• GUARDAR IMAGEN


  • GUARDAR TODAS LAS IMAGENES

  • COPIAR IMAGEN A:

  • OTRAS OPCIONES
  • ● Eliminar Lecturas
  • ● Ultima Lectura
  • ● Historial de Nvgc
  • ● Borrar Historial Nvgc
  • ● Ayuda
  • PUNTO A GUARDAR



  • Tipea en el recuadro blanco alguna referencia, o, déjalo en blanco y da click en "Referencia"
  • TODAS LAS REVISTAS
  • Todas Las Revistas Diners
  • Todas Las Revistas Selecciones
  • CATEGORIAS
  • Libros
  • Libros-Relatos Cortos
  • Arte-Graficos
  • Bellezas Del Cine Y Television
  • Biografias
  • Chistes
  • Consejos Sanos
  • Cuidando Y Encaminando A Los Hijos
  • Datos Interesantes
  • Paisajes Y Temas Varios
  • La Relacion De Pareja
  • La Tia Eulogia
  • La Vida Se Ha Convertido En Un Lucro
  • Mensajes Para Reflexionar
  • Personajes Disney
  • Salud Y Prevencion
  • Sucesos-Proezas
  • Temas Varios
  • Tu Relacion Contigo Mismo Y El Mundo
  • Un Mundo Inseguro
  • REVISTAS DINERS
  • Diners-Agosto 1989
  • Diners-Mayo 1993
  • Diners-Septiembre 1993
  • Diners-Noviembre 1993
  • Diners-Diciembre 1993
  • Diners-Abril 1994
  • Diners-Mayo 1994
  • Diners-Junio 1994
  • Diners-Julio 1994
  • Diners-Octubre 1994
  • Diners-Enero 1995
  • Diners-Marzo 1995
  • Diners-Junio 1995
  • Diners-Septiembre 1995
  • Diners-Febrero 1996
  • Diners-Julio 1996
  • Diners-Septiembre 1996
  • Diners-Febrero 1998
  • Diners-Abril 1998
  • Diners-Mayo 1998
  • Diners-Octubre 1998
  • Diners-Temas Rescatados
  • REVISTAS SELECCIONES
  • Selecciones-Enero 1965
  • Selecciones-Julio 1968
  • Selecciones-Abril 1969
  • Selecciones-Febrero 1970
  • Selecciones-Marzo 1970
  • Selecciones-Mayo 1970
  • Selecciones-Marzo 1972
  • Selecciones-Julio 1973
  • Selecciones-Diciembre 1973
  • Selecciones-Enero 1974
  • Selecciones-Marzo 1974
  • Selecciones-Marzo 1976
  • Selecciones-Noviembre 1976
  • Selecciones-Enero 1977
  • Selecciones-Septiembre 1977
  • Selecciones-Enero 1978
  • Selecciones-Diciembre 1978
  • Selecciones-Enero 1979
  • Selecciones-Marzo 1979
  • Selecciones-Julio 1979
  • Selecciones-Agosto 1979
  • Selecciones-Abril 1980
  • Selecciones-Agosto 1980
  • Selecciones-Septiembre 1980
  • Selecciones-Septiembre 1981
  • Selecciones-Abril 1982
  • Selecciones-Mayo 1983
  • Selecciones-Julio 1984
  • Selecciones-Junio 1985
  • Selecciones-Septiembre 1987
  • Selecciones-Abril 1988
  • Selecciones-Febrero 1989
  • Selecciones-Abril 1989
  • Selecciones-Marzo 1990
  • Selecciones-Abril 1991
  • Selecciones-Mayo 1991
  • Selecciones-Octubre 1991
  • Selecciones-Diciembre 1991
  • Selecciones-Febrero 1992
  • Selecciones-Junio 1992
  • Selecciones-Septiembre 1992
  • Selecciones-Febrero 1994
  • Selecciones-Mayo 1994
  • Selecciones-Abril 1995
  • Selecciones-Mayo 1995
  • Selecciones-Septiembre 1995
  • Selecciones-Junio 1996
  • Selecciones-Mayo 1997
  • Selecciones-Enero 1998
  • Selecciones-Febrero 1998
  • Selecciones-Julio 1999
  • Selecciones-Diciembre 1999
  • Selecciones-Febrero 2000
  • Selecciones-Diciembre 2001
  • Selecciones-Febrero 2002
  • Selecciones-Mayo 2005
  • CATEGORIAS
  • Arte-Gráficos
  • Bellezas
  • Biografías
  • Chistes que llegan a mi Email
  • Consejos Sanos para el Alma
  • Cuidando y Encaminando a los Hijos
  • Datos Interesantes
  • Fotos: Paisajes y Temas varios
  • La Relación de Pareja
  • La Tía Eulogia
  • La Vida se ha convertido en un Lucro
  • Mensajes para Reflexionar
  • Personajes Disney
  • Salud y Prevención
  • Sucesos y Proezas que conmueven
  • Temas Varios
  • Tu Relación Contigo mismo y el Mundo
  • Un Mundo Inseguro
  • TODAS LAS REVISTAS
  • Selecciones
  • Diners
  • REVISTAS DINERS
  • Diners-Agosto 1989
  • Diners-Mayo 1993
  • Diners-Septiembre 1993
  • Diners-Noviembre 1993
  • Diners-Diciembre 1993
  • Diners-Abril 1994
  • Diners-Mayo 1994
  • Diners-Junio 1994
  • Diners-Julio 1994
  • Diners-Octubre 1994
  • Diners-Enero 1995
  • Diners-Marzo 1995
  • Diners-Junio 1995
  • Diners-Septiembre 1995
  • Diners-Febrero 1996
  • Diners-Julio 1996
  • Diners-Septiembre 1996
  • Diners-Febrero 1998
  • Diners-Abril 1998
  • Diners-Mayo 1998
  • Diners-Octubre 1998
  • Diners-Temas Rescatados
  • REVISTAS SELECCIONES
  • Selecciones-Enero 1965
  • Selecciones-Julio 1968
  • Selecciones-Abril 1969
  • Selecciones-Febrero 1970
  • Selecciones-Marzo 1970
  • Selecciones-Mayo 1970
  • Selecciones-Marzo 1972
  • Selecciones-Julio 1973
  • Selecciones-Diciembre 1973
  • Selecciones-Enero 1974
  • Selecciones-Marzo 1974
  • Selecciones-Marzo 1976
  • Selecciones-Noviembre 1976
  • Selecciones-Enero 1977
  • Selecciones-Septiembre 1977
  • Selecciones-Enero 1978
  • Selecciones-Diciembre 1978
  • Selecciones-Enero 1979
  • Selecciones-Marzo 1979
  • Selecciones-Julio 1979
  • Selecciones-Agosto 1979
  • Selecciones-Abril 1980
  • Selecciones-Agosto 1980
  • Selecciones-Septiembre 1980
  • Selecciones-Septiembre 1981
  • Selecciones-Abril 1982
  • Selecciones-Mayo 1983
  • Selecciones-Julio 1984
  • Selecciones-Junio 1985
  • Selecciones-Septiembre 1987
  • Selecciones-Abril 1988
  • Selecciones-Febrero 1989
  • Selecciones-Abril 1989
  • Selecciones-Marzo 1990
  • Selecciones-Abril 1991
  • Selecciones-Mayo 1991
  • Selecciones-Octubre 1991
  • Selecciones-Diciembre 1991
  • Selecciones-Febrero 1992
  • Selecciones-Junio 1992
  • Selecciones-Septiembre 1992
  • Selecciones-Febrero 1994
  • Selecciones-Mayo 1994
  • Selecciones-Abril 1995
  • Selecciones-Mayo 1995
  • Selecciones-Septiembre 1995
  • Selecciones-Junio 1996
  • Selecciones-Mayo 1997
  • Selecciones-Enero 1998
  • Selecciones-Febrero 1998
  • Selecciones-Julio 1999
  • Selecciones-Diciembre 1999
  • Selecciones-Febrero 2000
  • Selecciones-Diciembre 2001
  • Selecciones-Febrero 2002
  • Selecciones-Mayo 2005
  • Para guardar la imagen elige dónde vas a guardarla y seguido da click en la o las imágenes deseadas.
    Para dar Zoom o Fijar la imagen sigue el mismo procedimiento.
    -----------------------------------------------------------
    Slide 1     Slide 2     Slide 3










    Header

    -----------------------------------------------------------
    Guardar todas las imágenes
    Dar Zoom a la Imagen
    Fijar la Imagen de Fondo
    No fijar la Imagen de Fondo
    -----------------------------------------------------------
    Colocar imagen en Header
    No colocar imagen en Header
    Mover imagen del Header
    Ocultar Mover imagen del Header
    Ver Banco de Imágenes del Header

    Imágenes para el Header o Cabecera
    Slides
    P
    S1
    S2
    S3
    B1
    B2
    B3
    B4
    B5
    B6
    B7
    B8
    B9
    B10
    H
    Controles Desactivar Slide


    FUNCIONAMIENTO DEL BLOG


    Esta ayuda te permitirá aprovechar las características del Blog.

    Veamos lo que hace cada ícono del MENU:

    Este ícono aparece en todo el blog y permite visualizar las siguientes opciones:

    Guardar Lectura: permite guardar la publicación en la que estás, para ser cargada posteriormente. Opción sólo en las publicaciónes, en Navega Directo no.
    Al aplicar esta opción aparece en el MENU el ícono , el cual indica que hay una publicación guardada. Es visible en todo el blog y al dar click en el mismo una ventana se abre mostrando el o los temas guardados. Das click en un tema y te vas a esa publicación.
    Cuando guardas la publicación, también se guarda la pantalla donde se encuentra el párrafo o la línea que suspendes la lectura. Cuando aplicas esta opción, al entrar a la publicación te desplazarás al punto que suspendiste la lectura, Esta opción es la única forma en que el punto que se guardó cuando se guardó la publicación se hace efectivo. Para que ese párrafo o línea aparezca en el tope de la pantalla, antes de guardar, debes colocarlo en el tope de la misma. Una vez guardado, puedes desplazarte por la publicación sin que el punto o pantalla guardada se altere.
    El punto que se guarda, al guardar la lectura, no se borra cuando regresas a la misma por esta opción. Cuando vuelves a guardar la publicación el punto se actualiza a la pantalla actual.

    Eliminar Lecturas: permite eliminar el registro de las publicaciones guardadas.
    Al aplicar esta opción y al aceptar, se eliminarán todas las publicaciones guardadas.

    Eliminar por Lectura: esta opción aparece cuanto tienes como mínimo dos publicaciones guardadas, y permite eliminarlas por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de publicaciones guardadas.
    Para eliminar una publicación guardada, simplemente selecciona la que desees eliminar.
    Cuando eliminas una publicación guardada y queda solo una, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Guardar Punto: permite guardar un punto específico o la pantalla de la actual lectura. Puedes guardar cuántos puntos desees. Con esta opción puedes crear un índice de la lectura, o marcar la posición de uno o varios párrafos importantes. Cada publicación es independiente. Opción sólo para las publicaciones, no para Navega Directo.
    Al dar click en esta opción se abre una ventana, en la misma hay un recuadro en blanco, el cual sirve para colocar una referencia del párrafo o línea que dejas marcada su posición. Si no colocas una referencia, automáticamente ese punto toma el nombre de "Punto guardado 1", donde 1 es el número del punto que se ha guardado. Si has guardado 5 puntos y el sexto no le pones referencia, tomaría el nombre de "Punto guardado 6".
    Para que el punto o pantalla se guarde con o sin referencia, debes dar click en "Referencia" que se encuentra debajo del recuadro en blanco.
    Cuando aplicas esta opción aparece en el MENU el ícono . Al dar click en el mismo se abre una ventana con el o los puntos guardados. Das click en cualquiera y te desplazas a ese punto o pantalla de la publicación. Aparece sólo en las pubicaciones que tienen al menos un punto o pantalla guardado.

    Borrar Punto(s): permite eliminar el o los puntos guardados. Esta opción aparece cuando has guardado al menos un punto o pantalla. Opción sólo en las publicaciones, no para Navega Directo.
    Cuando aplicas esta opción y aceptas, se borrarán todos los puntos o pantallas que has guardado en esa publicación.

    Borrar por Punto: esta opción aparece cuando tienes como mínimo dos puntos o pantallas guardados, y permite eliminarlos por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de puntos o pantallas guardados.
    Para eliminar un punto o pantalla guardado, simplemente selecciona el que desees eliminar.
    Cuando eliminas un punto o pantalla guardado y queda solo uno, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Ultima Lectura: permite acceder a la última publicación leída. Si entras a otra publicación se guardará en la que estás. Sirve para cuando estás en cualquier parte del blog menos en una publicación.
    Para que la publicación se guarde automáticamente debes haberte desplazado hacia abajo al menos una línea.
    Si al seleccionar esta opción nada ocurre, es porque no has revisado o leído publicación alguna.

    Historial de Nvgc: esta opción aparece en todo el blog y permite ver el Historial de las páginas navegadas.
    Cuando seleccionas esta opción, una ventana se abre mostrando las publicaciones que has navegado. La primera es de fecha más antigua y la última de más reciente.
    Guarda hasta 51 temas o publicaciones. Cuando has llegado a ese límite, se va eliminando desde la más antigua, o sea desde la primera; y se agrega la reciente como última.

    Borrar Historial Nvgc: aparece en todo el blog y permite borrar o limpiar el Historial de Navegación.

    Ocultar TEMAS: permite ocultar el recuadro rectangular, donde dice TEMAS, que se encuentra a mano izquierda de la publicación. Esta opción no está disponible en la página de Inicio ni en las Categorías que seleccionas desde el Menú y tampoco en Navega Directo.
    Cuando das click en esa opción, una ventana se abre con "Otros temas" que te ofrece el blog. Si te desplazas hasta el final de esa ventana, verás dos rectángulos reducidos en su longitud. El primero permite avanzar o retroceder ese grupo de publicaciones. El segundo permite ver los temas desde el último publicado, también verlos de forma aleatoria y ver más temas correspondientes a la categoría de la publicación actual. Cuando entras a una de las listas o por medio de la CATEGORIA que se encuentra en la parte última de la publicación, la opción de "Actual Categoría" no está disponible.

    Mostrar TEMAS: aparece sólo cuando has aplicado "Ocultar TEMAS", y permite mostrar el recuadro rectangular que dice TEMAS, y que se encuentra a mano izquierda de la publicación.

    Mostrar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite mostrar una barra inferior con la paginación. Al hacer esto, en la parte última de la publicación desaparece la paginación.

    Ocultar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones y si has aplicado "Mostrar Barra Inferior". Permite ocultar la barra de paginación y la muestra al final de la publicación.

    Ocultar Menú y BI: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite ocultar el Menú y la Barra Inferior (si la tienes activa). Cuando aplicas esta opción aparece en la parte superior izquierda un punto negro, el mismo permite restaurar el Menú y la Barra Inferior.

    Mostrar Tema: puedes ocultar las opciones del MENU y ver el tema de la publicación. Esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo.

    Abrir ventana de Imágenes: permite ver la o las imágenes de la publicación. Esta opción también la encuentras en la parte derecha superior de la publicación y en Navega Directo.
    Cuando la publicación tiene una sola imagen, aparece a mano izquierda los siguientes íconos:
    Cierra la ventana de las imágenes.
    Para cambiar el tamaño de la imagen según su longitud. Cuando aplicas esta opción desparece ese ícono y aparece éste el cual revierte la función. Esta opción no se graba.
    Quita todos los íconos y deja la imagen sola.
    Para guardar la o las imágenes en uno de los Bancos de Imágenes. Puedes guardar por imagen o todas las de la publicación a la vez.
    Para ver las imágenes guardadas, presiona o da click en el "+" que se encuentra a mano izquierda del MENU, para que se abra la ventana de "Otras Opciones", y buscas la opción "Bancos de Imágenes".

    Cuando hay más de una imagen en la publicación, adicionalmente aparecen los siguientes íconos:
    Ver la imagen anterior.
    Ver la imagen siguiente.
    Activa el slide de las imágenes de la publicación actual.
    Cuando activas el slide aparece en la parte superior izquierda el icono y permite desactivar el slide.
    Cuando activas esta opción, aparece en la parte superior izquierda un punto, el cual restaura los íconos.

    Las imágenes se acoplan al ancho de la pantalla y se aprecian bien según la dimensión de las mismas. Cuando son imágenes largas, el dispositivo debe estar vertical, si son cuadradas o rectangulares, debe estar horizontal.

    Navega Directo: permite revisar las publicaciones del Blog por categoría y sin el refresco de pantalla.
    Con este método puedes leer una revista o categoría específica, desde el último tema publicado hasta el primero.
    Si empleas las opciones que están al final de la publicación: POSTERIOR - INICIO - ANTERIOR, cambias a la publicación posterior o anterior de la categoría que estás actualmente. Inicio te lleva a la última publicación realizada de esa categoría.
    Cuando estás revisando una categoría en la ventana de TEMAS, en el grupo que suspendes la revisión se guarda, para cuando regreses a esta sección y vuelvas a revisar esa categoría lo harás desde ese grupo. Puedes revisar las categorías que quieras y cada una guardará el último grupo que suspendes la revisión.
    Lo del párrafo anterior no se cumple cuando se agregan publicaciones nuevas en la categoría.
    Cuando ves una publicación, por este método, se guarda el punto que suspendes la lectura, la publicación y la categoría. Cuando regreses a esta opción, aparecerá la última categoría con la publicación que leiste, en el punto o pantalla que suspendiste la lectura.
    Por cada publicación que veas se guarda el punto, categoría y tema. Eso quiere decir que, estando en esta opción cambias a una categoría y tema que leiste anteriormente, la pantalla se colocará en el punto que suspendiste la lectura.
    Dando click en el tema de la publicación, se abre en otra ventana la publicación en la sección de publicaciones.
    Dando click en la categoría, se abre en otra ventana la sección de CATEGORIAS con la correspondiente.
    A diferencia de ver la publicación de forma normal, no puedes guardar puntos ni la publicación.

    Bancos de Imágenes: Permite revisar y/o eliminar las imágenes guardadas en los Bancos.
    Estos Bancos de Imágenes también puedes usarlos como slide. Dispones de 10 Bancos.
    Puedes guardar hasta 100 imágenes en cada uno, haciendo un total de 1000.
    Cuando no has guardado imagen alguna, no aparecerá ningún Banco. Sólo verás los Bancos que tengan como mínimo una imagen.
    Cada Banco se presentará por medio de la primera imagen guardada en el mismo. Das click en la imagen y te da las opciones mencionadas en "Abrir ventana de imágenes", más los íconos el cual permite eliminar la imagen en pantalla, y que permite copiar la imagen en pantalla a otro Banco..
    En la parte última aparecerá la opción de "Vaciar el Banco" por cada Banco de Imágenes que tenga al menos una guardada y permite eliminar todas las imágenes guardadas en el mismo.

    Ayuda: permite ver esta Ayuda para conocer el funcionamiento del Blog.


    Este ícono aparece en todo el Blog y permite ver los temas de cualquier categoría con una introducción de las mismas. Su presentación es en orden de publicación de la categoría.
    Si has entrado a alguna CATEGORIA y seleccionas otra, la carga es directa, por lo que no hay refresco de pantalla.
    Si estás revisando alguna categoría en particular, cuando regreses al Blog y revises la misma categoría, comenzarás desde la última revisión hecha; y no desde el comienzo. Lo mismo es para cualquier cantidad de categorías que revises, cada una es independiente.
    Si das click en el tema o en "...más" la publicación se abre en la misma ventana, si lo haces en la imagen se abre en otra ventana.
    Aquí puedes cambiar el estilo de las miniaturas.
    Cuando cambias el estilo de las miniaturas y aplicas "Solo Imagen (para los Libros)", y anteriormente has traveseado en los "Bordes", las imágenes no van a estar centradas. Para que se restaure su posición presiona en "Bordes" la opción "Normal".
    La opción "Solo Imagen (para los Libros)" se hizo especialmente para la categoría de los Libros.


    Permite ver las siguientes listas de todas las publicaciones realizadas:

    Por Categoría: lista alfabética por Categoría
    En estas listas no está incluido Libros y Relatos. Cuando accedes con esta opción, en pantalla aparecen todas las categorías en orden alfabético por categoría y aparece el ícono , en el MENU, el cual te da la opción de seleccionar la categoría a ver con los temas que dispone. No hay refresco de pantalla, es directo.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en '+' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema o en '...más'. Dando click en la imagen la publicación se abre en otra ventana.

    Libros: lista alfabética de todos los libros.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en '+' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema o en '...más'. Dando click en la imagen la publicación se abre en otra ventana.

    Relatos: lista alfabética de todos los Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.

    Por Autor: lista alfabética por autor de los Libros y Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Alfabético de Todo: lista alfabética de todo lo publicado en el Blog.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Lista Gráfica de las Revistas muestras todas las revistas Diners y Selecciones en imagen grande. Das click en la imagen y una ventana se abre mostrando los temas de esa edición. Cuando entras a cualquier publicación, la misma se abre en otra ventana, de esa forma podrás llevar la continuación de los temas de esa revista.
    Cuando navegas por esta sección se guarda el punto o posición en que te has quedado. Si has revisado los temas de una revista, cuando regreses a esta sección, te situarás en la imagen de esa revista.


    Permite ver las lista de las publicaciones guardadas. Tocas el tema y se va a la publicación.
    Este ícono solo aparece cuando tienes, al menos, una publicación guardada.


    Este ícono aparece sólo en las publicaciones y permite ver la lista de los puntos o pantallas guardados en esa publicación. Si no has guardado al menos un punto o pantalla el ícono no aparece.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite ver las siguientes opciones que son para desplazamiento automático de la misma:

    Permite activar el desplazamiento automático y aparecen las siguientes opciones:

    Detiene el desplazamiento automático.

    Opción uno para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción dos para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción tres para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Para regresar a la velocidad estándar, presiona la opción para detener el desplazamiento y luego la de activar el desplazamiento.

    Cuando activas esta opción, el rectángulo de TEMAS, que se encuentra a mano izquierda, y la BARRA DE PAGINACION desaparecen, permitiendo leer con tranquilidad. Cuando presionas el botón de detener el desplazamiento el rectángulo y la barra aparecen nuevamente. Esto no ocurre en Navega Directo.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite visualizar las siguientes opciones:

    Permite las siguientes opciones para el texto:
    ● Alinear el texto: izquierda, centrarlo o justificarlo.
    ● Cambiar el tipo de letra.
    ● Aumentar o reducir el espacio entre las líneas.
    ● Cambiar el tamaño del texto. Si cambias en la publicación no afecta a la página de INICIO, y viceversa.
    ● Ampliar el margen derecho e izquierdo.

    Permite las siguientes opciones para el color del texto:
    ● Cambiar el color de todo el texto, incluido la fecha de publicación, la categoría, los links y flechas de paginación. Si has hecho cambios de color en el TEMA, SUBTEMA y/o NEGRILLAS, al cambiar el color del todo el texto éstos no se veran cambiados. Para que tomen el color del texto general cambiado debes presionar la opción ORIGINAL en cada uno.
    ● Cambiar el color sólo del tema.
    ● Cambiar el color sólo de los subtemas.
    ● Cambiar el color del texto en negrillas.

    Cambiar el color del fondo del texto.

    Reducir el tamaño de las imágenes.


    Regresa al MENU principal.

    Aparece sólo en la página de INICIO y si has entrado a ver una categoría por medio del ícono . Permite cambiar la presentación de las miniaturas.

    Te lleva a la página de INICIO.


    OTRAS CARACTERISTICAS

    ● Cuando entras a una publicación, automáticamente se guarda el punto o la pantalla que suspendiste la lectura. Esta opción es diferente a la que se describe en el siguiente ítem. Si navegas por la publicación se guardará el punto o pantalla que te quedas de la misma.

    ● Cuando guardas una publicación se guarda también el punto o pantalla que suspendiste la lectura. Es independiente a la opción del ítem de arriba. Con este método sí puedes navegar por la publicación. Para que el punto o pantalla de retorno funcione debes cargar la publicación desde la opción que aparece en el MENU en PUBLICACIONES GUARDADAS.

    ● Tienes dos formas de ver las CATEGORIAS del Blog:
    La primera es la indicada anteriormente, que se encuentra en el MENU con el ícono
    La segunda es dando click en la categoría que se encuentra en la parte última de la publicación o también al comienzo de la publicación en Navega Directo. Este método te permite ver sólo la categoría de esa publicación. Cuando das click en la imagen y en "Publicación Completa" te vas a la publicación en la misma ventana; y si das click en el título, es en otra ventana.


    OBSERVACIONES

    ● Si guardas Puntos en una publicación no debes hacer cambios en el texto, ya sea aumentando su tamaño como dando más espacio entre líneas; ya que si lo haces después de guardarlos, el retorno no va a ser el correcto. Debes hacer primero los cambios y luego guardar los puntos o pantallas.
    ● Las LISTAS en texto se actualizan cada dos o tres meses, o a su defecto, cada 100 publicaciones.

    EL AUTÓMATA (Alfred E. Van Vogt)

    Publicado el viernes, septiembre 09, 2016
    El autómata humano se agitó con dificultad en su diminuto y casi invisible avión. Aguzó la vista, escudriñando el cielo que se extendía ante él. De la inmensidad azul surgieron dos llamaradas. E instantáneamente, el avión entró en barrena como alcanzado por un doble golpe.

    Al principio fue cayendo lentamente, luego con más rapidez, hacia las líneas enemigas. Cuando se acercó a la Tierra, entró en acción un mecanismo de resistencia. La velocidad de caída se hizo menor. El autómata tuvo tiempo de divisar las ruinas de una vasta ciudad. El aparato fue a caer calladamente en el refugio del destruido sótano de lo que fue un edificio.

    Transcurrió un instante hasta que comenzó a silbar la radio. Unas voces extrañas para él estaban sosteniendo una conversación.

    —¡Bill! —exclamó la primera.
    —¡Dispara!
    —¿Lo hemos capturado?
    —No lo creo. Al menos, no de modo definitivo. Creo que se hallaba bajo control parcial, aunque es difícil asegurarlo, por causa del aparato de seguridad que poseen. Supongo que mi huésped estará por aquí cerca, con el motor estropeado.
    —Sí, seguramente está cercado.
    —Bien, ya conoces el procedimiento a seguir cuando uno de ellos queda dentro de nuestras líneas. Hay que emplear la sicología. Llamaré al Buitre.
    —No me cargues a mí ese trabajo. Yo estoy harto de salir a estas líneas. ¡Dáselo a ellos!
    —De acuerdo. Avísame la llegada.
    —Humm... está ahí abajo. ¿Crees que deberíamos ir a cogerle?
    —No. Los autómatas que envían hasta aquí son, precisamente los más inteligentes. Esto significa que no podríamos capturarle. Sería lo bastante rápido como para usar cualquier arma, y tendríamos que matarlo. ¿Y quién puede querer matar a estos pobres y atormentados esclavos...? ¿Has captado su imagen?
    —Sí, estaba escuchando con una expresión muy concentrada en el semblante. Un tipo bien parecido... Es gracioso y terrible pensar cómo empezó todo esto.
    —Sí. ¿Cuál será el número de ese tipo?

    Hubo una pausa. El autómata se agitó con inquietud. ¿Su número? El noventa y dos, naturalmente. ¿Cuál si no? La voz volvió a dejarse oír.

    —Ese pobre chico, no recuerda posiblemente que antes tenía un nombre. La otra voz contestó:
    —¿Quién habría creído cuando fabricaron al primer duplicado humano, que hoy, sólo cincuenta años más tarde, estaríamos luchando por defender nuestras vidas contra personas exactamente iguales a nosotros, si exceptuamos que son eunucos por naturaleza?

    El autómata prestaba una vaga atención al diálogo de los dos invisibles interlocutores. De vez en cuando asentía, cuando sus observaciones le recordaban algo que había casi olvidado. Los duplicados humanos recibieron al principio, el nombre de robots. Pero éstos, resentidos por tal denominación, la cambiaron por la de Tobor, o sea, robot al revés. Los Tobors habían demostrado ser grandes científicos, y en los primeros tiempos nadie advirtió la rapidez con qué se posesionaban de todos los cargos científicos en todos los lugares de la Tierra. Tampoco se observó inmediatamente que los Tobors estaban llevando a cabo, en secreto, una campaña de duplicación a una tremenda velocidad. El gran golpe para la masa humana tuvo lugar cuando los gobiernos secretamente conducidos por los Tobors en todos los continentes, dictaron leyes simultáneamente declarando que, a partir de aquel momento, la duplicación sería la única forma de procreación permitida. El sexo se prohibió con una penalidad de multa para la primera trasgresión, la cárcel para las siguientes, para los recalcitrantes, en fin, los Tobors inventaron un proceso que convertía a los delincuentes en autómatas.

    Una organización de policía especial —que venía ya de antes— se dedicó a administrar la nueva Ley. Los oficiales Tobors entraron inmediatamente en acción, y cada día se registraban disturbios callejeros. Ninguno de ambos bandos pensó en llegar a una fórmula de compromiso, por lo que al cabo de dos semanas había estallado la guerra.

    —Supongo que ya ha escuchado bastante —finalizó Bill—. Bien, vámonos. Se oyó una leve carcajada y luego todo quedó en silencio.

    El autómata aguardaba, trastornado. Por su mente pasaban vagos recuerdos de un pasado en el que no existió la guerra, y en algún lugar, veía la imagen de una joven y de otro mundo.

    Aquellas imágenes irreales se desvanecieron. Y de nuevo no quedó más que aquel extraño avión, que casi se ajustaba metálicamente a su cuerpo. Tenía la necesidad de continuar, de tomar vistas aéreas... ¡Tenía que volver a elevarse!

    Sintió el impulso del avión como respuesta a su pensamiento, pero no se produjo ningún movimiento. Durante varios segundos, el autómata permaneció en estado letárgico, y luego volvió a formular la orden de vuelo. Una vez más el aparato se estremeció con esfuerzo, pero no se produjo el despegue.

    —Algo debe haber caído sobre el aparato —pensó el autómata lentamente—, y lo mantiene preso. Tengo que salir y quitar lo que sea...

    Lucho por liberarse del metal que le aprisionaba. El sudor resbalaba por sus mejillas, pero al fin logró llegar al exterior, con polvo hasta los tobillos. Como le habían enseñado en caso de tales circunstancias, comprobó su equipo: las armas, las herramientas, la mascarilla antigás...

    Se tendió cuan largo era en el suelo cuando la enorme y oscura nave pasó por el cielo, en vuelo rasante, para aterrizar a varios centenares de metros. Desde su posición supina, el autómata vigilaba, pero no observó la menor señal de movimiento. Extrañado, el autómata se puso en pie. Recordó que uno de los dos invisibles interlocutores había dicho que iba a llamar al Buitre.

    Estaba claro que le reservaba una estratagema con su fingida marcha. En el caso de la nave se destacaba claramente un nombre: Buitre 121.

    Su aparición parecía sugerir la inminencia de un ataque. Su boca fuerte y decidida se tensó. Pronto aprenderían que no era bueno combatir contra un esclavo de los Tobors.

    Lucharía por los Tobors, moriría por ellos...

    La joven observaba en tensión mientras el piloto hacía descender el avión ultra veloz hasta las ruinas de la ciudad donde se hallaba el Buitre. La enorme nave era inconfundible. Se elevaba sobre los restos de un muro. Era un inmenso bulto negro contra la uniformidad gris de los cascotes...

    Hubo un choque y luego, la joven saltó del aparato, haciendo su bolsa. Su tobillo derecho se torció cruelmente dos veces, mientras corría sobre el desnivelado suelo. Sin aliento, ascendió por la estrecha escalerilla.

    Se abrió una puerta de acero. Una vez en el interior, la joven miró a su espalda. Se cerraron las puertas, comprendió que se hallaba a salvo. Se detuvo en seco, mientras sus ojos se acostumbraban a la penumbra de aquella estancia de metal. Al cabo de un momento divisó un grupo de hombres. Uno de ellos, un individuo bajito con gafas y de rostro afilado, se adelantó. Cogió la bolsa de la joven con una mano, y con la otra la asió de la mano, estrechándosela calurosamente.

    —Buena chica... señorita Harding, ha sido usted muy puntual. Estoy seguro de que ninguna nave espía de los robots ha podido identificarla durante el medio minuto que ha durado su vuelo, perdóneme —sonrió, disculpándose—. No debía llamarles robots, ¿verdad? Han invertido el nombre. Ahora es Tobor. Lo cual significa un mayor ritmo y, sicológicamente, más satisfacciones para ellos. Bien, ahora ya se ha serenado. A propósito, soy el doctor Claremeyer.
    —Doctor —preguntó Juanita Harding—, ¿está seguro de que es él?
    —No cabe duda, se trata de su prometido, John Gregson, un químico extraordinario. Un individuo más joven le interrumpió. Avanzó y cogió la bolsa que sostenía el doctor Claremeyer.
    —La patrulla captó la imagen por el nuevo proceso, que nosotros sintonizamos con las placas comunicadas. La imagen fue retransmitida al cuartel general y después a nosotros.

    Hizo una pausa, sonriendo con cierto encanto.

    —Me llamo Madden. Este de la cara alargada y fosca es Phillips. Ese otro tipo de pelo alborotado, que se pasea como un elefante, es Rice, nuestro veterano. Y ya conoce al doctor Claremeyer.
    —Tenemos un trabajo de mil diablos, señorita —le masculló Rice con voz gruñona—, y disculpe la expresión.


    La señorita Harding se quitó el gorro con una mano nerviosa. Las sombras se retiraron de su cara a sus ojos, pero insinuó una sonrisa en sus labios.

    —Señor Rice, he vivido con un hombre cuyo apodo era "Ciclón" Harding. Para él, nuestro lenguaje corriente es un enemigo al que ataca con todas las armas de que dispone. ¿Contesta esto a sus disculpas?

    El hombrón sonrió.

    —Usted gana. Pero vayamos al grano. Madden, usted que posee un cerebro que piensa en palabras, cuéntele a la señorita la situación.
    —De acuerdo —el joven se dispuso a hablar, pero antes esbozó una sonrisa—. Tuvimos la suerte de estar en vuelo bastante cerca cuando nos avisaron que un autómata había caído con vida. Tan pronto como llegó la identificación, le pedimos al cuartel general del ejército que dispusiera un círculo defensivo con todos los aviones disponibles. Casi desguarnecieron todas las líneas para ayudarnos.

    Hizo una pausa y frunció el ceño.

    —Tenía que hacerse con todo cuidado, para evitar que los Tobors tuviesen la menor idea de lo que nos proponíamos. Su prometido no puede despegar, creo que no cabe duda. Y no puede ser rescatado, a menos que los Tobors acudan y nos cojan momentáneamente por sorpresa. Nuestro problema consiste ahora en capturarle vivo.
    —Y esto, como es natural —continuó Claremeyer, encogiéndose de hombros—, puede ser fácil o difícil. Por desgracia, hay que actuar con rapidez. Los Tobors no tardarán en advertir esta concentración de fuerzas, después examinarán sus archivos, analizarán al menos una parte de la situación y actuarán en consecuencia. Uno de los aspectos más tristes es que en el pasado hemos sufrido un buen porcentaje de fracasos. Claro, debe usted comprender que nuestra táctica es casi enteramente sicológica, basada en impulsos fundamentalmente humano. Con gran paciencia, expuso el método.
    —¡Noventa y dos! ¡Sorn te habla!

    La voz sonó insistente, fría, en la radio que el autómata llevaba en la muñeca. El autómata se estremeció sobre el suelo de cemento del refugio.

    —¿Sí, Amo?

    Aparentemente, el contacto era lo único que deseaban, ya que el otro contestó:

    —¡Vive todavía!

    La voz sonó muy apagada esta vez, como si el humanoide se dirigiese a otro ser.

    —Normalmente no me habría molestado —repuso otra voz con cierta vacilación—, pero éste es el que destruyó su expediente. Y ahora un Buitre intenta salvarle.
    —Siempre lo hacen.
    —Lo sé, lo sé —el segundo interlocutor parecía impaciente, como si supiese que podía obrar sin reflexión—. Sin embargo, creo que ya le hemos concedido mucho tiempo, más de lo normal. Y se da el hecho de que esta nave está en contacto con el cuartel general mediante una serie de mensajes cifrados. Además, hace poco se ha presentado una mujer.
    —Casi siempre emplean mujeres en sus operaciones de rescate —la voz del otro Tobor contenía una nota de desdén, pero sus palabras venían a refutar la argumentación de su oyente.

    Esta vez reinaron varios segundos de silencio. Por fin, el que parecía más vacilante volvió a hablar.

    —En mi departamento he tenido conciencia de que en nuestras operaciones de hace dos años capturamos a un químico humano que, según se puso de manifiesto, había descubierto un proceso para sexualizar a los Tobors.

    El disgusto emotivo era demasiado para él, y a pesar de la sinceridad de sus siguientes palabras, le tembló la voz.

    —Por desgracia, lo supimos demasiado tarde como para poder identificar al individuo. Aparentemente, lo habían ya hecho pasar por una entrevista rutinaria, y privado de la mente.

    Recuperó el control de sí mismo y continuó con sarcasmo:

    —Como es lógico, pudo tratarse de una historia de pura propaganda, destinada a inquietarnos. Y sin embargo, nuestra Inteligencia informó, entonces, que una atmósfera de depresión y malestar habíase apoderado del cuartel general de los humanos. Por lo visto, atacamos una ciudad, capturamos a ese tipo, destruimos su laboratorio y quemamos sus papeles.

    Su tono implicaba un encogimiento de hombros.

    —Fue uno de tantos centenares de ataques, imposible de identificar. Los prisioneros capturados en tales ataques no se diferencian de los obtenidos por otros sistemas.

    Silencio una vez más. Después:

    —¿Debo ordenar que lo maten?
    —¿Sabes si lleva armas? Una pausa.
    —¿Tienes una detonadora lanzallamas, noventa y dos? —preguntó la voz.

    El autómata humano, que había escuchado la conversación con ojos ausentes, el cerebro absorto, se puso en tensión al oír aquella pregunta a través de la radio de su muñeca.

    —Tengo armas manuales —contestó monótonamente.

    Una vez más, su interrogador se apartó del micrófono. —¿Y bien...?

    —La acción directa es muy peligrosa —opinó el segundo Tobor—. Ya sabes que se resisten al suicidio. A veces, esta idea les saca de su estado de automatismo. La voluntad de vivir es demasiado fuerte.
    —Entonces volvemos a estar como al principio.
    —No. Dile específicamente que se defienda de la muerte. Es algo diferente. Es una apelación a su lealtad, a su odio adoctrinado hacia nuestros enemigos, los humanos, y a su patriotismo por la causa Tobor.

    Tendido entre los cascotes, el autómata asintió cuando la firme voz del Amo le dictó sus instrucciones. Naturalmente, hasta la muerte... sí.

    Por la radio, Sorn no pareció muy satisfecho.

    —Creo que tendremos que forzar las cosas.

    Habrá que concentrar nuestros proyectos en la zona y averiguar lo qué sucede.

    —En el pasado siempre han aceptado estas instrucciones.
    —Sólo hasta cierto punto. Creo que deberíamos comprobar sus reacciones. Opino que este hombre soportó demasiado durante su cautiverio y ahora se ejercen fuertes presiones sobre él.
    —Los seres humanos son muy pérfidos —afirmó el otro. Algunos sólo ansían volver a su hogar. Este parece ser un poderoso motivo.

    Su objeción había sido retórica. Tras un momento de silencio, levantó la vista y añadió con decisión:

    —¡Está bien, atacaremos!

    Una hora después del anochecer, un centenar de proyectores estaban iluminados en cada bando. La noche brillaban con sus resplandores.

    —¡Caramba! —exclamó, Rice, al entrar en la nave. Su rostro cuadrado estaba rojo por el esfuerzo. Cuando la puerta se cerró a sus espaldas, jadeó—. Señorita Harding, su prometido es un hombre peligroso. Se siente muy feliz y necesita propaganda.

    La joven palideció. Había contemplado el intento de Rice de colocar la pantalla en posición desde la gran ventana enrejada del observatorio.

    —¡Tal vez debiera salir ahora! —propuso ella.
    —¡Y matarse! —el doctor Claremeyer avanzó, parpadeando tras sus gafas—. No se engañe por mis palabras, señorita Harding. Sé que parece increíble que el hombre a quien ama haya cambiado tanto, hasta el extremo de matarla si la viese..., pero tiene que aceptar la realidad. El hecho de que los Tobors hayan decidido combatir por él aún empeora las cosas.
    —¡Los muy brutos! —se quejó ella, sollozando—. ¿Y qué van a hacer ahora?
    —Más propaganda.
    —¿Cree que los oirá por encima del clamor de los proyectores? —la joven estaba asombrada.
    —Sabe de qué se trata —afirmó el doctor Claremeyer—. La pauta ya ha quedado establecida. Incluso una sola palabra le recordará todo el proceso.

    Unos momentos más tarde, la muchacha escuchaba, mientras los altavoces radiaban su mensaje:

    —...Eres un ser humano. Nosotros también somos seres humanos. Fuiste capturado por los robots. Y nosotros queremos rescatarte de entre sus manos. Los robots se hacen llamar Tobors porque suena mejor, pero son robots. No son seres humanos, y tú sí lo eres. Nosotros somos seres humanos y queremos rescatarte. Haz lo que te pidamos. No hagas nada de lo que te digan ellos. Queremos tu bienestar y tu salvación. Nosotros queremos salvarte, sí...

    La nave se movió con brusquedad. Un momento después, llegó el comandante del Buitre.

    —Tengo que dar la orden de despegue. Volveremos al amanecer. Los Tobors deben estar perdiendo equipo a gran velocidad. Para ellos es la lucha por la posesión de una cabeza de puente, pero también resulta un objetivo demasiado importante para nosotros.

    Debió pensar que la joven acogería mal la orden de retirada, y entonces le explicó en voz más baja:

    —Debemos emplear todas las precauciones posibles para preservar la vida de un esclavo. Ha sido entrenado precisamente para eso. Además, hemos instalado la pantalla y la imagen se verá una y otra vez. Asimismo —añadió, antes que la joven pudiese refutarle—, nos han dado permiso para entrar en contacto directo con él.
    —¿Y esto qué significa?
    —Que emplearemos una señal débil que no servirá más que a unos centenares de metros. De esta forma, los Tobors no podrán sintonizar lo que nosotros digamos. Nuestra esperanza reside en que haya sido lo suficientemente estimulado para revelarnos su fórmula secreta.

    Juanita Harding permaneció sentada largo rato, con el ceño fruncido.

    —No estoy segura —fue su típico comentario femenino al final— de aprobar lo de las imágenes por la pantalla.
    —Tenemos que atacar los impulsos básicos del ser humano —observó juiciosamente el comandante.

    Y se marchó con celeridad.

    John Gregson, que había sido un autómata, se dio cuenta de que estaba asido a una pantalla muy brillante. Al tomar conciencia de sus actos, fue demorando su frenético intento de asir las engañadoras formas que le habían hecho salir del refugio. Retrocedió.

    A su alrededor todo eran tinieblas. Cuando volvió a retroceder, tropezó con una traviesa retorcida. Estuvo a punto de caer, pero logró impedirlo cogiéndose al metal, chamuscado y carcomido. Crujió bajo su peso y en las manos se le quedaron varios diminutos fragmentos de metal.

    Se retiró afanosamente a la oscuridad para aprovechar mejor el reflejo luminoso. Por primera vez advirtió que estaba en una ciudad destruida.

    ¿Cómo he llegado aquí? —pensó—. ¿Qué me ha ocurrido?

    Una voz que surgió por la radio de su muñeca le hizo dar un respingo.

    —¡Sorn! —tronó la voz con insistencia. Aquel tono helado inmovilizó a John Gregson. En su cerebro, muy hondo, una campanita pareció tañer su primer aviso. Estaba a punto de contestar, cuando se dio cuenta de que la voz no se había dirigido a él.
    —¿Sí? —la respuesta resultó muy clara, aunque pareció venir desde una larga distancia.
    —¿Dónde estás ahora?
    —He aterrizado a medio kilómetro de la pantalla —replicó Sorn—. Me he equivocado, ya que quería acercarme más. Por desgracia, al aterrizar se torcieron las direcciones. No puedo ver nada.
    —La pantalla que emplean para las imágenes todavía funciona. Veo su reflejo en la radio de Noventa y dos. Seguramente constituye un brillante punto de referencia. Debe de hallarse en un hoyo, o detrás de un montón de ruinas. Yo estoy rodeado por la más intensa oscuridad. Contacta con Noventa y dos...

    La primera referencia a su número le sobresaltó con una serie de asociaciones. La segunda trajo a su mente un flujo de odiosos recuerdos, que atarearon a Gregson. En un calidoscopio de imágenes, comprendió su situación y trató de recordar la secuencia de sucesos que le habían hecho recobrar el dominio de sí mismo. Alguien había estado llamándole con insistencia... no por su número..., sino por su nombre. Y le habían repetido constantemente una pregunta..., algo respecto a una fórmula para... ¿para qué? No podía recordarlo. Algo respecto a... a... ¡Y de pronto, lo recordó!

    Agazapado en la oscuridad, cerró los ojos en una extraña reacción física.

    —Yo se la di. Les dije la fórmula. Pero..., ¿quiénes eran ellos?

    Sólo podía haber sido a algún miembro de la tripulación del Buitre, se dijo, estremeciéndose. Los Tobors no conocían su nombre. Para ellos sólo era... Noventa y dos.

    Aquel recuerdo le hizo recuperar el control sobresaltándose. Lo hizo a tiempo de poder oír la voz de su radio, que decía:

    —Está bien, lo he captado. Estaré allí dentro de diez minutos.

    El Tobor que habló desde el distante Centro de Control sonó impersonal.

    —Esto es por cuenta tuya, Sorn. Pareces sentir una obsesión por este caso.
    —Le están radiando con una onda local —contestó Sorn, sordamente—, una onda tan directa, tan cercana que no podemos oír nada de lo que dicen. Y la respuesta de Noventa y dos, cuando por fin la ha dado, se vio interferida, por lo que tampoco hemos podido escucharla, pero se trataba de una fórmula. Confío en la posibilidad de que no sea capaz de dársela por entero. Puesto que todavía se halla junto a la pantalla, no ha sido rescatado, y lo mataré dentro de unos cuantos minutos...

    Hubo un chasquido y la voz enmudeció. Gregson estaba de pie en la oscuridad que rodeaba la pantalla, y se estremeció al reflexionar sobre su situación.

    ¿Dónde estaba el Buitre? El firmamento aparecía muy oscuro, negro por completo, aunque se divisaba una ligera luminosidad hacia el Este, preludiando el nacimiento del nuevo día. El sonido de los proyectores había enmudecido, no siendo ya una amenaza. La gran batalla nocturna había terminado.

    La batalla de los individuos estaba a punto de comenzar.

    Gregson se retiró más hacia la oscuridad, y buscó en su cuerpo las armas. No tenía ninguna.

    ¡Esto es ridículo. Yo tenía una detonadora lanzallamas y...!, pensó.

    Calló. Y una vez más, desesperado, buscó sus armas. Nada. Supuso que en su apresuramiento por llegar a la pantalla, las habría perdido.

    Estaba todavía indeciso cuando oyó un movimiento en medio de la noche.

    El Buitre 121 aterrizó suavemente en las tinieblas del falso amanecer. Juanita Harding se había despojado de su vestido, y llevaba ahora una túnica. No vaciló cuando Rice la llamó. El hombre le sonrió, tranquilizándola.

    —Me llevaré un cilindro de la fórmula, por si acaso ese joven no se inspira con rapidez. La joven le sonrió en respuesta. El doctor Claremeyer fue hasta la puerta con ellos.

    Estrechó la mano de Juanita Harding con un fuerte apretón.

    —Recuerde que esto es la guerra! —le advirtió.
    —Lo sé. Y en el amor y la guerra, todo está permitido, ¿verdad?
    —Usted lo ha dicho.

    Un momento después se hallaban en las tinieblas de la noche.

    Gregson estaba retrocediendo, sintiéndose mucho más aliviado. Sería difícil que alguien le localizara en aquel amontonamiento de vigas de cemento, mármol y metal.

    A cada instante, sin embargo, el horizonte se agrisaba más. De pronto, divisó la nave en las sombrías ruinas de su derecha. Su forma era inconfundible. ¡El Buitre! Gregson corrió hacia la nave por entre las ruinas de lo que antes había sido una calle empedrada.

    Jadeando con alivio, vio que la escalerilla estaba bajada. Mientras ascendía por la misma, dos hombres le cubrieron con sus armas. Bruscamente, uno de ellos gritó:

    —¡Es Gregson!

    Las armas volvieron a sus fundas de cuero. Unas manos se asieron ávidamente a las del joven, y hubo muchos saludos y apretones. Varios ojos escudriñaron su rostro, buscando señales de cordura. Las encontraron y todos los semblantes se iluminaron de placer. Un millar de palabras surgieron al alba.

    —Captamos la fórmula.
    —Estupendo..., maravilloso.
    —El genio fabricó algunas hormonas de gas en el laboratorio de la nave. ¿Cuánto tarda en hacer efecto?

    Gregson adivinó que el "genio" era el individuo alto y sombrío que le habían presentado como Phillips.

    —Sólo unos segundos —respondió—. Al fin y al cabo, se respira, yendo directamente a la sangre. Es un gas muy poderoso.
    —Tuvimos la idea de emplearlo para intensificar tus reacciones —le explicó Madden—. Rice tomó un poco... —calló, y luego añadió—. Pero espera un instante. Rice y la señorita Harding están... —volvió a enmudecer.

    Fue un hombre bajito, el doctor Claremeyer, quien completó la idea de Madden.

    —Gregson, divisamos a un tipo por nuestras pantallas infrarrojas. Estaba muy lejos para ser identificado, por lo que dimos por sentado que eras tú. Entonces, Rice y la señorita Harding salieron y...

    El comandante le atajó perentoriamente.

    —¡Rápido! ¡Salgamos de aquí! ¡Puede ser una trampa! Gregson apenas lo oyó. Estaba ya corriendo hacia la escalerilla.
    —¡Sorn —la voz en la radio de muñeca sonó impaciente—. ¿Qué te ha pasado, Sorn? En la penumbra junto a la pantalla, los hombres y la joven escucharon las palabras del Tobor en la radio de Gregson.

    Desde aquel ventajoso lugar, vieron cómo Sorn contemplaba las imágenes de la pantalla.

    —Sorn, tu último informe fue que estabas muy cerca del sitio donde estaba escondido Noventa y dos...

    Rice colocó una mano sobre la radio de Gregson para apagar su sonido y susurró:

    —Fue entonces cuando se lo hicimos respirar. Chico fue una magnífica idea traer un cilindro de tu gas, Gregson. Le disparé una dosis a unos veinte metros de distancia, y no supo de qué se trataba.
    —Sorn..., sé que estás vivo. Te oigo murmurar en voz baja.
    —En el futuro, deberemos tener cuidado con las dosis —observó Rice—, Prácticamente, está listo para captar todas las imágenes. Puedes verlo por ti mismo. La guerra entre los humanos y los Tobors ha concluido.

    Gregson contempló silenciosamente cómo el antiguo cabecilla Tobor se acercaba afanosamente hacia la pantalla. Una docena de jovencitas estaba desfilando junto a una piscina. Una tras otra, se zambullían en el agua. Podía verse entonces un par de piernas largas y musculosas, el destello de una espalda atezada, y después todas volvían a salir del agua. Esto lo repetían una y otra vez.

    Lo malo era que cada vez que Sorn intentaba asir las imágenes, su sombra se proyectaba sobre la pantalla, oscureciéndola. Frustrado, iba hacia otra imagen, para que ocurriese sólo lo mismo.

    —Sorn, contéstame!

    Esta vez el Tobor se detuvo. Y la respuesta que dio hizo estremecer los cimientos del cuartel general de los robots, y su efecto llegó a todos los ejércitos de robots del mundo.

    Gregson apretó su brazo apreciativamente en torno a la cintura de Juanita Harding, que todavía vestía la túnica con la que le había atraído hacia la salvación, mientras escuchaban las fatídicas y salvadoras palabras:

    —Las mujeres —proclamó Sorn— son maravillosas!


    Fin