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  • SOMBRA DEL TEMA
  • ● Quitar
  • ● Normal

  • PRESENTACIÓN DEL BLOG

    El objetivo de este blog es ofrecerte lectura en línea con un estilo diferente y personalizable; brindando opciones para que el área y la lectura sean agradables, a tu gusto y necesidad.

    Aquí encontrarás lectura variada, desde libros completos hasta revistas Selecciones. No requieres suscribirte, no hay publicidad ni enlaces ajenos al blog, todo es totalmente gratis.

    El blog dispone de más de 8000 publicaciones y más de 15000 imágenes. Las publicaciones están distribuidas por categoría. Puedes crear tu propia lista o listas de temas, o categorizarlas según tu elección.

    Así como los temas de las publicaciones, también puedes organizar o categorizar las imágenes según tus gustos.

    La navegación en el blog es fácil, práctica y rápida; su manejo también es fácil e intuitivo. A continuación una visión rápida de sus características:

    Puedes darle diferentes aspectos con el sinnúmero de combinaciones que te permite el blog al SALON DE LECTURA, INICIO, INDICE O LISTA, CATEGORIA y NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL; sin perder el estilo dado cuando regreses al blog; permitiendo de esta manera dejarlo a tu gusto. Además, esos cambios realizados puedes definirlos en 10 estilos, los cuales puedes cargarlos en el momento que quieras. También puedes darle un estilo a cada post o publicación, a cada categoría, agrupar las publicaciones en 3 grupos diferentes y/o categorizarlos en "Lectura", "Leído", "Menú Personal 1 a 16"; todos independientes entre sí. Y si te preocupa que borren o dañen tus ESTILOS o CAMBIOS, también hay la opción de protegerlos.

    Puedes cambiar el tamaño, color y estilo de la letra; dar realce a: temas, subtemas, letra cursiva, texto entre comilla, dialogo entre dos personas, listas, texto en blockquote, título de la publicación; puedes ampliar o centrar la publicación; dejar marcado partes interesantes de alguna lectura; ver la publicación en dos, tres o cuatro columnas; emplear opacidad o transparencia, definir colores, ocultar secciones, ampliar las imágenes, crear indices de hasta 30 temas en los libros, cambiar de lado o inmovilizar el sidebar, crear listas personales de las publicaciones y catalogarlas a tu necesidad, crear sesiones para cuando dos o más personas usan la misma máquina, etc. etc.

    Si eres nuevo en el Blog y eres amante de la lectura te recomiendo leer "PERSONALIZA - MANUAL DEL BLOG" que se encuentra en el menú; pequeño manual que te permitirá sacarle el mayor provecho a las opciones brindadas; o, el tema "CÓMO FUNCIONA EL BLOG", que sigue a continuación de "OBSERVACIONES", en este mismo gadget.

    Prueba personalizando esta SECCION dando click en   P A N E L   del lado izquierdo.

    Presiona AQUI para información detallada sobre las opciones de PERSONALIZACION de este blog.

    CARACTERÍSTICAS DEL BLOG

    Algunas características requieren tener las funciones del PANEL activado.

    GENERAL
    • Las publicaciones están catalogadas por CATEGORIA y SUB-CATEGORIA
    • Rápido acceso a las CATEGORIAS y SUB-CATEGORIAS por medio del MENU
    • Ventana de INTRODUCCION en todas las secciones, para las miniaturas y listas en texto
    • Tres slides de fondo (si has guardado imágenes en los slides 1, 2 y 3)
    • Listado de las publicaciones en:
      - Orden Alfabético
      - Por Categoría
      - Libros
      - Relatos Cortos
      - Por Autor (libros y relatos cortos)
      - Sólo imágenes (libros)
      - Sólo imágenes (revistas Diners y Selecciones)
      - Una sola página con lo arriba descrito
    • Guardar publicaciones para su acceso rápido en LECTURAS
    • Catalogar publicaciones para su acceso rápido en MENU PERSONAL (16 categorías personales y una de LEIDO)
    • Historial de las publicaciones navegadas (MENU / MENU PERSONAL / 13-16)
    • Activar o desactivar el desplazamiento del MENU
    • Cambiar la imagen del Header por cualquier otra que te ofrece el blog
    • Cambiar la imagen del Header por cualquier imagen del internet
    • Ver el MENU con ICONOS
    • Crear un MENSAJE como recordatorio
    • Que el MENSAJE creado aparezca en 6 intervalos diferentes de tiempo
    • Crear SESIONES cuando entran al blog más de una persona en una misma máquina
    • Agregar clave para que no puedan accesar a un usuario o sesión
    • Permitir que el header cambie automáticamente cada vez que entras a la página. Independiente por sección del blog
    • Cambiar el aspecto de la página y guardarlos en ESTILOS personales (básico y 1 a 9), independiente en cada sección del blog (INICIO, LISTAS o INDICE y SALON DE LECTURA)
    • Cambiar el aspecto de la página sin que los cambios se guarden
    • Borrar los cambios que realizas en una página por cada sección o todo
    • Cargar ESTILOS predefinidos, independientes en cada sección del blog (INICIO, LISTAS o INDICE y SALON DE LECTURA)
    • Cargar los ESTILOS predefinidos de forma aleatoria u ordenada
    • Cargar los ESTILOS predefinidos y que se aplique el mismo en las otras secciones
    • Cargar un ESTILO personal
    • Cargar un ESTILO personal de forma aleatoria u ordenada
    • Copiar un ESTILO, personal o predefinido
    • Copiar un ESTILO personal o predefinido a otro USUARIO
    • Proteger los ESTILOS personales
    • Agregar CLAVE para que los ESTILOS personales no puedan ser protegidos o desprotegidos
    • Crear NOTAS indefinidas
    • Te indica qué publicaciones tienen NOTAS, y cuántas tiene cada una
    • Acceso a la última publicación navegada
    • Muestra la fecha de la última navegación en el blog
    • Guardar las imágenes en los SLIDES y BANCOS DE IMAGENES (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Dar zoom a las IMAGENES (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Fijar una imagen como fondo (en la página de INICIO solo se puede en las Ultimas Publicaciones)
    • Ver la imagen en pantalla completa (menos en en la página de INICIO)
    • Activar SLIDES, como fondo, con las imágenes guardadas en los SLIDES 1, 2 y 3
    • Indica cuál de los ESTILOS 1 a 9 y BASICO están ocupados
    • Dar a las imágenes tonos grises (independiente por sección de la página)
    • Dar al MENU para que tenga colores diferentes
    • Dar a las MINIATURAS, SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR para que tengan colores diferentes
    • Permitir que al dar click en una MINIATURA con la opción arriba indicada, la publicación adquiera ese color.
    INICIO
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (últimas publicaciones)
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (sidebar)
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas (downbar)
    • Desactivar el cambio automático de los temas del: Slide, Sidebar y Downbar
    • Permitir ver las imágenes de las "Últimas publicaciones" a la izquierda y a la derecha
    • Cambiar de aspecto
    • Cambiar las miniaturas de "Últimas Publicaciones" por una categoría a elección
    • Que las miniaturas de las últimas publicaciones adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas de las últimas publicaciones, el slide, menú, sidebar y downbar aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    LISTAS
    • Cargar, de forma aleatoria u ordenada, las diferentes formas de ver las miniaturas
    • Ver las listas con IMAGENES y TEXTO
    • Ver las listas solo IMAGENES o solo TEXTO
    • Diferentes formas de ver la lista en IMAGENES
    • Aumentar la cantidad de imágenes a mostrar
    • INTRO de las publicaciones
    • Cambiar el aspecto del INTRO
    • Cambio de las imágenes automático, con 4 intervalos de tiempo
    • El intervalo puede ser fijo o solo por una vez
    • Guarda la última publicación o grupo de imágenes revisado por categoria (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • Cambiar de aspecto
    • Que las miniaturas adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    CATEGORIAS
    • Guarda el último grupo revisado (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • Puede adquirir el ESTILO dado en el SALON DE LECTURA, por CATEGORIA y SUB-CATEGORIA
    • Cambiar de aspecto
    • Que las miniaturas adquieran los ESTILOS dados desde el SALON DE LECTURA a su respectiva categoría
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura de las últimas publicaciones con los cambios de su respectiva categoria, al dar click en la miniatura se refleje en la publicación
    • Que las miniaturas aquieran fondos de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    SALON DE LECTURA
    • Cambiar el aspecto de la publicación por y guardarlos por:
      - ESTILOS Personales (básico, 1 a 9), se aplica a todas las publicaciones
      - Por Categoria (1, 2 y 3)
      - Por Sub-Categoria (1, 2 y 3)
      - Por Publicación
      - Por Grupos 1, 2 y 3
      - Por listas de LECTURA, MENU PERSONAL (1 a 16) y LEIDO
    • Cargar un ESTILO:
      - En todas las publicaciones (ajeno a estilos básico y 1 a 9)
      - Para todo el blog
      - Para todo el blog y publicaciones
      - Para todo el blog menos en el SALON DE LECTURA
      - Respetando si la CATEGORIA tiene un ESTILO propio
      - Respetando si la publicación tiene un ESTILO propio
      - Definiendo el orden de carga de los GRUPOS 1, 2 y 3
    • Cambiar el aspecto de la publicación y del texto
    • Diferenciar conversaciones en las publicaciones (menos libros y relatos cortos)
    • Definir para cuando se ingrese a una publicación se coloque la primera imagen como fondo
    • Guardar hasta 121 puntos o partes importantes de una publicación (como un índice). Por publicación
    • Guarda la posición donde suspendes la lectura de forma rápida
    • Desplazamiento automático de la publicación (7 niveles de velocidad)
    • Guia de lectura cuando hay mucho texto
    • Lleva un registro de las CATEGORIAS, SUB-CATEGORIAS, PUBLICACIONES y publicaciones en GRUPOS con ESTILO aplicado
    • Que los widgets del sidebar adquieran fondos de color diferente
    • Que las miniaturas del sidebar del widget OTRAS PUBLICACIONES, adquieran fondo de color diferente
    • Permitir que al aplicar la carga de la miniatura con fondo de color diferente del widget OTRAS PUBLICACIONES del sidebar, al dar click en ésta, se refleje en la publicación
    • Colocar la imagen principal de la publicación para que ocupe el ancho de la página.
    NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL
    • No hay refresco de pantalla
    • Las mismas opciones del SALON DE LECTURA
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    NAVEGAR DIRECTO 1
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    NAVEGAR DIRECTO 2
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda la última publicación revisada o leída, por categoría (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    • La primera imagen de la publicación está como fondo
    NAVEGAR DIRECTO 3
    • No hay refresco de pantalla
    • Guarda el último grupo de publicaciones revisados (varía cuando se agrega publicaciones nuevas)
    MI LIBRERIA
    • Edición de las NOTAS guardadas
    • Edición de las imágenes guardadas en los Slides 1, 2, 3 y Bancos de Imágenes
    • Edición de las publicaciones guardadas en Lecturas, Personal 1 a 16 y Leído
    • Permite copiar las imágenes y publicaciones entre Slides y Banco de Imágenes y entre Listas
    • Permite copiar las imágenes y publicaciones guardadas a otro usuario o sesión

    CÓMO FUNCIONA EL BLOG

    Si eres nuevo en el blog y quieres aprender cómo funciona, o hay partes algo complicadas, te daré una explicación detallada para que puedas comprender a fondo su funcionamiento y aprovechar las características que te brinda.

    Para comenzar explicaré rápidamente las características que te ayudarán en la lectura en el SALON DE LECTURA:

    En el MENU, en "+Otros", encontrarás las opciones CREAR NOTA y VER O EDITAR NOTAS, esas opciones te permiten crear una NOTA de forma rápida y/o ver la ventana de NOTAS y revisar todas las que has creado. La letra "N" debajo de la palabra PANEL hace la misma función. En la misma sección "+Otros" encontrarás "Ultima Lectura" y una fecha, la fecha es la última vez que estuviste en el blog, y Ultima lectura es la última publicación que leiste o revisaste; dando click a esa frase te vas a esa publicación.

    Cuando estás en una publicación y te has desplazado un poco hacia abajo, ese punto se guarda automáticamente. Cuando regresas a la misma publicación, la pantalla se situará en ese punto. Cada publicación es independiente.

    Otra forma de hacerlo es dejando marcado el punto donde la suspendes, dando doble click en cualquier parte de la línea que suspendes la lectura; al hacer esto automáticamente aparece un punto en la parte última del MENU. Cuando regreses a la publicación das click en ese punto y te desplazarás a la línea donde suspendiste la lectura. La línea de retorno debe estar entre "I PANEL N". Una vez que haz dado click en el punto, el mismo desaparece del MENU.

    Cuando una publicación tiene NOTAS guardadas y puntos guardados, aparece en la parte última del MENU dos caracteres rectangulares, indicando que hay NOTAS y puntos guardados, le das click a ese caracter y se abre la ventana respectiva.

    Para dejar más de un punto de la publicación guardado, das click en PANEL en la sección PUNTOS. En esa ventana vas a ver una opción: "Guardar Punto". Cuando das click en esa opción aparece una ventana donde dice "PUNTO A GUARDAR". En el recuadro blanco puedes colocar una referencia al punto o pantalla a guardar o dejarlo en blanco. Para que acepte guardar el punto debes dar click en "Referencia". Si no has colocado referencia, automáticamente toma el nombre de "Punto Guardado " y el número correspondiente al mismo. Si has guardado un punto aparece el texto "Borrar todos los Puntos". Si has guardado más de un punto, aparece otro texto que dice "Borrar por Punto". El primero te permite eliminar el punto o todos los puntos guardados; y el segundo te permite eliminar por punto específico.

    La letra "I", que aparece sobre la palabra PANEL, te permite almacenar la o las imágenes de una publicación, ya sea en uno de los tres SLIDES o en los BANCOS DE IMAGENES; también permite darle zoom a cualquier imagen de la publicación. Te permite también colocar cualquier imagen de la publicación como fondo. Las imágenes guardadas en los SLIDES se pueden activar en cualquier parte del blog, y se ejecuta como fondo. Para activar el SLIDE, das click en la palabra PANEL, en la sección ESTILOS, aparece una línea con Slide1 Slide 2 Slide 3 (aparecerán las que tengan al menos una imagen guardada), das click a uno de ellos y se activa el slide.

    Si deseas guardar la publicación en LECTURAS o en alguno de MENU PERSONAL (que se encuentra en el MENU), simplemente da click en LECTURAS, por ejemplo, y seguido en GUARDAR POST.

    Si deseas cambiar los nombres en el MENU PERSONAL (Personal 1, Personal 2, etc. etc.), en el SALON DE LECTURA das click en PANEL, seguido de "Registros" y por último "Cambiar Tema de PERSONAL (1-16)". En INICIO, CATEGORIA e INDICE o LISTA, das click en PANEL y luego en "Varios".
    Para cambiar el nombre, tipeas el nuevo en el recuadro en blanco y das click en "Personal 1, Personal 2, etc. etc." que se encuentra a mano derecha del recuadro en blanco.

    Si has agregado una publicación desde el SIDEBAR, automáticamente aparece este caracter ۩ en el menú, indicando que se ha guardado una publicación desde el SIDEBAR, y para poder agregar la publicación actual debes darle click a ese caracter, seguido eliges si lo deseas guardar en MIS LECTURAS o en alguno del MENU PERSONAL.

    Cuando estás en una publicación o post, cualquiera, puedes usar las opciones del MINI PANEL que se encuentra en el MENU (ocultar, columnas-imagen, tipo letra, etc.). Las opciones que ves en el MINI PANEL también las encontrarás en el PANEL, solo que ahí cada una está en su respectiva sección. La función del MINI PANEL es brindarte, de manera rápida, el acceso a funciones básicas del PANEL.

    ¿QUÉ PUEDES HACER CON EL MINI PANEL?
    El MINI PANEL te permite cambiar el aspecto a la publicación o página mediante las opciones que se explican a continuación:

    CAMBIAR PUBLICACION - OCULTAR SECCIONES: Permite ocultar el sidebar, cambiarlo de posición, etc. etc.
    COLUMNAS E IMAGENES DEL POST: Te permite ver la publicación en dos, tres o cuatro columnas; además, puedes ampliar o reducir las imágenes.
    TIPO LETRA-TAMAÑO LETRA-COLOR LETRA: Te permite cambiar el tipo, tamaño y color de la letra de la publicación.
    COLOR DEL TITULO: También puedes cambiar el color del título de la publicación.
    SOMBRA-BLUR DE LAS IMAGENES: Puedes darle sombra o blur a las imágenes de la publicación.
    CAMBIAR IMAGEN DEL HEADER: Puedes cambiar el header o cabecera del blog por un paisaje, del mismo tamaño que el actual o más grande.


    Cualquier opción u opciones que apliques del MINI PANEL y/o PANEL para cambiar el aspecto de la página se guardará automáticamente en lo que he denominado ESTILO BASICO, y no se perderá cuando regreses al blog, a la misma u otra publicación. Eso significa que, si te gusta leer en dos columnas, con el título en rojo y el texto de color gris y aplicas esas opciones con el MINI PANEL y/o PANEL, cuando regreses al blog verás todas las publicaciones con esos cambios.

    Estos cambios que se hacen con el MINI PANEL y el PANEL, para dar otro aspecto a la publicación, también los llamo ESTILOS, por lo que más adelante emplearé ese término sin que se refiera, específicamente, a los ESTILOS 1 a 9 y BASICO.

    En el PANEL encontrarás muchas más opciones, incluido para realizar cambios al MENU, SIDEBAR, MAIN y BODY.

    Este PANEL también lo encontrarás en la página de INICIO, INDICE O LISTA y CATEGORIA. Su funcionamiento es similar en cada sección e independiente entre sí; eso significa que si haces cambios en la página de INICIO, éstos no afectarán al POST o PUBLICACION ni al INDICE O LISTA, y viceversa.
    El MINI PANEL es sólo para la sección del POST o PUBLICACION (SALON DE LECTURA).

    Ahora que tienes una visión sobre lo que puedes hacer en el blog, entremos a describir otras opciones que se encuentran en el PANEL para ver cómo se puede manejar los cambios que realizaste, además de otras interesantes características.
    Seguir leyendo

    OBSERVACIONES

    Algunos efectos que aquí encontrarás requieren navegadores que soporten CSS3.
    BLOG OPTIMIZADO para Google Chrome a una resolución de pantalla de 1024 x 768.

    LAS FUNCIONES DEL PANEL están desactivadas para los nuevos en el blog o para aquellos que no han hecho cambio alguno. Debes activar las funciones del PANEL y posterior debes ir al MENU, ESTILOS y dar click en "Desactivar Carga Aleatoria u Ordenada" (en INICIO, SALON DE LECTURA y LISTA o INDICE) para que puedas hacer cambios en el blog.

    ESTE BLOG fue diseñado bajo la plataforma GOOGLE CHROME. Su constante revisión, los cambios que se realizan y las publicaciones que se agregan son hechos bajo la misma plataforma, no se emplea otro navegador; por lo que no garantizo que su aspecto y funcionalidad sea el correcto en otros navegadores. Por experiencia propia, la funcionalidad y presentación del blog no es la correcta en INTERNET EXPLORER 6, 7 y 8.

    SI TIENES ACTIVADO el traductor automático de idioma tendrás problema con las funciones que te ofrece el PANEL. Si vas a hacer cambios, debes desactivar el traductor, permitiendo que el blog quede en su idioma original (español).

    TODOS LOS CAMBIOS que hagas en el block, las imágenes guardadas en los SLIDES y BANCO DE IMAGENES, los libros guardados en LECTURA y MENU PERSONAL, las NOTAS creadas, y los PUNTOS guardados de algún libro(s), se almacenan en tu máquina. Cuando vayas a otra PC no verás lo anterior descrito. Para saber cómo llevar toda tu información a otras máquinas, da click AQUI

    LOS LIBROS CORTOS Y RELATOS no disponen de portada, por lo que, al entrar a uno de estos temas, no vas a ver la misma imagen, ya que es agregada. Cuando entras a una de estas publicaciones, aparece una imagen como portada; y si vuelves a entrar a esa misma publicación o refrescas pantalla, aparece otra diferente. Esto no sucede en las publicaciones de las opciones de NAVEGAR DIRECTO. De igual forma ocurre en las miniaturas de todas las secciones del Blog. Ninguna imagen de las designadas para los RELATOS o LIBROS CORTOS está relacionada a un tema en especial, es totalmente aleatorio; ya sea que entres a Inicio, Listas, Categorías, Navega Directo (todos) y Salón de Lectura.

    EN LAS MINIATURAS, sea en el INICIO, SALON DE LECTURA, INDICE O LISTA y CATEGORIA, al dar click en el tema el link se abre en otra ventana, al dar click en la imagen o en "LEER", "SEGUIR LEYENDO" o "PUBLICACION COMPLETA" el link se abre en la misma ventana. Lo mismo ocurre en el SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR de la página de INICIO. Esto no se aplica si estás en NAVEGA DIRECTO + FUNCIONES DEL PANEL.

    LOS PUNTOS no funcionan si has aplicado REDUCIR LARGO DEL SIDEBAR Y POST. Debes tomar en cuenta, también, que si haces cambios en el HEADER (cambiar la imagen por una de mayor longitud); cambios en la publicación, como por ejemplo: cambiar el tamaño de la letra, aumentar de tamaño la LETRA CAPITAL, ampliar el post ocultando el sidebar, aumentar el tamaño de la imagen, agregar avatar a las conversaciones, etc. etc.; los PUNTOS no se desplazaran, exactamente, a la pantalla exacta. Debes marcar los puntos después de haber hecho los cambios necesarios en la publicación o en el ESTILO.

    El DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO no funciona si has aplicado REDUCIR LARGO DEL SIDEBAR Y POST; se hace lento cuando tienes abierta la ventana del PANEL, o aplicado muchas sombras; y no funciona la barra lateral de desplazamiento mientras esté activo.

    EN EL SALON DE LECTURA, si aplicas para colocar la IMAGEN DEL POST como fondo, dedes desactivar esta opción si vas a cambiar de ESTILO a uno que tengas cambiado el fondo del BODY. Tampoco recomiendo aplicar esta opción en los ESTILOS que hayas empleado cambios en el fondo del body.

    USAR LAS OPCIONES del MINI PANEL intercalado con las mismas del PANEL causa conflicto, provocando cambios con errores visuales....Más detalles

    USAR LAS OPCIONES de MINIATURAS que se encuentra en el MENU (en la página de INICIO y LISTAS O INDICE) intercalado con las mismas del PANEL causa conflicto, provocando cambios con errores visuales....Más detalles

    EL FORMATO NUEVO del texto no está aplicado a todos los LIBROS y RELATOS. En el INDICE O LISTA los que disponen del formato tienen un (√) en el lado derecho. El resto de las CATEGORIAS disponen del formato nuevo.

    LA LONGITUD DEL SIDEBAR debe quedar igual con la longitud de la PUBLICACION o POST siempre y cuando la longitud de la PUBLICACION o POST sea superior a la longitud del SIDEBAR; si es lo contrario habrá diferencia; y, cuando no se ha alterado la longitud de la publicación con cualquier tipo de cambio de formato en su contenido; como por ejemplo: cambiar el tamaño del texto, cambiar la longitud entre líneas, aplicar letra capital, etc. etc. Si aplicas REDUCIR LARGO SIDEBAR Y POST (derecho o izquierdo), debes refrescar pantalla para que quede parejo.

    SI ESTAS EN EL INDICE O LISTA, en los LIBROS, y la carga de las miniaturas es muy demorado, la razón es que has aplicado muchos gráficos en "CANTIDAD DE IMAGENES (CATEGORIAS)". Para que la carga sea más rápida debes dar click en un número de "CANTIDAD DE IMAGENES (LIBROS y RELATOS)", que se encuentra en el PANEL, en la sección "VISUAL".

    NOTA: Para que los cambios realizados permanezcan es necesario tener activada las cookies de tu navegador. El mismo principio se aplica si vas a dejar puntos guardados en las publicaciones, agregar temas en "LECTURAS", "LEIDO" y "MENU PERSONAL", dejar anotaciones en "NOTAS" y para que funcione la sección "REGISTROS" del PANEL del SALON DE LECTURA.
    Si eliminas el archivo http_www.mdarena.blogspot.com_0.localstorage de la carpeta "LOCAL STORAGE", pierdes todos los cambios realizados, los puntos guardados en las publicaciones, lo guardado en NOTAS, las listas de LECTURAS, LEIDO y MENU PERSONAL y el control que lleva la sección REGISTROS del PANEL; dejando el blog en su estilo estándar.
    Si desactivas las funciones del PANEL no podrás hacer cambio alguno con el MINI PANEL y PANEL.

    NOMENCLATURA

    Significado de las letras que aparecen en el menú, el menú del PANEL y la sección ESTILOS del PANEL.

    Letras en la parte derecha inferior del menú del PANEL:
    EBa: Cargado o trabajando con el Estilo Básico
    E1 a E9: Cargado o trabajando con el Estilo 1, estilo 2, estilo 3.... estilo 9
    Post: Cargado o trabajando por publicación
    C1 a C3: Cargado o trabajando por categoría 1, 2 ó 3
    S: Cargado o trabajando por sub-categoría 1, 2 ó 3
    P: Cargado o trabajando el estilo respetando si la publicación tiene estilo propio.
    G1 a G3: Cargado o trabajando con el Grupo 1, 2 ó 3
    LY: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Lecturas"
    LL: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Leídos"
    P1 a P16: Cargado o trabajando el Estilo dado a "Personal 1 a Personal 16"
    ALEATORIO: Carga de los estilos aleatoriamente
    ORDENADO: Carga de los estilos ordenadamente
    ALEATORIO+PP: Carga de los estilos aleatoriamente respetando si la publicación tiene estilo propio.
    ORDENADO+PP: Carga de los estilos ordenadamente respetando si la publicación tiene estilo propio.
    PREDEF.: Has cargado uno de los ESTILOS predefinidos que te ofrece el blog.
    Ho: Cambio del header ordenado
    Ha: Cambio del header aleatorio
    Pm: Publicación toma color de la miniatura
    Letra en gris Significa que la publicación también está en ese estilo, pero, el actual en rojo está en un nivel superior de prioridad.


    Letras en la parte derecha superior del menú del PANEL
    : Estilo protegido
    X: Las funciones del PANEL están desactivadas.
    T: El estilo se carga en todo el blog
    P: El estilo se carga en todas las publicaciones
    C: El estilo se carga en todo el blog y publicaciones
    F: Estilo fijo para el inicio e indice o lista (INICIO e INDICE O LISTA)
    MA: Está activado "Estilo en miniatura Aleatorio" (INICIO)
    MC: Está activado "Estilo en miniatura Continuo" (INICIO)
    SA: Está activado "Estilo en miniatura del Sidebar Aleatorio" (INICIO)
    SC: Está activado "Estilo en miniatura del Sidebar Continuo" (INICIO)
    DA: Está activado "Estilo en miniatura del Downbar Aleatorio" (INICIO)
    DC: Está activado "Estilo en miniatura del Downbar Continuo" (INICIO)
    AUT: Está activado el avance de las miniaturas (LISTA O INDICE)
    AUT-no fijo: Está activado el avance de las miniaturas. No queda activado cuando refrescas pantalla (LISTA O INDICE)
    A: Carga de estilos por sub-categoría (CATEGORIA)

    PANEL, sección ESTILOS, Guardar los Cambios:
    Guardar 1 a Guardar 9: Seleccionar el estilo del 1 al 9 en el cual se guardarán los cambios.
    Guardar en Básico: Seleccionar el estilo básico para guardar los cambios.
    LY: Seleccionar "Lecturas" (del Menú) para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esa lista adquiera el Estilo dado. LL: Seleccionar "Leído" para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esa lista adquiera el Estilo dado. P1 a P16: Seleccionar del "Menú Peronal" (Personal 1 a 16) para guardar el Estilo, y toda publicación que se agregue a esas listas adquiera el Estilo dado.

    PANEL, sección ESTILOS, Ver Estilos con Cambios
    Bás: Se ha hecho, al menos, un cambio en el estilo básico
    1 a 9: Se ha hecho, al menos, un cambio en el estilo 1, 2, 3... 9.
    Cat1() a Cat3(): Se ha hecho cambio en x categorías 1, 2 y/o 3. La cantidad de categorías con estilo va entre los paréntesis.
    Post(): Se ha hecho cambio o dado estilo propio en x publicaciones. La cantidad de publicaciones con estilo propio va entre los paréntesis.
    G1() a G3(): Se ha agregado x publicaciones al grupo 1, 2 y/o 3. La cantidad de publicaciones agregadas va entre los paréntesis.
    LY, LL, P1 a P16 Se ha hecho, al menos, un cambio en "Lecturas", "Leído" y "Personal 1 a 16".

    PANEL, sección ESTILOS, Cargar ESTILOS
    Cargar 1 a Cargar 9: Seleccionar el estilo del 1 al 9 a cargar.
    Cargar Básico: Cargar el estilo básico.


    PRIORIDAD DE LOS ESTILOS: De izquierda a derecha, siendo el de la izquierda superior; la prioridad es la siguiente:
    PREDEFINIDO - LY, LL, P1 a P16 - G3 - G2 - G1 - POR POST - POR CATEGORIA o SUBCATEGORIA 1, 2, 3 - ESTILOS 1 a 9 o BASICO.

    PREGUNTAS Y SOLUCIONES

    Lo que a continuación describo son situaciones que pueden surgir en cualquier momento, aunque estemos muy familiarizados con el blog. A veces olvidamos cuál es el motivo para que nuestra petición no responda como es debido.
    También es para aquellos visitantes, nuevos o asiduos, que no les gusta o no acostumbran a leer MANUALES u OBSERVACIONES, contestando preguntas de algunas opciones brindadas en este blog.
    Les recuerdo que el navegador empleado es el GOOGLE CHROME. Si empleas otro navegador es probable que haya situaciones o inconvenientes muy ajeno a lo aquí descrito.
    Esta sección hace hincapié de lo ya tratado en OBSERVACIONES y CÓMO FUNCIONA EL BLOG.
    Las situaciones están por sección (INICIO - SALON DE LECTURA - CATEGORIA - INDICE O LISTA) y conjunto de ellas, para su mejor búsqueda. Esta lista se va incrementando a medida que experimento situaciones o que crea conveniente debe ser expuesta.

    Nota.
    Al colocar la imagen de fondo, en la mayoría de los libros que no disponen del visto bueno o del formato para hacer cambios, no aparece la imagen. La razón es que al subir la imagen se lo hizo colocando el autor entre paréntesis. No he realizado los arreglos necesarios, y por el momento, se mantendrán así.


    SE APLICA A TODO EL BLOG
    Eso ocurre cuando has aplicado "Desactivar funciones del PANEL" o has cargado el ESTILO ORIGINAL. Debes activar las funciones del PANEL para poder realizar cualquier cambio; o cargar otro ESTILO que no sea el ORIGINAL. Esas opciones las encuentras en PANEL, la sección ESTILOS.

    Cinco razones para que eso ocurra: 1) Has aplicado "Desactivar funciones del PANEL", 2) Has cargado el estilo ORIGINAL. 3) Has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS, que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL, 4) Debes tomar en cuenta en qué estilo hiciste los cambios, y cargar ese mismo estilo. Y 5) Tienes desactivada las cookies de tu navegador.

    Lo más seguro es que tienes protegido el estilo actual. Desprotégelo, preferentemente desde el SALON DE LECTURA, en la sección "SEGURIDAD" del PANEL. Otra razón es que has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS, que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL.

    El PANEL de la página de INICIO, INDICE O LISTA y SALON DE LECTURA trabajan de manera independiente. Cada uno puede tener 10 estilos diferentes sin afectarse entre sí.

    Si has seguido el proceso de su instalación correctamente, entonces, cerciórate que tengas activado las cookies del navegador.

    En este caso debes estar consciente de qué estilo está cargado, qué combinación de estilos has aplicado, a cuál estilo hiciste cambios y considerar la prioridad de carga de los estilos. El estilo cargado lo puedes ver en la parte inferior derecha del menu de la ventana del PANEL. El detalle de las siglas empleadas y la prioridad de carga de los estilos lo encuentras en este mismo gadget en "NOMENCLATURA".

    Si eso ocurre es probable que hayas aplicado sombras o blur en varios secciones de la página y a la vez tener abierta la ventana del PANEL, también, puedes haber aplicado imagen en el fondo del body y tener abierta la ventana del PANEL y/o haber aplicado sombras o blur en algunas secciones de la página. No uses muchas sombras si vas a colocar imagen en el fondo del body.

    La única razón para que eso ocurra es activando la opción de PASARLA A GRISES. En la sección que veas la imagen blanco y negro, por ejemplo en el SIDEBAR (SALON DE LECTURA), te vas a PANEL, la sección SIDEBAR, buscas "IMAGEN, PASARLA A GRISES" y eliges la opción deseada.

    En las miniaturas, sea en el INICIO, SALON DE LECTURA, INDICE O LISTA y CATEGORIA, al dar click en el tema el link se abre en otra ventana, al dar click en la imagen o en "LEER", "SEGUIR LEYENDO" o "PUBLICACION COMPLETA" el link se abre en la misma ventana. Lo mismo ocurre en el SLIDE, SIDEBAR y DOWNBAR de la página de INICIO.

    Presiona PANEL y en la ventana que aparece verás un candado color amarillo en la parte derecha superior.

    Hay dos razones para que eso ocurra: 1) Tienes activado CARGA ALEATORIA u ORDENADA en esa sección, desactívala, ya que tiene prioridad sobre los ESTILOS. 2) En el SALON DE LECTURA tienes activado CARGAR EN TODAS LAS PUBLICACIONES o CARGAR EN TODO EL BLOG Y PUBLICACIONES.

    Para eliminar una NOTA debes abrirla y luego presionar ELIMINAR NOTA. Si has abierto dos o más NOTAS, solo se eliminará la última abierta, el resto no, debes cerrarlas y eliminarlas una por una. Debes abrir NOTA por NOTA e ir eliminándola a medida que la abras.

    En los ESTILOS predefinidos no puedes hacer cambios. Para hacer cambios en alguno de ellos, debes primero cargarlo y seguido copiarlo a otro ESTILO (que van desde GUARDAR 1, GUARDAR 2… hasta PERSONALIZAR GRUPO 3 O APLICARLO AL POST); hecho esto, cargas el ESTILO al que se copió y seguido haces los cambios deseados.
    Si quieres aplicar el ESTILO para todo el blog o fijarlo para el INICIO e INDICE O LISTA, sigues el proceso ya explicado, luego cargas el ESTILO a cual se copió y eliges la opción deseada (esto último sólo en el SALON DE LECTURA).

    Puede ser por cuatro razones: 1) Tienes desactivado las FUNCIONES DEL PANEL. 2) No has aplicado DESACTIVAR CARGA ALEATORIA U ORDENADA que se encuentra en el MENU / ESTILOS (debes hacerlo en INICIO, LISTA o INDICE y SALON DE LECTURA). 3) No has activado FONDO COLOR VARIADO, y/o 4) No has aplicado DESACTIVAR CARGA ALEATORIA U ORDENADA en el SALON DE LECTURA.



    SE APLICA SOLO EN EL "SALON DE LECTURA" Y EN EL "INDICE O LISTA"
    Tienen que estar ocultos. Entra en PANEL, la sección "VARIOS" en "CAMBIA-INMOVILIZA SIDEBAR-OCULTAR SECCIONES", la opción "OCULTAR SECCIONES", en el SALON DE LECTURA; en INDICE O LISTA busca las opciones similares.

    Si estás en el SALON DE LECTURA en la publicación de tu interés, simplemente agrégalo a la lista deseada. Si estás en INDICE O LISTA, cuando agregas a la lista siempre se agregará la primera publicación superior que aparece a mano izquierda (cuando son varias miniaturas o imágenes). Para que sea un tema elegido, debes darle click al INTRO de ese tema y luego agregarlo a la lista deseada; o dar click en el caracter "+" y elegir dónde guardarlo.



    SE APLICA AL "SALÓN DE LECTURA"
    Tres razones para que eso ocurra: 1) Debes haber cambiado la longitud de la publicación, 2) Debes haber hecho cambios significativos en el texto, título o imagen de la publicación y/o 3) Cambiaste la imagen del header por una de mayor longitud, o viceversa. Si has hecho cualquiera de los tres casos descritos, o los tres, debes marcar y guardar la posición después de esos cambios.

    Eso ocurre cuando has aplicado el DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO. Debes detenerlo para que tomes el control de la barra de desplazamiento. La opción la encuentras en la sección VARIOS del PANEL.

    Para reducir esa cantidad a 5 miniaturas, te vas al PANEL, la sección VARIOS, presionas NIVELAR SIDEBAR CON POST y luego presionas DESACTIVAR.

    Te vas a PANEL, sección VARIOS, presionas ICONO:CAMBIAR-DIMENSIONAR-DESPLAZAR. Si quieres quitarlo presionas CAMBIAR ICONO la opción QUITAR, si quieres mostrarlo presionas ORIGINAL.

    Presiona PANEL, luego POST, seguido de COLUMNAS Y ZOOM DE IMAGENES.

    Lo primero que debes hacer es entrar a cualquier publicación que pertenezca a la categoría de la revista que desees aplicar los cambios (puedes ver la categoría en la parte última de la publicación), luego das click en "GUARDAR Y CARGAR POR SUB-CATEGORIA 1" (la 2 o la 3) que se encuentra en la sección ESTILOS en "GUARDAR, BORRAR ESTILOS Y APLICADOS" del PANEL, se efectúa un reinicio de página (si la página aparece con cambios es porque ya has hecho cambios en esa subcategoría anteriormente); por último seleccionas la opción "GUARDAR POR SUB-CATEGORIA", toma unos segundos a que aparezca el visto bueno, opción que la encuentras en GUARDAR, BORRAR ESTILOS Y APLICADOS" del PANEL. Ahora sí, procede a hacer los cambios que desees en esa revista. Si no das click en GUARDAR POR SUB-CATEGORIA los cambios se guardarán en la CATEGORIA que seleccionaste (1, 2 ó 3) y no en la SUB-CATEGORIA de la revista actual.

    Las razones son: 1) Has desactivado la opción para que quede igual, la cual se encuentra presionando PANEL, seguido de VARIOS y luego NIVELAR SIDEBAR CON POST, debes activarlo. 2) Cuando la publicación es más corta que la longitud del sidebar, el sidebar tratará de ajustarse a ésta, y por lo general no logra igualar la longitud. 3) Debes haber hecho cambios significativos en el texto, título o imagen de la publicación. 4) La última miniatura corresponde a la primera publicación realizada y como ya no tiene qué mostrar no puede completar el sidebar. 5) El máximo de miniaturas a mostrar es de 250 y cuando son libros o relatos cortos con gran cantidad de contenido la publicación sobrepasa ese máximo.

    Eso ocurre por una de las siguientes razones: Tienes abierta la ventana del PANEL, has añadido muchas sombras, o has colocado imagen en el fondo del body.

    Eso ocurre porque has estado presionando intercaladamente la tercera y quinta opción que se encuentra en la barra del DESPLAZAMIENTO AUTOMATICO. Para poder controlar la velocidad con las opciones brindadas presiona la cuarta opción que es para detener el desplazamiento; ahora sí, puedes elegir cualquier opción para activar el desplazamiento.

    Es todo texto centrado dentro de un rectángulo azul, que encontrarás en algunas publicaciones. Para realizar cambios en los BLOCKQUOTE, presiona PANEL, seguido de TEXTO DEL POST y luego TEXTO EN BLOCKQUOTE Y BLOCKQUOTE. Tienes algunas opciones para darle otro aspecto.

    No hay forma de recuperar la clave asignada. La única opción que te queda es eliminar el archivo http_www.mdarena.blogspot.com_0.localstorage que se encuentra en la unidad C del disco duro, en la siguiente ruta: "C:\Documents and Settings\MAQUINA5\Local Settings\Application Data\Google\Chrome\User Data\Default\Local Storage", en este caso MAQUINA 5 es el usuario de la sesión de windows. Para eliminarlo debes cerrar el GOOGLE CHROME. Una vez eliminado abres nuevamente el GOOGLE CHROME y entras al blog, empezando de cero, con su presentación estándar.

    Presiona PANEL, luego MAIN y en la parte última la opción COLOR TEXTO DE LA PAGINACION. Lo mismo es en la página de INICIO, cambias el color de la paginación y del selector de tema en el slide.

    CATEGORIA es cada uno de los links del menú que están a la izquierda de +LISTAS. SUB-CATEGORIA es cada una de las revistas Diners y Selecciones, independiente entre sí y de las Categorías; estando enmarcadas cada una en las categorías "Revistas Diners" y "Revistas Selecciones", respectivamente

    Esto se debe a que, como estándar, está activado la nivelación de la longitud del SIDEBAR con la longitud de la publicación. Cuando la publicación es corta, dependiendo de cuán corta es, algunas ventanas o widgets no se mostrarán, tratando que la longitud del sidebar no sea demasiado larga que la longitud de la publicación; igual ocurre con las miniaturas. Para desactivar esta opción y que las ventanas o widgets del sidebar se mantengan das click en PANEL, luego en VARIOS, seguido de NIVELAR SIDEBAR CON POST, y por último DESACTIVAR.

    Cuando dejas marcado uno o varios puntos de una lectura para luego emplearlos, la línea de retorno estará debajo del MENU. Cuando aplicas guardar el PUNTO de acceso rápido, que aparece al final del MENU una vez que lo has guardado, el punto de retorno estará al comienzo o entre "I PANEL N", que se encuentra a mano izquierda. Si no es así es porque has hecho cambios significativos en la publicación, como por ejemplo: aumentar el tamaño del texto y/o de la imagen, o cualquier cambio que altere la longitud de la publicación. También afecta si has expandido la publicación ocultando el sidebar. Siempre que vayas a dejar puntos marcados debes hacerlo después de hacer los cambios necesarios en la publicación o ESTILO.

    No necesitas dejar marcado el punto donde suspendes la lectura, ya que automáticamente se guarda el punto o la pantalla que dejas de leer. El problema con esta opción es que si navegas por la lectura, el punto o pantalla se guardará dónde te quedes al dejar de navegar.
    Otra opción es dando doble click en cualquier parte de la línea que suspendes la lectura. Cuando dejas marcado la línea, al retornar al libro o publicación verás en la parte derecha del MENU el punto "●". Das click en el mismo y te desplazarás a la línea que suspendiste la lectura. El punto de retorno estará al comienzo o entre "I PANEL N", que se encuentra a mano izquierda. Cada publicación es independiente al resto. Cuando aplicas el "●", el mismo desaparece.

    Para activar LA GUIA DE LECTURA debes estar en el comienzo de la publicación.

    Las opciones para activar el o los slides aparecen sólo si has guardado imágenes con la opción 'I' que se encuentra sobre el PANEL; también si guardas en MI LIBRERIA o en NAVEGA DIRECTO 1.

    Tienes dos métodos: 1) Seleccionar CARGAR SOLO POR POST y hacer los cambios deseados. 2) Cargas el ESTILO ORIGINAL, luego seleccionas GUARDAR POR POST y realizas los cambios deseados. Para ver los cambios en la publicación o post eliges CARGAR SOLO POR POST. Si la publicación ya tenía cambios hechos, los que acabas de hacer se agregan y se cambian si la opción hecha ya había sido aplicada anteriormente. Si el estilo está protegido no podrás hacer cambio alguno.

    Primero debes cargar el ESTILO ORIGINAL, luego seleccionas PERSONALIZAR GRUPO 1 O APLICARLO AL POST (igual con el grupo 2 ó 3) y realizas los cambios deseados. Para ver los cambios hechos en el GRUPO eliges PERMITIR CARGA DEL GRUPO 1 (igual con el 2 ó 3). Si el GRUPO ya tenía cambios hechos, los que acabas de hacer se agregan y se cambian si la opción hecha ya había sido aplicada anteriormente. Si el GRUPO está protegido no podrás hacer cambio alguno.



    SE APLICA EN LAS PAGINAS DE "+LISTAS" O "INDICE O LISTA"
    Eso ocurre cuando estás en LISTA DE LOS TEMAS-LIBROS y has aplicado una de las opciones que hay en "CANTIDAD DE IMAGENES (CATEGORIA)". Prueba cambiando con una de las opciones de "CANTIDAD DE IMAGENES (LIBROS y RELATOS), en PANEL, sección VISUAL, en la parte última. Los LIBROS y algunos LIBROS-RELATOS CORTOS, por su extenso contenido, toman más tiempo en completar las miniaturas o mostrar las imágenes.

    El visto bueno indica que la publicación tiene el formato que permite hacer cambios en el texto, lo que es: BLOCKQUOTE, TEMA, SUBTEMA, IDENTIFICADOR 1-2, LETRA CAPITAL, etc. etc. Este visto bueno se aplica sólo en los LIBROS y LIBROS-RELATOS CORTOS, ya que el resto de las publicaciones sí disponen de ese formato.

    Los LIBROS y LIBROS CORTOS-RELATOS CORTOS disponen de un visto bueno "√" al final del tema, indicando que ese libro o publicación se puede aplicar el formato nuevo. En el resto de las CATEGORIAS todas las publicaciones tienen el formato nuevo.

    La única razón por la que puede ocurrir eso es porque tu internet está fallando.

    Das click en PANEL y luego MINIATURAS. Puedes aplicar todas las opciones que comiencen con la palabra IMAGENES.

    Si ya has elegido "Imagen + Título" o "Solo Imagen", entonces el problema es que estás o muy cerca o en la primera publicación. En este caso la primera publicación es, literalmente, la primera que se realizó en esa categoría. Para solucionar el problema presiona el punto que se encuentra entre las dos flechas localizadas a mano derecha, o presiona "intro" en cualquier otro tema de la lista en texto; y vuelve a cambiar la cantidad de imágenes.



    SE APLICA EN LAS PAGINAS "CATEGORIA"
    En esta sección no funciona las opciones para hacer cambios en el estilo de las miniaturas, no puedes aumentar ni reducir la cantidad a mostrar, no hay lista en texto, y por último, cada categoría puede tener un aspecto diferente, incluso las sub-categorías.

    CATEGORIA es cada uno de los links, del menú, que están a la izquierda de +LISTAS; a excepción de las revistas "Diners" y "Selecciones", ya que ese conjunto se enmarca en la categoría "Revistas Diners" y "Revistas Selecciones", respectivamente. SUB-CATEGORIA es cada una de las revistas Diners y Selecciones, independiente entre sí y de las Categorías.

    Esas opciones te permite cargar el ESTILO, creado en el SALON DE LECTURA, de cada categoría. Si has dado un ESTILO diferente a alguna categoría en particular o has descargado los ESTILOS DEFINIDOS que ofrezco, cuando activas la opción CARGAR ESTILOS DE LA CATEGORIA 1 ó 2, cada categoría tendrá un aspecto diferente; igual ocurre si activas CARGAR LO ANTERIOR EN SUB-CATEGORIAS, tomando cada revista el estilo dado en el SALON DE LECTURA. Esto solo se aplica cuando eliges, del MENU, cualquier link que se encuentra a la izquierda de "+LISTAS".



    SE APLICA A LA PAGINA DE "INICIO"
    Cuatro razones para que eso ocurra: 1) Tienes activado el estilo ALEATORIO o CONTINUO en las miniaturas, debes desactivarlo para elegir uno en particular. 2) Tienes activado CARGAR PARA TODO EL BLOG de la sección ESTILOS del PANEL, desactívalo. 3) Has aplicado NO GRABAR LOS CAMBIOS que se encuentra en la parte superior de la ventana del PANEL y 4) El estilo está protegido. Si ocurre eso y has aplicado CARGAR PARA TODO EL BLOG, debes desproteger el estilo desde el SALON DE LECTURA.

    Presiona PANEL, luego VARIOS , seguido CAMBIO DE CONTENIDO DE LAS MINIATURAS y das click en CAMBIO DESACTIVADO.

    Eso puede ocurrir solo por dos razones: 1) Lo has desactivado mediante la opción que se encuentra presionando PANEL, seguido de VARIOS y luego CAMBIO DE CONTENIDO DE LAS MINIATURAS " y/ó 2) Tu internet está fallando.

    Presiona PANEL luego MAIN y en la parte última la opción COLOR TEXTO DE LA PAGINACION Y SELECTOR DEL SLIDE. Lo mismo es en el SALON DE LECTURA, solo que ahí cambias es el color de la PAGINACION.



    SE APLICA A "MI LIBRERIA"
    Las imágenes siempre van a aparecer, tarda cuando tienes una gran cantidad de imágenes guardadas, entre más imágenes guardes, más tardará. Debes tener paciencia para que carguen todas. La ventaja es que, cuando entres a MI LIBRERIA, puedes seguir agregando imágenes desde las otras secciones del blog y actualizas MI LIBRERIA sin tener que refrescar pantalla con la opción que se encuentra a mano izquierda, representada con un bolígrafo negro.

    Para guardar la imagen elige dónde vas a guardarla y seguido da click en la o las imágenes deseadas.
    Para dar Zoom o Fijar la imagen sigue el mismo procedimiento.
    -----------------------------------------------------------
    Slide 1     Slide 2     Slide 3










    Header

    -----------------------------------------------------------
    Guardar todas las imágenes
    Dar Zoom a la Imagen
    Fijar la Imagen de Fondo
    No fijar la Imagen de Fondo
    -----------------------------------------------------------
    Colocar imagen en Header
    No colocar imagen en Header
    Mover imagen del Header
    Ocultar Mover imagen del Header
    Ver Banco de Imágenes del Header

    Imágenes para el Header o Cabecera
    Slides
    P
    S1
    S2
    S3
    B1
    B2
    B3
    B4
    B5
    B6
    B7
    B8
    B9
    B10
    H
    Controles Desactivar Slide


    T E M A S








































































































    FUNCIONAMIENTO DEL BLOG


    Esta ayuda te permitirá aprovechar las características del Blog.

    Veamos lo que hace cada ícono del MENU:

    Este ícono aparece en todo el blog y permite visualizar las siguientes opciones:

    Guardar Lectura: permite guardar la publicación en la que estás, para ser cargada posteriormente. Opción sólo en las publicaciónes, en Navega Directo no.
    Al aplicar esta opción aparece en el MENU el ícono , el cual indica que hay una publicación guardada. Es visible en todo el blog y al dar click en el mismo una ventana se abre mostrando el o los temas guardados. Das click en un tema y te vas a esa publicación.
    Cuando guardas la publicación, también se guarda la pantalla donde se encuentra el párrafo o la línea que suspendes la lectura. Cuando aplicas esta opción, al entrar a la publicación te desplazarás al punto que suspendiste la lectura, Esta opción es la única forma en que el punto que se guardó cuando se guardó la publicación se hace efectivo. Para que ese párrafo o línea aparezca en el tope de la pantalla, antes de guardar, debes colocarlo en el tope de la misma. Una vez guardado, puedes desplazarte por la publicación sin que el punto o pantalla guardada se altere.
    El punto que se guarda, al guardar la lectura, no se borra cuando regresas a la misma por esta opción. Cuando vuelves a guardar la publicación el punto se actualiza a la pantalla actual.

    Eliminar Lecturas: permite eliminar el registro de las publicaciones guardadas.
    Al aplicar esta opción y al aceptar, se eliminarán todas las publicaciones guardadas.

    Eliminar por Lectura: esta opción aparece cuanto tienes como mínimo dos publicaciones guardadas, y permite eliminarlas por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de publicaciones guardadas.
    Para eliminar una publicación guardada, simplemente selecciona la que desees eliminar.
    Cuando eliminas una publicación guardada y queda solo una, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Guardar Punto: permite guardar un punto específico o la pantalla de la actual lectura. Puedes guardar cuántos puntos desees. Con esta opción puedes crear un índice de la lectura, o marcar la posición de uno o varios párrafos importantes. Cada publicación es independiente. Opción sólo para las publicaciones, no para Navega Directo.
    Al dar click en esta opción se abre una ventana, en la misma hay un recuadro en blanco, el cual sirve para colocar una referencia del párrafo o línea que dejas marcada su posición. Si no colocas una referencia, automáticamente ese punto toma el nombre de "Punto guardado 1", donde 1 es el número del punto que se ha guardado. Si has guardado 5 puntos y el sexto no le pones referencia, tomaría el nombre de "Punto guardado 6".
    Para que el punto o pantalla se guarde con o sin referencia, debes dar click en "Referencia" que se encuentra debajo del recuadro en blanco.
    Cuando aplicas esta opción aparece en el MENU el ícono . Al dar click en el mismo se abre una ventana con el o los puntos guardados. Das click en cualquiera y te desplazas a ese punto o pantalla de la publicación. Aparece sólo en las pubicaciones que tienen al menos un punto o pantalla guardado.

    Borrar Punto(s): permite eliminar el o los puntos guardados. Esta opción aparece cuando has guardado al menos un punto o pantalla. Opción sólo en las publicaciones, no para Navega Directo.
    Cuando aplicas esta opción y aceptas, se borrarán todos los puntos o pantallas que has guardado en esa publicación.

    Borrar por Punto: esta opción aparece cuando tienes como mínimo dos puntos o pantallas guardados, y permite eliminarlos por selección. Cuando presionas esta opción aparece la ventana con la lista de puntos o pantallas guardados.
    Para eliminar un punto o pantalla guardado, simplemente selecciona el que desees eliminar.
    Cuando eliminas un punto o pantalla guardado y queda solo uno, la ventana de esta opción se cierra y esta opción desaparece.

    Ultima Lectura: permite acceder a la última publicación leída. Si entras a otra publicación se guardará en la que estás. Sirve para cuando estás en cualquier parte del blog menos en una publicación.
    Para que la publicación se guarde automáticamente debes haberte desplazado hacia abajo al menos una línea.
    Si al seleccionar esta opción nada ocurre, es porque no has revisado o leído publicación alguna.

    Historial de Nvgc: esta opción aparece en todo el blog y permite ver el Historial de las páginas navegadas.
    Cuando seleccionas esta opción, una ventana se abre mostrando las publicaciones que has navegado. La primera es de fecha más antigua y la última de más reciente.
    Guarda hasta 51 temas o publicaciones. Cuando has llegado a ese límite, se va eliminando desde la más antigua, o sea desde la primera; y se agrega la reciente como última.

    Borrar Historial Nvgc: aparece en todo el blog y permite borrar o limpiar el Historial de Navegación.

    Ocultar TEMAS: permite ocultar el recuadro rectangular, donde dice TEMAS, que se encuentra a mano izquierda de la publicación. Esta opción no está disponible en la página de Inicio ni en las Categorías que seleccionas desde el Menú y tampoco en Navega Directo.
    Cuando das click en esa opción, una ventana se abre con "Otros temas" que te ofrece el blog. Si te desplazas hasta el final de esa ventana, verás dos rectángulos reducidos en su longitud. El primero permite avanzar o retroceder ese grupo de publicaciones. El segundo permite ver los temas desde el último publicado, también verlos de forma aleatoria y ver más temas correspondientes a la categoría de la publicación actual. Cuando entras a una de las listas o por medio de la CATEGORIA que se encuentra en la parte última de la publicación, la opción de "Actual Categoría" no está disponible.

    Mostrar TEMAS: aparece sólo cuando has aplicado "Ocultar TEMAS", y permite mostrar el recuadro rectangular que dice TEMAS, y que se encuentra a mano izquierda de la publicación.

    Mostrar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite mostrar una barra inferior con la paginación. Al hacer esto, en la parte última de la publicación desaparece la paginación.

    Ocultar Barra Inferior: esta opción aparece sólo en las publicaciones y si has aplicado "Mostrar Barra Inferior". Permite ocultar la barra de paginación y la muestra al final de la publicación.

    Ocultar Menú y BI: esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo, y permite ocultar el Menú y la Barra Inferior (si la tienes activa). Cuando aplicas esta opción aparece en la parte superior izquierda un punto negro, el mismo permite restaurar el Menú y la Barra Inferior.

    Mostrar Tema: puedes ocultar las opciones del MENU y ver el tema de la publicación. Esta opción aparece sólo en las publicaciones, no en Navega Directo.

    Abrir ventana de Imágenes: permite ver la o las imágenes de la publicación. Esta opción también la encuentras en la parte derecha superior de la publicación y en Navega Directo.
    Cuando la publicación tiene una sola imagen, aparece a mano izquierda los siguientes íconos:

    Cierra la ventana de las imágenes.
    Para cambiar el tamaño de la imagen según su longitud. Cuando aplicas esta opción desparece ese ícono y aparece éste el cual revierte la función. Esta opción no se graba.
    Quita todos los íconos y deja la imagen sola.
    Para guardar la o las imágenes en uno de los Bancos de Imágenes. Puedes guardar por imagen o todas las de la publicación a la vez.
    Para ver las imágenes guardadas, presiona o da click en el "+" que se encuentra a mano izquierda del MENU, para que se abra la ventana de "Otras Opciones", y buscas la opción "Bancos de Imágenes".

    Cuando hay más de una imagen en la publicación, adicionalmente aparecen los siguientes íconos:
    Ver la imagen anterior.
    Ver la imagen siguiente.
    Activa el slide de las imágenes de la publicación actual.
    Cuando activas el slide aparece en la parte superior izquierda el icono y permite desactivar el slide.
    Cuando activas esta opción, aparece en la parte superior izquierda un punto, el cual restaura los íconos.

    Las imágenes se acoplan al ancho de la pantalla y se aprecian bien según la dimensión de las mismas. Cuando son imágenes largas, el dispositivo debe estar vertical, si son cuadradas o rectangulares, debe estar horizontal.

    Navega Directo: permite revisar las publicaciones del Blog por categoría y sin el refresco de pantalla.
    Con este método puedes leer una revista o categoría específica, desde el último tema publicado hasta el primero.
    Si empleas las opciones que están al final de la publicación: POSTERIOR - INICIO - ANTERIOR, cambias a la publicación posterior o anterior de la categoría que estás actualmente. Inicio te lleva a la última publicación realizada de esa categoría.
    Cuando estás revisando una categoría en la ventana de TEMAS, en el grupo que suspendes la revisión se guarda, para cuando regreses a esta sección y vuelvas a revisar esa categoría lo harás desde ese grupo. Puedes revisar las categorías que quieras y cada una guardará el último grupo que suspendes la revisión.
    Lo del párrafo anterior no se cumple cuando se agregan publicaciones nuevas en la categoría.
    Cuando ves una publicación, por este método, se guarda el punto que suspendes la lectura, la publicación y la categoría. Cuando regreses a esta opción, aparecerá la última categoría con la publicación que leiste, en el punto o pantalla que suspendiste la lectura.
    Por cada publicación que veas se guarda el punto, categoría y tema. Eso quiere decir que, estando en esta opción cambias a una categoría y tema que leiste anteriormente, la pantalla se colocará en el punto que suspendiste la lectura.
    Dando click en el tema de la publicación, se abre en otra ventana la publicación en la sección de publicaciones.
    Dando click en la categoría, se abre en otra ventana la sección de CATEGORIAS con la correspondiente.
    A diferencia de ver la publicación de forma normal, no puedes guardar puntos ni la publicación.

    Bancos de Imágenes: Permite revisar y/o eliminar las imágenes guardadas en los Bancos.
    Estos Bancos de Imágenes también puedes usarlos como slide. Dispones de 10 Bancos.
    Puedes guardar hasta 100 imágenes en cada uno, haciendo un total de 1000.
    Cuando no has guardado imagen alguna, no aparecerá ningún Banco. Sólo verás los Bancos que tengan como mínimo una imagen.
    Cada Banco se presentará por medio de la primera imagen guardada en el mismo. Das click en la imagen y te da las opciones mencionadas en "Abrir ventana de imágenes", más los íconos el cual permite eliminar la imagen en pantalla, y que permite copiar la imagen en pantalla a otro Banco..
    En la parte última aparecerá la opción de "Vaciar el Banco" por cada Banco de Imágenes que tenga al menos una guardada y permite eliminar todas las imágenes guardadas en el mismo.

    Ayuda: permite ver esta Ayuda para conocer el funcionamiento del Blog.


    Este ícono aparece en todo el Blog y permite ver los temas de cualquier categoría con una introducción de las mismas. Su presentación es en orden de publicación de la categoría.
    Si has entrado a alguna CATEGORIA y seleccionas otra, la carga es directa, por lo que no hay refresco de pantalla.
    Si estás revisando alguna categoría en particular, cuando regreses al Blog y revises la misma categoría, comenzarás desde la última revisión hecha; y no desde el comienzo. Lo mismo es para cualquier cantidad de categorías que revises, cada una es independiente.
    Si das click en el tema o en "...Leer" la publicación se abre en la misma ventana, si lo haces en la imagen se abre la INFO del tema.
    Aquí puedes cambiar el estilo de las miniaturas.
    Cuando cambias el estilo de las miniaturas y aplicas "Solo Imagen (para los Libros)", y anteriormente has traveseado en los "Bordes", las imágenes no van a estar centradas. Para que se restaure su posición presiona en "Bordes" la opción "Normal".
    La opción "Solo Imagen (para los Libros)" se hizo especialmente para la categoría de los Libros.


    Permite ver las siguientes listas de todas las publicaciones realizadas:

    Por Categoría: lista alfabética por Categoría
    En estas listas no está incluido Libros y Relatos. Cuando accedes con esta opción, en pantalla aparecen todas las categorías en orden alfabético por categoría y aparece el ícono , en el MENU, el cual te da la opción de seleccionar la categoría a ver con los temas que dispone. No hay refresco de pantalla, es directo.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en 'Intro' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema, se abre en otra ventana, o en '...tema completo', se abre en la misma ventana.

    Libros: lista alfabética de todos los libros.
    Dando click en el tema te vas a la publicación, y dando click en 'Intro' te da una introducción del mismo. Si estás en la introducción puedes ir directamente a la publicación completa dando click en el tema, se abre en otra ventana, o en '...tema completo', se abre en la misma ventana.

    Relatos: lista alfabética de todos los Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.

    Por Autor: lista alfabética por autor de los Libros y Relatos.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Alfabético de Todo: lista alfabética de todo lo publicado en el Blog.
    Funciona igual que en la lista de Libros.
    Según la fuerza del wifi será la velocidad de carga de las mismas, debes tener paciencia.

    Lista Gráfica de las Revistas muestras todas las revistas Diners y Selecciones en imagen grande. Das click en la imagen y una ventana se abre mostrando los temas de esa edición. Cuando entras a cualquier publicación, la misma se abre en otra ventana, de esa forma podrás llevar la continuación de los temas de esa revista.
    Cuando navegas por esta sección se guarda el punto o posición en que te has quedado. Si has revisado los temas de una revista, cuando regreses a esta sección, te situarás en la imagen de esa revista.


    Permite cambiar el tamaño de la letra en la páigna de INICIO a las miniaturas de ÚLTIMAS PUBLICACIONES y a las miniaturas al dar click en TEMAS. En las otras secciones que disponen de este ícono sólo a las miniaturas que aparecen al dar click en TEMAS, que se encuentra a mano izquierda en un recuadro azul. Al cambiar el tamaño de la letra, éste afecta a todas las secciones del Blog.


    Permite ver las lista de las publicaciones guardadas. Tocas el tema y se va a la publicación.
    Este ícono solo aparece cuando tienes, al menos, una publicación guardada.


    Este ícono aparece sólo en las publicaciones y permite ver la lista de los puntos o pantallas guardados en esa publicación. Si no has guardado al menos un punto o pantalla el ícono no aparece.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite ver las siguientes opciones que son para desplazamiento automático de la misma:

    Permite activar el desplazamiento automático y aparecen las siguientes opciones:

    Detiene el desplazamiento automático.

    Opción uno para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción dos para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Opción tres para aumentar la velocidad del desplazamiento.

    Para regresar a la velocidad estándar, presiona la opción para detener el desplazamiento y luego la de activar el desplazamiento.

    Cuando activas esta opción, el rectángulo de TEMAS, que se encuentra a mano izquierda, y la BARRA DE PAGINACION desaparecen, permitiendo leer con tranquilidad. Cuando presionas el botón de detener el desplazamiento el rectángulo y la barra aparecen nuevamente. Esto no ocurre en Navega Directo.


    Este ícono aparece solo en las publicaciones y en Navega Directo. Permite visualizar las siguientes opciones:

    Permite las siguientes opciones para el texto:
    ● Alinear el texto: izquierda, centrarlo o justificarlo.
    ● Cambiar el tipo de letra.
    ● Aumentar o reducir el espacio entre las líneas.
    ● Cambiar el tamaño del texto. Afecta a todas las secciones del Blog.
    ● Ampliar el margen derecho e izquierdo.

    Permite las siguientes opciones para el color del texto:
    ● Cambiar el color de todo el texto, incluido la fecha de publicación, la categoría, los links y flechas de paginación. Si has hecho cambios de color en el TEMA, SUBTEMA y/o NEGRILLAS, al cambiar el color de todo el texto éstos no se veran cambiados. Para que tomen el color del texto general cambiado debes presionar la opción ORIGINAL en cada uno.
    ● Cambiar el color del tema.
    ● Eliminar la sombra del tema.
    ● Cambiar el color de los subtemas.
    ● Cambiar el color del texto en negrillas.

    Cambiar el color del fondo del texto.

    Reducir el tamaño de las imágenes.


    Regresa al MENU principal.

    Aparece sólo en la página de INICIO y si has entrado a ver una categoría por medio del ícono . Permite cambiar la presentación de las miniaturas.

    Te lleva a la página de INICIO.


    OTRAS CARACTERISTICAS

    ● Cuando entras a una publicación, automáticamente se guarda el punto o la pantalla que suspendiste la lectura. Esta opción es diferente a la que se describe en el siguiente ítem. Si navegas por la publicación se guardará el punto o pantalla que te quedas de la misma.

    ● Cuando guardas una publicación se guarda también el punto o pantalla que suspendiste la lectura. Es independiente a la opción del ítem de arriba. Con este método sí puedes navegar por la publicación. Para que el punto o pantalla de retorno funcione debes cargar la publicación desde la opción que aparece en el MENU en PUBLICACIONES GUARDADAS.

    ● Tienes dos formas de ver las CATEGORIAS del Blog:
    La primera es la indicada anteriormente, que se encuentra en el MENU con el ícono
    La segunda es dando click en la categoría que se encuentra en la parte última de la publicación o también al comienzo de la publicación en Navega Directo. Este método te permite ver sólo la categoría de esa publicación. Cuando das click en la imagen y en "Publicación Completa" te vas a la publicación en la misma ventana; y si das click en el título, es en otra ventana.


    OBSERVACIONES

    ● Si guardas Puntos en una publicación no debes hacer cambios en el texto, ya sea aumentando su tamaño como dando más espacio entre líneas; ya que si lo haces después de guardarlos, el retorno no va a ser el correcto. Debes hacer primero los cambios y luego guardar los puntos o pantallas.
    ● Las LISTAS en texto se actualizan cada dos o tres meses, o a su defecto, cada 100 publicaciones.

    MI PREPARACION PARA GANIMEDES (Yosip Ibrahim)

    Publicado el miércoles, enero 20, 2010

    PROLOGO

    Desde que se diera al público la Primera Edición de mi libro "YO VISITE GANIMEDES...", han llegado hasta mí centenares de cartas, remitidas por lectores que deseaban comunicarse conmigo para consultar diversos problemas personales, o para inquirir sobre la forma en que pudieran prepararse a fin de lograr una comunicación directa con nuestros Hermanos Mayores de aquel distante satélite de Júpiter.



    A medida que el libro fue difundiéndose por todos los países, la correspondencia en tal sentido ha ido aumentando, sin que yo pudiera atender todas esas solicitudes, pues, como lo expuse desde un principio, mucho antes de salir a la luz pública la obra, yo había decidido prepararme junto con los míos para abandonar la Tierra y poder alcanzar el nivel que se requiere en un mundo tan adelantado como ése. Esta es la razón por la que me he visto impedido de atender, personalmente, a la multitud de solicitudes similares que todos los días llegan a poder de mis Amados Hermanos José A. Rosciano y Evaristo Alprecht del Alcázar, que, junto con otros de Nuestra Antigua y Soberana Orden, han tomado sobre sus hombros la difícil tarea de hacer llegar a nuestra dolorida humanidad los mensajes luminosos de esa otra humanidad tan distante y, al mismo tiempo, tan cercana a nuestra Tierra. Porque, en verdad, desde que conociera la maravillosa existencia de un mundo tan diferente al nuestro, me propuse aceptar el ofrecimiento de mi querido Hermano "Pepe" y preparar a los míos para merecer, lo más pronto posible, la dicha de ingresar a un mundo y a una civilización que, comparados con lo que en este planeta conocemos, son un verdadero paraíso.

    Y ello implicaba el alejamiento paulatino de todo lo que nos rodea en las turbulentas ciudades y en el alocado fárrago de la diaria vida a que estamos acostumbrados, para poder alcanzar la calma y la tranquilidad de cuerpo y de espíritu que se necesitan si deseamos lograr, a corto plazo, la transformación integral de nuestro "Yo Supremo" que nos piden los Hermanos Mayores de Ganímedes como requisito esencial de quienes aspiren a ingresar en su maravilloso mundo. Todos los que hayan leído "YO VISITE GANIMEDES..." sabrán, perfectamente, a lo que me estoy refiriendo.

    Y ahora me decidí poner al alcance de todos ellos, los métodos y lecciones que mi esposa, mis hijos y yo estamos viviendo y practicando, con el propósito de alcanzar la meta de una perfecta armonía y de un elevado equilibrio integral de nuestro "ser", podrán comprender quienes no recibieron respuesta directa y personal mía, los motivos de fuerza mayor que me impidieron hacerlo. A todos ellos, a todos cuantos han tenido y tengan el noble anhelo de superarse y merecer una vida mejor en un mundo superior, les abro las puertas, con este nuevo mensaje, a la superación personal y colectiva que nos enseñan, como ejemplo, nuestros Hermanos Mayores de Ganímedes.

    Para todos los que lean este nuevo llamado a la PAZ y la ILUMINACIÓN, vayan nuestras palabras de aliento y de confraternidad, en la elevada esperanza de que sean muchos quienes logren escuchar y seguir el SENDERO que a nosotros se nos está ya mostrando... Quiera la Divina Providencia que esta humanidad doliente recapacite en sus errores y que la amarga experiencia de sus muchas fallas le permita vislumbrar en forma clara los resplandecientes horizontes de otras humanidades superiores...

    Janlitpur, Julio de 1974.
    YOSIP IBRAHIM



    PRIMERA PARTE
    CAPITULO I
    Nuestro Viaje a Janlitpur


    En mi libro anterior, "YO VISITE GANIMEDES...", explicaba cómo fui aleccionado por nuestro Muy Amado Hermano "Pepe" sobre la forma en que él podría continuar instruyéndonos desde ese lejano satélite del planeta Júpiter, a través del receptor―transmisor que trajera de allá y que dejó en mi poder, con instrucciones específicas y concluyentes. Ante todo, quiero explicar el porqué del apelativo de "Muy Amado Hermano" empleado por mí en varios pasajes de esta obra: es el título que acostumbramos darnos los miembros de la Antigua y Soberana Orden a la que pertenecemos todo el grupo que trabaja, abnegada y firmemente, en la misión de hacer conocer a la humanidad los trascendentales mensajes de estas horas cruciales para nuestro mundo. Y quienes leyeron "YO VISITE GANIMEDES..." estarán enterados de que esa pequeña y maravillosa máquina, del tamaño de una simple y muy chica máquina fotográfica moderna o de una radio a transistores, me ha servido para seguir comunicándome, a través de más de setecientos sesenta millones de kilómetros, con nuestro Hermano, desde los días en que dejó la Tierra para siempre.



    De tal manera, cumpliendo estrictamente sus instrucciones, fui arreglando mis asuntos profanos para estar en condiciones de alejarme, lo más pronto posible, de mis ocupaciones y compromisos diarios de todo orden, a fin de conseguir que mi familia pudiese cambiar de vida y de domicilio en el momento oportuno. Al escribir estas líneas han transcurrido algo más de dos años de la fecha en que "Pepe" abandonara definitivamente la Tierra, como se narra con lujo de detalles en mi anterior libro. En ese lapso, me preparé con todo esmero a fin de estar listo a viajar con mi esposa y mis hijos, a un lejano lugar de Asia a donde seríamos conducidos en cuanto estuviéramos en condiciones de olvidamos, para siempre, de la vida que, hasta entonces, habíamos llevado. Esto fue lo que motivó nuestro paulatino alejamiento del ambiente que nos rodeara, y la consigna dada a nuestros Amados Hermanos mencionados en el prólogo, a fin de no ser molestados ni interrumpidos en el adiestramiento previo a nuestro viaje.

    Así llegó el momento ansiado, y también, por qué no decirlo, confusamente temido ―temido por nuestra aún débil contextura psíquica, y la poderosa influencia de este mundo al que tantos años de experiencia terrena todavía nos unía― de salir de nuestra América Latina, de nuestra patria peruana, para alojarnos en un desconocido y misterioso monasterio perdido entre las nevadas cumbres de los Himalayas. Ya lo expliqué, muchas veces, al escribir "YO VISITE GANIMEDES...", cómo me sentía, a cada paso, enormemente confuso, profundamente aturdido por culpa de mi atraso mental y psíquico en comparación con nuestro Hermano "Pepe"... y todo lo que Él nos enseñara, a manera de base elemental de nuestra futura preparación, sólo era un leve prólogo de lo mucho que teníamos que aprender si queríamos estar en condiciones de aspirar a conocer Ganímedes. Pero nuestra ignorancia y temor fueron dominándose, poco a poco gracias a la amorosa ayuda de Pepe, que todas las semanas, sin faltar una sola y en dos días cada una, se comunicaba con nosotros a través del mencionado aparatito. De tal suerte, seis meses después de su partida, estábamos listos para dejar nuestro hogar, nuestras ocupaciones acostumbradas y nuestras amistades, para emprender la marcha hacia el enigmático lugar en donde sería realizada la profunda transformación de todo el grupo.

    Se me dijo que nos llevarían a un apartado valle enclavado entre las imponentes cumbres de los Himalayas, y que ese lugar era conocido solamente por muy pocos, vale decir por aquellos que han tenido el privilegio de recibir una adecuada educación iniciática espiritual, mental y psíquica, dentro de una cerrada Escuela u Orden que no figura ni en la Historia ni en los mapas... Pepe me aleccionó en el sentido de no preocuparnos, mayormente, por el equipaje que sería menester, pues nuestra vida en ese sitio habría de cambiar, íntegramente, de todo lo conocido hasta entonces. Y nos previno que el viaje se efectuaría en una de las astronaves que el vulgo llama "platillos voladores"...

    Quienes han leído mi libro anterior, repito, estarán familiarizados con la casa de Monterrico, en la zona residencial de la capital peruana, Lima, conocida con ese nombre. Esta casa, que fuera de Pepe y desde la cual fue transportado en un OVNI cuando viajó a Ganímedes, casa que me legara y en donde viví hasta el día de nuestra partida para el Asia, ha servido, otra vez, como aeropuerto de salida en nuestro viaje al Oriente. Debo pedir perdón a mis lectores por las continuas alusiones a ese libro, pues ha de tenerse en cuenta hechos importantes que fueron referidos en tal obra y que resultarían incomprensibles a quienes leyeran estas líneas sin haber conocido los hechos narrados en el anterior trabajo. Y uno de esos hechos es el referente al jardín de nuestra casa de Monterrico, en el cual, por su amplitud, pudo descender, varias veces, una de aquellas astronaves conocidas vulgarmente como OVNI.

    Los que en el Perú, más concretamente en Lima, conocen aquella hermosa zona residencial, todavía no poblada totalmente, y en la que existen amplias áreas cubiertas de frondosos prados y magníficos jardines, sabrán, también, que ese lugar de la periferia urbana de la Gran Lima es visitado frecuentemente por las máquinas extraterrestres mencionadas, y tal conocimiento es común, en particular, a los miembros de nuestra Orden que, en varias oportunidades también, han llegado a realizar contactos directos con OVNIS en esa zona. Por tanto, no debe extrañar a nadie que la máquina encargada de conducirnos al Oriente descendiera por nosotros en nuestro propio jardín.

    Nuestro amigo y Hermano Pepe nos había comunicado, con antelación, la fecha en que vendría a llevarnos. Y lo mismo que en el caso anterior, cuando él se fue, tuvimos el tiempo suficiente para preparar nuestra partida, sin dejar en esa parte del mundo nada que pudiera ser motivo de preocupación posterior. Todos mis asuntos personales, económicos y sociales, fueron liquidados, a fin de no dejar atrás nada que pudiese ocasionar ulteriores preocupaciones o molestias a nadie. Y la educación y experiencias recibidas por los míos y por mí durante esos seis meses que mediaron entre la partida de Pepe y nuestro viaje de adiestramiento al Oriente, fueron suficientes para que, llegado el momento, ya no sintiéramos la tremenda impresión que nos causó, en otro tiempo, la presencia de un OVNI y su descenso en nuestro propio jardín.

    Se nos había prevenido, como dije, la fecha exacta en que bajarían por nosotros. Como de costumbre, la hora sería en la madrugada, cuando todo el vecindario duerme y no hay posibilidad en esa extensa zona para intromisión de curiosos. Listos nosotros y dos Hermanos nuestros que quedarían a cargo de la casa y de algunas últimas diligencias de Nuestra Orden, nos reunimos esa noche en una cena fraternal de despedida. Para ninguno del grupo iba a ser una novedad aquello. Tanto nuestros en territorio del Nepal; pero me dijo que nadie, en el exterior, conoce aquel sitio, pues está enclavado entre altas montañas nevadas en una zona verdaderamente inaccesible, a la que únicamente se puede llegar por el aire, con helicópteros, porque no tiene absolutamente pistas de aterrizaje, o por un pasaje secreto, a través de la montaña, que es sólo conocido por los monjes que allí viven.

    Rosciano guardó silencio. Se paseó un rato por el salón, como si se concentrara en algún pensamiento muy íntimo, y de pronto, mirándome con fijeza, me dijo:

    ―Eso está vinculado a lo "Nuestro", ¿verdad?
    ―Sí; es una rama de Nuestra Orden...
    ―Ya... comprendo que no se puede hablar en público...

    Miramos a los demás. Mi esposa daba algunas instrucciones a la criada. Mis hijos estaban en el jardín, oteando el cielo en su afán por ver llegar al OVNI, y nuestro Hermano Pedro hojeaba una revista, cómodamente arrellanado en un sillón.

    El reloj de pared marcaba tres minutos para las dos de la madrugada. Mi inquietud se iba acentuando. Rosciano, dando vueltas en tomo mío, volvió a sonreírse y me guiñó un ojo.

    ―Ya falta poco ―me dijo.

    En aquel momento mis hijos nos llamaron a gritos.

    ―¡Hay luz en el cielo! ¡Parece un OVNI!

    Todos corrimos al jardín. Efectivamente, una luz como un gran lucero se movía en el firmamento, como si viniera en dirección a nosotros. Yo sentí como un ligero escalofrío que me recorría la espalda. Me volví hacia Rosciano, que me tomó el brazo presionándolo como para darme aliento. El corazón me palpitaba con fuerza. Mi esposa se acercó a mí y me tomó de la mano. Todos habíamos formado un grupo junto a la puerta del comedor. La luz se acercaba a gran velocidad. Ya podía percibirse una circunferencia luminosa que parecía girar sobre sí misma y que en pocos segundos llegó a colocarse exactamente sobre nosotros. Estaría más o menos a unos quinientos metros de altura, y podíamos apreciar con claridad que se trataba de una gran máquina redonda rodeada por un círculo de luces parpadeantes... Comenzó a descender, suavemente, y de su centro brotó un poderoso haz de luz blanca―amarillenta que iluminó el jardín.

    Nos miramos todos en silencio. Mi esposa me apretó la mano. Rosciano y Pedro me sonreían, como deseando confortarme. Yo sentía un ligero estremecimiento... La astronave estaba ya a punto de tocar tierra, y los chicos gritaron:

    ―¡Qué grande es el "platillo...!

    Les hice una seña de que guardaran silencio y esperamos.

    El OVNI acababa de posarse, lentamente, sobre el grass. Vimos que se abría como un mamparo en la cúpula central y una escalerilla mecánica se compañeros como mi esposa, mis hijos y yo, habíamos estado prevenidos y no era la primera vez que pudiéramos ver de cerca un OVNI.

    Pero nunca habíamos viajado en una de esas máquinas, y esto no dejaba de causarnos cierto desasosiego. Mi esposa y los chicos, a quienes yo había dado intervención en todas las sesiones en que recibíamos instrucción comunicándonos con Pepe por intermedio del receptor―transmisor, estaban ya acostumbrados a cuanto se relacionaba con los OVNIS, y, aparentemente, lo que demostraban era una marcada curiosidad por conocer la astronave y a sus tripulantes. Yo ―debo confesarlo―, sintiendo esa misma curiosidad, no dejaba de experimentar un ligero temor, algo imperioso, pero que se manifestaba en una nerviosidad que, a duras penas logré disimular.

    Mi Hermano Rosciano me observaba en silencio. Varias veces lo vi sonreír; al fin, en un aparte, me dijo:

    ―Te noto excitado... ¿qué te pasa, Yosip?
    ―No sé... quizá sea que anoche no pude dormir bien... Tú comprendes... Tantas cosas...
    ―Es natural; para Uds. representa un cambio de vida total.
    ―Y, no quiero que ellos se den cuenta, ¿entiendes?... Pero ¿cómo será la vida en ese sitio?... ¿dónde quedará Janlitpur?
    ―¿Pepe no te ha dicho dónde queda?
    ―Claramente, no. Sólo me ha explicado que es un lugar muy apartado proyectó hasta el suelo. Una figura humana, vestida con un ajustado "buzo" de aspecto metálico resplandeciente bajó por ella y se dirigió hacia nosotros.
    ― ¡Pepe! ―gritamos al unísono.

    En efecto, era nuestro Hermano "Pepe". Corrimos a su encuentro y lágrimas de alegría nos abrazamos todos. Estaba igual a como lo viéramos la noche de nuestra despedida, en ese mismo lugar, dos años y meses atrás. Entramos con él al comedor y allí pudimos apreciar mejor la vestimenta que llevaba. Era, como ya dije, una especie de mameluco ajustado, algo así como el traje que usan nuestros hombres―rana para sumergirse. El material parecía metálico; pero demostraba una flexibilidad comparable a la más fina tela, y sumamente brillante. Le cubría todo su cuerpo, dejando solamente el rostro descubierto, pues las manos llevaban algo así como guantes del mismo tipo.

    ―Veo que todo está igual ―comentó, paseando su vista por los contornos de la que fuera su casa―. Y ahora, se empieza a cumplir mi promesa―de llevarlos a Ganímedes... Mejor dicho, a "nuestro" "REINO DE MUNT"...
    ―¿Has dicho "NUESTRO" Reino? ―le preguntó Rosciano.
    ―Sí, Hermano; ya soy de aquel mundo... Y espero que ustedes, algún día, también lo serán... Pero no perdamos tiempo. Nuestros Hermanos esperan en la nave y después de llevarlos a ustedes a Janlitpur tienen que cumplir otras misiones importantes en lugares diferentes de nuestro sistema solar. Yo he venido con ellos para acompañarlos en el viaje y darles mayor fuerza, porque todavía no están lo suficientemente preparados para desechar el infantil temor que veo en todos... Pero una vez que los hayamos instalado allá, deberé regresar a Ganímedes a continuar mi labor diaria.
    ―¿Ya estás trabajando allá?
    ―Naturalmente; en ese mundo, como ya te había explicado, no se conoce la ociosidad. Todos desempeñan algún tipo de labor...
    ―Y ¿cuál es la tuya?
    ―Junto con varios de nuestros hermanos de la Tierra, trasladados en otros tiempos trabajamos en un instituto que se dedica a readaptar a los que van llegando de este planeta y que necesitan un régimen de vida especial para su completa adaptación a ese mundo.
    ―¿Son muchos los que están llevando de acá?
    ―Un número regular... pero serán más a medida que transcurra el tiempo y se acerquen las fechas de los grandes cambios terrestres.

    Todos nos miramos en silencio. Pepe nos pidió ser breves. Salimos al jardín y nos aproximamos a la máquina. Era una gigantesca lenteja metálica, refulgente. Tendría irnos veinte metros de diámetro, y a través de las ventanillas de la cúpula central vimos a varias personas que nos observaban, sonrientes.

    Con un emocionado abrazo y el Beso Sagrado de Nuestra Orden, me despedí de mis dos Hermanos, que quedaban a cargo de la casa y de mis últimos asuntos en el Perú, y subiendo la escalerilla tras de Pepe ingresamos en la astronave. El interior era una estancia circular, amplia, Ilota de tableros de control, botones y llaves, y una serie de pantallas parecidas a nuestros televisores. Allí nos esperaban tres personas, vestidas en forma igual a nuestro amigo. No parecía existir gran diferencia entre aquellos seres y nosotros. Solamente los ojos, un poco rasgados y de un brillo extraordinario. Lo que más me sorprendió fue que nos hablaron en perfecto castellano. No necesité expresar mi sorpresa: me leyeron, seguramente, el pensamiento, y el que parecía el jefe me respondió:

    ―Podemos hablar cualquier idioma... .

    En seguida, se colocaron cada uno frente a un tablero de controles. No vi que movieran ninguna llave con las manos. Pero los mamparos de entrada se cerraron y se escuchó un leve silbido en la máquina, y noté un ligero movimiento vibratorio. Pepe me indicó que nos acercáramos a una ventanilla y me quedé pasmado al ver que ya nos estábamos remontando con creciente rapidez. El jardín de nuestra casa y nuestros dos Hermanos aparecían como un pequeño tablero de ajedrez y dos piezas del mismo juego, y a los pocos segundos se habían confundido entre las lejanas luces de la Gran Lima, que se iban perdiendo en la distancia...

    A poco, sólo vimos la obscuridad de la noche tachonada de estrellas. La astronave volaba sin el menor ruido y daba la impresión de que estuviera estática en el espacio. Nos apartamos de la ventana y me puse a observar el ambiente que nos rodeaba. Era una cabina redonda, con techo enteramente abovedado y circular, como una semiesfera de una altura máxima de 2,80 a 3.00 metros, en la que estábamos cómodamente instaladas las ocho personas. Repartidos en la estancia había cuatro sillones de aspecto metálico y rígido; pero al sentarse uno en ellos resultaban tan suaves y mullidos cual él más confortable de nuestros mejores muebles de la Tierra. Los tableros y pantallas de control estaban ubicados equilibrada y armónicamente entre los espacios ocupados por las ventanillas, desde las que podía apreciarse la forma y extensión exterior de la máquina, que a nuestra vista aparecía como una plataforma circular ligeramente convexa, en todo el contorno de la cúpula central en la que nosotros íbamos. Todo el aparato despedía una extraña luminiscencia que nos destacaba de la oscuridad reinante en torno nuestro. Los tres tripulantes seguían atentos a los mecanismos de control; pero, de rato en rato volteaban a mirarnos, sonrientes y amables,' con una expresión que me pareció algo paternal, como cuando los adultos, en la Tierra, observamos a los niños que juegan...

    ―No te extrañe ―me dijo Pepe, sin que yo le hubiera preguntado―― para ellos somos como niños... Nos separa un millón de años de adelanto...

    Lo miré en silencio. Me había adivinado el pensamiento y así se lo dije. '' Sonrió, y en sus ojos observé un brillo inusitado.

    ―Tú también, y los tuyos, alcanzarán a conocer el pensamiento ajeno una vez que hayan ingresado a esa sociedad maravillosa, porque allá no hay egoísmos ni hipocresías... Desde que lleguen a Ganímedes se les irá preparando para que, un día, logren ser como ellos..―. Sólo así podrá cumplirse el prodigioso destino de quienes, más tarde, serán los padres de la nueva raza que pueble una nueva Tierra, ya regenerada y lista a cumplir las promesas Crísticas...

    Nos miramos en silencio y de aquel fugaz aparte nos distrajo un lejano resplandor que aparecía a través de las ventanas.

    ―Es el Sol del nuevo día.
    ―¿Qué... si apenas son las dos y media de la madrugada? ―Eso crees tú, Yosip... Pero la hora que marca tu reloj es la del Perú, en estos momentos, y te has olvidado que volamos rumbo al Oriente y a una velocidad que nos permite hacer en minutos lo que los más veloces aviones de la Tierra tendrían que emplear muchas horas. Y estamos acercándonos a las costas de África y en Asia es ahora de día.

    Nos asomamos todos a los ventanales. Los tripulantes sonreían y mi mujer, mis hijos y yo contemplamos, absortos, cómo se iba iluminando el horizonte. Pero no veíamos tierra, sino un lejano mar de nubes. ―Viajamos a más de veinte mil metros de altura ―nos explicó Pepe―. Así no nos exponemos a interferir ninguna línea de vuelo terrestre y no nos pueden ver desde abajo.

    En esos pocos segundos ya era de día. Pero aún nos resultaba imposible ver sobre qué región volábamos. Quise reajustar mi reloj, y mi amigo volvió a sonreír.

    ―Espera; ya lo harás cuando lleguen a Janlitpur. Todavía falta un poco, pero la diferencia en horas sería no obstante de importancia...

    Nos sentamos un rato. No era que estuviésemos cansados. Era, más bien, la impresión penosa de nuestra inferioridad. Pepe nos reanimó de nuevo. Nos habló cariñosamente, diciéndonos que debíamos tratar de acostumbrarnos con rapidez a los muchos cambios que habríamos de experimentar en estos tiempos de arduo adiestramiento. Miró las pantallas de control y nos llamó a las ventanillas.

    ―Ya estamos llegando ―nos dijo―. ¿Ven esos picos nevados hacia los que nos dirigimos?... Son los Himalayas. Dentro de unos minutos estaremos descendiendo en Janlitpur.―

    Yo miré mi reloj. Marcaba las dos y treinta y cinco: 35 minutos, solamente, desde nuestra salida del Perú...

    Está de más explicar la emoción que nos embargaba. Rosita me miraba, confusa, nerviosa. Mis hijos no se apartaban de la ventana. Los tripulantes tornaban a sonreír y mirarnos paternalmente. Y nuestro Hermano, leyendo, probablemente, nuestros pensamientos, nos acercó de nuevo al ventanal. El paisaje, ahora, se veía con toda claridad. Volábamos suavemente sobre una región montañosa de impresionante belleza: grandes picos nevados contrastaban con negras laderas y profundos valles en los que, entre aterradores precipicios, aparecían algunos verdes prados. Las gigantescas moles de la más allá cordillera de la Tierra, se nos mostraban en toda su majestuosa potencia. Era un paisaje agresivo, imponente, formidable. Los milenarios glaciares y los heleros que se adentraban en el corazón de esa maraña orogénica, alternaban su formidable reciedumbre con los apacibles vallecitos en algunos de los cuales distinguimos, ya, ganados pastando y poblados pequeñitos. Los rayos del Sol matizaban con un concierto de luces doradas, rosas y celestes medias tintas, ese extenso panorama de rocas y de nieve. Y frente a nosotros, que ya viajábamos a marcha lenta, se divisaban las grandes moles de un conglomerado de picos al cual parecía que nos estábamos dirigiendo. ―Allá está Janlitpur―nos explicó Pepe.

    ―La máquina seguía descendiendo lentamente. Llegamos hasta aquel macizo montañoso y, al trasponer las altas cumbres nevadas, nos encontramos sobre un hermoso y profundo valle, rodeado por gigantescos farallones de roca viva, en medio del cual serpenteaba un pequeño río de aguas cristalinas. Una recia construcción, al parecer de piedra, se levantaba no lejos del curso de agua, y un poco más hacia la derecha se veía una moderna mansión, de estilo inglés antiguo. Entre ambas, en un amplio espacio abierto rodeado de jardines, había un grupo de personas vistiendo blancas túnicas, que parecían esperarnos.
    ―Hemos llegado ―fue la lacónica explicación del jefe de tripulantes.

    La astronave se posó lentamente sobre el grass de aquella explanada, y el mamparo de salida se abrió. Pepe nos invitó a salir. Nos despedimos respetuosamente de los tres tripulantes, que nos desearon una feliz estadía, y bajamos por la escalerilla metálica. Yo conducía la única valija con el escaso equipaje que lleváramos, pues ya Pepe nos había prevenido que no íbamos a necesitar de nada en ese sitio, porque allí nos proporcionarían todo lo necesario para nuestra nueva vida. Más tarde comprendimos la razón de aquella advertencia.

    Cerca al OVNI nos aguardaba el grupo que habíamos visto desde el aire. Pepe nos presentó al que parecía el jefe. Era un hombre de estatura mediana, enjuto, de piel tostada y cabeza rapada íntegramente, como los monjes budistas. Sus facciones, regulares, denotaban su origen indostano y sus ojos, de mirar profundo y suave, despedían un extraño brillo. Nos saludó con una reverencia y, a su vez, nos presentó al resto del grupo con las siguientes palabras, en perfecto español:

    ―Muy amados Hermanos: Llegan hoy hasta nosotros estos nuevos Hermanos en busca de La Luz y La Verdad... Vienen de un lejano país de Sud América, y han sido previamente recomendados por este Muy Alto y Muy Amado Hermano nuestro ―señalando a Pepe― y esperamos que sepan corresponder a la confianza que en ellos hemos puesto, al permitirles llegar hasta nosotros. Que sean bien venidos y que puedan encontrar aquí la Paz, El Amor y La Luz que tanto anhelan y«que tanto faltan en el resto de la Tierra...


    CAPITULO II
    El Monasterio de Janlitpur


    Pepe nos había presentado al personaje central de aquel grupo como el Muy Alto y Muy Amado Hermano Rahmojan Dumpbahar, Director Supremo del Monasterio de Janlitpur. Y en verdad qué el personaje impresionaba. Se advertía en él una mezcla de gran autoridad y de suave y paternal dulzura. Su expresión era noble y digna, su mirar penetrante pero amable, sus modales delicados y majestuosos, su voz extrañamente melodiosa y a veces con inflexiones indescriptibles qué atraían al interlocutor. Todo en él desprendía grandeza, inspirando respeto y simpatía.



    Parecía un lama, y sin embargo, no vestía como los monjes budistas. H y los demás, del grupo, usaban unas rúnicas de lana blanca, sin ningún adorno apreciable. Entre ellos advertimos la presencia de una dama, al parecer europea, de cabellera rubia, ojos azules, rostro agraciado y edad indefinible. Junto a ella estaba un hombre alto, fornido, de tipo claramente sajón y modales finos, pero algo bruscos, aun cuando se desprendía de él una extraña simpatía. Su rostro, con cierto aire militar, despedía franqueza y jovialidad. Los otros eran tres jóvenes netamente orientales: de ojos rasgados, tez aceitunada y cabezas rapadas; daban la impresión de los monjes principiantes de cualquier lamasterio de la India.

    Después de los saludos de presentación, fuimos invitados a ingresar en la casa estilo inglés que habíamos visto desde el aire. Pepe no aceptó.

    ―Les ruego que me perdonen. He cumplido mi misión de acompañar hasta acá a estos mis Amados Hermanos, porque sabía que haría falta mi presencia para infundirles más ánimo y confianza en este primer viaje en una nave extraterrestre. Pero no puedo abusar de la bondad de mis Hermanos Superiores que me esperan para cumplir con otra importante misión que les ha sido encomendada.

    Y al decir así indicó la astronave, en cuyas ventanillas vimos a los tripulantes hacernos señales de despedida. . ―

    ―Te comprendemos, Hermano ―le dijo Dumpbahar, al tiempo en que se abrazaban y se daban Nuestro Beso Sagrado―. Quiera Nuestro Divino Maestro y Señor que volvamos a vernos, alguna vez...

    Y puso su mano como si le impusiera un signo de Paz en la frente. Nosotros sentimos que nos embargaba una profunda emoción. Mi esposa, con lágrimas en los ojos, lo abrazó y lo besó en la mejilla. Mis hijos lo besaron y yo, conteniéndome pan dominar mi emoción lo abracé y lo besé en la frente. Me pareció que su piel era tan caliente cual á estuviese con mucha fiebre. El me sonrió, enigmáticamente, y al besarme, susurró:

    ―Ya lo comprenderás... ¡ojalá sea pronto!

    Los demás hicieron lo mismo que el Director y Pepe se encaminó a la máquina, subió y penetró en su interior sin voltear. El mamparo se cerró y chorros de fuego partieron de los contornos de aquel enorme "plato" que empezó a elevarse, primero con suavidad y luego, desde cierta altura, a gran velocidad, hasta que lo perdimos de vista en el luminoso cielo...


    ***


    Comenzaba, para nosotros, una nueva vida, en aquel lejano rincón del ―mundo, perdido entre las solitarias cumbres nevadas de los Himalayas. Era un lugar bellísimo. Nos encontrábamos en el centro de una amplia explanada cubierta de bien cuidado césped. Al fondo, a unos doscientos metros de donde estábamos, se levantaba el recio edificio que viéramos desde el aire, mezcla― de convento y fortaleza, a juzgar por su aspecto exterior, rodeado por frondoso parque. Ya poca distancia de nosotros estaba la casa estilo inglés ya mencionada. Más allá de la sólida construcción de piedra del monasterio, había una hermosa laguna formada por el riachuelo que divisamos desde el OVNI, y floridos jardines rodeaban las dos mansiones.

    Al acercamos a la puerta de la casa a la que nos invitara Dumpbahar, salió corriendo a recibirnos una joven de cabellos negros y ojos muy vivaces, que con marcado acento español nos saludó disculpándose de no haber podido hacerlo antes.

    ―Acá todos andamos ocupados, y yo quería terminar de aderezar un postre que he preparado para recibirlos adecuadamente, ya que ustedes son peruanos, y los peruanos se parecen mucho a nosotros―los españoles. ―¿Sabían acá de nuestra llegada?
    ―Naturalmente; nuestro Maestro nos lo había comunicado.

    Y al decir esto indicó respetuosamente al Director. En seguida nos pidió acompañarla para mostrarnos el alojamiento que nos tenían dispuesto. Subimos una amplia escalera que conducía a un gran hall de distribución, enteramente amoblado al estilo Tudor, y en un pasillo aledaño ingresamos a un confortable departamento. Eran dos piezas con su baño anexo. Las camas, una grande de matrimonio en una de ellas, y dos comunes en la otra, y el mobiliario no dejaban nada que desear. Como si pertenecieran a un hotel elegante de cualquier ciudad occidental. Yo le manifesté mi asombro y la española nos explicó que el local había sido reformado, hacía algunos años bajo la dirección de un ingeniero inglés, el caballero a quien conociéramos al descender del OVNI.

    ―Pero esta parece una mansión europea antigua―comenté.
    ―Bueno, no es mucho. Dicen que fue construida el siglo pasado, dedicándola a Hogar, o Pensión, de los alumnos extranjeros. La modernización de los cuartos y los baños es reciente: fue realizada en los años entre 1930 y 1935.
    ―Y ¿dice usted que el señor a quien acabamos de conocer dirigió estas obras?
    ―Así es...

    Pero si de ese entonces ahora han pasado casi cuarenta años, y aquel caballero no representa más de cuarenta, o a lo sumo, cincuenta...

    La joven sonrió. Nos miró un rato en silencio y, al fin, como si tomara una decisión algo difícil, respondió:

    ―Es un poco extraño para quienes llegan por primera vez acá; pero ya comprenderán, después, que todos los que aquí estamos aparentamos una edad muy distinta de la que, en realidad, tenemos. Yo estaba ya acá en esa época, y puedo asegurarlo...
    ―¡Usted bromea! ¡Si es una muchacha...!
    ―Sí... una muchacha de ochenta y tres años ―exclamó riendo, nuestra interlocutora.

    Ni Rosita ni yo tomamos en serio esas declaraciones. Al repetirle que considerábamos una broma sus palabras, cambió de expresión.

    ―Comprendo que para ustedes resulte difícil aceptarlo; pero más adelante habrá oportunidad de probarles que nací en 1890... Ahora, tengan la bondad de arreglarse para el almuerzo. Ya deben estar esperándonos abajo. En otro momento conversaremos, porque van a tener muchas sorpresas de esta índole...

    Y haciendo un gracioso mohín, salió corriendo.

    Mi mujer y yo nos miramos. Yo le guiñé un ojo. Estábamos convencidos de que la española bromeaba. Y dejando la valija en un rincón, nos aseamos un poco y bajamos.

    En el comedor, una amplia estancia estilo Tudor, contigua al gran hall de entrada, nos esperaban Rahmojan Dumpbahar, la dama rubia y el caballero inglés, junto con dos nuevos personajes: uno era un botánico israelita, y el otro, un médico egipcio, según las explicaciones que nos dieran en las respectivas presentaciones. Invitados por Dumpbahar nos sentamos todos a la mesa. La españolita permaneció de pie y nos dijo que iba a servimos, que todos allí se servían por turno, unos a otros y que ese día le tocaba a ella atender a sus "hermanos".

    La comida fue frugal. Una sopa y un guisado, muy agradables, pero enteramente vegetarianos. Notamos la absoluta ausencia de licor. Sólo agua, muy fresca y cristalina. Luego, un postre en forma de torta, bañada en crema de leche y de consistencia gelatinosa exteriormente. Era sabroso, pero no pudimos identificar los ingredientes. Así se lo hicimos saber a la muchacha, que ya había tomado asiento junto a nosotros.

    ―¡Ah! ¡Ese es un secreto! ―exclamó riendo―. Pero ya se los enseñaré... lo mismo que lo de mi verdadera edad. Porque nuestros nuevos "hermanos" ―añadió dirigiéndose a los demás― han creído que bromeaba al decirles cuántos años tenía.

    Todos se miraron y sonrieron levemente. El Director, que presidía la mesa, nos miró profundamente y con calma, subrayando las palabras, expresó:

    ―No es broma que Maruja haya confesado tener ochenta y tres años. Aquí todos alcanzamos edades bastante apreciables. Ese ha de ser uno de los muchos conocimientos que tendrán ustedes que aprender. Desde mañana comenzaremos a educarlos en nuestras ciencias, y adentrarlos, poco a poco, en los Secretos de la Naturaleza que les han de ser necesarios para su especial adiestramiento. Por ahora, que les baste saber que conocemos el secreto de la longevidad....


    ***


    Más tarde, en nuestro departamento, aprovechando que disponíamos de una hora para el reposo, comentaba con mi mujer las declaraciones del Maestro. Le hice ver que él había leído, posiblemente, el pensamiento de la joven al mencionar lo que ella nos manifestara, o se habían puesto de acuerdo para decir lo mismo, ambos. Aún no estaba conforme con aquello. Nos parecía una broma que después nos explicarían. La española representaba, a lo más, treinta años. Su vivacidad y su frescura eran las de una muchacha. Corría y saltaba, jugueteando coma si fuera, todavía, menor. Y sus ojos no denotaban, en absoluto, la menor huella de tiempo. Todos sabemos que el conjunto del rostro puede conservarse, más o menos, hasta los cincuenta años con determinada lozanía, si la vida y las costumbres de la mujer, ayudadas por un selecto maquillaje, logran mantener el aspecto juvenil de la piel. Pero el contorno de los ojos es imposible, de no mediar una intervención quirúrgica de tratamiento estético, que no muestre los estragos del tiempo y las arrugas que van formando la risa y los gestos diarios. En la española no había la menor huella de todo eso. Era una verdadera muchacha en toda la lozanía de su rostro y en la agilidad de sus movimientos.

    Pepe nos había explicado, en los seis meses que recibimos instrucción preparatoria, que en Ganímedes viven varios siglos. Esto ya fue explicado por mí en mi libro anterior. Pero a mí se me hacía duro pensar que acá en la Tierra se conociera el secreto de la longevidad. Sin embargo, Dumpbahar lo había afirmado en el almuerzo. Y nos había prometido que llegaríamos a conocer ese secreto y otros más. Por lo tanto, Rosita y yo estábamos bastante confusos en nuestras apreciaciones, cuando, vencida la hora, bajamos a reunimos con el inglés que nos invitara a dar un paseo por nuestra nueva morada. El nos esperaba en el hall de entrada. Salimos con mis hijos y nos dirigimos hacia la laguna frente al monasterio.

    Era una tarde encantadora. El sol bañaba con sus vivificantes rayos todo un paisaje idílico. Estábamos en el centró de un valle de regular extensión, encerrado totalmente por las laderas casi cortadas a plomo, de las gigantescas murallas de roca formadas por los picos nevados que traspusimos en el OVNI al llegar. Parecía como si la Naturaleza hubiese querido construir un asilo inexpugnable en medio de las soledades de la formidable cadena de los Himalayas. Por donde volviésemos la vista, en todos los contornos del valle, sólo veíamos altísimos precipicios de rocas azules y negras en cuyas cumbres distantes brillaban las nieves perpetuas. No se distinguía ningún camino ni sitio por donde se pudiese bajar. Los farallones pelados, con alturas imponentes, circundaban, totalmente aquel lugar. Y, al fondo, a nuestra derecha, como un lejano hilo de plata que brillaba al sol, descendía desde las cumbres nevadas un estrecho torrente que alimentaba el cristalino riachuelo que viéramos desde la astronave, y que atravesaba todo el valle en dirección a un hermoso bosquecillo que había en el extremo izquierdo a donde nos hallábamos. Todo el terreno, de varios kilómetros cuadrados de área, estaba cubierto de vegetación.

    ―De todos estos campos sacamos nuestro alimento ―nos explicó el inglés―. Habrán notado ustedes que no había nada de carne en el menú.
    ―Pero el guisado tenía apariencia de carne ―arguyó mi esposa.
    ―Es un preparado a base de gluten y soya, al que se le puede dar la consistencia, forma y sabor que uno desee. Producto de esos prados que ustedes están viendo.

    Y al decir así nos mostraba extensos campos cuidadosamente cultivados.

    ―Y ¿quiénes se encargan de cultivarlos? ―pregunté.
    ―En realidad, casi todos participamos en su cuidado; pero son los monjes menores los que hacen la labor principal.
    ―¿Los monjes menores?
    ―Sí; en el monasterio viven unos treinta "hermanos estudiantes", como los que vieran junto con el Maestro, esta mañana.
    ―Y ¿cómo hacen para entrar o salir de este valle; porque, a juzgar .por lo que veo, no hay posibilidad de subir o bajar por esos farallones?
    ―Efectivamente; no hay un solo sitio por donde se pueda escalar la montaña. Pero existe una salida secreta que les ruego me perdonen el no poder revelarla, mientras el Maestro no lo autorice.
    ―Comprendo. Y ahora, pasando a otra cosa: ¿hace mucho que vive usted aquí?
    ―Más o menos unos cincuenta años.
    ― ¿Vendría usted muy niño?
    ―No; ya era ingeniero y tenía cuarenta y ocho años...

    Yo me reí, y palmeándole amistosamente el brazo, le dije que los encontraba, a todos, muy bromistas.

    ―No bromeamos. Es verdad, aunque usted no lo crea. Más tarde te mostraré mis documentos personales. Tengo ciento dos años cumplidos... Guardé silencio y miré a mi mujer. La expresión del hombre era impasible. No inspiraba risa ni duda. Pero sólo aparentaba unos cincuenta años, a lo más. No quise insistir, y continuamos paseando. Los niños se nos habían adelantado y jugaban en un remanso de la corriente. Comenté sobre la limpidez del agua.
    ―Es el agua más pura que yo he conocido en el mundo ――nos explicó nuestro Interlocutor―. Agua de deshielo que, en su correr milenario por este curso, no se contamina con nada, como pasa en nuestras ciudades, cada día más cargadas de impurezas y de todos los venenos que produce nuestra mal llamada "civilización"...


    capitulo III
    El Extraño Relato del Inglés


    Aquella noche, después de una cena en la que predominaran las frutas en varias formas, y en la que el Director del Monasterio nos participó que al día siguiente comenzarla nuestra preparación, volvimos a reunimos con nuestro compañero de la tarde, quien nos había dicho llamarse Charles O'Connor, y que familiarmente lo trataban por Charly. A mi señora y a mí nos condujo a su departamento, parecido al nuestro, con la única diferencia que la segunda pieza la usaba él como salita―escritorio. Los chicos habían quedado en la planta baja, con la española, escuchando radio, y de tal modo podíamos disponer del tiempo a nuestro antojo.



    De una gaveta del escritorio extrajo un viejo portafolio de cuero en el que se guardaba gran cantidad de documentos. Rebuscó entre ellos y nos alcanzó una libreta empastada, muy vieja y con algunas picaduras de polilla. Era su pasaporte. Estaba extendido en Londres, en el año 1919, y en él constaba que Charles Richard O'Connor había nacido en Edimburgo, Scotland, el 5 de Mayo de 1872. La fotografía, resellada, mostraba a Charly algo más joven, pero exactamente como era en esos momentos. No cabía duda...

    Nos mostró, también, una serie de documentos que probaban su condición de ingeniero, su participación en la primera guerra mundial de 1914―1918, en la que alcanzara el grado de capitán de ingeniería; varias fotografías de la época vistiendo el uniformé militar; cartas y diplomas de diferentes instituciones, y en un viejo y apolillado estuche, una condecoración que resultó ser la Cruz de Guerra de Francia. Las pruebas eran contundentes; aquel hombre no había bromeado ni mentido. Tenía, en efecto, ciento dos años...

    Sonriente, al ver nuestra expresión de asombro, nos explicó la forma en que el Destino lo pusiera en contacto con Rahmojan Dumpbahar, diciendo―nos que le debía la vida y todo lo relacionado a su maravillosa conservación; ― ―Corrían los años de la década del 20 ―empezó su narración cómodamente arrellanado en una antigua chaiselongue.― Yo trabajaba, entonces, en la zona cercana a Bettiah, en la India, no lejos de la frontera con Nepal. Estábamos construyendo una carretera y había hecho amistad con los lamas de un lamasterio vecino. En esos días, el Maestro era Lama y se encontraba pasando una temporada en dicho lamasterio. Instruía a toda la comunidad, que le demostraba gran respeto y veneración. Los otros lamas me hablaban de su gran sabiduría y de virtudes prodigiosas que poseía. Como aquella región agreste el lamasterio era el único lugar habitado, yo dejaba muchas veces el campamento para pasar horas de descanso con ellos. Así nuestra amistad se fue haciendo más íntima, y el constante contacto con Dumpbahar me fue inspirando, también, una respetuosa admiración por sus muchos conocimientos, la afabilidad de su trato y la poderosa influencia de su personalidad. Así las cosas, un día tuvimos un malhadado accidente: al explotar una de las cargas de dinamita que debía abrir parte de un hacinamiento de rocas para el camino, un derrumbe me alcanzó, cayendo bajo varías pesadas peñas que me aplastaron las dos piernas. Cuando los obreros y los otros ingenieros lograron liberarme, me había desmayado... Al volver en mí estaba en la sala del hospital de campaña del campamento. Los médicos atendían mis heridas y me habían reanimado con calmantes. Tenía rotas ambas piernas y el diagnóstico era sombrío. A poco, me entablillaron provisionalmente, porque las heridas no permitían enyesarme. De tal manera, con los recursos de esa época, en que no se conocían aún los antibióticos, mi situación se fue agravando. Se me infectaron ambas piernas y los médicos hablaban de operarme. No me lo decían; pero yo me di cuenta por ciertos preparativos y por la expresión del doctor jefe, al que le exigí decirme la verdad. La infección aumentaba y temían una gangrena. Según ellos, no cabía otro recurso que la amputación de ambos miembros para salvarme la vida.

    ―Comprenderán ustedes ―continuó, después de servirse un vaso de agua con jugo de naranja― cuál sería mi estado de ánimo. Me sentía aniquilado. Mi desesperación tomaba, por momentos, caracteres de furiosa demencia, llegando hasta el extremo de pedir, a gritos, que me mataran antes de dejarme inválido. Cuál no sería mi desastroso estado de ánimo, que me habían amarrado al catre en el temor de que atentara contra mi vida.

    En tales circunstancias, los lamas, que no dejaron de visitarme todos los días, me aconsejaron que no me dejara cortar las piernas.

    ―El Gran Lama Rahmojan puede curarte ―me dijeron todos ellos―. Y me explicaron cómo aquél hombre había realizado curaciones maravillosas. Los médicos insistían en la amputación inmediata. Ya se presentaban los primeros síntomas de gangrena, y la situación no admitía demora. Pero yo no autorizaba la operación, aferrado a un explicable deseo de salvar mis piernas. En esos momentos, Dumpbahar me habló. El había estado visitándome, con» los otros, pero nunca me dijo que pudiera salvarme. Recuerdo, perfectamente ese instante supremo. Estaba cayendo la tarde y los médicos habían decidido operar al día siguiente. El Lama acababa de entrar. Yo le conté lo que roe comunicara el doctor y, con toda la fuerza de mi carácter, que no me habla amedrentado ni en las trincheras de Francia, no pude impedir que en un acceso de desesperación se me salieran las lágrimas y llorara como una mujer...
    ―Cálmate, Hermano mío ―fueron sus palabras― Si tú me autorizas yo te curaré... ¡No perderás tus piernas...!― Pero debes decirle a los médicos que no permites que te toquen y que quieres, con tu propia voluntad, ser trasladado, inmediatamente, al lamasterio.

    En tales circunstancias no tenía alternativa. El Lama me ofrecía curarme. Su expresión y el tono de su voz denotaban absoluta seguridad de sí mismo. Las historias que de él me refirieran los otros lamas llevaban a mi afana una luz de esperanza. En cambio los médicos del campamento habían decidido operarme, porque en esos tiempos, en que aún no existía el transporte aéreo, el viaje hasta Calcuta, la capital del ese entonces Imperio de la India, resultaba absolutamente imposible en tal situación.

    Una lucha tremenda se operó en mi alma. Pero estaba seguro que nuestros galenos carecían de recursos y conocimientos para evitar la amputación. Eso significaba o la muerte o la invalidez...

    Contra la oposición unánime de mis médicos, exigí ser trasladado al Lamasterio. Se me trató de loco y se me amenazó con operarme a la fuerza. Ellos creían que no había otro camino. Pero una energía insospechada renació en mí y el resultado de la rápida lucha entre la ciencia occidental, vencida por el Destino, y la luz de la esperanza, fue que, esa misma tardé, con las últimas luces del crepúsculo, hiciera mi ingreso en el viejo lamasterio, sobre una camilla y en hombros de varios de mis amigos los lamas...

    ―No quiero cansarlos ―nos dijo Charly― con los detalles de mi tratamiento, ni los métodos, para mí extraños, a que se me sometió allí. Baste decir que, en cuanto ingresé, me condujeron a una pobre celda, pero muy limpia y con los enseres precisos para poder reposar en una amplia cama moderna. Rahmojan me quitó, inmediatamente, todos los vendajes. Me inspeccionó detenidamente las heridas. Hizo llevarse todo cuanto hasta entonces entablillara y cubriera mis piernas rotas y, después de lavar cuidadosamente las partes afectadas con un agua caliente que le trajera otro lama en una reluciente vasija de cobre, me pidió relajar todos los músculos y prepararme a dormir. Con asombro vi que no me aplicaba ningún medicamento. Me miraba profundamente y sus ojos parecían despedir un brillo extraño. Una especie de sopor se apoderó de mí y me quedé dormido... No sé cuánto duró mi sueño... Me sentía transportado por los aires a través de las montañas y alguien, a quien no podía ver, me conducía de la mano. Así llegamos, volando, a un hermoso valle en donde ingresamos en un viejo edificio de piedra. Allí nos esperaban otros hombres vestidos con túnicas blancas, iguales a las que usamos en este lugar... Y entonces, pude reconocer en el que me guiaba a Rahmojan Dumpbahar. Sin embargo, lo veía ahora rodeado por un extenso nimbo luminoso. Todo su cuerpo brillaba como un Sol, y su rostro, resplandeciente, se acercó a mí y me sopló con suavidad en la frente...

    Me desperté. Estaba de nuevo en la celda del lamasterio a donde me condujeron. A mi lado se encontraba Rahmojan y a los pies de la cama estaba el lama que había servido de ayudante. Sentí que los dolores de las piernas habían desaparecido y que las tenía cubiertas con una tela muy blanca y algo como una masa tibia y pegajosa me las envolvía totalmente. Era de noche, pues a' través del tragaluz del cuarto se apreciaba el cielo estrellado.

    ―Te sientes mejor― me preguntó.
    ―Sí... parece que me dormí.
    ―Efectivamente: rías dormido dos horas que te hacían mucha falta. Ahora deberás tomar un poco de alimentó y volverás a dormirte, para que mañana estés mejor.
    ―¿Qué es lo que tengo en las piernas...?
    ―Un emplasto de tierra y yerbas especiales. Pero no te preocupes. Mañana estarás mejor y pronto podrás levantarte y caminar.
    ―¡Caminar...!
    ―Sí; antes de un mes podrás hacerlo. Hubiera sido posible en menos tiempo; pero tienes varias fracturas que deben soldar sólidamente. Si no hubieras perdido tanto tiempo con los tratamientos de tus médicos, habríamos podido economizar casi quince días. Pero no importa. Lo principal es que curarás, y volverás a caminar como si no hubiera pasado nada...

    Está de más decir que me sentí confuso y asombrado. Sin embargo, tal como el Lama lo anunciara, un mes después estaba dando mis primeros pasos por los jardines del Lamasterio...

    ― Una vez restablecido, acepté la invitación que me hizo Dumpbahar para visitar este monasterio. El debía regresar acá, y yo lo acompañé. Los médicos del campamento no daban crédito a lo que veían. No tuvieron más que rendirse a la evidencia de los hechos. Y yo, con el Maestro y dos jóvenes estudiantes del lamasterio, iniciamos el largo viaje, en muías, hasta este lugar.
    ―Y ¿cómo pudieron llegar, si parece que estamos rodeados de precipicios? ―inquirí yo, tímidamente.
    ―Por el camino secreto que ya conocerán ustedes, oportunamente. En esos tiempos aún no se conocían los helicópteros. Tenía que usarse, forzosamente, esa vía. Ahora poseemos una de esas máquinas, que está guardada en el edificio central. Yo me ocupo de su cuidado y manejo cuando es necesario:.. Y, a propósito, no está de más que les diga que, cuando llegamos en ese viajé, por primera vez, mi sorpresa fue muy grande al reconocer todos estos sitios como los que viera en el sueño famoso, la noche que me internaron en aquel lejano lamasterio...
    ―Cuando Usted llegó ¿existía ya esta casa?
    ―Sí; pero era algo distinta. Después hemos modificado algunas secciones. Las habitaciones que ahora ocupamos eran muy viejas y no tenían baños, como las antiguas casonas inglesas.
    ―La señorita española nos dijo que Usted había modernizado todo esto.
    ―Así es; todos estos departamentos fueron cambiados. Las alcobas conservaban un estilo propio del siglo XVIII, y algunas ya empezaban a sufrir los estragos del tiempo.
    ― ¿Tiene muchos años esta mansión? ^
    ―Yo le calculo casi dos siglos. Nuestra Hermana Nancy, la dama que ustedes conocieron al llegar, me aseguró, ―una vez, que había sido construida a principios del siglo pasado, por un arquitecto inglés que vivió acá muchos años.
    ―Entonces todo esto es muy antiguo.
    ―Sí; el edificio del Monasterio data de la Edad Media...
    ―Pero ¿quiénes y por qué levantaron esta casa en un lugar tan lejano?

    O'Connor guardó silencio. Nos miró un rato, pensativo, y al fin repuso.

    ―Hay cosas que sólo nuestro Maestro puede contestar. Lo que les he narrado es algo que me pertenece. Lo demás, si ustedes me perdonan, preferiría que se lo pregunten a él...

    Callarnos un rato. Pero mi curiosidad no estaba satisfecha.

    ―Disculpe otra pregunta: La señorita española nos dijo que ella lo habla visto trabajar a Usted en esta obra...
    ―Es cierto. Ella y My Lady estaban aquí cuando yo vine.
    ―¿My Lady...?
    ―Sí: la señora inglesa a quien llamamos Nancy... Es de origen noble, aunque nunca habla de ello. Parece que no le agrada hablar de su pasado. Pero el Maestro me dijo, una vez hace tiempo, que había pertenecido a la Corte de la Reina Victoria.
    ―¡De la Reina Victoria!... ¡Mucho más de un siglo!
    ―Así parece... aunque también esos asuntos no me incumben...

    Comprendimos que el ingeniero no quería o no podía, hablar. Ya nos dijo, anteriormente, que él sólo explicaba lo que a sí mismo le pasara. Y por no ser imprudentes optamos por levantarnos.

    ―La noche avanza y mañana estamos citados por Dumpbahar fue nuestra excusa―. Mucho le agradecemos tan interesantes informes, y confiamos en que, más adelante, podremos conversar mucho...
    ―Así lo espero... y les ruego perdonar que no pueda darles mayores datos. Con el tiempo conocerán y podrán comprender mejor muchas cosas... Aquí se aprende a cultivar la discreción v el silencio.


    CAPITULO IV
    Nuestra Primera Clase con el Lama


    Aquella noche dormí poco. La conversación con el inglés y nuestra cita del día siguiente con el Lama, nos tenía nerviosos a Rosita ya mí. Tantas novedades en tan corto lapso eran bastantes para que nuestro cerebro diera vueltas y vueltas a todos los sucesos, verdaderamente extraños para nosotros. Así, con las primeras luces del alba, nos levantamos. Una gran curiosidad nos embargaba por saber qué hablaríamos con el Maestro, y esperamos, nerviosos, que llegara la hora en que nos citara al Monasterio.



    El desayuno consistió de yogurt, leche de cabra y unas frutas. Rodeamos la mesa Chafly, Manija la española, la dama inglesa, que ahora, vestía un sacón oriental y pantalones además de un gran sombrero de paja estilo chino, el judío, el egipcio y nosotros. Los dos últimos hablaban poco. Sus conocimientos del castellano eran casi nulos. En cambio Nancy lo hablaba con fluidez y nos estuvo explicando que ella cuidaba de los jardines, ayudada por un joven monje. Y en efecto, terminado el refrigerio, salió para ocuparse de su labor. Cada uno del grupo desempeñaba una misión determinada: O'Connor tenía a su cargo una pequeña fábrica en que se elaboraban ciertos artículos para el consumo general de todos los que allí vivían. El israelita y el egipcio trabajaban en el campo, y la española cuidaba de la casa y de la alimentación, Nosotros, mientras nos dirigíamos al viejo edificio, comentamos qué labor nos iría a tocar en el reparto de actividades de la colonia.

    Cuando llegamos a la puerta principal del Monasterio, salió a recibirnos un monje de edad avanzada. Con ademanes respetuosos, nos condujo hasta un amplio salón escuetamente amoblado al estilo hindú. Nos pidió, en inglés, que tuviéramos la bondad de esperar unos instantes, y penetró por una puerta del fondo. Pasaron unos minutos. La puerta se abrió y Rahmojan Dumpbahar vino a nuestro encuentro.

    ―Me agrada ver que son puntuales. Vengan conmigo para mostrarles nuestra morada ―y haciendo una venia nos invitó a los cuatro a pasar a la otra estancia.

    Era una sala bastante amplia. Una gran chimenea de piedra guardaba los rescoldos humeantes de brasas mortecinas. Grandes anaqueles rodeaban el contorno de las paredes, y en ellos había una enorme cantidad de libros y documentos de distintas clases: Viejos rollos de manuscritos, seguramente muy antiguos; volúmenes de diferentes tamaños empastados en amarillentos pergaminos; y también otros cuyos relucientes lomos denotaban contener obras recientes. Una gran mesa―escritorio, cubierta de documentos, y un confortable sillón de cuero y ebanistería tallada en negro, eran el sitial del Maestro, en una de las esquinas de la habitación. Y un juego de cómodos y mullidos confortables de cuero, de puro estilo Reina Victoria, completaban el mobiliario de aquel despacho.

    ―Veo que es usted aficionado a los estilos ingleses ―comenté.
    ―Me agradaban, en efecto... He vivido muchos años en Inglaterra y Escocia; además, no olvides que Nuestra Augusta Orden es de allá...

    Nos invitó a sentarnos y, paseándose por el cuarto, comenzó a hablar en tono mesurado como si fuera midiendo sus palabras:

    ―Comienza para ustedes una etapa importantísima en sus vidas. No tomen a mal si les digo que les falta mucho para alcanzar el nivel requerido por nuestros Hermanos Mayores de Ganímedes. Deben tener en cuenta que una de las muchas virtudes que habrán de practicar es la de la sinceridad. Entre nosotros estamos acostumbrados a ser francos. Y si he de conseguir que progresen con rapidez, tengo que hablarles, siempre, sin ambages. Nuestro Muy Amado Hermano "Pepe" me ha pedido que los prepare cuidadosamente para que podáis estar en condiciones de viajar a ese mundo antes que otros. Y eso es lo que voy a hacer.
    ―Perdone, Maestro ―me atreví a interrumpirlo―; ¿Ha sido usted muy amigo de Pepe?
    ―Nos conocemos hace mucho: él estudió acá largos años, mucho antes de que nosotros llegáramos a comunicamos con los habitantes de ese otro mundo sideral al que ahora pertenece. Esta fue la escuela de que te hablara cuando te explicó que había estado un largo tiempo en el Oriente. De ese entonces han pasado ya casi cuarenta años...
    ―Perdone, Maestro, ¿fue la época en que Usted curó al ingeniero O'Connor?
    ―Poco después. Cuando traje al Hermano O'Connor acababa yo de venir de un largo viaje por Europa... Mas, dejemos por ahora, esos detalles1, y volvamos a ustedes. Acá se aprende muchas cosas; pero lo principal, en esta escuela, como todo lo relacionado con la Orden, igual que lo exigido por Ganímedes, es cuanto se relaciona con la evolución moral del ser. De nada vale acumular conocimientos, avanzar en el camino de la Sabiduría, develar secretos de la Naturaleza y del Cosmos, si nuestra Alma no se purifica, si nuestro YO SUPREMO no se ennoblece y se eleva en la "escala" de los eternos e inmutables valores de la VIDA... ¿Qué lograríamos con acumular conocimientos, con aplicarlos a la obtención de poderes, despertando las facultades dormidas en nuestra maravillosa "máquina corpórea" integral si nuestra psiquis, nuestro "cuerpo astral" o Alma, no se ha despojado de todas sus impurezas, de todo el lastre ancestral que lo arrastra hacia los más bajos niveles de existencia expresados en las múltiples formas de deseo, de pasiones y ambiciones equivocadas que llevan al hombre común hacia los tristes terrenos de la animalidad inconsciente?... ¿Sería cuerdo y aceptable adiestrar a un ser en el conocimiento y aplicación dé secretos del Cosmos, si aquel ser no es preparado, previamente, para hacer un buen uso de esos nuevos instrumentos que la sabiduría progresiva le va dando...? En caso contrario, ¿no equivaldría a proporcionar a un niño armas mortíferas para que jugase con la inconsciencia de un irracional...?

    El Lama calló. Nos miraba profundamente. Nosotros guardábamos respetuoso silencio. Yo sentía como si esa mirada me llegara hasta lo más hondo de mí mismo. Cual si fueran rayos que penetrasen en la intimidad de mi conciencia.

    ―Por todo eso ―continuó― es que dedicaremos la mayor parte del tiempo a cultivar la pureza del Alma. Y ello sólo se consigue trabajando sobre el pensamiento y la voluntad, las dos grandes palancas de todo el desarrollo y la evolución del hombre. Y, al decir hombre, no piensen que me refiero, únicamente, al sexo masculino... Estoy hablando en forma genérica: al hombre en su sentido de especie humana, hombre y mujer, porque en estos estudios, de la transformación del Alma, las diferencias sexuales no cuentan. Lo que educamos es al ser interno, al YO INMORTAL, y ése no tiene sexo... Ustedes recibirán las lecciones en el curso de su diario vivir junto a nosotros. No serán clases separadas como en las aulas comunes de un colegio mundano. Al entrar en esta "escuela" han ingresado a una escuela superior: a la Gran Escuela de la VIDA, en donde aprenderán, día tras día, con la palabra y el ejemplo, cómo se transforma un Alma y cómo se reforma un cuerpo... En vuestras mentes leo, ahora, que os preocupa la idea, curiosa, de conocer la verdad sobre los Hermanos que acabáis de encontrar en esta casa. Esa curiosidad infantil que os embarga, también tendrá que ser controlada por cauces adecuados a un perfecto y equilibrado dominio de todo vuestro "yo" interior... ―Perdón, Maestro ―me atreví a decir, aprovechando de la pausa que él hiciera―; ¿pero sería exagerado preguntarle sobre la asombrosa longevidad de que aquí se habla, y que hemos podido comprobar conversando con O'Connor?
    ―No, en absoluto. Es uno de los aspectos comunes a nuestra preparación integral. Y aún cuando, para los profanos, pueda resultar extraño o maravilloso, los que aquí viven se acostumbran a considerar dicho tema como la cosa más natural. Incluso al correr los días y los meses, verán ustedes que una parte de la enseñanza general se dedica a la conservación de toda nuestra Fisiología para conseguir que esta maravillosa máquina de nuestro cuerpo se mantenga en las más óptimas condiciones... Los hombres comunes en ese mundo que llaman, equivocadamente, "civilizado", se matan antes de tiempo, envejeciendo por culpa de su ignorancia...
    ―Y ¿todos los que viven acá siguen el mismo régimen de vida?
    ―Todos.
    ―Entonces ésta es una colonia de inmortales
    ―Inmortales, no. Pero sí, longevos...
    ―Y ¿todos van a ser llevados a Ganímedes?
    ―No. Aquí estamos preparando para ese mundo, hasta ahora, solamente a tres monjes estudiantes, los que ustedes vieron conmigo al llegar. Ustedes cuatro y los dos Hermanos últimos, el israelita y el egipcio, que fueron traídos no hace mucho. O'Connor, Maruja y Nancy hace muchos años que viven conmigo. Están encariñados con todo esto y no quieren abandonarme. Ya les ha explicado "Pepe" que a Ganímedes no llevan a nadie contra su voluntad, y yo tengo mucho por hacer, todavía, en la Tierra...

    El tono de sus últimas palabras nos pareció enigmático. Guardamos unos segundos de silencio. Yo volví a preguntar:

    ―El ingeniero nos ha dicho que la señora inglesa era noble...que había estado en la Corte de la Reina Victoria...
    ―Es verdad. Yo la conocí allá...

    Volvimos a mirarlo con expresión asombrada. El sonrió. Se acercó a Su escritorio y de una gaveta extrajo un cartapacio lleno de papeles. Entre muchos documentos amarillos por el tiempo, sacó una vieja foto. Pero no era una fotografía sino un antiguo daguerrotipo firmado y fechado en 1875. Representaba a la reina Victoria de Inglaterra y llevaba la firma y sello real de la soberana, con la siguiente dedicatoria: "Al distinguido Maestro, Lama Rahmojan Dumpbahar".

    Está de más decir que nos quedamos mudos. Pensamos que, en 1875, una soberana europea había dedicado especialmente un retrato suyo a aquel hombre; esto, lógicamente, denotaba que el Lama, en esa época ya era un hombre digno de recibir un favor real de tal naturaleza... entonces ¿cuántos años tenía el Maestro...?

    El, leyendo seguramente nuestro pensamiento, sin que pronunciáramos una sola palabra, respondió:

    ―Sí, tengo muchos años... a medida que pase el tiempo conocerán nuevos detalles de mi vida. Ya les he dicho que en esta escuela se aprende muchas' cosas, y también se tienen muchas sorpresas.
    ―Y la señora inglesa ¿está con ustedes desde entonces?
    ―La conocí desde esos años, pero se unió a nosotros mucho después, a la muerte de su esposo. Es una historia larga y triste. Sufrió mucho y estaba al borde de la muerte, mas la Providencia quiso que yo pudiera ayudarla, como a otros, y, con el correr del tiempo, su Destino la trajo hasta aquí. De esos días han pasado sesenta años...

    Volvimos a callar, todos. El Lama guardaba en su escritorio los papeles, y nosotros nos mirábamos absortos. Esa dama representaba, a lo más, unos cincuenta años, llenos de vigor y alegría, y, en verdad, sobrepasaba, largamente, un siglo.

    Dumpbahar tornó a clavar la vista en nosotros. Sonrió enigmático, tomó asiento en uno de los amplios sillones y con voz lenta y mateando las palabras continuó:

    ―No me extraña vuestra turbación. Es natural en quienes por vez primera se enfrentan a tales hechos. Pero recordad que no es sobrenatural, que ya, en otros tiempos, como lo narra la Biblia hubieron hombres en la Tierra que alcanzaron muchos siglos de existencia. Ese es uno de los conocimientos comunes a la civilización que hay en Ganímedes. Nuestra Augusta Orden ha estado en contacto con ellos, a través de Nuestro Supremo Triángulo. Comprendo que algunas de estas cosas no hayan sido de vuestro conocimiento, por lo mismo que sabéis, o sea que los secretos de todo nivel van siendo revelados a los diferentes miembros de Ella según van adelantando en su graduación. Nuestro Hermano "Pepe" ya lo conocía antes de ponerse en contactó con la tripulación del OVNI, Por eso le fue más fácil todo lo demás. A vosotros también os llegará a ser familiar, todo ello en su oportunidad. Y a muchos, en distintos lugares de la Tierra, Nuestra Orden les está enseñando lo mismo, con idénticos propósitos. Nada es nuevo, bajo el SOL. Sólo que se necesita estar "maduro"...

    Y para alcanzar la "madurez" debemos aprender, estudiar, esforzarnos. La vida es una gran escuela, ya lo he dicho, y en ella hay que trabajar, luchar por conquistar las cumbres gloriosas de la LUZ, de la VERDAD y del AMOR... El triunfo no es de los ociosos ni de los pusilánimes. La victoria, como en los campos de batalla, se gana con esfuerzo, con valor y sacrificio. Quienes quieran ganar los laureles de la Gloria, han de merecerla... Y en la larga senda de la Vida, las cumbres luminosas de la MONTAÑA sólo se alcanzan con el largo peregrinaje de su Sendero, que no es de rosas sino de espinos, y con el esfuerzo heroico que hacen, dentro de sí mismos, quienes desean dejar de arrastrarse como gusanos por la tierra, para volar como águilas en demanda dé las cumbres...

    Ustedes, como otros, han prometido trabajar en esa forma. Ahora tendrán que demostrarlo. Tendrán que empeñarse en cultivar, a cada paso, y cada día las virtudes que iluminan el "Yo interno"; esas cualidades que en todos hay» latentes; pero que muchos dejan de mirar, porque han sido deslumbrados por los fulgores engañosos de un mundo de falsedad, de avaricia, de lujuria y de crueldad... Para dejar de ser gusano, rastrero y debilísimo, fácil de aplastar a cada instante, debe estudiarse, debe ejercitarse la voluntad y el pensamiento. Es preciso enfocar las metas luminosas de la VERDAD y EL AMOR, porque sin AMOR no puede entenderse la VERDAD, y si no comprendemos la VERDAD y no abrimos nuestros ojos espirituales a LA LUZ, jamás podremos alcanzar la SABIDURÍA que nos abre las puertas de la PERFECCIÓN...

    Pensad bien, hermanos míos, en estas palabras que ahora os digo: Sin AMOR no hay LUZ, ni VERDAD ni PERFECCIÓN. Deberéis aprender a Amar, no como entiende la mayoría de los humanos el amor. No con ese amor sofisticado que a muchos conduce ala animalidad. No con eso que, en estos tiempos está llenando las arcas de caudales para quienes comercian con la sensualidad y los vicios. No con esas bacanales a las que concurren, por millones, seres con formas humanas pero con almas bestiales... Recordad que, los mismos animales, en su irracionalidad, sólo hacen uso del sexo para fines de preservación de la especie, y en condiciones de instinto natural que cumple una misión divina de la Naturaleza... No como tantos seres humanos., la mayor parte de nuestra humanidad, que usan del sexo como medio de diversión, hasta llegar a los más abominables excesos y a las más repugnantes aberraciones... No, Hermanos míos, eso no es amor, como no es amor, tampoco, halagar, favorecer, darle la mano al prójimo, cuando tales acciones han de producirnos beneficio, aun cuando éste sea, solamente, en vanidad...

    Por eso os dije al comienzo, que la preparación para Ganímedes, como la que se hiciera hacia un paraíso, debe comenzar, de todos modos, por la transformación moral de cada uno. Es un adiestramiento para el camino de la pureza y del Amor, sin los que toda otra disciplina espiritual seria estéril...

    El Lama calló. Nos miró largo rato en silencio y, levantándose, extrajo de un anaquel un pequeño libro. ―

    ―Tomad. En este librito hay pensamientos que os ayudarán a meditar., De ahora en adelante, cuando no estemos juntos en las distintas clases que os iré dando, esta obrita puede seros de suma utilidad. Muy particularmente cuando, no teniendo nada que hacer, podáis caer en la peligrosa ociosidad, que muchas veces atenta contra la tranquilidad y la pureza de nuestros pensamientos... Cuando no tengáis nada en qué ocuparos, o que pueda distraer, constructivamente vuestro pensamiento, recurrid a la lectura de estas máximas. Ellas os darán motivo y tema para entretener esos ocios... y, ahora, os voy a mostrar―algunas partes de este viejo edificio.

    Abrió una pequeña puerta al costado de la chimenea, y penetramos a un largo y umbroso corredor. Al fondo, una puerta entreabierta dejaba escapar intensa luz: Entramos. Era otra enorme sala iluminada profusamente con pantallas fluorescentes. Todo en su interior, contrastaba enteramente con el vetusto edificio al que pertenecía esa estancia. Las paredes y techo estaban retocados y pintados todo de blanco. Grandes mesas cubiertas de retortas, alambiques, tubos de ensayo y frascos, amén de otros aparatos no familiares para mí, nos indicaron que se trataba de un amplio laboratorio. Dos jóvenes monjes, de cabeza rapada, trabajaban en un extremo, vigilando el funcionamiento de un aparato de vidrio de regular tamaño. Y en otra mesa, nuestro amigo O'Connor anotaba en una libreta los resultados que indicaba una pantalla de control. Los tres vestían blancos delantales y todo ese ambiente nos dio la impresión de encontrarnos en un moderno hospital o algo por el estilo. Al vernos entrar, Charly detuvo su trabajo. Rahmojan le dijo que quería que fuéramos conociendo nuestra nueva morada.

    ―Pues aquí me tienen ―comentó risueño el inglés―. Esta es mi "fabriquita", como les había dicho. De aquí salen varias de las cosas que usamos en nuestra alimentación, y también lo que nos ayuda a conservamos jóvenes... ―y maliciosamente, nos guiñó un ojo.

    El Maestro sonrió paternalmente.

    ―Ya conocerán todo, poco a poco... Recién llegan y no los vamos a abrumar con novedades que han de comprender a su debido tiempo.

    Y dando un paseo por el laboratorio, se detuvo ante un aparato parecido a un alambique, pero con una serie de tubos y piezas que yo no conocía, en las que circulaba, lentamente, un líquido rojo.

    ―Esto tiene estrecha relación con la longevidad que1 tanto os impresiona ―dijo el Lama, señalando ese líquido― Más tarde os explicaré en qué consiste...

    Saludó con la mano al ingeniero y a sus ayudantes, y salimos por una puerta lateral. Daba a un patio interior, rodeado por arquerías de piedra y una serie de puertas en los portales.

    ―Son las celdas de nuestros Hermanos ―explicó.

    Atravesamos el patio e ingresamos en otro corredor. Al fondo había una gran puerta de bronce. La abrió con una vieja llave que colgaba de un gancho en la pared, y nos invitó a entrar. Era un local muy amplio, con techo abovedado y aspecto de templo. La penumbra que reinaba en el sólo nos permitió ver, al fondo, algo así como un ara sobre la que ardía la mortecina llama de una lámpara de bronce. Cuando nuestros ojos se hubieron acostumbrado, percibimos a ambos lados, junto a las desnudas paredes de piedra, dos hileras de bancas. Sobre un pedestal, en uno de los rincones al fondo, ardía suavemente un trozo de incienso en un pebetero de bronce finamente cincelado. Ninguna imagen, pintura o decoración especial se veía en ese lugar. Sobre un estrado, exactamente detrás del ara en que ardía la lámpara de aceite, había un gran sillón a manera de trono, y a un costado, sobre una mesilla alta y enteramente de bronce labrado, un aguamanil de cobre con su correspondiente jofaina. Todas esas piezas denotaban una―respetable antigüedad, y a la tenue y movediza luz de la llama que alumbraba desde el ara, ofrecían un aspecto de místico recogimiento. Las sombras y el silencio, el perfume del incienso y la luz mortecina de la lámpara votiva nos impresionaron. Sentimos que una respetuosa unción se apoderaba de nosotros, e instintivamente, nos persignamos. El Lama nos contempló sin decir nada. Luego, en tono bajó y suave, nos explicó que aquel era el santuario en donde hacían sus oraciones y meditación. Salimos lentamente. Volvió a cerrar con llave y, regresando al patio central, nos dijo:

    ―Hoy han visto ustedes los principales compartimientos de esta mora―' da. Por ellos han discurrido las vidas de varios centenares de hombres que buscaron la paz y la superación a través de varios siglos. Su influencia ha quedado como impregnada en las viejas piedras de estos muros, y cuando hayan transcurrido algunos meses, podrán ustedes darse cuenta de que esa huella nos alcanza a todos con el tiempo...


    CAPITULO V
    Las Claves de la Longevidad


    Corrieron los días íbamos acostumbrándonos, lentamente, a la nueva vida en ese lejano rincón del mundo, perdido entre las solitarias cumbres de los Himalayas. Era todo tan distinto a lo que hasta entonces conociéramos, a lo que nos había rodeado, tantos años, en medio de una humanidad a la que, ahora, sólo nos comunicaba, parcialmente, las noticias de la radio instalada en el hall central del "Hogar", como llamaban nuestros compañeros a la casa en que vivía nuestro reducido grupo.



    En verdad, Janlitpur era algo inconcebible para quienes estuvieron acostumbrados a la turbulenta vida de la civilización occidental. Mientras en ese mundo que dejáramos reinaba la premura, la agitación y la intranquilidad; la angustiosa lucha del diario bregar por los diferentes intereses; el tormentoso torrente de las pasiones en pugna y las turbulentas corrientes encontradas que llevan a los hombres a perseguirse y matarse como fieras... aquí, en el suave silencio de este paisaje idílico, entre las frondas con perfumes de flores y de hierba fresca, o ante la mansedumbre de las cristalinas aguas de la fronteriza laguna, o en la penumbra de los claustros conventuales y las salas de estudio del viejo monasterio, reinaban una paz y una tranquilidad hasta entonces no encontradas en ninguna parte.

    Era una comunidad en la que la confianza, la amistad sencilla y desinteresada, la camaradería franca y espontánea, se hacían presente en los menores detalles de la diaria convivencia. ¡Qué distintas las noticias que a veces, escuchábamos por radio, de todo lo que, ahora, estábamos viviendo!... Al otro lado de las imponentes murallas de roca y de nieves que nos circundaban, se debatía una humanidad enloquecida, torturada por sus mismas pasiones, perseguida por su propia avaricia y crueldad, por su insano egoísmo y su falaz hipocresía... Guerras y traiciones, persecución y muerte...

    En cambio, entre nosotros, comprobaba a cada paso el deseo de una mutua y recíproca cooperación; de un afectuoso alternar de los unos y tos otros; de un olvido, al parecer ya sincero y efectivo, de las comunes preocupaciones y de los comunes prejuicios que tanto hacen sufrir en todas partes. No podría referirme, aún, a los miembros orientales de esa comunidad monástica, por no estar yo en condiciones, todavía, de penetrar en la vida íntima del monasterio. Pero me basta observar al pequeño grupo de los que habitábamos en el "Hogar". Y siendo tan diferentes unos de otros, encontraba en todos un verdadero deseo de agradar, de cooperar y de comunicarse mutuamente la alegría que cada uno parecía experimentar. El inglés, que me pareciera brusco al conocerlo, era un hombre franco, sencillo, campechano; servicial y pronto a prestar ayuda en lo que fuese menester. La española, jovial, alegre y bulliciosa como una castañuela de su patria, se había convertido en la inseparable compañera de mi mujer a la que estaba iniciando en lo secretos culinarios de la dieta vegetariana que a todos nos servían. Y Nancy, la antigua dama de la Reina Victoria, de quien nos contara Dumpbahar que en esos tiempos había sido sumamente orgullosa y que había estado a punto de suicidarse, en su juventud, por dramáticos sucesos y traición de su marido, era, también, simpatiquísima. Muy medida y cuidadosa en su trato; pero el tiempo y las lecciones del Maestro la habían transformado. Ella misma lo decía sin entrar en pormenores de su vida pasada, que también nosotros respetamos, narraba a menudo interesantes anécdotas y buscaba, siempre, temas alegres y conversaciones amables, como si estuviese deseando, en todo instante, alejar posibles recuerdos pesarosos.

    ―Quiero gozar del perfume de mis flores, y que ellas nos halaguen, por igual a todo el grupo, sin que nunca, puedan hincarnos sus espinas... ―decía, con frecuencia, al discurrir por los jardines.

    En cuanto al egipcio y el judío, siendo relativamente nuevos aquí, se les notaba como niños recién ingresados a una casa extraña. Ambos hablaban inglés correctamente y en esa forma nos comunicábamos; sólo Maruja, que hablaba poco inglés, tenía dificultad de entenderse con ellos. Pero su bondad y cariño se los demostraba en toda forma. Rahmojan les estaba dando clases de castellano, y me había pedido ayudarlo en tal sentido. Por ello, procurando enseñarles nuestro idioma, me estaba familiarizando día a día con los dos. Se trataba de magníficos muchachos. Uno de 30 y el otro de 38 años, resultaban acá la prueba viva de la falsedad de nuestras convicciones políticas y religiosas que, al otro lado del mundo, arrastraban a la masa de sus pueblos a perseguirse y matarse a cada instante... En cambio, en Janlitpur, esos dos hombres trabajaban como hermanos y se sentían hermanos... Así me lo dijeron muchas veces. Y la prueba era que habían sido traídos, como nosotros, por un OVNI para ser adiestrados, también, para Ganímedes...

    Así estaban las cosas, cuando una mañana, el Maestro me invitó a dar un paseo .por el campo. Rosita y los muchachos se entretenían, con la española, en arreglar y asear la casa, y los demás estaban en sus respectivas ocupaciones. Fuimos bordeando la laguna, y continuamos junto al riachuelo en dirección hacia el extremo del valle por donde descendían de las cumbres los hilos de plata de los arroyuelos que alimentaban ese curso de agua. Llegados al lugar, Rahmojan se detuvo ante los matorrales de un pequeño bosquecillo a cuyo fondo se divisaba una gran oquedad en la pared rocosa del elevado farallón.

    ―Todo este tiempo ―me dijo― te he instruido sobre la necesidad de gobernar nuestras pasiones, de transformar nuestros instintos y deseos, de controlar todos los impulsos de nuestra psiquis para convertirnos en los dueños y señores de nosotros mismos; para no ser títeres de las circunstancias ni del prójimo; para vencer todas las tendencias hacia el mal, y practicar el bien... Hemos ido analizando cómo destruye el mal y cómo construye el bien, porque el BIEN y el MAL son fuerzas ciegas que coexisten en el Universo y que pueden influir sobre nosotros según nosotros estemos preparados para recibirlas. .. Les he enseñado, también a ustedes, que todas las fuerzas del Cosmos nos afectan, en una u otra forma, según como nosotros nos encontremos en esa "escala" simbólica del sueño de Jacob, que va ustedes conocen, que significa el Camino de la Evolución... Por tanto, las fuerzas del BIEN o del MAL influirán sobre cada uno en la medida en que cada ser se encuentre más o menos cerca o más o menos lejos de los peldaños inferiores de la mencionada "escala". Esto significa ―ya ustedes también lo conocen,― que cada ―escalón o nivel representa un grado menor o mayor de adelanto o atraso en la milenaria marcha hacia el Progreso... La fórmula sapientísima de Hermes Trismegisto: "Como es Arriba es Abajo" se cumple en todo el Universo, o sea que lo más ínfimo es como lo más grande, y que todo en el Universo y en el Cosmos marcha desde lo más pequeño y primitivo, hasta lo más grandioso y supremo...

    Y siendo las fuerzas del MAL el resultado de la imperfección primita va en sus más amplios alcances, y siendo las fuerzas del BIEN, la resultante de la sublimación de valores en el otro extremo del Cosmos y de la Vida, o sea el simbolismo de la "Escala de Jacob", el problema se reduce a ir subiendo los peldaños de la escalera, esforzándonos por alcanzar los niveles superiores que cada uno, paso a paso, nos aleja de las fuerzas inferiores, o del MAL, y nos acerca a las fuerzas superiores, o del BIEN... Pero en este trabajo, que alegóricamente parece tan sencillo, entra el juego de todas las fuerzas del Cosmos, o sea las infinitas influencias de todo orden que nos rodean, constantemente, en el curso de la Vida, tanto material, como psíquica y espiritual. Por eso es necesario cuidar, prolijamente, cuanto se relacione con nuestra evolución. No podemos llegar con rapidez a la Perfección, si no estamos debidamente preparados, si no contamos con las armas e instrumentos adecuados a la eterna lucha hacia el progreso; si no sabemos cuates son esas armas y cómo usarlas. Tú, al ser miembro de Nuestra Antigua Orden, sabes ya cuanto se relaciona con la marcha de la Evolución, los niveles o Planos de la Vida y la Ley de Pluralidad de Existencias o de la reencarnación... Pero te falta mucho, todavía, para conocer los secretos de la Naturaleza y los medios de que Esta se vale para ayudamos a subir en la simbólica escalera... Y muchos de esos secretos se refieren a la mejor conservación y cuidado de nuestro cuerpo físico, porque no hay que olvidar que somos un todo integral, un conjunto homogéneo y maravilloso de cuyo mejor o peor funcionamiento somos íntegramente responsables.

    La mayoría de la gente, el hombre común de las ciudades y los campos, en mundos atrasados, aún como es el nuestro, ignora en su totalidad, cómo somos, cómo estamos formados, de dónde venimos y a dónde vamos... Cómo debemos portarnos y tratarnos si queremos vivir bien y ser felices... Si queremos avanzar en la escala del progreso, y si deseamos alcanzar las cumbres luminosas de la FELICIDAD y de la SUPERACIÓN... Y por esa ignorancia, desde los más remotos tiempos nuestra humanidad ha sufrido y sufre, muchas veces inútilmente... porque muchos sufrimientos son útiles cuando se conoce la verdad oculta de ellos... pero el que está ciego y sordo todavía, ni puede ver el abismo que lo acecha ni puede oír las voces de alarma que lo prevengan contra el mismo...

    Y entre los muchos elementos que nos sirven de prevención, de ayuda y protección en nuestra marcha, está la forma como alimentamos y cuidamos nuestro cuerpo. Pues esta máquina maravillosa, como toda máquina material, requiere de cuidados y necesita combustibles adecuados. Si a cualquier máquina de acero la tratamos mal, no le damos el combustible adecuado, ni nos preocupamos por el lubricante que requiere, esa máquina marchará mal, se descompondrá y terminará por destruirse o malograrse... ¿Nos extraña que nuestro cuerpo, una máquina finísima, responda mal si la tratamos mal y no la alimentamos con los elementos adecuados para su normal funcionamiento...?

    Mientras él hablaba habíamos ido avanzando, paso entre paso, por el bosquecillo. Ahora estábamos frente al gran boquerón que se adentraba en la pared rocosa del farallón. El Lama hizo una pausa, y mostrándome aquella oquedad me dijo que lo siguiera. Penetramos en una especie de túnel que se anchaba hasta formar una espaciosa caverna. Rahmojan prendió una linterna que trajera consigo y el recinto apareció enteramente cubierto de estalactitas y estalagmitas que brillaban con diferentes coloraciones al ser iluminadas. El espectáculo era bello en verdad. Las formas cristalinas se adentraban en el corazón de la montaña perdiéndose en la obscuridad del fondo. El ambiente estaba saturado de humedad y un frío intenso me obligó a arroparme nuevamente con la gruesa túnica que me quitara en el trayecto por los templados rayos del sol.

    ―Sólo estaremos un rato ―me dijo el Maestro―. He querido mostrarte este lugar para que veas algo que te va a interesar. Mira...

    Y dirigió la luz de la linterna hacia un rincón. Allí se veía un pequeño charco de agua en medio de unas peñas cubiertas por un musgo negro, y en todo el terreno aledaño a esos pedruscos crecían unas plantas raquíticas, de hojas carnosas de color azul obscuro, parecidas a los cactus.

    ―No las toques ―me advirtió―; son venenosas. Aun al tacto pueden irritar la piel en forma grave... De esta planta sale el elixir que viste hace un tiempo en nuestro laboratorio. Aunque parezca absurdo: su jugó venenoso es transformado en un extracto que ayuda a conservar y prolongar la lozanía y juventud de los tejidos de todo nuestro cuerpo... Para cosecharlas hay que trabajar con pinzas, hasta el momento de su neutralización... Pero si esto tiene especial importancia como coadyuvante en todo el proceso, lo principal consiste en el género de vida, costumbres y alimentos que se empleen. Las claves de la longevidad podrían ser aplicadas por todos los seres. Pero en este mundo son muy pocos los que saben lograrlas, pues implican sacrificios, disciplinas y fortaleza de espíritu y de voluntad que no todos llegan a aceptar. Salgamos, y por el camino seguiré hablándote de este secreto milenario...

    Los rayos del sol volvieron a confortarme. La cueva, con toda la belleza de sus estalactitas, me había causado una impresión penosa. Y la explicación acerca de esas plantas me había intrigado.

    Mi estado de ánimo no pasó inadvertido para el Lama, Con una sonrisa burlona y su acostumbrado tono paternal, me recomendó activar mis esfuerzos por sobreponerme a las emociones.

    ―Quien no pueda dominar sus emociones, jamás podrá avanzar en los terrenos de la superación personal y de la transmutación del YO SUPREMO. Y quien no logre ser el dueño absoluto de su ser interno, de su psiquis, no puede pretender el triunfo en la conquista dé la perpetua juventud... Mucho pueden hacer ciertos alimentos, ciertas dietas y esa esencia de la planta que le acabo de mostrar... Pero la clave principal de este proceso está en nuestra alma...Aunque pueda parecerte exagerado, según el alma de cada uno, según e1 estado y funcionamiento de nuestro "Cuerpo Astral" o Alma, así será la marcha y los resultados posteriores en la evolución del cuerpo físico. Todos los metafísicos, los conocedores de los planos superiores de la vida, saben cómo y por qué las partes espirituales y fluídicas de todo el conjunto de nuestro YO, Influyen, actúan y modifican en las partes materiales, por la misma razón que en los mundos invisibles a partir de la Cuarta Dimensión, se planifican, dirigen y vivifican todos los hecho y las cosas del mundo material... Si tenemos en cuenta esta verdad esotérica, no nos será difícil comprender que nuestros pensamientos y acciones puedan influir decisivamente en la fisiología y desarrollo de toda nuestra vida orgánica. Las emociones, ideas y pasiones actúan directamente sobre todos y cada uno de los órganos de nuestro cuerpo físico. Este es un hecho ampliamente conocido. Todos sabemos que, por ejemplo: un violento acceso de ira o de terror puede producir un colapso cardíaco. Y es común el caso en que un gran temor o un gran susto devengan en trastornos del aparato digestivo y urinario. Muchas personas delicadas del hígado, acusan síntomas comunes de excitabilidad nerviosa y hasta caracteres irascibles coincidentes con crisis hepáticas y reversiblemente, determinadas emociones fuertes pueden motivar trastornos en dicho órgano... La gama de relaciones entre lo visible y lo invisible es infinita. Por eso, la base de un adiestramiento hacia la longevidad radica en nuestra parte psíquica... Si dejamos que nuestros pensamientos, nuestras formas de idear y de actuar, sean violentos, depravados, venenosos, estamos cargando de venenos mentales y fluídicos nuestro organismo. Es como si echáramos limaduras de hierro en el lubricante de un motor, o si mezcláramos el combustible con substancias neutralizantes y ajenas a la combustión. Malograríamos por completo ese motor... Así también, malogramos, a cada instante, el normal funcionamiento de todos los órganos de nuestro cuerpo, según introduzcamos en él elementos físicos o psíquicos inapropiados. Y esto es lo que hace, cada día, la generalidad de los humanos...

    Caminábamos, otra vez, junto al riachuelo. El Lama se detuvo, contempló un rato las vertientes iluminadas por el Sol y dijo, como si hablara consigo mismo: ―Qué lindo espectáculo... tenemos el agua más pura que se podría desear... Miles de años han sido lavadas esas rocas por las aguas de deshielo de las cumbres, y acá no hay nada ni nadie que enturbie o contamine esta corriente.

    ―Permítame, Maestro; ¿cómo es posible que vivan esas plantas en la obscuridad de la caverna?
    ―Es una especie que no pertenece a este mundo. Fue traída por Hermanos Superiores de aquel otro astro que tuvieron comunicación con Nuestra Orden desde hace más de tres siglos. Ya tú sabes, y lo has dicho en tu libro, que los habitantes de Ganímedes vinieron muchas veces, en distintas épocas, a visitar y ayudar a determinadas personas o pueblos. Sabes también, que Nuestra Orden es muy antigua... Mi Maestro me explicó lo mismo, y me enseñó lo que yo les enseño a Uds... Esas plantas fueron traídas en envase hermético, pues la luz del sol las malogra por completo. Así también, tenemos que sacarlas de la cueva cuando se necesita cosechar una parte. Bastan pequeñas cantidades de los carnosos tallos para la producción del elíxir, porque éste, a su vez, es empleado sólo por gotas. Más adelante irás conociendo todo cuanto sea necesario; pero debes tener presente que el uso de tal fármaco requiere conocimientos y preparación especiales: no todos lo pueden emplear, pues si lo usaran quienes no observen simultáneamente el régimen de vida y alimentación que nosotros seguimos, podría tener resultados fatales...


    CAPITULO VI
    Venenos y Antídotos Psíquicos


    En páginas anteriores de esta obra, he dicho, varias veces, que mi propósito es complementar las enseñanzas recibidas y que se encuentran en mi libro "YO VISITE GANÍMEDES...", con las nuevas lecciones que estamos aprendiendo. Eso implica, por tanto, el previo conocimiento de todo cuanto se explicó en el libro anterior, muy particularmente lo que se refiere a conocimientos esotéricos y a lo que se revelara acerca de la Cuarta 'Dimensión.



    De otra manera, resultaría incomprensible mucho de lo que ahora explico en este trabajo. Y no puede ser de otro modo, porque siendo este libro la continuación del anterior, estaríamos duplicando inútilmente la información [trascendental sobre temas que no están enfocados hacia el lector frívolo, o el simple curioso. Estas páginas, como las de mi mensaje de entonces, están dedicadas a quienes, con sinceridad y propósito firme de conocer La Verdad y recibir más LUZ, desean aprender y trabajar, seriamente, en el Sendero de su propia PERFECCIÓN...

    Por tanto, prescindo hoy de explicar las nociones básicas sobre los Planos de la Vida, sobre las Leyes cósmicas de la Evolución, de la Pluralidad de Existencias y la Mecánica de la Reencarnación, fundamentos que, con la estructuración básica del Cosmos, fueron ya explicados en "YO VISITE GANÍMEDES..." a manera de los cimientos del edificio de nuestra preparación física, psíquica, mental y espiritual.

    Veamos, entonces, cómo procede nuestra humanidad, a ciegas, y cómo deben proceder aquellos que ya anhelan una luminosa y elevada superación.

    Ya se ha dicho que nuestra humanidad se mata antes de tiempo, exclusivamente por motivos de ignorancia. No voy a ocuparme, ahora, de la muerte ocasionada por unos contra otros en las tantas formas conocidas por la Historia y las crónicas mundiales No... voy a tratar acá, de la forma personal en que cada ser, cada individuo, acelera, inconscientemente, el proceso de su propia destrucción. Los humanos en la Tierra, se envenenan día a día sin saberlo, pues quienes saben la verdad oculta del fenómeno conforman una reducida minoría, repartida, escasamente, por el Orbe.

    En todas partes, cuando se habla de venenos, se piensa, únicamente en tóxicos físicos, en substancias materiales de efecto letal, en agentes externos que al introducirse en et organismo producen la muerte. En determinados círculos técnicos, se conoce, también, que muchas de las cosas que la gente consume a diario, pueden tener efectos más o menos tóxicos en circunstancias especiales. Y un sector de los médicos repartidos por el mundo, puede conocer hasta qué punto llegaría a ser nociva la acción de tal o cual substancia empleada para la alimentación común y general, al tratarse de personas afectadas por algún trastorno orgánico o funcional. Sobre esto vamos a ocuparnos más adelante.

    Pero aparte, de todo eso, existe un amplio campo de acción, en donde los venenos psíquicos y mentales se ponen de manifiesto para quienes conocen de estos temas. Esta ha sido una de las partes más importantes de la enseñanza integral de todas las escuelas esotéricas, y uno de los pilares principales de todo adiestramiento iniciático desde la más remota antigüedad. La mente y el pensamiento, en primer término, y la voluntad al actuar sobre toda nuestra vida interna, moldean, sin que nosotros nos demos cuenta, el conjunto de efectos reflejos de nuestras acciones diarias, y esos efectos, en relación directa con las causas que los generan, pueden provocar una serie de situaciones o acciones específicas en la marcha total de nuestra fisiología. No olvidemos que todo nuestro cuerpo funciona bajo el estricto control del sistema nervioso, o mejor dicho, de los varios sistemas nerviosos. Y estos dependen del cerebro y de la médula espinal que a su vez, reciben las órdenes y actualizan en el mundo físico lodos los impulsos y sugerencias de la parte astral y mental de los planos suprafísicos. Así nuestra PSIQUIS gobierna y controla el proceso total de desarrollo y evolución del ser.

    Si comprendemos esto y calculamos sus alcances, entenderemos cómo es verdad que nuestra vida física depende, en íntima y estrecha relación, de nuestra vida psíquica y mental. Entonces ya no resulta absurdo hablar de venenos psíquicos y de sus antídotos. Y esta gran verdad, evidenciada por todos los Grandes Iniciados de la Historia, por todos los Maestros, Adeptos y Discípulos ocultistas, tiene su aplicación directa en las normas de vida, regímenes, disciplinas, y dietas especiales conocidas desde la más remota antigüedad y practicadas por quienes llegaron al convencimiento profundo de estas ciencias.

    Ya lo dijo el Sublime Maestro y Señor de nuestro sistema solar, Jesús, El Cristo, cuando expresara que según fuéramos en nuestro corazón, así sería nuestra vida... Quería decir que nuestra vida física se normaría conformé a nuestro modo de pensar. Y por lo tanto, veamos con ejemplos simples, de qué manera actúa nuestra vida psíquica en el comportamiento general de nuestro cuerpo. Ya todos saben cómo ciertas emociones producen efectos inmediatos sobre la marcha normal de nuestros órganos internos. Cuántas veces hemos visto que después de un violento ataque de ira, la persona ha sufrido un síncope cardíaco, o que la cólera mal reprimida en horas de ingerir los alimentos ha causado trastornos digestivos, descomposición y diarreas. De igual manera conocemos que un susto, una súbita impresión de miedo, puede ocasionar iguales consecuencias, o la repentina e incontenible emisión de orina. Y para todos no es extraño que cualquier gran preocupación nos impida dormir y nos llegue a producir dolores de cabeza... La medicina moderna sabe hasta qué punto las preocupaciones, las angustias prolongadas, la ansiedad constante de la gran mayoría de las personas en la intensa lucha por la vida, son causas inequívocas de las úlceras gástricas, porque trastornan el normal funcionamiento y las secreciones internas del aparato digestivo.

    Y en estos tiempos en que tanto se habla del sexo, ¿no se sabe, también, que pensamientos de temor o de adversión pueden producir una momentánea impotencia, impidiendo la consumación del acto sexual entre dos personas mal avenidas?... La gama de las manifestaciones anormales de nuestra fisiología o nuestro metabolismo por influencia de nuestros estados de ánimo, de nuestras emociones o modos de pensar, puede decirse que son tan vastos como sea el dominio que nuestra vida psíquica ejerza en cada uno. Así como estemos esclavizados por nuestras pasiones y resultemos títeres de nuestra subconciencia, así será la mayor o menor relación que en nosotros exista entre los síntomas morbosos y las malas formas de pensamiento que en nosotros se encuentran.

    Es por eso que todo ser humano debería conocer esa estrecha relación entre lo físico y lo suprafísico. Entre lo visible y lo invisible; entre la máquina material de nuestro organismo y las fuerzas invisibles que sobre ella actúan. Estamos formados por varios conjuntos, elementos o estructuras, vehículos o cuerpos, como prefiramos llamarlos, que se compenetran los unos a los otros en la construcción integral de todo nuestro YO. Como en la estructuración de la más complicada máquina moderna y aún más, porque en los más avanzados productos de nuestra moderna electrónica podemos separar en dos campos lo que es material de lo que es energético o potencial. Pero en el ser humano esta división llega hasta la clasificación de siete y diez estados o niveles de sustancia, esencia y fuerza... Estados o niveles que corresponden a otras tantas divisiones en que la MATERIA y la ENERGÍA se presentan y manifiestan en el COSMOS, o en la Naturaleza. Ya de esto nos habíamos ocupado al tratar de la Cuarta Dimensión en nuestro libro anterior. Recordemos, solamente, que a cada una de esas divisiones o planos de vida en la construcción integral del Universo, corresponden determinadas características propias e independientes de las leyes que en cada plano o mundo actúan o tienen su esfera de influencia, ajenas, en cierto modo a las de los demás planos o niveles de vida y manifestación. Esto que puede ser conocido ampliamente a través de las muchas obras que describen la constitución del Cosmos en las abundantes bibliotecas esotéricas repartidas por todo el planeta, especialmente las numerosas obras rosacruces o teosóficas, de las que recomendaríamos leer "'CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS", por Max Heindel, que se encuentra en cualquiera buena librería esotérica, es la verdadera clave para comprender, primero, y poner en práctica, después, el método que puede enderezar nuestra sinuosa y desequilibrada vida.

    Porque la mayoría de las gentes ignoran cómo están formadas y cómo deberían actuar si desean evitarse molestias y sufrimientos inútiles, muchos de los cuales sólo provienen de la ignorancia de todos ellos acerca de estos temas y al desequilibrio permanente que, por esa misma ignorancia, están produciendo, día, a día en lo que debería ser la marcha armoniosa y perfecta de todo su YO...

    Para que podamos vivir, actuar, desarrollarnos en un mundo como nuestro planeta Tierra, es preciso que se conjuguen y se compenetren, uno con otro, todos aquellos cuerpos o diferentes porciones del completo mecanismo del YO INTEGRAL de nuestra persona. Porque entre la parte más material, o sea el cuerpo físico visible, audible y tangible, y el espíritu inmortal que lo anima, o sea el YO SUPREMO, sólo puede establecerse una comunicación permanente y adecuada si se entrelazan los elementos intermedios correspondientes a los diferentes planos o estados de materia y energía que existen entre el Reino del Espíritu y el Mundo Físico, o de las formas de materia y energía que estamos acostumbrados a conocer en el mundo profano... Y entre esos elementos, niveles o vehículos de acción y de propulsión, están la MENTE, o manifestación del mundo del PENSAMIENTO; el ALMA, o Cuerpo Astral como la llaman en Oriente, vehículo específico de todas las formas de Deseo, de Emoción y de Pasión, o sea la parte de nuestro YO que norma y dirige toda nuestra vida emocional; y el DOBLE ETERICO o Cuerpo Vital, que impregna todos los átomos, moléculas y células de nuestro Cuerpo Físico, para permitirle recibir y asimilar las diferentes formas de energía, externas e internas, necesarias para su vida y desarrollo. Este último, sin cuya presencia y trabajo no puede tener vida ni relación alguna el edificio o máquina constituida por el Ser, es como el puente entre los mundos o planos superiores de existencia, con el ESPÍRITU en la cumbre, y su vehículo de manifestación terrestre, el cuerpo material visible.

    Y si entre ambos se interpone el ALMA, o vehículo de la vida emocional, gobernante de toda nuestra vida psíquica, y su influencia es ejercida más o menos poderosamente sobre ese puente o lazo de unión pon la parte orgánica, o sea el fluídico e invisible Cuerpo Vital o DOBLE ETERICO vivificante del Cuerpo Físico, podemos comprender cómo podrá ejercer su tremenda influencia en todo nuestro organismo, en su fisiología y en su metabolismo, la más o menos tiránica acción del Alma en todos los fenómenos de nuestra vida de relación y en el desarrollo de nuestra personalidad y en nuestra total existencia.

    Por eso es que el Pensamiento, fuerza y manifestación de nuestro mundo MENTAL, al evidenciarse a través del Alma y de su mundo psíquico, puede actuar en una u otra forma según sea su mayor o menor energía. Si nuestra energía mental es débil, si nuestro pensamiento no posee el vigor necesario para imponerse al MUNDO ASTRAL, al Reino del Alma, y se deja dominar por todas las tremendas fuerzas negativas que operan en este vasto plano de la Naturaleza, al manifestarse en el mundo físico llevará en sí el cúmulo de influencias nocivas de que se impregnó al pasar por ese mundo psíquico; así como puede llevar, también, los influjos y tendencias nobles y armoniosas de los niveles superiores del mundo del Alma, cuando éste sea guiado, ya, por la Sabiduría y el Amor de los Planos Superiores, en seres que han logrado superarse y dominar todas las bajas y nefastas influencias de los subplanos inferiores del MUNDO ASTRAL.

    Con este elemental bosquejó podremos, ya, comprender mejor el proceso que sigue nuestra vida interna psíquica y su ultima relación con el funcionamiento de todo el organismo. Los conocedores de estas ciencias, a través de largo estudio, saben de la existencia de centros vitales de energía cósmica y magnética dentro de aquel DOBLE ETERICO, correspondientes con la ubicación en nuestro cuerpo de las glándulas endocrinas o de secreción interna. En el Oriente se les llama "chacras". No vamos a ocuparnos ahora de esto, porque su estudio y conocimiento requieren una más avanzada preparación, ajena al mundo profano. Bástenos saber que a través de tales errores, la vida interna del ser humano se desarrolla y modifica, según el comportamiento de su mundo psíquico, y la mayor o menor capacidad del sujeto para dominar y guiar todas las sugestiones que surjan de ese poderoso MUNDO ASTRAL.

    Si nuestro MUNDO MENTAL es todavía imperfecto, débil o enfermizo y no alcanza en vigor y en elevación la suficiente energía para imponerse y avasallar a nuestro MUNDO PSÍQUICO o del Alma, las consecuencias se harán ostensibles en la imperfección de nuestra vida, tanto externa cuanto interna. Por eso hemos dicho, al comenzar, que existen venenos y antídotos psíquicos. Todas las bajas pasiones, los apetitos groseros, los instintos bestiales que nos acercan a la animalidad, producen en todo ese conjunto invisible que acabamos de bocetar, una serie, más o menos grave, de efectos incidentes, en la marcha del Doble Etérico y de su armonioso funcionamiento sobre nuestro organismo. Cada tipo de emoción, cada impresión recibida por nosotros, actúa directamente sobre ambos. Para los poseedores de la facultad de la clarividencia desarrollada y consciente, es fácil ver cómo se desenvuelve el proceso en el interior de un sujeto: según sea la clase dé emoción o la impresión recibida, un torrente de fuerzas, negativas o positivas, emanan de aquellos centros de potencia vital o mortífera, antes mencionados. Todo, en el Universo, es VIBRACIÓN, y las vibraciones tienen imágenes, visibles en los dominios de la Cuarta Dimensión. (Ver lo explicado en mi libro "YO VISITE GANIMEDES..."). Así puede apreciarse de qué manera afecta un órgano determinada pasión, emoción o impulso del Alma, actuando a través de ese torrente de partículas luminosas, de todos los colores del espectro, en gamas de alcances infinitos, íntimamente ligadas a las vibraciones más altas o más bajas, en ese concierto cósmico dé valores en que los más bajos niveles de toda expresión vital corresponden a los más nocivos agentes de morbosidad para el equilibrado funcionamiento del conjunto, así corno los más puros y elevados anhelos sublimizan y vitalizan los fluidos y los etéricos controles de nuestro CUERPO VITAL...

    De tal suerte, resultan venenos psíquicos las diferentes pasiones comunes a nuestra humanidad: la ira, en sus distintos aspectos, desde una mal reprimida sensación de cólera, que nos mortifica sordamente, hasta la explosión incontenible de furor que nos lleva a realizar un acto de violencia incalculable y feroz. El odio, desde sus formas hipócritas o disimuladas en un reservado sentimiento de aprensión, hasta los más virulentos accesos de venganza y destrucción. El egoísmo, ese insidioso enemigo del alma, que tanto se confunde con un mal entendido amor propio. El orgullo, que también pretende disimularse con falsos conceptos del honor y con antojadizas pretensiones de un exagerado amor propio. La vanidad, su hermana, que lleva a los hombres a las más variadas y sutiles formas de ostentación. La avaricia, con toda su corte de especulaciones y sus más disimuladas variantes en que la ambición llega a trastornar las relaciones humanas en todos los campos de la diaria actividad... Y ¿qué diremos de la lujuria, cuando, al cegar a los humanos llega a convertirlos en despreciables guiñapos, repugnantes, malévolos y criminales...?

    Y así, aquella larga lista de todas las deformaciones de que es susceptible el alma humana. Y no se piense que cometo un error al decir "el alma humana", pues los animales también poseen un alma... Pero en nuestros hermanos menores en la Creación, los seres del reino animal, su alma está exenta de la malicia que a nosotros nos asedia a cada instante. Son inocentes y, por lo tanto, puros. De allí que a un animal le sea mucho más fácil curarse, sin medicinas, ni médicos, que al hombre. Y todavía, en el reino vegetal, esa pureza es aún mucho más grande y vemos, también, cómo las plan―las se curan y se rehacen de los más torpes ataques, de las más tremendas mutilaciones, subsistiendo hasta de los mis pequeños brotes, con la frescura y alegría propias de quien vive en perfecta armonía con el Universo...

    Una fórmula muy simple de conocer, de inmediato, si estamos pensando o actuando mal, es la Crística recomendación de hacer con el prójimo como quisiéramos que se hiciese con nosotros... ¿Puede haber un procedimiento más sencillo? Con este termómetro en la mano auscultemos nuestra propia consciencia, y conforme sean los resultados del examen, apliquemos los antídotos correspondientes. Para ello no hacen falta médicos, ni enfermeras, ni farmacéuticos. Nosotros mismos podemos recetarnos la medicina psíquica requerida por el veneno que trastorna nuestra vida interior. Pero para eso es necesario ya, una preparación previa, en que muchas veces hará falta la ayuda de un buen amigo y consejero. Porque muchos, la mayoría, pueden estar ciegos, todavía, para reconocer sus propias faltas, sus debilidades enfermizas, esos "talones de Aquiles" que todos tenemos, puntos vulnerables de nuestra consciencia y de nuestra alma... Y en tales casos, la presencia de un maestro, de un consultor, sí puede ser precisa, como es necesaria para el enfermo común la asistencia de un galeno...

    Y si se aplica el antídoto, o sea la virtud opuesta al vicio que nos trastorna, veremos cómo, poco a poco, desaparecen los mates que nos estaban torturando, las misteriosas dolencias que nos aquejaban y que en muchos casos eran sólo las derivaciones o reflejos de la desarmonía interna establecida por las causas invisibles, en todo el complicado sistema de nuestra persona física, al ser dominado por ése Cosmos infinito como la gota de agua en la inmensidad de los mares...


    CAPITULO VII
    Las Influencias de la Luna Negra


    Pasaba el tiempo y nos íbamos acostumbrando a la nueva vida en Janlitpur. No había lugar para aburrirse, pues todos teníamos algo que hacer diariamente. Yo alternaba mis horas libres de lección entre labores del campo, junto con algunos monjes y los dos Hermanos últimos, el árabe y el israelita, y otras veces ayudando a la inglesa en el cuidado de los jardines. Mi esposa, trabajaba en el cuidado del Hogar, acompañando a la española y en esas labores domésticas también tomaban parte los dos niños.



    Así fuimos intimando con todos. Y de esa amistad aumentada día a día, salieron nuevas relaciones en cuanto a la personalidad y la historia individual dé cada uno de esos nuevos compañeros. Maruja, con su alegría y locuacidad hispánicas, fue la que más pronto se confió en nosotros. Su constante permanencia al lado de mi mujer se tradujo en una íntima confianza que nos hizo participar del panorama de su vida: Huérfana desde muy niña, había crecido al amparo de una madrina rica, en la casona de una orgullosa familia de la España de fines del siglo XIX. Y en tales circunstancias quedó trazado su destino como criada de confianza de aquellos señorones. Su madrina, la señora de la casa, tenía dos hijos, siendo el menor el más engreído. Mimado hasta la exageración por la madre, era un muchacho egoísta, caprichoso y enfermizo, acostumbrado a que le dieran gusto en todo, recurriendo a las rabietas y el llanto cuando lo contradecían en sus antojos. El otro, diez años mayor, estudiaba medicina y ya estaba de novio con una joven hija de amigos íntimos de la familia.

    Al pasar los años, Manija se convirtió en una hermosa adolescente, dedicada a las labores domésticas de la casona, junto con un viejo mayordomo de toda la confianza de los patrones. Y el niño mimado era ya un mozo en la plenitud de sus pujantes veinte años, acabado de regresar, por vacaciones, de la Universidad Agronómica donde el padre lo obligara a internarse, en el deseo de hacer de él un ingeniero y de curarlo de los engreimientos maternos. Así las cosas, la mucama fue asediada, desde un principio, por el estudiante, que no era mal parecido y alardeaba―de una audacia muy propia de su edad y de las circunstancia favorables que se le presentaban en aquella casa en donde, por entonces, era ya el único huésped filial, pues el otro hijo, ya recibido de médico, se había casado y vivía fuera con su esposa.

    No es de extrañar que la criada, adolescente, bella y bien dotada por la Naturaleza, constantemente perseguida por el mozo, cayera al fin en la trampa y fuera a parar a los brazos desnudos del pujante seductor... El se había valido de la vieja estratagema de prometerle cielo y tierra. Y ella, sin más mundo que las cuatro paredes y los rostros severos de sus patrones, porque su madrina era orgullosa, cedió al ardid y obedeció al deseo sexual, ante él apasionado ataque del nuevo tenorio...

    Después, fue lo de siempre... A las noches furtivas de pasión y de promesas, a las caricias de fuego y los orgasmos del sexual deleite, sucedieron los días de alejamiento y abandono, las horas de incertidumbre y ansiedad, mientras la naturaleza iba avanzando en su normal proceso y se acercaba el momento en que ya no se podría ocultar el embarazo...

    Y al descubrirse el hecho y rechazar el padre la paternidad del hijo por / nacer, vinieron las horas de calvario para la futura madre. Su vida de encierro y por tanto de pureza, fueron pruebas que evidenciaban cómo había sido seducida, únicamente, por el engreído y egoísta hijo de la familia. Pero el honor de ésta debía ser guardado, había que salvar las apariencias y solucionar el problema... Y la solución estuvo a mano: el hijo mayor, médico y cirujanos se prestó, por consideraciones a ese "honor de la familia", a cometer el crimen de eliminar una vida inocente en el claustro materno...

    Corrió el tiempo. El secreto fue mantenido por todos, y a duras penas pudo continuar Maruja viviendo en esa casa, como retribución y precio de su silencio, y el debilitado concepto del madrinazgo con su patraña. Pero el aborto minó su salud. Las preocupaciones y el mal trato hicieron mella en su cuerpo, y los venenos psíquicos acumulándose en ese organismo al que el hecho antinatural convirtiera en frágil, degeneraron en una grave dolencia pulmonar. La tuberculosis atacó a Maruja. Y en esos lejanos días en que la ciencia no contaba, aún, con los medios de que hoy dispone para dominar el mal, iban acentuando la crisis. El temor de la familia determinó el aislamiento completo de la enferma, y ese mismo temor, en parte, fue el camino de que se valió la Providencia para abrirle las puertas al nuevo Destino...

    Por eso días, el dueño de casa había hecho conocimiento con Rahmojan Dumpbahar, quien realizaba determinados estudios de historia española en la universidad del lugar. El Lama frecuentaba la casona y tenía en ella gran predicamento. Enterado de la enfermedad que aquejaba a la joven, se interesó por ella. Maruja, al recordar aquellos días, nos dice, con gran emoción:

    ―La presencia del Maestro fue para mí como el despertar de un nuevo día; de una etapa nueva de luz y de esperanza... Desde su primera visita a mi lecho de enferma, sentí por él una atracción muy extraña: como si en sus ojos hubiera un imán que me iba a juntar con él para toda la vida... Y no era un tipo de atracción humana ni sexual... Era algo así como el respetuoso sentimiento de adoración que pueda inspirar un ser divino... Al verlo y hablar con el Maestro, experimenté una serie de emociones encontradas. Vergüenza y deseo de expansionar mi alma, de comunicarte mi secreto, de pedirte su consejo y su ayuda, porque, sin saber por qué, me encontraba ansiosa de ser auxilia―da por ese hombre, sereno y majestuoso en todos sus ademanes, en todas sus palabras. Y el prodigio tuvo lugar. Me visitó varias veces y, al fin, puede hablar un día a solas con él. No pude contenerme y le conté todo lo que había sufrido... terminé llorando, con lagrimas que me salían del alma. . El Maestro me escuchó, silencioso; me miraba, como escrutando el fondo de mi conciencia... al fin habló:
    ―Tranquilízate, hija mía; yo te voy a sanar...
    ―No sé ―continuó narrando la española― lo que hablaría con mis amos. Pero el resultado fue que pocos días más tarde me condujeron al campo, a una pequeña y hermosa casita en donde vivía el Lama. Allí, desde el primer momento, me hizo dejar la cama y salir a diferentes horas para tomar el sol y aspirar profundamente las frescas brisas de la mañana y los cálidos vientos del medio día... Me hacía beber unos jugos de hierbas y tres veces, por día, me administraba cucharadas de una sustancia amarga y lechosa que dijo ser la savia de una planta... Al cabo de tres o cuatro meses, estaba como nueva. Me sentía alegre y feliz. Llena de paz y alegría. Trabajaba en la casa limpiando y cuidando de las frugales comidas del Maestro. Había recuperado mis buenos colores y aumentado de peso, y la tos, y otros síntomas de la enfermedad desaparecieron por completo. Así llegó el momento en que Dumpbahar me dijo que estaba curada totalmente... Nuestra amiga hizo una pausa. Nosotros le preguntamos:
    ―Y ¿cómo fue que viniste hasta acá?
    ―Poco después del día en que terminó mi tratamiento, el Maestro me comunicó que se preparaba para regresar a la India. Yo me sentí consternada y le rogué que no me abandonara... El contestó que lo pensaría. Pasaron varios días y, como me viera llorar con frecuencia, una mañana, al tomar el desayuno de frutas de costumbre, me miró paternalmente y sonriendo, como si hablara a una chica, me anunció: ―Te voy a llevar conmigo a Janlitpur...


    ***


    Nuestras lecciones con el Maestro continuaban normalmente. Algunas veces las recibíamos juntos, Rosita y yo. Otras, era yo solo el que concurría a las diarias citas con el Lama. En tales casos, transmitía a mi mujer las indicaciones de Dumpbahar, y ambos nos encargábamos de enseñar a nuestros hijos. Los meses iban corriendo y me sentía ya como renovado. Una sensación de paz y de confianza había reemplazado en nosotros la antigua ansiedad con que, muchas veces, despertáramos, al tener que enfrentarnos a los problemas de cada día. Y nuestra íntima manera de pensar se fue modificando poco a poco. Ahora veíamos las cosas como a través de lentes nuevas, y comprobábamos, a cada paso, la poderosa influencia de esa nueva vida en la profunda intimidad de nuestro ser.

    Los pensamientos deformados y malévolos que antiguamente nos asaltaran a menudo, se habían alejado de nosotros, que nos sentíamos cual si un bálsamo reconfortante y una serenidad cada vez más grande recorriera, diariamente, nuestras venas y alegrara en todo instante las horas que pasábamos en Janlitpur...

    Al comentar estos síntomas, esta transformación tan notable, con Rahmojan, éste, paternalmente, nos decía:

    ―Es el resultado dé la eliminación paulatina de los venenos psíquicos de vuestras almas... La constante observación que se lleva a cabo sobre cada una de las diferentes manifestaciones de la vida interna, y la paz externa que nos rodea, obran como si fueran medicinas que tomarais para transformar lo negativo en positivo, lo superfluo en útil, lo maligno en provechoso... Por una parte, el régimen vegetariano, exento de toxinas materiales, que tenéis en vuestra alimentación, aleja los trastornos naturales del metabolismo, o sea el desequilibrio orgánico producto de una dieta cargada de toxinas, como la qué generalmente consume la mayoría de nuestra humanidad, que altera el normal curso metabólico, o de asimilación general y ese régimen vegetariano, equilibrado, al asegurar un óptimo aprovisionamiento de materiales para una perfecta asimilación, está proporcionando a vuestro cuerpo los materiales adecuados a su mejor asimilación... Porque el normal funcionamiento de nuestro cuerpo se basa en la perfecta armonía entre los tres sistemas que lo constituyen: el sistema digestivo, el sistema circulatorio y el sistema nervioso. El primero, o digestivo, con todos sus órganos, desde la boca hasta el ano, cumple la misión de transformar los alimentos en linfa y plasma sanguíneo. El sistema circulatorio desde su puerta de entrada, o sea la nariz, hasta su salida por la uretra, transforma el plasma sanguíneo en fluido nervioso, o energía néurica. Y el tercero, o sistema nervioso, asimilando la luz, convierte dicho fluido en energía magnética y da forma al pensamiento... Así pues, lo que comemos y el aire que aspiramos deben ser de singular pureza para asegurar la perfecta salud del cuerpo y de la mente. Las enfermedades de ambos acusan un inadecuado empleo de materiales equivocados, de elementos que trastornan las normales funciones de algunos de esos tres sistemas, y por ende, al producir desequilibrios, rompen la perfecta armonía del conjunto y sus malsanos efectos se traducen en enfermedades del cuerpo y del alma... Pero también debo tenerse en cuenta los factores exógenos, o de influencia externa inmaterial, y entre éstos, que ya iréis conociendo todos, poco a poco, voy a ocuparme, ahora, de la notable influencia que en la mayoría de la persona pueda ejercer nuestro satélite: La Luna.

    Es conocida la influencia de ese astro sobre una serie de fenómenos de la Naturaleza. Interviene en la producción de las mareas, en la circulación de la savia de la plantas y en su crecimiento, fenómenos conocidos en todo el mundo por los agricultores para normar las siembras, podas y cosechas. Tiene importante intervención en ciertos efectos telúricos; y sobre el hombre es muy profunda su influencia, especialmente en los temperamentos fuertemente nerviosos.

    Las fases del ciclo lunar acusan notables efectos sobre la conducta y actividad de muchísimas personas, y es particularmente notable, en algunas, la fuerte influencia de la fase llamada "luna nueva" o "Luna Negra", y su opuesta o "Luna Llena".

    Durante mucho tiempo, el escepticismo ha tratado de conceptuar como supersticiones tales conocimientos. Pero la verdad de los hechos, comprobada a través de los siglos por la experiencia, ha puesto en su correspondiente lugar la realidad de tales influencias. La ciencia ha comprobado cómo influye la Luna en los ciclos menstruales de la mujer, en las funciones de apareamiento y de procreación de los animales, en la maduración de los frutos, en la evolución de ciertos procesos morbosos, en las crisis febricientes y hasta en la cicatrización de las heridas, alargando o disminuyendo la duración de los procesos...

    Es muy larga la serie de observaciones acumuladas en el Tiempo. Y si concretamos la variedad de fenómenos, refiriéndonos a nuestra vida psíquica en particular, tenemos un vasto campo de estudio y de experimentación que realizar. Hay muchos que han comprobado, con metódica observación de años, cómo se altera el diario desenvolvimiento de sus actividades, no sólo en el campo psíquico sino también en el de todas las tareas, negocios o trabajo corriente, según pasen por los períodos conocidos de las fases lunares: Luna llena, cuarto menguante, Luna nueva o "Negra" y cuarto creciente. En los más sensitivos, esa influencia se manifiesta de manera muy notable, no solamente en su modo de pensar, en su carácter habitual, en sus reacciones y trato con los demás, sino también en la marcha normal de sus operaciones, ocupaciones o negocios. Tales sujetos, cuando son estudiosos y observadores, pueden advertir que durante la luna que no se ve, o vulgarmente llamada negra, todas las manifestaciones de su diaria vida y actividad se dificultan, entran en un ritmo lento o negativo, sufren trastornos de diversa Índole y llegan hasta fracasar algunos de sus planes o negocios. En cambio, a medida que el satélite inicia las nuevas fases luminosas, con los catorce días que transcurren en la primera aparición del cuarto creciente a la luna llena, va aumentando la euforia y la actividad del sujeto y, por ende, las operaciones y tareas de su normal ocupación que alcanzan un máximo exponente con el plenilunio. Luego, con el menguante, vuelve a disminuir el flujo favorable hasta entrar, de nuevo, en la fase negativa y hasta algunas veces perjudicial de la "luna negra".

    Son millones, a través del Tiempo y del Espacio, quienes sintieron y comprobaron este fenómeno cíclico. Y ello se debe a uno de aquellos secretos de la Naturaleza que sólo conocieron y conocen los iniciados de las escuelas esotéricas, iniciáticas, de todas las épocas, y sus alumnos o discípulos: Que la Luna no está desierta, que la Luna es la mansión de una clase de seres vivos y en cierta forma inteligentes, capaces de influir sobre nuestro mundo y sus habitantes...

    Puede parecer absurda una afirmación como ésta, muy particularmente ahora, que el hombre ha posado su planta en aquel astro. Pero la población de ese mundo no es de tipo material como estamos acostumbrados en la Tierra a imaginar la vida, a través de nuestros cinco sentidos y en un mundo de tres dimensiones: la población lunar corresponde a esos diferentes tipos de entidades que pueblan la Cuarta Dimensión, Plano Astral o Mundo del Alma.. Seres fluídicos, etéricos, invisibles para el ojo humano común, pero visibles y audibles por el sexto sentido, ese "tercer ojo" que llaman los orientales a la facultad de clarividencia y clariaudiencia, de la cual existen, también, muchos poseedores entre nuestra humanidad. El que nuestros astronautas no hayan podido verlos ni imaginar su existencia, es únicamente debido a que no son clarividentes. La clarividencia es una facultad conocida por todos los estudiosos ~ de las escuelas esotéricas, y si ha sido negada y hasta ridiculizada por los ignorantes de todos los tiempos, no por ello es menos real y extendida a la multitud astronómica de los seres que habitan en los millones de mundos, superiores a nuestro planeta Tierra. Los Hermanos Mayores de Ganímedes la poseen desde niños, como sexto sentido natural y poderoso. Y en la tierra han sido y son muchos los que han logrado desarrollarla y dominarla a voluntad. Se llamaron y se llaman Iniciados, Maestros, Adeptos o Discípulos Adelantados...

    Y si nuestros astronautas, al llegar a la Luna, hubieran sido poseedores de esa facultad, de ese sexto sentido, habrían visto y oído a la multitud de los seres que pueblan ese mundo y que, en la Cuarta Dimensión se comunican con nosotros y dejan sentir su influencia en todos los reinos vivos de nuestro planeta. Pero, en su mayoría, pertenecen a los niveles inferiores de la vida en ese plano de la Naturaleza denominado Mundo Astral o Cuarta Dimensión. Y por eso mismo prefieren habitar en la penumbra y en las sombras, porque la luz los intimida y los perturba. No solamente la luz que nosotros conocemos del Sol. Más que todo esa otra LUZ que irradian los mundos superiores más allá de la esfera de influencia del plano etérico o mundo vitalizador que viene a ser el doble de todos los cuerpos o formas físicas concretas. Porque la luz solar que nos conforta y vivifica mediante su asimilación por ese doble etérico, a plantas, animales y seres humanos, oculta otra Luz, mucho más intensa, poderosa y bella, que sólo puede captarse en los dominios de la Cuarta Dimensión, por ser LUZ ESPIRITUAL y por lo tanto inextinguible, invencible y eterna... Y ante esa LUZ, todos los seres inferiores de la Creación, débiles, cobardes y malignos, huyen despavoridos para guarecerse en los tenebrosos planos de la Naturaleza que la imaginación de los hombres entendidos ha bautizado como "Reino de las Tinieblas"... Como la luz solar en el mundo físico está integrada también por esa otra luz suprafísica, los seres inferiores, o elementales, y sus congéneres, espíritus de la naturaleza en los subplanos inferiores, que pueblan nuestro satélite, prefieren agruparse en la parte obscura del mismo, y cuando toda la superficie selenita está en la sombra, como sucede con la Luna cuando se encuentra dentro del cono de obscuridad proyectado por la Tierra, todos esos seres quedan libres de actuar directamente sobre nosotros pues el Tiempo y el Espacio no existen para ellos en la Cuarta Dimensión. Así juegan y se solazan a sus anchas interviniendo en la vida y en el pensamiento de los humanos, que, si son débiles y no conocen de estas cosas, caen fácilmente bajo su control momentáneo, mientras duren las condiciones favorables para aquellos invasores invisibles y más o menos traviesos o malignos.

    Cuando el hombre conoce ya todo esto y, a fuerza de estudio y del ejercicio, logra depurar su YO interno, su AURA, o envoltura fluídica de la Cuarta Dimensión, se hace cada vez más luminosa y bella, porque las vibraciones de todo su ser van generando rayos de mayor pureza, esplendor y elevación, como los nimbos de gloría que envuelven a los santos. En tales condiciones los seres inferiores del Astral son rechazados automáticamente por el esplendor del aura, y no pueden tener acceso a la conciencia del sujeto, quedando fuera de su influencia todo el sistema neuro―cerebral de la persona y, por ende, sus pensamientos y acciones. De ahí la gran diferencia entre la conducta de unos y otros seres humanos, y la necesidad imperiosa de que los secretos de la Naturaleza y del Cosmos sean conocidos y difundidos a la mayor parte de nuestra humanidad. Pero, como en la Biblia se dice: ..."que tengan ojos para ver y oídos para oír..." mientras el nivel de evolución de cada individuo no alcance el promedio de altura, o madurez, que le permita comprender estas grandes verdades, su primitivismo lo llevará a caer en la esfera de influencia de los seres inferiores del mundo astral, que pululan en todos los planos más bajos de la Vida en el Universo por la misma afinidad vibratoria que atrae y junta a los semejantes, como en la vida material del mundo físico se juntan las persona afines en modo de pensar o de actuar. Esto corresponde a una de la grandes leyes de la Naturaleza, la Ley de Afinidad o de los Semejantes, que más adelante comentaremos al tratar sobre el grupo de Leyes que deben ser conocidas por todos cuantos deseen, sinceramente/avanzar con rapidez por el sendero de su autosuperación.


    CAPITULO VIII
    El Pasaporte para Ganímedes


    En anteriores capítulos manifesté que del grupo reunido en el Hogar, solamente nosotros, el israelita y el egipcio, nos preparamos para ser conducidos a Ganímedes. Los demás preferían continuar su vida en Janlitpur. Y esto hacía honor a la sabia y hermosa organización de aquel monasterio perdido en las soledades y el secreto de aquella minúscula colonia de nuestra Augusta, Antigua y Soberana Orden... Porque no es un lugar abierto a todos, ni un sitio específicamente dedicado a preparar voluntarios para el satélite de Júpiter. Ya dije al comienzo de este libro, que al sobrevolar las altas cumbres nevadas que rodean este valle, no se podían descubrir ni el monasterio ni el Hogar, cubiertos y disimulados por el follaje de los bosquecillos circundantes. Sólo bajando al nivel del suelo es que se ven los edificios, y esto ha protegido aquel lugar, durante siglos, de la curiosidad o de la ambición de muchos... ¿Quién podría suponer de los que pasaran por esas grandes alturas solitarias, que allá abajo, perdida en la enormidad de los Himalayas, palpita la vida y el sosiego de una reducida colonia de seres que prefieren alejarse de las locuras del mundo para lograr la paz y la felicidad de los altos niveles morales, mentales y físicos de la Vida...? Un sitio distante de todas las rutas aéreas comerciales, al que solo puede llegarse como lo hicimos nosotros o en helicóptero, amén del paso secreto utilizado en otros tiempos, es el refugio seguro, como todos, los de nuestra Orden, para el adiestramiento especial de quienes merecieron tal privilegio en diferentes épocas. Y al estar nuestra Orden en contacto directo con nuestros Hermanos Mayores de Ganímedes, no hubo inconveniente para que miembros de ella, como nuestros Hermanos ya mencionados, fuesen conducidos por Ovnis hasta ese lugar. Los otros tres, la española, O'Connor y la inglesa, eran discípulos escogidos por el Lama con toda su sabiduría, justicia y autoridad...



    Ya hemos conocido la historia de Maruja; la andaluza. Ahora, puede ser interesante la de Nancy, pese a su notable discreción, muchas veces rayaba en hermetismo. Con el correr de los meses y aprovechando la confianza que me brindaba mi continua cooperación en su trabajo de jardinería, pude ir conociendo muchos de los detalles de esa vida que, en su juventud, estuviera llena de amargas experiencias.

    De noble alcurnia, emparentada con familias de la rancia nobleza de Inglaterra, cuyo linaje se remontaba hasta los tiempos de Tudor, prefería siempre evitar mencionar su verdadero título y sus apellidos de cuna. Sobre este tema, guardaba silencio. Pero el Lama, con su acostumbrada discreción, me había asegurado que pertenecía a una de las más orgullosas casas de la vieja Escocia. Conducida a la Corte de Londres desde muy niña, había conocido en su adolescencia, a un muchacho hijo de nobles segundones y empobrecidos, de quien se enamoró con la fogosidad del primer amor. El le correspondía con igual devoción, pero sus padres se opusieron a la unión de los jóvenes por razones de dinero. Habían pensado para su hija un mejor partido y persiguieron a los enamorados, hostilizándolos y tratando de separarlos en toda forma. A tal punto llegó la severa oposición, que la muchacha fue retirada de la Corte y conducida nuevamente a Escocia, para alejarla en definitiva del doncel. Pasaron meses, en que Nancy sufrió a solas en el castillo de sus mayores, vigilada como un preso por su terco padre. Pero una mañana, que la vigilancia de éste le permitió pasear a caballo por el frondoso parque del feudo, su sorpresa fue tremenda al sentirse llamada por su nombre y ver aparecer, detrás de unos arbustos, a su amado pretendiente... La sorpresa dio paso a la emoción del encuentro y ambos se estrecharon en un beso de apasionada unión. Rápidamente le explicó él que había venido a buscarla dispuesto a todo, y que si ella lo aceptaba se fugarían juntos tratando de llegar, en secreto, hasta la costa en donde un amigo del muchacho le prometía conducirlos en un balandro hasta las costas de Francia.

    Eran los días en que se jugaba, en el Continente, la suerte del Segundo Imperio, bajo los tambaleantes dedos de Napoleón III, amenazado por la invasión prusiana. Los jóvenes decidieron hacerlo, confiando pasar inadvertidos en aquel país, ante la confusión ocasionada por el arrollador avance de los germanos.

    Así, aprovechando los pocos momentos en que ella conseguía dar un furtivo paseo a caballo, los enamorados tuvieron varios encuentros y acordaron el plan de fuga para una obscura noche sin luna. El, aprovechando de las sombras y el reposo nocturno, llegaría hasta el castillo y trataría de escalar el muro para poder alcanzarle a ella, una escala de cuerdas con que pudiese bajar, y luego huirían en el caballo de él escondido entre el bosque vecino.

    Tal como lo pensaron prepararon los detalles y aguardaron la noche propicia. Días después se presentó la oportunidad. Era una noche lóbrega y de fuerte viento que aullaba entre los árboles del parque. Nancy, pretextando cansancio y frío, se había retirado temprano a su alcoba. Al mediar las horas, cuando ya todos dormían, pudo escuchar el ulular de un búho, señal convenida con su novio. Abrió lentamente la ventana y entre las sombras logró distinguir el bulto cauteloso que se escondía, tres pisos bajo el ventanal. Arrojó a su galán una cuerda formada por varias sábanas anudadas, y éste ató a ella una larga soga de nudos. La muchacha izó la improvisada escala y amarró el extremo a un viejo clavo de sujetar cortinas en el marco de la ventana. Pero vino lo peor: que ella no tenía práctica en tales menesteres y sentía un miedo cerval a deslizarse hacia el vacío desde tanta altura y en una noche tan sombría y con el viento que agitaba la cuerda sin cesar. No podían hablarse por temor a ser descubiertos y Nancy, sentada en el alféizar del ventanal no se atrevía a descender. El mozo al darse cuenta de la situación, optó por subir para animarla. Estaba ya por llegar hasta ella cuando sonó un crujido en la madera del marco y el grueso clavo que sujetaba la cuerda saltó al vacío, con escala y todo, y ella lanzó un grito de espanto...

    Pocos, minutos más tardé el castillo entero estaba en movimiento. Sus padres habían acudido a los gritos desesperados de la joven y la servidumbre corría para averiguar qué pasaba fuera. Alumbrándose con linternas, algunos criados llegaron hasta el sitio en que cayera el muchacho. Estaba inconsciente y le manaba abundante sangre de una herida en el cráneo. Al ser entrado en hombros se retorció como en una convulsión y dejó de respirar: tenía la cabeza destrozada y parte de la masa encefálica se escurría con la sangre...

    La tragedia afectó de tal manera a la joven,* que tuvo que ser conducida a Londres y guardar cama y tratamiento médico por varios meses... Después, el tiempo fue haciendo su labor de bálsamo. Pasaron algunos años y, al fin conoció en la Corte al que sería su esposo. Esta vez era un hijo de familia rica y sus padres muy bien vinculados: él, miembro de la Cámara de los Lores; ella, dama de honor de la reina Victoria. El novio era simpático, amable y muy entretenido. Un tipo de aquellos que triunfan en los salones de la alta sociedad, y por lo mismo, solicitado por las mujeres. La buena acogida de los padres de Nancy favoreció el romance y meses después se casaban con toda la pompa tradicional de la vieja nobleza de la Gran Bretaña. Los primeros tiempos fueron alegres y dichosos, pero con los años comenzaron los problemas. Ella no podía tener hijos, y el marido, hombre buenmozo y de gran mundo, ansiaba tener un heredero. Poco a poco, las sombras del desencanto iban interponiéndose entre ellos. Cada vez eran más largos los días de alejamiento que, con un pretexto u otro, buscaba su cónyuge, y las labores oficiales de ella, como dama de la Reina, no bastaban a mitigar su preocupación constante. Su carácter se tornaba cada vez más melancólico, a tal punto, que no pasó inadvertido para la Soberana. Ante las repetidas preguntas al respecto que le hiciera Victoria, no tuvo otro remedio que confesarle el motivo de su desasosiego. Se habla enterado que su esposo mantenía una amante, con la que viajaba al campo frecuentemente. La Reina le demostraba afectuosa predilección, y al enterarse, quiso intervenir. Ella le había rogado no hacerlo. Pero las cosas fueron de mal en peor. El marido llegó a despreocuparse por completo de su legítimo matrimonio; con todo descaro hacía público alarde de su donjuanesca conducta, y ello colmó la paciencia de la Soberana, quien lo hizo llamar para amonestarlo.

    Ante la real actitud, el hombre estalló. Olvidando toda consideración a su clase y a su honor, se portó con Nancy cual el más vulgar y matonesco hijo de vecino: la misma noche, de regreso de la cita real, la insultó y vejó, declarándola que estaba ya harto de ella, y en un acceso de furor llegó has―la a golpearla con excesiva crueldad. Y eso no fue todo. Al día siguiente, hizo preparar sus valijas y se marchó a vivir fuera de Londres en una casa de campo en donde instaló a la querida. Como el escándalo trascendiera,―la Reina Victoria, a modo de castigo, lo destinó a una lejana guarnición en la India, en la esperanza de separarlo de su amante, a la que también había amonestado aparte.

    Pero de nada sirvió todo ese cambió. En su dorado destierro de militar, aumentó su afición por el licor y, un día, Nancy, tuvo la triste sorpresa de encontrar á su marido en la cama de su propia casa con la otra mujer. Esto determinó una nueva explosión de furor, del cónyuge, que la abofeteó en presencia de la rival... Aquella noche, desesperada, intentó suicidarse. El veneno habría surtido sus efectos de no mediar una circunstancia providencial. Tenía una criada hindú que le había tomado gran afecto, viéndola llorar de continuo. La muchacha la acompañaba a todas partes y esa noche, como si presagiase algo, se había ocultado tras las cortinas de la alcoba. Al ver que apuraba el contenido del frasco de veneno, salió corriendo para impedirlo. Ya el tóxico estaba en el estómago y la joven corrió despavorida en busca de ayuda. En el despacho de su marido se encontraba, entonces, Rahmojan Dumpbahar consultando unos asuntos privados de su lamasterio. A los gritos de la hindú, acudieron todos y, consternados por la noticia, el Lama pidió le permitieran asistir a la presunta suicida... '

    Está de más decir que con su ayuda se conminó el peligro.

    ―Ese fue el comienzo de nuestra larga amistad ―nos comentó la inglesa, la tarde en que, bebiendo una taza de té, terminaba de narrarnos su turbulenta crisis de esos tiempos―. Después, regresé a Inglaterra y, traté de separarme de mi marido. Pero los convencionalismos de la Corte pesaban sobre mí y sobre mis ancianos padres. Tuve que resignarme y continuar aparentando una vida frívola que detestaba. La hipocresía y el egoísmo me rodeaban y sólo pude soportar dos años más aquel infierno. Mi esposo continuaba en la India y quienes lo habían visitado me dijeron que se había convertido en un borracho empedernido. El Maestro Dumpbahar pasaba una temporada de estudios en Londres y nos visitaba con frecuencia a mis padres y a mí. Un día llegó la noticia de su muerte en un accidente del servicio. Quedaba sola con mis ancianos. Al año siguiente falleció mi padre y año y medio después mi madre.

    Me sentí desolada. La vida me hastiaba. Una terrible neurastenia se había apoderado de mí. La confianza que me inspirara el Lama fue lo único que evitó un nuevo intento de suicidio. No tuve ambages para confesarle que deseaba acabar con mi existencia. Y, en tales circunstancias, sintiéndome enferma del alma y del cuerpo, ya que, por entonces experimentaba síntomas extraños y dolores en todo el cuerpo, el Maestro me propuso venir con él a Janlitpur.

    Me dijo que estaba padeciendo de un cáncer incipiente, fruto de mis largos trastornos psíquicos y nerviosos; pero que en este lugar cambiarla mi vida por completo, y adquiriría una nueva salud desconocida en ese mundo torturado por la falsedad y el egoísmo de los hombres...

    Y levantándose del asiento hizo un ademán como si alejara de su mente una larga pesadilla.

    ―De eso han pasado, ya, cien años ―dijo, cual si hablara consigo misma―... y el milagro se ha cumplido...


    ***


    Quienes lean este libro en busca de lecciones prácticas de autosuperación, pueden preguntar quizás, qué relación habría entre un positivo adiestramiento en tal sentido, y las breves historias personales de mis compañeros en el Hogar de Janlitpur. En apariencia, muy poco o nada. Pero si son observadores, y analizan pacientemente cada una de esas sintéticas reseñas, encontrarán la enseñanza oculta en ellas, la moraleja o mensaje que esas vidas relatadas con tanta concisión, nos dan para comparar lo que estamos acostumbrados a ver, a cada paso, en este mundo, y lo que se obtiene con la metódica y sabia práctica de las normas de vida en un ambiente o mundo organizado en conformidad con el equilibrio y la armonía de la Leyes cósmicas de la Naturaleza. Y para ello no es menester abandonar la Tierra emigrando a lejanos mundos, porque en éste, igualmente, es posible encontrar la Paz y la Felicidad, cuando se cumple con esas leyes y se vive en un medio en donde reinen la Armonía, la Pureza y el Amor...

    Esto es lo que buscan implantar en nuestro planeta aquellos habitantes de Ganímedes que periódicamente nos visitan. Ya lo expuse en mi libro anterior y debo recordarlo ahora. Ellos, como ejecutores del PLAN CÓSMICO, desean conseguir que en la Tierra se prepare las nuevas condiciones de vida y de cultura capaces de permitir que la promesa Crística tenga su realización, una vez desarraigados de este mundo todos los males que lo aquejan, todas las causas de desequilibrio y de sufrimiento que, por la ignorancia general, torturan y destruyen a sus habitantes. Pero, en aquellos pocos seres que, en distintas épocas y lugares, pudieron aislarse del contaminado ambiente, viviendo una comunidad fraternal bajo el signo del AMOR, en esos, muy escasos sitios, pudo y puede vivirse en condiciones paradisíacas... Lamentablemente esto no sucede por lo común en la Tierra, y de ahí que tales seres o instituciones tuvieran que protegerse, adecuada y sabiamente, de la contaminación externa. Por tal razón, como defensa legítima contra cualquier forma de mal exterior, es que las escuelas ocultas de todos los tiempos debieron encerrarse en el secreto dé sus reglas y en el hermetismo de sus lugares de reunión y convivencia... Y nuestra Orden, la más antigua de todas, no podía ser una excepción.

    Es por eso también, que desde hace muchos siglos nuestros Hermanos de la Quien, en sus niveles más altos de la Jerarquía, estuvieron en contacto directo con sus Hermanos Instructores de los mundos o planos superiores, y con los Hermanos de Ganímedes. Siempre en misiones de PAZ y de AMOR...

    Porque la Paz interior y el Amor supremo, son, en verdad, el "pasaporte" que exigen, los habitantes del gran satélite de Júpiter a quienes ambicionen llegar hasta su mundo. No importa mayormente, que la cultura general del aspirante sea muy elevada y completa, que pueda ser un exponente de la sabiduría terrenal en los diferentes campos de la ciencia o de la técnica. Si no es un ser puro, de alma limpia, como dice el vulgo, por mucho que sepa en cualquier materia de la cultura terrenal, no puede entrar en ese mundo superior. En cambio, los "limpios de corazón" mencionados en la Biblia; aquéllos de "las blancas vestiduras del Reino" a que se refiere en el Apocalipsis y en el Evangelio de San Mateo, Cap. 25, al hablar del Juicio Final, ésos sí pueden ingresar a su mundo, porque llevan consigo el "pasaporte" exigido: la pureza de corazón y de pensamiento... Lo demás, pueden aprenderlo allá... Y es fácil comprender tos sabios motivos de tal discriminación: Tas luces de la ciencia y de la técnica, del estudio― especializado en todos y cada uno de los múltiples terrenos del saber humano, pueden hacer de un sujeto un sabio de la Tierra. Pero eso no implica el que tal sujeto sea, también, un inmoral, un vicioso, un tirano, un egoísta, un lúbrico, un avaro... en fin, un individuo dominado por una o varias de las comunes pasiones que enferman el alma humana. ¡Cuántos casos, como éste nos da la Historia! Y ¿puede pensarse que un hombre así, al ingresar en un mundo de paz y de armonía no llevaría los gérmenes del desequilibrio, no contaminaría el ambiente con sus malignas vibraciones, no sería rechazado automáticamente por esas mismas vibraciones contrarias, como se rechaza, acá en la Tierra a los portadores del virus de una epidemia leal, aislándolos y sometiéndolos a la cuarentena y el tratamiento específico, en defensa de un país o de una ciudad?...

    Con cuánta mayor razón, dentro de un mundo, de una humanidad y una civilización tan superiores a lo nuestro en las actuales condiciones... Además, para los conocedores de estas ciencias, para quienes poseen el profundo conocimiento de la ley de vibraciones del Cosmos y las leyes dé afinidad o rechazo cósmicas, no escapa la reacción inmediata que en determinados planos puede experimentar un ser cuyas vibraciones sean muy distantes, en la escala de frecuencias, de las vibraciones dominantes en un ambiente muy distinto al suyo... Esto ya lo saben nuestros físicos modernos.

    Por todo ello es preciso lograr, antes que nada la necesaria pureza de espíritu, o sea la limpidez de nuestra alma, que genera, automáticamente, la limpidez, esplendor y belleza de nuestra AURA, que no otra cosa es el simbólico "pasaporte" que buscan los Hermanos de Ganímedes en sus constantes observaciones sobre todos los lugares habitados de este mundo...


    CAPITULO IX
    Leyes de la Naturaleza que Debemos Conocer


    Entre todas las leyes que rigen el Cosmos, o sea el Universo Integral ―visible e invisible― la primera debe ser, y de hecho lo es, LA LEY ME AMOR. Ley de la atracción y de la unión de todos los seres y de todos los cuerpos. Es la ley de la CREACIÓN por la que todo existe y sin la cual sólo sería el caos. Es la ley de la UNION y la ARMONÍA. Por ella existen tos mundos, los sistemas estelares, las nebulosas y galaxias. Ella norma las relaciones de los seres que permiten la continuidad de las especies en que se manifiesta la Vida. Ella rige la atracción de los elementos en la conformación de las substancias y los cuerpos para los prodigios de la Química. Es la que dirige las fuerzas que llevan a la Unidad del Todo. La que interviene en la fuerza centrípeta que atrae a los astros en la unión de sus sistemas... La que lleva, igualmente, en los átomos a la formación de las moléculas, base fundamental de todos los cuerpos, de todas las combinaciones que permiten la existencia de los reinos de la afinidad, fuerza creadora que construye y modifica. Entre los animales gobierna los instintos y preserva de la separación y la extinción de la especie, Y en la humanidad es la simpatía, que atrae a los irnos y a los otros, que los lleva a juntarse, a fomentar el cariño, la confraternidad, la abnegación, el altruismo hasta llegar al heroísmo en el sacrificio por amor al prójimo...



    El que también exista la repulsión (el odio, los rencores, la destrucción y la muerte) no implica la invalidez ni la inexistencia de la Ley de Amor. Ello se debe a la coexistencia de otra de las leyes principales del Cosmos: La de los contrarios, o de las fuerzas antagónicas del Universo, que más adelante trataremos.

    En segundo lugar hemos de tener en cuenta LA LEY CÓSMICA DEL MOVIMIENTO o Ley de Vibración Universal.― El Universo es Vibración, porque la vida es movimiento. Lo contrario, o el reposo absoluto, equivalen a la muerte, o sea la inercia. Pero al no existir el movimiento continuó absoluto, la vida se manifiesta en un constante movimiento alternado con reposo relativo para mantener y recuperar el desgaste de las fuerzas en tensión. Por eso vemos la vigilia y el sueño, el día y la noche, el descanso y el trabajo, los ciclos de existencia visible e invisible, la vida y la muerte, la luz y las tinieblas en la rotación de los astros, como en los mundos microscópicos o pequeños, en la inmensidad del Cosmos, vibran (o se mueven) las ondas de luz, de sonido y las frecuencias de la electricidad o el magnetismo en su variadísima amplitud... Sin esta Ley sería incomprensible, también, la existencia de los mundos y de sus variados habitantes en todos los confines del Universo.

    Luego hemos de conocer la LEY DE EVOLUCIÓN o de Pluralidad de Existencias, que implica la marcha inexorable de todo ser vivo en demanda, o aspiración, de niveles y formas cada vez más adelantadas, superiores, más perfectas. Es la ley, que junto con la Ley del Amor, y con la de Movimiento o Vibración, conduce a todos los seres vivientes desde las más primitivas formas, desde los niveles más ínfimos, hasta los más avanzados. Es la que impulsa al Hombre a salir del primitivismo, marchando adelante en la escala del Progreso, en busca de la superación, por su propia conveniencia, y por latente deseo de mejorar su vida, ascendiendo los niveles que han de llevarlo hacia las cumbres del mejoramiento gradual, en su larga peregrinación por alcanzar la suprema gloria y la felicidad...

    La evolución, o marcha continua a través de la Vida también nos ofrece el ejemplo de su íntima relación con las dos leyes mencionadas anteriormente, pues la de Amor se une a ella para estimular el deseo de mejorar, de perfeccionar todo cuanto rodea y forma parte de la vida personal de cada ser. Y la ley de Movimiento regula esa marcha y llega a normarla en ciclos que requieren de la actividad y del reposo en todos los niveles y en todas las frecuencias vibratorias. Pero como los cuerpos o formas en que se manifiesta la vida, no pueden ser eternos, por el natural desgaste del uso y del trabajo, cuando un cuerpo o forma ha llegado al límite de su rendimiento, debe ser desechado. Esto es la Muerte, y el mecanismo que sigue la evolución para asegurar el desarrollo ininterrumpido del ser, en intelecto, en psiquismo y en constitución física y corpórea, para esa meta de máxima perfección sólo puede conseguirse con la utilización de nuevos cuerpos, formas y organismos de los distintos planos que conforman al ser integral. Y para ello se requiere de ciclos en dónde se alternan la Vida y la Muerte, para permitir al espíritu inmortal, nuevas experiencias y nuevas lecciones de la Vida hasta la suprema perfección... Todo este proceso ha sido explicado en detalle en el libro anterior, "YO VISITE GANIMEDES...", lo que me releva de mayores explicaciones en esta obra, pues se supone que el lector conozca ya el primero, sin el cual no podría comprender mucho de lo que en el presente se refiere.

    Otra es la LEY DE LA ARMONÍA, o de La Adecuada Relación entre las Partes y el Todo. Esta Ley nos enseña cómo todo en el Universo requiere de la equilibrada y armónica función entre las partes y el conjunto, entre tos miembros, órganos o diferentes elementos que constituyen un mecanismo, una institución, un sistema, un TODO, en general. Sin esa armonía, sin ese regular y justo comportamiento de las partes a la finalidad y justeza de funciones del conjunto, nada puede tener un fin eficaz y perfecto. La Naturaleza nos lo prueba a cada paso: en los campos de la sociología, o de la política, si los distintos elementos de una sociedad o de un partido, marchan cada uno egoístamente por su lado, según sus propios intereses o inclinaciones, sin armonizar su trabajo y sus ideas, esa sociedad, ese partido, o institución; cualquiera, no puede subsistir, se destruye, muere.

    Lo mismo vemos en el terreno de la biología: Si las partes constitutivas de un organismo, de un ser, de un sistema, no funcionan equilibrada y armónicamente, cooperando a la función y plan total, ese organismo, ese conjunto, ese ser se trastorna hasta destruirse. El cuerpo humano es un perfecto exponente de la necesidad imperiosa de esta ley, por la que cada parte, cada porción, cada órgano, debe trabajar, cooperar a la armonía del todo, sin lo cual sobreviene la enfermedad y la muerte...

    En la música, por ejemplo, la ley de la armonía se manifiesta de manera clarísima. Quienes sepan de música comprenderán qué la armonía estriba en el orden, proporción, combinación y medida según el tiempo y espacio de las partes, o notas, con el conjunto total de la partitura... Y para que una orquesta pueda ejecutar acertadamente la composición de un músico, requiere de la ordenada intervención de cada instrumento, según los tiempos y el compás, bajo la dirección del director que controla la justa participación de cada uno en el conjunto total, o concierto.'

    La marcha general de las nebulosas y galaxias en la inmensidad del Cosmos, nos da la más formidable prueba de la presencia de esta ley universal. ¿Podríamos imaginar el magno concierto de los mundos que giran por millones en los insondables terrenos que la astronomía nos muestra, sin un perfecto ordenamiento en que cada astro mantenga su equilibrada posición en el todo? Sin la ley de la Armonía Universal, no existiría el Universo...

    Ahora, veamos otra Ley: LA DE LOS CONTRARIOS, o Ley de los OPUESTOS COMPLEMENTARIOS. ―Nada puede existir en d Universo sin su contrario, o sea su opuesto que lo complementa. ¿Cómo podríamos apreciar o conocer el BIEN si no existiera el MAL? ¿Podría comprenderse, la sombra si no existiera la luz?... Todo movimiento presupone la existencia de dos fuerzas contrarias: la centrífuga y la centrípeta, sin las cuales no existiría la vibración y ya sabemos que el Universo es Vibración... Si meditamos en esta gran verdad, encontraremos la comprobación de que la Ley de Los Contrarios está presente en todo lo que existe: La vida y la muerte; la verdad y la mentira; la virtud y el vicio, ¿podrían existir sin que existiera lo contrario que pone de manifiesto su existencia? ¿Cómo podríamos apreciar la verdad de no existir la mentira? ¿Qué concepto tendríamos del DIA si no existiera LA NOCHE? ¿Y qué opinión habría de la salud de no existir la enfermedad?... Los ejemplos pueden llegar a lo infinito si vamos meditando cómo es cierto que no puede existir nada si no existe su opuesto que lo complementa en la manifestación de su existencia...

    Otra de las más importantes leyes de la Naturaleza es la LEY DE CAUSAS Y EFECTOS o de Acción y Reacción.

    Todos los actos o fenómenos de la vida tienen una causa, y generan, a su vez un efecto o reacción automática de la Naturaleza. Esta ley natural nos demuestra que nada es casual sino causal en el Universo. La casualidad supondría que algo pueda existir sin haber tenido una causa de su existencia, y ello equivaldría a aceptar que algo ha salido de la Nada; pero el Universo o la Naturaleza nos están demostrando que la nada no existe, porque hasta el mismo vacío espacial interastral no es vacío absoluto porque en él existen y circulan todas las ondas o vibraciones que se trasmiten de un astro a otro en ese océano de la vida que es el Cosmos.

    Esta ley nos lleva, por tanto, a la conclusión de la existencia de DIOS como CAUSA primordial del COSMOS y del Universo pues si no existiera esa causa primigenia, todo habría salido de la nada; pero si la NADA no existe ¿cómo podría generar a TODO?...

    Y esta ley nos demuestra, también, la justicia inmanente del Creador en toda la Creación; porque si todo efecto, proviene de una causa, todo lo que hacemos o pensamos ha de generar sus correspondientes acciones o pensamientos de reacción, matemáticamente realizados, como todo dentro del automatismo de acción y reacción en la Naturaleza. En otras palabras, que todo lo que cosechamos será el fruto natural de lo que sembremos... Y ahí está la explicación que nos lleva a comprender esa maravillosa y sapientísima Justicia Divina que a todos les da según sus obras, sus pensamientos, sus emociones y ambiciones... Y justifica, igualmente; los resultados benéficos o maléficos de toda una existencia, que no podemos achacar a Dios, pues EL nos ha dejado, con nuestro libre albedrío, elegir entre tal o cual acción, entre este o aquel modo de pensar o de actuar, y la conducta de cada uno es el fruto natural de su mayor o menor grado de evolución en la maravillosa "escala" de los valores o niveles de la Vida.

    De tal manera, nadie debe quejarse de su suerte ni protestar contra la Divina Providencia por los sufrimientos o desgracias que lo aflijan, pues son los directos resultados de lo que uno va sembrando en su camino. Si sembramos odio, crueldad y egoísmo, no vamos a pensar en cosechar amor, dulzura y abnegación para con nosotros... Si actuamos con ignorancia, no esperemos que la naturaleza nos responda con frutos de sabiduría. Y si nuestra ceguera sobre todas estas leyes naturales nos lleva a cometer errores y delitos, no vamos a pretender que la vida nos premie y nos ensalce. Es justo y lógico esperar que los resultados de cada paso nuestro sean las consecuencias directas de lo que hemos hecho. Y esto, más tarde o más temprano, según la fuerza o la importancia de los hechos, redundará en beneficio o desgracia para su autor.

    Pero aún hay más en esta Ley de Causas y Efectos: su influencia y acción en todo el Cosmos persiste, naturalmente, en los diferentes planos de la Vida, en esos otros mundos invisibles en donde se desarrolla nuestra vida psíquica, mental y espiritual, después del sepulcro. En nuestro mensaje anterior "YO VISITE GANIMEDES...", se ha explicado con amplitud la mecánica de ese proceso al tratar de la Cuarta Dimensión―y de la Reencarnación. Es lógico y justo que el espíritu, el YO SUPREMO, para avanzar en la senda del progreso, de la superación integral hacia la suprema perfección y felicidad eternas, requiere de muchas encarnaciones, de muchas manifestaciones de la vida en la materia, sin las cuales no podría abarcar la sabiduría total de todas las formas de existencia en la insondable magnitud del Universo. Y eso no puede lograrse en una sola etapa de manifestación, o involución en los planos de la materia o vida física. Al tener que hacerlo, muchas veces, como se ha explicado en mi primer libro, la ley de Causas y Efectos sigue actuando, naturalmente, sobre cada uno, y muchas de las causas que, por su naturaleza, no han podido obtener el completo ajuste de sus reacciones en la existencia anterior, lo hacen por la fuerza de esta Ley en posteriores encarnaciones. Eso explica todas las desigualdades humanas, todos los diferentes estados o posiciones del ser con respecto a su relación con los demás. Los distintos grados o niveles de vida. Las diferentes cualidades o facultades innatas. La astronómica variedad de caracteres y de potencialidades entre unos y otros seres humanos. Todo ello no esotra cosa que el fruta correspondiente a lo que cada uno ha sembrado y cosechado en existencias pasadas. Y si ha dejado al partir al "más allá" ―como el vulgo llama a los mundos invisibles para el ojo humano―deudas o compromisos pendientes, también en su regreso a la materia, deberá pagarlas; y las formas de saldar las cuentas de la Vida en la Naturaleza, o Cosmos, son tan variadas y extensas como lo son también todas las formas o modos de errar o delinquir en la insondable magnitud de la Creación...


    ***


    Por último veremos, entre las muchas otras leyes de la Naturaleza, la LEY DE SELECCIÓN Y JERARQUÍA.

    En la sinuosa y dura marcha que la Vida impone a todo ser viviente, muy especialmente al Hombre, sé opera una constante selección entre los más hábiles y fuertes, entre los mejor dotados y los menos, entre los más inteligentes o más torpes. De allí resultan las diversas posiciones y la obligatoria selección de los mejores para todos los puestos o situaciones de esa misma vida, ley que norma la promoción y ascenso de todos los seres en los diferentes planos y mundos que pueblan el Universo. Esto es, también, el proceso regulado por la Ley de Evolución, en consuno con esta, de Selección y Jerarquía. Es lo que nos muestra el estudio y la experiencia de todos los seres vivos, desde las más ínfimas especies, hasta los más inteligentes y elevados especimenes que pueblan la inmensidad de mundos en los dilatados confines del Cosmos...

    La selección es constante, rígida, ineludible. Y conlleva, en sí misma, la necesidad de dirección y mando. Lo superior subordina a lo inferior, en todos los niveles de la VIDA, en todos los campos del saber, en todas las manifestaciones de existencia. Y ello es la base fundamental de la Jerarquía, en todos los aspectos de esa misma Vida. La autoridad que confiere un nivel más elevado debe ser respetada por quienes se encuentran en posición inferior. Esto norma las relaciones entre los reinos de la Naturaleza, y las relaciones y. actitudes entre los diversos seres que pueblan la Creación. Se observa, por el estudioso, en la correlación de planos y mundos; y cuando el hombre llega a desarrollar el sexto sentido la clarividencia y clariaudiencia comprueba que esta Ley rige, también, en todos los niveles de los mundos invisibles, al apreciar cómo se manifiesta en las diversas jerarquías de entidades que los pueblan...

    Su fuerza y fatalismo no puede ser ignorada ni menos evitada por nadie. Por ello, en los terrenos de la sociología y de la política, siempre los conatos de rebeldía han terminado por demostrar la ineludible influencia de esta ley de la Naturaleza, porque del desorden o caos momentáneo, siempre surge, al cabo, el nuevo líder o los nuevos jefes. La humanidad no puede sustraerse a las fuerzas de la Naturaleza, porque esas fuerzas la dirigen y gobiernan... Y ello nos prueba, una vez más, la Suprema Causa o Ser, al que, en todas partes y en todos los idiomas, se ¡LE HA DENOMINADO DIOS...!


    CAPITULO X
    La Orden Más Antigua y Hermética del Mundo


    En los centenares de cartas que mis Hermanos y yo hemos recibido de todas partes, la mayoría se interesa por comunicarse, en alguna forma, con nuestra Orden. Tengo que pedir a todos ellos que me comprendan y disculpen de no poder satisfacer este noble anhelo, por las razones que se desprenden del contenido de este capítulo que, en cierta manera, ha de ser la respuesta a todos ellos.



    En primer lugar, como lo hago en el Prólogo, quiero satisfacer ese deseo de mejoramiento, de superación de muchos, poniendo en sus manos este nuevo mensaje que lleva los conocimientos y la práctica de las lecciones que estoy recibiendo, para que ellos, también, puedan conocerlas, practicarlas y aprovecharlas. Pero no he podido, ni puedo, dirigirme personalmente a todos y cada uno, por la misma razón que motiva este nuevo libro: Me he apartado del mundo, de la vida de relación con todo lo que basta ahora era nuestro mundo en común, para cumplir, con los míos, el plan trazado en conformidad con mis maestros superiores para estar en condiciones favorables, según sus exigencias, de viajar a ese otro mundo maravilloso de nuestro sistema solar. Y ello implica necesidad de aislamiento y de disciplina de observación de normas y reglas que no podemos romper. Por eso es que escribo este libro como respuesta fraterna a todos vosotros.

    Y en segundo lugar, a los que específicamente manifestaran deseos de vincularse con nuestra Orden, dedico este capítulo para que puedan sacar sus propias conclusiones, dentro de lo que me está permitido revelar sobre Ella...

    Al decir que es la más antigua y hermética de todas las Ordenes Esotéricas del Mundo, debo explicarlo. Y para ello, he de remontarme a las épocas lejanas del inicio de las más antiguas civilizaciones pertenecientes al Gran Ciclo evolutivo, o Revolución Cósmica a que corresponde nuestra era actual. Me refiero a ese período de 28.791 años que termina el año 2.001 de nuestra etapa última conocida por la Era Cristiana en los calendarios modernos. Y en este lapso no tenemos datos concretos de una civilización más antigua que la del Egipto de los Faraones, porque la etapa atlante, muy anterior en el tiempo, aunque dejó muchas huellas, no podemos investigarla al detalle por haberse perdido en la noche milenaria del pasado al sumergirse en las profundidades del Océano Atlántico.

    ―Es por tanto, en el Egipto, que se inicia la historia oficial de nuestra actual civilización, y por ende la evolución conocida por todos los pueblos de la Tierra en un lapso de más o menos 10.000 años. Y en tal período, todas las escuelas iniciáticas o de misterios, como antiguamente se llamaban, nacen como las ramas de un árbol, del poderoso tronco arraigado en el Egipto. Es en las riberas del Nilo donde florecen los primeros conocimientos esotéricos, las primeras nociones de la ciencia hasta hace poco denominada "oculta" por la necesidad de guardar sus secretos y defender a sus poseedores de la terrible ignorancia, del fanatismo feroz y de la incomprensión general, que, hasta hoy mismo, ha ridiculizado y perseguido a los sabios... Ejemplos hay por miles en la larga historia humana. Y a cada paso, todavía en esta época de los magnos descubrimientos y de la salida del Hombre a la conquista de los espacios siderales, vemos' con» se ridiculiza y veja a quienes se atreven a revelar noticias o conocimientos de campos aún inexplorados, sólo por el ancestral defecto de nuestra humanidad en no aceptar lo que no se le demuestre con sus propios medios de análisis y por sus propios métodos... Y en los terrenos de las dimensiones superiores a la tercera que en este mundo conocemos, es imposible la demostración directa que requiere de sentidos e instrumentos correspondientes a la vida en la Cuarta Dimensión, o a planos superiores al Mundo Astral.

    Cuando el antiguo Egipcio ingresa en la Historia o sea la sucesión de hechos aceptados oficialmente por esta humanidad― ya en el valle del Nilo existían una organización y un pueblo con una civilización muy avanzada. Grandes ciudades, magníficos templos y majestuosos monumentos se levantaban en las orillas del Nilo, mucho antes que Menes, el fundador de la primera dinastía de Faraones, reuniera bajo su cetro a todos los jefes militares de distrito ―algo así como los caballeros feudales de la Edad Media― estableciendo la unificación del Egipto y el trono de sus reyes, que se extendería a un largo período de sesenta siglos aproximadamente.

    Pero cuando esto sucedió, la historia del Egipto ya contaba más de dos mil años; siglos en que su civilización había ido floreciendo bajo un sistema de gobierno teocrático encabezado por una casta sacerdotal heredera del poder celestial "de los Dioses" que bajaron del "Reino Divino" para enseñar y gobernar a los hombres, según rezan los viejos papiros y las pétreas inscripciones de esas épocas. Fue la etapa del gobierno de los Shesu―Hor, o mensajeros de Horas, que se decían receptores de la sabiduría divina y de las órdenes del Cielo...

    En las viejas crónicas de esos tiempos se menciona el descenso de "dioses" que iniciaron la cultura y civilización en las orillas del gran río, para dar al mundo su sabiduría y ayudar a los hombres en un sendero de vida elevada que les permitiera avanzar hacia la superación y los convirtiera en hijos 'de Dios... De esto se ha hablado en detalle en mi libro anterior varias veces mencionado. Es lógico pensar ―como en las revelaciones de "YO VISITE GANIMEDES..." se informa― que fueron extraterrestres tos seres considerados por los egipcios de la prehistoria con» "dioses". Y los habitantes de Ganímedes lo han manifestado así: que fueron ellos quienes, primero desviaron el Nilo, para permitir que floreciera allí esa gran civilización, y luego formaron una clase de sabios sacerdotes para delegar en éstos sus labores de instrucción y mando.

    Todo eso, que figura en las antiquísimas crónicas, muy anteriores a las épocas de los primeros Faraones, confirma la verdad histórica de una etapa considerada legendaria y fabulosa. Pero hoy que los superhombres de Ganímedes han declarado, categóricamente haber sido ellos los autores de todo ese asombroso florecimiento cultural, demostrado por, los grandes monumentos que hasta ahora causan el asombro de los ingenieros, en algunos casos, no cabe llamar "leyenda" a lo manifestado por los viejos escribas de esos tiempos. El traslado obligatorio de monolíticos monumentos como los colosos de Memnón, que pese a todo el adelanto moderno, no pudieron ser cambiados de sitio sino cortándolos en trozos, cuando hubo que retirarlos del Valle de los Reyes, al construirse la Represa de Asuán, nos prueba que los egipcios contaron con ayuda de tal magnitud, para ciertas construcciones, que ni las más poderosas y gigantes grúas modernas, empleadas hoy para la construcción de la mencionada represa, fueron capaces de realizar un trabajo ejecutado miles de años antes por los egipcios. Y hay que tener en cuenta que dichos colosos de piedra corresponden a una época muy posterior al período llamado "legendario" por los escépticos...

    Y, entrando en materia, debemos tener presente que al iniciarse la era faraónica por el primer Rey Menes, ya existía en el Valle de Gizeh la misteriosa y formidable Esfinge. Este enorme monumento de granito rojo, que ha intrigado a la humanidad a través de ocho mil años, fue construido en ese lugar, por entonces completamente desierto, para coronar un templo y un santuario secreto, con todas sus amplísimas dependencias, dedicados a la escuela de misterios, sede oculta de los estudios iniciaticos en donde se preparaba a los sacerdotes elegidos para gobernar aquel país en los primeros tiempos, bajo la dirección de los maestros extraterrestres, sucesores de Hermes Trismegisto.

    Es la revelación que hicieran sobre el misterio de la Esfinge, los superhombres de Ganímedes. Y ese fue en el nuevo período de florecimiento de la civilización correspondiente a este ciclo, la primera Orden o Fraternidad esotérica, cuna y madre de muchas otras que al correr de los siglos, se extendieron por el mundo. El gran misterio de que se rodeaban sus miembros, que podía llegar hasta la muerte impidió que se conociera su nombre y el secreto de sus reuniones. Pero con el transcurso del tiempo en las riberas, del Nilo comenzó a difundirse temerosamente el nombré que las gentes daban a los miembros de esa hermandad secreta, a quienes no podían conocer personalmente, pero a los cuales se referían, dentro de la más sigilosa discreción, con» si se hablase de figuras fantasmas, y ese nombre popular y misteriosamente comentado, fue el de "HERMANOS DE LA ESFINGE"...

    Esta poderosa organización, de la que salían, al principio, los gobernantes teocráticos del período de los Shesu―Hor, extendió su influencia a todos los confines del imperio, y más allá hasta las tierras de la Nubia y el Sudán. Del templo oculto de la Esfinge partían los grandes iniciados que se destinaba al gobierno del país del Nilo en aquellos lejanos tiempos. Y cuando, tras una larga etapa de guerras y conflictos suscitados por los "monarcas" o jefes, militares de distrito, en su afán por dominar a los grandes sacerdotes―reyes, culminó esa época al fundar Menes la unión de todo Egipto bajo su cetro, los Hermanos de la Esfinge, en su acostumbrado hermetismo, continuaron en secreto ejerciendo su misterioso poder sobre la mayoría de los Faraones, hasta los tiempos de la decadencia de las últimas dinastías.

    Pero la sabiduría y poder de esa hermandad oculta no se redujo solamente a la clase sacerdotal. Con el correr de los siglos, milenios más tarde, fueron miembros de aquella escuela de misterios, hombres laicos y grandes maestros de las ciencias profanas, como Imhotep, el enigmático y sorprendente constructor de la Gran Pirámide, y Moisés, el Gran Profeta y libertador de los judíos. A medida que pasaba el tiempo, esa hermandad de la Esfinge se fue extendiendo más allá de las fronteras del Egipto, y llevando, secretamente, su influencia y su sabiduría a tierras cada vez más lejanas. Así nacieron los famosos libros sagrados que constituyen el Zend―Avesta, fundamentos del "mazdeísmo" o religión de Zarathustra, o Zoroastro, como se le ha denominado en Occidente, religión de la antigua Persia, hoy Irán.

    Y siglos más tarde, nace la fraternidad esenia entre los Israelitas. La orden o Hermandad de los Esenios, una de las más nobles y puras del pueblo hebreo, conserva mucho del hermetismo egipcio, y su sigilo y discreción, así como su sabiduría, le aseguran un papel destacado en la historia de ese pueblo. Nunca perdió el contacto con sus primitivos maestros, los Hermanos de la Esfinge, y en mi libro anterior se narra la importancia de esa vinculación al explicar el enigma de la Estrella de Belén.,

    Y los Hermanos de la Esfinge, en esa milenaria marcha por el mundo, cumpliendo la misión secreta de llevar la antorcha de la LUZ interna a todos los confines de la tierra, fundan también con su acostumbrado hermetismo, las bases que en Grecia, con nuevos Ropajes, se conocería después como los Misterios Eleusinos o de Eleusis, establecidos en la ciudad del mismo nombre, cercana a Atenas. La sabiduría eterna iba sembrando la verdad oculta en su Sendero de Amor y de Verdad. Y grandes nombres son conocidos por la antigüedad como los pioneros de una filosofía que habría que sentar las bases de la naciente civilización occidental: Sócrates, Platón, su discípulo; Aristóteles, discípulo predilecto del anterior; Pitágoras; Hipócrates, padre de la medicina; y otros van construyendo el camino luminoso por donde avanzaría el mundo greco―romano, padre moderno de la actual cultura...

    La estrella del Egipto declinaba. La decadencia de las últimas dinastías, ya de sangre extranjera, hacían presagiar el ocaso definitivo, y los Hermanos de la Esfinge se dispersan en secreto, en los tiempos finales del Imperio, antes de llegar las horas trágicas de los últimos Faraones de sangre griega, y de la final conquista del país del Nilo por los romanos...

    Roma dominaba al mundo antiguo, y sus confines alcanzaban ya hasta las costas lejanísimas de la Britania, hoy Inglaterra. El misterio de la Esfinge descansaba, al parecer, mientras en las tierras―dominadas por las águilas romanas, se levantaba, entonces, una nueva antorcha de Luz y de Amor: el mensaje sublime del Crucificado, la ley del Amor y del Perdón del Cristo, Rey del Sol...

    Y mientras las legiones de los Césares imponían su política y vigilaban su religión, heredada de los griegos, la doctrina crística se iba abriendo paso en todos los confines del Imperio. Así llegaron los días en que la fe del nuevo culto, abonada por la sangre de los mártires, barrió con las creencias y los ritos del antiguo paganismo, y el signo de la Cruz se fue extendiendo por la Europa bárbara...

    Pero los días de amor y sacrificio, de la pureza y de la austeridad primitiva, que sembrara el Maestro, fueron alejándose, mientras la influencia del lujo y las tentaciones del poder, a imagen de los Césares, se iban infiltrando, con los siglos, en el alma de los nuevos jerarcas del cristianismo. El alma humana es débil ―ya lo sabemos― y la tentación de los reinos de la Tierra con su oropel y sus riquezas, con el poder y los honores,― fueron dominando a los obispos del Medioevo, hicieron presa en los jefes de la Cristiandad, y un nuevo imperio religioso y mundano, más parecido a los tronos de la Tierra que al Reino Celestial predicado por el Divino Maestro, se enseñoreó del mundo conocido en esos tiempos, levantando estandartes y tropas, vendiendo el privilegio de los délos y bendiciendo las espadas que iban a derramar la sangre hermana...

    Ante ese panorama, tan triste y tenebroso, en el silencio y el sigilo de herméticos lugares, el símbolo cristiano de la Cruz ―el hombre con los brazos abiertos al Amor― recibió de nuevo el impulso de los viejos INICIADOS... Había que salvar la Luz Eterna, la Eterna Verdad y el Camino del Amor para que no muriese, en el caos de las humanas ambiciones, la Senda luminosa hacia los cielos... Y un símbolo sagrado y esotérico fue extendiéndose, en silencio, por la Europa Medioeval: el signo de la ROSA Y DE LA CRUZ...

    Y en las nuevas escuelas Rosa―Cruces, volvieron a encontrarse los milenarios emblemas alegóricos, los simbolismos eternos que hablan de las cósmicas verdades, las enseñanzas del Amor, de la Paz y de la Luz, de la intima preparación para el camino de los Cielos, que miles de anos antes enseñaran los Hermanos de la Esfinge, en las fértiles riberas del gran río...

    Corrieron los años. Pasaron los siglos y, a medida que se alejaban las centurias de superstición y de ignorancia del Medioevo, en el mundo occidental iban entrando las antorchas de luz de diferentes escuelas esotéricas. Ya se hablaba, con sigilo y con temor, de varios nombres: Rosacruces, Lamaístas del Tibet o de la India, Caballeros de San Juan, Caballeros del Tempo o Los Templarios, Caballeros de la Mesa Redonda, y otros nombres eran pronunciados, todavía en círculos cerrados y secretos, porque aún persistía en muchas partes la terrible, fanática y cruel persecución de la mal llamada Santa Inquisición, y eran tratados como herejes y brujos los sabios que buscaban y enseñaban las grandes verdades de la Naturaleza y los grandes conocimientos sobre el Cosmos...

    Así corría el Tiempo, y a esa lista de nombres y de Ordenes secretas vinieron a juntarse otros nuevos, tales como los de Martinistas, Francmasones, Teósofos y ahora los Acuarianos de la Oran Fraternidad Universal.

    Pero el conocedor de este terreno, el versado en temas esotéricos, el estudioso y observador comparativo de las enseñanzas de las diferentes Ordenes, encuentra en todas ellas, tras del ropaje externo de los símbolos y de las alegorías, de los ritos o ceremonias más o menos esotéricas, la misma esencia, igual metodología sustancial, iguales metas y ejercicios para alcanzar las cimas luminosas de la Perfección y de la Gloria... En otras palabras, como dije al comenzar: el mismo árbol frondoso que alimentó muchas ramas en el correr de los siglos, pero que mantuvo fresco y puro el añoso tronco...

    ¿A cuál de esas ramas pertenecemos el grupo que recibiera esta misión? ---preguntarán ustedes---. Y esto sí que no puedo contestar porque los Hermanos menores de nuestra Orden debemos guardar un voto de silencio acerca de muchos aspectos de la institución. Básteles saber que ese nombre se encuentra en la lista de las más antiguas, y que si todas son ramas de un mismo tronco, ¿qué más da uno u otro nombre...?



    Hipócrates y el Caduceo

    Antes de terminar este capítulo debo mencionar algo que ha de tener repetida influencia en el método de educación y en el desarrollo del proceso de transformación personal de los educandos: el profundo significado hipocrático de las lecciones y de las dietas alimenticias, cuando entremos a explicarlas.



    Al decir "hipocrático" todos van a pensar, inmediatamente, que se trata de aspectos relacionados con la medicina, pues es por todos conocida la figura del sabio griego, padre de la Medicina. En cierto modo sí tendrá alguna relación, en cuanto se refiera a determinados regímenes y a varios de los ejercicios y normas de conducta que el discípulo ha de practicar. Pero lo más importante, lo verdaderamente trascendental, es lo concerniente a la parte o faceta esotérica del famoso médico y maestro de Grecia en el siglo V antes de Cristo.

    Hipócrates fue médico y su fama como tal lo ha llevado a ser patrono y paradigma de esa ciencia en nuestra humanidad. Mas, al mismo tiempo, era un iniciado, secreto como todos, en los Misterios de Eleusis, y su famoso CADUCEO, adoptado por la Medicina como símbolo mundial, es en verdad, una lección oculta del proceso que sigue el Hombre para alcanzar la suprema perfección.

    Esto no ha sido conocido por la generalidad de las gentes, ni aun por los mismos médicos en su mayor parte. El Caduceo, esa figura que representa una varilla con una esferita como cabeza, con dos alas de águila un poco más abajo y dos serpientes o víboras que se enfrentan una a otra entrelazándose en torno a la varilla, aparece en toda la Tierra, como el emblema o signo de la Medicina y sus diversas ramas. Pero debemos conocer su verdadera historia y el porqué de su uso por Hipócrates, que lo hizo pasar a la posteridad.

    Los profanos, y entre ellos la mayoría de los médicos en todo el mundo, piensan del Caduceo como una figura caprichosa escogida al azar entre el fárrago de alegorías fabulosas de la mitología griega. Los mismos diccionarios de todos los tiempos, muy particularmente los modernos, atribuyen un significado que no es el real, o sea el verdadero significado oculto que Hipócrates le diera, al tratar con sus discípulos en la hermética situación de los pocos escogidos para el camino iniciático.

    La explicación profana se basa en una leyenda o fábula que se refiere al dios Mercurio, representado en las estatuas con un Caduceo en una mano: Dicen que Mercurio, dios del Comercio en la mitología helénica, pasaba un día por un camino y vio a dos víboras empeñadas en feroz combate. Apiadado de los reptiles, los separó con su báculo evitando que se mataran. Como se ve, no puede ser una explicación más infantil ni inútil.

    En cambio, el significado hipocrático es profundo y abre las puertas del alma a todo un estudio que abarca la evolución completa del Ser. La varilla representa al Hombre, al ser humano sin distinción de sexo. La esfera o bola superior de la vara alude a la cabeza. Las dos serpientes que se entrelazan en torno, manteniendo sus cabezas frente a frente a un mismo nivel, son las fuerzas del BIEN y el MAL, constantemente en lucha en el alma humana; fuerzas cósmicas a las cuales hay que dominar para que un perfecto equilibrio mantenga la armonía. Y las alas dé águila bajo la bola superior de la vara, son el emblema de la PERFECCIÓN, o dominio absoluto y superación del Ser, que, a manera de las águilas, puede "volar a las cumbres de la Gloria" cuando ha dominado todas las pasiones y, señor absoluto de sí mismo, es capaz de elevarse a las cumbres esplendorosas de la SABIDURIA, del PODER y del AMOR...


    SEGUNDA PARTE
    Los Pilares del Entrenamiento

    CAPITULO XI
    La Visita al Pasaje Secreto


    Habían pasado varios meses desde nuestro arribo a Janlitpur. El Maestro se mostraba satisfecho con nuestra conducta y trabajo. Según él, íbamos progresando, y nos avisó que nos preparásemos para un viaje corto, de tres días, en que nos llevaría a conocer el pasaje secreto que sirvió, durante siglos, a los antiguos Hermanos para ingresar o salir de aquel lugar, cuando no se conocía, aún, los helicópteros. Marcharíamos con él, dejando a los niños al cuidado de la española.



    Mi mujer y yo estábamos intrigados por los preparativos: cada uno de nosotros deberíamos cargar con un pesado equipaje en el que figuraban ropas muy gruesas, tipo masculino iguales a las que usan los escaladores de los nevados picos de los Himalayas. También, en cada carga personal, conducíamos un par de gruesas y compactas botas que fácilmente se podían usar encima de nuestros zapatos corrientes. Además llevaríamos alimentos conservados, de los que se elaboran en el laboratorio―taller mencionado en capítulos anteriores, amén de linternas de aceite y utensilios para cocinar y comer.

    No supimos el porqué de tanto equipo para una salida tan corta. Pero Rahmojan nos dijo que esos tres días serían muy útiles a nuestra preparación, que en ese viaje aprenderíamos lecciones muy importantes. Y nuestra curiosidad no pudo ser satisfecha, tampoco, por nuestros compañeros del Hogar, pues al preguntárseles sobre ese tópico, sonreían y guardaban discreto silencio. Ante nuestra insistencia con la española, a la que más confianza le teníamos, se había limitado a contestar:

    ―Ya verán ustedes; el Maestro nunca hace nada por capricho. Siempre tiene una razón y un motivo importante... Esperen y verán, por sí mismos, lo que tiene que enseñarles...

    Así llegó la mañana en que nos pusimos en marcha. Después del desayuno de frutas, pan integral y leche de cabra con yogurt, salimos con Dumpbahar, cargados con gruesas mochilas en que nos repartimos la carga, cuidando que Rosita condujera el menor peso. Un detalle que me había intrigado sobremanera fue que los tres bultos iban dentro de fundas herméticas a prueba de agua. Como le preguntara al Maestro el porqué de tal precaución, me miró con su característica sonrisa, y en el toso serio y paternal de siempre, repuso: ―

    ―Debes acostumbrarte a dominar la curiosidad, cuando se te ha dicho que te van a enseñar algo nuevo. Ya sabes que no se puede avanzar en el Sendero si no dominamos todos nuestros impulsos y deseos... En el momento oportuno sabrás para lo que sirve todo esto...

    Caminábamos siguiendo el cursó del riachuelo, en dirección opuesta a la cueva de las estalactitas, y pasábamos por los campos de cultivo en que se daba todos los elementos vegetales de nuestra diaria alimentación. Allí, en diferentes sectores, se cosechaba las hortalizas, las verduras y las frutas, los granos y legumbres empleados para el sostenimiento general de la colonia. Y a un extremo, a la derecha del río, llegamos a pasar delante de los corrales en donde pastaban las cabras que nos proporcionaban su leche, requesón y yogurt. Ya los habíamos visitado otras veces y yo, con el israelita y el árabe, trabajamos, periódicamente, en ese sitio.

    Seguimos de frente, hacia el fondo del valle. Era una mañana muy hermosa. El sol alumbraba de lleno y sus cálidos rayos temperaban la fresca brisa que bajaba de las cumbres. Nos sentíamos alegres y animados, marchando como colegiales traviesos en un paseo de rutina con el profesor. Cerca de una hora que saliéramos del Hogar, y ya veíamos un pequeño bosquecillo, al fondo, en cuya dirección se perdía el curso de agua.

    ―Descansen un rato ―indicó el Lama―. Tu señora merece un premio por su fuerza y voluntad. Pero debemos guardar energías para el trayecto; aún estamos comenzando y nos falta lo más duro...

    Nos descargamos las mochilas y nos sentamos sobre unas piedras.

    ―Sé que arden en deseos por conocer el motivo de este viaje. En él van a practicar nuevos ejercicios y aprender algo que sólo con la experiencia personal se puede grabar en cada uno... Pero las explicaciones han de venir después, cuando llegue su momento... Sin embargo, ya ustedes saben que lo principal, en este adiestramiento es fortalecer la voluntad, para con ella trabajar en el dominio absoluto del pensamiento. Han venido aprendiendo las lecciones básicas de la teoría fundamental. Pero la teoría, sin la práctica no vale gran cosa. Conoces, ya, que toda la vida interior del Ser gira en torno a su manera de pensar, porque según el hombre piense así serán sus acciones, así será so vida. Nuestros actos son el fruto de nuestras ideas, y si nuestra mente es débil, enfermiza por falta de energía y dé pureza, así, igualmente, será el resultado de nuestras acciones. Nuestras pasiones, actuando libremente sobre nuestra vida interna, generarán toda la serie de errores que vemos en la humanidad. Y las pasiones, las influencias nocivas de nuestra Alma enferma no se pueden arrancar si no tenemos el carácter suficientemente fuerte para reconocer, primero, su artero ataque y oponer, después, toda la fuerza de nuestra voluntad al tratar de liberamos de su nefasta influencia. Para ello, por tanto, hemos de educar la voluntad, fortalecerla en toda forma, de manera que seamos vencedores y no vencidos. El cultivo de la voluntad requiere de ejercicio, de adecuado entrenamiento, como la gimnasia que práctica el deportista para desarrollar y fortalecer sus músculos.

    Igual pasa con la voluntad cuando queremos desarrollarla. No basta conocer los métodos. Hay que practicar los ejercicios y enfocar las metas que nos proponemos alcanzar. Y uno de los principales blancos a los que debemos apuntar, como quien practica el deporte del tiro, es la conquista del valor y la destrucción del miedo. Porque el fantasma del miedo, el temor común que a todos acomete, en diferentes grados y con infinidad de motivos, en la diaria lucha por la vida, es lo quemas contribuye a trastornar la vida interna, afectando, incluso, hasta la fisiología y d metabolismo. Los cobardes no pueden aspirar al triunfo y dominio de los planos superiores de existencia. Menos podrán pretender ingresar a mundos superiores al nuestro, en donde sólo tienen cabida los que han vencido las bajas pasiones, los pueriles temores y la debilidad propia de los seres primitivos o subdesarrollados. En esta travesía vais a poder practicar algo de esto, para ayudar a fortalecer vuestro carácter, sin lo cual no podríamos continuar adelante hacia lecciones que requieren, cada vez más, de una fuerte voluntad y de un cada vez más educado pensamiento...

    Había transcurrido un cuarto de hora. El Maestro decidió continuar el viaje, y recuperando las mochilas nos pusimos en marcha nuevamente. Nos acercábamos a un gran muro de rocas enormes, como una pared gigantesca en que la montaña se elevaba a cientos de metros del lugar, en que ahora llegáramos. Un pequeño grupo de árboles y abundantes matorrales cubrían la base de aquel precipicio, y en ese diminuto boscaje penetraba el riachuelo, perdiéndose entre el monte. .

    Ingresamos en la espesura, guiados por el Lama, y nos encontramos ante la obscura abertura de algo así como un túnel que se adentraba en la montaña. Por el centro de ese boquerón corría el curso de agua en dirección a las entrañas del cerro. Nos detuvimos.

    ―Saquen las botas y cálcenlas, sin quitarse los zapatos.

    Abrimos las mochilas, imitando a Rahmojan, y después de ponernos las gruesas y pesadas botas, que nos cubrían hasta las rodillas, miramos al Maestro.

    ―Ahora, cierren bien la envoltura hermética impermeable, asegurándose deque las bandas de plástico adhesivo tapen todos los intersticios del cierre y síganme..;

    Nuevamente con las mochilas puestas, penetramos tras él en la obscura senda. Dumpbahar marchaba adelante llevando en una mano el farolillo de aceite, encendido, y tanteando el piso con su vara. Nosotros hicimos lo mismo y nos fuimos adentrando en las entrañas de la montaña. Caminábamos con lentitud alumbrándonos con los faroles. Las botas eran muy pesadas y de un material duro y muy grueso, con un barniz impermeable y acolchadas por dentro, lo que molestaba, algo, al caminar. Además, la completa obscuridad reinante en ese a manera de túnel, posiblemente horadado por la acción de las aguas durante milenios, y la irregularidad del suelo, no permitían hacerlo en otra forma íbamos en columna india, el Lama adelante, mi esposa al centro y yo atrás. Seguíamos al borde del riachuelo, en los sitios en que sé podía pisar en firme y seco; pero, a cada instante, había que penetrar en el curso de agua, de muy poco volumen, hasta encontrar nuevos tramos con orillas secas.

    Así estuvimos andando por aquel pasaje en un largo trayecto, rodean―do enormes rocas y pequeños remansos, del sinuoso riachuelo que se adentraba en el seno de la cordillera, sin saber cuánto duraría tan extraño viaje. Calculé que habrían pasado, por lo menos, dos largas horas. Nos sentíamos cansados. La humedad y el aire viciado nos molestaban y fatigaban. De rato en rato el Maestro se volvía a mirarnos. Sonreía en silencio, y continuaba su marcha. Mi mujer se apoyaba en mi brazo y me miraba, sin atreverse a decir nada. Pasó otra media hora, en mi reloj, y creí que no podríamos continuar, Pero saqué fuerzas de flaqueza. Recordaba las palabras de Rahmojan, y no quería parecer un niño engreído.

    De pronto el camino se agrandó. Llegamos a una amplia caverna en cuyo centro se veía una extensa laguna alimentada por el riachuelo. En una pequeña playa, cubierta de peñascos, nos detuvimos por indicación del Lama y nos sentamos en el suelo.

    ―Muy bien; veo que se portan muy satisfactoriamente ―comentó―. Descansaremos un rato para recuperar energías pues todavía falta un buen trecho...

    Nos sentíamos agotados, sin fuerzas ni para hablar. No dijimos nada. El inspeccionó previamente el lugar hurgando todos los rincones con el farol y la vara. Después se tendió en d suelo junto a nosotros y cerró los ojos. Pensamos que iba a dormir, pero no nos animamos a imitarlo. Aquel recinto, a la parpadeante luz de las linternas, ofrecía una serie de aspectos fantasmagóricos. Las sombras de las rocas se movían por la vacilante luz de las tres llamas de aceite, y el efecto daba la impresión de que tuvieran vida y movimiento. Mi mujer se había recostado en mi hombro, y yo velaba nervioso y cansado pero sin atreverme a cerrar los párpados.

    No sé cuánto duró ese descanso. Me desperté al sentir que alguien me movía el hombro. Me había quedado dormido, sin darme cuenta, y el Lama estaba junto a mí, de pie, sonriendo. Nos dijo que teníamos que despojarnos de las ropas, conservando sólo las prendas interiores, porque íbamos a vadear la laguna, la única manera de poder continuar. Yo miré a mi mujer en silencio. Ella, confundida, no sabía qué partido tomar.

    ―No duden ―dijo él, con voz autoritaria―; deben recordar lo que hemos hablado del carácter... y estamos en la intimidad de Hermanos unidos en un mismo propósito...

    Dando el ejemplo, se quitó las botas, conservando las sandalias; guardó sus ropas dentro de la mochila y se quedó sólo con una misa. Yo lo imité y Rosita no tuvo más remedio que hacer lo mismo, permaneciendo únicamente con el sostén y el calzón. La temperatura en la caverna era templada, pero el agua estaba muy fría. El nos guiaba. A la luz de los faroles no se alcanzaba a ver el otro extremo de la laguna. La profundidad no era mucha: nos llegaba hasta la cintura. Así avanzamos un buen trecho; pero nos dimos cuenta que la profundidad iba aumentando, hasta que el agua nos llegaba ya hasta el cuello. Rahmojan seguía imperturbable y nosotros no podíamos hacer otra cosa que seguirlo. Al fin distinguimos que la cueva se angostaba hasta llegar a un nuevo túnel. El piso subía casi con brusquedad, y en pocos minutos estábamos otra vez fuera de la laguna, avanzando por el lecho del río. Así caminamos unos minutos más, y llegamos a otra minúscula playa.

    ―No salgan del agua ―previno el Lama―; voy a inspeccionar si no hay víboras...

    Y con precaución alumbró todos los contornos de ese espacio abierto y las piedras que en él habían.

    ―Podemos vestirnos con tranquilidad ―comentó sentándose en una roca y abriendo la mochila.

    Mi mujer y yo seguimos su ejemplo. Nos despojamos de las prendas mojadas y nos vestimos de nuevo. Por indicación de él, esta vez nos pusimos toda la ropa que traíamos y dos pares de medias gruesas bajo las botas.

    ―Ahora tenemos que caminar con mucho cuidado ―nos dijo― porque vamos a entrar al último tramo, y antes de salir hemos de pasar por una zona llena de víboras.

    Mi mujer hizo un gesto. Yo le apreté suavemente la mano. Rahmojan se rió.

    ―Hay que dominar el miedo. Recuérdenlo bien. Por eso hemos traído estas botas especiales...

    Volvimos a cargar con las mochilas y nos metimos otra vez en el cauce del riachuelo. Caminábamos despacio y alumbrando el suelo con los faroles. El ―Lama inspeccionaba detenidamente los contornos y hurgaba con la vara antes de avanzar. Así continuamos un rato hasta que una lejana luz nos anunció la cercanía de la salida. Pero a medida que nos aproximábamos al término del túnel, vimos qué a ambos lados del curso de agua brillaban en la oscuridad puntitos luminosos que aparecían y desaparecían. Comprendí que eran los ojillos de un regular número de ofidios que, entre las peñas, huían asustados por la luz de las linternas. Estábamos cerca ya, a un boquerón por donde penetraban los rayos del sol y a la luz del atardecer pudimos ver que por las orillas del riachuelo y entre las peñas de la ribera, se deslizaban numerosas serpientes.

    Mi mujer no pudo contener un grito ahogado. Yo la abracé. Dumpbahar nos miró en silencio y prosiguió su marcha impertérrito. ―¡No se detengan!

    Haciendo un esfuerzo, obligué a Rosita a seguir, abrazándola. En efecto, había que salir de ese lugar lo antes posible. Y mirando dónde poníamos los pies, dentro siempre del agua, que ahora corría tumultuosamente, llegamos hasta la salida del boquerón. Allí, en ambos lados, crecían matas que bien podían ocultar alguna víbora. En el momento de trasponer los últimos peñascos de la entrada, vi que un objeto, con la rapidez del rayo, saltó sobre la pierna del Lama. Una serpiente como de medio metro de largo había clavado sus dientes en la gruesa bota, quedando unos segundos, como prendida del duro material. Sin embargo fue tiempo suficiente para que el Maestro, con un rápido golpe de vara la arrojase contra una piedra, aplastándole la cabeza con otros dos golpes más...

    Corrimos fuera. Estábamos en una quebrada descendente, en las estribaciones de una majestuosa cumbre nevada, y por ella se despeñaban las aguas del riachuelo hasta perderse en la distancia. Más o menos a unos trescientos metros abajo del sitio donde nos habíamos detenido, se divisaba una cabaña en la soledad de aquel paraje. Fuera de ese detalle, no se advertía la menor señal de vida humana o animal en todos los contornos.

    ―Vamos para allá ―nos explicó nuestro guía―. Ya está cayendo la tarde y en ese sitio podemos pasar la noche para regresar mañana temprano.

    Por el trayecto nos contó que se trataba de un albergue construido por los monjes, muchos años atrás, cuando aún no disponían del helicóptero; y que allí reposaban, a la ida y al regreso, cada vez que tenían que viajar por algún motivo de importancia.

    ―Después, ya nadie le ha dedicado mayor atención. Este lugar está alejado de todas las rutas conocidas, y si alguien hubiera venido hasta aquí habría supuesto que se tratara de un albergue de "sherpas" o guías de los montañistas.

    Al llegar a la cabaña la encontramos con huellas inconfundibles de no haber sido utilizada en mucho tiempo. Pero se hallaba en buen estado de conservación. Las paredes de piedra resistieron bien el paso de los años, y las maderas que sostenían el techo de paja aún cumplían su cometido. Por lo demás, en un páramo desierto como ése, no dejaríamos de contar con cierta relativa comodidad. Adosados a las paredes vimos hasta cinco toscos lechos de piedras cubiertos con pieles de cabra, y en el centro de la estancia se apreciaba, aún, los restos de un hogar en el que se había encendido fuego muchas veces, a juzgar por las cenizas. Lo único que faltaba era la puerta. Al parecer, nunca la tuvo.

    ―No importa ―comentó el Lama― Aquí sólo han pasado, siempre, una noche... y con nuestros modernos sacones de dormir no nos irá del todo mal.

    Eran las cinco de la tarde y sentíamos hambre. Teníamos una cocinilla portátil de kerosene y dos ollas, amén de los alimentos que portáramos en las tres mochilas. Rosita se dispuso a preparar la cena y, mientras tanto, yo me puse a conversar con Dumpbahar. El estaba satisfecho de cómo nos habíamos comportado. Esta experiencia iba a sernos muy útil para retemplar el carácter y acentuar nuestro sentido de la obediencia y afirmar la disciplina encaminada al mejor logro de nuevas pruebas, en el proceso de afianzamiento del YO superior interno. Nos explicó muchas de las pruebas que, en todos los tiempos, han tenido que cumplir los aspirantes a la Iniciación, y nos adelantó que, dentro de poco, pensaba prepararme para un primer ensayo de ingreso voluntario y consciente en la Cuarta Dimensión.

    ―Pero eso no es posible intentarlo mientras no se haya vencido totalmente el fantasma del miedo. Tenemos que ser absolutamente serenos. Evitar toda forma de temor, como ya les he dicho. Si no logramos alcanzar una calma absoluta, una serenidad a toda prueba, no podemos pensar en enfrentarnos a los peligros morales, mentales, intelectuales, psíquicos y físicos de la Cuarta Dimensión. Una cosa es que en ella actuemos, todos los días y todas las noches, de manera inconsciente, y otra, que pretendamos hacerlo a plena consciencia. Todas las noches, al dormir, penetramos en la Cuarta Dimensión. Pero lo hacemos sin conciencia de lo que está sucediendo. O sea que no nos damos cuenta cabal del fenómeno que estamos viviendo. Y así, pasamos por ella, o actuamos en ella sin que nuestro cerebro capte directamente nada, porque, en cierta forma, está desconectado de nuestro YO interno. Se encuentra reposando, como lodo el organismo físico, para el trabajo de recuperación que hace, entonces, nuestro Doble Etérico o Cuerpo Vital. Pero al mantener el contacto con el cerebro, en el pase consciente, las manifestaciones de este plano de la Naturaleza pueden atacar, directamente, a nuestro organismo psíquico y físico. Debe recordarse que la Cuarta Dimensión es el asiento de todos los diferentes aspectos de la vida emocional, y que en ese mundo o plano de la Naturaleza, habitan multitud de seres, desde los más elementales, como este mismo nombre da a entender, hasta los más puros y bellos exponentes de la superación humana y suprahumana. Pero no están juntos, por lo regular. Los superiores se encuentran en los subplanos más elevados y, aun cuando pueden pasar o ingresar en los niveles inferiores, no lo hacen de continuo sino en casos especiales, o en cumplimiento de misiones específicas. En cambio, los seres más atrasados, los múltiples exponentes de la degradación humana y de las fuerzas inferiores de la Naturaleza, no pueden subir a los subplanos superiores y se encuentran pululando en los bajos niveles que, precisamente, son a los que de manera forzosa han de entrar quienes estudian todo esto...

    Cuando se ingresa voluntaria y conscientemente, y eso tiene que ser de forzosidad por los planos inferiores, quienes no han alcanzado los niveles superiores de la evolución ―y así está la mayoría de nuestra humanidad― se ven rodeados por una multitud de seres de las más grotescas, repugnantes y horribles formas que sea dable imaginar. Engendros verdaderamente diabólicos acosan al visitante, se burlan de él y lo amenazan. Porque las entidades que. pueblan esos subplanos constituyen las más bajas y atrasadas formas de vida entre los espíritus de la Naturaleza, y junto a ellas se encuentran en esos niveles las almas de los más atrasados especimenes de nuestra humanidad.


    Todos los criminales, viciosos y pecaminosos seres que han fallecido en tal estado en nuestro mundo físico, habitan en esos subplanos hasta que su gradual adelanto moral y espiritual les permita subir a niveles superiores.

    De tal suerte es lógico suponer el sufrimiento, las mortificaciones y terribles impresiones que esperan en tales lugares del Cosmos a quienes penetren en ellos sin la debida preparación. Cuando este ingreso es involuntario e inconsciente, como puede suceder, durante el sueño,― esas reacciones no afectan directamente al ser integral, porque su parte física, incluyendo el cerebro y el sistema nervioso están separados del alma, que es la que penetra en aquellos sitios. Esta es la razón de algunos sueños terribles que suelen tener determinadas personas. Pero la impresión es pasajera al no llegar, de lleno al organismo físico. Sin embargo, muchos tendrán recuerdo de las impresionantes experiencias y hasta del malestar físico experimentado en tales ocasiones. Además, en esos casos, nuestros protectores invisibles, aquellos seres que las religiones denominan "el ángel guardián" protegen al durmiente que involuntariamente se ha puesto en contacto con aquellos subplanos... Pero, cuan―do en uso del libre albedrío, se ingresa voluntariamente en ellos, tal protección queda anulada y es de toda responsabilidad para el sujeto sus acciones y, por tanto, las correspondientes reacciones o efectos que ha de tener, como ya lo viéramos al tratar de la Ley de Causas y Efectos. Y el que no está preparado adecuadamente, ha de sufrir, con toda justicia y lógica, las con―secuencias de su irresponsable conducta. De ahí los nocivos y variados resultados que tal incursión pueda ocasionar al ignorante y al imprudente. Las consecuencias, dentro de la gran variedad de casos que se puede presentar, llegan a una infinidad de fenómenos psíquicos, mentales y físicos que van desde pequeños trastornos en el sistema nervioso y cerebral, hasta tremendas conmociones de todo el organismo, graves enfermedades mentales, desequilibrios orgánicos y hasta la misma muerte violenta por súbitas reacciones sobre el sistema cardio―vascular. Muchos ejemplos de todo esto los tenemos en las diversas manifestaciones que presentan algunos viciosos, como los alcohólicos en los casos de delirium tremens, y el de los drogadictos que, mediante una u otra pócima alucinógena de las que hoy se emplean, desgraciadamente, en muchos sitios, pueden, momentáneamente, romper la barrera del mundo astral, con toda la secuela de terribles consecuencias que ello ocasiona y que tos médicos psiquiatras conocen perfectamente en sus tristes resultados.

    Pero a los que su preparación adecuada les ha permitido un previo desenvolvimiento de todas sus facultades, una transformación gradual y positiva de todo su ser, alcanzando la pureza moral y la fortaleza integral de sus respectivos vehículos fluídicos superiores, aquella experiencia no entraña el menor peligro ni molestia, pues al haber logrado tal adelanto de su YO interno, poseen ya un aura resplandeciente y el poder luminoso de esa aura ahuyenta, pone en fuga a todos esos engendros, porque es muy cierto el aforismo antiguo y popular de que "la luz vence a las tinieblas"... Los rayos de diversa coloración y de diferente energía luminosa de las auras, según las condiciones en que se encuentren sus poseedores, atraen o repelen a las entidades del astral o Cuarta Dimensión, por lo mismo que hemos explicado al tratar sobre las leyes de atracción y repulsión, de afinidad y semejanza... Y un aura sucia, débil y poco luminosa, con rayos emitidos por las bajas pasiones y la imperfección del ser, atraen a los elementos semejantes; como el esplendor y hermosa luminosidad de las auras fuertes y puras repelen, dominan y hacen huir á sus contrarios... Por todo esto, quien penetra en esos planos de la vida en tales condiciones es como si estuviera protegido por una invulnerable armadura, y puede discurrir por esos subplanos sin verse afectado por ellos y pasar a los subplanos superiores sin la menor molestia, en la misma forma en que lo hacen todas las almas y espíritus elevados y puros.

    Mi mujer terminaba de preparar la comida. Las últimas luces del Crepúsculo alumbraban tenuemente la cabaña, y nos sentamos en los toscos lechos de piedra para repartirnos, fraterna y alegremente, la frugal cena, consistente en una sopa de legumbres y un guisado a base de carne vegetal, mezcla de pasta de soya y gluten, con arroz, y una porción de pan integral preparado con harina de camote y soya, amén de las correspondientes porciones de requesón con miel de abejas. ,

    Terminada la cena, sin desvestimos, nos metimos en nuestras bolsas de dormir, cada uno en su camastro, y nos dispusimos al reposo que buena falta nos hacía...


    ***


    Con los primeros resplandores de la aurora estábamos ya listos para emprender el regreso. Después de un desayuno de fruta, pan y requesón con miel, cargamos nuestros bultos y nos dirigimos cuesta arriba hacia el boquerón de las víboras. Al llegar, el Lama recogió tres ramas fuertes y secas y con ellas preparamos unas teas amarrando en los extremos paja embebida en grasa disuelta con kerosene de la hornilla.

    ―Ahora vas a marchar tú por delante― me dijo.

    Comprendí que quería probarme. Y encendiendo las antorchas, penetramos en el boquerón caminando, otra vez, por el centro del curso de agua. Avanzamos con toda prudencia, alumbrándonos con las teas, que proyectaban una fuerte luz, y moviéndolas hasta cerca del suelo para ahuyentar a las serpientes. Esta vez me sentía más seguro de mí mismo y pude ver claramente cómo los ofidios huían al avanzar nosotros, por temor al fuego. Así pudimos caminar más rápido, hasta llegar a la pequeña playa en donde nos habíamos vestido al salir de la laguna. Ahora, el asunto era a la inversa. Con la experiencia anterior, todo fue más fácil. Cruzamos la laguna y nos cambiamos al salir de ella. Pero estábamos frescos, y no hubo necesidad de descansar como la otra vez.

    De tal suerte, el viaje de regreso nos pareció mucho más corto, y al promediar el día llegábamos a nuestro Hogar, en donde nos esperaban con un suculento refrigerio vegetariano. Los chicos nos abrumaban a preguntes, y nuestros compañeros de vivienda, guiñando un ojo, nos preguntaban, con sorna, cómo nos había ido. En particular, Maruja, la española, que al servir las viandas, se dio tiempo a comentar:

    ―No podíamos decirles nada, para que pudieran aprender esas lecciones por cuenta propia...


    capitulo XII
    Cultura del Pensamiento y de la Voluntad


    Conforme se ha manifestado en capítulos anteriores, la base de toda enseñanza esotérica, encaminada hacia el logro de la superación personal, radica, enteramente, en él fortalecimiento de la voluntad y su aplicación al control o dominio del pensamiento, para que no seamos juguetes de una mente indisciplinada y loca, sino los dueños absolutos de ella. Y esto no puede lograrse tan fácilmente como pudieran suponer los neófitos. El profano se imagina que es muy sencillo gobernar su pensamiento. Pero, en la práctica, tan fútil, como ligera creencia, resulta equivocada, ante los escollos que hay que sortear y las dificultades que surgen desde los primeros ensayos.



    No hay nada más difícil que dominar el pensamiento, para quienes no están entrenados. La mayoría de las personas piensa ligera y frívolamente. Sus ideas se suceden unas a otras, muchas veces sin la menor hilación de unas con otras. Juegan como niños en recreo, saltando de uno a otro asunto, y no se fijan en algo sino cuando una preocupación mayor acomete al sujeto.

    Así, la mayoría de la gente pierde un tiempo de valor inestimable; pero, también, desconoce cuánto podría ganar, en todo sentido, si pudiera fijar su atención en motivos de cierta importancia, en temas de indiscutible utilidad, en fines benéficos y positivos, en vez de malgastar horas, días y años en futilezas, cuando no en negativas metas y perniciosos propósitos. Ya se ha dicho que seremos según pensemos. Que el pensamiento moldea la acción, y que ninguna acción mala puede provenir de un pensamiento bueno, como ningún acto bueno puede ser fruto de una mala idea.

    En los más diversos campos de la actividad humana, es primero el pensamiento el que planea los hechos, y las acciones de todos son el reflejo directo de su modo de pensar. Y si se piensa mal, se actúa mal. No podemos imaginar una idea deforme, incompleta o malévola, generando una acción armónica, eficaz y buena. El .pensamiento alocado no puede lograr consecuencias equilibradas y firmes. El planteamiento ideológico de algo, ha de producir hechos o fenómenos directamente relacionados con el motivo de ese mismo plan y estrictamente vinculados al mismo. Todo lo contrario sería absurdo.

    Pero cuando tratamos de mantener nuestro pensamiento enfocando hacia determinado punto o tema, si no estamos acostumbrados a concentrarnos y retener la atención en un sólo sentido, en una sola dirección, vemos que el pensamiento vuela como una mariposa de flor en flor... Hagamos la prueba. Tratemos de fijar la mente, durante cierto ―tiempo, en un motivo cualquiera. Comprobaremos que, a los pocos segundos o minutos, el pensamiento se nos escapa, salta de un asunto a otro, corre en una serie dé antojadizas imágenes, de una a otra cosa, como un niño travieso a quien quisiéramos mantener junto a nosotros, y que nos burla a cada instante... Por lo tanto, si queremos prosperar en el camino de nuestra propia superación, debemos aprender a dominar nuestro modo de pensar, a fijar todo el tiempo que se nos antoje nuestro pensamiento y obligarlo a ser nuestro fiel servidor, en vez de ser él quien nos maneje como títeres.

    Y esto no se consigue sino a costa de un largo entrenamiento, para lo que hace falta una firme voluntad; pues si no tenemos voluntad no podemos realizar gran cosa, y una voluntad fuerte y capaz de vencer cualquier tropiezo, requiere de ejercicios continuados como la gimnasia de los deportistas necesita de continuos ejercicios para el desarrollo de sus músculos.

    Cuando la voluntad se ha fortalecido, encauzándola hacia el trabajo mental, los resultados se benefician recíprocamente: la energía volitiva crece y ayuda a fijar y gobernar al pensamiento, y la energía mental fortalecida y multiplicada en su acción, contribuye a desarrollar, cada vez más, la voluntad y carácter. Así puede llegarse a niveles tan grandes, tan elevados, que los resultados, en el tiempo y en el espacio, alcancen a realizar prodigios...

    Todos conocemos el ejemplo de los fakires de la India. En la mayoría de los casos, por no decir en la totalidad, los fenómenos prodigiosos que realizan vienen a ser fruto de una voluntad y de una mente ejercitado y dominado en forma absoluta por su poseedor. Y en los casos en que intervengan el hipnotismo, también ese poder se ha logrado gracias al dominio de la voluntad y de la mente.

    Más arriba hemos dicho que el trabajo conjunto de esas dos facultades modifica y desarrolla voluntad y carácter. Debemos aclarar qué se entiende por carácter, o que significa "el carácter", pues muchas personas, la mayoría quizás, confunden carácter con mal genio, con humor desagradable y violento, con temperamento irritable y explosivo. Esto es un craso error. Las personas de mal genio, de temperamento impulsivo y duro, propensas a dejarse arrastrar por la ira, fáciles de explotar, a cada instante, con dureza y groseros o autoritarios modales, no son personas de carácter, sino todo lo contrario: pobres débiles mentales, sin ningún dominio sobre su pensamiento ni sobre su voluntad, que se dejan arrastrar por los impulsos sin control, y pueden llegar a cometer actos de los cuales tengan, más tarde, que arrepentirse. A esta clase de seres pertenece gran parte de nuestra humanidad, y entre ellos se cuentan los representantes de los más bajos fondos de la sociedad, que no son, por cierto, ni dechados de virtud ni exponentes de una esmerada cultura. Y si se trata de personas que hayan recibido una buena o esmerada educación, y que, sin embargo, hacen alarde de su irascibilidad y su violencia en el trato con los demás, sólo demuestran que no saben lo que es el carácter ni tienen el menor dominio de sí mismos, porque el verdadero carácter es esto último: el dominio absoluto de sí mismo...

    Y cuando un hombre ha logrado ese dominio, jamás puede ser impulsivo ni violento, pues se supone que al alcanzar el triunfo sobre su YO INTERNO, ha logrado superar la influencia de todos los agentes del desequilibrio y la desarmonía... y un hombre así ha de ser un exponente de la serenidad y cordura en todos sus actos...

    Veamos, entonces, cómo trabajar por obtener tan bellos resultados: Y sepamos, de antemano, que al llegar al dominio de uno mismo, estaremos abriendo las puertas al dominio de facultades superiores del alma, que nos pondrán, a su vez, ante las puertas doradas de los planos superiores de la VIDA.


    ***


    Lo primero que tenemos que hacer, para iniciar este entrenamiento, es disponer de un sitio en el que podamos estar solos, con toda tranquilidad. Un lugar en donde nadie nos moleste ni nos interrumpa cuando nos dediquemos a los ejercicios que habrá que realizar. Esto no significa el que tengamos que alquilar o buscar un local alejado de nuestra vida diaria, no. Puede ser nuestra misma alcoba, si en ella podemos pasar momentos de soledad sin exponernos a que nos molesten cuándo estemos estudiando o practicando algún ejercita―miento, pues lo único indispensable es contar con un aposento en que podamos retirarnos a trabajar cuando nos venga en gana, sin interrupciones.

    Y cuando contemos con ese requisito, emprenderemos los primeros pasos hacia nuestra educación y disciplina internas. Ya hemos dicho que lo fundamental es cultivar y desarrollar la voluntad, que es la palanca sin la cual no podemos hacer nada. Los ejercicios para ello son de una variedad infinida. Pero vamos a ir recomendando muchos, que en forma gradual han de proporcionarnos lo que buscamos.

    Para comenzar a ejercitar la voluntad hemos de formarnos un concepto claro de lo que esa fuerza significa, para que no cometamos el error de elegir motivos gratos y acciones o pensamientos que dé antemano nos agraden. Es obvio que si vamos a echar mano de lo que nos gusta, para ejercitar esa fuerza, no ganamos nada, porque estamos haciendo lo que nos satisface, o sea que seguimos practicando lo que toda la vida hicimos... no adelantamos nada pues en nada obligamos a nuestra voluntad a actuar.

    Pero si nos proponemos realizar cosas o actos contrarios a nuestras costumbres y hábitos, si queremos que nuestra voluntad se fortalezca, hemos de elegir motivos que nos cuesten determinado esfuerzo; que puedan causarnos alguna dificultad al principio, e incluso que sean en apariencia molestos para nuestra manera de ser. Si por ejemplo, estamos acostumbrados a levantarnos tarde en las mañanas, a reposar algún tiempo antes de abandonar la cania, nos propondremos hacer lo contrario: nos levantáremos temprano y saltaremos del lecho en cuanto nos hayamos despertado. Si nuestro sueño es pesado, consíganlos un despertador y nos ayudaremos con él hasta que su uso deje de ser necesario por habernos habituado a despertar temprano. Sepamos que los seres adiestrados en esto no necesitan despertadores mecánicos, porque en su cerebro han adecuado el mecanismo propio que les permita despertar a la hora que, voluntariamente, elijan. Y este nuevo hábito nos será de mucho provecho, pues dispondremos de más tiempo en nuestra diaria labor. Si no se requiere de esas horas para el tipo de ocupaciones que tenemos, no importa. Podremos emplearlas en adquirir nuevos conocimientos o en este mismo entrenamiento.

    Y al levantarnos más temprano, dediquemos por lo menos un cuarto de hora, todos los días, a meditar, con entera tranquilidad, sobre la imperiosa necesidad de fortalecer nuestra voluntad y de dominar nuestro pensamiento. Al principio nos ayudaremos escribiendo en ese cuarto de hora, una frase corta alusiva a dicho propósito, por ejemplo: "Quiero fortalecer mi voluntad" o "Debo dominar mi pensamiento". Repitamos la escritura de la frase elegida, que debe ser concisa, breve, para impresionar con mayor fuerza nuestra mente. Y su repetición constante, en el papel y en nuestra mente, ayudará a grabarla, aunque, al principio se nos antoje este ejercicio como una niñería. Es la necesidad de impactar nuestro subconsciente que, poco a poco irá haciendo suya esta idea hasta que ya no necesitemos escribirla.

    Si somos fumadores, nos propondremos dejar el vicio. Y lo haremos de inmediato, no cigarrillo por cigarrillo; así jamás podríamos lograrlo. Hay qué pensar: "No debo fumar más", y no volver a fumar uno solo desde ese momento. El vicio nos causará una constante inquietud por encender un pitillo; pero si nos mantenemos firmes, al poco tiempo ya no nos será necesario y habremos ganado en fuerza de voluntad y en salud. Así debemos proceder con infinidad de cosas de las que nos rodeen y que no sean indispensables a nuestra existencia.

    Otra disciplina a la que debemos someternos será la de dedicar las noches, antes de dormirnos, un cuarto de hora, también, para meditar en el mismo ejercicio de la mañana, pero esta vez no escribiremos nada. Nos contentaremos con encender una lamparita de aceite como las que se usaban antiguamente para alumbrar las imágenes de santos. Si no la tenemos a la mano, por ser de poco uso en estos tiempos, es posible improvisarla muy fácilmente con un vaso o copa no muy grandes, en que se ponga el aceite de comer, y en el que colocaremos el flotador y la mecha, improvisados, así mismo, con un pedazo de corcho al que le abriremos un agujero central para que pase una mecha de pabilo hasta el aceite. Para evitar que la llama queme el corcho, la mecha debe llevar un pedacito muy pequeño de lata agujereado con un clavo para pasarla y así colocado sobre el corchó. Todo este trabajo no debe parecer ridículo ni infantil, pues si no empezamos con estas pequeñeces, menos podremos tener voluntad dispuesta a vencer en otras pruebas mayores, como veremos más adelante. Y ahora comprenderemos, paso a paso, por qué debemos estar solos y tener un sitio, por muy reducido que sea, en donde trabajar y guardar nuestros actos fuera de la curiosidad y burla de quienes no estén preparados para comprender lo que nos estamos proponiendo. De lo contrario, la incomprensión y el ridículo se cebarían en el principiante y lo desanimarían...

    Los profanos se preguntarán ¿qué tonterías son éstas?... Precisamente, el que nos parezca tonto comenzar con ejercicios así nos va preparando a nuevas y mayores pruebas, pues si no nos decidimos a comenzar por lo más simple, nunca llegaremos a vencer en disciplinas que exijan mayor fuerza de voluntad. Recordemos que para aprender a caminar tuvimos que gatear, como animalitos, primero... Y en estos primeros pasos, la fuerza volitiva será más fácilmente ejercitada, ayudando a la realización de posteriores pruebas. En cuanto al ejercicio nocturno, el no escribir como en la mañana, nos obliga a un mayor esfuerzo por mantenernos despiertos durante ese cuarto de hora, venciendo a la fatiga por un lado, y acostumbrando a fijar nuestra atención en un sólo pensamiento: la frase que hayamos elegido. Para ello, también, es de gran importancia el mantener fija nuestra mirada en la luz de la lamparita, que nos impide dormirnos mientras ejecutamos dicha gimnasia y que nos ayudará, subconscientemente, después, a grabar la idea que ha de imprimirse en nuestra mente hasta hacerla indeleble...


    ***


    Cuando hayamos logrado realizar estos primeros ejercicios con toda facilidad, y estemos acostumbrados a cumplirlos sin faltar ni una mañana ni una noche, es llegada la oportunidad para adelantar algo más. Teniendo grabada en nuestra mente la certeza de lo que nos ha sugerido la frase elegida, y siéndonos ya fácil repetir día a día esa gimnasia mental, elijamos un nuevo motivo para fijar el pensamiento sobre él: éste puede ser alguno de nuestros defectos más notables. Nadie está exento de debilidades y errores naturales, peculiares a su personalidad, y debe buscar entre ellos los más saltantes. Supongamos que somos irascibles o violentos. O que nos dejamos dominar por algún vicio o por determinado hábito. No busquemos comenzar por lo más arraigado, Nos expondríamos a fallar y a desanimarnos prontamente. Aquí podemos aplicar lo que antes dijimos del vicio de fumar. O si somos tímidos y nos cuesta trabajo hacer algo en nuestra diaria actividad, concentremos nuestra atención del ejercicio matinal y nocturno en eso. Pensemos en la noche que hemos de ser fuertes, desechar esa timidez, o esa violencia que nos acompaña en todas las actividades de costumbre, y por4a mañana escribamos, tantas veces como sea posible, dentro del cuarto de hora, una frase corta sobre el fenómeno que queremos cambiar; por ejemplo: "Debo dominar mi timidez y ser audaz"... No construyamos frases largas, pues complican su retención y su efectividad. Y así, con cualquier defecto menor o hábito no saludable. Cuando se haya uno acostumbrado a aceptar como necesaria la modificación de ese hábito, viene la obligación de ejecutar, en la práctica, lo que nos hemos fijado mentalmente conseguir... Al principio nos parecerá difícil o imposible, pero si nos esforzamos, lo conseguiremos.


    ***


    Los que hayan leído el libro anterior, "YO VISITE GANIMEDES..." estarán enterados de que nunca estamos solos. Que siempre está juntó a nosotros aquel hermano Invisible a quien la religión menciona como "el ángel guardián" y que en Cosmología se conoce como el "protector". Por muy escépticos que seamos sobre estas cosas, no debemos desecharlas. Precisamente, si queremos adelantar en este camino, debemos llegar a comprobarlas. El que no quiera creer en esto, que se olvide de pretender ahora estos entrenamientos... Pero al aceptar este axioma, debe poner desde el principio, su fe en la ayuda del Hermano Invisible, del "protector". Diariamente debe dedicar, unos minutos, ya sea en la mañana o en la noche, a establecer como una visita o diálogo con "El"... Basta con pensar en un ser que nos acompaña amorosamente a todas partes y pedirle que nos ayude a conseguir el triunfo de nuestros propósitos. Pronto nos daremos cuenta de que, en verdad, hemos sido escuchados y que vamos avanzando en lo que antes pudo parecemos ridículo o imposible. Esta es una de las formas como el ser humano puede llegar hasta DIOS....


    ***


    En cuanto nos hayamos convencido acerca de la positiva realidad de todo ello, habrá llegado el momento de adelantar un paso más. El de procurar iniciar el propio examen... Recordemos que todas las escuelas antiguas, muy particularmente las de Sócrates y Platón, pedían a sus discípulos: "Conócete a ti mismo"... Esto puede parecer muy fácil; pero es lo más difícil, porque, quien más quien menos, todos tenemos un concepto incompleto de nosotros mismos. El amor propio, ese ególatra retrato que nos formamos sobre nuestra personalidad, sobre nuestro verdadero "YO", es, casi siempre, una disimulada falsedad. Todos creen ser superiores a cómo son, cuando no se consideran "perfectos", en los tristes casos de los orgullosos y soberbios. La soberbia, al cegar al hombre sobre sus propios defectos, lo lleva, muchas veces, a juzgarse, estúpidamente, perfecto... Para un ser de tal naturaleza, será muy poco o nada lo que pueda hacerse en este terreno...

    Y si somos sinceros con nosotros mismos, si anhelamos conocer nuestros verdaderos errores y defectos, el Hermano Invisible nos lo facilitará, descubriendo a nuestro YO interno las fallas que debemos eliminar, y ayudándonos, con amor, a reemplazarlas por las cualidades contrarias. Porque a los bien intencionados se les facilita la tarea desde la Cuarta Dimensión o Mundo Astral. Y al comprobar cómo es cierto que existe esa cooperación invisible pero positiva, nuestra fe se fortalecerá y podremos avanzar, cada día, con mayor rapidez y seguridad.

    Cuando sepamos cuáles son los defectos más notables de nuestra personalidad, aplicaremos a su eliminación el mismo método que venimos describiendo. No pretendamos atacar de un golpe todas las debilidades y vicios de nuestro YO. Sería demasiado. Vayamos por partes, comenzando por transformar, poco a poco, lo menos grave que, al lograrlo, habremos fortalecido cada vez más nuestra voluntad y habremos demostrado con hechos nuestra sinceridad a las entidades superiores a través de la diaria vigilancia de nuestro "Protector"... Así no trabajaremos solos, y nuestra labor se hará más fácil y llevadera; pues el descubrir nuestros defectos, en aquellos que están muy atrasados, es una obra de gran envergadura, para la que hará falta ayuda externa, y si no contamos con un consejero eficiente y sabio que nos pueda guiar en esa parte de nuestro adiestramiento, no nos quedará más remedio que confiamos a la protección interna de los guías espirituales invisibles que, por intermedio del Protector, acuden inmediatamente en auxilio de los seres que demuestran una firme y honrada disposición de enmendar sus yerros y procurar su elevación moral y espiritual...

    Más adelante volveremos a ocuparnos del método progresivo que estamos describiendo, pues ahora conviene tratar, en un próximo capítulo, de otras .facetas muy interesantes, del mismo proceso.


    CAPITULO XIII
    La Cripta de los Antepasados


    Poco tiempo después de la visita al pasaje secreto de las víboras, el Maestro me llevó a conocer otro de los lugares confidenciales del monasterio: La Cripta en donde reposaban las cenizas de los Maestros Gobernantes de Janlitpur.



    Bajamos por una escalera de piedra cuya entrada está en el piso del Santuario, detrás del Ara, al fondo del templo, cerrado con una antigua reja de bronce. Es una sala de tamaño casi igual a las dimensiones del local superior, con las paredes adornadas con viejas inscripciones en sánscrito. En el centró arde una lámpara de aceite, de bronce primorosamente cincelado, sobre un gran pedestal de ébano finamente tallado. Y en torno a las paredes del recinto hay una veintena de pedestales, también de ébano artísticamente adornado con incrustaciones de bronce, soportando cada uno una pequeña urna de bronce cincelado en finos arabescos, bajo la cual vi pequeñas placas del mismo metal con inscripciones sánscritas. Me llamó la atención que una de las urnas, en un extremo, no tenía placa.

    ―Es la mía ―explicó el Lama, lacónicamente.

    Al fondo de la cripta advertí dos muebles parecidos a mesas bajas o lechos, con el tablero de mármol negro y jaspes amarillentos. Al preguntar sobre su significado, Rahmojan respondió, con cierto aire misterioso: Mañana lo sabrás... Quiero que te prepares a pasar la noche de mañana en este lugar, por donde han pasado todos los que fueron iniciados en Janlitpur... Debes prevenir a tu esposa que no se preocupe... Que vas a recibir una nueva lección...

    A la noche siguiente, después de cenar, fuimos con Dumbahar al Santuario. Abrimos la reja de bronce y bajamos a la Cripta. Allí, él extrajo del bolsillo una llavecita y abrió una puerta disimulada tras uno de los paneles con las inscripciones en sánscrito. Me invitó a entrar y me encontré en una: pequeña estancia con un gran horno en la pared del fondo. Era todo lo que había, y a la luz de la linterna que encendiera el Lama vi que en esa habitación no existían ni muebles ni la menor decoración en las paredes de tosca piedra. '

    ―Acá incineramos a nuestros muertos ―me explicó―. Y las cenizas de Los Maestros Directores son conservadas en las urrías que has visto fuera. Las de los Hermanos comunes, después de un servicio religioso arriba, son llevadas en una urna corriente basta la entrada del boquerón del pasaje secreto y vaciadas en las aguas del río para que, sin contaminar nuestras aguas, vuelvan a la Madre Tierra de donde salieron... Volvamos a la Cripta.

    Salimos y me llamó la atención que no cerrara la puerta. Creí que era una distracción, pero él me respondió:

    ―Déjala abierta; así será mejor por esta noche... Y ahora oremos un rato antes de retirarme, porque tú vas a permanecer, solo, toda la noche. Debes repasar, en tu mente, cuanto has aprendido hasta este momento, y recordar que, pase lo que pase, no has de sentir el menor temor. Ya has avanzado bastante en el Sendero, y se acerca la hora en que podrás intentar la primera salida hacia el Astral. Por eso, aprovecha de esta noche para concentrar todas tus energías y estar pronto a enfrentarte con el Más Allá... Sabes muy bien que la Muerte no existe, que las cenizas de los Antepasados sólo son los restos materiales de sus cuerpos físicos, y que Ellos siguen vivos, como todos los difuntos, en los confines de los Planos Superiores del Cosmos. Piensa en Ellos y pídeles que te acompañen y te ayuden, porque Ellos han alcanzado a ser Uno con el Amor Cósmico, y pueden responder a quien se ha preparado como tú te has preparado. Ya lo sabes; pues usar uno de estos camastros de mármol para recostarte y confío en que sepas aprovechar de esta noche y no dejarte llevar por el temor... Mañana vendré a buscarte.

    Me puso una mano en el hombro y se retiró. Sentí que cerraba y echaba llave a la reja de bronce, y me quedé suspenso y aturdido. Miraba a todos los rincones de la Cripta, alumbrados tenuemente por la llama ondulante de la lámpara de aceite, y paseaba mi vista de las urnas funerarias a la puerta abierta del cuarto del horno, cuya obscuridad era impresionante. Me senté en uno de esos extraños lechos y procuré mantener mi tranquilidad. Junto a la lámpara vi, recién un pequeño pebetero, también de bronce. Me acerqué y encontré que contenía algunos trozos de carbón. Al lado había una cajita conteniendo incienso, con unas pinzas y una cucharilla que no viera el día anterior. Comprendí lo que esto significaba, y cogiendo con las pinzas uno de los trocitos de carbón lo encendí en la llama de la lámpara. Luego, colocándolo de nuevo en el pebetero, soplé hasta que el fuego se propagó a los demás trozos. Les rocié con el incienso y retorné a mi asiento de mármol.

    El humo perfumado me tranquilizó. Experimenté los efectos balsámicos de la resina litúrgica, y procuré serenamente, pues no dejaba de experimentar cierto desasosiego ante mi insólita posición. Era la primera vez que me encontraba solo, en un lugar tan extraño como impresionante. Estaba en una catacumba, rodeado por las cenizas de seres que vivieran desde remotos siglos, y frente a la obscura puerta del sitió en que fueran incinerados sus cuerpos... y debía pasar, así toda la noche... Mi vista paseaba desde la puerta del cuarto del horno y las urnas de los antepasados. Me sentí tentado para cerrar el portón que no dejaba de molestarme un poco por su negra boca. Pero recordé las palabras del Maestro y me contuve.

    Eché más incienso en el pebetero y, reanimado por su perfume, pensé en la recomendación del Lama. "Oremos" ―me había dicho―. Y mirando otra vez las urnas de bronce, me tendí sobre el frío mármol. Dominé la emoción que me embargaba y traté de imaginar a los viejos monjes que habían dirigido aquel oculto monasterio perdido entre las soledades de las desiertas cumbres de los Himalayas. Respirando con calma y profundamente, pedí PAZ, AMOR y LUZ, que me ayudaran a triunfar en mi propósito de superarme enteramente. Me fui serenando y cerré los ojos, procurando concentrar mi pensamiento en ese momento completamente nuevo para mí. Mi mente volaba en torno a los míos, tan cercano a mí y tan alejado, en esos instantes, de la prueba que estaba pasando. Rogué por ellos... pedí que tuvieran también PAZ, AMOR y LUZ para avanzar junto conmigo en este Sendero hacia la superación de todos... La tranquilidad iba alejándose de los temores pueriles que sintiera, en verdad, los primeros minutos, y ahora me sentía como si me estuviera elevando, subiendo a una región llena de luz... Una gran calma se había apoderado de mí, y una luz dorada me fue rodeando, poco a poco, hasta encontrarme en el centro de esa gran luminaria, incomprensible todavía para mi mente...

    En medio de esa luz, que se había agrandado hasta iluminar todo el recinto, se fue materializando una figura humana resplandeciente como un sol... Yo estaba absorto. Me había incorporado en el lecho de piedra y miraba asombrado la brillante figura que ahora se encontraba de pie frente a mí. En su rostro, que parecía como reluciente, creí reconocer los rasgos del Maestro; pero estaban modificados por una inusitada belleza, y la luz que despedía aquel rostro se confundía con los maravillosos rayos que salían de todo su cuerpo, envuelto en una rutilante vestidura como túnica blanca y vaporosa... Aquel ser maravilloso extendió hacia mí una mano que también relucía, y me dijo con voz suave y melodiosa:

    ―Ven, Hermano mío... Te voy a mostrar lugares a donde podrás penetrar muy pronto...
    ―¿Eres tú, Maestro? ―balbuceé, incrédulo y asombrado.
    ―Sí, yo soy... y estoy satisfecho de tu comportamiento. Ahora ven conmigo...

    Me tomó de la mano y sentí que nos elevábamos, pasando a través del techo y de las paredes del monasterio. Todo en el valle parecía dormir un sueño plácido y yo, envuelto en aquel enorme halo de luz que despedía el Maestro, me sentí como transportado a una región desconocida. Era dé día, pero un día de luz dorada muy diferente a la luz corriente del sol. Estábamos en una especie de llanura, cubierta de hermosas plantas desconocidas y de flores de perra―mes paradisíacos. Dulces y melodiosas armonías invadían el ambiente, y una .placidez arrobadora se había apoderado de mí, que parecía flotar y no caminar por aquel llano. Frente a nosotros se veía una construcción monumental, con murallas como de pórfido y diamantes, por la brillantez de luces que despedían. Grandes puertas de ero bruñido engastado con piedras preciosas de rutilantes destellos, se abrían en el centro de las murallas, y por ellas entraban y salían numerosas personas cubiertas con túnicas blancas y resplandecientes igual que las vestiduras del Maestro.

    ―Estás a las Puertas del Reino de la Luz Dorada... ―me explicó el Lama―. Y esas personas son las almas puras de los Bienaventurados que alcanzaron la suprema felicidad en su Evolución... Cuando hayas logrado llegar a su nivel, podrás ingresar por esas puertas y conocer las maravillas del Reino, cuyas "fronteras" ―como se diría en nuestro mundo físico de la materia pesada― comienzan en los niveles superiores del Mundo del Alma, o Cuarta Dimensión, y se extienden más allá del Mundo de la Mente, o Quinta Dimensión, hasta los confines del Reino de los Espíritus Virginales, en esa escala de Valores que simboliza de manera magistral el sueño, o visión dé Jacob... Más allá, todavía, se encuentran los límites de los planos, o Reinos correspondientes al MUNDO DE DIOS...
    ―Y este Reino de la Luz Dorada ¿es el Reino de Cristo...?
    ―En cierta forma, relativamente, sí. Son sus confines... ~

    Paseamos un rato por aquel maravilloso lugar. Desde lejos, los seres que salían y entraban por aquellas esplendorosas puertas, nos saludaban con bondadoso ademán y sus luminosos rostros denotaban una placidez y dicha que ningún rostro humano en la Tierra podía demostrar. Me encontraba embelesado y cuando el Maestro me dijo que debíamos volver, sentí como una gran pena... Nuevamente experimenté como una sensación de descenso... Los esplendores se extinguieron y abrí los ojos... Junto a mí se hallaba Dumpbahar, sonriente.

    ―Levántate, que ya ha pasado la noche.

    Lo miré sorprendido. Tenía el cuerpo pesado y me costó algún esfuerzo incorporarme sobre la losa de mármol.

    ―¿Ha sido, entonces, un sueño...?
    ―Sí, y no... Viajaste, mientras tu cuerpo descansaba, por las altas regiones del Astral. Yo té protegía; pero pronto podrás renovar esta visto de manera más independiente, cuando tus vanos temores infantiles, que aún no has abandonado, te permitan salir de tu vehículo físico sin el menor riesgo... ― Lo miré, avergonzado. Estaba claro que sabía lo que me había sucedido por la noche, en mi lucha conmigo mismo al quedarme solo en la Cripta.
    ―No te mortifiques ―repuso, con su paternal sonrisa― A todos les pasa igual... Ahora vamos a desayunar con los demás.

    Cerró la puerta del cuarto del Horno, subimos al Templo y cerramos la reja. Cuando salimos, el sol iluminaba alegremente los jardines. Eran las 7:00 de la mañana y yo tenía el cuerpo un poco adolorido por la dureza del camastro en que pasara la noche; pero una profunda alegría inundaba mi alma y una gran paz reinaba en todo mi ser...


    ***


    Durante la semana entera mis lecciones versaron sobre el dominio del' miedo. Este defecto es uno de los más comunes y difundidos en la humanidad. Quien más, quien menos, todos son afectados por el fantasma del miedo, en las variadas e infinitas formas como puede atacar a los humanos. El que pretenda negarlo, miente. Porque no es, solamente, el temor pueril que se puede sentir por causas nimias comunes a muchas personas mayores. También hay maneras de verse molestado por este vago sentimiento en todas las actividades de la vida diaria... ¿No se teme, infinidad de veces, por cualquier circunstancia que se desarrolle en la lucha por la vida? ¿No es verdad que, diariamente, se nos presentan acontecimientos o situaciones en nuestra profesión, en nuestro trabajo habitual, en el empleo con el que nos ganamos el sustento, que nos causan determinado temor, que nos angustian por el resultado más o menos adverso que pueda tener una determinada situación o fenómeno de esa perpetua lucha? Cuando esto sucede ¿no perdernos el sueño, muchas veces, pensando con pavor en los resultados que se pueden derivar de los hechos que estamos viendo?... Nadie está libre del fantasma del miedo en sus variadas e infinitas formas de atacarnos. Algunos, los más fuertes o de mayor fe, logran soportar sus ataques y sacudirse de sus perjudiciales consecuencias. Pero la enorme y mundial mayoría, sufre sus efectos en infinidad de casos y ocasiones. Y en el Sendero de la superación personal, en el adiestramiento hacia el triunfo del dominio interno y de la elevación suprema del YO, debe extirparse esta enfermedad del alma, porque, no otra cosa es el MIEDO...

    Si en el mundo físico, en el diario trabajo por vivir y sustentarnos, el miedo nos causa, a veces, trastornos y perjuicios que pudieron evitarse aprendiendo a pensar con serenidad, a tomar decisiones con calma y tener fe en la ayuda que toda persona de bien puede encontrar en los Hermanos Invisibles, en los Protectores particulares que todos tenemos, cuánto mayor es la importancia de eliminar este fantasma, cuando nos preparamos a dar los pasos trascendentales de una comunicación directa, voluntaria y consciente con los dominios del Astral o Cuarta Dimensión... Ya lo he mencionado anteriormente. Y debo repetirlo, porque, al ser uno de los más ocultos defectos de nuestra alma, es, también, uno de los más difíciles de arrancar de ella en todas sus formas, pues adquiere manifestaciones tan sutiles que, en algunos casos, cuando aparentemente hemos vencido sus formas de común conocimiento, puede asaltarnos, de improviso, ante una situación imprevista e impresionante. Y esto sucede, siempre, al pretender conocer los mundos inferiores de la Naturaleza que forman parte del Plano Astral.

    Al que se desdobla y busca el ingreso a esas regiones de la VIDA, lo asaltan, casi siempre, cuando su viaje astral pretende ser conducido a los mundos internos, los habitantes atrasados o primitivos de las bajas subregiones o niveles inferiores. Y asumen las más variadas y mortificantes formas. Pueden envolverlo, sentir y ver cómo un enjambre de monstruos de diferentes tamaños y de los más absurdos tipos, pululan en torno de él, lo amenazan y se burlan dé su terror. Y ese terror puede llegar, como ya se expresó en otro capítulo, hasta la pérdida del sentido y de la mente, extraviada en un mundo de tinieblas del que sea difícil escapar con los propios medios... Y todo, por culpa del miedo; a causa de no tener la fuerza de voluntad y dominio de sí mismo para rechazar esos engendros, muchos de los cuales, también, pueden ser fruto de la propia imaginación ofuscada en tales planos.

    Pero al que ha purificado su mente y su corazón, o alma, ya no le ocurre tal cosa. Está protegido por su aura luminosa y bella, y sabe que todos esos seres atroces y repugnantes no le pueden hacer nada. La Fe y la fuerza de su voluntad que lo acompañan en todo momento, lo mantienen sereno, ecuánime, y firme; y ante esa firmeza y esa Fe inquebrantable en su superioridad, que producen rayos cada vez más brillantes y hermosos en el aura, los seres inferiores del Astral se ahuyentan y se alejan despavoridos por lo mismo que ya se dijo antes: que los hijos de la LUZ siempre vencen a los hijos de las TINIEBLAS...


    ***


    Tres veces, en menos de quince días, volví a dormir en la cripta por orden del Lama. Ya me habla acostumbrado al lugar y a la incómoda cama de piedra. Y no me extrañó cuando me dijo, por quinta vez, que iba a pasar la tarde en ese lugar. Pero sí me llamó la atención que en esta oportunidad me recomendara llevar una almohada y una manta.

    Acostumbrado a no preguntar cosas necias, llegué al monasterio con mi consabido equipaje. Rahmojan me esperaba y juntos penetramos en el Templo. Esta vez no cerró con llave la reja de bronce; y al ingresar en la Cripta pude ver que en uno de los lechos de mármol había una manta y una almohada como las que yo traía.

    ―Vamos a estar juntos ―explicó lacónicamente―.

    Yo me alegré, porque entendí que iba a someterme a la tan ansiada prueba. No dije nada ni era necesario, pues me leyó el pensamiento y repuso:

    ―Es verdad; hoy vamos a salir juntos y realizar tu primer viaje astral a plena conciencia...

    Nos tendimos en nuestros respectivos lechos, arropándonos cada uno con nuestras mantas. El me recordó rezar, mentalmente, la oración corta que me había enseñado en las dos últimas semanas y luego me ordenó poner en práctica el ejercicio especial que, durante quince días había estado practicando. (Ruego a mis lectores que me perdonen de no poder explicar en detalle tales ejercí―dos por tratarse ya de un primer grado iniciático, sólo confiable a quienes se encuentren debidamente preparados. Las razones se desprenden de lo explicado anteriormente).

    Tendidos así en los camastros de mármol, relajando todos los músculos del cuerpo y buscando la mayor comodidad posible, para que nada me molestara y que mi cabeza descansase plácidamente sobre la almohada, inicié el ejercicio mental correspondiente... Poco a poco en todo mi cuerpo se produjo como un hormigueo. Sentí algo parecido a una suave corriente eléctrica y una laxitud general en todos mis miembros. Cerré los ojos para que nada turbase el reposo de mi cuerpo y, a medida que se acentuaba el hormigueo de todo mi organismo experimenté como una pequeña sacudida y la sensación de que me estaba elevando. La impresión hízose más real y me sentí en el aire. Miré hacia abajo y me vi tendido en la cama de piedra, envuelto en la manta y, al parecer dormido. Junto a mí estaba el Lama, cuyo cuerpo, igualmente, descansaba en el otro lecho. Me sentí sorprendido y era la reproducción exacta del cuerpo que reposaba en mi camastro.

    ―Ya lo lograste―me dijo el Maestro―.

    Pero me di cuenta que ahora sus palabras no las escuchaba, sino que las sentía dentro de mí mismo.

    ―Deja reposar tu cuerpo físico y ven conmigo a realizar un primer y bello viaje. Si estuvieras solo perderías mucho tiempo en acostumbrarte a los primeros movimientos y en la elección del lugar por visitar, porque en el primer desdoblamiento voluntario y consciente es natural que uno se sienta confuso, indeciso... Pero nunca debes experimentar temor, pues nada te puede suceder de malo, estando ya tan bien preparado y con la pureza que ya has logrado adquirir... Ven conmigo. Iremos a visitar tu antigua casa y tu lejano país.

    Me tomó de la mano y mi pensamiento siguió su indicación. Atravesamos los muros de piedra y los techos del Monasterio y sentí que volábamos raudamente por el espacio, pasando sobre las cumbres iluminadas por el hermoso sol de la tarde y viendo cómo se perdían en la distancia los verdes valles y los oscuros bosques de la India... No experimentaba ni frío ni calor. Una sensación de libertad desconocida me embargaba y no me afectaba en nada el vertiginoso viaje que hacía entonces por el espacio. Ahora atravesábamos por encima de un extenso mar, que Rahmojan me dijo ser el Océano Indico, y a poco íbamos ya sobre el continente africano... Luego me di cuenta que cruzábamos sobre el Atlántico y en un abrir y cerrar de ojos trasponíamos las costas orientales de la América del Sur... y luego la Cordillera de los Andes, ahora de noche.

    Estábamos bajando y me sentí emocionado al reconocer la amplia bahía de nuestra Gran Lima y las luces familiares de mi ciudad natal. Estábamos ya en el jardín de mi casa de Monterrico. Tres cordones plateados salían de la casa y otros dos del departamento de servició. Supongo que mis lectores sabrán a lo que me estoy refiriendo, o sea al "Cordón Plateado" que une al Espíritu y sus vehículos intermedios con el cuerpo físico, al separarse de éste durante el sueño. Dumpbahar me preguntó si quería penetrar en la casa. Hice un esfuerzo y me opuse a lo que hubiera sido mi natural deseo, que, con sólo pensarlo se habría realizado. Pero no consideré honesto penetrar en el secreto íntimo de los inquilinos durmientes, que habían puesto como condición muy especial al contratar la casa, el no ser molestado, en ninguna forma, con visitas relacionadas a mi persona y a mi vinculación con los OVNIS... Claro está que se trataba de una visita en cuerpo astral, invisible. Pero también los inquilinos eran dueños de su legítimo reposo, y aunque estuviesen lejos del lugar en ese instante, nuestra visita a la casa podría atraerlos por mi mismo pensamiento... y no quise romper una promesa aun cuando se tratase de mi forma astral...

    El Maestro sonrió.

    ―Te felicito. Quise probarte y veo que mereces mi confianza. En efecto, no era justo ni conveniente; pero deseaba saber tu reacción... Ahora, regresemos. Es suficiente para una primera salida y para que te vayas acostumbrando a los viajes astrales, pues espero, llevarte pronto, de esta manera, en una visita hasta Ganímedes...

    Volvimos a elevarnos y después de dar un paseo por sobre la ciudad dormida, recorriendo en lento vuelo por encima de sus principales avenidas: Salaverry, Leguía o mal llamada Arequipa, Javier Prado, Brasil, Plaza Bolognesi, Paseo Colón, Paseo de la República, Plaza San Martín y Plaza de Armas, emprendimos el regreso...

    A los pocos minutos ―casi con la velocidad del pensamiento, porque no estábamos apurados le pedí al Maestro permitirme gozar unos instantes al atravesar los Continentes― llegamos, de nuevo, a Janlitpur. Descendimos, como antes, a través de los techos y los muros y, ya en la Cripta, me recordó el Lama la precaución de ingresar en mi cuerpo con cuidado y lentitud, para no causarle trastornos posteriores al cerebro. Lenta y suavemente me tendí sobre mi otro Yo físico. Rahmojan hacía lo propio con el suyo, y experimenté algo así como uña sensación de frío y de opresión de la ligereza y deliciosa libertad de movimientos de que había gozado en mi salida. Pensé que debía reposar hasta el siguiente día, y me propuse dormir serenamente algunas horas...


    CAPITULO XIV
    El Problema del Miedo


    Muchos pensarán que insisto demasiado sobre el fantasma del miedo. Pero los que conocemos un poco más de estas cosas, vemos la verdad de este problema. La mayoría de las gentes no tiene una idea exacta acerca de la importancia capital de dominar, por completo, a tan poderoso enemigo de nuestro triunfo en todos los aspectos de la VIDA; así, con mayúsculas. Porque, si analizamos detenidamente nuestra diaria vida, veremos que, a cada paso, el temor en sus distintas formas, afecta nuestras decisiones, paraliza muchas de nuestras acciones y es factor de muchos fracasos.



    ¿Cuántas veces nos habremos propuesto realizar algo y nos hemos detenido por culpa de un necio temor al "qué dirán"? ¿No es verdad que ese temor nos acecha y nos cohíbe a menudo? Cuántos hay que hubieran podido realizar grandes empresas, si no hubiesen temido a verse criticados hasta por sus mismos parientes y amigos, a ser víctima de la censura o del ridículo. Han existido y existen muchos a quienes se les han ocurrido grandes ideas; pero la burla de sus contemporáneos o la oposición de sus allegados les impidió realizarlas. Si Cristóbal Colón hubiera sentido temor de lanzarse a su aventura no habría descubierto la América y nadie sabría hoy nada de él. Pero su fe, su confianza en sí mismo y en la ayuda de Dios, lo llevaron al triunfo. Y si Francisco Pizarra no hubiese tenido una gran confianza en su propósito y el valor suficiente para llevar adelante su idea, contra la oposición de los demás, no habría salido de España y quizás, habría muerto como un mísero pastor de puercos...

    La Historia está llena de ejemplos de seres que triunfaron en la vida, por haber tenido fe y haber confiado en sí mismos, a despecho del temor al "qué dirán" y de la burla de otros. Así ha pasado siempre con aquellos que, por tener mayor visión que los demás, pudieron vencer al miedo y realizaron obras que, más tarde causaron la admiración y alabanza. Si San Martín o Bolívar se hubiesen dejado atemorizar, vencer por el fantasma del miedo, nunca hubieran libertado América del Sur ni hubieran llegado a la gloria de las posteriores generaciones, porque en esos tiempos tuvieron que vencer, también, a las críticas, a los prejuicios y al baldón de muchos de sus contemporáneos... El común temor al "qué dirán" entorpece y ata a los débiles, pero es pisoteado por los fuertes y los grandes triunfadores. Claro está que no nos referimos a la crítica de acciones o ideas malignas. Pero, ¿cuántos magníficos propósitos son entorpecidos o anulados por la ignorancia ó la mala comprensión de los demás? Y en lo que respecta a nuestra vida interior, a nuestra superación personal, ¿tiene alguien el derecho de entrometerse y darnos pautas, cuando no se trate de un verdadero Maestro? Muchas veces, hasta los mismos padres, por intolerancia, falta de comprensión o capricho, han sido la causa del fracaso de sus hijos, al oponerse a una vocación, a una idea genial y mal interpretada, o a un verdadero amor. ¡Cuántos matrimonios desgraciados fueron el fruto de una tiránica autoridad paterna o de una mezquina idea de lucro de padres que sólo veían su egoísmo y avaricia, o su soberbia y vanidad al obligar a su hija o a su hijo, a unirse contra su voluntad! En tales casos, el temor a la omnímoda voluntad paterna generó funestas consecuencias para la existencia futura de los hijos consecuencias que, a veces, llegaron a malograr hasta la vida de los seres inocentes de tan mahadadas uniones...

    El mundo está lleno de ejemplos de la tiranía de unos y del temor de los otros. Así vemos a cuántos les impide avanzar por la senda del progreso, el temor a perder una posición mediocre y no lanzarse audazmente en procura de otra mejor. La falta de fe en Dios y en sí mismo es la causa del envilecimiento y postergación de muchos... Y sólo es problema de no saber que todos podemos alcanzar lo que querremos, con la única condición de proponérnoslo con firme voluntad y fe en el triunfo.

    Querer es poder reza un viejo aforismo romano. Y es cierto. Pero hay que saber querer, y cómo poder realizar lo que queremos. Aquí volvemos a encontrarnos con la repetida necesidad de educar nuestra voluntad y dominar nuestro modo de pensar. Si deseamos lograr algo, cualquiera cosa en la vida, que no sea una quimera loca, podremos obtenerla con sólo poner en movimiento las dormidas fuerzas de nuestro YO superior. Porque e