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    Para dar Zoom o Fijar la imagen sigue el mismo procedimiento.
    -----------------------------------------------------------
    Slide 1     Slide 2     Slide 3










    Header

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    B10
    H
    Controles Desactivar Slide


    T E M A S








































































































    FUNCIONAMIENTO DEL BLOG


    Esta ayuda te permitirá aprovechar las características del Blog.

    Veamos lo que hace cada ícono del MENU:

    Este ícono aparece en todo el blog y permite visualizar las siguientes opciones:

    Guardar Lectura: permite guardar la publicación en la que estás, para ser cargada posteriormente. Opción sólo en las publicaciónes, en Navega Directo no.
    Al aplicar esta opción aparece en el MENU el ícono , el cual indica que hay una publicación guardada. Es visible en todo el blog y al dar click en el mismo una ventana se abre mostrando el o los temas guardados. Das click en un tema y te vas a esa publicación.
    Cuando guardas la publicación, también se guarda la pantalla donde se encuentra el párrafo o la línea que suspendes la lectura. Cuando aplicas esta opción, al entrar a la publicación te desplazarás al punto que suspendiste la lectura, Esta opción es la única forma en que el punto que se guardó cuando se guardó la publicación se hace efectivo. Para que ese párrafo o línea aparezca en el tope de la pantalla, antes de guardar, debes colocarlo en el tope de la misma. Una vez guardado, puedes desplazarte por la publicación sin que el punto o pantalla guardada se altere.
    El punto que se guarda, al guardar la lectura, no se borra cuando regresas a la misma por esta opción. Cuando vuelves a guardar la publicación el punto se actualiza a la pantalla actual.

    Eliminar Lecturas: permite eliminar el registro de las publicaciones guardadas.
    Al aplicar esta opción y al aceptar, se eliminarán todas las publicaciones guardadas.

    Eliminar por Lectura: esta opción aparece cuanto tienes como mínimo dos publicaciones guardadas, y permite eliminarlas por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de publicaciones guardadas.
    Para eliminar una publicación guardada, simplemente selecciona la que desees eliminar.
    Cuando eliminas una publicación guardada y queda solo una, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Guardar Punto: permite guardar un punto específico o la pantalla de la actual lectura. Puedes guardar cuántos puntos desees. Con esta opción puedes crear un índice de la lectura, o marcar la posición de uno o varios párrafos importantes. Cada publicación es independiente. Opción sólo para las publicaciones, no para Navega Directo.
    Al dar click en esta opción se abre una ventana, en la misma hay un recuadro en blanco, el cual sirve para colocar una referencia del párrafo o línea que dejas marcada su posición. Si no colocas una referencia, automáticamente ese punto toma el nombre de "Punto guardado 1", donde 1 es el número del punto que se ha guardado. Si has guardado 5 puntos y el sexto no le pones referencia, tomaría el nombre de "Punto guardado 6".
    Para que el punto o pantalla se guarde con o sin referencia, debes dar click en "Referencia" que se encuentra debajo del recuadro en blanco.
    Cuando aplicas esta opción aparece en el MENU el ícono . Al dar click en el mismo se abre una ventana con el o los puntos guardados. Das click en cualquiera y te desplazas a ese punto o pantalla de la publicación. Aparece sólo en las pubicaciones que tienen al menos un punto o pantalla guardado.

    Borrar Punto(s): permite eliminar el o los puntos guardados. Esta opción aparece cuando has guardado al menos un punto o pantalla. Opción sólo en las publicaciones, no para Navega Directo.
    Cuando aplicas esta opción y aceptas, se borrarán todos los puntos o pantallas que has guardado en esa publicación.

    Borrar por Punto: esta opción aparece cuando tienes como mínimo dos puntos o pantallas guardados, y permite eliminarlos por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de puntos o pantallas guardados.
    Para eliminar un punto o pantalla guardado, simplemente selecciona el que desees eliminar.
    Cuando eliminas un punto o pantalla guardado y queda solo uno, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Ultima Lectura: permite acceder a la última publicación leída. Si entras a otra publicación se guardará en la que estás. Sirve para cuando estás en cualquier parte del blog menos en una publicación.
    Para que la publicación se guarde automáticamente debes haberte desplazado hacia abajo al menos una línea.
    Si al seleccionar esta opción nada ocurre, es porque no has revisado o leído publicación alguna.

    Historial de Nvgc: esta opción aparece en todo el blog y permite ver el Historial de las páginas navegadas.
    Cuando seleccionas esta opción, una ventana se abre mostrando las publicaciones que has navegado. La primera es de fecha más antigua y la última de más reciente.
    Guarda hasta 51 temas o publicaciones. Cuando has llegado a ese límite, se va eliminando desde la más antigua, o sea desde la primera; y se agrega la reciente como última.

    Borrar Historial Nvgc: aparece en todo el blog y permite borrar o limpiar el Historial de Navegación.

    Ocultar TEMAS: permite ocultar el recuadro rectangular, donde dice TEMAS, que se encuentra a mano izquierda de la publicación. Esta opción no está disponible en la página de Inicio ni en las Categorías que seleccionas desde el Menú y tampoco en Navega Directo.
    Cuando das click en esa opción, una ventana se abre con "Otros temas" que te ofrece el blog. Si te desplazas hasta el final de esa ventana, verás dos rectángulos reducidos en su longitud. El primero permite avanzar o retroceder ese grupo de publicaciones. El segundo permite ver los temas desde el último publicado, también verlos de forma aleatoria y ver más temas correspondientes a la categoría de la publicación actual. Cuando entras a una de las listas o por medio de la CATEGORIA que se encuentra en la parte última de la publicación, la opción de "Actual Categoría" no está disponible.

    Mostrar TEMAS: aparece sólo cuando has aplicado "Ocultar TEMAS", y permite mostrar el recuadro rectangular que dice TEMAS, y que se encuentra a mano izquierda de la publicación.

    Mostrar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite mostrar una barra inferior con la paginación. Al hacer esto, en la parte última de la publicación desaparece la paginación.

    Ocultar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones y si has aplicado "Mostrar Barra Inferior". Permite ocultar la barra de paginación y la muestra al final de la publicación.

    Ocultar Menú y BI: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite ocultar el Menú y la Barra Inferior (si la tienes activa). Cuando aplicas esta opción aparece en la parte superior izquierda un punto negro, el mismo permite restaurar el Menú y la Barra Inferior.

    Mostrar Tema: puedes ocultar las opciones del MENU y ver el tema de la publicación. Esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo.

    Abrir ventana de Imágenes: permite ver la o las imágenes de la publicación. Esta opción también la encuentras en la parte derecha superior de la publicación y en Navega Directo.
    Cuando la publicación tiene una sola imagen, aparece a mano izquierda los siguientes íconos:

    Cierra la ventana de las imágenes.
    Para cambiar el tamaño de la imagen según su longitud. Cuando aplicas esta opción desparece ese ícono y aparece éste el cual revierte la función. Esta opción no se graba.
    Quita todos los íconos y deja la imagen sola.
    Para guardar la o las imágenes en uno de los Bancos de Imágenes. Puedes guardar por imagen o todas las de la publicación a la vez.
    Para ver las imágenes guardadas, presiona o da click en el "+" que se encuentra a mano izquierda del MENU, para que se abra la ventana de "Otras Opciones", y buscas la opción "Bancos de Imágenes".

    Cuando hay más de una imagen en la publicación, adicionalmente aparecen los siguientes íconos:
    Ver la imagen anterior.
    Ver la imagen siguiente.
    Activa el slide de las imágenes de la publicación actual.
    Cuando activas el slide aparece en la parte superior izquierda el icono y permite desactivar el slide.
    Cuando activas esta opción, aparece en la parte superior izquierda un punto, el cual restaura los íconos.

    Las imágenes se acoplan al ancho de la pantalla y se aprecian bien según la dimensión de las mismas. Cuando son imágenes largas, el dispositivo debe estar vertical, si son cuadradas o rectangulares, debe estar horizontal.

    Navega Directo: permite revisar las publicaciones del Blog por categoría y sin el refresco de pantalla.
    Con este método puedes leer una revista o categoría específica, desde el último tema publicado hasta el primero.
    Si empleas las opciones que están al final de la publicación: POSTERIOR - INICIO - ANTERIOR, cambias a la publicación posterior o anterior de la categoría que estás actualmente. Inicio te lleva a la última publicación realizada de esa categoría.
    Cuando estás revisando una categoría en la ventana de TEMAS, en el grupo que suspendes la revisión se guarda, para cuando regreses a esta sección y vuelvas a revisar esa categoría lo harás desde ese grupo. Puedes revisar las categorías que quieras y cada una guardará el último grupo que suspendes la revisión.
    Lo del párrafo anterior no se cumple cuando se agregan publicaciones nuevas en la categoría.
    Cuando ves una publicación, por este método, se guarda el punto que suspendes la lectura, la publicación y la categoría. Cuando regreses a esta opción, aparecerá la última categoría con la publicación que leiste, en el punto o pantalla que suspendiste la lectura.
    Por cada publicación que veas se guarda el punto, categoría y tema. Eso quiere decir que, estando en esta opción cambias a una categoría y tema que leiste anteriormente, la pantalla se colocará en el punto que suspendiste la lectura.
    Dando click en el tema de la publicación, se abre en otra ventana la publicación en la sección de publicaciones.
    Dando click en la categoría, se abre en otra ventana la sección de CATEGORIAS con la correspondiente.
    A diferencia de ver la publicación de forma normal, no puedes guardar puntos ni la publicación.

    Bancos de Imágenes: Permite revisar y/o eliminar las imágenes guardadas en los Bancos.
    Estos Bancos de Imágenes también puedes usarlos como slide. Dispones de 10 Bancos.
    Puedes guardar hasta 100 imágenes en cada uno, haciendo un total de 1000.
    Cuando no has guardado imagen alguna, no aparecerá ningún Banco. Sólo verás los Bancos que tengan como mínimo una imagen.
    Cada Banco se presentará por medio de la primera imagen guardada en el mismo. Das click en la imagen y te da las opciones mencionadas en "Abrir ventana de imágenes", más los íconos el cual permite eliminar la imagen en pantalla, y que permite copiar la imagen en pantalla a otro Banco..
    En la parte última aparecerá la opción de "Vaciar el Banco" por cada Banco de Imágenes que tenga al menos una guardada y permite eliminar todas las imágenes guardadas en el mismo.

    Ayuda: permite ver esta Ayuda para conocer el funcionamiento del Blog.


    Este ícono aparece en todo el Blog y permite ver los temas de cualquier categoría con una introducción de las mismas. Su presentación es en orden de publicación de la categoría.
    Si has entrado a alguna CATEGORIA y seleccionas otra, la carga es directa, por lo que no hay refresco de pantalla.
    Si estás revisando alguna categoría en particular, cuando regreses al Blog y revises la misma categoría, comenzarás desde la última revisión hecha; y no desde el comienzo. Lo mismo es para cualquier cantidad de categorías que revises, cada una es independiente.
    Si das click en el tema o en "...más" la publicación se abre en la misma ventana, si lo haces en la imagen se abre en otra ventana.
    Aquí puedes cambiar el estilo de las miniaturas.
    Cuando cambias el estilo de las miniaturas y aplicas "Solo Imagen (para los Libros)", y anteriormente has traveseado en los "Bordes", las imágenes no van a estar centradas. Para que se restaure su posición presiona en "Bordes" la opción "Normal".
    La opción "Solo Imagen (para los Libros)" se hizo especialmente para la categoría de los Libros.


    Permite ver las siguientes listas de todas las publicaciones realizadas:

    Por Categoría: lista alfabética por Categoría
    En estas listas no está incluido Libros y Relatos. Cuando accedes con esta opción, en pantalla aparecen todas las categorías en orden alfabético por categoría y aparece el ícono , en el MENU, el cual te da la opción de seleccionar la categoría a ver con los temas que dispone. No hay refresco de pantalla, es directo.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en '+' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema o en '...más'. Dando click en la imagen la publicación se abre en otra ventana.

    Libros: lista alfabética de todos los libros.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en '+' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema o en '...más'. Dando click en la imagen la publicación se abre en otra ventana.

    Relatos: lista alfabética de todos los Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.

    Por Autor: lista alfabética por autor de los Libros y Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Alfabético de Todo: lista alfabética de todo lo publicado en el Blog.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Lista Gráfica de las Revistas muestras todas las revistas Diners y Selecciones en imagen grande. Das click en la imagen y una ventana se abre mostrando los temas de esa edición. Cuando entras a cualquier publicación, la misma se abre en otra ventana, de esa forma podrás llevar la continuación de los temas de esa revista.
    Cuando navegas por esta sección se guarda el punto o posición en que te has quedado. Si has revisado los temas de una revista, cuando regreses a esta sección, te situarás en la imagen de esa revista.


    Permite cambiar el tamaño de la letra en la páigna de INICIO a las miniaturas de ÚLTIMAS PUBLICACIONES y a las miniaturas al dar click en TEMAS. En las otras secciones que disponen de este ícono sólo a las miniaturas que aparecen al dar click en TEMAS, que se encuentra a mano izquierda en un recuadro azul. Al cambiar el tamaño de la letra, éste afecta a todas las secciones del Blog.


    Permite ver las lista de las publicaciones guardadas. Tocas el tema y se va a la publicación.
    Este ícono solo aparece cuando tienes, al menos, una publicación guardada.


    Este ícono aparece sólo en las publicaciones y permite ver la lista de los puntos o pantallas guardados en esa publicación. Si no has guardado al menos un punto o pantalla el ícono no aparece.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite ver las siguientes opciones que son para desplazamiento automático de la misma:

    Permite activar el desplazamiento automático y aparecen las siguientes opciones:

    Detiene el desplazamiento automático.

    Opción uno para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción dos para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción tres para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Para regresar a la velocidad estándar, presiona la opción para detener el desplazamiento y luego la de activar el desplazamiento.

    Cuando activas esta opción, el rectángulo de TEMAS, que se encuentra a mano izquierda, y la BARRA DE PAGINACION desaparecen, permitiendo leer con tranquilidad. Cuando presionas el botón de detener el desplazamiento el rectángulo y la barra aparecen nuevamente. Esto no ocurre en Navega Directo.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite visualizar las siguientes opciones:

    Permite las siguientes opciones para el texto:
    ● Alinear el texto: izquierda, centrarlo o justificarlo.
    ● Cambiar el tipo de letra.
    ● Aumentar o reducir el espacio entre las líneas.
    ● Cambiar el tamaño del texto. Afecta a todas las secciones del Blog.
    ● Ampliar el margen derecho e izquierdo.

    Permite las siguientes opciones para el color del texto:
    ● Cambiar el color de todo el texto, incluido la fecha de publicación, la categoría, los links y flechas de paginación. Si has hecho cambios de color en el TEMA, SUBTEMA y/o NEGRILLAS, al cambiar el color del todo el texto éstos no se veran cambiados. Para que tomen el color del texto general cambiado debes presionar la opción ORIGINAL en cada uno.
    ● Cambiar el color sólo del tema.
    ● Cambiar el color sólo de los subtemas.
    ● Cambiar el color del texto en negrillas.

    Cambiar el color del fondo del texto.

    Reducir el tamaño de las imágenes.


    Regresa al MENU principal.

    Aparece sólo en la página de INICIO y si has entrado a ver una categoría por medio del ícono . Permite cambiar la presentación de las miniaturas.

    Te lleva a la página de INICIO.


    OTRAS CARACTERISTICAS

    ● Cuando entras a una publicación, automáticamente se guarda el punto o la pantalla que suspendiste la lectura. Esta opción es diferente a la que se describe en el siguiente ítem. Si navegas por la publicación se guardará el punto o pantalla que te quedas de la misma.

    ● Cuando guardas una publicación se guarda también el punto o pantalla que suspendiste la lectura. Es independiente a la opción del ítem de arriba. Con este método sí puedes navegar por la publicación. Para que el punto o pantalla de retorno funcione debes cargar la publicación desde la opción que aparece en el MENU en PUBLICACIONES GUARDADAS.

    ● Tienes dos formas de ver las CATEGORIAS del Blog:
    La primera es la indicada anteriormente, que se encuentra en el MENU con el ícono
    La segunda es dando click en la categoría que se encuentra en la parte última de la publicación o también al comienzo de la publicación en Navega Directo. Este método te permite ver sólo la categoría de esa publicación. Cuando das click en la imagen y en "Publicación Completa" te vas a la publicación en la misma ventana; y si das click en el título, es en otra ventana.


    OBSERVACIONES

    ● Si guardas Puntos en una publicación no debes hacer cambios en el texto, ya sea aumentando su tamaño como dando más espacio entre líneas; ya que si lo haces después de guardarlos, el retorno no va a ser el correcto. Debes hacer primero los cambios y luego guardar los puntos o pantallas.
    ● Las LISTAS en texto se actualizan cada dos o tres meses, o a su defecto, cada 100 publicaciones.

    OBSTRUCCIÓN (Gordon R. Dickson)

    Publicado el domingo, junio 08, 2014
    Cary Harmon no era un joven poco dotado. Tenía la inteligencia suficiente para labrarse una posición como abogado, lo cual no es fácil de conseguir en Venus. Y también tuvo la perspicacia de consolidar esa posición, ingresando por matrimonio en la familia de uno de los principales exportadores de drogas. Mas, a pesar de ello, era un lego desde el punto de vista científico; y a los legos, en su ignorancia, nunca debería permitírseles jugar con un delicado equipo técnico, pues el resultado sería un trastorno, como ocurre la primera vez que un chiquillo echa mano a una cerilla.

    Su mujer era muy orgullosa, y habría sido difícil de tratar a veces, de no haber sido por el hecho de que era lo bastante boba como para amarle. Y puesto que él no la amaba en absoluto, era lo suficientemente simple y práctico como para terminar todas las querellas desapareciendo durante varios días, hasta que el temor de ella a perderle la volvía a poner en su posición de humilde. Cada vez que desaparecía, se ocupaba de escoger un escondrijo nuevo y seguro, donde su esposa no le pudiese localizar. Disfrutaba realmente pensando en nuevos escondites, imposibles de descubrir, y hacía un «hobby» de su descubrimiento.

    En consecuencia, se sentía muy animado en la tarde gris de invierno, en que descendió sin ser anunciado en la estación meteorológica de Burke Mclntyre, en la cima de las Montañas Solitarias, una serrana y arisca cadena de las desiertas riberas del mar del Norte de Venus. Por minutos había conseguido rehuir la ventisca, y ahora, con su pequeño aparato volador de dos plazas alojado, y con las mejores provisiones de su huésped bajo el cinto, se recreaba en la comodidad de su posición, escuchando cómo los fríos vientos bajo cero azotaban a ciento cincuenta millas por hora el techado en arco.

    —Diez minutos más —dijo a Burke—, y me hubiese resultado duro de hacer.
    — ¡Duro! —bufó Burke; era un hombre grandote y rubio, de acusados rasgos, que reservaba un amable desprecio para toda la humanidad aparte de la favorecida clase de los meteorólogos—. Vosotros los del llano estáis demasiado acostumbrados a ese actual Jardín del Edén que tenéis abajo. Diez minutos más y habrías sido sembrado por uno de estos picos y esperarías a que la partida de inspección de primavera recogiese tus huesos.

    Cary se rio con alegre incredulidad.

    —Pruébalo si no me crees —dijo Burke—. No te preocupes por mí, si no tienes bastante juicio para atender a razones. Ea, toma tu sabandija y ve arriba si quieres.
    —No seré yo —los blancos dientes de Cary brillaron en su atezado rostro—. Sé cuándo estoy cómodo. Y ésa no es manera alguna de tratar a tu huésped, echándole a la tormenta cuando acaba de llegar.
    —Algún huésped —rezongó Burke—. Estrecho las manos contigo tras los exámenes de graduación, luego no sé nada de ti durante seis años, y de pronto estás llamando a mi puerta aquí, en el Hinterland.
    —Vine por impulso —dijo Cary—. Es la primera regla de mi vida. Se ha de actuar siempre por impulso, Burke. Ello pone la chispa en la existencia.
    —Y te envía a una temprana tumba —añadió Burke.
    —Si tienes impulsos errados —dijo Cary—. Pero si de súbito se te ocurre saltar por riscos o jugar a la Ruleta Rusa, entonces eres demasiado estúpido para vivir.
    —Cary —dijo Burke pesadamente—, tú eres un pensador barato.
    —Y tú, uno indigesto —gesteó Cary—. Suponiendo que ya te has descargado, insultándome, espero que me digas algo sobre ti mismo. ¿Cómo es esta existencia de ermitaño tuya? ¿Qué es lo que haces?
    — ¿Qué es lo que hago? —repitió Burke—. Trabajo.
    —Pero, ¿cómo? —dijo Cary retrepándose en su butaca—. ¿Mandas globos a lo alto? ¿Coges nieve en un cubo para ver cuánta cae? ¿Tomas vistas de las estrellas? ¿O qué?

    Burke meneó la cabeza, sonriéndole con tolerancia.

    —Bien, ¿qué es lo que quieres saber? —preguntó—. No hará sino entrarte por un oído y salirte por el otro.
    —Oh, algo se me podría pegar —dijo Cary—. Ve adelante como sea.
    —Bueno, si insistes en mi charla para entretenerte —respondió—, pero no hago nada tan pintoresco como lo que decías. Me limito a sentarme ante un escritorio y a preparar los datos para la transmisión al Centro Meteorológico de la Capital.
    — ¡Aja! —exclamó Cary, agitando con gesto reprobatorio ante él un dedo índice—. Ya te he atrapado. Has estado tumbado a la bartola. Tú eres el único aquí; así que si no tomas las observaciones, ¿quién las toma?
    — ¡Idiota! —dijo Burke—. La máquina, desde luego. Estas estaciones tienen un Cerebro para hacerlo.
    —Eso es peor —respondió Cary—. Tú has estado sentado aquí caliente y confortablemente mientras algún pobre pequeño Cerebro anda por ahí afuera en la nieve y te hace todo el trabajo.
    — ¡Bah, cállate! —exclamó Burke—. Aunque en realidad estás más cerca de la verdad de lo que te piensas, no te haría daño aprender unas cuantas cosas sobre los milagros mecánicos que te permiten llevar una ignorante vida feliz. Últimamente se han efectuado algunas innovaciones maravillosas en el equipo de estas estaciones.

    Cary sonrió burlonamente.

    —Lo digo de veras —prosiguió Burke, iluminándosele el rostro—. El Cerebro del que disponemos aquí es la última palabra en ese tipo de instalación. En realidad, fue instalado recientemente... hasta hace pocos meses tuve que arreglarme con un dispositivo, que era sólo colector y computador. O sea, que recogía los datos del tiempo en torno a la estación y me los presentaba. Entonces se tenían que preparar para el calculador, el cual los manipulaba y daba los resultados que de nuevo tenía que preparar para la transmisión al Centro.
    —Fatigoso, estoy seguro —murmuró Cary, tendiendo la mano a la bebida situada al final de la mesa, junto a su butaca.

    Burke lo ignoró, prendido en su propia apreciación sobre el desarrollo mecánico de lo que estaba hablando.

    —El trabajo te mantiene ocupado, pues los datos llegan constantemente, y se estaría siempre detrás, puesto que una tanda se estaría acumulando mientras se trabajaba la anterior. Una estación como ésta es el punto central para dispositivos mecánicos de observación situados en lugares a más de quinientas millas cuadradas de territorio; y, siendo humano, lo que se había de hacer todo el tiempo es descremar la substancia de los informes y someter una imagen bosquejada al calculador. Y luego había cierta responsabilidad que implica el cuidado de la estación y de uno mismo.

    »Pero ahora —Burke se inclinó decididamente hacia delante y asestó un grueso índice a su visitante— disponemos de una nueva instalación que toma los datos directamente de los dispositivos mecánicos de observación, los resuelve en la debida forma para que los manipule el calculador y los traduzca a los resultados finales. Todo lo que yo tengo que hacer es preparar el cuadro completo de los resultados y enviarlo abajo. Además, dirige las plantas caloríferas y luminosas, comprobando automáticamente el mantenimiento de la estación. Efectúa reparaciones y correcciones por orden verbal y dispone de una sección entera aparte para la consideración de problemas teóricos.

    —Una especie de pequeño ídolo de barro —dijo Cary despectivamente.

    Estaba acostumbrado a la atención y subconscientemente molesto por el hecho de que Burke pareciera más entusiasta por su máquina que por el brillante y entretenido huésped que, hasta donde el meteorólogo podía saber, había caído por allí animado por el amable impulso de aliviar una aburrida existencia de eremita.

    Imperturbable, Burke le miró y se rio entre dientes.

    —No —replicó—. Un gran dios de metal, Cary.

    El abogado se enderezó ligeramente en su butaca. Como la mayoría de las personas a las que les gusta punzar maliciosamente a los demás, era muy susceptible si le raspaban un poco.

    —Supongo que lo ve todo, lo sabe todo y lo dice todo —dijo sarcásticamente—. No comete nunca un error. Infalible.
    —Podrías decirlo —respondió Burke, con una mueca sonriente aún en su rostro.

    Estaba disfrutando del insólito placer de tener al otro a la defensiva. Pero Cary, adepto a las batallas verbales, se retorció como una anguila.

    —No exageres, Burke —dijo—. Todas esas cualidades no bastan por sí solas para elevar a tu artilugio a la divinidad. Falta un atributo de suprema importancia... la invulnerabilidad. Un dios no se desmorona nunca.
    —Ni tampoco éste.
    —Vamos, Burke —reprobó Cary—, no debes permitir que tu entusiasmo te conduzca a la falsedad. Ninguna máquina es perfecta. Un par de cables que se cruzan, una válvula que se funde... ¿y dónde queda tu pichoncita? ¡Plunk! Fuera de servicio.
    —No hay cable ninguno —repuso Burke meneando la cabeza—. Emplea conexiones de haces. Y en cuanto a fusión de válvulas, ni siquiera plantean un problema. Su perfección es tal que las reparaciones las efectúa la propia máquina. En este modelo, Cary, ninguna parte hace una tarea específica sola. Cualquiera de ellas puede hacer todo tipo de tareas, desde calentar la instalación hasta operar el calculador. Si aparece algo que es demasiado grande para que pueda manejarlo una, ella enlaza una o más de las otras... hasta que consigue dominar la situación.
    —Ah —dijo Cary—, ¿pero qué sucede si se presenta algo que requiere la intervención de todas las partes, y aún de más? ¿No se recargarían y se fundirían?
    —Veo que estás decidido a toda costa a encontrar un fallo, Cary —respondió Burke— . La respuesta es no. No sucedería. Teóricamente es posible que la máquina tope con un problema que requiera de todas sus partes para tratarlo. Por ejemplo, si esta estación salta de súbito por los aires y vuela sin ninguna razón discernible, la parte que primero advirtiera la situación requeriría ayuda hasta que todas las demás se aunasen a considerarlo, y ensamblaran todas las demás funciones que realiza la máquina. Pero, aún entonces, no se sobrecargaría y fundiría. Las partes proseguirían sólo considerando el problema hasta que desarrollaran una teoría que explicara por qué estábamos volando por el aire y lo que debía hacerse para que volviéramos a nuestro propio lugar y funciones.

    Cary se enderezó y chasqueó sus dedos.

    —Entonces la cosa es sencilla —dijo—, Sólo tengo que ir y decir a tu máquina, por el circuito verbal, que estamos volando por los aires.

    Burke lanzó una estrepitosa carcajada.

    — ¡Cary, desvarías! —dijo—. ¿No piensas que los hombres que diseñaron la máquina tomaron en cuenta la posibilidad de un error verbal? Dices que la estación está volando por los aires, e inmediatamente lo comprueba la máquina por sus propias observaciones; y cortésmente responde «lo siento, su contestación es incorrecta», y lo echa al olvido.

    Los ojos de Cary se entornaron, y dos leves pinceladas de color motearon la tersa piel de sus pómulos; pero mantuvo su sonrisa.

    —Hay sección teórica —murmuró.
    —La hay —repuso Burke, disfrutando de lo lindo—, y puedes utilizarla diciendo: Considerar la falsa constatación o dato... de que esta estación está volando por los aires... y la máquina comenzaría inmediatamente a actuar sobre ello —hizo una pausa y Cary le miró expectante—. Pero... —continuó triunfantemente el meteorólogo—...consideraría la declaración solamente con aquellas partes no en uso a la sazón; y dejaría al margen las partes cuando las requiriese una sección empleando datos reales.

    Terminó mirando a Cary con burlón buen humor. Pero Cary no dijo nada; sólo le devolvió la mirada como una comadre podría hacerlo a un perro que le ha arrinconado contra la valla de un gallinero.

    —Déjalo, Cary —dijo por fin—. No sirve de nada. Ni Dios ni Hombre ni Cary Harmon pueden interrumpir a mi Cerebro en la debida y exacta ejecutoria de su tarea. Chispearon los ojos de Cary en sus cuencas, bajo sus contraídas cejas, con la mirada fija durante un largo segundo, y luego dijo quedamente: —Yo podría hacerlo.
    — ¿Hacer qué? —preguntó Burke.
    —Yo podría trucar tu máquina —dijo Cary.
    — ¡Oh, olvídalo! —tronó Burke—. No tomes las cosas tan en serio, Cary. No pienses en introducir un impedimento en la maquinaria. Nadie podría hacerlo.
    —He dicho que podría —repitió Cary.
    —De una vez por todas —repuso Burke—, eso es imposible. Deja ya de buscar imperfecciones en algo garantizado, y hablemos de otra cosa.
    —Pues yo te apuesto —dijo Cary, hablando con lenta y firme intensidad— cinco mil créditos que si me dejas sólo con tu máquina durante un minuto, puedo trastornarla por completo.
    —Olvídalo, ¿quieres? —explotó Burke—. No quiero quitarte tu dinero, aun cuando cinco mil es el equivalente de mi sueldo anual. Lo malo contigo, Cary, es que nunca quieres dar el brazo a torcer en nada. ¡Ea, olvídalo!
    —O lo tomas o lo dejas —dijo Cary.
    —Mira —dijo Burke, respirando profundamente y con un acento de enojo en su profunda voz—. Quizás he metido la pata pinchándote con lo de la máquina. Pero descarta la idea de que te dé la razón. Tú no sabes nada de la tecnología que se encuentra detrás de la máquina, ni tampoco de lo seguro que estoy de que tú, por lo menos, no tienes nada que hacer para interferir en su operación. Tú crees que hay un ligero elemento de duda en mi mente y que puedes encandilarme, proponiéndome una apuesta astronómica. Luego, si no quiero apostar, te dirás a ti mismo que has ganado. Pues bien, escucha, yo no estoy seguro de mí mismo al noventa y nueve con novecientos noventa y nueve por ciento. Lo estoy al cien por cien, y la razón de que no quiera apostar contigo es que sería un robo; y además, una vez que hubieses perdido, me odiarías el resto de tu vida por haberte ganado.
    —La apuesta sigue en pie —dijo Cary.
    — ¡Está bien! —rugió Burke, poniéndose en pie de un brinco—. Si quieres seguir en tus trece, allá tú. Es una apuesta.

    Cary hizo una mueca sonriente y se puso en pie, siguiéndole a la agradable y espaciosa sala de estar, donde cálidas lámparas desvanecían la gris lobreguez del firmamento preñado de nieve más allá del ventanal. Llegaron a un corto pasillo de paredes metálicas y resplandecientes techos, que atravesaron hasta una estancia cuya pared frontera al pasillo y puerta era de vidrio.

    —Aquí está la máquina —dijo Burke deteniéndose y apuntando a la pared transparente; volviéndose hacia Cary prosiguió—: Si quieres comunicarte con ella verbalmente, habla en esta verja. El calculador está a tu derecha; y esta puerta ulterior conduce a la estancia albergando las plantas de alumbrado y calefacción. Pero si estás pensando en sabotaje físico, igual podrías dejarlo. Los sistemas de alumbrado y calefacción ni siquiera tienen controles manuales de emergencia. Están gobernados por una pequeña pila atómica que sólo puede ser manipulada por la máquina... o sea, excepto por un dispositivo automático que humedece la pila en caso de que el alumbrado encienda la máquina o algo por el estilo. Y tú no podrías atravesar el protector ni en una semana. En cuanto a abrirte paso a esta máquina, este panel en el que se encuentra encajada la verja está hecho de hojas de acero de dos pulgadas con sus bordes acoplados a presión.
    —Te lo aseguro —dijo Cary—. No intento estropear nada.

    Burke le miró con ojos penetrantes, pero no hubo el menor asomo de sarcasmo en la sonrisa que contrajeron sus delgados labios.

    —Está bien —dijo retirándose de la puerta—. Ve adelante. Puedo esperar aquí, ¿o prefieres tenerme fuera de la vista?
    —Oh, puedes estar presente —dijo Cary—. Nosotros los mistificadores de las máquinas no tenemos nada que ocultar —se volvió burlonamente a Burke, y alzó sus brazos—. ¿Ves? Nada en mi manga derecha. Nada en mi izquierda.
    —Sigue —interrumpió bruscamente Burke—. Adelante con ello. Quiero volver a mi bebida. —En seguida —dijo Cary, y atravesó la puerta, cerrándola tras sí.

    A través de la pared transparente, Burke le vio aproximarse al panel en línea con la verja de locución y detenerse a medio metro de ella, quedándose completamente inmóvil, de espaldas a Burke, con los hombros pendientes y ambas manos caídas a los lados. Durante un minuto, Burke forzó la vista para descubrir qué acción se estaba produciendo bajo el disfraz de la aparente inmovilidad de Cary. De pronto le asaltó una idea y se rio.

    —«Vaya —se dijo— está fanfarroneando hasta el último instante, esperando que me preocupe y corra a detenerle.»

    Relajado, encendió un pitillo y consultó su reloj. Quedaban unos cuarenta y cinco segundos. En menos de un minuto, Cary saldría, obligado a admitir la derrota... a menos que hubiese desarrollado algún fantástico argumento para probar que la derrota era realmente victoria. Burke frunció el entrecejo. Era casi patológica la manera en que Cary había rehusado siempre admitir la superioridad de lo que fuese; y a menos que se hallase algún modo de suavizarle, sería un compañero sumamente desagradable los restantes días que la tormenta le tuviese enclaustrado con Burke. Sería literalmente un asesinato obligarle a partir con vientos de velocidad de tornado y a una temperatura que debía ser para entonces de sesenta bajo cero. Y al mismo tiempo, la contemporización estaba en contra de la índole del meteorólogo...

    Cesó bruscamente la vibración del generador, sentida a medias a través del piso y las suelas de sus zapatos, y tan familiar como el movimiento de sus propios pulmones. Las ondulantes cintas, sujetas a la verja del ventilador, sobre su cabeza cesaron la crematística danza y se abatieron lacias al detenerse la corriente de aire que las agitaba. Las luces se obscurecieron y apagaron, dejando sólo la de las gruesas ventanas a cada extremo del pasillo para iluminarlo a éste y a la estancia. El pitillo se desprendió de los dedos de Burke quien, de dos rápidas zancadas, llegó a la puerta y la atravesó.

    — ¿Qué has hecho? —espetó con voz restallante a Cary.

    El otro le miró burlonamente, fue a la pared más próxima de la habitación, e inclinó negligentemente sus espaldas contra ella.

    —Te toca descubrirlo —dijo con evidente satisfacción.
    —No seas insensato... —comenzó el meteorólogo.

    Luego, reprimiéndose como un hombre que no tiene tiempo que perder, giró sobre el panel y prestó atención a los instrumentos de su superficie.

    La pila estaba humedecida. El sistema de ventilación estaba cerrado, y el eléctrico apagado. Sólo la energía en las células de almacenaje de la máquina estaba disponible, pues la luz funcional lucía aún rojiza en el panel. Las grandes puertas exteriores, lo bastante amplias como para permitir la entrada y salida de una volandera biplaza, estaban cerradas, y así permanecerían, puesto que necesitaban energía para abrirse y cerrarse. Y por la misma causa se hallaban igualmente silenciosos y sin vida el video, la radio y el teletipo.

    Pero la máquina seguía funcionando.

    Burke se dirigió a la verja y oprimió por dos veces el rojo botón de alarma bajo ella.

    —Atención —dijo—. La pila está humedecida y todos los dispositivos necesitan energía. ¿A qué se debe?

    No hubo respuesta alguna, aunque la luz roja continuó reluciendo industriosamente en el panel. —Es una obstinada bribonzuela, ¿no es así? —dijo Cary desde la pared. Burke no le hizo caso, volviendo a apretar nerviosamente el botón.

    — ¡Contesta! —ordenó—. ¡Contesta en seguida! ¿Qué dificultad hay? ¿Por qué no funciona la pila?

    No hubo ninguna respuesta.

    Volvió al calculador y pasó expertamente los dedos por sus botones. Alimentada por la energía almacenada en el interior de la máquina, la cinta taladrada describió un frágil arco blanco y desapareció a través de una ranura en el panel. Acabó su taladro y esperó.

    Siguió sin recibir respuesta.

    Durante un largo momento permaneció con la mirada fija en el calculador, como incapaz de creer que, aún en esta última esperanza, hubiese fallado la máquina. Luego se volvió lentamente y se enfrentó a Cary.

    — ¿Qué es lo que has hecho? —repitió con expresión embotada.
    — ¿Admites que estabas equivocado? —preguntó Cary.
    —Sí —dijo Burke.
    — ¿Y que he ganado la apuesta? —insistió alegremente Cary.
    —Sí.
    —Voy a contártelo entonces —dijo el abogado.

    Puso un cigarrillo en sus labios y lo encendió, aspirando el humo con fruición y lanzando una gran bocanada que quedó flotando en el quieto aire de la habitación, la cual, falta de calor de los acondicionadores, se estaba enfriando rápidamente.

    —Ese magnífico y pequeño artilugio tuyo puede ser muy bueno en meteorología, pero no está muy bien en lógica. Chocante situación, si se considera la estrecha relación existente entre las matemáticas y la lógica.
    — ¿Qué es lo que hiciste? —reiteró Burke con voz ronca.
    —Voy a ello —dijo Cary—. Como dije, es una situación chocante. He aquí esta infalible máquina tuya, que supongo vale varios millones de créditos, devanándose los sesos sobre una paradoja.
    — ¡Una paradoja! —exclamó Burke casi sollozando.
    —Una paradoja —cantó Cary—, la más ingeniosa de las paradojas —volvió a su voz natural—. La cual, en caso de que no lo sepas, está tomada de la opereta cómica Piratas de Penzance, de Gilbert y Sullivan. Se me ocurrió mientras estabas jactándote de que tu amiguito no podía ser deteriorado, que podría ser inmovilizado ofreciéndole un problema que fuese demasiado grande para que pudiese tratarlo su cerebro mecánico. Y recordé cierta cosita de uno de mis cursos de lógica... un asuntejo llamado Paradoja Epimenides. No recuerdo cómo era originalmente expresada —esos cursos de lógica eran insulsos, una especie de cuestiones soporíferas, de todos modos—, pero, por ejemplo, si yo te digo que todos los abogados son embusteros, ¿cómo puedo decirte si la afirmación es verdadera o falsa, puesto que yo soy un abogado y, de ser verdad, debo estar mintiendo al decir que todos los abogados son embusteros? Pero, por otra parte, si estoy mintiendo, entonces todos los abogados no son embusteros, y la afirmación es falsa, o sea una falsedad. Si la afirmación es falsa, es verdad, y si es verdad, falsa, y así sucesivamente... ¿dónde pues está uno? —lanzó de pronto una estrepitosa carcajada—. Debieras verte la cara, Burke — voceó—. Jamás vi a nadie tan aturdido en mi vida... Esto es, de todos modos lo que hice, se lo suministré a la máquina... Mientras tú estabas esperando cortésmente afuera, fui a ella y le dije que debía rechazar la exposición que le estaba haciendo, porque todas las exposiciones que yo hago son incorrectas —hizo una pausa y miró al meteorólogo—. ¿Lo ves, Burke? —prosiguió—. Introduje esta exposición y lo consideré para rechazo. Pero ella no podía rechazarlo sin admitir que era correcta, ¿y cómo podía ser correcta al afirmar yo que todas las exposiciones que hacía eran incorrectas? Ya ves... sí, lo ves, puedo verlo en tu cara, Oh, si pudieses verte ahora. El orgullo del servicio de la meteorología, desbaratado por una paradoja...

    Y Cary estalló en carcajadas que duraron casi un minuto. Cada vez que intentaba recobrarse, volvía a empezar a reír, al ver la expresión de espanto del rostro de Burke, que ni se movía ni hablaba; tenía clavada una indefinible mirada en su huésped, como si estuviese contemplando a un fantasma.

    Finalmente, y como agotado por su regocijada explosión, Cary empezó a recomponerse, y recostándose en la pared, respiró profundamente y se irguió. Le recorrió un escalofrío y se alzó el cuello de su zamarra.

    —Bien —dijo—. Ahora que sabes cuál fue el truco, Burke supongo que dirigirás tu juguete a su debida función. Está arreciando el frío, y esa luz del día que atraviesa las ventanas no es tampoco la cosa más agradable del Mundo.

    Pero Burke no hizo ningún movimiento hacia el panel. Sus ojos estaban tan penetrantemente fijos en Cary como antes.

    —Vamos, Burke —dijo Cary sonriéndole con gesto un tanto bobalicón—. Dale a la bomba. Ya te recuperarás más tarde de tu impresión. Si es la apuesta lo que te preocupa, olvídala. Dispongo del dinero suficiente como para no tener que birlarte tu dinero. Y si es por el fallo de este juguete, no lo sientas demasiado. Lo hizo mejor de lo que esperaba. Yo pensé que iba a fundirse por completo, pero veo que sigue ocupado en hacer que cada parte obtenga una solución. Yo diría —bostezó Cary— que está operando hacia el desarrollo de una teoría de tipos. Eso le daría la solución. Probablemente lo conseguiría, en un año o cosa así.

    Burke siguió sin moverse, y Cary le miró extrañado.

    — ¿Qué es lo que pasa? —preguntó con acento irritado.

    La boca de Burke se entreabrió, y una salivilla brotó de las comisuras.

    —Tú... —dijo, como en el ronco estertor de un hombre agónico.
    — ¿Qué...?
    — ¡Tú, estúpido! —barbotó Burke, encontrando su voz—. ¡Estúpido idiota! ¡Imbécil cretino!
    — ¿Yo? ¿Yo? —clamó Cary, con voz estridente, casi como un chillido femenil—. ¡Yo tenía razón!
    —Sí, tú tenías razón —dijo Burke—. Tenías demasiada razón. ¿Cómo puedo distraer la mente de la máquina de este problema y animar la pila a calor y luz, cuando todos los circuitos están ocupados en considerar tu paradoja? ¿Qué puedo hacer yo, cuando el Cerebro está sordo, mudo y ciego?

    Los dos hombres se miraron a través de la silenciosa estancia. El cálido aliento de su respiración formaba gélidas plumillas en el aire; y el aullido distante de la tormenta amortiguado por los gruesos muros de la estación parecía acrecentarse en el silencio, comportando uno de salvaje triunfo.

    La temperatura de la estación estaba descendiendo muy rápidamente...


    Fin