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diciembre 18, 2020
ROBERT DE FLERS, director del diario parisiense Le Figaro de 1914 a 1920, se vio una vez agobiado por un alud de correspondencia. Sonriente, dirigiéndose a un amigo suyo, le dijo: "Mira todo esto, mi querido amigo. Como verás, será preciso hacer una selección. Algunos asuntos son urgentes y otros no. La contestación a las cartas que no lo sean podrá retrasarse dos semanas. Y para entonces, como verás, ya no habrá necesidad de contestarlas".
—Hervé Lauwick, en Les Grands Amuseurs
ENTRE los funcionarios del gobierno británico anda circulando esta nueva definición de "ayuda al exterior": dinero que la gente pobre de un país rico da a la gente rica de un país pobre.
—"Peterborough"
COMIDIDAD INGENIOSA. En el estacionamiento de un centro comercial vi a una joven ama de casa, vestida de pantalones cortos y cargada de paquetes, acercarse a su automóvil y quedarse mirándolo indecisa. El coche había permanecido cerrado mucho tiempo al rayo del sol, y la temperatura interior seguramente estaría insoportable: los asientos de cuero quemarían como brasas.
Por fin la joven abrió la puerta y, sacando de la bolsa de compras un paquete de comida congelada, lo colocó en el asiento del conductor; después de esperar unos minutos, retiró la caja y, deslizándose hasta el asiento del chofer, arrancó, no sin antes esbozar una alegre sonrisa de triunfo.
—E.H.B.
PROBABLEMENTE nadie en el mundo escucha tantas tonterías como las que debe de oír un retrato colgado en un museo.
—E. y J. de Goncourt
Exótico. Tenemos un auto pequeño, importado, cuyas puertas tienen las bisagras por fuera, de modo que a veces chirrían. Un día estaba aceitando los goznes, cuando pasó mi casero. "¿Qué haces?" me reconvino: "¡Vas a quitarle el acento extranjero!"
—R.M.G.
EL canónico Jacques Delarue, al exhortar a los automovilistas a conducir como buenos cristianos, propone estos nuevos mandamientos:
Se os ha dicho: "Al que se interponga en tu camino, hazle lo mismo"; o bien: "Si no te ceden el paso, tampoco lo cedas tú". Pues bien; yo os digo que hacéis mal en querer competir con el malvado.
Por el contrario; si alguien se te adelanta cuando tratas de arrancar al aparecer la luz verde, permítele que parta primero al llegar al siguiente semáforo.
A quien no te ha cedido el paso, déjalo estacionarse en el espacio que viste tú primero, ¡pero que te ganó!
Si alguien pretendiera ganarte imprudentemente la delantera con un automóvil menos potente, disminuye la marcha y deja que te adelante sin mayor esfuerzo.
Apártate a tu derecha cuando algún automovilista haga sonar su bocina, y no desatiendas a aquel cuyas maniobras te resulten molestas.
Se te dice: "Da alcance a tu adversario al llegar a la siguiente luz roja". Mas yo te advierto: Ama a aquellos que guían con imprudencia, porque se encuentran en peligro y ponen en peligro a sus semejantes. Debes evitar provocarlos a hacer lo peor de que son capaces; mués-trales cómo es realmente un automovilista caritativo y considerado con el prójimo.
Sed, pues, perfectos, como lo es vuestro Padre celestial.
—L.S.R.
QUIEN considere que sus aptitudes son un don, más bien que una responsabilidad, no merece tenerlas...
—Curt Goetz, en Cuatro veces al día
LA ANCIANA señora Lin tranquilizaba al niño que iba en el cochecito diciéndole:
—No llores, Diploma, no llores.
—¡Qué nombre más extraño para una criatura! —exclamó un comunicativo transeúnte.
—Envié a mi hija a la universidad para que obtuviera un grado —repuso la señora Lin—, y esto fue lo que me trajo.
—C.L.
OÍDO POR CASUALIDAD
UN SEÑOR, en el supermercado: "Con los precios que se pagan hoy, deberían darle a uno la cajera de ribete".
—A.B.
CIERTO parroquiano que anda de compras: "Nunca me imaginé que algún día la ropa vendría marcada: Para él o para ella".
—C.W.
EL ADOLESCENTE, a un amigo suyo: "Tengo propensión a los accidentes: vivo tropezándome con la realidad".
—P.F.
EN LA iglesia: "Es hombre que no se deja guiar por su conciencia: no quiere oír consejos de un completo desconocido".
—B.G.
DE TODOS los conocimientos humanos, el del matrimonio es el menos avanzado.
—Jean de Balzac
LA ACTRIZ norteamericana Joan Rivers opina del matrimonio: "Primero la colocan a una en un pedestal; después la ponen a limpiarlo".
AL LLEGAR a cierta casa para hacer la reparación de un televisor, el mecánico vio un recado escrito de la dueña que decía: "Para encontrar el televisor, entre por la puerta trasera. Si el perro le muerde, hallará vendajes en el baño".
—E.M.
QUIENES gustan de profetizar, generalmente caen en el error de transferir el pasado al futuro.
—Pierre Gaxotte
EDWIN LAND, fundador y presidente de la compañía Polaroid, tiene dos mastines a los que adora. Su esposa, en cambio, no los quiere tanto, por las tremendas alharacas que provocan cuando Land se ausenta en viajes de negocios. Ella le pidió que remediara la situación.
Land meditó una solución. Como los animales obedecían a su voz (y a la suya únicamente), hizo una grabación magnetofónica de algunas palabras de mando. Cuando el ruido en la casa llegaba a determinado nivel, la máquina funcionaba automáticamente, y la voz de Edwin ordenaba: "¡SILENCIO!"
Durante un tiempo el aparato funcionó perfectamente, pero una noche los Land organizaron una fiesta para algunos amigos. Uno de los invitados cerró una puerta con estrépito y, como tenía que suceder, tronó la voz de Land: "¡SILENCIO! ¡SIÉNTENSE!"
—R.P.
UN COMPAÑERO nuestro regresó de sus vacaciones con un brazo en cabestrillo. Sus problemas empezaron en el campo de golf, al bajarse del carrito eléctrico para hacer una jugada. Dando una chupada al cigarrillo, lo colocó en el cenicero del vehículo. Mientras se preparaba a golpear la pelota, el viento voló el pitillo encendido, que cayó en el asiento delantero. En eso la esposa del golfista, que ya había jugado, volvió al carro y se sentó... encima del cigarrillo encendido.
Un tanto asombrada e incómoda (por decirlo de algún modo), la dama hizo varios movimientos rápidos, uno de los cuales echó a andar el carrito. Éste atropelló al marido y le fracturó el brazo. Lo cual sin duda resultó doloroso, pero su mayor tormento fue cuando su hermano, que también jugaba con ellos formando un trío, se acercó a él e, inclinándose sobre su cuerpo postrado, le advirtió: "Tendrás un castigo de dos golpes por interrumpir el juego".
—S.I.
DESDE tiempo atrás mi madre había impuesto su propio estilo de dar permisos, contestando que sí a toda solicitud del capricho infantil, aun cuando su respuesta fuese en realidad negativa. ¿Podíamos levantarnos de la cama, ya que se nos estaba pasando el sarampión? "Sí; en cuanto la fiebre les baje a 37 grados". ¿Podíamos tomar helados a las 5:30 de la tarde? "Sí, inmediatamente después de la cena". ¿Podíamos ir al cine de noche por primera vez durante la semana? "Sí; y celebraremos la ocasión haciendo de ella una fiesta, cuando pueda ir toda la familia".
Hace poco volvimos a casa durante unas vacaciones y mi madre no había perdido aún su vieja costumbre. Al preguntarle si había cubitos de hielo en el refrigerador, contestó: "Sí; pero no están congelados".
—S.G.
EL POETA y diputado irlandés John Philpot Curran estaba en un salón social de Dublín, con un gran número de mediocridades que no cesaban de proclamar su propia importancia. Un amigo informó a Curran que entre ellos no había ninguno que no tuviese algún antepasado ilustre.
—¡Dios santo —exclamó Curran—, qué grupo tan antifuturista!
—T.W.I.
EL HUMORISTA Mark Twain decía de un amigo; "Es tan ignorante como un nene antes de nacer...; como mellizos antes de nacer".
Tener fe es difícil. No tenerla, imposible.
—Víctor Hugo
EL ARTE de salir airoso de una situación difícil constituye un arte mayor, raras veces puesto en práctica. El pianista Artur Rubinstein lo sabe a la perfección. Durante mucho tiempo creí que el gozo que irradia Rubinstein era enteramente instintivo. En realidad, su alegre carácter es hijo de una gran fuerza de voluntad: de una resolución terca y activa de ser feliz; como si la actitud mental por sí sola pudiese acarrearnos la buena fortuna. Tal actitud, que el célebre concertista cultiva desde que tenía 17, años, es resultado de haberse salvado en un tris. El propio Rubinstein nos relata el incidente:
"Había llegado a París procedente de Berlín, muy joven y mal preparado para el fácil triunfo que se me auguraba. Por estar descontento conmigo mismo, lo estaba también con los demás. Nada me salía bien. La persona a quien amaba no me quería. Vivía pobremente y no veía ante mí ningún porvenir halagüeño; solamente un murmullo vano, lisonjero, que escuchaba al pasar. ¿De qué servía vivir en tales circunstancias?, me dije. Y traté de quitarme la vida; fue un intento fallido de suicidio... algo ridículo, como mi vida misma. Pero cierta bella mañana desperté... y sentí el gozo de vivir. Abrí los ojos a un mundo enteramente nuevo... pues, al fin y al cabo, escapar de la muerte es, en cierto modo, haber vuelto a nacer. Contemplar una flor me conmovía; ver un perro persiguiendo su sombra calle abajo me llenaba de lágrimas los ojos. ¡Oh, maravillas renovadas interminablemente! ¿Qué esperaba yo para ser feliz? La felicidad era eso, aquel humilde existir diario: lo había tenido siempre al alcance de la mano y nunca lo había advertido".
—Clarendon, en Le Figaro, de París
SI UN hombre mete la mano en el sombrero y saca un conejo, eso se llama magia; si una mujer mete la suya en la bolsa y saca las llaves que busca... es un milagro.
—Maurice Biraud, en Noir et Nene, de París
UNA CUENTA de esas que ahora se estilan, hechas por una computadora, llevaba la siguiente advertencia: "No recibir la presente cuenta no exime al cliente del pago de la suma que se indica al calce".
—R.S.
NO SÉ por qué me había olvidado de pagar lo adeudado a la ferretería local. Al llegar la cuenta el mes siguiente estaba seguro que iba a encontrar un cortés recordatorio de cobro. En vez de ello, al abrir el sobre hallé un paquetito de semillas de nomeolvides. Huelga decir que pagué en seguida.
—D.J.C.
EL PINTOR norteamericano John Singer Sargent fue invitado a Francia a casa de un nuevo rico que le enseñó su colección de cuadros, compuesta totalmente de horribles pinturas, de las cuales el dueño estaba profundamente orgulloso. Al concluir la visita, el multimillonario le dijo a Sargent que deseaba dejar sus cuadros a alguna sociedad caritativa, y pidió al pintor que le aconsejara a cuál.
Sargent respondió con gran calma:
—Me parece que lo mejor sería legárselos al Instituto Nacional para los Ciegos.
—APP
AMOR Y BALAS. Al tomar posesión Ronald Reagan del cargo de gobernador de California, en 1967, en reemplazo de Edmund Brown, éste aconsejó a su sucesor: "En La guerra y la paz, de Tolstoi, hay un pasaje que todo nuevo gobernador, después de ganar por gran mayoría, debería fijar en la pared de su despacho: en la novela, el conde Rostov, tras muchas semanas de agasajos de despedida, sale cabalgando a su primera carga de caballería... se encuentra con balas de verdad que le zumban junto al oído, y exclama:"
"¡Me están disparando a mí, a quien todo el mundo ama!"
Definiciones que no están en el diccionario
LATOSO: Quien habla incesantemente de su persona cuando uno quiere hablar de sí mismo.
—0.S.
DESCONFIADO: El que mira en ambas direcciones antes de cruzar alguna calle de un solo sentido.
—O.S.
ARREPENTIMIENTO: Intento que hace nuestro ser íntimo de volver a casa después de haber pasado una noche estupenda.
—H.C.
DICHA: Saber formar un ramillete con las flores que tenemos a mano.
—B.G.
SERENIDAD: Arte de estar inquieto sin que nadie lo note.
—E.W.
ENVIDIA: Confesión de inferioridad.
—Víctor Hugo
LA SABIDURÍA ordena aplicar un poquito de aceite de delicada cortesía a las ruedas de la amistad.
—Colette
LOS NIÑOS saben lo que quieren: salir de la niñez. Y las dificultades comienzan cuando lo logran, pues los muy jóvenes están conscientes de lo que no les agrada, antes de comprender qué desean. Y lo que ellos aborrecen es lo que nosotros anhelamos. Nos tratan a los adultos para disfrutar del contraste.
—Elle, de Francia
EL HÁBITO HACE AL MONJE. Hace algunos años, en Hollywood, los actores Victor Mature y Jim Backus se tomaron un descanso durante la filmación de una película de tema histórico para hacer una diligencia particular en el centro de la ciudad. Como se trataba de un trámite muy breve, se dejaron puestos los disfraces de gladiadores, con túnica y todo, armadura, yelmo y espada. Camino de regreso al estudio, los dos fornidos "romanos" hicieron alto en un bar. Ante tal espectáculo, el tabernero se quedó boquiabierto.
—¿Qué pasa? —dijo Mature— ¿No sirven aquí a individuos de las fuerzas armadas?
—NBC
UNA GRAN fábrica de calzado mandó al corazón de África a un pesimista y a un optimista a hacer una investigación del mercado. Después de un mes, el pesimista cablegrafió a la compañía: "Posibilidades nulas: aquí nadie usa zapatos". El mismo día cablegrafió el optimista: "Posibilidades brillantes: todos aquí andan descalzos".
—Tempo, de Italia
NAPOLEÓN dijo: "En el amor, la manera mejor de triunfar es huir". Desgraciadamente, se olvidó de explicar si debemos huir antes o después.
—Le Hérisson, de Francia
CIERTO erudito catedrático convino en dar una conferencia televisada sobre cerámica persa por la BBC de Londres. Un funcionario de la emisora le dijo:
—Siento informarle que los honorarios serán de sólo 50 libras esterlinas.
—No hay problema —repuso el profesor—: recibirán mi cheque mañana mismo.
—D.W.
UNA NIÑA de 12 años resolvió vender un caballo y, consultando con su padre, convinieron en pedir 700 dólares y rebajar hasta 500 en caso necesario. Al llamar el primer presunto comprador, la chica contestó al teléfono. Le preguntaban cuánto pedían por el animal.
—Lo más que podemos aceptar —respondió ella en tono muy formal— son 700 dólares; y lo menos, 500.
—H.P.