOR - INICIO - ANTERIOR, cambias a la publicación posterior o anterior de la categoría que estás actualmente. Inicio te lleva a la última publicación realizada de esa categoría.
    Cuando estás revisando una categoría en la ventana de TEMAS, en el grupo que suspendes la revisión se guarda, para cuando regreses a esta sección y vuelvas a revisar esa categoría lo harás desde ese grupo. Puedes revisar las categorías que quieras y cada una guardará el último grupo que suspendes la revisión.
    Lo del párrafo anterior no se cumple cuando se agregan publicaciones nuevas en la categoría.
    Cuando ves una publicación, por este método, se guarda el punto que suspendes la lectura, la publicación y la categoría. Cuando regreses a esta opción, aparecerá la última categoría con la publicación que leiste, en el punto o pantalla que suspendiste la lectura.
    Por cada publicación que veas se guarda el punto, categoría y tema. Eso quiere decir que, estando en esta opción cambias a una categoría y tema que leiste anteriormente, la pantalla se colocará en el punto que suspendiste la lectura.
    Dando click en el tema de la publicación, se abre en otra ventana la publicación en la sección de publicaciones.
    Dando click en la categoría, se abre en otra ventana la sección de CATEGORIAS con la correspondiente.
    A diferencia de ver la publicación de forma normal, no puedes guardar puntos ni la publicación.

    Bancos de Imágenes: Permite revisar y/o eliminar las imágenes guardadas en los Bancos.
    Estos Bancos de Imágenes también puedes usarlos como slide. Dispones de 10 Bancos.
    Puedes guardar hasta 100 imágenes en cada uno, haciendo un total de 1000.
    Cuando no has guardado imagen alguna, no aparecerá ningún Banco. Sólo verás los Bancos que tengan como mínimo una imagen.
    Cada Banco se presentará por medio de la primera imagen guardada en el mismo. Das click en la imagen y te da las opciones mencionadas en "Abrir ventana de imágenes", más los íconos el cual permite eliminar la imagen en pantalla, y que permite copiar la imagen en pantalla a otro Banco..
    En la parte última aparecerá la opción de "Vaciar el Banco" por cada Banco de Imágenes que tenga al menos una guardada y permite eliminar todas las imágenes guardadas en el mismo.

    Ayuda: permite ver esta Ayuda para conocer el funcionamiento del Blog.


    Este ícono aparece en todo el Blog y permite ver los temas de cualquier categoría con una introducción de las mismas. Su presentación es en orden de publicación de la categoría.
    Si has entrado a alguna CATEGORIA y seleccionas otra, la carga es directa, por lo que no hay refresco de pantalla.
    Si estás revisando alguna categoría en particular, cuando regreses al Blog y revises la misma categoría, comenzarás desde la última revisión hecha; y no desde el comienzo. Lo mismo es para cualquier cantidad de categorías que revises, cada una es independiente.
    Si das click en el tema o en "...Leer" la publicación se abre en la misma ventana, si lo haces en la imagen se abre la INFO del tema.
    Aquí puedes cambiar el estilo de las miniaturas.
    Cuando cambias el estilo de las miniaturas y aplicas "Solo Imagen (para los Libros)", y anteriormente has traveseado en los "Bordes", las imágenes no van a estar centradas. Para que se restaure su posición presiona en "Bordes" la opción "Normal".
    La opción "Solo Imagen (para los Libros)" se hizo especialmente para la categoría de los Libros.


    Permite ver las siguientes listas de todas las publicaciones realizadas:

    Por Categoría: lista alfabética por Categoría
    En estas listas no está incluido Libros y Relatos. Cuando accedes con esta opción, en pantalla aparecen todas las categorías en orden alfabético por categoría y aparece el ícono , en el MENU, el cual te da la opción de seleccionar la categoría a ver con los temas que dispone. No hay refresco de pantalla, es directo.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en 'Intro' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema, se abre en otra ventana, o en '...tema completo', se abre en la misma ventana.

    Libros: lista alfabética de todos los libros.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en 'Intro' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema, se abre en otra ventana, o en '...tema completo', se abre en la misma ventana.

    Relatos: lista alfabética de todos los Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.

    Por Autor: lista alfabética por autor de los Libros y Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Alfabético de Todo: lista alfabética de todo lo publicado en el Blog.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Lista Gráfica de los Libros: muestra las portadas de los libros en tamaño grande. Se muestran de 48 en 48.

    Lista Gráfica de las Revistas: muestra todas las revistas Diners y Selecciones en imagen grande. Das click en la imagen y una ventana se abre mostrando los temas de esa edición. Cuando entras a cualquier publicación, la misma se abre en otra ventana, de esa forma podrás llevar la continuación de los temas de esa revista.
    Cuando navegas por esta sección se guarda el punto o posición en que te has quedado. Si has revisado los temas de una revista, cuando regreses a esta sección, te situarás en la imagen de esa revista.


    Permite cambiar el tamaño de la letra en la página de INICIO a las miniaturas de ÚLTIMAS PUBLICACIONES y a las miniaturas al dar click en TEMAS. En las otras secciones que disponen de este ícono sólo a las miniaturas que aparecen al dar click en TEMAS, que se encuentra a mano izquierda en un recuadro azul. Al cambiar el tamaño de la letra, éste afecta a todas las secciones del Blog.


    Permite ver las lista de las publicaciones guardadas. Tocas el tema y se va a la publicación.
    Este ícono solo aparece cuando tienes, al menos, una publicación guardada.


    Este ícono aparece sólo en las publicaciones y permite ver la lista de los puntos o pantallas guardados en esa publicación. Si no has guardado al menos un punto o pantalla el ícono no aparece.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite ver las siguientes opciones que son para desplazamiento automático de la misma:

    Permite activar el desplazamiento automático y aparecen las siguientes opciones:

    Detiene el desplazamiento automático.

    Opción uno para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción dos para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción tres para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Para regresar a la velocidad estándar, presiona la opción para detener el desplazamiento y luego la de activar el desplazamiento.

    Cuando activas esta opción, el rectángulo de TEMAS, que se encuentra a mano izquierda, y la BARRA DE PAGINACION desaparecen, permitiendo leer con tranquilidad. Cuando presionas el botón de detener el desplazamiento el rectángulo y la barra aparecen nuevamente. Esto no ocurre en Navega Directo.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite visualizar las siguientes opciones:

    Permite las siguientes opciones para el texto:
    ● Alinear el texto: izquierda, centrarlo o justificarlo.
    ● Cambiar el tipo de letra.
    ● Aumentar o reducir el espacio entre las líneas.
    ● Cambiar el tamaño del texto. Afecta a todas las secciones del Blog.
    ● Ampliar el margen derecho e izquierdo.

    Permite las siguientes opciones para el color del texto:
    ● Cambiar el color de todo el texto, incluido la fecha de publicación, la categoría, los links y flechas de paginación. Si has hecho cambios de color en el TEMA, SUBTEMA y/o NEGRILLAS, al cambiar el color de todo el texto éstos no se veran cambiados. Para que tomen el color del texto general cambiado debes presionar la opción ORIGINAL en cada uno.
    ● Cambiar el color del tema.
    ● Eliminar la sombra del tema.
    ● Cambiar el color de los subtemas.
    ● Cambiar el color del texto en negrillas.

    Cambiar el color del fondo del texto.

    Reducir el tamaño de las imágenes.


    Regresa al MENU principal.

    Aparece sólo en la página de INICIO y si has entrado a ver una categoría por medio del ícono . Permite cambiar la presentación de las miniaturas.

    Te lleva a la página de INICIO.


    OTRAS CARACTERISTICAS

    ● Cuando entras a una publicación, automáticamente se guarda el punto o la pantalla que suspendiste la lectura. Esta opción es diferente a la que se describe en el siguiente ítem. Si navegas por la publicación se guardará el punto o pantalla que te quedas de la misma.

    ● Cuando guardas una publicación se guarda también el punto o pantalla que suspendiste la lectura. Es independiente a la opción del ítem de arriba. Con este método sí puedes navegar por la publicación. Para que el punto o pantalla de retorno funcione debes cargar la publicación desde la opción que aparece en el MENU en PUBLICACIONES GUARDADAS.

    ● Tienes dos formas de ver las CATEGORIAS del Blog:
    La primera es la indicada anteriormente, que se encuentra en el MENU con el ícono
    La segunda es dando click en la categoría que se encuentra en la parte última de la publicación o también al comienzo de la publicación en Navega Directo. Este método te permite ver sólo la categoría de esa publicación. Cuando das click en la imagen y en "Publicación Completa" te vas a la publicación en la misma ventana; y si das click en el título, es en otra ventana.


    OBSERVACIONES

    ● Si guardas Puntos en una publicación no debes hacer cambios en el texto, ya sea aumentando su tamaño como dando más espacio entre líneas; ya que si lo haces después de guardarlos, el retorno no va a ser el correcto. Debes hacer primero los cambios y luego guardar los puntos o pantallas.
    ● Las LISTAS en texto se actualizan cada dos o tres meses, o a su defecto, cada 100 publicaciones nuevas.

    LA CRIATURA EN LA CIMA DEL MUNDO (James Blish)

    Publicado el domingo, enero 12, 2014
    Y está escrito que después de que los Gigantes llegaran a Tellura desde las lejanas estrellas, permanecieron un tiempo, y miraron a la superficie de la tierra, y la hallaron desolada y de siniestro augurio. De modo que hicieron que el hombre viviera siempre en el aire y a la luz del sol, y a la luz de las estrellas, que harían que les recordara. Y los Gigantes permanecieron aún un tiempo, v enseñaron a los hombres a hablar, y a escribir, y a tejer, y a hacer todas esas cosas que son necesarias y de las cuales hablan los escritos. Y después se marcharon hacia las lejanas estrellas, diciendo: "Tomad este mundo como vuestro, y cuando regresemos, no temáis, porque os pertenece".
    EL LIBRO DE LAS LEYES


    1


    Honath el Constructor de Bolsas fue sacado de las redes una hora antes que el resto de los prisioneros, debido a su status de archiincrédulo sobre todos los demás. Aún no había amanecido, pero sus captores, pequeñas sombras oscuras con torcidas piernas, hundidos hombros y delgadas colas sin pelo, que se enrollaban en espirales concéntricas en el sentido de las agujas del reloj, lo llevaron con grandes saltos a través de los interminables y profundamente aromáticos jardines de orquídeas. Honath iba tras ellos, al extremo de una larga cuerda pasada alrededor de su cuello y acompasando sus saltos con los de ellos, puesto que cualquier movimiento en falso lo ahorcaría instantáneamente.

    De todos modos, se hallaría igualmente camino de la superficie, situada a unos ochenta metros por debajo de los jardines de orquídeas, poco después del amanecer. Pero ni siquiera el más archiincrédulo de todos ellos deseaba iniciar el viaje —ni siquiera al compasivo extremo de una liana— un momento antes de que la ley le dijera: "Ve".

    La densa e interconectada red de lianas y plantas trepadoras que formaba como una alfombra bajo ellos, cada tronco tan grueso como el cuerpo de un hombre, se alzó y luego descendió bruscamente cuando el grupo alcanzó en sus saltos el borde del bosque de helechos arbóreos que rodeaba al bosque de equisetos. El grupo se detuvo antes de iniciar el descenso y miró hacia el este, al otro lado de la indistinta bóveda. Las estrellas palidecían cada vez más; sólo la brillante constelación del Papagayo seguía siendo visible sin la menor duda.

    —Un día espléndido —dijo uno de los guardias, en tono conversacional—. Mejor ir abajo en un día soleado que en medio de la lluvia, Constructor de Bolsas.

    Honath se estremeció y no dijo nada. Siempre estaba lloviendo allí abajo, en el Infierno, eso lo sabían hasta los niños. Incluso en los días soleados, la interminable llovizna de la transpiración procedente del centenar de millones de hojas de los árboles eternos cubría de neblina el aire del bosque y empapaba constantemente el negro suelo.

    Miró a su alrededor en la brillante y brumosa mañana. El horizonte oriental, era aún negro por encima de la giba del gran sol rojo, que había ascendido ya casi un tercio de su diámetro; era el momento ya de que su furiosamente tórrido consorte, el pequeño y blancoazulado disco, le siguiera. De uno a otro horizonte, hasta perderse de vista, el oscilante océano de las copas de los árboles formaba un amplio y constante oleaje, fluido como aceite. Sólo en las partes más cercanas podía el ojo desnudo captar ese océano en sus detalles, transformarlo en el mundo que realmente era: un enorme y enrevesado amasijo de plantas, con pequeños helechos, con orquídeas ávidas de aire, con un millar de variedades de hongos surgiendo por todas partes allí donde las plantas trepadoras se enredaban entre sí y recolectaban un poco de humus para ellos, con hambrientas plantas parásitas chupando la savia de las trepadoras, los árboles e incluso entre ellas mismas. En los charcos de agua de lluvia recogidos por las apiñadas hojas de las bromeliáceas, ranas arbóreas y ranas de zarzales interrumpían dubitativas su ronco croar a medida que aumentaba la luz, y guardaban silencio una tras otra. En los árboles del mundo inferior, los tentativos chillidos de los pájaros-lagarto (las almas de los condenados, o los demonios que las atormentaban, nadie estaba demasiado seguro de ello) iniciaban su concierto.

    Una breve ráfaga de viento sopló en la oquedad sobre el claro de equisetos, haciendo que toda la masa vegetal bajo el grupo se estremeciera ligeramente. Automáticamente, Honath adelantó una mano para sujetarse, pero una de las pequeñas trepadoras, hacia la cual había adelantado su mano carente de pelo, le lanzó un silbido y se retorció desapareciendo en la oscuridad de abajo..., una serpiente verde clorofila que había subido de las chorreantes profundidades aéreas, donde cazaba en la penumbra ancestral, para saludar a los soles y secar sus escamas en el tranquilo amanecer. Mucho más abajo, un sorprendido mono, despertado por la irritada serpiente, saltó a otro árbol, lanzando mortíferos insultos, uno tras otro, cuando se hallaba aún en mitad de su salto. La serpiente, por supuesto, no le prestó la menor atención, puesto que no hablaba el lenguaje de los hombres; pero el grupo al borde del bosquecillo de equisetos sonrió apreciativamente.


    —El lenguaje soez es norma ahí abajo —dijo otro de los guardias—. Un lugar adecuado para ti y tus blasfemadores, Constructor de Bolsas. Sigamos.

    La cuerda en el cuello de Honath se tensó, y poco después sus captores estaban avanzando a saltos en zigzag hacia la parte más honda de la oquedad, hacia el Trono de Justicia. Les siguió, puesto que no tenía otra elección, con la cuerda amenazando constantemente con enredarse entre sus brazos, piernas o cola, y —peor, mucho peor— haciendo cada uno de sus movimientos mortalmente torpes. Arriba, el estrellado penacho del Papagayo iba desvaneciéndose en el azul.

    Hacia el centro del cuenco formado por la vegetación, las casas de hojas y cuero se apiñaban muy juntas, sujetas a las propias plantas trepadoras, o colgando de alguna ocasional rama demasiado alta o demasiado delgada para sostener lianas. Honath conocía perfectamente la mayoría de aquellas bolsas, no sólo como visitante sino también como artesano. Las más finas de todas ellas, las flores invertidas que se abrían automáticamente cuando las bañaba el sol de la mañana, aunque podían cerrarse fuertemente y con toda seguridad en torno a sus ocupantes al anochecer con sólo tirar de una cuerda, habían sido diseñadas y construidas por él. Habían sido ampliamente admiradas e imitadas.

    La reputación que le habían proporcionado había ayudado también a pasar aquella cuerda en torno a su cuello. Había dado peso y autoridad a sus palabras, el suficiente peso y autoridad como para convertirlo, a la larga, en el archiincrédulo, el hombre que conducía a los jóvenes a la blasfemia, el hombre que cuestionaba el Libro de las Leyes.

    Y probablemente había ayudado a conseguirle su billete para el Ascensor al Infierno.

    Las bolsas se estaban abriendo ya cuando el grupo llegó junto a ellas. Aquí y allá, adormilados rostros aparecían entre las secciones que se separaban, a medida que las nervaduras de cuero empapado de rocío se distendían. Algunos de los soñolientos ocupantes reconocieron a Honath, éste estaba seguro de ello, pero ninguno salió para seguir al cortejo, aunque los habitantes del poblado solían caer de las corolas de sus abiertas flores como semillas maduras a aquella hora de cualquier día normal.

    Había un Juicio en puertas, y ellos lo sabían; ni siquiera aquellos que habían dormido durante toda la noche en una de las más elaboradas casas de Honath se atrevían a hablar con él ahora. Al fin y al cabo, todo el mundo sabía que Honath no creía en los Gigantes.


    Honath podía ver ahora el Trono de Justicia ante él, un asiento colgante de caña trenzada con el respaldo coronado por una hilera de gigantescas orquídeas moteadas. Se suponía que las orquídeas habían sido trasplantadas allí cuando fue construido el asiento, pero nadie podía recordar cuánto tiempo hacía de ello; puesto que no había estaciones, no existía ninguna razón particular por la que no pudieran haber estado allí desde siempre. El propio Trono se hallaba al fondo de la arena y muy alto por encima de ella; pero a la creciente luz Honath podía distinguir el pelaje blanco del rostro del Portavoz Tribal como una flor solitaria, un pensamiento, plata y negro entre los vividos colores que la rodeaban.

    En el centro de la arena se hallaba el Ascensor. Honath lo había visto a menudo, y había asistido a Juicios en los cuales había sido utilizado, pero le costaba creer que con toda seguridad él iba a ser su próximo pasajero. Consistía tan sólo en un gran cesto, lo suficientemente profundo como para que nadie pudiera saltar fuera desde su interior, y rodeado de espinos para que nadie pudiera trepar por él. Tres cuerdas de cáñamo estaban atadas a su borde, entrelazándose hasta formar una cuerda de sustentación enrollada al otro extremo a un torno de madera que podía ser accionado por dos hombres incluso cuando la cesta estaba cargada.

    El funcionamiento era también simple. El condenado era obligado a meterse en el cesto, y éste bajado hasta desaparecer de la vista, hasta que el aflojamiento de las cuerdas indicaba que había llegado a la superficie. La víctima salía entonces —y si no lo hacía, el cesto quedaba abajo hasta que ésta se moría de hambre o hasta que el Infierno se hacía cargo de ella por algún otro método—, y el torno era accionado de nuevo enrollando la cuerda.

    La sentencia era por periodos de tiempo variables según la gravedad del crimen, pero en términos prácticos esta formalidad carecía de sentido. Aunque el cesto era bajado de nuevo cuando la sentencia había expirado, nadie había vuelto nunca en él. Naturalmente, en un mundo sin estaciones ni lunas, y por lo tanto sin ninguna medida del tiempo excepto un año arbitrario, era difícil contar exactamente largos periodos. A menudo la cesta podía bajar treinta o cuarenta días antes o después de la fecha correspondiente. De todos modos, era sólo un tecnicismo, puesto que si resultaba difícil contar el tiempo en el mundo superior, probablemente era imposible en el Infierno.

    Los guardias de Honath ataron el extremo libre de su cuerda a una rama y se sentaron a su alrededor. Uno le pasó distraídamente una pina y el Constructor de Bolsas intentó ocupar su mente con el trabajo de extraer las jugosas semillas, pero no consiguió hallarles ningún sabor.

    Estaban trayendo a más cautivos ahora, mientras el Portavoz observaba con sus brillantes ojos negros desde su alta percha. Allí estaba Mathild la Forrajeadora, estremeciéndose como si tuviera fiebre, el pelaje de su costado izquierdo brillante y erizado, como si se hubiera volcado encima inadvertidamente una planta barril. Tras ella venía Alaskon el Navegante, un hombre de mediana edad sólo unos pocos años más joven que el propio Honath; fue atado cerca de éste, y se sentó inmediatamente, masticando un brote de caña con aparente indiferencia.

    Hasta aquel momento, todo el proceso se había desarrollado sin pronunciar más que unas pocas palabras, pero eso terminó cuando los guardias intentaron sacar a Seth el Fabricante de Agujas de las redes. Pudo ser oído inmediatamente, a través de toda la distancia

    —del bosquecillo, hablando y gritando alternativamente en una mezcla que tanto podía significar miedo como cólera. Todo el mundo excepto Alaskon volvió la cabeza para mirar, y de las bolsas surgieron cabezas como mariposas de sus capullos.

    Un momento más tarde, los guardias que custodiaban a Seth aparecieron en el borde del bosquecillo en un confuso grupo, gritando ellos también. En algún lugar en medio de la confusión la voz de Seth dominaba a las demás; obviamente, estaba agarrándose con sus cinco miembros a cualquier liana o fronda que se pusiera a su alcance, y aún no habían conseguido obligarle a soltar una cuando ya se aferraba con mayor fuerza a otra, más hacia atrás si era posible. Sin embargo, estaba siendo conducido inexorablemente a la arena, dos pasos adelante, uno hacia atrás, tres pasos adelante...

    Los guardias de Honath siguieron comiendo sus pinas. Honath se dio cuenta de que durante el alboroto Charl el Lector había sido traído silenciosamente del mismo lado del bosquecillo. Ahora estaba sentado al lado opuesto de Alaskon, mirando apáticamente hacia abajo, al inextricable entrelazado de lianas y plantas trepadoras, los hombros caídos hacia delante. Exudaba desesperación; tan sólo mirarle hacía que Honath sintiera un renovado estremecimiento.

    Desde el alto Trono, el Portavoz dijo:

    —Honath el Constructor de Bolsas, Alaskon el Navegante, Charl el Lector, Seth el Fabricante de Agujas, Mathild la Forrajeadora, habéis sido llamados para responder a la justicia.
    —¡Justicia! —estalló Seth, soltándose de sus captores con un Remendó salto, y siendo detenido por un tirón del extremo de la cuerda que lo sujetaba—. ¡Esto no es justicia! No tengo nada que ver con...

    Los guardias se arrojaron sobre él y estamparon firmemente las morenas manos sobre su boca. El Portavoz observó con divertida malicia.

    —Las acusaciones son tres —dijo—. La primera, contarles mentiras a los niños. La segunda, sembrar la duda del orden divino entre los hombres. La tercera, la negación del Libro de las Leyes. Cada uno de vosotros hablará según su orden de edad. Honath el Constructor de Bolsas, tu alegato puede ser oído.

    Honath se puso en pie, temblando ligeramente, pero sintiendo un sorprendentemente renovado brotar de su antigua independencia.

    —Estas acusaciones se resumen todas en la negación del Libro de las Leyes —dijo—. No he enseñado nada más que sea contrario a lo que creemos todos, y no he sembrado la duda en nadie. Rechazo la acusación.

    El Portavoz lo miró con incredulidad.

    —Muchos hombres y mujeres han dicho que tú no crees en los Gigantes, Constructor de Bolsas —dijo—. No ganarás el perdón acumulando más mentiras.
    —Rechazo la acusación —insistió Honath—. Creo en el Libro de las Leyes como un conjunto, y creo en los Gigantes. He enseñado tan sólo que los Gigantes no son reales en el sentido que nosotros somos reales. He enseñado que deben entenderse como símbolos de alguna realidad superior, y que no deben ser tomados literalmente como personas.
    —¿Qué realidad superior es ésa? —preguntó el Portavoz—. Descríbela.
    —Me pides que haga algo que ni siquiera los redactores del Libro de las Leyes pudieron hacer —dijo Honath vehementemente—. Si ellos tuvieron que envolver la realidad en símbolos en vez de escribirla directamente, ¿cómo puede hacer algo mejor un simple constructor de bolsas?
    —Esa doctrina es puro viento —dijo el Portavoz—. Y evidentemente va dirigida a socavar la autoridad y el orden establecidos por el Libro. Dime, Constructor de Bolsas, si los hombres no necesitan temer a los Gigantes, ¿por qué deberían temer a la ley?
    —Porque son hombres, y es de su interés temer a la ley. No son niños que necesiten un Gigante físico sentado a su lado con un látigo para obligarles a creer. Además, Portavoz, esta creencia arcaica nos incapacita en sí misma. Mientras creamos que existen los auténticos Gigantes, y que algún día volverán para seguir enseñándonos, no nos preocuparemos de buscar nuestras propias respuestas a nuestras preguntas. La mitad de lo que sabemos nos ha sido dada en el Libro, y la otra mitad se supone que nos lloverá de los cielos si somos lo bastante pacientes y esperamos lo que sea necesario. Mientras tanto, vegetamos.
    —Si una parte del Libro no es cierta, entonces nada puede impedir que todo él no sea cierto —dijo bruscamente el Portavoz—. Y perderemos incluso lo que tú llamas la mitad de nuestro conocimiento. .., que es en realidad su totalidad, para aquellos que lo ven con ojos claros.

    Repentinamente, Honath perdió su sangre fría.

    —¡Perdámoslo, entonces! —gritó—. Desaprendamos todo aquello que conocemos tan sólo por rutina, volvamos al principio, aprendámoslo todo de nuevo, y sigamos aprendiendo a partir de nuestra propia experiencia. Portavoz, tú eres un hombre viejo, ¡pero algunos de nosotros todavía no hemos olvidado lo que significa la curiosidad!
    —¡Silencio! —exclamó el Portavoz—. Ya hemos oído suficiente. Llamamos a Alaskon el Navegante.
    —Mucho de lo que dice el Libro es claramente falso —dijo Alaskon con voz llana, levantándose—. Como manual práctico de artes y oficios nos ha servido muy bien. Como guía de cómo está hecho el universo es una tontería, en mi opinión; Honath es demasiado benévolo con él. No he hecho un secreto de lo que pienso, y sigo pensándolo.
    —Y pagarás por ello —dijo el Portavoz, parpadeando mientras miraba a Alaskon—. Charl el Lector.
    —No tengo nada que decir-dijo Charl, sin ponerse en pie, sin ni siquiera alzar la vista.
    —¿No niegas las acusaciones?
    —No tengo nada que decir —repitió Charl bruscamente, alzando la cabeza y mirando con ojos desesperados al Portavoz—. Sé leer, Portavoz. He visto palabras en el Libro de las Leyes que se contradicen las unas a las otras. Las he señalado. Son hechos, existen en las páginas. No he enseñado nada, no he dicho mentiras, no he predicado herejías. He señalado hechos. Eso es todo.
    —Seth el Fabricante de Agujas, puedes hablar ahora.

    Los guardias retiraron, agradecidos, sus manos de la boca de Seth; habían sido mordidos varias veces en el proceso de mantenerlo inmóvil y silencioso. Seth empezó a gritar inmediatamente.

    —¡Yo no formo parte de ese grupo! ¡Soy víctima de las habladurías, de los vecinos envidiosos, de los artesanos celosos de mis habilidades y de mi éxito! ¡Ningún hombre puede acusarme de otra cosa que de haberle vendido agujas a ese constructor de bolsas, de habérselas vendido de buena fe! ¡Las acusaciones contra mí son mentiras, todas ellas!

    Honath se puso en pie de un salto, furioso, y luego volvió a sentarse, tragándose la airada respuesta que subía a sus labios sin probar siquiera su amargo sabor. ¿Qué importaba? ¿Por qué había de presentar testimonio contra el joven? Con eso no ayudaría a los otros, y si Seth deseaba mentir para escapar del Infierno, era mejor concederle su oportunidad.

    El Portavoz estaba mirando fijamente a Seth, con la misma expresión de ultrajada incredulidad que había exhibido hacia Honath.

    —¿Quién fue el que grabó las blasfemias en los árboles de madera dura cerca de la casa de Hosi el Legislador? —preguntó—. Se necesitaron agujas aceradas para hacer aquel trabajo, y hay testigos que dicen que tus manos eran las que las sujetaban.
    —¡Más mentiras!
    —Las agujas encontradas en tu casa corresponden a las entalladuras, Seth.
    —¡No eran mías... o me fueron robadas! ¡Exijo ser liberado!
    —Serás liberado —dijo fríamente el Portavoz.

    No había ninguna duda posible acerca del significado de sus palabras. Seth se echó a llorar y empezó a gritar al mismo tiempo. Nuevas manos taparon su boca.

    —Mathild la Forrajeadora, tu defensa puede ser oída —prosiguió el Portavoz.

    La joven se puso vacilantemente en pie. Su pelaje estaba casi seco ahora, pero seguía temblando.

    —Portavoz —dijo—, he visto las cosas que Charl el Lector me mostró. Dudé, pero lo que Honath dijo restauró mis creencias. No veo ningún mal en sus enseñanzas. Disipan las dudas en vez de afirmarlas, como tú dices que hacen. No veo nada malo en ellas, y no comprendo por qué son un crimen.

    Honath la miró admirativo. El Portavoz suspiró profundamente.

    —Lo lamento por ti —dijo—, pero como Portavoz no podemos aceptar la ignorancia de la ley como un eximente. Seremos compasivos con vosotros, de todos modos. Renunciad a vuestra herejía, confesad vuestra creencia en el Libro tal como está escrito de principio a fin, y vuestra única pena será ser arrojados de la tribu.
    —¡Renuncio a la herejía! —bramó Seth—. ¡Nunca la he compartido! ¡Toda ella es una blasfemia, cada palabra es una mentira! ¡Creo en el Libro, en su totalidad!
    —Tú, Fabricante de Agujas —dijo el Portavoz—, has mentido antes del Juicio, y probablemente estás mintiendo también ahora. No quedas incluido en la dispensa.
    —¡Asqueroso gusano reptante! ¡Ojalá te... ! hummmpp.
    —Constructor de Bolsas, ¿cuál es tu respuesta?
    —Es "no" —dijo Honath firmemente—. He dicho la verdad. Nadie puede desdecirse de la verdad.

    El Portavoz miró a los demás.

    —En cuanto a vosotros tres, pensaos cuidadosamente vuestra respuesta. Compartir la herejía significa compartir la sentencia. La pena no será menor sólo porque vosotros no inventarais la herejía.

    Hubo un largo silencio.

    Honath tragó dificultosamente saliva. El coraje y la fe que había en aquel silencio le hicieron sentirse más pequeño y desamparado que nunca. Se dio cuenta de pronto de que los otros tres habrían mantenido su silencio aunque la defección de Seth no hubiera reforzado su resolución. Se preguntó si él también lo habría hecho.

    —Entonces pronunciaremos la sentencia —dijo el Portavoz—. Todos y cada uno de vosotros sois condenados a mil días en el Infierno.

    Hubo un unánime jadeo en torno a la arena, donde, sin que Honath se hubiera dado cuenta de ello, se había ido reuniendo una silenciosa multitud. No le sorprendió el sonido. La sentencia era la más larga que se había pronunciado en toda la historia de la tribu.

    Aunque en realidad aquello no significaba nada. Nadie había regresado ni siquiera de una sentencia tan leve como cien días en el Infierno. De hecho, nadie había vuelto nunca del Infierno.

    —Preparad el Ascensor. Todos subirán juntos a él. Y su herejía con ellos.


    2


    La cesta oscilaba. Lo último que Honath vio del mundo de arriba fue un círculo de rostros, no demasiado cerca del agujero practicado en la urdimbre de lianas y plantas trepadoras, mirando hacia abajo, contemplando su descenso. Entonces el cesto cayó otros cuantos metros con la siguiente vuelta del torno, y los rostros desaparecieron.

    Seth estaba sollozando en el fondo del Ascensor, acurrucado sobre sí mismo hasta formar una apretada bola, la punta de su cola rodeando su nariz y ojos. Ninguno de los demás emitía el menor sonido, y mucho menos Honath.

    La oscuridad se espesaba a su alrededor. Parecía extraordinariamente densa. El ocasional grito chillón de un pájaro-lagarto realzaba en cierto modo el silencio que les rodeaba, sin romperlo. La luz que se filtraba por entre las rendijas de los árboles parecía ser absorbida por una penumbra verdeazulada, a cuyo través las lianas trazaban sus curvadas líneas. Las columnas de los troncos de los árboles, los pilares del mundo, se erguían a su alrededor, demasiado distantes a la débil luz para permitirles calcular su velocidad de descenso; sólo los irregulares tirones de la cesta evidenciaban que seguían moviéndose aún hacia abajo, aunque se desviaban lateralmente en una compleja y entremezclada serie de ochos trazados en el aire en respuesta a la rotación del planeta; un péndulo de Foucault lastrado por cinco vidas.

    Finalmente la cesta descendió una vez más, dio un brusco tirón hacia arriba y se ladeó, arrojándoles a todos contra la dura pared de cañas. Mathild lanzó un agudo grito, y Seth se desenrolló casi instantáneamente, aferrándose a lo primero que encontró a mano. Otra sacudida, y el Ascensor se inmovilizó, volcado.


    Estaban en el Infierno.

    Con precaución, Honath se arrastró fuera, pasando por encima de las largas espinas que rodeaban el borde del cesto. Tras un momento Charl el Lector le siguió, y luego Alaskon tomó a Mathild firmemente de la mano y la condujo hasta la superficie. El suelo era húmedo y esponjoso, aunque en absoluto elástico, y era muy frío; los dedos de los pies de Honath se encogieron involuntariamente.

    —Vamos, Seth —dijo Charl con voz ronca—. No van a volver a subir el cesto hasta que tú hayas salido. Lo sabes bien.

    Alaskon miró en derredor la helada bruma.

    —Sí —dijo—. Y vamos a necesitar un fabricante de agujas aquí abajo. Con buenas herramientas, tenemos una posibilidad...

    Los ojos de Seth no habían dejado de saltar de uno a otro. Con un repentino grito discordante, saltó fuera de la cesta, pasando por encima de las cabezas de los demás en un largo salto, y golpeó la base del árbol más cercano, una inmensa palmera. Al mismo tiempo, sus piernas se doblaron bajo su cuerpo, y casi con el mismo movimiento pareció saltar directamente hacia arriba en el sombrío aire.

    Boquiabierto, Honath siguió su trayectoria. El joven fabricante de agujas había calculado sus movimientos a la décima de segundo. Estaba ya trepando por la cuerda de la que se hallaba suspendido el Ascensor. Ni siquiera se molestó en mirar hacia atrás.

    Tras un momento, la cesta empezó a ascender. El impacto del peso de Seth golpeando la cuerda evidentemente había sido interpretado por el equipo del torno como que todos los condenados habían salido ya a la superficie; una sacudida de la cuerda era la señal habitual. La cesta empezó a subir, balanceándose. Su velocidad de ascenso, unida a la propia de Seth, hizo que su trepadora silueta desapareciera rápidamente de su vista. Tras un momento, la cesta había desaparecido también.

    —Nunca llegará arriba —susurró Mathild—. Está demasiado lejos, y está yendo demasiado aprisa. Perderá fuerzas y caerá.
    —No lo creo —dijo Alaskon seriamente—. Es ágil y fuerte. Si alguien puede conseguirlo, es él.
    —Lo matarán si lo consigue.
    —Por supuesto que lo harán —dijo Alaskon, alzándose de hombros.
    —No lo lamentaré —dijo Honath.
    —Yo tampoco. Pero algunas agujas aguzadas nos hubieran sido de utilidad aquí abajo, Honath. Ahora vamos a tener que planear nacerlas nosotros mismos..., si podemos identificar las diferentes laderas aquí abajo, sin hojas que nos ayuden a distinguirlas.


    Honath miró curiosamente al Navegante. El salto de Seth hacia el cielo le había distraído de la comprensión de que la cesta también había desaparecido, pero ahora ese frío hecho le caló.

    —¿Realmente piensas permanecer con vida en el Infierno, Alaskon?
    —Por supuesto —repuso éste tranquilamente—. Esto no es más un Infierno de lo que ahí arriba es el Cielo. Esto es la superficie del planeta, ni más ni menos. Podemos seguir con vida si no nos dejamos llevar por el pánico. ¿Acaso lo único que piensas hacer tú es quedarte sentado aquí hasta que las furias caigan sobre ti, Honath?
    —No he pensado mucho sobre eso-confesó el aludido—. Pero si hay alguna posibilidad de que Seth pierda presa en esa cuerda, antes de que llegue arriba y lo acuchillen, y cae, ¿no crees que deberíamos aguardar y ver si podemos atraparlo? No debe de pesar más de quince kilos. Quizá pudiéramos habilitar alguna especie de red...
    —No conseguiríamos más que rompernos los huesos, además de romperse los suyos —atajó Charl—. Mi idea es marcharnos de aquí tan rápido como sea posible.
    —¿Por qué? ¿Conoces un lugar mejor?
    —No, pero sea esto el Infierno o no, hay demonios aquí abajo. Todos nosotros los hemos visto desde arriba, los gigantes con cabeza de serpiente. Deben de saber que el Ascensor siempre entra en contacto con el suelo aquí y descarga comida gratis. Éste debe de ser terreno de caza para ellos...

    No había terminado de hablar, cuando las ramas empezaron a agitarse y entrechocar, muy arriba. Una cascada de pequeñas gotas cayó cruzando el azulado aire, y resonó un trueno. Mathild dejó escapar un gemido.

    —Es tan sólo una ventolera —la tranquilizó Honath.

    Pero las palabras surgieron de su boca en una serie de entrecortados jadeos. Cuando el viento había agitado los árboles, Honath había flexionado automáticamente las rodillas y lanzado los brazos en busca de un asidero, aguardando que el amplio oleaje de respuesta sacudiera el suelo bajo sus pies. Pero no ocurrió nada. La superficie bajo ellos permaneció inmóvil, sin agitarse ni una fracción de milímetro en ninguna dirección. Y allí no había nada lo suficientemente cercano a lo que agarrarse.

    Trastabilló, intentando compensar la ausencia de movimiento del suelo, pero en el mismo momento otra ráfaga de viento sopló entre las frondas, un poco más fuerte que la primera, reclamando insistentemente un nuevo ajuste de su cuerpo a las olas que hacían oscilar las cimas de los árboles. De nuevo la blanda superficie bajo sus pies se negó a responder; el familiar agitarse de lianas y plantas trepadoras con el viento, un aspecto de su mundo tan habitual como los propios vientos, no existía allí.

    Honath se vio obligado a sentarse en el suelo, sintiéndose francamente mareado. La húmeda y fría tierra bajo sus posaderas desprovistas de pelo era desagradable, pero no hubiera podido permanecer más tiempo de pie sin vomitar el magro desayuno de prisionero que le habían dado. Se aferró a las primeras matas que encontró, pero aquello no le trajo ningún alivio.

    Los demás no parecían sentirse mejor que Honath. Mathild, en particular, estaba girando desconcertada sobre sí misma, los labios apretados, las manos aplastadas contra sus delicados oídos. Mareo. Era algo desconocido allá arriba, excepto entre aquellos "que habían sufrido graves heridas en la cabeza o estaban muy enfermos. Sin embargo, en el inmóvil suelo del Infierno resultaba evidente que iba a estar con ellos constantemente.

    Charl se acuclilló, tragando saliva convulsivamente. —Yo... no puedo resistirlo —gimió—. Esto es magia, Alaskon... Los demonios con cabeza de serpiente...

    —Tonterías —dijo Alaskon, aunque había conseguido permanecer en pie tan sólo agarrándose al enorme y multicolor bulbo de una cicadácea—. Es sólo una alteración de nuestro sentido del equilibrio. Es... el mareo de la inmovilidad. Nos acostumbraremos a ello.
    —Será mejor que lo hagamos —dijo Honath, consiguiendo soltarse de su asidero con un supremo esfuerzo de su voluntad—. Creo que Charl tiene razón acerca de que esto es un terreno de caza, Alaskon. He oído moverse algo entre los helechos. Y si la lluvia dura mucho rato, el agua inundará esto también. He visto muchos destellos plateados procedentes de abajo muchas veces, después de fuertes lluvias.
    —Es cierto —aseveró Mathild, con voz ahogada—. La base de los helechos siempre está inundada; por eso las cimas de los árboles son mucho más bajas aquí.

    El viento parecía haberse calmado un poco, aunque la lluvia seguía cayendo. Alaskon se puso tentativamente en pie.

    —Entonces vayámonos —dijo—. Si conseguimos mantenernos a cubierto hasta que encontremos un terreno un poco más elevado... Un débil crujido, muy alto por encima de su cabeza, le interrumpió. Se hizo más fuerte. Sintiendo un repentino espasmo de puro miedo, Honath miró hacia arriba.

    Por un instante no pudo ver nada excepto la lejana pantalla de ramas y frondas. Luego, con una sorprendente brusquedad, algo pequeño y negro irrumpió por entre el verdeazulado techo y cayó dando volteretas. Era un hombre, girando y agitándose en el aire con una grotesca lentitud, como un niño volviéndose en su sueño. Se apartaron.

    El cuerpo golpeó el suelo con un ruido sordo, pero hubo crujientes resonancias, como el reventar de una calabaza. Por un momento nadie se movió. Luego Honath avanzó arrastrándose.

    Era Seth, como Honath había comprendido desde el mismo momento en que la negra figurilla había surgido entre las ramas allá arriba, a lo lejos. Pero no había sido la caída lo que le había matado. Había sido atravesado al menos por una docena de agujas..., algunas de ellas, sin la menor duda, fabricadas por él mismo, sus puntas afiladas hasta el espesor de un cabello por sus propias preciosas bandas de corteza de madera de cuero, empapadas-hasta convertirlas en blandas, flexibles y casi transparentes— en el lodo del fondo de las corolas de bromeliáceas calentadas por el sol.

    No llegaría ninguna gracia de arriba. La sentencia era de mil días. Aquella rota y sangrante masa de pelaje constituía la única alternativa.

    El primer día apenas acababa de empezar.

    Se afanaron durante el resto del día para alcanzar un terreno más elevado, aferrándose al suelo la mayor parte del tiempo, ya que los árboles, excepto algunas dispersas excepciones, gingkos, cerezos silvestres en flor y robles jóvenes, no empezaban a tener ramas hasta más allá de los cinco metros por encima del suelo. A medida que se acercaban cautelosamente, al inicio de las colinas precursoras de la Gran Cadena y el suelo iba haciéndose más firme, fueron capaces de respirar más libremente; sin embargo, no habían recorrido mucho más trecho entre los sauces cuando los pájaros-lagarto empezaron a caer sobre ellos, luchando entre sí por el privilegio de picar a aquellos gordos e increíblemente lentos monos.

    Ningún hombre, por firme librepensador que fuera, hubiera podido resistir a pie firme el asalto en masa de unas criaturas que desde pequeño le habían dicho que eran sus antepasados. La primera vez que ocurrió, cada miembro del grupo se dejó caer como una pina al arenoso suelo y permaneció allí paralizado bajo el refugio más próximo, hasta que los chillones animales de moteadas plumas y cola en abanico, cansados de volar en estrechos círculos, partieron en busca de aires más puros-Incluso después de que los pájaros-lagarto se hubieron ido, permaneció" ron allí tendidos e inmóviles durante largo tiempo, esperando a ver que demonios mayores podían haber sido atraídos por la conmoción.


    Hasta entonces, sin embargo, ninguna de las Potencias con cabeza de serpiente se había dejado ver..., aunque varias veces Honath había captado inquietantes movimientos en la jungla a su alrededor.

    Afortunadamente, en las tierras altas había muchos más refugios disponibles, en forma de arbustos y árboles más pequeños: palmitos, sasafrás, varios tipos de laurel, magnolias, y gran número de juncias. Allí arriba, también, la interminable jungla empezaba a ofrecer claros en torno a las bases de los enormes riscos rosados, dando la bienvenida a visiones del cielo abierto, sólo interrumpidas por los puentes de lianas que unían el mundo superior a los propios riscos. ,En las dispersas columnas de aire azul revoloteaban toda una jerarquía de criaturas volantes, alineadas por voluntad propia capa tras capa; primero los escarabajos de vuelo bajo, las abejas y los dípteros; luego las libélulas que cazaban a los anteriores, algunas de hasta —sesenta centímetros con las alas desplegadas; luego los pájaros-lagarto, que cazaban a las libélulas y a cualquier otra cosa que pudiera ser atrapada sin demasiada resistencia, y finalmente, muy arriba, los grandes reptiles planeadores que se dejaban deslizar a lo largo de las paredes de los riscos, aprovechando las corrientes ascendentes de aire, con las enormes mandíbulas tragando ávidamente cualquier cosa que volara... Como hacían también los pájaros del mundo superior que se dejaban caer por allí de tanto en tanto, y los peces voladores a lo largo de la línea del distante mar.

    El grupo hizo un alto en un bosquecillo de juncias especialmente denso. Aunque la lluvia seguía cayendo, más fuerte que nunca, todos estaban desesperadamente sedientos. Aún no habían encontrado ninguna bromeliácea; evidentemente, las plantas barril no crecían en el Infierno. Tender las manos formando copa hacia el chorreante cielo acumulaba sorprendentemente muy poca agua; y no había charcos lo bastante grandes como para beber del agua acumulada sobre la arena. Pero al menos, allí bajo cielo abierto, el aire era demasiado violento para permitir a los pájaros-lagarto congregarse chillando sobre su refugio.

    El sol blanco se había puesto ya, y el enorme arco del sol rojo colgaba aún sobre el horizonte debido únicamente a que su luz era desviada más hacia arriba en el cielo de Tellura por el intenso campo gravitatorio del sol blanco. Bajo aquel siniestro resplandor la lluvia Parecía sangre, y las paredes llenas de costurones de los rosáceos riscos habían desaparecido. Honath miró dubitativo desde debajo de "s juncias hacia los aún lejanos acantilados.

    —No veo cómo podemos esperar escalarlos —dijo en voz muy baja—. Ese tipo de piedra caliza se desmorona apenas la tocas; de otro modo hubiéramos tenido más suerte en nuestra guerra contra la tribu de los riscos.
    —Podemos rodearlos —dijo Charl—. La parte baja de las colinas de la Gran Cordillera no es muy abrupta. Si podemos alcanzarlas, podremos subir hasta la propia Cordillera.
    —¿Hasta los volcanes? —protestó Mathild—. Pero... nada puede vivir ahí arriba, nada excepto las cosas blancas de fuego. Y están también las lenguas de lava, y el humo asfixiante...
    —Bien, no podemos subir esos riscos; Honath tiene razón —dijo Alaskon—. Y no podemos subir tampoco las Estepas de Basalto; no hay nada que comer en ellas, ni tampoco agua ni refugio. No veo qué otra cosa podemos hacer excepto intentar llegar a las colinas.
    —¿No podemos quedarnos aquí? —murmuró Mathild, quejumbrosa.
    —No —dijo Honath, con más suavidad de la que pretendía. Las cuatro palabras que acababa de pronunciar Mathild eran las más peligrosas que podían pronunciarse en el Infierno; estaba convencido de ello, porque la criatura aprisionada en su interior había gritado inmediatamente "sí"—. Tenemos que abandonar la región de los demonios. Y si conseguimos cruzar la Gran Cordillera, quizá, sólo quizá, podamos unirnos a una tribu que no sepa que hemos sido condenados al Infierno. Se supone que hay tribus al otro lado de la Cordillera, pero la gente de los riscos nunca nos permitirá pasar. Y la tenemos delante ahora.
    —Eso es cierto —convino Alaskon, tranquilizándose un poco—.

    Y desde la cima de la Cordillera podremos descender a otra tribu, en vez de intentar trepar hasta su poblado desde el Infierno. Honath, creo que puede funcionar.

    —De modo que será mejor que intentemos dormir aquí y ahora —dijo Charl—. Este lugar parece bastante seguro. Si debemos rodear los riscos y subir esas colinas, necesitaremos todas las fuerzas que nos queden.

    Honath estuvo a punto de protestar, pero de pronto se sintió demasiado cansado para hacerlo. De hecho, ¿por qué no dormir allí?

    Y si eran hallados y capturados durante la noche..., bien, al menos eso pondría fin a todas sus preocupaciones.

    El lugar era una cama demasiado triste y húmeda para dormir en ella, pero no había otra alternativa mejor. Se acurrucaron lo mejor que pudieron. Justo cuando ya empezaba a dormirse, Honath oyó a Mathild sollozar silenciosamente y, movido por un impulso, se arrastró hasta ella y empezó a lamerle cariñosamente el pelaje. Para su sorpresa, cada uno de sus pelos estaba empapado de rocío. Mucho antes de que la muchacha se hubiera acurrucado aún más sobre sí misma y su llanto se hubiera convertido en un tenue murmullo en mitad de su sueño, Honath había apagado su sed. Pensó que debía recordar el mencionar aquel método a la mañana siguiente.

    Pero cuando el sol blanco surgió finalmente, no hubo tiempo de pensar en la sed. Charl el Lector había desaparecido. Algo lo había arrebatado de entre sus apelotonados compañeros tan limpiamente como quien arranca un fruto maduro..., y había dejado caer negligentemente su cráneo perfectamente mondo, brillante y marfileño, a unos cincuenta metros de distancia, en la ladera que conducía a los rosados riscos.


    3


    Aquel mediodía los tres llegaron al azul y turbulento riachuelo que fluía por entre las colinas que formaban las primeras estribaciones de la Gran Cordillera. Ni siquiera Alaskon sabía qué hacer. Parecía agua, pero avanzaba como los ríos de lava que descendían arrastrándose de los volcanes. Fuera lo que fuese, obviamente no era agua; el agua permanece inmóvil, nunca fluye. Era posible imaginar una extensión de agua tan grande como aquélla, pero sólo con un esfuerzo de la imaginación, una exageración derivada de los volúmenes de agua en las plantas barril. Pero ¿tanta agua en movimiento? Sugería pitones; probablemente era venenosa. A ninguno de ellos se le ocurriría bebería. Les asustaba incluso tocarla, y mucho más cruzarla, puesto que casi seguramente era tan ardiente como los demás tipos de ríos de lava. Siguieron cautelosamente su curso por entre las colinas, sus gargantas tan secas y arrugadas como los huecos troncos de los equisetos.

    Excepto la sed —que era en cierto sentido su amiga, puesto que les hacía olvidar el hambre—, la ascensión no era difícil. Era tan sólo lenta debido a las vueltas y revueltas que les obligaba a hacer su necesidad de mantenerse a cubierto, de explorar cada pocos metros, de elegir no el camino más directo sino el más seguro. De común acuerdo, aunque nadie lo había expresado en voz alta, ninguno de los tres mencionaba a Charl, pero sus ojos iban constantemente de un lado a otro, buscando algún atisbo de la cosa que se había apoderado de su compañero.

    Ésa era quizá la peor, la más terrible parte de la tragedia: que en ningún momento desde que habían llegado al Infierno habían visto realmente a un demonio, o siquiera a un animal tan grande como el hombre. Las enormes huellas con tres garras que habían descubierto en la arena junto al lugar donde habían dormido —el lugar donde la cosa había permanecido inmóvil, mirando desde arriba a los cuatro durmientes y decidiendo fríamente cuál de ellos iba a tomar— era la única evidencia de que se hallaban realmente en el mismo mundo que ' los demonios, los mismos demonios que habían entrevisto algunas veces al mirar desde arriba a través del distante amasijo de lianas y plantas trepadoras.

    Las huellas... y el cráneo.

    Al caer la noche, habían ascendido quizás hasta unos cincuenta metros. Era difícil calcular las distancias en el atardecer, y los puentes de lianas que unían el mundo superior a los rosados riscos quedaban ahora fuera de su vista por las enormes masas de los propios riscos. Pero no había ninguna posibilidad de que pudieran subir más ese día. Aunque Mathild había soportado la ascensión sorprendentemente bien, y el propio Honath se sentía lo bastante fresco como para seguir, Alaskon estaba completamente agotado. Se había hecho un profundo corte en la cadera con una aguda arista de vidrio volcánico contra la que había caído, y era evidente que la herida, vendada con hojas para evitar que pudiera dejar un rastro susceptible de ser seguido, le resultaba cada vez más ¿olorosa.

    Honath ordenó finalmente un alto cuando alcanzaron una pequeña cornisa con una cueva a sus espaldas. Ayudando a Alaskon a subir el último tramo, se sorprendió al descubrir lo calientes que estaban sus manos. Lo condujo al interior de la cueva y luego regresó de nuevo a la cornisa.

    —Está realmente enfermo —le dijo a Mathild en voz baja—. Necesita agua, y otro vendaje para la herida. Y debemos conseguir que se mantenga en pie de algún modo. Si conseguimos alcanzar la jungla al otro lado de la Cordillera, necesitaremos mucho más a un navegante que a un fabricante de agujas.
    —¿Pero cómo lo conseguiremos? Yo puedo curar la herida si dispongo de los materiales necesarios, Honath. Pero no hay agua ahí arriba. Es un desierto; nunca conseguiremos cruzarlo.
    —Debemos intentarlo. Creo que puedo conseguirle agua. Había Una gran cicladella en la ladera por la que hemos subido, justo antes de que pasáramos ese promontorio de obsidiana que hirió a Alaskon. Las calabazas de ese tamaño tienen normalmente bastante agua en su interior; y puedo utilizar un fragmento de esa misma roca para abrirla...

    Una pequeña mano surgió de la oscuridad y lo sujetó firmemente Por el codo.

    —Honath, no puedes volver a bajar ahí. Suponte que el demonio que..., que arrebató a Chad está siguiéndonos todavía. Cazan de noche; y esta región es tan extraña...
    —Podré encontrar el camino. Seguiré el sonido de la corriente de cristal o lo que sea. Tú recoge algunas hojas frescas para Alaskon e intenta que se sienta cómodo. Será mejor que aflojes un poco esas lianas en torno a la herida. Volveré pronto.

    Tocó la mano de Mathild y se soltó suavemente. Luego, sin pararse a pensar en nada más, se deslizó de la cornisa y se encaminó hacia el sonido de la corriente, avanzando de espaldas a cuatro patas.

    Pero pronto se perdió. La noche era densa y completamente impenetrable, y descubrió que el ruido del arroyo parecía venir de todos lados, no proporcionándole así ninguna orientación. Además, su recuerdo del camino que los había conducido hasta la cueva parecía ser falso, puesto que giraba bruscamente hacia la derecha ante él, cuando recordaba claramente que había seguido recto después del primer cruce, y luego girado a la izquierda. ¿O había pasado el primer cruce en la oscuridad sin verlo? Tanteó cuidadosamente la oscuridad con una mano.

    En aquel mismo momento, un breve y brusco soplo de viento se abatió sobre él. Instintivamente, Honath desvió su peso para contrarrestar la flexión del suelo a sus pies que iba a seguir...

    Se dio instantáneamente cuenta de su error e intentó detener la compleja sucesión de movimientos, pero un esquema de costumbres tan profundamente arraigado no podía cortarse por completo. Abrumado por el vértigo, Honath agitó brazos, piernas y cola en busca de un asidero sin encontrar más que aire, y cayó.

    Un instante más tarde, con un ruido familiar y una impresión también familiar que pareció traspasar todo su cuerpo, se halló sentado en medio de...

    Agua. Agua helada, agua que golpeaba contra él con un amenazador parloteo como de mono, pero agua de todos modos.

    Sólo había una cosa que hacer para reprimir su grito de histeria. Hundió la cabeza en el agua. Algunas pequeñas cosas mordisquearon delicadamente sus tobillos mientras se bañaba, pero no había ninguna razón para temer a los peces, de los que algunos ejemplares pequeños se mostraban a veces en los depósitos de las bromeliáceas. Tras hundir su hocico en la invisible superficie de la corriente y beber hasta saciarse, se mojó completamente y luego subió a la orilla, cuidando mucho de no sacudirse el pelaje.

    Regresar a la cornisa fue mucho más fácil.

    —Mathild —murmuró, en un ronco susurro—. Mathild, tenemos agua.
    —Ven aquí, rápido. Alaskon está peor. Tengo miedo, Honath.

    Chorreante, Honath se dirigió a la cueva.

    —No tengo ningún recipiente. Lo único que he podido hacer ha sido mojarme por completo; tendrás que ayudarle a sentarse para que pueda lamer mi pelo.
    —No estoy segura de que pueda.

    Pero, pese a su debilidad, Alaskon pudo beber lo suficiente. Incluso la frialdad del agua —una experiencia completamente nueva para un hombre que nunca había bebido nada excepto el caliente contenido de las bromeliáceas— pareció ayudarle. Finalmente, se tendió de espaldas y dijo, con una voz débil pero normal:

    —Así que la corriente era agua después de todo.
    —Sí —dijo Honath—. Y hay peces también.
    —No hables-dijo Mathild—. Descansa, Alaskon.
    —Estoy descansando. Honath, si seguimos el curso del arroyo... ¿Dónde estaba? Ah, sí. Podemos seguir el arroyo a través de la Cordillera, ahora que sabemos que es agua. ¿Cómo lo descubriste?
    —Perdí el equilibrio y caí en ella.

    Alaskon dejó escapar una risita.

    —El Infierno no es tan malo como todo eso, Geh? —dijo.

    Luego suspiró, y su lecho de hojas y ramas crujió bajo él.

    —¡Mathild! ¿Qué ocurre? ¿Está..., está muerto?
    —No, no. Respira. Sigue estando peor de lo que él cree, eso es todo. Honath, si hubieran sabido ahí arriba el valor que tienes...
    —Estaba blanco de miedo —dijo Honath con una mueca—. Y aún sigo asustado.

    Pero la mano de ella tocó de nuevo la suya en la completa oscuridad, y él, tomándola, se sintió irracionalmente alegre. Con Alaskon respirando pesadamente tras ellos, había pocas posibilidades de que ninguno de los dos durmiera aquella noche; sin embargo, permanecieron sentados en silencio uno al lado del otro sobre la dura piedra en una especie de paz temporal. Y cuando la boca de la cueva empezó a destacarse ante ellos con el primer resplandor del sol rojo, tan débilmente al principio como las flotantes manchas de color que uno ve con los ojos cerrados, se miraron mutuamente como si la luz fuera algo exclusivo de ellos.

    El Infierno no era tan malo después de todo, reflexionó Honath.

    Con la primera luz del sol blanco, un joven cachorro de felino se alzó lentamente de donde había permanecido tendido en la boca de la caverna y se estiró perezosamente, mostrando una hilera de dientes como sables. Les miró fijamente por un instante, las orejas enhiestas, y luego se volvió y se alejó parsimoniosamente ladera abajo.

    Era imposible saber cuánto tiempo había estado tendido allí, escuchándoles. Habían tenido suerte de meterse en la cueva de un felino joven. Un animal adulto hubiera podido matarlos a todos, pocos segundos después de que sus penetrantes ojos los hubieran identificado positivamente. Puesto que aún no tenía familia propia, el felino se había sentido evidentemente desconcertado al encontrar ocupada su cueva, y había decidido no buscar pelea por aquello.

    La partida del animal dejó a Honath helado, no exactamente asustado sino simplemente sorprendido por un final tan inesperado a su vigilia. Al primer gemido de Alaskon, sin embargo, Mathild se levantó y se dirigió sin hacer ruido al Navegante, hablando en voz baja, pronunciando frases que no tenían ningún sentido en particular y que quizá tampoco pretendían tenerlo. Honath salió de su ensimismamiento y la siguió.

    A medio camino hacia el interior de la cueva su pie tropezó con algo, y bajó la vista. Era un hueso de algún animal de mediano tamaño, no muy limpio de carne pero tampoco muy reciente; posiblemente la propiedad que el felino había esperado rescatar de los usurpadores de su morada. A lo largo de su curvada superficie interior había una capa de moho grisáceo. Honath se inclinó y la extrajo cuidadosamente.

    —Mathild, podemos ponerle esto encima de la herida —dijo—. Algo de ese moho ayuda a impedir que las heridas se infecten. ¿Cómo se encuentra?
    —Mejor, creo —murmuró Mathild—. Pero sigue teniendo fiebre. No creo que podamos marcharnos hoy.

    Honath no sabía si se sentía complacido o disgustado por ello. Desde luego, no se sentía ansioso precisamente por abandonar la cueva, donde al menos parecían estar razonablemente confortables. Y era probable que pudieran seguir estando razonablemente confortables, puesto que el agujero, de techo bajo, debía de oler todavía a felino, y los posibles intrusos reconocerían sin duda el olor —cosa que los hombres del mundo superior no podían hacer— y se mantendrían a distancia, ya que no tendrían forma de saber que el animal era solamente un cachorro y que además había abandonado su domicilio. Aunque, por supuesto, el olor no se mantendría mucho tiempo.

    Sin embargo, era importante seguir adelante, cruzar la Gran Cordillera si era posible, y finalmente regresar al mundo al que pertenecían, sin importar el tiempo que todo ello tomara. Aunque llegara a resultar relativamente fácil sobrevivir en el Infierno hasta el momento había pocos signos de ello—, el único objetivo deseable era luchar por la reconquista del mundo superior. Después de todo, hubiera sido mucho más fácil y cómodo, al principio de todo aquello, mantener sus herejías para uno mismo y continuar viviendo en buenas relaciones con sus vecinos. Pero Honath había proclamado en voz alta sus creencias, y lo mismo habían hecho todos los demás, a su manera.

    Era el antiguo conflicto interno entre lo que Honath deseaba hacer y lo que sabía que debía hacer. Nunca había oído hablar de

    —Kant ni del Imperativo Categórico, pero sabía lo suficientemente bien qué lado de su naturaleza vencería a largo plazo. Sin embargo, había sido una cruel burla de la herencia la que había unido un sentido del deber a una naturaleza perezosa. Hacía que incluso las más pequeñas decisiones fueran agresivamente dolorosas.

    Pero por el momento, al menos, la decisión estaba fuera de sus manos. Alaskon estaba demasiado mal para moverlo. Además, los fuertes rayos de la luz del sol que penetraban en la cueva iluminando su suelo estaban disminuyendo por momentos, y se oía el distante y premonitorio rugir de los truenos.

    —Entonces nos quedaremos aquí —dijo—. Va a llover de nuevo, y esta vez va a ser fuerte. Cuando la lluvia sea más intensa, puedo salir y recoger algunos frutos; la lluvia creará una pantalla '} que me protegerá aunque haya algo merodeando por los alrededores. Y no necesitaré ir hasta el arroyo en busca de agua, mientras siga la lluvia.

    La lluvia se mantuvo durante todo el día, formando una cortina de agua que cubrió completamente la boca de la cueva desde primera hora de la mañana. El rumor del cercano arroyo se convirtió pronto en un rugir.

    Por la tarde, la fiebre de Alaskon parecía haber bajado casi a la normalidad, y sus fuerzas iban volviendo poco a poco. La herida, : gracias al emplasto de moho más que a las complicaciones propias, seguía teniendo mal aspecto, pero ahora sólo dolía cuando el Navegante movía la pierna sin precaución, y Mathild estaba convencida de que estaba curándose. En cuanto a Alaskon, que había permanecido en reposo todo el día, estaba desacostumbradamente pensativo.

    —¿Se os ha ocurrido a alguno de vosotros que, puesto que el arroyo es agua, no es posible que proceda de la Gran Cordillera? —dijo en la creciente oscuridad—. Todos los picos que hay ahí arriba no son más que conos de ceniza y lava. Hemos visto volcanes jóvenes en el proceso de erigirse a sí mismos, de modo que estamos seguros de ello. Además, están sorprendentemente calientes. No veo cómo es posible que exista ninguna fuente de agua en la Cordillera, ni siquiera procedente de las lluvias.
    —No es posible que salga del suelo —objetó Honath—. Tiene que ser alimentado por la lluvia. Por el modo como resuena ahora, puede hallarse en el primer estadio de una inundación.
    —Como bien dices, se trata probablemente de agua de lluvia —dijo Alaskon alegremente—. Pero no procedente de la Gran Cordillera; eso está fuera de toda duda. Lo más probable es que la recoja de los riscos.
    —Confío en que estés equivocado. Puede que los riscos sean más fáciles de subir por este lado, pero sigue existiendo la tribu de los riscos.
    —Quizá, quizá. Pero los riscos son grandes. Puede que las tribus de este lado nunca hayan oído hablar de la guerra con nuestra gente de las copas de los árboles. No, Honath, creo que ése es nuestro único camino desde aquí
    —Si es así —apuntó Honath lúgubremente—, vamos a desear más que nunca disponer de unas buenas, sólidas y aguzadas agujas.

    La opinión de Alaskon no tardó en verse confirmada. Los tres abandonaron la cueva al amanecer del día siguiente. Alaskon se movía algo rígido pero sin ningún otro impedimento aparente. Siguieron en sentido ascendente el lecho del arroyo, un arroyo ahora hinchado por la lluvia hasta convertirse en una serie de rugientes rápidos. Tras serpentear durante unos mil quinientos metros en la dirección general de la Gran Cordillera, el arroyo se enroscó sobre sí mismo y trepó rápidamente hacia los riscos de basalto, cayendo hacia ellos tres por cada vez más abruptos niveles de quebradas rocas.

    Luego cambiaba nuevamente su curso, formando casi un ángulo recto, y los tres se hallaron a la entrada de una oscura garganta, de poco menos de diez metros de alto, pero a la vez estrecha y larga. Allí el arroyo era casi completamente llano, y la delgada franja de tierra a cada lado estaba cubierta por pequeños arbustos. Hicieron un alto y miraron dubitativamente al cañón. Parecía singularmente siniestro.

    —Al menos está lleno de lugares donde resguardarnos —señaló Alaskon—. Debería ser seguro. De todos modos, es el único camino.
    —De acuerdo. Sigamos adelante, pues. Pero mantened bajas las cabezas. ¡Y estad preparados para saltar!

    Honath perdió a los otros dos de vista tan pronto como penetraron en la densa maleza, pero seguía oyendo sus cautelosos movimientos cerca de él. Ninguna otra cosa parecía moverse en absoluto en la garganta, ni siquiera el agua, que fluía sin un murmullo sobre un lecho invisible. Ni siquiera había viento alguno, por lo cual Honath se sentía agradecido, aunque había empezado a desarrollar una cierta inmunidad hacia el mareo de la inmovilidad.

    Tras unos momentos, Honath oyó un suave silbido. Arrastrándose lateralmente hacia la fuente del sonido, estuvo a punto de tropezar con Alaskon, que estaba acurrucado junto a una enorme y densa magnolia. Un instante más tarde, el rostro de Mathild apareció entre el apenas visible verdor.

    —Mira —susurró Alaskon—. ¿Qué opinas de esto? "Esto" era una depresión en el arenoso suelo, de aproximadamente metro veinte de anchura y rodeada por un bajo parapeto de tierra, evidentemente la misma tierra que había sido retirada de su "centro. Ocupando la mayor parte de ella había tres objetos grises y elipsoidales, lisos y sin ningún rasgo definitivo.
    —Huevos —dijo Mathild con sorpresa.
    —Obviamente. ¡Pero observa su tamaño! Sea lo que sea lo que ¿los haya dejado, tiene que ser gigantesco. Creo que estamos cruzando el valle privado de alguien.

    Mathild contuvo la respiración. Honath pensó rápidamente, tanto para impedir el pánico propio como el de la muchacha. Una piedra de bordes afilados que estaba en el suelo cerca de ellos le "proporcionó la respuesta. La tomó y golpeó.

    La superficie exterior del huevo era más bien correosa que frágil; se desgarró como si fuera piel. Deliberadamente, Honath se inclinó y aplicó su boca a la rezumante superficie.

    Era excelente. El sabor era decididamente más fuerte que el de los huevos de pájaro, pero estaba demasiado hambriento para tener miramientos. Tras un momento de sorpresa y desconcierto, Alaskon y Mathild atacaron voluntariosos los otros dos ovoides. Era la primera comida realmente satisfactoria que conseguían en el Infierno. Cuando se alejaron del saqueado nido, Honath se sintió mejor de lo que había llegado a sentirse nunca desde el día en que fuera arrestado.

    Mientras avanzaban por la garganta, empezaron a oír de nuevo el rugir del agua, aunque el arroyo parecía más tranquilo que nunca. Vieron también las primeras señales de vida activa en el valle: un revolotear de gigantescas libélulas danzando por encima del agua. Los insectos huyeron tan pronto como Honath se dejó ver, pero regresaron rápidamente, con sus casi inexistentes cerebros convencidos ya de que siempre había habido hombres en el valle.

    El rugir se fue haciendo más fuerte con mucha rapidez. Cuando los tres rodearon la larga y suave curva que ocultaba la salida de su vista, apareció la fuente del sonido. Era una cascada de espumeante agua tan alta como la propia profundidad de la garganta, cayendo entre dos pilares de basalto a un agitado estanque.

    —¡Estamos atrapados! —exclamó Alaskon, gritando para hacerse oír por encima del tumulto—. ¡Nunca seremos capaces de escalar estas paredes!

    Sorprendido, Honath miró a uno y otro lado. Lo que Alaskon acababa de decir era cierto. Evidentemente, la garganta había nacido a la vida como una hendidura en la blanda y parcialmente soluble roca que formaba los riscos, alzada por alguna erupción volcánica, y había ido siendo excavada por el propio arroyo. Las dos paredes laterales eran de roca más dura, y eran tan lisas y uniformes como si hubieran sido pulidas a mano. Aquí y allá, un entrelazado de lianas y plantas trepadoras había empezado a ascender por ellas, pero en ningún lugar había conseguido alcanzar todavía la parte superior.

    Honath se volvió y miró una vez más al gran arco de agua y espuma. Si hubiera alguna forma de que no se vieran obligados a volver sobre sus pasos...

    Bruscamente, sobre el rugir de la cascada hubo un penetrante y silbante graznido. Los ecos lo hicieron resonar una y otra vez, ascendiendo por los contrafuertes de los riscos. Honath dio un salto en el aire y volvió a caer tembloroso, mirando hacia el otro lado del estanque.

    Al principio no pudo ver nada. Luego, allá en el lado abierto de la curva, hubo un intenso pero impreciso movimiento.

    Un segundo más tarde, un reptil gris azulado, la mitad de alto que la propia garganta, surgió sobre sus dos patas doblando la curva con un solo salto y rebotando violentamente contra la pared más alejada del valle. Se detuvo momentáneamente desconcertado, y la enorme cabeza giró hacia ellos, mostrando un rostro de siniestra y furiosa estupidez.

    El graznido volvió a desgarrar el aire. Equilibrándose sobre su maciza cola, la bestia bajó la cabeza, y sus rojizos ojos escrutaron la cascada.

    El propietario del saqueado nido había vuelto a casa..., y ellos habían encontrado finalmente a un demonio del Infierno.

    La mente de Honath quedó en aquel instante tan en blanco como la parte interior de la corteza de un álamo blanco. Actuó sin pensar, sin siquiera saber lo que hacía. Cuando empezó a razonar de nuevo, los tres estaban inmóviles temblando en la semioscuridad, observando la imprecisa forma del demonio yendo adelante y atrás al otro lado de la cortina de espumeante agua.

    Había sido pura suerte, y no premeditación, el descubrir que había un espacio considerable entre la caída de agua y la ciega pared del cañón. Había sido pura suerte, también, lo que había forzado a Honath a rodear el estanque de modo que alcanzaran la cascada en el lugar donde podían cruzar hasta la parte de atrás de la plateada cortina sin que el peso de la caída del agua los aplastara contra el suelo. Y había sido pura suerte el que el demonio hubiera cargado directamente tras ellos a través del estanque, cuya profunda y burbujeante agua había frenado lo suficiente sus patas como para impedirle alcanzarles antes de que llegaran bajo la cascada, del mismo modo que antes había golpeado contra la dura pared de la garganta.

    Pero nada de todo eso penetró en la mente de Honath antes de que todo se hubiera consumado. En el momento en que el enorme reptil gritó por segunda vez, Honath agarró a Mathild de la mano y echó a correr hacia la cascada, saltando de matorral a arbusto y de arbusto a helecho más rápido de lo que nunca antes había saltado. No se detuvo para ver si Mathild seguía su ritmo o no, o si Alaskon estaba siguiéndoles. Simplemente corrió. Es probable que también gritara; no podía recordarlo.

    Ahora permanecieron inmóviles los tres, empapados, tras la cortina de agua, hasta que la sombra del demonio se hizo imprecisa y se desvaneció. Finalmente, Honath sintió un ligero golpe en su hombro, y se volvió lentamente.

    Era imposible hablar allí, pero el dedo de Alaskon era lo bastante elocuente al señalar. A lo largo de la pared trasera de la cascada, siglos de erosión no habían conseguido arrastrar consigo completamente la blanda piedra caliza original; había aún una especie de chimenea de paredes aserradas, trepando hasta la parte superior de la garganta, y que parecía escalable. En la parte superior de la cascada, el agua caía de entre los pilares de basalto en una especie de tubo de apariencia casi sólida, que se inclinaba al menos un par de metros en un amplio arco antes de desintegrarse en el irisado abanico de agua y espuma. Una vez que hubiesen ascendido a lo largo de la chimenea, les sería posible salir de debajo de la catarata sin tener que atravesar de nuevo el agua.

    ¿Y después de eso?

    Bruscamente, Honath sonrió. Se sentía débil ahora por la reacción, y probablemente el rostro del demonio estaría presente en sus sueños durante largo tiempo; pero al mismo tiempo no podía reprimir una oleada de confianza irracional. Señaló hacia arriba con gesto decidido, se agitó, y saltó a la chimenea.

    Apenas una hora más tarde estaban todos de pie en una cornisa que dominaba la garganta, con la cascada surgiendo casi a su lado, apenas a unos pocos metros. Desde allí resultaba evidente que la garganta en sí era solamente el fondo de una hendidura más amplia, un enorme cañón abierto tan abruptamente en los riscos grises y rosados que parecía como tallado por el rayo. Más allá de los pilares de basalto de los que brotaba la cascada, sin embargo, el arroyo espumeaba a lo largo de una sucesión de escalones de piedra que parecían conducir directamente hasta el cielo. En aquel lado de los pilares la cornisa se hacía más amplia, convirtiéndose en una sucesión de mesetas truncadas, como si las aguas hubieran estado derramándose por aquel nivel durante siglos antes de hallar un estrato de roca más blando en el cual poder encajarse para formar la garganta. La plataforma de piedra estaba cubierta de enormes rocas, redondeadas por la prolongada erosión del agua, obviamente los restos de un antiguo estrato de conglomerado o alguna capa similar sedimentaria.

    Honath observó las enormes rocas —muchas de ellas más grandes que él—, y luego miró de nuevo el interior de la garganta. La silueta del demonio, empequeñecida por la distancia y la perspectiva, seguía moviéndose aún arriba y abajo ante la cascada, y la criatura parecía decidida a quedarse allí de guardia hasta morirse de hambre —evidentemente no parecía gozar de una gran inteligencia—; pero Honath tenía una idea mejor.

    —Alaskon, ¿crees que podemos alcanzar al demonio con una de esas rocas?

    El Navegante miró cautelosamente la garganta.

    —No me sorprendería —dijo finalmente—. Va de un lado para otro siguiendo exactamente el mismo camino. Y todas las cosas caen a la misma velocidad; si podemos conseguir que la roca llegue al suelo en el mismo momento en que él se encuentre debajo en su camino..., hummm, sí, creo que podemos conseguirlo. Pero elijamos una grande para estar seguros.

    Sin embargo, las ambiciones de Alaskon eran superiores a sus fuerzas; la roca que eligió se negó a moverse, en buena parte debido a que él mismo estaba demasiado débil para prestar mucha ayuda.

    —No importa —dijo—. Incluso una pequeña caerá lo bastante rápido para llegar en el momento preciso. Elige una que tú y Mathild podáis hacer rodar fácilmente; lo único que tengo que hacer es calcular la caída con mayor precisión, eso es todo.

    Tras unas cuantas pruebas, Honath seleccionó una roca de aproximadamente tres veces el tamaño de su propia cabeza. Era pesada, pero entre él y Mathild consiguieron hacerla rodar hasta el borde del saliente.

    —Sujetadla —dijo Alaskon con voz preocupada—. Mantenedla sobre el borde, para que caiga tan pronto como la soltéis. Estupendo. Ahora esperad. En este momento vuelve sobre sus pasos. Tan pronto como cruce... Así. Cuatro, tres, dos, uno..., ¡soltad!

    La roca cayó. Los tres se inclinaron sobre el borde de la garganta para mirar. La roca se hizo pequeña hasta parecer una fruta, la punta de un dedo, un grano de arena. La empequeñecida figura del demonio alcanzó el extremo de su loca caminata, se volvió furiosamente para reanudar su guardia...

    Y se detuvo. Por un momento se limitó a permanecer inmóvil.

    Luego, con infinita lentitud, se inclinó de costado hacia el estanque.

    Se agitó convulsivamente dos o tres veces, y luego desapareció; las ondas creadas por la cascada ocultaron las otras ondas que debió de producir al sumergirse.

    —Es como arponear peces entre las bromeliáceas —dijo Alaskon orgullosamente.

    Pero su voz temblaba. Honath sabía exactamente por qué. Después de todo, acababan de matar a un demonio.

    —Podemos hacerlo otra vez —susurró Honath.
    —Siempre que queramos —admitió Alaskon, sin dejar de mirar ávidamente al estanque—. No parecen tener mucha inteligencia esos demonios. Disponiendo de una altura suficiente, podríamos conducirlos hasta lugares sin salida como éste y arrojarles piedras encima a voluntad. Me hubiera gustado haber pensado en eso antes.
    —¿Dónde vamos ahora? —dijo Mathild, mirando hacia los escalones más allá de los pilares de basalto—. ¿Por ese lado?
    —Sí, y tan rápido como sea posible —apremió Alaskon, saltando en pie y mirando hacia arriba, mientras protegía sus ojos del sol con una mano—. Debe de ser tarde. No creo que nos quede mucho rato de luz.
    —Vamos a tener que ir en fila india —dijo Honath—. Y será mejor que avancemos cogidos de la mano. Un resbalón en esas piedras mojadas y... es un largo trayecto hasta bajo.

    Mathild se estremeció y tomó convulsivamente la mano de Honath. Para su sorpresa, al momento siguiente lo arrastraba hacia los pilares de basalto.

    La irregular mancha del cielo, de un violeta cada vez más oscuro, fue agrandándose lentamente a medida que ascendían. Se detenían a menudo, aferrándose a las irregulares escarpaduras hasta que recuperaban el aliento, y recogiendo la helada agua del arroyo que descendía junto a ellos con sus manos formando copa. No había forma de decir cuánto habían ascendido, pero Honath sospechaba que debían de hallarse más o menos un poco por encima del nivel de su propio mundo vegetal. El aire era más frío y cortante de lo que había sido nunca encima de la jungla.

    El último tramo de los riscos por los que descendía el arroyo era otra chimenea, más abrupta y de paredes más lisas que la primera que les había conducido fuera de la garganta, por debajo de la cascada, pero también lo bastante estrecha para ascender por ella apoyando la espalda en un lado y los brazos y pies en el otro. La columna de aire en el interior de la chimenea estaba llena de finas gotitas de agua, pero en el Infierno ésa era una incomodidad demasiado pequeña para preocuparse por ella.

    Finalmente, Honath se izó sobre el borde de la chimenea hasta una roca plana, empapado y agotado, pero lleno de una excitación que no podía reprimir; y tampoco deseaba hacerlo. Estaban por encima del mundo al que antes habían pertenecido; el Infierno había sido vencido. Miró a su alrededor para asegurarse de que Mathild estaba a salvo, y luego tendió una mano a Alaskon; la pierna enferma del Navegante le había ocasionado algunos problemas en la ascensión. Honath tiró fuertemente de él, y Alaskon salió pesadamente de la chimenea y se tendió resollante sobre el musgoso suelo.

    Habían aparecido las estrellas. Durante un rato se limitaron a permanecer allí sentados, recuperando el aliento. Luego se volvieron, uno tras otro, para ver dónde estaban.

    No había gran cosa que ver. Allí estaba la meseta, dominada por un cielo lleno de estrellas por todos lados; una especie de huso, brillante y estilizado, como un pez gigantesco, apuntando hacia el cielo en el centro de la rocosa meseta, y en torno al huso, indistintos a la luz de las estrellas...

    ... en torno al brillante huso, yendo y viniendo de un lado para otro, estaban los Gigantes.


    4


    Aquél era pues el final de la batalla por hacer lo que creía correcto, fueran cuales fuesen las consecuencias. Todas las demostraciones de valor contra la superstición, todas las oscuras luchas contra el propio Infierno desembocaban en esto: ¡los Gigantes eran reales!

    Eran indiscutiblemente reales. Aunque fueran dos veces más altos que los hombres, se mantuvieran erectos, tuvieran hombros más anchos, caderas más desarrolladas, y no poseyeran colas visibles, su pertenencia a la raza humana era evidente. Incluso sus voces, mientras se gritaban cosas los unos a los otros en torno a su imponente huso metálico, eran voces de hombres convertidos en dioses, voces tan remotas con respecto a las de los hombres como lo eran las voces de los hombres con respecto a las de los monos, pero surgidas evidentemente de la misma familia.

    Ésos eran los Gigantes del Libro de las Leyes. No sólo eran reales, sino que habían vuelto a Tellura, tal como habían prometido que harían.

    Y sabrían lo que tenían que hacer con los incrédulos y con los fugitivos del Infierno. Todo había sido para nada; no solamente la lucha material sino también el forcejeo por conseguir el librepensamiento. Los dioses existían, literalmente, realmente. Esa creencia era el auténtico infierno del que había intentado liberarse Honath luchando durante toda su vida; pero ahora ya no era simplemente una creencia. Era un hecho, un hecho que estaba contemplando con sus propios ojos.

    Los Gigantes habían vuelto a juzgar su obra. Y las primeras personas con las que iban a encontrarse iban a ser tres desterrados, tres criminales condenados y degradados, tres fuera de la ley... El peor detritus posible del mundo superior.

    Todo aquello cruzó la mente de Honath en menos de un segundo, pero evidentemente el cerebro de Alaskon trabajaba más aprisa. Siempre había sido el más declarado incrédulo del pequeño grupo de rebeldes, aquel para quien todo el mundo estaba fundado en la existencia de explicaciones racionales para todo, y que ahora encontraba sus opiniones más completamente controvertidas por la visión que tenían ante sus ojos. Con un profundo y ahogado suspiro, dio media vuelta y se alejó de ellos.

    Mathild dejó escapar un grito de protesta, que consiguió ahogar a su mitad; pero ya era demasiado tarde. Un redondo ojo en el gran huso plateado cobró vida, bañándoles con una ovalada mancha de luz.

    Honath se precipitó tras el Navegante. Sin mirar hacia atrás, Alaskon había echado de pronto a correr. Por un instante Honath vio su silueta, recortada delicadamente contra el negro cielo. Luego cayó en silencio fuera de su vista, tan repentina y completamente como si nunca hubiera existido.

    Alaskon había soportado todas las pruebas y todos los terrores de la ascensión desde el Infierno con valor e incluso con alegría, pero había sido incapaz de enfrentarse a la certeza de que todo lo que había hecho carecía de sentido.

    Sintiendo un profundo dolor en su corazón, Honath se volvió de nuevo, protegiendo sus ojos de la milagrosa luz. Se oyó una clara llamada en algún lenguaje desconocido, desde cerca del huso.

    Luego hubo ruido de pasos, varios pares de ellos, acercándose.

    Era el momento del Segundo Juicio.

    Tras un largo momento, una gran voz procedente de la oscuridad dijo:

    —No tengáis miedo. No pretendemos haceros ningún daño. Somos hombres, como vosotros.

    El lenguaje tenía el arcaico aroma del Libro de las Leyes, pero aparte de eso era perfectamente comprensible. Una segunda voz dijo:

    —¿Cómo os llamáis?

    La lengua de Honath pareció clavarse a su paladar. Mientras forcejeaba con ella, la voz de Mathild le llegó claramente desde su lado:

    —Él es Honath el Constructor de Bolsas, y yo soy Mathild la Forrajeadora.
    —Estáis a mucha distancia del lugar donde dejamos a vuestra gente —dijo el primer Gigante—. ¿No seguís viviendo en los amasijos de lianas encima de las junglas?
    —Señor...
    —Mi nombre es Jarl Once. Éste es Gerhardt Adler.

    Aquello pareció frenar a Mathild por completo. Honath pudo comprender el porqué: la mera idea de dirigirse a los Gigantes por sus nombres era algo casi paralizante. Pero puesto que estaban ya casi predestinados a ser arrojados de nuevo al Infierno, nada podían perder con ello.

    —Jarl Once —dijo—, la gente sigue viviendo entre las lianas. El suelo de la jungla está prohibido. Sólo los criminales son enviados allí. Nosotros somos criminales.
    —¿Y habéis recorrido todo el camino desde la superficie hasta esta meseta? —dijo Jarl Once—. Gerhardt, esto es prodigioso. No tienes ni idea de lo que es la superficie de este planeta. En un lugar donde la evolución nunca ha conseguido abandonar el estadio de "garras y dientes". Dinosaurios de todos los periodos del Mesozoico, mamíferos primitivos a todo lo largo de la escala hasta los primitivos felinos... Eso es todo. Por eso el equipo original de inseminación situó a esa gente en las cimas de los árboles.
    —Honath, ¿cuál fue tu crimen? —preguntó Gerhardt Adler.

    Honath se sintió casi aliviado de que el interrogatorio llegara rápido a ese punto; Jarl Once, con sus palabras que no podía comprender, lo había aterrado con su propia impenetrabilidad.

    —Éramos cinco de nosotros —dijo Honath en voz baja—. Dijimos que..., que no creíamos en los Gigantes.

    Hubo un breve silencio. Luego, sorprendentemente, tanto Jarl Once como Gerhard Adler estallaron en una enorme carcajada.

    Mathild se encogió, con las manos en los oídos. Incluso Honath se sobresaltó y dio un paso atrás. Instantáneamente la risa cesó, y el Gigante llamado Jarl Once penetró en el óvalo de luz y se sentó junto a ellos. A la luz, era visible que tanto su rostro como sus manos carecían de pelo, aunque sí lo había en la parte superior de su cabeza; el resto de su cuerpo estaba cubierto por una especie de tejido. Sentado, no era más alto que Honath, y no parecía tan aterrador.

    —Os pido perdón —dijo el Gigante—. No fue delicado por nuestra parte echarnos a reír, pero lo que dijisteis fue tan inesperado... Gerhardt, ven aquí y siéntate, de modo que no te parezcas tanto a la estatua de algún general. Dime, Honath, ¿en qué forma no crees tú en los Gigantes?

    Honath apenas podía dar crédito a sus oídos. ¡Un Gigante le había pedido perdón! ¿Acaso eso era también alguna cruel burla?


    Pero, fuera cual fuese la razón, Jarl Once le había hecho una pregunta.

    —Cada uno de los cinco diferíamos —contestó—. Yo sostenía que vosotros no..., no erais reales, sino solamente símbolos de alguna verdad abstracta. Uno de nosotros, el más instruido, creía que vosotros no existíais en ningún sentido. Pero todos estábamos de acuerdo en que no erais dioses.
    —Y por supuesto no lo somos —dijo Jarl Once—. Somos hombres. Venimos del mismo origen que vosotros. No somos vuestros gobernantes, sino vuestros hermanos. ¿Comprendes lo que estoy diciendo?
    —No —admitió Honath.
    —Entonces déjame hablarte de ello. Hay hombres en muchos mundos, Honath. Difieren los unos de los otros, porque los mundos difieren, y se necesitan diferentes tipos de hombres para poblar cada uno de ellos. Gerhardt y yo somos el tipo de hombres que viven en un mundo llamado Tierra, y otros mundos como ése. Somos dos miembros muy poco importantes de un gran proyecto denominado "proyecto de inseminación", que se está llevando a cabo desde hace miles de años. El trabajo del programa de inseminación es supervisar los mundos recién descubiertos, y luego crear hombres adecuados para vivir en cada uno de esos nuevos mundos.
    —¿Crear hombres? Pero sólo los dioses...
    —No, no. Sé paciente y escucha —dijo Jarl Once—. Nosotros no creamos hombres. Creamos hombres adecuados. Hay una gran diferencia entre ambos conceptos. Nosotros tomamos el plasma germinal vivo, el espermatozoide y el óvulo, y los modificamos; luego surge el hombre modificado, y nosotros lo ayudamos a establecerse en su nuevo mundo. Eso es lo que hicimos en Tellura. Ocurrió hace mucho tiempo, antes de que Gerhardt y yo naciéramos. Ahora hemos vuelto para ver cómo se desenvuelve tu pueblo, y para echar una mano si es necesario.

    Miró a Honath, luego a Mathild y por fin de nuevo a aquél.

    —¿Me seguís? —preguntó.
    —Estoy intentándolo —dijo Honath—. Pero entonces deberíais acudir al techo de la jungla. Nosotros no somos como los demás; ellos son la gente a la que deseáis ver.
    —Lo haremos, por la mañana. Acabamos de aterrizar. Pero precisamente porque no sois como los demás, estamos más interesados en vosotros ahora. Dime: ¿ha escapado alguna vez algún condenado del suelo de la jungla, anteriormente?
    —No, nunca. Y no es sorprendente. Hay monstruos allí abajo.

    Jarl Once miró de reojo al otro Gigante; parecía estar sonriendo.

    —Cuando veas los filmes —observó—, lo llamarás la exageración del siglo. Honath, ¿cómo conseguisteis escapar vosotros tres, entonces?

    De modo vacilante al principio, y con mayor confianza después, a medida que los recuerdos iban volviendo vividamente a él, Honath se lo contó. Cuando mencionó el festín en el nido del demonio, Jarl Once miró de nuevo significativamente a Adler, pero no interrumpió.

    —Y finalmente alcanzamos la parte superior de la chimenea y salimos a este terreno llano —concluyó Honath—. Alaskon estaba aún con nosotros entonces; sin embargo, cuando os vio a vosotros y a la cosa brillante, se arrojó desde lo alto del risco. Era un criminal como nosotros, pero no hubiera debido morir. Era un hombre valiente, y muy sabio.
    —No lo bastante sabio para aguardar a poseer todas las evidencias-dijo Adler de un modo enigmático—. Sinceramente, Jarl, digo que "prodigioso" es la mejor palabra para describirlo. Es realmente el más exitoso trabajo de inseminación que haya hecho nunca ningún equipo, al menos en este brazo de la galaxia. ¡Y qué golpe de fortuna, encontrarnos en el lugar precisamente cuando todo llega a su término, y con una pareja como ésta!
    —¿Qué significan esas palabras? —dijo Honath.
    —Simplemente esto: cuando el equipo inseminador depositó a tu gente aquí en Tellura, no pretendían que vivierais para siempre en la copa de los árboles. Sabían que, más pronto o más tarde, tendríais que bajar al suelo y aprender a luchar contra este planeta en sus propios términos. De otro modo, os estancaríais y terminaríais desapareciendo.
    —¿Vivir en el suelo todo el tiempo? —dijo Mathild, en voz muy débil.
    —Sí, Mathild. La vida en la copa de los árboles tenía que ser únicamente un periodo transitorio, mientras reuníais el conocimiento necesario acerca de Tellura y aprendíais a utilizarlo. Pero para ser los auténticos dueños del mundo, teníais que conquistar la superficie también.

    La forma que tu gente imaginó para conseguirlo, el enviar únicamente a los criminales a la superficie, era la mejor forma de conquistar el planeta que podían haber elegido. Se necesita una gran voluntad y un valor excepcional para ir contra las costumbres; y ambas cualidades son necesarias para conquistar Tellura. Vuestra gente exiliaba a la superficie tan sólo a los espíritus más emprendedores, año tras año.

    Más pronto o más tarde, algunos de esos exiliados conseguirían descubrir cómo sobrevivir en el suelo, y harían posible que el resto de vuestra gente abandonara los árboles. Tú y Honath habéis conseguido precisamente eso.

    —Por favor, Jarl —dijo Adler—, observa que el crimen, en este primer caso con éxito, era ideológico. Ése era el punto crucial en la política criminal de esa gente. Un espíritu de rebeldía no es suficiente; pero añádele una inquietud mental y ¡ecce homo!

    A Honath estaba empezando a darle vueltas la cabeza.

    —¿Pero qué significa todo esto? —dijo—. ¿Nosotros... no estamos condenados ya al Infierno?
    —No, seguís estando condenados a él, si es así como preferís llamarlo —dijo Jarl Once seriamente—. Habéis aprendido cómo vivir allí abajo, y habéis descubierto algo aún más valioso: cómo sobrevivir aniquilando a vuestros enemigos. (;Sabéis que habéis matado a tres demonios con vuestras manos desnudas, tú, Mathild y Alaskon?
    —Matado...
    —Exactamente —dijo Jarl Once—. Comisteis tres huevos. Ésa es la forma clásica, y por supuesto la única forma, de eliminar monstruos como los dinosaurios. No es posible matar a los adultos con nada más pequeño que un carro de combate, pero como embriones están indefensos. Y los adultos no tienen aún el instinto de proteger sus nidos.

    Honath oía todo aquello, pero sólo de una forma distante. Incluso la cálida proximidad de Mathild a su lado no le servía de mucha ayuda.

    —Entonces tenemos que volver allí abajo... —dijo decepcionado—. Y para siempre esta vez.
    —Sí —aseveró Jarl Once, con voz suave—. Pero no lo haréis solos, Honath. A partir de mañana, tendréis a toda vuestra gente con vosotros.
    —¿Toda nuestra gente? Pero... ¿vais a echarlos de los árboles?
    —A todos ellos. Oh, no vamos a prohibirles que utilicen la red de lianas y plantas trepadoras, pero a partir de ahora tu raza deberá conquistar también la superficie. Tú y Mathild habéis probado que es posible. Es el momento de que los demás lo aprendan también.
    —Jarl, piensas demasiado poco en esa joven gente —dijo Adler—. Explícales lo que se abre ante ellos. Están asustados.
    —Por supuesto, por supuesto. Resulta obvio, Honath, que tú y Mathild sois los únicos individuos vivos de vuestra raza que sabéis cómo sobrevivir allí abajo, en la superficie. Y nosotros no vamos a decirle a vuestra gente cómo conseguirlo. Ni siquiera vamos a hacerles la menor alusión. Esa parte os corresponde a vosotros.

    Honath dejó colgar su mandíbula.

    —Os corresponde a vosotros —repitió firmemente Jarl Once—. Nosotros os devolveremos a vuestra tribu mañana, y les diremos a vuestra gente que vosotros dos conocéis las reglas para sobrevivir en el suelo, y que todos tienen que bajar y vivir allí también. Sólo les diremos eso. ¿Qué pensáis que harán?
    —No lo sé —murmuró Honath, desconcertado—. Puede ocurrir cualquier cosa. Pueden incluso nombrarnos Portavoces..., excepto que no somos más que unos criminales comunes.
    —Unos pioneros muy poco comunes más bien, Honath. El hombre y la mujer que conducirán a la humanidad de Tellura fuera de su techo, que le ofrecerán todo un mundo.

    Jarl Once se puso en pie, la gran luz reflejándose en su figura. Alzando la vista más allá de él, Honath vio que había al menos otra docena de Gigantes de pie justo fuera del óvalo de luz, escuchando atentamente cada palabra.

    —Pero queda poco tiempo antes de empezar nuestro trabajo —dijo Jarl Once—. Quizás a vosotros dos os guste echar un vistazo a nuestra nave.

    Abrumado, pero con una silenciosa emoción que sonaba como música dentro de él, Honath tomó la mano de Mathild. Juntos, se alejaron de la chimenea que conducía al Infierno, siguiendo las huellas de los Gigantes.


    Fin